¿Para qué se inventaron los entrenadores? | Ecos del Balón

¿Para qué se inventaron los entrenadores?


“Fuimos a Inglaterra y no le interesábamos a nadie. Teníamos a un chico que hacía de entrenador y simplemente nos dijo: ‘Salid ahí y no hagáis tonterías’. ¡Qué coño tonterías! En tres minutos les habíamos metido dos goles, pero el segundo nos lo anularon y a mí se me soltó la lengua y le dije de todo al árbitro”. Ferenc Puskas (1995) en una entrevista con el diario “El País” en Budapest.

 

Cuando el fútbol empezó a practicarse de manera organizada, es decir, siguiendo las reglas de los ingleses, no existía la figura del entrenador. Un gran olvidado del fútbol español, don Pablo Hernández Coronado, lo explicaba de una forma muy divertida. Él decía que en la época en la que todos los aficionados eran jugadores y, lo que que le resultaba aun más extraño, todos los jugadores aficionados, el jefe del equipo era el capitán; el cual era designado por sus propios compañeros a través de una votación directa. Durante aquel periodo legendario, y siempre según Hernández Coronado, la función del capitán se limitaba a elegir a los jugadores que formarían el equipo y a indicar el lugar que en el ocuparían. Un alineador, vamos.

Aunque ya entonces existían discrepancias sobre cómo debía desarrollarse dicha función. Por ejemplo, podemos encontrar una referencia sobre la adecuada dirección técnica de un equipo en un artículo de la revista deportiva madrileña “Gran Vida”, publicado en marzo de 1904 y escrito por el corresponsal francés, aunque residente en Madrid, Ernest Cottart. Monsieur Cottart hablaba de la “homogeneidad” como una de las cualidades más deseables para un team. Su tesis consistía en defender que la superioridad de un equipo se sustentaba en el “respeto, disciplina y obediencia” a su capitán, el cual deberá corresponder a dicha confianza procurando que sus subordinados conserven sus sitios respectivos en defensa y entrenando a sus delanteros para que hagan “muchos passes”. De cara a la elección de los jugadores, Cottart recomendaba hombres ligeros para la delantera y hombres pesados (aunque ágiles) para la defensa. Y también advertía sobre el juego personalista, que solo busca el aplauso fácil del público inexperto.

La dinámica autoritaria propuesta por Monsieur Cottart dista mucho de lo que Hernández Coronado cita como lo habitual durante la primera época. Según el ex seleccionador nacional, si a alguno de aquellos capitanes se le hubiese ocurrido, por ejemplo, decirle a sus compañeros que diesen vueltas al campo o que hiciesen flexiones, además de perder el puesto seguramente hubiesen visto peligrar su integridad.

Siempre existió la figura del director técnico, pero era elegida democráticamente por el resto del equipo.

El cambio de las estructuras de poder en los equipos se produjo de un modo progresivo, conforme aumentaba el numero de ex-jugadores y estos acaparaban los puestos directivos. Según Hernández Coronado, el paso clave fue retirar a los jugadores la capacidad de elegir su capitán, pasando esa atribución a las juntas directivas. Él interpreta que esta decisión se sustentó en dos razones: una explicita y otra implícita. A priori, al institucionalizar dicha elección se consideraba que los capitanes pasarían a tener una mayor autoridad. Pero para Hernández Coronado esta decisión escondía una dimensión política y no deportiva, puesto que lo que facilitaba era que la Junta influyese de un modo más directo en el equipo.

El siguiente paso en esa dirección fue la importación de la figura del director técnico a la manera inglesa. Los primeros entrenadores fueron jugadores del propio club que acababan de retirarse, luego llegaron los veteranos de otros clubes y finalmente los técnicos extranjeros. El puesto iba ganando paulatinamente en importancia, cada vez estaba más “tecnificado” y, en consecuencia, mejor retribuido. Hernández Coronado se muestra suspicaz tanto en relación al progresivo empoderamiento de la figura del entrenador, como respecto a los motivos ocultos que entendía que había tras este ascenso.

Es interesante contrastar la opinión de Hernández Coronado (1955) sobre el impacto de un técnico en un equipo con las declaraciones que hizo sobre el mismo tema Alfredo Di Stefano (1964), porque son muy parecidas. Di Stefano aseguraba que un director técnico, “sabiendo”, podía colaborar a lo sumo en un diez por ciento para conseguir el triunfo. Pero el técnico que no sabía podía perjudicar al equipo en un cuarenta por ciento. Hernández Coronado estimó, a ojo de buen cubero, que un buen trabajo técnico podía mejorar las posibilidades de un conjunto hasta un quince por ciento. Sin embargo también podría reducir el rendimiento hasta un cincuenta por ciento, si los entrenamientos eran demasiado duros, si contribuía a que hubiese disensiones dentro del grupo o si toleraba la indisciplina.

A pesar de que el potencial teórico de mejora era muy inferior al de deterioro, Hernández Coronado consideraba que los entrenadores eran “necesarios”; si bien no tanto por la vorágine tacticista, con la que se muestra muy crítico, sino por motivos sociológicos. Los entrenadores existían, principalmente, para ejercer cierta sensación de control sobre los jugadores; y porque siempre hace falta alguien cuya principal misión sea tener la culpa. Este segundo punto está vinculado a la necesidad de una catarsis periódica en los equipos. La conveniencia de sacrificar un chivo expiatorio que permita transmitir metafóricamente la sensación de “borrón y cuenta nueva”, así como eximir a la Junta de toda responsabilidad por una teórica mala marcha del equipo. Hernández Coronado considera este mecanismo como parte de una “religión del deporte, con sus mitos, sus ritos, sus santos y sus santones”, y a esta esfera pertenecerían, por ejemplo, esas expulsiones solemnes de entrenadores. Si bien él parece apuntar a que considera estas dinámicas como algo necesario.

Sin embargo, en el otro lado del océano, el periodista argentino Dante Panzeri habla también sobre esta misma dimensión “espiritual” del fútbol, aunque con un enfoque mucho menos compasivo. Sirva como ejemplo el artículo publicado en el número 6 de la revista Satiricón (1973), en donde considera equiparables a la charlatanería política, el curanderismo y al “macaneador” (estafador) religioso con los directores técnicos del fútbol. De hecho Panzeri se muestra aun más despiadado con los entrenadores que con las otras supuestas patrañas, puesto que si bien atribuye a la religión o al curanderismo algún “servicio espiritual”, considera en cambio que los directores técnicos son el caso más incomprensible de cuantas “supercherías” (sic) hay en el mundo. Aun cuando en el artículo de Satiricón asegura que el fenómeno le resultaba incomprensible, parte de su obra fue encaminada a sistematizar una teoría coherente sobre cómo funcionaba y a quién servía este fenómeno de los técnicos futbolísticos.

Es un sacerdote de la religión futbolística y el chivo expiatorio que limpia los pecados del grupo.

Si ponemos en paralelo el trabajo de Dante Panzeri con los escritos de Pablo Hernández Coronado, constataremos que sus enfoques particulares son bastante compatibles. Ambos dan preeminencia a su función como “chivo expiatorio”. La diferencia entre ambos es que Hernández Coronado razona que el funcionamiento es similar al ritualismo religioso, mientras que Panzeri prefiere compararlo con una comedia teatral, pero al fin y al cabo el procedimiento es parecido. Panzeri lo explicó con todo lujo de detalles en otro artículo de Satiricón (1974) dedicado a “Los dirigentes del fútbol”. Allí dice claramente que el director técnico fue un invento de los dirigentes y que su función principal consistía en darle a las masas de aficionados un culpable visible para que los directivos quedasen a salvo. Lo mismo que veinte años antes había razonado Hernández Coronado, si bien éste ahondó más en el fenómeno estableciendo que la catarsis de la destitución también era útil para los jugadores -y no solo para los directivos- y que el advenimiento de un nuevo técnico suponía darle al aficionado una nueva ilusión. Algo necesario porque, según él, las masas “siempre se creen con derecho a los milagros”. Por ejemplo, que de once malos jugadores pueda salir un buen equipo.

