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	<title>Ecos del Balón &#187; Johan Cruyff</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>Johan: La Jugada</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Apr 2020 02:00:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Chema R. Bravo]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Al Johan Cruyff futbolista se le han asignado profusas definiciones y lluvias de adjetivos. Lo hemos intentado explicar de mil modos, con cientos de palabras. Pero, como diría Cortázar, las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma. Entonces, es suficiente con sentir. En la final de la Copa del Mundo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>Al Johan Cruyff futbolista se le han asignado profusas definiciones y lluvias de adjetivos. Lo hemos intentado explicar de mil modos, con cientos de palabras. Pero, como diría Cortázar, las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir<span id="more-271988"></span> desborda el alma. Entonces, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4WVmlpATJyE">es suficiente con sentir</a>. En la final de la Copa del Mundo de 1974 entre Holanda y Alemania, a Johan le bastó menos de un minuto al comenzar el partido para que su cuerpo de alambre se disolviera y se convirtiera en momento, en 55 segundos en los que se abrevió y se hizo jugada y emoción</i>.</p>
<blockquote><p>En aquella jugada ante la poderosa Alemania, Johan Cruyff fluyó como siempre lo hacía.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El dios naranja toca la primera pelota de esa final, como si ese gesto inaugural, sacando desde centro del campo, ya recogiera el mensaje de que ese partido, ese día y ese torneo eran suyos, de su propiedad. Adora centralizar la escena, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=bQCqw2jpudk">signo de su ascendencia</a> sobre las situaciones, los compañeros y el juego, una descarga continua de rebelde autoridad que recorre el campo con la fuerza de un viento huracanado. Más que un líder, es un jefe: un dominio que aplasta. Y así se entiende él y así lo entienden a él, como si viviera en permanente rebelión con el mundo. Amaga con asaltar líneas y trasladarse a la delantera, un lugar donde nunca está, pero siempre aparece. Pero se frena en el círculo, sin salir de él, mientras los demás tulipanes se mezclan entre un cordel de pases de pelota. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Haan se apartó; era el momento de que todo fuera de Johan Cruyff</span>Holanda digiere ese fútbol hiperbólico y revolucionario como si masticara el tiempo. Lo hace desde sus centrales, trenzando poco a poco, alejando hacia su terreno a esos alemanes de colmillo retorcido, hasta que él irrumpe decidido, descendiendo posiciones, algo escorado en el sector izquierdo. Rijsbergen, entonces, se la cede a Haan y a él lo vemos con una carrera ansiosa y horizontal, activado por un golpe de electricidad: necesita ese balón. Acude a él y se lo arrebata al compañero. Lo aparta. Haan abandona la escena de puntillas, con un pudoroso temor, plegándose así ante la soberanía inflexible <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=e8yCT7xxYOg">del dios naranja</a>. Agarra así la pelota aún metido diez metros en su campo y comienza a gestar su obra panorámica: ordena un pase y lo da. Holanda ya está entera con el cuerpo metido en el territorio enemigo, con él de último hombre. Todos sus compañeros, excepto el portero, se le abren y se le cierran por delante. Es su dimensión preferida, elegir a quién, cuándo, dónde… seleccionando él las respuestas, gobernándolo todo. Es poder absoluto. Y, en ese punto, le devuelven la pelota, y arranca. Emprende una carrera flaca en la que se aprecia ese perfil mágicamente enjuto, unas piernas de mimbre imposible, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=mFkZnttjZh0">un fútbol de ángulos oblicuos y afilados</a>. Cambia el ritmo, porque esa es la firma de sus mejores obras: frenar el reloj y lanzar luego sus manecillas al cielo. Destroza a Vogts. Acelera. Ya es delantero de nuevo. Pisa el área como una manada de búfalos. Y Hoeness le atrapa los tobillos como quien caza a una quimera. Es penalti. </p>
<p style="text-align: justify">En un suspiro, lo ha ejecutado todo y ha demostrado todo: saca de centro como un delantero, baila como una mariposa ingrávida entre los espacios del mediapunta, encuentra el momento de la pelota y la ordena con la puntualidad del mediocentro, comienza las cosas fondeando en su equipo como un líbero transoceánico, desata la zancada, el amago y el escape con los modales de un extremo y acaba invadiendo el área con determinación y furia, volviendo así al aroma del delantero: en 55 segundos, ha reverberado en el césped un futbolista universal. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=dGDZm0z7pMI">Es Cruyff</a>: autoridad, conocimiento, poesía, música y rebeldía. El Leonardo Da Vinci del balón. </p>
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<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/cruyff/02.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/cruyff-estilo-ofensivo-dream-team-guardiola-koeman/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/cruyff/04.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
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		<title>¿Un entrenador debe haber sido futbolista? #YOMEQUEDOENCASA</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Mar 2020 03:00:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[«De donde yo vengo los generales no se esconden en sus oficinas. Están al lado de sus soldados. Mueren con sus soldados». Wonder Woman (2017) Oliver Bierhoff, mánager de la selección alemana, ha considerado que el próximo objetivo de Alemania ha de ser fabricar técnicos a partir de grandes ex-jugadores. A pesar de que defiende [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>«De donde yo vengo los generales no se esconden en sus oficinas. Están al lado de sus soldados. Mueren con sus<span id="more-271837"></span> soldados». Wonder Woman (2017)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.dw.com/es/oliver-bierhoff-tenemos-que-empezar-por-los-ni%C3%B1os-de-cinco-a%C3%B1os/a-19251760">Oliver Bierhoff</a>, mánager de la selección alemana, ha considerado que el próximo objetivo de Alemania ha de ser fabricar técnicos a partir de <a target="_blank" href ="https://www.welt.de/sport/fussball/article166188653/Wir-brauchen-den-deutschen-Guardiola.html">grandes ex-jugadores</a>. A pesar de que defiende que sus programas de formación han producido buenos entrenadores, Bierhoff considera <i>«necesario»</i> desarrollar sus propias versiones de Guardiola o Ancelotti. La entrevista no aclara qué aportan de diferencial los técnicos con buen currículo cómo jugador, pero vamos a suponer que se trata de un tema de autoridad. Lo técnico se puede aprender, pero adquirir el glamour es infinitamente más complicado que aprender la teoría. A priori, esta necesidad parece algo propio de la idiosincrasia del fútbol, porque por ejemplo en el cine no se espera que un gran director haya sido un gran actor. Si bien ha habido quienes desempeñaban ambas funciones con éxito, cómo Woody Allen o John Huston. </p>
<blockquote><p>Otto Bumbel. La negación de la técnica y la desconfianza hacia el jugador.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Las relaciones entre jugadores y técnicos suelen ser bastante ambivalentes. Cuando <a target="_blank" href ="https://futbol.as.com/futbol/2013/07/12/primera/1373643964_612114.html">Zidane empezó</a> su carrera cómo entrenador dijo que lo que había aprendido en los cursos para técnico es que <i>«un tercio de los jugadores te siguen por lealtad, sentido del deber y respeto a la jerarquía; otro tercio sólo te sigue si les aportas algo, gente a la que tienes que convencer; y otro tercio te complicará la vida siempre»</i>. El jugador cómo colectivo es suspicaz respecto al técnico, pero esto es algo bidireccional. Los técnicos pueden llegar a sentir rencor hacia el jugador. El tema aparece bien reflejado en un ensayo de los años &#8217;80 escrito por el entrenador brasileño Otto Bumbel. Se trataba de un manual sobre la logística del fútbol en el que el autor se mostró tan ácido y beligerante respecto a la conducta del jugador de su época que hasta llegó a disculparse por ello con el lector. </p>
<p style="text-align: justify">Otto Bumbel denunciaba que el jugador, por su trato con los dirigentes, se había acabado contagiado de dos pésimas actitudes de estos: el trato deshonesto y el descuido del fútbol cómo espectáculo. A buena parte de los futbolistas les definía cómo primadictos e irresponsables; y lamentaba que entrenadores de nivel superior (Primera División) tuviesen que dedicar tiempo a la enseñanza de técnica aplicada. La cuestión para Bumbel es que las atribuciones de un técnico de Primera División deberían de ser <i>«acoplar piezas en el aderezo del conjunto»</i> y nunca la de <i>«pulimentador de esas piezas»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Su enfoque de la organización del fútbol era eminentemente industrialista. Al jugador le consideraba <i>«un instrumento técnico al servicio del club»</i>, y por tanto debía llegar a Primera División ya instruido en lo físico-atlético, en lo técnico, en lo táctico y en el comportamiento psico-moral-intelectual. Y si bien reconoce que los genios futbolísticos <i>«nacen»</i>, estima que la clase media-alta de jugadores se debe fabricar siguiendo el modelo de los demás gremios profesionales, es decir, mediante un sistema de capacitación. Tal sistema, más de automatización que educativo, sería responsabilidad siempre a las divisiones inferiores, puesto que Otto Bumbel juzga que es en la niñez y en la pubertad cuando el futbolista asimila el <i>«aprendizaje mecánico de la técnica»</i>, por lo que considera injusto que recaiga en los entrenadores de categorías superiores el realizar un trabajo técnico individual según las carencias de cada jugador.</p>
<p style="text-align: justify">A pesar de esta visión tan crítica sobre el futbolista de su época (1982), <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Otto_Bumbel">Otto Bumbel</a> nunca duda en su ensayo de que el jugador es, para lo bueno y para lo malo, la base del juego. Lo indicó de innumerables maneras. Les considera la <i>«principal unidad del fútbol»</i>. Y afirmaba que el jugador, <i>«más que cualquier otra contribución»</i> es quien tiene una influencia más radical en <i>«la configuración de los equipos y en el valor del juego producido»</i>. Hasta el punto en que afirma que <i>«sin el buen jugador, no hay buen fútbol»</i>. Si bien por otro lado considera que el jugador de los ochenta está lastrado por la <i>«heterodoxia de su formación físico-técnica y su casi absoluta negación del estrato intelecto-moral»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Esto acaba provocando un dilema de difícil resolución. El entrenador no tiene tiempo para individualizar el trabajo, pero al mismo tiempo considera que el jugador es quien lógicamente da <i>«estructura y potencialidad al juego de los conjuntos»</i>. <i>«El acierto o desacierto de los jugadores es definitivo»</i>, concluye Otto Bumbel. Lo cual hasta cierto punto le importuna, porque el veterano entrenador llega a proclamar que le parece increíble que todo el andamiaje material de un estadio, funcionariado administrativo, directivos y masa social repose en cerebros a los que no siempre, más bien raramente, considera dotados de una mente, moral, intelectual y profesionalmente desarrollada, amén de con equilibrio psíquico. Su conclusión era lapidaria: <i>«El jugador profesional, en términos generales, no está preparado para ofrecer unas garantías de actuación regular»</i>. </p>
<blockquote><p>Renato Cesarini. La técnica cómo principio de autoridad.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, al ser esta una relación bidireccional, cómo ya hemos comentado, los jugadores también pueden poner a examen al técnico en cualquier momento, para determinar si este está cualificado para guiarlos. Otro entrenador latinoamercano, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">Yiyo Carniglia</a>, ya advertía en su biografía sobre la necesidad de que los dirigidos fuesen persuadidos de que el trabajo de la semana les era beneficioso; y que el técnico debía ganarse su confianza y respeto dando ejemplo de su conducta en todos los órdenes de su relación profesional y humana. Ponía además el ejemplo de un técnico que tuvo en Boca Juniors, del que piadosamente escondía el nombre, quien según parece les impartía semanalmente una clase teórica que a los jugadores les aburría soberanamente. Ese técnico en los entrenamientos nunca tocaba la pelota con el pie, siempre daba indicaciones con la pelota en la mano, por lo que los jugadores empezaron a sospechar. Así que un día le tiraron una pelota con mucho efecto, la quiso parar con el pie, pero le dio con la punta. Hizo tal ridículo que al mes siguiente lo tuvieron que exonerar porque los jugadores no le respetaban. </p>
<p style="text-align: justify">Cuando al entrenador y futbolista <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-venganza-angel-labruna-river-plate-boca-juniors/">Ángel Labruna</a> le preguntaron que si era cierto que Renato Cesarini había sido el sumun cómo técnico, lo máximo, respondió que sí, que sin ninguna duda. Y que lo había sido <i>«por lo que sabía y por el poder de convicción que tenía»</i>. Labruna le había conocido cuando tenía 37 o 38 años, y aun jugaba esporádicamente para el primer equipo, mientras que Labruna despuntaba en la cuarta de River. El veterano Cesarini le deslumbró porque parecía saberlo todo en todos los sentidos, tenía un gran carisma. Según Labruna convencía, lo que él consideraba una de las grandes condiciones que tiene que tener un técnico. Pero ese respeto no sólo se sustentaba en sus habilidades retóricas, no. Lo que impactaba a los jugadores es que lo qué Cesarini pedía, primero lo hacía, lo demostraba. Según Labruna, el jugador se fija mucho en si el técnico sabe pegarle a la pelota. Él ponía el ejemplo de que a ellos, cuando les hablaban de los jugadores <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2008/09/puro-futbol-vintage-especial-pioneros-latinoamericanos/">del mítico Alumni</a> (1908) les daba la risa, porque <i>«cómo iban a jugar esos tipos con esos pantalones»</i>. Al conocerlos sólo por las referencias y fotografías no les respetaban. Sin embargo la técnica que ejecutaba con maestría Cesarini sí que era una prueba tangible de su autoridad. A Labruna el tema le debía parecer tan significativo, que en aquel momento de la entrevista (1983) se disculpó por no poder correr ya en los entrenamientos, debido a una vieja fractura, aunque aclaró que él aun pateaba los córners y que la ponía con facilidad en el segundo palo. Cómo si no pudiese concebir que alguien bajase al campo, incluso para entrenar, sin saber tocar convenientemente la pelota. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/renato-cesarini/">Renato Cesarini</a> era conocido por dar muchas indicaciones técnicas a sus jugadores, invertía mucho tiempo en eso. Cuando Patricio Hernández estuvo entrenando técnica individual en River cómo ayudante del cuerpo técnico del Tolo Gallego, uno de los dirigentes le dijo que así trabajaba Renato Cesarini, y eso para él fue un gran orgullo. El <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2008/10/31/C-129-merlo-debe-saber-que-agarro-una-tienda.php">Puma Morete</a> también explicó en una entrevista cómo a él le vino a ver Cesarini, entonces técnico del primer equipo, cuando el Puma aun estaba en la novena de River, y Cesarini se dedicó a aconsejarle sobre cómo arrancar mejor en carrera, para ganarle tiempo al defensor, o cómo perfilar el cuerpo según quisiese pared o pelotazo en una jugada. </p>
<blockquote><p>Johan Cruyff. La técnica cómo principio metodológico integral.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Unos años después de que Labruna concediese esta entrevista, Johan Cruyff llegó al FC Barcelona cómo técnico (1988). Según el entonces presidente, Josep Lluís Núñez, llegaba avalado <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1988/05/07/deportes/578959206_850215.html">por su prestigio</a>, se entiende que cómo futbolista, y por conocer como pocos el vestuario azulgrana, ya que había sido un gran jugador del Barcelona. Los primeros años de su magisterio, Cruyff recibió pingües críticas por su metodología. Si tomamos la hemerotéca del diario <i>«El País»</i>, encontramos que había críticas tanto a su modelo de juego cómo a su <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1990/03/16/deportes/637542008_850215.html">metodología de entreno</a>, así cómo a su proyecto de fútbol base. El secretario técnico saliente, Ramón Martínez, escribió un informe que decía que <i>«El equipo tiene una visible inmadurez debido a la peculiar personalidad de su técnico [Cruyff]»</i>. Cruyff por su parte pidió que se exonerara a Ramón Martínez por discrepar de su filosofía, y también porque nunca confió en un entrenador que antes no hubiera sido futbolista. </p>