El segundo aspecto en el que tanto Hernández Coronado como Panzeri coinciden es en la relevancia del entrenador a la hora de asentar el discurso de la tecnificación. Hernández Coronado usó un paralelismo muy interesante para explicarlo. Comparó el fútbol con el ajedrez. Según parece también este juego de tablero ha vivido una época romántica de gambitos y juego abierto, en contraposición con la época “moderna”, en la que se pasó a un juego posicional y en donde primaba el enfoque defensivo. Es decir, proteger la posición propia antes que atacar la ajena. Similar al abandono en el fútbol de la jugada arriesgada y espectacular para evitar desajustes defensivos. El cambio vino ligado a lo que Hernández Coronado llamó la “manía del supercientifismo”. La aparición de una apabullante bibliografía teórica sobre aperturas y finales de partida con el análisis de millares de variantes. Lo mismo que estaba sucediendo en el fútbol español desde la década de 1950. Sin embargo, el gran ajedrecista Capablanca ya advertía que la memorización de variantes siempre sería menos eficaz que el talento combinatorio de un jugador que no memoriza, pero conoce el espíritu de cada apertura. El ajedecista, por tanto, nace y no se hace, y lo mismo sucede con el futbolista.

Por su parte, Dante Panzeri en el artículo “Traducciones del insecto D.T. (que no es un insecticida)”habla de lo que se despilfarra en el fútbol siguiendo las indicaciones del D.T. sobre supuestas necesidades tecnológicas. Les señala, por tanto, como colaboradores necesarios en la inflación de la manía del supercientifismo. Algo que Hernández Coronado dejaba entrever, pero que no afirmaba con tanta crudeza. Si bien cabe matizar que en su libro “Dinámica de lo impensado”, Panzeri descarta que el entrenador tenga la paternidad de dicho discurso, siendo más bien ellos mismos un síntoma de una dinámica social. Así lo apunta en los primeros capítulos, en donde se dedica a explicar porque el fútbol es “ciencia oculta de imposible enseñanza académica”. Si no se puede enseñar, es lógico que el director técnico o entrenador, que pretende “automatizar la espontaneidad”, le parezca parte de un show. Un tocomocho. No obstante, Panzeri matiza que este funcionamiento -él diría comedia- es una adaptación del discurso del progreso moderno, que es el paradigma dominante que ha sustituido al humanismo tradicional. Las raíces de este fenómeno las encontramos en la Revolución industrial y se caracteriza por promover la mistificación de la ciencia y de la tecnología. Lo cual a nivel futbolístico se tradujo en un alud de técnicos y especialistas, algo así como “científicos del instrumento-jugador” según decía Dante.

El discurso de la supertecnologizacion exige la sustitución de los artesanos por técnicos.

Un antiguo futbolista y periodista uruguayo, Diego Lucero, dejó escrito un artículo totalmente compatible con este enfoque y titulado: “Lo más importante es el progreso, por eso ahora importa más el DT que los jugadores”. El texto interpretaba que el fútbol “moderno” se distinguía por querer priorizar la apariencia de progreso y supertecnificación, por encima de los aspectos realmente significativos del juego. La preeminencia del director técnico y de los equipos multidisciplinares (psicólogos, dietistas, etc etc) le parecían por tanto puro marketing. Había que vender la idea de que lo que se hace es “más moderno”. Así que de esto extrapolamos que la creación y empoderamiento del propio rol de entrenador fue una forma de proyectar la imagen de que el fútbol era cada vez más técnico, lo cual estaba de acuerdo con las ansiedades del momento.

Panzeri resumió todo esto diciendo que el entrenador era un personaje de “modernización”, en el que el dirigente había visto un “oportuno parapeto de contención de histerias colectivas ansiosas de culpables”. Los entrenadores, por su parte, habrían aceptado este mecanismo perverso porque eran fundamentalmente ex-futbolistas que pretendían “seguir trabajando en el fútbol”. A los oriundi rioplatenses, jugadores que se repatriaron a América desde Europa, ante la amenaza de la Guerra mundial, les atribuye la importación desde el Viejo continente del discurso tecnológico. Según Panzeri porque habían visto que era un modelo de negocio rentable.

Lo que parece cierto es que el jugador latino, ya fuese español, uruguayo o argentino, había sido históricamente suspicaz con la figura del entrenador. Prueba de ello es que hay numerosas citas sobre el tema en autores que no son Dante Panzeri. Pablo Hernández Coronado dice en “Las cosas del fútbol” que los entrenadores son tan necesarios que hasta los jugadores “se han convencido ya de ello”, lo que significa que durante mucho tiempo eso no había sido así. Y el entrenador uruguayo Ondino Viera no dudó en dejar por escrito que la superlativa técnica latinoamericana se desarrolló “sin directores técnicos ni cuerpos de asesoramiento”; lo hicieron los propios jugadores. Y él considera que era una forma de arte a la que llamó “Destreza del fútbol arte de América”. Es más, prácticamente lo considera un deporte distinto al practicado en Europa, al que llama “Fútbol fuerza de Europa”.

La transición del jugador al entrenador es por tanto un derivado del final del amateurismo y de la llegada del profesionalismo. Si bien el amateur original se podía permitir no cobrar, porque disfrutaba de una situación económica desahogada, la llegada del profesionalismo y del fútbol abierto a todas las clases sociales, produjo la necesidad de seguir lucrándose incluso cuando la capacidad de ejercer la actividad futbolística había cesado.

La proliferación de ex-jugadores aumentó la necesidad de crear puestos no esenciales.

El periodista italiano Gianni Brera escribió en un artículo titulado “Il più bel gioco del mondo” el itinerario socio-económico del entrenador en Italia. La invasión de técnicos danubianos entre 1922 y 1930 se había debido a la disolución del Imperio austrohúngaro, lo que llevó a que ex-jugadores o simples conocedores del fútbol de aquella región partiesen a buscar un trabajo en Italia. Y esto se debió a que existía un nicho en el mercado porque los pequeño-burgueses italianos aún no consideraban en esa época que la carrera de técnico fuese lo suficientemente rentable. Durante los años ’40 fue cuando los ex-jugadores italianos empezaron a constatar que resultaba mejor negocio trabajar en la enseñanza del fútbol que hacerlo en calidad de, por ejemplo, contable. Este retraso propició, según Brera, la falta de una escuela nacional hasta 1960 con la apertura del centro de Coverciano.

Aunque el puesto de entrenador es una opción de futuro y lo ocupan hombres que han sido parte “de los suyos”; los jugadores suelen mostrarse suspicaces con los que cumplen este oficio. Una anécdota quizás dibujará mejor estas tensiones que cualquier descripción fenoménica. Durante su última campaña como jugador, Bernabé “La Fiera” Ferreyra acompañaba al equipo durante los amistosos, como reclamo para los aficionados del interior que estaban familiarizados con su nombre. Bernabé apenas salía 10 minutos y luego se sentaba en el banco, pero aun era jugador. En cambio un ex-compañero suyo, Renato Cesarini, hacía ya de entrenador. Un día que habían ido a jugar a Córdoba, Bernabé se sentó en el banco a su lado y empezó a decirle a Cesarini: “¡No hay sangre! No son hombres…” Y Cesarini asentía. Y cuando Bernabé vio que le seguía la corriente, le anduvo calentando un rato y luego le dijo: “¿Y por qué no entrás vos?… Yo creo que tenés que entrar… Entrá… Vestite…”. ¿Resultado? Cesarini saltó al campo a jugar y Bernabé empezó a gritarle a los cordobeses: “¡A ese!… ¡A ese!… ¡Leña a ese que es el entrenador!”. Y a Cesarini le molieron a palos. Al final, cuando salió de la cancha Bernabé le soltó: “¡Vos si que tenés sangre!”. Cesarini había olvidado que quizás podrían tolerarle, pero ya no estaba entre compañeros.

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56 comentarios

  • H.. 1 diciembre, 2016

    Genial artículo, no he podido comentar desde mi twitter por alguna razón (hace un buen tiempo que no lo consigo, no sé por qué) pero sigo sorprendido todavía de ver tantas cosas que ni había pensado sobre el fútbol. Ante lo que leí me surgió la pregunta: ¿Quién fue el primer entrenador de la historia?

    También entiendo ahora por qué David Mata habla de dar menos mérito a los entrenadores del que suele darse, aunque yo creo que en los tiempos actuales sí tienen un efecto mucho mayor, pues conjeturo que ya la mayoría de los futbolistas no están formados para pensar globalmente y tácticamente en su equipo sino sólo en su posición, por lo que quedan muy pocos que aún puedan tener ese efecto de director en la cancha.

    En sí yo haría una analogía entre el entrenador y el director de orquesta clásico, que es consciente que muchas veces los músicos podrían tocar solos la obra sin su batuta (O también ser dirigidos por uno entre ellos) pero el sistema está ya hecho para que sea indispensable que los dirija un músico externo, pues cada uno sólo tiene las partituras de su parte y no de todas las partes juntas, las partituras de la obra total siempre las tiene el director.

    Muy buena anécdotala de Bernabé y Cesarini, ¿Qué partido fue exactamente?

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  • Xisco Rincon 1 diciembre, 2016

    Yo tampoco consigo comentar ya desde mi twitter. La verdad es que queda muy claro en el texto cuan importante es que cuerpo técnico y jugadores tengan sintonía, y tan importante como esto que los jugadores tengan un gran respeto y admiración por su técnico… Para mí eso explica porque es tan difícil que haya técnicos que no hayan sido jugadores profesionales anteriormente. Pot eso creo que una de las grandes virtudes de Guardiola, Simeone o Zidane es la reverencia que les tienen los jugadores, y más aun en sus respectivos clubs como jugadores. Es clave.

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  • Veneziano 1 diciembre, 2016

    Yo creo que la figura del entrenador puede ser muy ùtil , hablar de porcentajes no tiene sentido porque una ventaja o una desventaja es dificilisimo de medir , pero coincido que se ha ido exagerando hasta llegar a las paranoias actuales . Cuando montamos a estrella de un equipo a su entrenador quiere decir que hemos perdido la esencia del futbol. El futbol era , es y serà siempre de los jugadores , la mision del entrenador es crear una partitura a partir de las caracteristicas de sus interpretes …..pero no una para cada uno sino una partitura donde todos saben lo que tienen que hacer ellos mismos y lo que tienen que hacer sus compañeros .

    El grande daño que estàn haciendo los entrenadores es en las categorias infantiles y juveniles …..ahì si la influencia negativa puede ser altisima sin la menor duda , simplemente porque no han entendido todo lo que el buen David Mata ha tratado de explicar con este fascinante articulo

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  • H.. 1 diciembre, 2016

    @Veneziano

    Es que uno ve la figura de Guardiola, que para mí es el paradigma de la figura del gran entrenador actual y obviamente él coincide que el fútbol es de los jugadores, siempre (lo que demuestra ttambién por qué es gran entrenador), pero los que vemos su trabajo vemos diferencias tan grandes entre lo que hacían sus clubes antes y hacen después que es mucho más difícil decir que no es un factor de injerencia notable en lo que pasa en la cancha, creo que a partir de ahí han aparecido muchos más que dejan su huella en la cancha por lo que les enseñan a sus jugadores.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    Chicos, parece que la plantilla de la web ya no permite comentar desde la cuenta de twitter. Es algo ajeno a Ecos. Pueden comentar desde una cuenta de wordpress o abriendo una identidad en intensedebate. Se tarda poco con esto última. Yo lo acabo de hacer

    @H

    Bueno, el Barcelona esta misma temporada es uno u otro dependiendo de si está o no está el director técnico Iniesta. Y Luis Enrique en cambio siempre está en el banco. Ese no se lesiona.

    Lo de Bernabé y Cesarini es un amistoso de River en Cordoba contra Belgrano en 1939.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Xisco Rincon

    A mi lo que me ha quedado claro es porque es tan difícil que llegue a técnico de primer nivel alguien que no ha sido jugador. Los jugadores son conscientes de que el puesto de D.T es una especie de jubilación futbolística. Hay puestos de gran rotación que les permiten ingresar un buen dinero cuando ya no puedan jugar. Normal que vean a los no futbolistas como advenedizos que atentan contra su modelo de negocio.

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  • Luther Blissett 1 diciembre, 2016

    Que buena noticia es volver a leerte por aquí David, ya había ganas. Hoy soy yo el que se quita el sombrero.
    Sobre el texto, Di Stefano dejó dos comentarios que corroboran aún más que estaría muy de acuerdo con lo que se expone en el texto. Por una parte dijo que:
    "La táctica se hizo importante una vez que los grandes jugadores desaparecieron"
    Su otra frase al respecto fue dicha cuando él era entrenador:
    "Una vez que la pelota dió la vuelta sobre su circunferencia, la primera y la última palabra la tienen los jugadores. Pero es claro que ahi, en el momento de tomar decisiones hacen falta maestros. No quiero jugadores que miren al banco a ver qué les dice el entrenador"
    Llevándolo al terreno actual se pueden exponer casos contrarios como los de Simeone, pero siempre se puede polemizar ¿Las temporadas q ha realizado Godin eran pq tiene mucha calidad defensiva o por culpa de Simeone? ¿Si tenía esa calidad defensiva pq no la mostraba anteriormente en el Atlético? Por otra parte ¿Hubiera sobrevivido Lucho su primera temporada en el Barça sin Messi? Aquí me atrevo a contestar q no, y aún hoy después de tres años de trabajo Messi sigue siendo la Piedra Filosofal del Barça.

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  • MigQuintana 1 diciembre, 2016

    ¿Para qué se inventaron los entrenadores? Para que David Mata escribiera sobre ello.

    Por curiosidad, tras leer el texto me surge una duda: ¿En algún momento de la Historia han sido los entrenadores tan importantes y reconocidos como lo son ahora mismo? No es una cuestión de personalismos, de los Mourinho, Guardiola o Klopp, sino de un tema general. Tengo la sensación de que, pese a que son igual de prescindibles y todos nos creemos técnicos, hay una mayor consciencia de la diferencia que hay entre un equipo bien dirigido y uno que no lo haya tanto. O, si se me permite el matiz, uno bien dirigido y en el que crea el grupo, y uno que sea todo lo contrario…

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Veneziano

    No te quedes con los porcentajes, que eso obviamente no es un cálculo real. Quédate con la diferencia que ellos entienden que existe entre beneficio y daño. Marco Van Basten decía exactamente lo mismo, que si había tenido diez entrenadores, uno le enseñó alguna cosa, tres no le hicieron daño (le dejaron igual) y seis intentaron joderle. Y Van Basten estuvo entrenado por Rinus Michels, Cruyff, Sacchi o Fabio Capello. Entrenadores superautorizados. Imaginemos como sería el resto.

    Lo que a mí me llama la atención es que tres profesionales del fútbol de tres épocas distintas tuviesen una idea muy parecida sobre la incidencia de un director técnico en el juego. Solo unos pocos mejoran equipos, también pueden empeorarlos y esa capacidad de empeorar se estima que es mayor que la de mejorar. Lo que puede entreverse es que todos creen que un gran jugador incide más en la mejora de un equipo que un gran técnico.

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  • H.. 1 diciembre, 2016

    @David Mata

    Es cierto que ciertos jugadores tienen una ascendencia clave por características en la generación de juego del equipo (caso Iniesta), como también varias cosas diseñadas por los propios entrenadores, como los mecanismos de salida de balón de los que tanto leemos en ecos (que hoy el Barca extraña en demasía y que Guardiola le provee a todos sus equipos en gran cantidad), permiten que el trabajo de los jugadores cambie, incluso a veces se facilite, también es bueno considerar que hay entrenadores con los que Iniesta jamás habría debutado en primera, de hecho en el propio Barcelona tardó un buen tiempo en despegar.