<p style="text-align: justify">Las críticas también arreciaron en el fútbol base. Según <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1990/03/16/deportes/637542008_850215.html">un artículo</a> del diario <i>«El País»</i> (1990), los técnicos del filial se quejaban de que el lenguaje de Cruyff <i>«delataba a menudo las lagunas de su formación, especialmente en el aspecto técnico»</i>. Y parece ser que sus comentarios provocaban <i>«reiteradamente el sonrojo de la mayoría de los técnicos que trabajan a sus órdenes cuando ha celebrado reuniones para darles doctrina»</i>. Uno de los aspectos que el artículo tildaba de <i>«paridas»</i>, siguiendo la peculiar expresión que utilizaba el propio Cruyff, fue el concepto de entrenamientos con rondos, en los que tanto él como Charly Rexach tomaban parte activa, y que Cruyff recomendaba que no durasen más de una hora, porque <i>«con una hora basta, porque con una hora me canso yo y todos»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Apenas dos años después el mismo diario escribía una oda a la metodología del rondo titulada <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html"><i>«Instruir deleitando»</i></a> (1992). Lo que antes causaba sonrojo o estupor ahora era loado, pues el nuevo lema era <i>«divertirse entrenando»</i>. Lo mismo que había sido censurado tres años antes por la comisión delegada del club, que había descalificado a Cruyff diciendo que era un técnico <i>«carente de criterio, que ve el fútbol desde una perspectiva muy especial, que no es un auténtico profesional porque entiende el cargo como una mera diversión»</i> (1989). No obstante, ahora esto era visto cómo el factor clave, de hecho, apenas un mes después de la publicación de este artículo, Cruyff le diría a sus jugadores en la previa de la final de Copa de Europa <a target="_blank" href ="http://www.sport.es/es/noticias/barca/guardiola-desvela-que-les-dijo-cruyff-antes-de-la-final-de-wembley-92-1012906"><i>«en la medida que podáis, disfrutadlo»</i></a>, y la memoria popular lo convirtió en el lema <i>«salid y disfrutad»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Y que decir de aquella <i>«parida»</i> criticada por prensa y técnicos del filial, lo de que en el entreno <i>«lo fundamental es trabajar para saber coger la posición en el campo»</i>. Ahora se destacaba que a través de esta metodología el holandés volador había sintetizado <i>«todas las necesidades físicas, tácticas, estratégicas y psicológicas para una buena puesta a punto en una sola pieza: <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html">el rondo</a>«</i>. E impartía su magisterio, del modo que más resaltaba sus puntos fuertes, es decir, jugando. Aún sorprendía a todos con su <i>«maravilloso toque»</i>, mientras aleccionaba a los jugadores con correcciones técnicas individuales. Y si algún jugador dudaba de su autoridad, aduciendo que Cruyff <i>«lo tiene más fácil, [porque] no se mueve»</i>, entonces podía plantearse aceptar el desafío de retar a ese jugador por el trono, inventando alguna apuesta, cómo por ejemplo, ver quien tiraba más veces seguidas el balón al poste. Al búlgaro Hristo Stoichkov le humilló de ese modo en un entreno, <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html">ganándole fácilmente 5.000 pesetas</a>, en un improvisado concurso que acabó con fallo del búlgaro en su primer intento a 15 metros y siete aciertos seguidos del técnico holandés, el último tirado con la izquierda, su pierna mala, por recochineo. Lo que les quería transmitir es que quizás ellos eran buenos jugadores, pero que él era Johan Cruyff. Y que por eso les podía corregir.</p>
<blockquote><p>Zinedine Zidane. La técnica cómo vínculo relacional.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La ventaja estratégica que supone para un entrenador saber jugar bien al balón funciona a dos niveles. Por una parte le autoriza ante los jugadores y por otra le permite enseñar <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1RYBulQ9884"><i>«haciendo»</i></a>, que según numerosos expertos en educación es la experiencia de aprendizaje más eficiente. Ya el médico y pensador Albert Schweitzer decía que dar ejemplo no es que sea la principal manera de influir; es que es la única. Y si alguno se pregunta si este tipo de enfoque sigue teniendo vigencia en el fútbol <i>«moderno»</i>, quizás cabría recordar las dificultades que tuvo Rafael Benítez cuando intentó asesorar en gestos técnicos a los jugadores del Real Madrid. El propio Cristiano Ronaldo <a target="_blank" href ="http://www.beinsports.com/us-es/laliga/noticias/cristiano-ronaldo-pienso-que-me-voy-a-retirar/266104">confirmó en una entrevista</a> que hubo discrepancias por el tema y también justificó su postura: <i>“Hay cosas que nadie te puede enseñar, que tienes o no. [Benítez] Me decía como patear el balón o como hacer el dribling, tienes que respetarlo. Yo pensaba, vale, porque hay cosas que no puedes tener un debate con una persona que piensa tan diferente de ti. Es preferible decir gracias y ya está”</i>. Los psicólogos ya avisan de que el consejo es una mala medida preventiva ante conductas de riesgo. </p>
<p style="text-align: justify">Zidane en cambio hizo cómo Cruyff, retó amistosamente a Cristiano Ronaldo a un concurso de lanzamiento de tiros libres y le superó. El portugués lo encajó con deportividad, y posteriormente ha destacado que Zidane les transmite <a target="_blank" href ="https://elpais.com/deportes/2016/01/17/actualidad/1453039782_534060.html">más empatía</a> que Benítez. La empatía en este caso sería la ventaja comunicativa directa de que el jugador asuma que cuando le hablas lo haces desde una experiencia común. Lo cual tiene efectos positivos incuestionables a la hora de elaborar la relación jugador-entrenador. De este modo el magisterio con balón deviene en  el facilitador ideal para alcanzar el objetivo que marcaban técnicos cómo Carniglia o Labruna, esto es, convencer al jugador de que el trabajo que le propones les será beneficioso.</p>
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<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/03/anecdota-periodistas-entrenadores-dante-panzeri-pepe-pena-argentina/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/espresso/02.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/12/origen-evolucion-sentido-entrenadores-futbol-historia/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/espresso/04.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
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		<title>Frenkie de Jong 1974</title>
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		<pubDate>Sun, 09 Sep 2018 01:50:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David De la Peña]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Frenkie de Jong es una herencia cultural del fútbol holandés. Por un lado representa la duda, por su aterrizaje en un balompié radicalmente distinto al que su estilo hubiera demandado, y por otro, la esperanza, para una afición que ha visto cómo, en algún punto de le eclosión del fútbol moderno, se perdieron no las raíces [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Frenkie de Jong es una herencia cultural del fútbol holandés. Por un lado representa la duda, por su aterrizaje en un balompié radicalmente distinto al que su estilo hubiera demandado, y por otro, la esperanza, para una afición que ha visto cómo, en algún<span id="more-255673"></span> punto de le eclosión del fútbol moderno, se perdieron no las raíces -que ya habían quedado algo desvirtuadas años atrás- si no la competitividad.</p>
<p style="text-align: justify;"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-rival-mas-fuerte/">Rinus Michels, desde el banquillo, y Johan Cruyff, desde el terreno de juego, cambiaron para siempre la percepción del juego en los Países Bajos</a>. Dio igual que la Copa del Mundo no acabase adornando sus vitrinas: fue una cúspide que se alcanzó en los años 70 y que empapó a las generaciones posteriores, hasta derivar en gotas de aquella esencia que han ido apareciendo a lo largo de los años, desde productos más redondos y admirados como el Ajax de Louis van Gaal, hasta proyectos aún por descubrir, como Frenkie de Jong.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Frenkie de Jong es un futbolista de otra época</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Frenkie de Jong se asentó como titular en el Ajax de Ámsterdam en la temporada 2017/2018, de la mano de Marcel Keizer, un técnico que le conocía bien y que le dio su total confianza. El centrocampista fue pieza absolutamente fundamental del filial del cuadro ajacied, que en la temporada 2016/2017 quedó subcampeón en la segunda división del fútbol holandés, en un equipo del que a posteriori promocionaron jugadores como De Ligt o Justin Kluivert.</p>
<p style="text-align: justify;">No tuvo suerte Keizer, fue destituido, y habrá que esperar para ver si eso acaba influyendo de forma decisiva en la formación de Frenkie de Jong como futbolista de élite, porque si el centrocampista desprende ese aroma de jugador vetusto, no cabe duda de que el hombre que hizo de puente entre el fútbol formativo y el primer nivel tuvo mucho que ver. Keizer moldeó a De Jong como un futbolista capaz de hacer una jugada clave en el sistema del Ajax: recibir en la primera línea, conducir, dividir marcas y generar espacios para los hombres libres que se asentaban en zonas más adelantadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Marcel Keizer buscó asentar una columna vertebral tras su salto al primer equipo del Ajax, formada por De Ligt en un primer escalón, Lasse Schone en un segundo, y Ziyech en un tercero, donde Frenkie de Jong, aún partiendo como segundo interior, dividía la responsabilidad en la salida de pelota con Matthijs de Ligt. Esa jugada concreta adquirió tal peso en el juego del futbolista que muchas veces partía o bien como tercer central, o actuaba en un doble rol en el que en algunas fases del juego era mediocentro, pero en la defensa posicional se situaba directamente como defensa central.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">Las ventajas que sabe generar de Jong en la salida de pelota le han hecho jugar como defensa central en la defensa posicional</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Porque para empezar a dibujar a Frenkie de Jong, hay que empezar a hablar de su conducción de pelota. Él siente el fútbol desde provocar caos, y sabe hacerlo porque cuando arranca, deja atrás al rival -sus primeros metros son muy potentes-, y tiene un convencimiento tremendo para ejecutar esa acción, llegando incluso a asumir riesgos muy elevados. Lo cierto es que no deja medias tintas: la pérdida puede provocar un problema grave para su equipo, pero la ventaja generada, una jugada con potencial gol.</p>
<p style="text-align: justify;">Su manera de enfocar el pase tiene una diferencia notable. Si bien es cierto que es un futbolista que encuentra jugadores en líneas posteriores y que ese límite de riesgo siempre existe en su fútbol, por lo general comprende bien la circulación como herramienta para mover al rival. En la primera línea suele alimentar bien a sus compañeros sin poner en riesgo la pelota -promedia 71 pases por encuentro con un acierto de casi el 94%-, aunque no rehúye el balón vertical si ve la oportunidad, quedando claro que su primera intención de desequilibrio es la conducción de balón.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, merece la pena rescatar que De Jong, a pesar de que le guste recibir prácticamente siempre la pelota delante de todo el sistema defensivo rival, no domina el pase largo ni el cambio de orientación. Es una jugada que no intenta demasiado, a pesar de que en el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2017/05/analisis-proyecto-ajax-europa-league-2017-peter-bosz/">Ajax</a> hemos visto durante la última temporada cómo jugadores como David Neres o Justin Kluivert fijaban su posición en el lado opuesto.</p>
<p style="text-align: justify;">Por resumir, Frenkie de Jong es un arma de destrucción cuando decide arrancar con la pelota en el pie, y un continuador de jugadas cuando apoya la circulación por detrás de la pelota, que genera ventajas desde el pase raso, pero que no es un buen recurso para planes de juego donde se necesite encontrar jugadores lejanos, bien en cambio de orientación o bien buscando a un nueve referencia -el pase sobre Huntelaar no es una jugada que se repita, si bien es cierto que el sistema del Ajax busca progresar de otra forma-.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">¿Dónde juega Frenkie de Jong?</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Llegados a este punto, quizás lo más curioso del fútbol del joven talento holandés está en delimitar sus zonas favoritas de recepción. Si analizas sus características cuando recibe la pelota de forma individualizada, descubres un jugador que se adapta bien a diferentes alturas del terreno de juego. Su conducción de balón suma si la busca siendo central, dividiendo marcas y generando espacios, pero también desequilibra en los últimos 30 metros, sobre todo desde ese carril interior izquierdo desde el que le gusta arrancar. Por otro lado, su pase corto le hace un mediocentro útil en un equipo que busque ataques prolongados en posicional. En resumidas cuentas, De Jong puede jugar como central, pivote o interior y aportar acciones útiles sin ningún tipo de problema.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, a estas alturas de su carrera, presenta un problema para jugar entre las líneas rivales, y quizás por ahí se explique que hasta el momento se haya tendido a retrasar su posición, y no a darle altura. Su orientación para quedar como hombre libre por detrás de las líneas rivales no es positiva -quizás por el hecho de que no sea lo que esté desarrollando en su formación-, a lo que hay que sumar un problema cuando recibe y no está mirando la portería rival, y es que, aunque técnicamente sus controles y conducciones son de primer nivel, su giro es algo pesado. Lo cierto es que como interior que no esté relacionado con el primer pase, aún está verde.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema que nace aquí es evidente por varios motivos. Como único pivote, su tendencia a conducir se mantiene, lo que provoca que las distancias entre defensa y medio campo en caso de pérdida sean enormes, mientras que jugando como defensa central nace otra dificultad, derivada de esa naturaleza tan ‘Holanda años 70’ que tiene a la hora de tomar decisiones. Lo cierto es que en Frenkie de Jong, en este momento, existe un conflicto entre lo que sabe hacer con la pelota y el talento que tiene para recibirla: necesita estar de cara y lo más alejado de la presión rival, pero sus características quizás demandan permanecer <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/podcast-champions-league-david-neres-como-juega/">más tiempo entre las líneas rivales.</a></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">El canterano del Ajax es un jugador aún por definir</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Y aquí aparece una última dificultad para el fútbol de élite. Si De Jong es utilizado como ‘falso central’, al final va a tener que disputar, bien en situaciones de transición rival, bien en defensa posicional, muchas acciones con los puntas rivales. Él es un jugador competente en el juego aéreo, y sobre todo, con talento y seguridad para anticipar -lleva ese riesgo también a esta fase del juego-, pero con un gran número de problemas como zaguero. Choques, templanza en el área, protección del espacio para evitar remates… Su figura como central también necesitaría una definición muy concreta.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que no debe pasarse por alto bajo ningún concepto es que hablamos de un talento mayúsculo, quizás tan variopinto que le ha provocado hasta el momento una indefinición complicada de hacer competitiva en el actual fútbol, y serán por tanto claves los siguientes pasos de su carrera. El destino elegido cuando tome la decisión de salir del Ajax, principalmente, porque hay que canalizar un abanico de jugadas capaces de mandar en la élite en un sistema de juego concreto, y por supuesto, lo que Ronald Koeman pretenda hacer con él en la selección de los Países Bjos, que, como ha venido ocurriendo desde que apareció en el primer nivel, es una incógnita.</p>
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		<title>La presión en el ADN</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Feb 2018 03:00:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Albert Morén]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Valverde]]></category>
		<category><![CDATA[FC Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Guardiola]]></category>
		<category><![CDATA[Johan Cruyff]]></category>
		<category><![CDATA[Rijkaard]]></category>
		<category><![CDATA[Van Gaal]]></category>

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		<description><![CDATA[Si una cosa acredita el curriculum en los banquillos de Ernesto Valverde, es su capacidad para detectar las necesidades de los equipos a los que entrena y de aplicar, para ellas, recetas concretas que las subsanen. Así, su trayectoria como técnico se ha definido como un proceso adaptativo a través del cual el cacereño ha ido adoptando múltiples [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Si una cosa acredita el curriculum en los banquillos de Ernesto Valverde, es su capacidad para detectar las necesidades de los equipos a los que entrena y de aplicar, para ellas, recetas concretas que las subsanen. Así, su trayectoria como técnico<span id="more-249466"></span> se ha definido como un proceso adaptativo a través del cual el cacereño ha ido adoptando múltiples formas, y dando lugar, bajo su tutela, a equipos de lo más variado en cuanto a tipología. Sus Athletics, Olympiakos, Espanyol, Valencia o Barcelona son conjuntos de autor, pero de un autor eminentemente versátil. Sin embargo, existe una constante que los atraviesa. Un hilo invisible que los une a todos. Una marca de agua que, como una promesa, el Txingurri no ha estado dispuesto a olvidar. Todos sus equipos hacen de la presión adelantada una de sus señas de identidad. A veces para impulsar desde el ritmo feroz un juego directo que potencie el carácter vertical de sus futbolistas, otras para equilibrar estructuras en las que convive un gran número de piezas ofensivas, otras para disimular déficits creativos a través de un robo que aproveche espacios en las defensas contrarias, o para configurar escenarios de dominio territorial que se traduzcan en un control incuestionable de la situación. Ahora es su Barça quien ha convertido <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/analisis-tactico-barcelona-2-espanyol-0-copa-rey-presion/">la defensa adelantada y el acoso en campo rival</a> en una de las principales fortalezas que explican la buena marcha del equipo. Pero aunque esta vez tiene ingredientes distintos, en el Camp Nou la receta no suena del todo extraña.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Si quieres ir al ataque, necesitas gente con una técnica fina, como por ejemplo Laudrup, y estos rinden mucho más en un campo pequeño que en un campo grande. Campo pequeño quiere decir que cuando tú juegas al ataque, mantienes que Laudrup no tenga que bajar cuarenta o cincuenta metros para defender, y que cuando recuperas el balón tenga que subirlos otra vez. Cuando puedes meterlo ahí dentro, el rendimiento de jugadores como Laudrup o Romário es mucho más grande, y además, como tocan mucho el balón, hay mucho para ver. Si no sólo los ves corriendo, y así los ves tocando el balón»</i>. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/">La figura de Johan Cruyff</a> como entrenador del FC Barcelona es un punto de inflexión en numerosos sentidos, fundamentados alrededor de una idea de juego que, a partir de él, se siguiera o no, siempre estuvo latente. Aferrada al tuétano. A fuerza de las victorias que hasta su Dream Team le había faltado a un club con menos títulos de los que correspondían a su historia, el holandés afianzó una cultura futbolística particular a modo de guía para el triunfo. El conjunto azulgrana nunca antes ganó tanto como con su receta, por lo que es fácil comprender que abrazara aquel desconocido e innovador fútbol como una verdad revelada. Una suerte de poción mágica en la que guardaría los secretos de unos éxitos tanto tiempo esquivos. Bajo la simpleza de un <i>«si tú tienes el balón, el otro no lo tiene»</i>, escondería una nueva mirada. Una lógica compleja. Un punto distinto desde el que verlo todo.</p>
<blockquote><p>Con Johan Cruyff la recuperación en campo rival tenía que ver con la capacidad de crear ventajas para propio equipo y desventajas para el adversario, a través del juego de ataque.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Hijo futbolístico de <i>La Naranja Mecánica</i>, su segundo aterrizaje en el Barça se llevó a cabo el mismo verano en que otra selección holandesa dirigida por Rinus Michels <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-rival-mas-fuerte/">se alzaría con la Eurocopa</a>, y con la intención declarada de recoger parte de la identidad de ambos conjuntos: <i>«Quiero que mi equipo se parezca al Ajax y a la selección holandesa</i>«. No obstante, del mismo modo que como jugador Johan había sido el verso libre en el estricto entramado diseñado por <i>Míster Mármol</i>, su trabajo en los banquillos, y más especialmente aquel referido al ejercicio de la presión, se desarrolló de un modo distinto. Con una apuesta de juego absoluta y extremadamente ofensiva, en la que de los tres defensas más habituales uno no lo era y a los otros dos se les permitía proyectarse por banda con alegría, todo se construiría a través del ataque. Situando a muchos hombres alrededor del balón para estar cerca del mismo si se perdía, desorganizando al rival a través de una combinación veloz e incisiva que buscara con ahínco los pases que superaran líneas, obligando a los delanteros contrarios a defender a sus teóricos marcadores, buscando la profundidad para que cuando el adversario se hiciera con el esférico tuviera ante sí once barreras que superar, haciendo norma del tercer hombre y pretendiendo un posicionamiento perfecto que permitiera a sus jugadores una ventaja de partida en la recuperación que, de otra forma, no habrían recibido.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Si yo tengo que defender toda esta sala, soy el más malo que hay porque se me pueden ir por todos lados, pero si sólo tengo que defender esta mesa, ya puede venir el mejor jugador del mundo que no me pasará. Entonces, ¿qué es defender bien y qué es defender mal? Es relativo. Es distancia, nada más. Con Guardiola lo que siempre hicimos fue que donde jugase él estuviera empaquetado, que nunca tuviera que defender demasiado espacio. Siempre un espacio reducido. Entonces es sólo cuestión de ver, nada más. Siempre tenía que vigilar una cosa: tener a dos compañeros cerca para que sólo tuviera que defender un espacio pequeño. Así eres el mejor defensor que hay». </i>Una forma de entender la recuperación en campo rival casi instintiva, como una necesidad de volver a hacerse con el control de la herramienta que debía abrirle todas las puertas, y en la que todo aquello que no proporcionara el ataque era afrontado casi desde la improvisación. Como si se tratara de una parte de la vida que no se estaba obligado a visitar. El juego de ataque debía pesar lo suficiente como para que no fuera necesario mirar hacia atrás.</p>
<p style="text-align: justify">Un principio similar dirigió <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/archivo-articulos-louis-van-gaal-entrenador/">los pasos de Louis van Gaal</a> en el Camp Nou, aunque en este sentido, y pese a la magna obra que había alumbrado en Ámsterdam, su criatura dio la impresión de quedar incompleta. De su Ajax había escrito Pep Guardiola que <i>«asumía todos los riesgos que un equipo es capaz de asumir</i>«, pero que los esquivaba porque <i>«todos sus futbolistas, de diferente calidad, pero todos, sin excepción, eran conscientes de cuál era su misión sobre el terreno de juego. La disciplina de las posiciones. La posesión de la pelota como idea básica. El juego con ayudas constantes. El movimiento a dos toques&#8230;»</i>. El suyo fue un Barça, nuevamente, exageradamente ofensivo y con dos particularidades con respecto al Ajax campeón de Europa que quizá expliquen las dificultades del equipo para construir una transición defensiva competitiva que tuviera su origen en campo contrario, y algunas leyendas negras <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2018/02/trayectoria-y-mejores-momentos-de-claudio-lopez/">como las que escribió <em>El Piojo</em> López.</a> Una de las diferencias tenía que ver con el mejor futbolista del equipo, un Rivaldo situado en el extremo izquierdo pero ávido de la mediapunta en la que se coronaban los cracks brasileños, que a diferencia del Overmars que Louis dirigió en Holanda demandaba constantes compensaciones posicionales cuando abandonaba la cal. A menudo ofrecidas desde el interior izquierdo por Cocu, el resultado acercaba al holandés a la zona del extremo pero lo alejaba de la del mediocentro. Donde antes Cruyff había abrigado a Guardiola, ahora se destapaba al catalán, quién además, y pese a que en el Barça de Van Gaal se convirtió en el líder futbolístico absoluto <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/cruyff-estilo-ofensivo-dream-team-guardiola-koeman/">que con Johan fueron otros</a>, no exhibía la capacidad física de Davids, Seedorf o Frank Rijkaard para acaparar grandes extensiones de campo.</p>
<blockquote><p>A raíz de Frank Rijkaard, en el Barça la escuela holandesa se mezcla con aspectos del fútbol italiano. El holandés primero y Guardiola después, añadieron táctica a la noción primigenia de presión de Cruyff.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Fue con este último, aprendiz en primera persona de Cruyff y Van Gaal, pero también <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/25-aniversario-del-milan-5-0-real-madrid-arrigo-sacchi/">de Arrigo Sacchi</a>, que la presión del Barça, aún sin perder el balón de vista, adquirió matices. La pelota ordenaría, seguiría siendo el centro, pero a diferencia de sus dos compatriotas Frank también tocó otras teclas. Fue la síntesis entre dos mundos. Las diagonales de Rafa Márquez, los pases de Ronaldinho o los desmarques de Samuel Eto&#8217;o y Ludovic Giuly para generar contextos de ventaja tras pérdida, compartiendo espacio con la contribución de piezas como Edmilson, Thiago Motta o un Deco educado con Mourinho. Un Barça en el que Xavi e Iniesta rara vez podían coincidir en el mismo mediocampo porque su funcionamiento todavía no lo permitía y comprometía la seguridad de su estructura. El artífice del último cambio fue Guardiola. Creación de Cruyff, alumno con Van Gaal y conocedor en primera mano del Calcio como Rijkaard, su sello, vinculado a la conservación del cuero, siempre le reservó un lugar preponderante al robo (<i>«si se trata del balón, confieso que soy egoísta: lo quiero para mí. Por eso si no lo tengo, voy a por él a toda prisa»</i>) hasta el punto de haber declarado en alguna ocasión que aquello en lo que más empeño pone en los entrenamientos es en el trabajo acerca del posicionamiento de sus futbolistas cuando el equipo pierde la posesión: <i>«<em>La clave es estar siempre entre los jugadores. Siempre entre dos posiciones. Lo mejor es sentir que desde aquí puedo llegar al central y también al lateral. Que el jugador contrario no sepa cuál es su defensor</em>«</i>. Sin dejar de ser una respuesta sin balón, nuevamente, creada a partir del ataque. <i>«<em>La intención no es mover la pelota, sino mover al oponente. Llevarlo donde tú quieres»</em></i>.</p>
<p style="text-align: justify">Ataque y presión como dos caras de una misma moneda. Uno, el objetivo deseado, y el otro, el pilar ineludible sin el cual éste no es posible. Hoy, el Barça de Ernesto Valverde marca la pauta desde una presión distinta, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/analisis-tactico-betis-0-barcelona-5-valverde/">más física</a>, menos demandante de escenarios previos favorables, incluso, a veces, siendo más origen que consecuencia. Más plataforma sobre la que los ataques cobran ventaja que beneficiaria de una ofensiva aguda. Pero su nueva realidad , la que orquesta a partir de la pizarra del Txingurri, permanece vinculada a aquellos primeros postulados. A que mejor que Messi no tenga que bajar cuarenta metros cuando el equipo pierde el balón para volver a subirlos cuando se recupera. A que es preferible meterlo en un campo pequeño para verlo tocar mucho el balón, que en uno grande para verlo correr. A que cuanto antes se le arrebate el cuero al contrario, antes lo podrá tener el argentino en sus botas. Y que cuanto más arriba lo tenga, mejor.</p>
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		<title>¿Un entrenador debe haber sido futbolista?</title>
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		<pubDate>Fri, 28 Jul 2017 02:00:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Labruna]]></category>
		<category><![CDATA[Johan Cruyff]]></category>
		<category><![CDATA[Oliver Bierhoff]]></category>
		<category><![CDATA[Otto Bumbel]]></category>
		<category><![CDATA[Renato Cesarini]]></category>
		<category><![CDATA[Yiyo Carniglia]]></category>
		<category><![CDATA[Zinedine Zidane]]></category>

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		<description><![CDATA[«De donde yo vengo los generales no se esconden en sus oficinas. Están al lado de sus soldados. Mueren con sus soldados». Wonder Woman (2017) Oliver Bierhoff, mánager de la selección alemana, ha considerado que el próximo objetivo de Alemania ha de ser fabricar técnicos a partir de grandes ex-jugadores. A pesar de que defiende [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>«De donde yo vengo los generales no se esconden en sus oficinas. Están al lado de sus soldados. Mueren con sus<span id="more-236412"></span> soldados». Wonder Woman (2017)</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.dw.com/es/oliver-bierhoff-tenemos-que-empezar-por-los-ni%C3%B1os-de-cinco-a%C3%B1os/a-19251760">Oliver Bierhoff</a>, mánager de la selección alemana, ha considerado que el próximo objetivo de Alemania ha de ser fabricar técnicos a partir de <a target="_blank" href ="https://www.welt.de/sport/fussball/article166188653/Wir-brauchen-den-deutschen-Guardiola.html">grandes ex-jugadores</a>. A pesar de que defiende que sus programas de formación han producido buenos entrenadores, Bierhoff considera <i>«necesario»</i> desarrollar sus propias versiones de Guardiola o Ancelotti. La entrevista no aclara qué aportan de diferencial los técnicos con buen currículo cómo jugador, pero vamos a suponer que se trata de un tema de autoridad. Lo técnico se puede aprender, pero adquirir el glamour es infinitamente más complicado que aprender la teoría. A priori, esta necesidad parece algo propio de la idiosincrasia del fútbol, porque por ejemplo en el cine no se espera que un gran director haya sido un gran actor. Si bien ha habido quienes desempeñaban ambas funciones con éxito, cómo Woody Allen o John Huston. </p>
<blockquote><p>Otto Bumbel. La negación de la técnica y la desconfianza hacia el jugador.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Las relaciones entre jugadores y técnicos suelen ser bastante ambivalentes. Cuando <a target="_blank" href ="https://futbol.as.com/futbol/2013/07/12/primera/1373643964_612114.html">Zidane empezó</a> su carrera cómo entrenador dijo que lo que había aprendido en los cursos para técnico es que <i>«un tercio de los jugadores te siguen por lealtad, sentido del deber y respeto a la jerarquía; otro tercio sólo te sigue si les aportas algo, gente a la que tienes que convencer; y otro tercio te complicará la vida siempre»</i>. El jugador cómo colectivo es suspicaz respecto al técnico, pero esto es algo bidireccional. Los técnicos pueden llegar a sentir rencor hacia el jugador. El tema aparece bien reflejado en un ensayo de los años &#8217;80 escrito por el entrenador brasileño Otto Bumbel. Se trataba de un manual sobre la logística del fútbol en el que el autor se mostró tan ácido y beligerante respecto a la conducta del jugador de su época que hasta llegó a disculparse por ello con el lector. </p>
<p style="text-align: justify">Otto Bumbel denunciaba que el jugador, por su trato con los dirigentes, se había acabado contagiado de dos pésimas actitudes de estos: el trato deshonesto y el descuido del fútbol cómo espectáculo. A buena parte de los futbolistas les definía cómo primadictos e irresponsables; y lamentaba que entrenadores de nivel superior (Primera División) tuviesen que dedicar tiempo a la enseñanza de técnica aplicada. La cuestión para Bumbel es que las atribuciones de un técnico de Primera División deberían de ser <i>«acoplar piezas en el aderezo del conjunto»</i> y nunca la de <i>«pulimentador de esas piezas»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Su enfoque de la organización del fútbol era eminentemente industrialista. Al jugador le consideraba <i>«un instrumento técnico al servicio del club»</i>, y por tanto debía llegar a Primera División ya instruido en lo físico-atlético, en lo técnico, en lo táctico y en el comportamiento psico-moral-intelectual. Y si bien reconoce que los genios futbolísticos <i>«nacen»</i>, estima que la clase media-alta de jugadores se debe fabricar siguiendo el modelo de los demás gremios profesionales, es decir, mediante un sistema de capacitación. Tal sistema, más de automatización que educativo, sería responsabilidad siempre a las divisiones inferiores, puesto que Otto Bumbel juzga que es en la niñez y en la pubertad cuando el futbolista asimila el <i>«aprendizaje mecánico de la técnica»</i>, por lo que considera injusto que recaiga en los entrenadores de categorías superiores el realizar un trabajo técnico individual según las carencias de cada jugador.</p>