    ¿Podríamos asegurar que si en vez de Guardiola hubiera estado David Moyes el Barcelona hubiera ganado todos los títulos que ganó? Yo no lo creo.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @MigQuintana

    Yo tengo una teoría que hasta ahora solo había compartido con Marc Roca, pero que procedo a hacer pública. Creo que la importancia exagerada que se le concede a los técnicos en la actualidad es pura comercialización del rol, y esto es porque es más fácil desde casa soñar que eres Guardiola que soñar que eres Messi.

    La fantasía de ser un gran táctico es más fácil de sostener que la de ser un gran futbolista, porque la segunda se acaba en cuanto tienes el balón en los pies y este te lleva la contraria. Los planteamientos teóricos desde casa pueden ser sostenidos en debates o autosostenidos en nuestras cabezas con mucha mayor eficacia.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Luther Blissett

    Gracias por tus palabras Luther

    Yo creo que Simeone ya contestó a esta duda. Fue aquella vez en la que Gabi se lesionó ante el Celta de Vigo y el Cholo pensó que sería una para mucho tiempo y dijo: "-Habrá que gastarse 30 millones en otro, porque para este no hay recambio”.

    Nadie hace un buen jugador de uno malo. Máximo le da el contexto más adecuado (moral, técnico, humano…) para desarrollar su mejor juego

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @H.

    A mí lo de los mecanismos de salida de balón me suena a una entelequia brutal. Mira lo que hizo Guardiola en el City. Echó a Hart en cuanto llegó, porque no había "mecanismo" que pudiese hacer que sacase bien el balón. Y esto es porque Hart tiene los dos pies de madera. En su lugar se trajo a Bravo que es buenísimo con el balón en los pies y ya había mamado esa cultura táctica. el mecanismo es el jugador adecuado al modelo de juego propuesto.

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  • Miguel Angel 1 diciembre, 2016

    Pero no todos los entrenadores son lo mismo. No todos los entrenadores consiguen el mismo número de títulos, no todos hacen jugar a sus equipos de la misma manera ni todos influyen en otros colegas de profesión, ni todos son recordados con el paso de tiempo por las innovaciones tácticas que propusieron y luego otros imitaron.
    Lo que ocurre es que al final todo depende de la calidad de los jugadores que entrenen porque estos son los encargados de jugar y de marcar las diferencias.
    En el panorama actual de fútbol de gran élite yo distinguiría los entrenadores que innovan constantemente buscando soluciones en cada momento y otros que siguen con unos esquemas clásicos. No digo que los primeros sean ni mejores ni peores pero como espectador prefiero ver a un equipo dirigido por un entrenador que inventa cosas, que enseña movimientos que no se habían visto antes.
    Y pongo algunos ejemplos: la presión inmediata tras perdida en campo rival en los primeros segundos después de perder el balón, la salida del balón desde atrás con el mediocentro incrustado entre los centrales, la importancia del portero en la salida de atrás del balón, el posicionamiento de los laterales en el medio campo para poder presionar al equipo contrario desde más arriba cuando se produce una perdida, la acumulación de jugadores en zona central defensiva para obligar al equipo atacante a ir por las bandas, la defensa adelantada y el pressing en todo el campo rival y tantas otras innovaciones que se pueden ir descubriendo en cada partido.
    No todos los entrenadores son iguales.

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  • Luther Blissett 1 diciembre, 2016

    MigQuintana
    ¿En algún momento de la Historia han sido los entrenadores tan importantes y reconocidos como lo son ahora mismo?

    Seguramente no. A mi el 1er caso q me viene a la cabeza es el de Chapman y para ser sinceros, su gran aportación (el WM) nace en parte por iniciativa de un jugador Charlie Buchan, su primer gran fichaje en 1925 y quien había insistido desde principio de temporada que con el cambio de la regla del fuera de juego se debía modificar la disposición táctica y colocar tres defensas (en vez de los 2 q había hasta entonces) y se ofreció para compensar situándose en el mediocampo. Chapman no hizo caso a la sugerencia hasta que tras perder frente a Newcastle por 7 a 0, Buchan amenazó con retirarse y no le quedó más remedio que hacer caso a la estrella de su equipo.
    En cuestión mediática uno de los entrenadores que supieron hacerse valer fue Helenio Herrera quién exigía cobrar más que sus jugadores, con el equipo dejo de ser el "equipo de Mazzola" o "el equipo de Corso" por poner ejemplos para ser el "equipo de Helenio Herrera".

    H..
     "…yo haría una analogía entre el entrenador y el director de orquesta clásico"

    Exactamente esa misma comparación la realiza Arrigo Sacchi.

    Por último, yo creo que el cometido para el que fue creado el empleo de entrenador queda más claro en italiano "allenatore" y es que puede decirse que en muchas ocasiones han sido "alineadores" lo que se ve más claro en selecciones en los que muchas veces los futbolistas eran seleccionados por una comisión técnica en la que el entrenador no tenía ni voz ni voto.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Miguel Angel

    No está en discusión que haya técnicos útiles. Máximo se podría discutir cual es el teórico rango de mejora que pueden aportar y la porcentual de técnicos "mejoradores". Los hay también "empeoradores". Yo sigo pensando que hoy, como ayer, el gran jugador aporta un techo de mejora superior al del gran técnico. Entiendo que ese no es el discurso dominante.

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  • Andrés 1 diciembre, 2016

    Hace no mucho David León comentaba que existe ub selecto grupo de entrenadores que ganan titulos, a los que el llama creadores, que tienen una influencia en el juego superior al de la mayoría de entrenadores.Los estandartes de ese grupo, claro está, son Guardiola y Mourinho.

    Mi pregunta es.¿Cuantos entrenadores de ese tipo han habido en la historia? Y los que no son de ese tipo porque no lo son? No pueden o no quieren?

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Andrés

    Creo que Cruyff diría que el que no puede es porque no sabe. Pasa en todos los ámbitos. Profesionales con la misma especialidad, uno te soluciona el problema y el otro no. Seguimos siendo artesanos con distinto grado de cualidad y pericia, por más que se homologue el conocimiento con título.

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  • Horacio 1 diciembre, 2016

    Que maravilla de artículo y de debate.
    Habéis hablado de un grupo de entrenadores élite que son "creadores" y "ganan títulos", cuyo máximo exponente es Guardiola, pero también Mourinho, Bielsa, Klopp…
    Para mí es evidente la enorme influencia de esos entrenadores en sus equipos, su capacidad de desarrollar nuevas mecánicas y automatismos con innovadores estilos de juego, dejando su sello y su impronta no solo en sus equipos sino en el mundo del fútbol. Son los rompedores, los vanguardistas, los creadores (que además suelen ser tipo con un carisma bestial)

    Yo quería preguntaros dos cosas:
    – Además de sus conocimientos tácticos y su capacidad de crear, ¿cuánto de importante es el carisma, el liderazgo? Caigan mejor o peor, Klopp, Jose Mourinho o Guardiola son entrenadores por los que yo moriría. Van Gaal o Benítez, aun respetándoles…veo difícil que me convenciesen ciegamente a algo.

    – ¿Qué opinais de losentrenadores más continuistas y conservadores? Los Ancelotti, Del Bosque… ¿Meros alineadores o es lo que aparentan=
    Entre los aficionados hay muchos que opinan que hay algunos entrenadores, que son simplemente alineadores (como ese capitán de principios del siglo XX), y su labor táctica y en la creación de un estilo de juego es muy limitada. Se ha dicho mucho eso de Vicente del Bosque, de Ancelotti…
    Se les achaca una filosofía continuista y se les acusa de ser meros alineadores, cuyas cualidades son su capacidad para gestionar egos y lograr un buen ambiente en el vestuario, y exprimir los progresos de juego desarrollados por entrenadores previos (aquí en ecos se comentaba por ejemplo, que el Madrid le debía mucho de la Décima a josé mourinho)

    Que gustazo ecos, y enhorabuena por el artículo David

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  • Abel Rojas 1 diciembre, 2016

    @ Veneziano

    Interesantísima la diferenciación que haces entre fútbol base y fútbol profesional. Muchos afirman que el gran secreto del fútbol español está en el nivel de sus formadores.