<p style="text-align: justify">A pesar de esta visión tan crítica sobre el futbolista de su época (1982), <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Otto_Bumbel">Otto Bumbel</a> nunca duda en su ensayo de que el jugador es, para lo bueno y para lo malo, la base del juego. Lo indicó de innumerables maneras. Les considera la <i>«principal unidad del fútbol»</i>. Y afirmaba que el jugador, <i>«más que cualquier otra contribución»</i> es quien tiene una influencia más radical en <i>«la configuración de los equipos y en el valor del juego producido»</i>. Hasta el punto en que afirma que <i>«sin el buen jugador, no hay buen fútbol»</i>. Si bien por otro lado considera que el jugador de los ochenta está lastrado por la <i>«heterodoxia de su formación físico-técnica y su casi absoluta negación del estrato intelecto-moral»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Esto acaba provocando un dilema de difícil resolución. El entrenador no tiene tiempo para individualizar el trabajo, pero al mismo tiempo considera que el jugador es quien lógicamente da <i>«estructura y potencialidad al juego de los conjuntos»</i>. <i>«El acierto o desacierto de los jugadores es definitivo»</i>, concluye Otto Bumbel. Lo cual hasta cierto punto le importuna, porque el veterano entrenador llega a proclamar que le parece increíble que todo el andamiaje material de un estadio, funcionariado administrativo, directivos y masa social repose en cerebros a los que no siempre, más bien raramente, considera dotados de una mente, moral, intelectual y profesionalmente desarrollada, amén de con equilibrio psíquico. Su conclusión era lapidaria: <i>«El jugador profesional, en términos generales, no está preparado para ofrecer unas garantías de actuación regular»</i>. </p>
<blockquote><p>Renato Cesarini. La técnica cómo principio de autoridad.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, al ser esta una relación bidireccional, cómo ya hemos comentado, los jugadores también pueden poner a examen al técnico en cualquier momento, para determinar si este está cualificado para guiarlos. Otro entrenador latinoamercano, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">Yiyo Carniglia</a>, ya advertía en su biografía sobre la necesidad de que los dirigidos fuesen persuadidos de que el trabajo de la semana les era beneficioso; y que el técnico debía ganarse su confianza y respeto dando ejemplo de su conducta en todos los órdenes de su relación profesional y humana. Ponía además el ejemplo de un técnico que tuvo en Boca Juniors, del que piadosamente escondía el nombre, quien según parece les impartía semanalmente una clase teórica que a los jugadores les aburría soberanamente. Ese técnico en los entrenamientos nunca tocaba la pelota con el pie, siempre daba indicaciones con la pelota en la mano, por lo que los jugadores empezaron a sospechar. Así que un día le tiraron una pelota con mucho efecto, la quiso parar con el pie, pero le dio con la punta. Hizo tal ridículo que al mes siguiente lo tuvieron que exonerar porque los jugadores no le respetaban. </p>
<p style="text-align: justify">Cuando al entrenador y futbolista <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-venganza-angel-labruna-river-plate-boca-juniors/">Ángel Labruna</a> le preguntaron que si era cierto que Renato Cesarini había sido el sumun cómo técnico, lo máximo, respondió que sí, que sin ninguna duda. Y que lo había sido <i>«por lo que sabía y por el poder de convicción que tenía»</i>. Labruna le había conocido cuando tenía 37 o 38 años, y aun jugaba esporádicamente para el primer equipo, mientras que Labruna despuntaba en la cuarta de River. El veterano Cesarini le deslumbró porque parecía saberlo todo en todos los sentidos, tenía un gran carisma. Según Labruna convencía, lo que él consideraba una de las grandes condiciones que tiene que tener un técnico. Pero ese respeto no sólo se sustentaba en sus habilidades retóricas, no. Lo que impactaba a los jugadores es que lo qué Cesarini pedía, primero lo hacía, lo demostraba. Según Labruna, el jugador se fija mucho en si el técnico sabe pegarle a la pelota. Él ponía el ejemplo de que a ellos, cuando les hablaban de los jugadores <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2008/09/puro-futbol-vintage-especial-pioneros-latinoamericanos/">del mítico Alumni</a> (1908) les daba la risa, porque <i>«cómo iban a jugar esos tipos con esos pantalones»</i>. Al conocerlos sólo por las referencias y fotografías no les respetaban. Sin embargo la técnica que ejecutaba con maestría Cesarini sí que era una prueba tangible de su autoridad. A Labruna el tema le debía parecer tan significativo, que en aquel momento de la entrevista (1983) se disculpó por no poder correr ya en los entrenamientos, debido a una vieja fractura, aunque aclaró que él aun pateaba los córners y que la ponía con facilidad en el segundo palo. Cómo si no pudiese concebir que alguien bajase al campo, incluso para entrenar, sin saber tocar convenientemente la pelota. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/renato-cesarini/">Renato Cesarini</a> era conocido por dar muchas indicaciones técnicas a sus jugadores, invertía mucho tiempo en eso. Cuando Patricio Hernández estuvo entrenando técnica individual en River cómo ayudante del cuerpo técnico del Tolo Gallego, uno de los dirigentes le dijo que así trabajaba Renato Cesarini, y eso para él fue un gran orgullo. El <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2008/10/31/C-129-merlo-debe-saber-que-agarro-una-tienda.php">Puma Morete</a> también explicó en una entrevista cómo a él le vino a ver Cesarini, entonces técnico del primer equipo, cuando el Puma aun estaba en la novena de River, y Cesarini se dedicó a aconsejarle sobre cómo arrancar mejor en carrera, para ganarle tiempo al defensor, o cómo perfilar el cuerpo según quisiese pared o pelotazo en una jugada. </p>
<blockquote><p>Johan Cruyff. La técnica cómo principio metodológico integral.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Unos años después de que Labruna concediese esta entrevista, Johan Cruyff llegó al FC Barcelona cómo técnico (1988). Según el entonces presidente, Josep Lluís Núñez, llegaba avalado <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1988/05/07/deportes/578959206_850215.html">por su prestigio</a>, se entiende que cómo futbolista, y por conocer como pocos el vestuario azulgrana, ya que había sido un gran jugador del Barcelona. Los primeros años de su magisterio, Cruyff recibió pingües críticas por su metodología. Si tomamos la hemerotéca del diario <i>«El País»</i>, encontramos que había críticas tanto a su modelo de juego cómo a su <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1990/03/16/deportes/637542008_850215.html">metodología de entreno</a>, así cómo a su proyecto de fútbol base. El secretario técnico saliente, Ramón Martínez, escribió un informe que decía que <i>«El equipo tiene una visible inmadurez debido a la peculiar personalidad de su técnico [Cruyff]»</i>. Cruyff por su parte pidió que se exonerara a Ramón Martínez por discrepar de su filosofía, y también porque nunca confió en un entrenador que antes no hubiera sido futbolista. </p>
<p style="text-align: justify">Las críticas también arreciaron en el fútbol base. Según <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1990/03/16/deportes/637542008_850215.html">un artículo</a> del diario <i>«El País»</i> (1990), los técnicos del filial se quejaban de que el lenguaje de Cruyff <i>«delataba a menudo las lagunas de su formación, especialmente en el aspecto técnico»</i>. Y parece ser que sus comentarios provocaban <i>«reiteradamente el sonrojo de la mayoría de los técnicos que trabajan a sus órdenes cuando ha celebrado reuniones para darles doctrina»</i>. Uno de los aspectos que el artículo tildaba de <i>«paridas»</i>, siguiendo la peculiar expresión que utilizaba el propio Cruyff, fue el concepto de entrenamientos con rondos, en los que tanto él como Charly Rexach tomaban parte activa, y que Cruyff recomendaba que no durasen más de una hora, porque <i>«con una hora basta, porque con una hora me canso yo y todos»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Apenas dos años después el mismo diario escribía una oda a la metodología del rondo titulada <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html"><i>«Instruir deleitando»</i></a> (1992). Lo que antes causaba sonrojo o estupor ahora era loado, pues el nuevo lema era <i>«divertirse entrenando»</i>. Lo mismo que había sido censurado tres años antes por la comisión delegada del club, que había descalificado a Cruyff diciendo que era un técnico <i>«carente de criterio, que ve el fútbol desde una perspectiva muy especial, que no es un auténtico profesional porque entiende el cargo como una mera diversión»</i> (1989). No obstante, ahora esto era visto cómo el factor clave, de hecho, apenas un mes después de la publicación de este artículo, Cruyff le diría a sus jugadores en la previa de la final de Copa de Europa <a target="_blank" href ="http://www.sport.es/es/noticias/barca/guardiola-desvela-que-les-dijo-cruyff-antes-de-la-final-de-wembley-92-1012906"><i>«en la medida que podáis, disfrutadlo»</i></a>, y la memoria popular lo convirtió en el lema <i>«salid y disfrutad»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Y que decir de aquella <i>«parida»</i> criticada por prensa y técnicos del filial, lo de que en el entreno <i>«lo fundamental es trabajar para saber coger la posición en el campo»</i>. Ahora se destacaba que a través de esta metodología el holandés volador había sintetizado <i>«todas las necesidades físicas, tácticas, estratégicas y psicológicas para una buena puesta a punto en una sola pieza: <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html">el rondo</a>«</i>. E impartía su magisterio, del modo que más resaltaba sus puntos fuertes, es decir, jugando. Aún sorprendía a todos con su <i>«maravilloso toque»</i>, mientras aleccionaba a los jugadores con correcciones técnicas individuales. Y si algún jugador dudaba de su autoridad, aduciendo que Cruyff <i>«lo tiene más fácil, [porque] no se mueve»</i>, entonces podía plantearse aceptar el desafío de retar a ese jugador por el trono, inventando alguna apuesta, cómo por ejemplo, ver quien tiraba más veces seguidas el balón al poste. Al búlgaro Hristo Stoichkov le humilló de ese modo en un entreno, <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/1992/04/25/deportes/704152806_850215.html">ganándole fácilmente 5.000 pesetas</a>, en un improvisado concurso que acabó con fallo del búlgaro en su primer intento a 15 metros y siete aciertos seguidos del técnico holandés, el último tirado con la izquierda, su pierna mala, por recochineo. Lo que les quería transmitir es que quizás ellos eran buenos jugadores, pero que él era Johan Cruyff. Y que por eso les podía corregir.</p>
<blockquote><p>Zinedine Zidane. La técnica cómo vínculo relacional.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La ventaja estratégica que supone para un entrenador saber jugar bien al balón funciona a dos niveles. Por una parte le autoriza ante los jugadores y por otra le permite enseñar <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1RYBulQ9884"><i>«haciendo»</i></a>, que según numerosos expertos en educación es la experiencia de aprendizaje más eficiente. Ya el médico y pensador Albert Schweitzer decía que dar ejemplo no es que sea la principal manera de influir; es que es la única. Y si alguno se pregunta si este tipo de enfoque sigue teniendo vigencia en el fútbol <i>«moderno»</i>, quizás cabría recordar las dificultades que tuvo Rafael Benítez cuando intentó asesorar en gestos técnicos a los jugadores del Real Madrid. El propio Cristiano Ronaldo <a target="_blank" href ="http://www.beinsports.com/us-es/laliga/noticias/cristiano-ronaldo-pienso-que-me-voy-a-retirar/266104">confirmó en una entrevista</a> que hubo discrepancias por el tema y también justificó su postura: <i>“Hay cosas que nadie te puede enseñar, que tienes o no. [Benítez] Me decía como patear el balón o como hacer el dribling, tienes que respetarlo. Yo pensaba, vale, porque hay cosas que no puedes tener un debate con una persona que piensa tan diferente de ti. Es preferible decir gracias y ya está”</i>. Los psicólogos ya avisan de que el consejo es una mala medida preventiva ante conductas de riesgo. </p>
<p style="text-align: justify">Zidane en cambio hizo cómo Cruyff, retó amistosamente a Cristiano Ronaldo a un concurso de lanzamiento de tiros libres y le superó. El portugués lo encajó con deportividad, y posteriormente ha destacado que Zidane les transmite <a target="_blank" href ="https://elpais.com/deportes/2016/01/17/actualidad/1453039782_534060.html">más empatía</a> que Benítez. La empatía en este caso sería la ventaja comunicativa directa de que el jugador asuma que cuando le hablas lo haces desde una experiencia común. Lo cual tiene efectos positivos incuestionables a la hora de elaborar la relación jugador-entrenador. De este modo el magisterio con balón deviene en  el facilitador ideal para alcanzar el objetivo que marcaban técnicos cómo Carniglia o Labruna, esto es, convencer al jugador de que el trabajo que le propones les será beneficioso.</p>
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		<title>Persiguiendo sombras</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 01:55:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego<span id="more-233397"></span>. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 es casi impensable la existencia de un marcaje individual, no ya específico, sino en casi cualquier circunstancia del juego. Pero, ¡ay si preguntásemos en los 60 en Italia! O en una tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley. O en esa tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley <i>después</i> del partido. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ezx0aJ6s66I">O durante el Inglaterra-Escocia que lo inició casi todo</a>. Nadie tiene una respuesta definitiva. El marcaje es puro fútbol. Cuestión de opinión, pero sobre todo de evolución.</p>
<h3>Al principio fue la zona</h3>
<p style="text-align: justify">Es habitual relacionar el fútbol <i>clásico</i> con marcajes individuales, pero si nos vamos al inicio del juego descubriremos, no demasiado sorprendentemente, que la zona se utilizaba desde el comienzo del juego. Con aquellas delanteras pobladísimas y las exiguas <i>líneas</i> defensivas, la posibilidad de marcar al hombre ni se discutía. La zona, aunque parezca increíble por ser símbolo de modernidad, es el estado natural del marcaje en el fútbol. Así se empezó a jugar en el siglo XIX y así se volvería, con más o menos reticencias, durante el siglo siguiente. Hemos usado la palabra <i>natural</i> de manera intencionada, por cierto. Piénsalo, cuando estás jugando un partido con tus amigos, si un tipo pasa cerca de donde tú estás, lo natural es echarle un ojo. Si tienes que seguirlo hasta cuándo va a echar un trago de Gatorade es, generalmente, porque hay alguien influyendo en tu forma de jugar. Ese alguien suele ser el entrenador. O llegado a ciertos niveles un periodista. El marcaje al hombre, pues, viene por influencia de los que están fuera del rectángulo de juego.</p>
<p style="text-align: justify">Con la evolución del fútbol y los esquemas táctico las líneas de los equipos, aunque permanecen predominantemente atacantes, se tienden a equilibrar. Y cuando en los años 30 el entrenador de uno de los mejores equipos del mundo decide retrasar a su mediocentro hasta convertirlo en un tercer central dando inicio al famoso W-M, el advenimiento de la era del marcaje individual se confirma. Hablábamos del entrenador y la prensa como los mayores ejemplos de injerencia en la naturalidad del fútbol. Y en esa época, nadie tenía más poder que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=45lLlx7rpmw">Herbert Chapman, entrenador y arquitecto del Arsenal</a>. Chapman creo un módulo a su estilo y, como todos los ganadores, creó escuela. Y esa escuela ganadora captó adeptos, especialmente en los medios de comunicación y en las directivas. De repente, la W-M era innegociable. Se jugaba así o no se jugaba, y la uniformización del juego, sobre todo en las Islas Británicas -que al fin y al cabo eran las que cortaban el bacalao a nivel mediático y en los despachos- alcanzó niveles insospechados. El marcaje individual había llegado casi sin hacer ruido. Todo el mundo jugaba igual, los equipos encajaban como un guante, y cada jugador tenía su rival asignado en el campo. Era una constante batalla uno contra uno. El lateral derecho buscaba a su extremo, el mediocentro a su centrocampista ofensivo, el central a su delantero centro. Ni que decir tiene que cuando los dorsales hicieron su aparición el emparejamiento fue aún más automático. Y los futbolistas se convirtieron en autómatas. Dejaron de pensar a tales niveles que un simple cambio de dorsal, descuadraba a un equipo. ¿Quiénes eran esos transgresores, esos tramposos, que ponían el 9 a un central y el 4 a un delantero centro? <i>«¿Voy a arriesgarme yo a cometer un error saliendo a buscar al jugador que lleva el número que supuestamente debería perseguir? No, nunca. Que lo decida el míster»</i>.</p>
<blockquote><p>Una vez se atacó la W-M, los que decidieron innovar obtuvieron una ventaja histórica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así es como en una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YBk82pNWAwk">nublada tarde de noviembre</a> los húngaros reventaron a los ingleses. Así es como un pequeño equipo de la frontera entre Italia y Yugoslavia, la Triestina, revolucionó el Calcio. Así fue como una selección centroeuropea, Suiza, cansada de ser apaleada por los grandes se protegió con un candado, al igual que lo hacía el club de las fuerzas aéreas soviéticas en otras latitudes. Cambiando jugadores de lugar, reforzando zonas débiles, usando espacios baldíos, renovando roles. Fútbol.</p>
<h3>El auge de nuevas visiones del juego</h3>
<p style="text-align: justify">Mientras los británicos se enrocaban en sus tradiciones, el resto del mundo se movía. Ya hemos visto que la zona y el intercambio de posiciones danubiano va a crear problemas que alguien debería resolver. Los italianos habían tomado la vía abierta por Karl Rappan en Suíza, con la adaptación del famoso candado o cerrojo. Gipo Viani y Nereo Rocco van a ser los grandes adalides del Catenaccio, antes del advenimiento de Helenio Herrera y su <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=60b3uSUXkN0">Grande Inter</a>. La gran novedad es la del <i>battitore libero</i> -Ivano Blason es el primer gran nombre-. Situado a la espalda de los marcadores al hombre, el líbero va a ser la red seguridad que sus equipos tenderán ante posibles errores de la línea defensiva. Los líberos serán figuras de corte cavernario hasta bien entrados los 70, aunque algunos como Armando Picchi harán de ello un arte. Ser líbero es casi practicar un deporte distinto al que todos los demás jugadores de fútbol están jugando, pues requiere de un control espacial y una inteligencia posicional como pocos otros roles futbolísticos. Mientras el resto de jugadores libran batallas individuales, el líbero participa de las batallas de todos, pero sin la posibilidad de ser herido. </p>
<p style="text-align: justify">Un líbero que falla mata a su equipo. Un líbero inteligente y astuto da vidas extra a sus aguerridos marcadores. Picchi será uno de estos, Cesare Maldini también, como lo será Scirea más adelante. El líbero italiano hará de defensores rugosos como Tagnin, Bugnich, Rosato o Gentile jugadores de culto. Para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=isGtWdcLFmc">Gianni Brera</a>, el gran adalidad del juego defensivista italiano, la combinación de líbero y marcadores aporta una solidez defensiva superior y compensa una supuesta carencia física del futbolista italiano de la época. Rocco irá incluso más allá que Herrera, añadiendo muchas veces una línea de tres centrocampistas de marca -mediani- para proteger <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=yO5eaSaBzzU">al cerebro Rivera</a>, cuya clase genera prácticamente todo el caudal ofensivo de un Milan que gana títulos en Italia y Europa de la mano de Rocco y el <i>«Bambino d’oro»</i>. Rivera tenía permitido fallar, se le pedía que arriesgase siempre en sus pases -si uno ve un partido de Rivera con ojos actuales se sorprenderá de que siempre juegue en vertical y buscando el espacio fallando, por tanto, muchos pases-, porque Rocco sabía que acertaría los suficientes para que los Altafani, Prati, Sormani, Hamrin o Combin tuviesen su buena ración de oportunidades cada partido.</p>
<blockquote><p>El fútbol en Sudamérica tomaba otros derroteros diferentes por la técnica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Mientras, en Sudamérica, la zona va tomando forma. En un fútbol más técnico e individualista, los marcajes al hombre -casi siempre con la consabida complacencia arbitral- pierden su sentido. Es peligroso reducir el juego a un constante uno contra uno cuando tu adversario puede superarte casi siempre. Vigilar una parcela de campo, buscar ayudas e intentar crear superioridades en ciertas zonas del campo -ya sea con un falso 9 o un wing-ventilador- se convierten en el pan de cada día al otro lado del charco. Así <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rkUE1GuH2o0">se mantendrá en Brasil</a>, en parte gracias a la época de éxitos que vivirán durante la era de Pelé. La línea de cuatro defensores permanecerá inalterada hasta prácticamente la actualidad -experimentos de Lazaroni y Scolari aparte-, los laterales larguísimos se convertirán en seña de identidad, y la defensa con balón será siempre la mejor defensa para el fútbol canarinho. Argentina, por su parte, se verá arrastrada en una espiral de violencia en los años 60 de la que nunca se librará totalmente -viejos fantasmas checoslovacos y un clima social cambiante por el ascenso de los militares y nuevos valores-, y algo parecido sucederá en la otra orilla del Río de la Plata.</p>
<h3>El pressing y la muerte del fútbol clásico</h3>
<p style="text-align: justify">Con el advenimiento de los años 70 el fútbol cambia para siempre. Habíamos visto a Brasil ganar el Mundial en color en México con lo que se suponía que era la cúspide de la evolución futbolística pero este sueño se fue tan rápido como apareció. Brasil 70 duró un mes, aquel del calor asfixiante y la altitud azteca, pero fue una ilusión. El fútbol caminaba en otra dirección más rápida, más física y más agresiva. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE&#038;t=51s">En Holanda</a> y al otro lado del Telón de Acero se trabajaba en visiones parecidas de la misma idea. El intercambio de posiciones, la presión, la circulación de la pelota a velocidades vertiginosas y la trampa del fuera de juego. Nada de esto era humanamente posible en México, pero cuando el planeta fútbol acabó con el cigarro post-climax en verano de 1970, la pelota ya nunca volvería a ser la misma. </p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6Df0FpXBdaw">Fútbol Total</a> ha llegado y de repente ya no hay lugar para otra cosa. El Ajax fulmina a los catenaccistas del Inter y la Juve con su presión asfixiante, su inacabable tanque de combustible, su falso 9 que dejaba a los legendarios marcadores italianos persiguiendo sombras y su batería de recursos inagotable. La zona innegociable, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=hfqTy2bJzmU ">la línea del fuera de juego</a> tirada a alturas suicidas, los laterales larguísimos y con capacidad para jugar, las diagonales de los extremos que se convierten en goleadores, lo cañones de artillería llamados Arie Haan y Johan Neeskens. Si marcas al hombre, no hay hombre que marcar. Si aguantas atrás, te matan con disparos lejanos. Si sales a atacar, te dejan en fuera de juego. Lo tienen todo y todos les copian. Pero nadie más los tiene a ellos -Brasil se pierde en su búsqueda del Santo Grial precisamente por esta razón aunque Claudio Coutinho lo niegue-. Quienes triunfan son los que crean su propia versión. Los polacos, con una fantástica generación, adaptan los conceptos de movilidad en ataque y cuentan con un excepcional director de juego en Kazimierz Deyna, los soviéticos desarrollan patrones predefinidos que son capaces de realizar casi de manera instintiva, con Blokhin como estilete y los alemanes mezclarán un poco de todo. Jugadores totales como Hoeness y Breitner aparecen por todo el campo creando superioridades, Overath es la torre de control perfecta en la base de la juega, mientras Netzer convierte en oro todo lo que toca en zona de aceleración. Y cuando este no está es su espacio vacío el que es aprovechado por los demás para crear una zona de libre circulación de jugadores que será decisiva en su conquista mundial. Pero sobre todo es la figura de Franz Beckenbauer la que le da un lavado de cara al fútbol defensivo a nivel mundial. </p>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer toma el relevo de Cruyff. El Bayern Munich toma el relevo del Ajax.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Centrocampista de formación, hombre libre por convicción. El Kaiser retrasa su posición pasando de ser uno de los mejores medios del planeta a ser el jugador más decisivo de su generación. Con él, la figura del líbero deja atrás ese halo siniestro y oscuro. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YbXq8ntNkxw">Beckenbauer</a> crea desde atrás y cubre a su fiel escudero, el marcador Schwarzenbeck. También sube hacia el medio del campo y toma la batuta del equipo, combina con Overath, llega arriba y manda a todo campo. Es el equivalente defensivo de Cruyff. Y está rodeado de jugadores totales y de élite en cada posición. Alemania Federal, en el bienio 1972-74 mezcla estilos con una eficacia que nadie más podría. Y todavía les da para mantener la sana y vieja costumbre de marcar al hombre a esos jugadores <i>especiales</i> que pudiesen tener los demás. Berti Vogts era un marcador de clase mundial, y de ello pueden dar fe Johan Cruyff o Dragan Dzajic.</p>
<p style="text-align: justify">Europa marca la pauta en esta época y quien se queda atrás tendrán que renovarse. Brasil y Argentina lo harán mirando a la zona más que nunca, con Cesar Luis Menotti y Telé Santana, que producirán equipos destacables gracias a dos generaciones de futbolistas fantásticas. Especialmente Telé producirá maravillas con su Brasil que, aunque no gane nada, dejará la imprenta de lo que será el fútbol del futuro. Un equipo totalmente zonal, con muy pocos puestos asignados y de un nivel técnico como habrá pocos. Un jugador clave de ese equipo será Falcao, que también sentará cátedra en Italia junto a Niels Liedholm, adalid de la zona pura -casi un sacrilegio en el país transalpino-, pero que abrirá las puertas a la modernidad en el Calcio.</p>
<h3>Italia, elcentro del ingenio táctico mundial en los 80</h3>
<p style="text-align: justify">Los italianos van a reaccionar a los tiempos duros de los 70 con la reinvención de su sistema defensivista. La <i>zona mista</i> va a combinar el viejo módulo de los dos marcadores -a veces tres- y el líbero con un centro del campo de marcaje zonal donde al menos dos jugadores van a necesitar de un despliegue físico fuera de lo común. Estos dos jugadores van a ser el mediocentro, representado en la figura de Oriali o Benetti, más posicional y atento a las coberturas, y un centrocampista de ida y vuelta que va a encontrar su mejor ejemplo en el gran Marco Tardelli. El regista -Antognoni, Platini, Beccalossi-, va a tener más libertad para buscar su espacio en el campo, desde donde generar peligro. </p>
<p style="text-align: justify">El espíritu de Rocco y Rivera seguía muy vivo. No podía ser de otra manera, porque el primero había sido la mayor influencia del gran Papa de la <i>zona mista</i>, Giovanni Trapattoni. <I>Il Trap</i> va a crear una Juventus poderosísima, que será embrión de la selección campeona Mundial de Enzo Bearzot -mismos jugadores, mismo módulo- y que dominará el fútbol italiano durante una década. Sin embargo, la Juve será aquí ejemplo de las debilidades de la <i>zona mista</i> más que de sus virtudes, por todos conocidas. En 1983, Trapattoni conjuntó un equipo con seis campeones del mundo -Zoff, Gentile, Cabrini, Scirea, Tardelli y Rossi-, más Roberto Bettega, Michel Platini y Zbigniew Boniek. Esta constelación de estrellas llegó a la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=poWBes_O_U8">final de la Copa de Europa</a> con la misión de llevarse por primera vez la Orejona a Turín y era favoritísima ante un buen equipo del Hamburgo. Poco podía contar Trapattoni con que el zorro austríaco Ernst Happel daría una de las mayores exhibiciones tácticas de todos los tiempos aquella noche. El técnico italiano planteó el partido cegado por su obsesión por la movilidad del excelente punta danés Lars Bastrup. Había aprendido mucho de la selección italiana en el Mundial 82. El constante movimiento de ciertos jugadores había provocado grandes problemas a la <i>zona mista</i> de Bearzot, conformada en gran parte por juventinos, aunque <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iOwRx3DK2Xw">un colosal Scirea</a> había sido capaz de minimizar casi cada fallo de sus compañeros. No es exageración si decimos que el Mundial del líbero italiano es quizá el torneo más difícil al que se haya enfrentado un jugador, ya que tuvo que resolver situaciones muy complicadas, hacer coberturas y subsanar fallos de marcaje casi de manera intuitiva ante algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos. Trapattoni no quería ese nivel de estrés para su líbero. Así que envió a su mejor perro de presa, Claudio Gentile, a marcar a Bastrup. Pero Happel cambió al danés de lado, sacándolo de la zona de Gentile -que lo siguió por todo el campo-, acumulando hombres en la zona izquierda de la defensa de la Juve -impidiendo que Cabrini pudiese subir, liberando así a Kaltz- y creando un boquete espectacular en la derecha que Magath podía aprovechar. Si Tardelli basculaba para tapar el hueco dejado por Gentile, el boquete se abría en el centro donde el propio Magath o alguno de los llegadores alemanes, como Groh o Milewski, creaba peligro. </p>
<blockquote><p>El marcaje especial sobre Platini mostró otro de los problemas inherentes a la zona mista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este era uno de los mayores puntos débiles de la <i>zona mista</i>, y ni Scirea podía solucionarlo. El otro era su dependencia en el cerebro del equipo. Y Happel lo aprovechará también. Para anular <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x05-michel-platini">a Michel Platini</a> no manda a ningún jugador sobre él. El austríaco instruye a Jürgen Milewski, un centrocampista internacional famoso por su constante ida y vuelta, para que marque el espacio donde Platini genera peligro. Milewski va a atacar al francés sólo si pisa esa zona. Cuando está muy retrasado o escorado <i>Platoche</i> no es una amenaza y Milewski puede permitirse atacar -generalmente usando el boquete que Tardelli, en sus mil coberturas, ha dejado en el centro del campo Juventino-. Cuando esto sucede es otro tragamillas, Jürgen Groh, quien se encarga de patrullar el centro del campo. Platini pasa desapercibido, Rossi queda desconectado del juego, y Bettega y Boniek pierden a su mejor socio. El Hamburgo gana la Copa de Europa y la Juventus vuelve a quedarse con la miel en los labios. La <i>zona mista</i> no es inabordable.</p>
<h3>La era de la zona llega sin avisar</h3>
<p style="text-align: justify">Como ya habíamos dicho, cada vez había más voces que señalaban los defectos del marcaje individual. Nils Liedholm se había hecho un nombre en Italia por predicar la zona pura, aquella sin líbero a la italiana. El sueco alineará una línea de cuatro que marcará en zonalmente, con un jugador como Di Bartolomei, antiguo centrocampista, liderándola. El capitán romano dirigirá la línea en sus salidas para hacer la trampa del fuera de juego y proveerá al equipo de una salida de balón muy limpia que facilitará el trabajo de Falcao y Prohaska o Cerezo. Los éxitos de la Roma solo serán un pequeño adelante de la revolución de Arrigo Sacchi. El técnico de Fusignano, un mitómano del Fútbol Total, ejecutará en Milán una propuesta tan radical como la de Rinus Michels quince años antes. La línea Tassoti-Baresi-Costacurta-Maldini se convertirá en un mantra repetido por los futboleros en las décadas venideras y la famosa presión ejercida por los rossoneri les reportará tremendos éxitos a nivel nacional e internacional. El fútbol se reduce <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3Dnx16-tEF4">a escasos 30 metros</a> y la regla del fuera de juego -el posicional también lo es- le beneficia. El Milan, al grito de Baresi, tira la línea como lo hacían los holandeses, estrechando el campo a niveles nunca vistos. Asfixia a sus rivales con dos líneas de cuatro perfectamente coordinadas que cortan pases y generan dos contra uno continuos. El Milan no caza en pequeños grupos como los chicos de Michels. El Milan caza en manada. Y a partir de Sacchi se cazará en manada o no se cazará. </p>
<p style="text-align: justify">Nada pasa de la noche a la mañana, pero la sentencia de muerte del marcaje al hombre viste de rojinegro. Italia resistirá, fiel a su vieja tradición e incluso en la época de <i>su</i> Mundial, el mundo parece caer enamorado del 5-3-2/3-5-2 que populariza Bilardo, y que pregona la presencia de un líbero por detrás de dos marcadores, pero es el último brillo de una estrella que se apaga. Alemania y sus clubes seguirán <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7KeFOdpRPY">jugando así</a> casi toda la década, pero la zona avanza a pasos agigantados. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9sVbDI-TsSE&#038;t=156s ">Johan Cruyff</a> es otro de sus adalides, como no podía ser de otra manera, aunque incluso él recurre al viejo marcaje individual de vez en cuando. Ejemplos famosos son el de Ferrer sobre Vialli y el -fantasma- de Juan Carlos sobre Lombardo en la final de Wembley o el de Popescu sobre Laudrup en un Barça-Real Madrid. Pero incluso el gran genio de la intuición futbolística era incapaz de eliminar todos los peligros de la marca al hombre. Ese ejemplo de Juan Carlos y Lombardo es paradigmático, con el lateral blaugrana persiguiendo a un hombre que no juega <i>donde debería</i> y creando más problemas a su equipo que al contrario.</p>