    @ Luther Blissett

    La frase de Cruyff de "La táctica es lo que queda cuando no queda nada más" es tremenda.

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Horacio

    Muchas gracias, Horacio

    Lo que yo entiendo que las personas citadas en el artículo dicen es que ellos no creen que un técnico tenga un margen de influencia tan importante en como juega el equipo, más allá de los jugadores. La elección del material humano que integra el puzzle de jugadores era y sigue siendo lo que más influye en el juego y en el resultado. Esto independientemente de que sea un entrenador más o menos personalista, con más o menos capacidad de ir contra corriente.

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  • Abel Rojas 1 diciembre, 2016

    @ Horacio

    Para mí el carisma es importantísimo. Aunque no creo que con carisma haya que referirse solo a los que son muy expresivos o singulares. Ancelotti, a su manera, también lo tiene. En general creo que lo que marca la diferencia es saber influir en los jugadores ganándotelos de un modo u otro, y lo mismo vale el ser muy vivo que tener un carisma más basado en la calma, ¿no?

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  • iLoveCholo 1 diciembre, 2016

    Felicitar da David por el articulo y a todos los que habéis comentado ya que es un debate interesante con grandes aportaciones en los comentarios.

    Creéis que los títulos ganados en Europa por equipo españoles son debido a un muy superior nivel medio de los entrenadores que hay en la liga en comparación con las otras?

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  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Abel Rojas

    También creo que el lugar donde más diferencia puede marcar un formador es en el fútbol base. Obviamente no es donde está el glamour, pero si donde está el trabajo.

    Hablamos de esto hace justo un par de años.
    http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-fuhttp://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-fu

    Transmitir amor por el juego me parece el mayor servicio posible. Es aterrador leer a Hernández Coronado decir que el jugador ya no era aficionado al fútbol en los años '50, contraviniendo esa teoría romántica tan extendida sobre como se "vendió" el fútbol moderno. Vemos en cambio que en el muy antiguo fútbol del periodo 50-75 ya estaba vendidísimo.

    A mí me ha parecido leer algo de esto en la entrevista que Diego Torres le hace a Unai Emery. El técnico dice que la primera vez que habló con Cavani por teléfono, una de las cosas que más le impactó fue que este le dijo: “Yo amo el fútbol”. Y según Emery cuando un futbolista te dice eso, como mínimo hay que respetarlo, porque pocos futbolistas hay que te digan que aman el fútbol.
    http://deportes.elpais.com/deportes/2016/11/28/ac

    Respond
  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @iLoveCholo

    Teoría: Lo que ha ayudado mucho a subir el nivel de los equipos es que han tenido que estudiar y prepararse contra el Barcelona de Messi. Y eso ha subido el nivel de todos.

    Respond
  • DeSqueran 1 diciembre, 2016

    Magnífico artículo de David Mata, como siempre. Pongo algunos comentarios telegráficos, que no quiero extenderme demasiado:

    Sobre el cientifismo: con intención científica se han cometido (y se cometen) muchos disparates (trepanaciones, etc.), pero eso no lleva, en buena lógica, a rechazar la ciencia. Siempre es mucho lo que se ignora, pero, poco a poco, se va conociendo más.

    Ajedrez: en el ajedrez no hay "manía cientifista" que valga. El ajedrez tiene realmente un elemento 'científico', que consiste en el conocimiento
    contrastable y acumulativo (teoría de aperturas, teoría de finales). La historia de los campeones de ajedrez es la historia de la profesionalización creciente del jugador.

    Y, por cierto: en el ajedrez también se solía creer que el talento combinativo (es decir, del juego de ataque) era innato, una especie de "ciencia oculta de imposible enseñanza académica". Por suerte, llegó Steinitz y mandó a parar. Su crítica implacable de las espectaculares partidas de ataque de la época revolucionó la técnica defensiva (obligando, por tanto, a mejorar la técnica ofensiva) y sentó las bases de la estrategia y de la teoría modernas.

    Capablanca (¡hombreee! ¡Ya tardaba en salir!): un genio que llevaba vida de playboy. Poco acostumbrado a luchar, en la vida o en el tablero. Su talento para el cálculo (no sólo para las ideas estratégicas), así como su estilo de vida, hacían parecer "fácil" su juego. Alejin, su vencedor y sucesor, contribuyó a dar una imagen más real del ajedrez, con su énfasis en el estudio preparatorio y en la lucha ante el tablero. Fischer (grandísimo "memorizador de variantes") ya dejó dicho que Capablanca, debido a su deficiente preparación teórica, debía luego esforzarse al máximo para conseguir alguna ventaja.

    Sobre el entrenador (o "director técnico", a la argentina): si es tan superfluo, ¿qué podemos decir de Guardiola o de Simeone? (Aparte de Guardiola como "la Grace Kelly del Hitchcock-Messi", imagen inquietante donde las haya). El entrenador tal vez deba supeditarse a genios con una influencia global y decisiva sobre el juego, como Di Stéfano o Messi; pero, ¿también a los demás jugadores?

    ¿De veras son iguales el Barcelona de Guardiola y el de Luis Enrique (o el del Tata Martino)? ¿De veras no subió varios escalones el Atlético con Simeone, o el Madrid con Mourinho?

    El discurso "anticientifista", ¿qué opina de la evolución de los métodos de entrenamiento? ¿De la periodización táctica? ¿De la medicina deportiva?

    Si adoptamos este "método de la sospecha" sobre la función del entrenador (cosa que me parece tan lícita como interesante), propongo que apliquemos el mismo procedimiento a los periodistas deportivos. Especialmente, a los que viven de escribir sobre los entrenadores.

    @Abel Rojas:
    La frase de Cruyff de "La táctica es lo que queda cuando no queda nada más" es tremenda.

    Esto es exactamente lo que a mí me revienta: la hipocresía de gente como Cruyff, un tacticista excelso. A Guardiola, que es el entrenador más obsesivamente intervencionista que conozco, nunca le he oído nada semejante.

    Respond
  • Abel Rojas 1 diciembre, 2016

    @ DeSqueran

    Pues yo no creo que Cruyff fuese un tacticista, la verdad. Creo que era un hombre con una visión única para averiguar dónde podía ser más útil cada jugador, y que jugaba con eso, pero no me lo imagino en plan Guardiola repitiendo una y otra vez las situaciones de juego como si fuera un científico.

    @ I Love Cholo

    Seguro que algo hay. Pero las dos últimas Champions las han ganado Luis Enrique y Zidane, y habiendo hecho ambos una labor muy inteligente con sus plantillas, creo que son precisamente estas, sus plantillas, las que han decidido esos títulos.

    Respond
  • Soprano_23 1 diciembre, 2016

    Para mí la importancia del técnico, en este fútbol cada vez más táctico, es mayúscula. Me parece innegable. El fútbol es de los futbolistas, sí, pero no todos rinden igual en cualquier contexto. Y los buenos técnicos son capaces de ofrecer esa coyuntura para optimizar a su plantilla.

    El caso del Atlético del Cholo que recoge en puestos de descenso y meses después lo lleva a competir por Europa es ejemplificador. Como también lo es el de Quique Setién y la UD Las Palmas dónde, a través de ofrecer una coyuntura que explota las virtudes y tapa defectos del colectivo y de un trabajo individual sobre muchos jugadores, "ha inventado" a jugadores nuevos. Quien haya visto a la UD en 2a o con Paco Herrera en primera coincidirá en el locurón que ha supuesto su llegada. De hecho ves a Roque o Viera hablar post partido y se hace evidente ésto(una vez más: gracias, Quique).