<blockquote><p>La defensa en zona parece haber llegado para quedarse mucho, pero que mucho tiempo&#8230;</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así pues, hemos vuelto al inicio. La zona lo domina todo, incluso hasta la defensa a balón parado, donde el marcaje al hombre parecía tener un dominio indiscutible. Ya nadie piensa en el marcaje al hombre como algo viable aunque de vez en cuando haga un cameo exitoso para recordarnos que sigue ahí. Así fue en <a target="_blank" href ="www.youtube.com/watch?v=wZDHLltOeVc">verano de 2004</a>, cuando la selección griega, jugando prácticamente un Catenaccio moderno -tres marcadores y líbero no se veían en un torneo de gran perfil internacional desde 1982- dio la sorpresa del siglo y se proclamó ganadora de la Eurocopa. El mundo se había olvidado de cómo lidiar con algo que consideraba muerto y enterrado. Pero ninguna vacuna es eterna y, quizá, en algunos años vivamos un nuevo cambio de paradigma. La cantidad de información que se maneja en la actualidad hace difícil pensar que el viejo marcador individual vuelva, pero cosas más raras se han visto. Que se lo pregunten a aquellos que estaban en Wembley en un nublado día de noviembre.</p>
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		<title>Lopetegui está ilusionado</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Sep 2016 02:19:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[España venció a la debilísima selección de Liechtenstein por ocho goles de diferencia en un partido que no hubiera tenido historia si no la hubiera escrito aposta el debutante Lopetegui. Consistió en el par de variantes que esbozó sobre la hierba, una en cada mitad, y por concretar, en el uso que dio primero a [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">España venció a la debilísima selección de Liechtenstein por ocho goles de diferencia en un partido que no hubiera tenido historia si no la hubiera escrito aposta <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/lopetegui/">el debutante Lopetegui</a>. Consistió en el par de variantes que esbozó sobre la hierba,<span id="more-215684"></span> una en cada mitad, y por concretar, en el uso que dio primero a Koke y luego a Sergio Ramos.</p>
<p style="text-align: justify">Inmerso en una dinámica de clara libertad de movimientos, Koke arrancó el encuentro en la banda izquierda del 4-1-4-1 que propuso Julen<span class="pullquote_right">Koke, director desde la banda</span> en el periodo inaugural. Una de las principales virtudes asociativas del madrileño estriba en su capacidad táctica para dibujar triángulos sobre el terreno de juego; de manera natural, selecciona dos compañeros y se sitúa allá donde completa el triángulo más equilátero posible, lo que favorece el flujo de pases diagonales (mucho más ventajosos que los verticales y los horizontales para quien los recibe) y, con ello, el ritmo del ataque. Y eso fue lo que hizo en todo momento con el inspirado Silva, Busquets y un omnipresente Ramos que, no se sabe si por petición del nuevo seleccionador o porque ha marcado los goles de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/05/analisis-tactico-la-decima-final-champions-league-real-madrid-atletico-sergio-ramos/">la Décima</a> y de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-tactico-la-undecima-final-champions-real-madrid-1-atletico-madrid-1-casemiro/">la Undécima</a> y eso le ha (re)subido la autonomía/independencia, hizo más de mediocentro que el propio Busquets.</p>
<blockquote><p>España presentó un 3-4-3 tipo «Dream Team» en la segunda parte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La reanudación trajo consigo el cambio de Nolito por Thiago y la consecuente reformulación del esquema: del 4-1-4-1, se pasó a un <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/">3-4-3 <i>tipo Cruyff</i></a> (o sea, no de esos que juntan cinco defensas puros y cuentan a los carrileros como centrocampistas, sino de los que exhiben un rombo con un mediapunta en la medular). Ramos, central izquierdo, se puso como defensor diestro, con Piqué en el centro y Jordi Alba en la izquierda; Sergi Roberto abandonó el lateral, subió unos metros y se situó como interior, Koke bajó un poquito y se centró para hacer lo propio en el sector izquierdo, Silva se lució de mediapunta y Vitolo, Nolito y Diego Costa <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/la-aventura-original-1x04-pobre-delantero-espanol">completaron la delantera</a>. Valiéndose de la inoperancia ofensiva de su rival, Alba y, sobre todo, Ramos jugaron en posiciones de ataque casi todo el tiempo, aunque más cerrados que abiertos, pues Nolito y Vitolo, pinchados en la cal, eran los encargados de contrastar lo mucho que le gustan a Lopetegui los extremos con uno contra uno. Ellos abrieron la puerta por la que entraron Sergi Roberto y Silva. Y por lo expuesto y algo más, un choque condenado a la intrascendencia resultó, como mínimo, sugerente. Lopetegui se lo está pasando bien.</p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: right">Foto: JAVIER SORIANO/AFP/Getty Images</p>
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		<title>Paco Alcácer y la MSN</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Aug 2016 12:15:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[FC Barcelona]]></category>
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		<description><![CDATA[El verano es una estación del fútbol en la que cuesta separar las leyendas urbanas de lo que sucede en los despachos. Pero por lo que sea, lo primero acaba calando más que lo segundo y, sin avisar, pasa a formar parte del inconsciente del espectador. De ahí que tendamos a cavilar que Ronaldinho y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">El verano es una estación del fútbol en la que cuesta separar las leyendas urbanas de lo que sucede en los despachos. Pero por lo que sea, lo primero acaba calando más que lo segundo y, sin avisar, pasa a formar parte del inconsciente<span id="more-215215"></span> del espectador. De ahí que tendamos a cavilar que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/ronaldinho-nos-engano/">Ronaldinho y Eto´o</a> se reunieron en Barcelona porque el Madrid firmó a Beckham y la Juve no soltó a Trezeguet, o que Luis Suárez oposita a mejor ariete de su historia porque el hoy sospechoso Kun Agüero no logró que el City le dejase marchar con Messi. Y ahora, después de que el turista de playa diese por hecho que Vietto vestiría de azulgrana y de que los niños culés fichasen a <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/07/analisis-tactico-fichaje-kevin-gameiro-atletico-madrid-simeone/">Gameiro</a> en el FIFA 16, Paco Alcácer arribará al Camp Nou para confirmar lo que anuncia la teoría: que es un gran complemento para la MSN. Sobre el papel, de los mejores posibles.</p>
<p style="text-align: justify">La búsqueda del cuarto delantero era complicada. Para empezar, había que encontrar un futbolista de nivel Champions que aceptase no albergar absolutamente ninguna esperanza de alcanzar la titularidad; pero la encrucijada<span class="pullquote_right">Alcácer cumple muchos de los requisitos para ser suplente de la MSN</span> no acababa con ello: luego, este hombre tan altruista debía responder a un perfil táctico que complementase de algún modo el juego de la MSN. La cuestión era esa; cubrir la hipotética lesión de uno de los titulares sin perder mucho potencial se asumía como imposible; lo inteligente se antojaba descubrir un atacante que, primero, aportara algo muy diferente a lo que aportan <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/heroes-futbol/">Messi, Neymar y Suárez</a> y, segundo, y esto ya era rizar el rizo, que dicho jugador pudiera compartir césped al mismo tiempo con los tres sudamericanos. Y Paco Alcácer cumple todo eso a la vez que una premisa que tampoco está de más: es un “9” puro, que era el registro más descubierto del banquillo de Luis Enrique. Con él, una posible baja de Suárez seguirá dando susto, pero menos, porque el sistema (Messi) no cambiará tanto.</p>
<blockquote><p>Paco, al contrario que la MSN, puede fijar una posición sin aburrirse y ser útil así para los demás.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Alcácer se diferencia de la MSN en que se presume como un auténtico especialista en el juego de posición. Messi, Neymar y Suárez representan un biotipo de estrella que necesita máxima libertad de movimientos para rendir al máximo, pues sus propias decisiones y la gigantesca cantidad de terreno que son capaces de gestionar atesoran un potencial destructivo superior al de cualquier sistema predefinido. La improvisación del posible mejor tridente de la historia era algo que Luis Enrique no podía cohibir y el tiempo le ha dado la razón con cinco títulos sobre seis. Sin embargo, tampoco se puede negar que renunciar a la pureza más inmaculada del juego de posición que el club lleva practicando desde 1989 también ha suscitado algún inconveniente. De sobra compensado, pero inconveniente al fin y al cabo. Sobre todo, que ante rivales encerrados que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-atletico-madrid-2-barcelona-0-griezmann/">no conceden espacios</a>, la ocupación de los mismos por parte del Barça resulta más arbitraria e irregular que de costumbre y eso dificulta a los centrocampistas darle a la posesión un ritmo que desborde. Entra en la lógica: si cada ataque es diferente, nada es tan automático como fue. Y a poco que los tres fenómenos pierden la frescura, como sucedió en el último otoño, no gozar <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/">la pretérita ventaja táctica que reportó Cruyff</a> se nota y se padece.</p>
<p style="text-align: justify">Paco sí es un jugador posicional. Su campo de acción es más delimitado y se circunscribe a lo que su sistema le esquematiza. Pero más allá de esa generalidad, lo que le vuelve especial en un contexto habitado por Leo, Luis y Júnior<span class="pullquote_right">A Paco le gusta empujar el balón; por eso piensa en qué necesita su equipo para dárselo ahí</span> es que se trata de un delantero perfectamente capaz de estarse quieto, sin moverse, en un determinado punto si la situación se lo recomienda. Y cuando esta lo hace, él se da cuenta. Paco, quizá debido a su falta de autosuficiencia con el balón en sus pies, piensa sin interrupciones en dibujar el reparto de espacios más óptimo posible para que el ataque fluya con naturalidad, que es una manera de dilucidar casi opuesta a la de sus nuevos compañeros, que carburan en un plan más directo, rollo <i>“Dónde puedo recibir que esto lo soluciono yo”</i>. No se alude a que, por ejemplo, Suárez baje a recibir para intentar una acción individual, igual lo que pretende es dejarle el esférico de cara a Neymar, pero lo hace él. La carrera, el control, el pase son suyos. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/paco-alcacer/">Paco, en cambio</a>, opta por situarse en aquel lugar donde facilite a Luis Suárez realizar la secuencia recitada. Paco, dicho de otra manera y a riesgo de resultar reincidente, es juego de posición.</p>
<blockquote><p>En caso de necesidad, Alcácer podría convivir en un mismo ataque con Messi, Neymar y Suárez juntos.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Y se adelantó que podría compartir alineación con la MSN entera. De inicio, lo normal es que eso sólo se divisase en partidos sueltos si es que se divisa alguna vez, pero como variante busca-remontadas, resulta interesantísima. El efecto inmediato no puede ser más prometedor: si Paco entrase al campo por un centrocampista o un defensa, la capacidad goleadora del equipo se multiplicaría. Obvio. Además, por las propias particularidades del guion, será súper alimentado, pues si el Barça necesita marcar, sí o también, va a encerrar a su oponente se llame como se llame (es más, se encerrará el otro solo por iniciativa personal). La contrariedad de dichas condiciones consiste en la inevitable reducción de los espacios, en que habrá demasiada gente, de un conjunto y otro, en una franja fue recortada, pero, aun reconociendo que eso no le beneficia a nadie, Paco, quizá contra lo que aparenta, se maneja muy bien en plena saturación. Su técnica no es estética pero sí muy práctica, en especial en lo relacionado con las maniobras de poco recorrido (control orientado, tiro, pase, pared), y en cuanto a su posición, posee este talento de especialista que le permite constar <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/champions-league-2017/">para sus adversarios</a> (atrae atención) sin estorbar a sus amigos (nunca estorba). Paco, que al contraataque también suma mucho como receptor y lanzador, destaca en el oficio de abrir cerrojos discretamente, como hacen los ladrones. Él roba goles y puntos. Por eso, siendo el fichaje que menos chances tiene de acceder a la titularidad, no es descartable que también sea aquel que más eleve el nivel global de la de por sí fantástica plantilla del FC Barcelona.</p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: right">Foto: DANIEL MIHAILESCU/AFP/Getty Images</p>
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		<title>Evasión o Victoria: «Ya sé jugar»</title>
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		<pubDate>Wed, 11 May 2016 02:00:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Marc Roca]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Evasión o Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[Ajax de Amsterdam]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1974]]></category>
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		<description><![CDATA[1) LA MATRIZ DE LA REALIDAD “Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4>1) LA MATRIZ DE LA REALIDAD</h4>
<p><span id="more-207487"></span></p>
<blockquote><p>“Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza”, Platón, en la República.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El esclavo había vivido encadenado toda su vida. Su encarcelamiento era ingenioso: las cadenas rodeaban su cuello y extremidades y mantenían su rostro encarado hacia el frente. Por más que intentara forcejear con todo su cuerpo, retorcer el cuello y forzar sus ataduras no alcanzaba a mover un ápice la cabeza. Su mirada, como la de todos, estaba condenada a contemplar la fría pared de roca que tenía ante sí.</p>
<p style="text-align: justify">El esclavo asistía cada día al mismo teatro de sombras. Oscuras siluetas se recortaban sobre un muro de piedra iluminado por un foco de luz que debía encontrarse a su espalda, muy por detrás del terraplén<span class="pullquote_right">Puede costar separar lo real de lo ficticio</span> al que estaba atado por firmes grilletes. El haz luminoso, fatigado tras recorrer una larga distancia, desembocaba lívido sobre la superficie rocosa y era su tenue brillo lo que permitía distinguir las formas opacas que daban forma a todo lo que se movía en ese mundo: la silueta del césped mecido por el viento, la negra figura de un hombre con gabardina, niños y rascacielos, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/evasion-o-victoria/">un balón de fútbol suspendido en el aire</a>, los rasgos de un oficinista ante su pantalla, contornos oscuros que representaban necesidades, placeres, deberes y todo tipo de cosas. La caverna. Matrix. El teatrillo de la realidad.</p>
<p style="text-align: justify">El esclavo aborrecía todo aquello. Quería ver más allá de las sombras aunque no sabía qué le había llevado a desconfiar de aquella pantomima que colmaba las percepciones de casi todos los demás. Algo en su interior lo había alertado toda su vida: se sabía elegido para romper las cadenas y girar la cabeza, alzarse sobre las extremidades entumecidas y dirigir sus pasos hacia la luz. La semilla de la rebelión había florecido en su interior al calor de aquél brillo tenue que le sugería la salida de la prisión.</p>
<p style="text-align: justify">Un buen día, el esclavo aceptó una mano que le tendía la posibilidad de escapar. Liberado de su confinamiento el elegido giró la cabeza y pronto tuvo que apartar la mirada del foco luminoso. Aun contemplado desde las profundidades de la cueva el brillo se percibía mucho más intenso que todo aquello que jamás había vislumbrado. Le dolían los ojos y las piernas apenas le respondían, pero Johan Cruyff <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-como-jugaba-futbolista/">avanzó resuelto el largo camino hasta la salida</a>, donde en un primer momento apenas pudo distinguir nada en medio de la cálida explosión de luz. Entonces comprendió por qué le dolían los ojos: era la primera vez que los usaba.</p>
<h4>2) EL HOLANDÉS VOLADOR</h4>