    Evidentemente ésto se nota más en equipos que necesitan extras o aspiran a cotas mayores de las que el nivel base de su plantilla aspira o debería aspirar. Como el Atlético para competirle a Real y Barsa títulos o Las Palmas salvarse en la jornada 28 o luchar por EL. Cuando ya el nivel de tu plantilla se desmarca del resto con tanta distancia como hacen Real Madrid o Barcelona con respecto a los demás por ganar la Liga, el listón para la consecución de los mismos lo marca el otro, generalmente, pero la lucha por ellos, prácticamente te lo da la plantilla y la diferencia con el resto.

    Respond
  • Andrés 1 diciembre, 2016

    Yo tambien creo que cuando tu equipo no tiene los mejores futbolistas, necesitas de un sistema tactico excelso que te haga superar a tu rival en el juego, y de esa forma ganar, o por lo menos equilibrar las cosas.

    Un ejemplo claro está, en que Guardiola compite de tu a tu las 2 ultimas Champions ante la MSN y Griezmann, niveles de futbolista con los que el no contaba en su Bayern.En la primera compite, en la segunda borda el futbol y ni asi, teniendo insisto, no los mejores futbolistas.

    Si a un genio tactico como Guardiola le pones ademas a los mejores futbolistas, pues te da como resultado un Barça de Guardiola, que superaba a los rivales jugando con un sistema de juego excelso, ejecutado de manera excelsa por los mejores del mundo.

    Pero al final, que Guardiola no haya logrado ganar la Champions ni siquiera asi con el Bayern, creo que es la prueba, de que esto lo ganan los futbolistas, y casi siempre los mejores

    Respond
  • MigQuintana 1 diciembre, 2016

    @iLoveCholo

    Fíjate que más que de entrenadores del primer nivel hablaría de entrenadores del país. En España, desde categorías inferiores, se hace un trabajo muy concienzudo y muy preciso que deriva en que los futbolistas tengan más herramientas una vez llegan a la élite. Dicho esto, lo que decanta la balanza en clave Champions son las plantillas, como dice Abel.

    @David_Mata_Ecos

    Me parece un razonamiento interesante.

    El caso es que yo creo que cada vez es más visible la mano del entrenador por lo profesionalizado que está todo. España seguramente sea el contexto en el que más se ve esto (los casos de Simeone, Javi Gracia, Quique Setién o incluso ahora Eusebio). Hay mucha diferencia y, ciertamente, es que los equipos terminan teniendo la boca y los ojos de los entrenadores. Además de forma muy visible. Es más, si nos vamos ahora a la Premier League, es que tenemos los muy recientes ejemplos de Jurgen Klopp o Antonio Conte que me parecen bestiales en este sentido.

    Respond
  • Andrés 1 diciembre, 2016

    Donde situamos a Wenger? que es un entrenador al que muchos reconocen como un tacticista por el legado que ha dejado en el Arsenal, pero que ha perdido mucho?

    No seria que simplemente no es tan bueno tacticamente como se dice que es?

    Respond
  • H.. 1 diciembre, 2016

    @David Mata
    Es que no me parece que por requerir el máximo nivel técnico de sus jugadores el estilo de Guardiola no tenga automatismos entrenados, es lo que concluyo precisamente de leer a Abel y compañía durante estos años, de hecho si ves al Barça hoy tienen a un arquero excelso con el balón en los pies pero últimamente sufren muchísimo para salir del fondo, entonces concluyo que no es solo cuestión de los jugadores. Para ver un ejemplo puntual de mecanismo de salida ahí tienes a la salida Lavolpiana que se usó tanto.

    Otro tema que se me viene a la mente es el balón parado, que hoy marca un porcentaje importantísimo de los goles que se anotan, si bien los ejecutores son esenciales es el cuerpo técnico quien se encarga de idear y entrenar este tipo de jugadas.

    Coincido con Miguel Quintana en lo de Klopp, se vio una diferencia tan grande la temporada pasada teniendo los mismo jugadores que el proceso anterior que es difícil de obviar o endilgar sólo al plano psicológico.

    @Abel
    ¿Tener la visión única de donde rinde mejor un jugador no es parte de lo que es ser un gran tactisista? Eso pensaba yo pero tal vez mi definición no sea correcta.

    Respond
  • Luther Blissett 1 diciembre, 2016

    Yo no creo que el debate sea si el entrenador es importante o no en un equipo de fútbol, esta claro que es importante y hay cientos de casos que lo demuestran por como han hecho crecer y han dado identidad y sentido a un club (Eusebio, Setién, Simeone en su día,…) pero ¿Qué es un buen entrenador? ¿Quien realiza innovaciones en el juego? Algunos de los mayores innovadores como Maslov o Arkadiev son poco menos que desconocidos hoy, y a Lavolpe solo se le ha reconocido lo acertado de su invención una vez que otro triunfó con ella ¿Quien su equipo gana muchos partidos? Algunos de los entrenadores con más victorias en Europa han sido catalogados algunas veces como simples alineadores (Muñoz, Paisley, del Bosque). Para mi un buen entrenador es aquel que saca el máximo rendimiento de un grupo humano (de jugadores de fútbol, obviamente) y ahí entran muchas variables no solo tácticas sino también de gestión de recursos, egos etc.
    Pero como iba diciendo el entrenador es un gestor de grupos humanos y por lo tanto su techo se encuentra donde la calidad, talento, dedicación y esfuerzo de sus jugadores le permiten. Al final el fútbol es de los futbolistas.
    Que pasa, que si tienes a un Messi, CR7 o otra bestia parda de tamaño similar tus fallos se verán cubiertos por sus genialidades (siempre podrás potenciarlo tácticamente pero la base será él). Por otra parte, es bastante común enfrentarte a estos genios con un planteamiento impoluto e irte a casa goleado.

    Respond
  • Tony 1 diciembre, 2016

    Al menos en clave Madrid, siempre he creido que los entrenadores más "tácticos" acaban siendo más perenes que los que tienen corses más sueltos para sus plantillas, aunque en el caso de los primeros cuando consiguen que el equipo siga como es debido sus indicaciones dan lugar a años realmente poderosos.

    El ejemplo de Mourinho me parece muy llamativo en ese sentido. Tácticamente quizás el entrenador más trabajado que pasó por la casa blanca en décadas, y cuando logró compenetrar como era debido a la plantilla entre 2011 y 2012 el Madrid fue capaz de hasta someter por momentos al mejor Barcelona de Guardiola, y el resto del tiempo le era un rival durísimo que era derrotado por la calidad superior de Messi y por una cierta incapacidad de tener calma emocional en los momentos más gordos. Para mi la temporada 2011-2012 es en complutos globales la más completa del equipo blanco en el siglo XXI. Lástima de penaltis.

    Y con otros pasó lo mismo: Capello realizo unos primeros meses primorosos en aquella Liga 1996-1997, con un equipo que si bien no era una delicia de ver, acababa siendo una máquina de ganar, pero en el último tramo los jugadores estaban tan quemados que tengo la impresión que de durar 5-6 jornadas más la Liga, o de haber jugado el Madrid competición europea ese año (o no haberla jugado el Barcelona de Ronaldo), se le habría acabado escapando.

    Hasta con Benito Floro pasó algo asi, con un primer año campeón de Copa eliminando al Barcelona de Cruyff y mucho más merecedor de ganar la Liga que el año anterior (en la primera temporada de Tenerife el Madrid llegó al final lider de milagro, en la segunda pudo y debío haberla logrado. Lástima del incidente del viaje), pero al año siguiente se descompuso en seguida.

    Sin embargo luego miras a los Del Bosque, Ancelotti y compañía y ves entrenadores que mantienen los niveles de las plantillas estables o en crecimiento durante años. Sin quizás picos de forma elevadísimos durante mucho tiempo pero tampoco sin hundirse irremediablemente abajo. Y muchas veces lo que les aleja de los títulos eran lesiones y sanciones, más que el nivel rival (ejemplo de las dos eliminatorias de Turin en 2003 y 2015, en la primera sin Makelele, y con Ronaldo y Raúl lesionados, y en la segunda sin Modric y con Karim y Kroos infiltrados).

    Respond
  • alopezgu 1 diciembre, 2016

    Los entrenadores tienen importancia, mucha importancia. El ejemplo del director de orquesta y las partituras de todos y la individual es así.
    Hay jugadores que conocen el juego y podrían jugar bien en cualquier sitio pero hay jugadores que van, hacen su trabajo y se va, y no esperes que aprendan cuales son las funciones de otra posición.
    Los jugadores saben que son un colaborador y potenciador de su juego, por eso les "hacen la cama" cuando no va bien.
    Cuanto mejores son los jugadores, más exigente es para el entrenador porque esos te sacan los colores a la primera.
    También ha habido casos de jugadores que han comentado, con X entrenador no hubiéramos perdido la eliminatoria/partido…

    Con todo esto, el entrenador que piense que está por encima de los jugadores y trate de hacerlo ver, caput. "El futbol es de los futbolistas".

    Respond
  • Andrés 1 diciembre, 2016

    @alopezgu
    Tambien yo creo, que cuando un entrenador del tipo creador o intervencionista o genio tactico, como le queramos llamar, se siente en poder de intervenir en el juego de un futbolista, es porque de seguro ese futbolista no llega a tal nivel como para darle libertad absoluta

    Pongamos a Guardiola, que de seguro es el ejemplo mas conocido.Pep tuvo encontronazos en Munich con Lewandowski y Müller por intervenir tanto en su juego, pero estoy seguro que si esos futbolistas fueran a un nivel digamos, Top 10, Guardiola no lo haría.

    El ejemplo claro está, que con el que tal vez sea el unico futbolista que ha entrenado de ese nivel le dio libertad(Messi) y estoy segurisimo que tambien se la diera a la MSN, a Bale, a Cristiano Ronaldo, a Ronaldo Nazario etc.

    Respond
  • Ismael 1 diciembre, 2016

    Bravisimo artículo

    Respond
  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @DeSqueran

    Lo del ajedrez lo dice Hernández Coronado, yo apenas he aprendido a mover las piezas así que no opino. Aunque entiendo, por lo que dices, que puede ser una mala comparación. Las piezas de ajedrez solo pueden hacer un tipo de movimiento.

    Sobre lo otro que comentas. El entrenador siempre está supeditado a lo que hacen los jugadores. Ya sea a lo que pueden hacer como a lo que no. Las opiniones recogidas en el artículo no niegan que un técnico pueda hacer "mejorar" a un equipo, entendido como rentabilizarlo, solo que ponen su figura muy por debajo del impacto del jugador.

    ¿Cual te parece una baja más importante para lo que era el estilo del FCB? ¿La marcha de Guardiola o la decadencia de Xavi Hernández? ¿No jugaba y ganaba la selección española igual con él e Iniesta y con un entrenador como Del Bosque? Ahora una anécdota explicada por Ray Loriga:

    “Pues mira, tengo la suerte de conocer a Luis Figo y un día le pregunté cuáles eran las tácticas de Del Bosque y Figo me dijo: 'tiene dos, al principio decía, "chicos, haced lo que sabéis". Y si en el descanso la cosa no iba bien, decía: "haced lo que sabéis, pero más rápido porque vamos perdiendo". Y pensé, este tío es un genio.”.

    http://futbol.as.com/futbol/2013/06/22/mas_futbol

    Sobre discursos supuestamente científicos y como generan mitología, tienes, por ejemplo, lo que comentaba Paco Seirulo en su día en una conversación con Ángel Cappa sobre el calentamiento. Ambos coincidían en que se trataba de un rito socioafectivo, y no de algo mecánico.
    http://www.webdelclub.com/acceso.aspx?id=3&vW

    Como siempre, muy interesante lo que comentas y muy agradecido de que plantees interrogantes que nos enriquezcan el debate.

    Un bratso

    Respond
  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    @Abel Rojas

    Yo diría que Cruyff es muy intuitivo. De hecho, me llama la atención que Xabi Alonso dijo de Guardiola que "Lo que tiene Pep es un talento innato para entender el fútbol y luego hacer que les llegue a los jugadores". Lo innato entendido como lo que no se enseña. Uno se puede ilustrar, pero hay cosas que no se pueden sistematizar para aprender. Una visión global. Una forma de interpretar, que es algo orgánico y parte (o reflejo) de la identidad de cada uno.

    Por otro lado recomendar una serie de tweets de nuestro amigo "És en Postmoe" (@Postmoe) donde habla sobre mito del workalcoholic y de como es algo que no explica el éxito per se, y que además puede enmascarar las verdaderas claves que conducen al triunfo/trabajo de calidad.
    https://twitter.com/Postmoe/status/77638597943953

    Respond
  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    Voy a contar una anécdota de Marcelo Bielsa que me parece que dibuja muy bien lo de que el jugador es lo más importante.

    Rafael Bielsa, el hermano de Marcelo, contó que un día se encontró al Loco solo, en el medio de un campito de la familia, muy abstraído, pensando.

    -¿Qué te pasa?- le preguntó a Marcelo.
    A lo que el Loco contesta:
    -Estoy pensando en cómo hacerle entender a Ortega, en 5 minutos, un concepto futbolístico que lleva más de media hora explicar

    Marcelo sabía que Ariel Ortega sólo prestaba atención unos pocos minutos y después se dispersaba, así que le dedicó todo el día a reflexionar sobre que era lo esencial que le quería transmitir. Ni se planteó sustituir a Ortega. El concepto nunca era más importante que lo que Ortega sabía hacer por si mismo. La idea de juego está supeditada al jugador y no al revés.

    Respond
  • Luther Blissett 1 diciembre, 2016

    Yo no creo que la labor del entrenador sea innecesaria y ahí está el ejemplo de muchos entrenadores que han mejorado proyectos, siendo tal vez Simeone el caso paradigmático hoy en día. Pero lo que yo creo que se refieren todos estos autores es que el fútbol es de los futbolistas y todos hemos visto a Messi o CR7 solventar partidos desde la nula ayuda táctica de su míster y todas las temporadas hemos asistido a una decena de partidos en los que planteamientos fantásticos de entrenadores se saldan con goleadas en contra al enfrentarse a bestias pardas como estas. Eso es lo que entiendo yo que significa "La táctica es lo que queda cuando no queda nada más"

    Respond
  • DeSqueran 1 diciembre, 2016

    @David Mata

    Es que el ajedrez no puede compararse, creo, con el fútbol. Uno es un "deporte" individual y el otro, colectivo; en uno, el desgaste físico es sólo mental y nervioso; en el fútbol predomina lo técnico (controlar un balón con cualquier parte del cuerpo salvo los brazos y las manos es algo muy difícil de por sí) y lo físico; en el ajedrez, lo teórico (conocimiento acumulado) y lo táctico (cálculo de jugadas); etc.

    Yo no rebajo la importancia, que me parece obvia, de los jugadores en un equipo. Simplemente, no creo que, en el fútbol actual, profesionalizado, el entrenador sea una figura prescindible. De hecho, creo que un equipo verdaderamente grande sólo puede serlo si cuenta con un gran entrenador; sin embargo, no creo que necesite tener "un Messi" (pero sí jugadores sobresalientes). Coincido, sin embargo, en que un entrenador también puede hacer más mal que bien a un equipo (lo que sólo demuestra su relevancia).

    Pienso, como ya he dicho en otros comentarios, que este discurso tan crítico con la figura del entrenador sólo tiene sentido en el contexto del fútbol en América, y que surge como reacción a un discurso tecnocrático que, personalmente, me parece un disparate, pero que tiene un fondo verdadero: la idea de que se puede hacer 'progresar' el fútbol incorporando conocimientos acumulados procedentes de otras disciplinas (así como del propio fútbol).