<blockquote><p>“Qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz”, Platón, en la República.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La leyenda del holandés volador alude a un antiguo capitán cuyo barco avanzaba tan veloz que parecía animado por <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/jugada-johan-cruyff-final-mundial-1974-holanda-alemania/">un poder sobrenatural</a>. Sus contemporáneos, esclavos de las viejas supersticiones, le atribuían un pacto con el diablo. En sus mentes no cabía la posibilidad de que el navegante hubiera alcanzado tal grado de comprensión sobre su oficio que le permitiera vulnerar las leyes no escritas a las que se sometían los demás.</p>
<p style="text-align: justify">En Matrix (1999) Morfeo explica a Neo, el elegido al que ha rescatado de la caverna, que sus adversarios jamás podrán moverse como él: <i>“Su fuerza y velocidad se basan en un mundo erigido sobre reglas.</i><span class="pullquote_right">Ambos explotaron al asumir que, para ellos, no había reglas fijas</span> <i>Por eso nunca serán tan fuertes o veloces como tú puedes ser”.</i> Esas limitaciones tampoco afectaban al joven futbolista Johan Cruyff, que había contemplado la verdadera matriz del juego de la mano de sus mentores<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/ajax-de-amsterdam/"> en el Ajax</a>. La esencia misma del fútbol se había mostrado desnuda ante sus ojos como si se tratara del código de un sistema informático. Donde los demás sólo alcanzaban a contemplar el resultado de una configuración cerrada el holandés volador veía un océano de posibilidades compuesto por principios maleables que podía ajustar e infringir a su voluntad: <i>“¿Qué es la velocidad? Mira, si me pongo a correr ligeramente, un poco antes que los demás, parezco más rápido.”</i></p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-rival-mas-fuerte/">El entrenador Rinus Michels</a> diseñó un programa especial de preparación para adecuar la flaca constitución de Johan Cruyff a los rigores de la competición que estaba destinado a dominar. Seguir el ritmo de una percepción tan amplia no es tarea sencilla para un cuerpo habituado a regirse por límites convencionales. Una vez liberado de la prisión que retenía su mente Neo también recibe un tratamiento de rehabilitación muscular en la nave de Morfeo, así como una intensa instrucción en todo tipo de técnicas fundamentales. Pero lo esencial ya estaba en su cabeza: <i>“El arma más eficaz para jugar al fútbol es la suma de técnica y sentido común.”</i></p>
<p style="text-align: justify">De vuelta al campo el elegido desarrolla movimientos imposibles, superiores a los de aquellos compañeros, también liberados de las garras de Matrix, que comparten su visión aunque no una comprensión tan profunda sobre la misma. Neo subvierte la gravedad y se mueve demasiado rápido para los ojos de sus enemigos y los cambios de ritmo de Johan Cruyff le bastaban para eludir rivales sin recurrir a fintas rocambolescas: <i>“Sólo hay un momento en el que puedes llegar a tiempo. Si no estás allí, llegaste demasiado temprano o demasiado tarde.”</i> <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/donde-sabemos-que-nos-aman/">El futbolista holandés</a> se apoyaba en una excelente base técnica para mantener el control de la pelota mientras su cuerpo arrancaba, desaceleraba y cambiaba de dirección con tal precisión que parecía desafiar las leyes de la física.</p>
<h4>3) EL REGRESO A LA CAVERNA</h4>
<blockquote><p>“Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo cómo es en sí y por sí, en su propio ámbito”, Platón, en la República.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El estreno de Matrix cambió para siempre el cine fantástico. Sus efectos especiales usaban técnicas ya tanteadas por algunos publicistas, pero que jamás habían constituido el armazón visual de una producción tan ambiciosa. Anteriores propuestas de ciencia-ficción ya habían recreado a su manera la caverna de Platón, pero ninguna había llevado a tanta gente su enfoque iconoclasta. Forma y fondo se conjuraron para dar lugar a una experiencia tan moderna y rompedora como la irrupción de Johan Cruyff en el fútbol mundial. Ambos fenómenos marcaron profundamente a toda una generación y su legado sigue presente en todo lo que vino después.</p>
<p style="text-align: justify">A finales de los años noventa las salas de cine habían descubierto la fascinación por el cuero negro en<i> <a target="_blank" href ="http://www.filmaffinity.com/es/film633995.html">Blade</i> (1998)</a> y planteamientos muy cercanos a los de Matrix en películas como <a target="_blank" href ="http://www.filmaffinity.com/es/film523268.html"><i>Ghost in the shell</i></a> (1995) y <i><a target="_blank" href ="http://www.filmaffinity.com/es/film144063.html">Dark City</a></i> (1998). Las tendencias ya estaban ahí y emergían por todos lados del mismo modo que los futbolistas holandeses de los años setenta encarnaban la moda juvenil de su época y una nueva forma de jugar. Neo y Johan Cruyff marcaron tendencia: los cines se encomendaron a las gafas de sol y los estadios descubrieron las posibilidades del fútbol total.</p>
<p style="text-align: justify">Puede que en lo colectivo esa generación holandesa no se diferenciara tanto de sus adversarios, influidos por las mismas tendencias. Pero en lo individual el elegido iba mucho más allá. Su enorme incidencia táctica<span class="pullquote_left">Cruyff creaba sistemas sobre la marcha</span> definía una nueva forma de concebir este deporte: un fútbol sin límites en el que la íntima comprensión del juego alumbraba soluciones imaginativas para todo tipo de problemas. Ascendente constante sobre la posición y el movimiento de sus compañeros, Johan Cruyff pretendía convertir en un sistema reproducible lo que sus admirados Faas Wilkes, Floriant Albert o <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">Alfredo Di Stéfano</a>, los pioneros que lo precedieron, enarbolaron como un rasgo personal que no trascendió sus propias figuras.</p>
<p style="text-align: justify">El holandés volador buscaba algo más que ganar partidos: <i>“¿Jugar para ganar o para disfrutar? Se trata de un debate falso.”</i> Su fútbol pretendía derrocar el sistema de creencias establecido, subvertir la propia conciencia del juego. Y para alcanzar su objetivo primero tuvo que asumir que sus botas eran un instrumento demasiado limitado. Tras ganarlo casi todo, justo cuando parecía invencible sobre el césped, el elegido se enfrentó en duelo singular al más implacable esbirro de la caverna. Incapaz de superar al agente Smith con sus fintas imposibles, Neo fue herido de muerte y su aliento abandonó ese cuerpo doblegado. Johan Cruyff ya no regresaría a la Copa del Mundo y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/">su carrera de futbolista</a> se consumiría en un lento adiós cuyos últimos destellos de gloria no podían esconder la realidad: el holandés volador había perdido la gran batalla de su vida.</p>
<h4>4) LA CIUDAD DE SIÓN</h4>
<blockquote><p>“Debéis descender hacia la morada común de los demás y habituaros a contemplar las tinieblas; pues una vez habituados, veréis mil veces mejor las cosas de allí y conoceréis cada una de las imágenes y de qué son imágenes, ya que vosotros habréis visto antes la verdad en lo que concierne a las cosas bellas, justas y buenas”, Platón, en la República.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Y entonces las lecturas enloquecieron. Ni los más devotos seguidores del elegido daban crédito a lo que mostraban los monitores cuando una explosión de poder hizo temblar el mismísimo código del sistema. El futbolista había caído pero no había sido derrotado. Por primera vez, Matrix estaba aterrada: Johan <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/">Cruyff había renacido como entrenador</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Al principio de su epopeya Neo se preguntaba si algún día sería capaz de esquivar las balas de sus enemigos. Morfeo le respondió entonces que, llegado el momento, no necesitaría hacerlo. Cuando el elegido<span class="pullquote_right">Para Cruyff, un jugador debía conocer el juego</span> se alzó de nuevo, más poderoso que nunca, tan confusa afirmación adquirió todo el sentido del mundo. El sistema conoció entonces a un entrenador que no perseguía a los jugadores rápidos ni mandaba saltar a los suyos contra un gran cabeceador: <i>“Nosotros no lo hacemos así. El bueno nuestro marca al menos bueno de ellos. Un problema menos.”</i> Que creía que <i>“el extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho”</i> y que se defendía con la pelota porque los otros no te pueden disparar si no tienen el balón. Johan Cruyff pensaba como hablaba:<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/son-molinos-charly/"> de forma muy poco ortodoxa pero extrañamente eficaz</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Al sentarse en el banquillo del Camp Nou el holandés se desprendió de las últimas cadenas que todavía le atenazaban y descubrió, como ocurre en la escena final de Matrix, que al fin podía volar de verdad. El nuevo Neo no necesita esquivar las balas porque puede detenerlas: su perspectiva ha cambiado. Cual metáfora del propio oficio del entrenador, sus poderes no se circunscriben a su presencia virtual en Matrix: se manifiestan de igual modo en la cruda realidad devastada por la guerra entre las máquinas y Sión, el último reducto de humanos libres del planeta. Llegados a este punto Johan Cruyff tenía todas las llaves: una ciudad dispuesta a creer en el elegido y una imaginación desatada que procesaba el fútbol al margen de cualquier axioma conocido.</p>
<p style="text-align: justify"><i>“¿Qué es Matrix?”</i>, se preguntaba todo el mundo en 1999. Matrix es una cárcel mental concebida al servicio de una dominación, la de las máquinas que explotan y retienen a la humanidad presa de una falsa ilusión de realidad. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/cruyff-estilo-ofensivo-dream-team-guardiola-koeman/">Desde su nueva posición</a> Johan Cruyff comprendió que sus verdaderos enemigos no eran las conciencias reclusas, tan imbuidas de las propias reglas del sistema que lucharían por defenderlo, sino sus arquitectos: <i>“Siempre he pensado que el mejor método para enseñar a un niño a jugar no es prohibir sino guiar. No se trata tanto de impedirle hacer lo que le guste como de completar su información o mejorar su calidad.”</i></p>
<h4>5) LA REVOLUCIÓN DEL ELEGIDO</h4>
<blockquote><p>“¿No se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?”, Platón, en la República.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Johan Cruyff llamó <i>“entorno”</i> a la <i>“gente mala que habita el fútbol y sus aledaños”</i>. Se refería a todos menos a los jugadores: periodistas, directivos, representantes e incluso entrenadores. <i>“Hay muchos vividores”</i>. El elegido aborrecía el control que estos agentes ejercen sobre el sistema. Su fijación de lo que se puede y lo que no se puede hacer, el uso del dinero lejos del césped, su incidencia en el trabajo de los profesionales que aman el fútbol por si mismo y no por el poder que genera: <i>“En el mundo de los ciegos el tuerto es el rey, pero sigue siendo tuerto”</i>.</p>
<p style="text-align: justify">La caverna de Platón es una alegoría pedagógica. Trata sobre la necesidad de que los sabios iluminen el camino, de que los que han alcanzado la ciudad de Sión se internen de nuevo en el sistema para ayudar a escapar al resto. Cuando Johan Cruyff abordaba el juego era imposible disociar sus aportaciones de una prioridad formativa de fondo. Como entrenador,<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-tactico-final-berlin-barcelona-3-juventus-1-luis-suarez/"> su legado</a> se articuló alrededor de la Masia e incluso ya retirado sus esfuerzos más creativos se centraron en el diseño de originales modos de fútbol callejero para niños y niñas: <i>“lo interesante es que, incluso con una falta, tengan que pensar y tomar decisiones, crear una jugada, inventar”</i>. Morfeo cuenta en Matrix que pocas veces libera mentes adultas, pues son más reticentes a abrir los ojos a la verdad, mientras que los jóvenes son el verdadero motor de cualquier revolución.</p>
<p style="text-align: justify">El entorno llamó <i>“cruyffadas”</i> a las decisiones de Johan Cruyff, un saco peyorativo en el que mezclar todos los razonamientos difíciles de entender para las mentes cautivas de la caverna. De ese modo, el éxito del elegido bien podía resultar caprichoso, su filosofía una locura y sus fracasos el resultado lógico un camino absurdo. Matrix quiso ver en Neo una vía de escape que descargaría al sistema de las pulsiones rebeldes que lo habitaban sin causar verdadero daño a su estructura. El entorno creía controlar también al elegido y que su aventura terminaría inmolada ante <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-2x01-los-invencibles-de-fabio-capello">la gran máquina de Capello</a>. Qué equivocados estaban: <i>“En cierto modo soy probablemente inmortal”</i>.</p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/category/cuentos-de-futbol-38-ecos-champions-league/">Matrix, como el fútbol, es un relato</a> sobre la toma de decisiones. Johan Cruyff sólo podía mostrarnos la puerta del cambio. Enseñarnos un mundo sin límites, reglas ni fronteras. Un mundo sin ellos. Un fútbol donde cualquier cosa sea posible. Él no vino a decirnos cómo acabaría todo, vino a decirnos cómo iba a comenzar. Lo que hagamos después es una decisión que dejó en nuestras manos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">_<br />
La serie:<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/evolucion-paralela-cultural-futbol-cine/">Evasión o Victoria. Introducción I:</a> El sueño más grande<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/tren-de-sombras-cartografa-de-la-luz/">Evasión o Victoria. Introducción II:</a> Tren de Sombras, cartografía de la luz</p>
<p style="text-align: justify">
Episodio I: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/pele-parecido-mickey-mouse-evasion-victoria/"><i>«El poder de la sonrisa».</i></a><br />
Episodio II: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/maradona-parecido-bruce-lee-evasion-victoria/"><i>«El furor del potrero».</i></a><br />
Episodio III: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/01/beckenbauer-parecido-rey-arturo-evasion-victoria/"><i>«El rey de los teutones»</i>.</a><br />
Episodio IV: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/michel-platini-parecido-darth-vader-anakin-skywalker-evasion-victoria/"><i>«Que la pelota te acompañe»</i>.</a><br />
Episodio V: <i><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/03/george-best-parecido-james-bond-007-evasion-victoria/">«La vida agitada (y un poco removida) de Best, George Best»</a></i>.</p>
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		<title>Cruyff con(tra) Beckenbauer</title>
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		<pubDate>Wed, 11 May 2016 01:55:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[En la historia del fútbol no ha habido un enfrentamiento con unas condiciones tan particulares como las que definieron el duelo entre Johan Cruyff y Franz Beckenbauer. Fue una cuestión del destino. Ambos nacieron cuando el humo de los bombardeos aun seguía tiñendo el cielo de Europa, lo cual no hizo sino marcar para siempre [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En la historia del fútbol no ha habido un enfrentamiento con unas condiciones tan particulares como las que definieron el duelo entre <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/">Johan Cruyff</a> y Franz Beckenbauer. Fue una cuestión del destino. Ambos nacieron cuando el humo de los<span id="more-207332"></span> bombardeos aun seguía tiñendo el cielo de Europa, lo cual no hizo sino marcar para siempre la personalidad de dos niños que, además, iban a crecer en esas mismas calles dando patadas a un balón con un sentido absolutamente primario, pues por aquel entonces el fútbol no se había profesionalizado ni en Holanda ni en Alemania. Y esto seguramente lo explica casi todo sobre ellos: su estilo sobre el terreno de juego, la firmeza de sus convicciones, el vacío de un contexto todavía por definir y, por ende, la posibilidad de intervenir fuertemente en el futuro del mismo. Todo esto, sin lugar a dudas, parecía destinado a propiciar una disputa que debía ser directa, quizás incluso frontal, entre dos figuras que muy difícilmente podían ocupar el mismo espacio en el mismo momento histórico. El fútbol rara vez ha permitido que esto suceda. Sin embargo, al menos en esta ocasión, la pelota así lo quiso, y Cruyff y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/franz-beckenbauer/">Beckenbauer</a> se repartieron la década de los setenta con la crudeza y precisión con la que unas años antes las potencias europeas habían trazado las fronteras de África. Y además, en este caso, pese a los muchos intentos, todavía no se ha vivido su descolonización. Ni capital, ni emocional.</p>
<h2>Su talento como futbolistas</h2>
<p style="text-align: justify">Por el contexto en el que ambos crecieron tanto para la vida como para el fútbol, no es de extrañar que Johan Cruyff y Franz Beckenbauer coincidan a la hora de catalogar como <i>«padres»</i> a los técnicos que más influyeron en sus respectivas carreras. Fue una cuestión futbolística, emocional y filosófica.</p>
<blockquote><p><i>«Helmuth Schön fue como un padre para todos nosotros. En el fútbol mundial en la actualidad es algo que no se puede dar realmente. Estaba siempre encima, era increíble como ser humano. Todos lo querían, siempre estaba para todos los jugadores. [&#8230;] El secreto fue que todos querían jugar en la selección nacional porque todos sabía que ellos serían tratados así por él»</i>, <a target="_blank" href ="http://es.uefa.com/uefaeuro/history/memories/newsid=1782152.html">contaba Franz</a>.</p></blockquote>
<blockquote><p><i>«Con Michels he aprendido a ser profesional. Hay que pensar que yo era el segundo jugador que era profesional en toda la historia del Ajax. Hubo uno primero y luego medio año más tarde llegué yo segundo. Entrenábamos por la mañana y luego por la noche, porque la mayoría trabajaba. Michels nos transformó de futbolistas amateurs, de disfrutarlo, a ver también resultados. [&#8230;] Nos llevábamos muy bien. Él conocía mi situación en casa, que mi padre había muerto y todo eso, y creo que soy el jugador que ha pagado más multas que nadie, pero cuando yo estaba enfermo y mi madre tenía que trabajar, él me venía a recoger y me llevaba al doctor. Porque el doctor no venía al club como hoy en día. Era una especie de padre que también me castigaba y que me curó de las tonterías»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elenganche.es/reportaje/entrevista-cruyff/">explicaba Johan</a>. </p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Como jugadores fueron inabarcables para los rivales que se cruzaban</span>Tanto Schön como Michels fueron fundamentales a la hora de moldear a dos talentos cuya genialidad iba a quedar reflejada en las hemerotecas y en las vitrinas, pero sobre todo en el recuerdo de los futbolistas que les enfrentaron cara a cara sobre el mismo césped. Ellos son los únicos que de verdad saben lo que ambos suponían. Lo que de verdad se sentía al plantarse delante de Franz o de Johan, esperando que sucediera lo que jamás había sucedido y jamás iba a suceder. <i>«Estuve 18 años en la élite del fútbol, pero aquel momento contra Johan Cruyff es del que me siento más orgulloso de mi carrera. Yo pensaba que me iba a llevar seguro el balón, pero él me engañó. Yo no fui humillado. En realidad, yo no tenía ninguna opción. Cruyff era un genio»</i>, explicaba Jan Olson <a target="_blank" href ="http://www.fifa.com/worldcup/matches/round=262/match=2097/index.html">acerca de la famosa acción</a> a la que <i>«El Flaco»</i> le invitó para robarle su espacio. Fue en un Suecia-Holanda del Mundial de 1974, una cita que encumbraría a la vez tanto a Cruyff como a Beckenbauer. El fútbol, como decíamos antes, está acostumbrado a crear su historia a partir de vencedores y vencidos, de manera que se exalte a los primeros a costa de hundir a los segundos. Pero con ellos esto sería diferente. Mientras Johan se llevó el Balón de Oro 1974, Franz levantó la Copa del Mundo ante Holanda. Ambos estaban acostumbrados a ganar, lo necesitaban siempre, pero perder no sirvió para otra cosa que para reconocer la grandeza de su rival. <i>«Debo decir que no es ninguna vergüenza ser segundo por detrás de Johan»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elperiodico.com/es/noticias/barca/cruyff-beckenbauer-bobby-charlton-cancer-muerte-5002929">reconocía Franz</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Su relación, que cristalizaría en una gran amistad, estaría marcada en todo momento por la admiración mutua. En una <a target="_blank" href ="http://www.11freunde.de/artikel/johan-cruyff-gratuliert-franz-beckenbauer/">emocionante carta</a> por el setenta cumpleaños de Beckenbauer, el propio Cruyff ponía al <i>«Kaiser»</i> como ejemplo de <i>«buen jugador de fútbol»</i>: <i>«Al fútbol se juega con la cabeza y para ello se usan los pies. Por eso un jugador verdaderamente bueno no es aquel que sabe hacer algo concreto bien, y que por ello cuando se presentan situaciones diferentes suele tomar malas decisiones. Es al contrario. Franz sabía exactamente cuándo podía pasar el balón con el interior o cuándo tenía que mandarlo a las gradas. Para ello, la cabeza tiene que dar la orden correcta, y la de Franz Beckenbauer siempre lo hacía»</i>.</p>
<h2>Sus ideas como motor del cambio</h2>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Siempre querían ganar, pero a su propia manera</span>En clara contraposición con otras ideas que comenzaban a popularizarse por sus victorias, la vocación de ambos siempre fue claramente ofensiva. <i>«Demostramos al mundo que puedes divertirte mucho como futbolista, que puedes reír y pasártelo en grande. Yo represento una época que dejó claro que el fútbol bonito es divertido y que, además, con él se conquistan triunfos»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2016-03-24/johan-cruyff-mejores-frases_1173863/">explicaba un Johan</a> que siempre comentaba que prefería ganar 5-4 a 1-0, por más que lo primero, lo de ganar, evidentemente no fuera negociable. Esa intención de divertirse y disfrutar, de marcar y celebrar, también fue lo que movió a Beckenbauer a <a target="_blank" href ="http://www.resultados-futbol.com/noticia/entrevista-franz-beckenbauer">reinventar</a> la posición de líbero: <i>«Observé cómo Facchetti, del Inter, subía regularmente para marcar goles, y pensé que yo podía hacer lo mismo desde mi posición más centrada. Como líbero tenía todo el terreno por delante y podía internarme en el centro del campo cuando lo creía conveniente. [&#8230;] Sí, nos podían pillar al contraataque, pero ese riesgo se superaba con el hombre de más que teníamos en el centro del campo. El concepto de &#8216;líbero ofensivo&#8217; me iba como anillo al dedo. De pequeño yo era un goleador, tenía sangre de delantero&#8230;»</i>. Digamos que si ganar era lo que alimentaba su personalidad, la forma en la que ambos decidieron hacerlo, porque lo decidieron, fue la manera que encontraron de redondear su talento.</p>
<p style="text-align: justify">El entorno, además, era propicio. Durante <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x04-el-historico-honved-de-budapest?in=radio-38ecos/sets/codigo-cambridge">veinte años el fútbol había estado</a> observando el nacimiento -o resurgimiento- de nuevas corrientes, ideas, estilos y tácticas que no terminarían de fructificar -o de consolidarse- hasta los años setenta, década que es considerada por muchos expertos como el momento en el que <i>«más evolucionó el fútbol»</i>. Y claro, aquí Franz Beckenbauer y Johan Cruyff tomaron un lugar preponderante. Sin sus victorias, sin su personalidad y convicciones, el fútbol nunca hubiera tomado el mismo rumbo. Pero antes de hablar de sus consecuencias directas, hay que pararse a hablar de la raiz común sobre la que germinaron ambas ideas. <i>«Yo creo que la gente debería ser capaz de jugar en todas las posiciones del campo. Por eso es tan importante que todos escuchen durante las conversaciones tácticas. El extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2016-03-24/johan-cruyff-mejores-frases_1173863/">decía Cruyff</a> para explicar una premisa clave del <i>«fútbol total»</i>. Otra directriz tan o más importante era la de que había que presionar a todo el campo para recuperar cuanto antes el balón, de manera que así el fútbol dejara de ser una paciente y entrelazada secuencia de ataques como es el baloncesto. Esto, en un principio, no fue precisamente un punto en común entre el Ajax de Johan y <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-2x04-bayern-munich-el-origen?in=radio-38ecos/sets/codigo-cambridge">el Bayern de Franz</a>, pues de hecho fue la diferencia que explica el 4-0 que los holandeses endosaron a los alemanes en la Copa de Europa de 1973, pero a partir de este primer enfrentamiento si que lo sería. </p>
<blockquote><p><i>«Un deporte de equipo no tiene sentido que sea una suma de individualidades, sino que debe ser un ente colectivo. Por eso no me siento cómodo con las distinciones individuales»</i>, comentaba Beckenbauer.</p></blockquote>
<blockquote><p><i>«El juego sencillo es el más precioso. ¿Cuántas veces ves un pase de 40 metros cuando 20 son suficientes? La solución que parece más fácil es de hecho la más difícil»</i>, explicaba un Cruyff que siempre decía que «jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Por esto mismo, lo que ambos hacían sobre el campo era mucho más parecido de lo que realizaban sus equipos. Al menos conceptualmente hablando. Luego las acciones en concreto, cómo es lógico y normal, discurrían de una forma muy diferente, pero la concepción moderna que tenían del fútbol como un deporte cuyas fases de juego forman un todo les vinculaba estrechamente. Dicho esto, como decíamos, Franz y Johan se parecían más en la teoría que el Bayern (Alemania) y el Ajax (Holanda) en la práctica, precisamente también porque su desarrollo argumental partía de un mismo sitio pero iba hacia un lugar diferente. Esto se puede entender muy bien tanto mirando al pasado como haciéndolo con el presente. En cuanto a lo primero, la visión de los delanteros que tenía Franz Beckenbauer es muy representativa. Él <a target="_blank" href ="http://www.azquotes.com/quote/705416">solía comentar</a> que no entendía cómo Holanda, con tantos buenos delanteros, terminaba jugando con uno sólo, pues esto era desaprovechar el talento más importante en el fútbol. Una idea que engarza muy bien con el hecho de que, para el <i>«Kaiser»</i>, Gerd Muller haya sido la figura capital sobre la que se sustentaron sus éxitos. <i>«Lo que representa hoy el Bayern, con ese palacio en la Säbener Strasse&#8230; Sin Gerd Müller estaría la gente todavía en esa choza de madera que teníamos antes»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.resultados-futbol.com/noticia/entrevista-franz-beckenbauer">comentaba</a>. Mirando ya más al presente, resulta evidente citar el caso Pep Guardiola. El heredero más directo del <i>cruyffismo</i> llegó a Alemania y vio como su idea chocaba frontalmente con el manual filosófico del país, que no es otro que el que ayudó a escribir y hacer perdurar el propio Beckenbauer. <i>«El año pasado dije que hacer pases todo el rato aburría a los espectadores. Pero Pep ha encontrado el equilibrio entre sus ideas y la filosofía del Bayern, que reposa en su potencia y la proyección rápida hacia adelante»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/05/12/champions/1431427329_933224.html">decía Fran</a> tras el segundo año del español en Baviera. Ahí estribaba la que seguramente sea la gran diferencia: la verticalidad. Ambos querían robar el balón rápido para evitar ser atacado y así a la vez poder atacar, pero mientras Franz decía que si tenía <i>«una opción de disparar desde lejos, ante una defensa cerrada, debía hacerlo»</i>, Johan Cruyff siempre insistía en que <i>«si tienes el balón, el rival no te puede marcar»</i>. Fueron, en definitiva, dos caras de una misma moneda.</p>
<h2>La inteligencia como nexo común</h2>
<p style="text-align: justify">Además de una personalidad tan brutal que no admitía oposición, lo cual se puede comprobar viendo la forma en la que tanto Johan como Franz apartaron de la selección a los <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/enfrentamiento-psv-van-beveren-ajax-johan-cruyff-en-holanda/">jugadores del PSV</a> y del M&#8217;Gladbach respectivamente, si hay algo que también relaciona a ambos es desde luego su inteligencia para observar, interpretar, reflexionar y decidir sobre un campo. Así lo fueron explicando ellos mismos.</p>
<blockquote><p>Johan Cruyff: «Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde».</p></blockquote>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer: “Se necesita trabajo, organización e inteligencia. Hay un momento clave, que es el no cometer errores cuando tú vas a tomar una decisión. Por ejemplo, y lo siento por decir esto, pero los jugadores ingleses, excepto Bobby Charlton, son demasiado agresivos e impetuosos”.</p></blockquote>
<blockquote><p>Johan Cruyff: «¿Qué es la velocidad? La prensa deportiva a menudo confunde la velocidad con la anticipación. Mira, si me pongo a correr ligeramente, un poco antes que los demás, parezco más rápido».</p></blockquote>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer: “Un futbolista de verdad es aquel que toma la responsabilidad. Los que aparecen cuando hay una fase más débil en el juego. Alguien que está tratando de cambiar las cosas”.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Su inteligencia les llevó a los mayores éxitos también como técnicos</span>Esto, por supuesto, tuvo su reflejo posterior en los banquillos. Célebres son las frases del genio holandés a la hora de romper conceptos preestablecidos de una forma tan coherente como sorprendente. <i>«Si el equipo contrario tiene un jugador muy inteligente que se desmarca muy bien, siempre optamos por la solución más sencilla: que no le marque nadie. Si no le marca nadie, no se desmarcará»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.sport.es/es/noticias/barca/las-frases-mas-geniales-johan-cruyff-5002504">solía decir Cruyff</a> cuando se enfrentaba al Atlético de Madrid, en referencia a la habilidad de Manolo para soltar a su marca con sobresalientes desmarques. Otra explicación muy conocida es la siguiente: <i>«Si el rival tiene dos delanteros buenísimos, uno de sobresaliente y otro de notable, lo normal sería emparejar a nuestro mejor marcador con el sobresaliente y mi defensa notable con el delantero notable. Pues no. Nosotros no lo hacemos así. El bueno nuestro marca al menos bueno de ellos. Un problema menos»</i>. Y así un sin fin de frases que conecta la inteligencia que demostraba sobre el campo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/">con la que mostró en los banquillos</a>. El arte de Johan, al igual que el de Franz, no fue tanto el qué como los porqués. Su habilidad para ver, decidir y actuar fue la que terminó por situar su talento lo más cerca que podían estar de los cuatro grandes. Fue su cualidad diferencial. Su condición singular. Y ambos la exhibieron en el momento táctico más trascendental de la historia, hecho que motivó todo lo que sucedería después.</p>
<p style="text-align: justify">En todo esto también fue muy importante el aspecto comunicativo, pues este ayudó a dar forma a lo inmaterial. En este sentido, todos los futbolistas alemanes del Mundial de 1990 destacan la capacidad de Franz Beckenbauer para, partiendo de un discurso bastante generalista, que no es otro que el de la <i>«alemanidad»</i> más pura, dar también a cada uno las instrucciones que él creía que podían ayudarle a decidir mejor sobre el campo. <i>«Le daba mucha importancia a darle información al jugador. Era un seleccionador muy trabajador. Siempre tenía papeles e informes sobre los rivales»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.kicker.de/news/fussball/nationalelf/629718/artikel_beckenbauer_vom-suppenkasper-zum-kaiser.html">recordaba Lothar Matthäus</a>. Una visión que coincidía con la del propio <i>«Kaiser»</i>, que sí que diferenciaba su experiencia como jugador de la de entrenador: <i>«Mis discursos como capitán eran cortos. Sólo me centraba en los puntos principales de los rivales del día. Como entrenador, nunca tuve miedo de dar largas charlas a los jugadores. Es importante que tuvieran toda la información posible»</i>. Es decir, al igual que Johan, lo que quería es que sus jugadores pudieran hacer lo que ellos realizaban constantemente como futbolistas.</p>
<h2>La trascendencia de Johan y Franz</h2>
<blockquote><p>«Johan enriqueció y le dio personalidad a nuestro fútbol. Él fue un icono de Holanda. Johan Cruyff creyó en todo momento en nosotros», dijo recientemente el Rey de Holanda, Willem-Alexander.</p></blockquote>
<blockquote><p>«Es el héroe de nuestra nación. Es el héroe de Alemania. Y esto no sucedió por suerte, él se lo ganó con trabajo duro», comentaba Gunter Netzer, un futbolista al que Franz se «cargó» en el Mundial 74.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">A partir de su <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-como-jugaba-futbolista/">calidad como futbolistas</a>, su personalidad como líderes, sus ideas como representantes de una época de cambios y su inteligencia para interpretar todo lo que les rodeaba, también como entrenadores, podemos llegar a comprender cómo y por qué hoy en día su influencia sigue tan viva como hace cuarenta años. A partir de una goleada en 1973, una grandiosa final en 1974 y un ciclo inagotable de victorias, Franz Beckenbauer y Johan Cruyff se convirtieron en los símbolos de dos estilos que, a su vez, ayudaron a nacer a dos naciones y tres de los clubes más importantes de la historia. Les dieron forma, sentido y brillo. Les cambiaron la vida modificando el juego para siempre mientras, al mismo tiempo, ambos se enfrentaban sobre el campo y se admiraban mutuamente fuera de él. Su duelo fue único. Y seguramente, también irrepetible. Así lo quiso el destino, así lo decidieron ellos.</p>
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