    Sobre lo que me preguntas: a mí, las cuestiones sobre "el estilo" de los clubes me parecen puramente ideológicas. Es decir: superficiales y pertenecientes al ámbito de lo discursivo, de lo propagandístico incluso, no al ámbito del juego y de la competición por ganar. Me interesa más la cuestión de qué Barcelona competía mejor. Y, aunque es cierto que el Barcelona post-Xavi ha continuado acumulando trofeos, creo que ese equipo no habría existido sin el Barcelona previo de Guardiola (que, en mi opinión de profano, competía todavía mejor). Sobre Guardiola y Xavi, creo que, aunque la influencia del jugador ha sido enorme, fue el entrenador quien formó aquel equipo legendario (del que vive aún el Barcelona actual). Y, aunque sería otro debate incluso más complejo, creo que este Madrid bicampeón de Europa es, en esencia, el equipo que construyó Mourinho (pese a que han cambiado entrenadores, jugadores y "estilo").

    Por último, dices: "Xabi Alonso dijo de Guardiola que 'Lo que tiene Pep es un talento innato para entender el fútbol y luego hacer que les llegue a los jugadores'. Lo innato entendido como lo que no se enseña". Pero yo creo que entender y hacer entender el fútbol sí son cualidades aprendibles, precisamente porque son transmisibles. Lo que sí me parece más innato e intransferible (aunque susceptible de ser entrenado y mejorado hasta cierto punto) es la calidad física y técnica (fuerza, velocidad, resistencia, coordinación, inteligencia psicomotriz, etc.).

    Y gracias a ti por contestar. Rara vez estoy de acuerdo contigo, pero sigo con mucho agrado lo que escribes (y lo que decías en "Código Cambridge").

    Respond
  • David_Mata_Ecos 1 diciembre, 2016

    El artículo se centra básicamente en cuatro puntos de cara a contextualizar el desarrollo histórico del entrenador como fenómeno.

    1) Siempre hubo dirección técnica, solo que la original procedía de los propios jugadores. Sistema democrático basado en el prestigio. Horacio y Abel hablaban sobre el carisma y es un concepto en la misma línea. La autoridad del entrenador debe ser legitimada por el grupo, da igual cuanto "sepa".

    2) El entrenador ha tenido tradicionalmente una función como chivo expiatorio. Lo dicen dos autores separados por el tiempo y el océano, pero es que podemos extrapolarlo a partir de prácticamente cualquier periodo histórico. Se puede discutir sobre si esta función es útil o no. Así como a quien beneficia o incluso si no es más que una tapadera para distraer una neurosis (injustificada) del espectador

    3) El entrenador supone una herramienta para dotar al fútbol de prestigio técnico. Independientemente del grado de relevancia que le concedamos a la tecnificación a la hora de jugar. Si proseguimos con este argumento llegamos a lo que yo creo que es la base de las discrepancias con DeSqueran, que es que yo opino que el juego tiene una dimensión artística. De hecho opino que el fútbol tiene varias, pero esta dimensión no tengo duda que existe.

    4) El rol del entrenador se ha visto históricamente impulsado por necesidades pecuniarias.

    Hay aspectos históricos que son bastante contrastables y luego están las interpretaciones que hacemos o las valoraciones sobre especulaciones ajenas. Mientras escribía pensaba en como el protestantismo se produce, básicamente, por motivos económicos. Lo que no significa per se que deba ser minusvalorada por ello en relación al catolicismo. Lo mismo opino sucede con la figura del técnico. Los motivos que llevan a la gestación y empoderamiento del puesto no significan per se que no tengan relevancia hoy en día.

    Respond
  • Gravesen 1 diciembre, 2016

    Abel Rojas

    "" La frase de Cruyff de "La táctica es lo que queda cuando no queda nada más" es tremenda. ""

    Me había autoimpuesto un veto de no comentar nada hasta el sábado, pero no puedo resistirme a darte la absoluta razón con esa frase de Cruyff porque además toca de manera directa un equipo que me afecto mucho en su día. Si no te importa que haga un regreso al pasado de los mios….

    Real Madrid 1991. La Quinta del Buitre en su absoluto peor momento, condenada a jugar la Copa de la UEFA trás 5 temporadas seguidas intentando el asalto a la ansiada Séptima con fracasos consecutivos que fueron siendo peores a cada año en formas y vistas al futuro. Ya no es la mala suerte del PSV, ni la máquina que era ese Milán de Sacchi, sino que en su propia Liga el Barcelona de Cruyff no solo a destronado a la Quinta en juego y título, sino que por presente y futuro parece estar (y así fue) para quedarse.

    El equipo es un caos. Martín Vázquez esta perdido en el Torino, Schuster triunfa en un Atlético que es la principal amenaza liguera del Barcelona, Hugo Sánchez se quedó sin polvora de golpe, el fichaje estrella (Hagi) necesita un balón para el solo y el que iba a ser el siguiente gran mediocentro (Milla) y encima arrebatado al mismísimo Cruyff, se lesiona para toda la temporada y a la larga queda lastrado de tal forma que nunca llega a lo que prometió.

    El equipo era la nada. La nada más absoluta. Era un conjunto deprimido, que amenazaba con ni siquiera poder llegar a clasificarse para europa el siguiente año. Pero trajo a Radomir Antic. Y efectivamente, le quedó la táctica.

    Porque fue Antic el que decidió que Butragueño y Aldana (al año siguiente Luis Enrique) sacrificaran llegada por aperturas que dejaran a Hierro llegar en segunda línea y rozar la treintena de goles bajo su mando. Fue el quien prefirió dar alas a un limitado ofensivamente pero seguro atrás Villarroya para que Hagi pudiera defender lo que el mismo creyera que debía. Fue el el hizo que un equipo que jugaba posiblemente al fútbol menos vistoso del club en los últimos 60 años fuera, primero tercero peleón en ese campeonato (echandose casi al cuello del Atlético) y líder destacado en el siguiente año, pasando además ronda tras ronda de eliminatorias nacionales y europeas.

    Porque ese equipo no tenía nada. Pero nada. Jugaba mal, fatal y no salía de su depresión ni salió hasta que no apareció un chaval de la cantera del Atlético para sacarle de la mano de ahí. Pero creía en su entrenador. Creía en su táctica. Y si Mendoza no hubiera caído en pánico y populismo y le hubiera mantenido, puedo jugarme mi mano derecha a que Tenerife no hubiera ocurrido. Es fútbol ficción, pero recuerdo aquel equipo, estaban muertos por dentro en cuanto a juego, pero creían en Radomir.

    Nadie hubiera podido evitar el Barcelona de Cruyff, era tan bueno que iba a ganar y sobresalir sí o sí, solo podía hacerse que ganara un título más o menos. Y esa Liga pudo haber sido de Antic, debió haberlo sido. Y me da pena que nunca vaya a volver al Madrid para poder llevarse un título, porque todos los otros entrenadores de la Quinta lo hicieron: Mollowny, Beenhaker, Toschak, Floro…hasta el breve Di Stefano tuvo su Supercopa en su segundo mandato. Antic no.

    Respond
  • dribleador 1 diciembre, 2016

    Muy interesante la discusión. El jugador como centro como el creador del juego sí sin lugar a dudas. Despues viene lo de juego colectivo. El jugador preparado en lo físico por hábiles preparadores que los engañan a trabajar, el rondó de los entrenamientos -hacercarse al hacer futbol- el entrenador un exjugador, un tipo con cualidades humanas marcadas para entender de antemano lo que pasa en el grupo en las interrelaciones de los jugadores mas las charlas donde tiene que hacer equilibrios para expresarse de manera rápida – como sin dar importancia a lo que dice- pero expresado con total conviccion en lo que dice. El egoismo del jugador y su haraganería van juntos cuanto mas talento haya en el jugador eso sí, una vez convencido de que ciertas tácticas le sirven para mostrar con mas facilidad su futbol pues trabajará desde entonces por el mejor rendimiento del equipo. Están las abejitas esas que entrenadores con actitud de mando cercana a lo dictatorial se sirven para cargarlos de forma que cumplan con el trabajo que los otros cracks son en sí muy rebeldes por naturaleza. Lo anímico en el jugador, su vida en familia very important para que pueda moverse libre, volar en el campol. Guardiola y su entender el futbol una cualidad primera en un entrenador. Después viene lo psicologico para que un tan marcado carácter tenga la suficiente inteligencia para exprimir y parar antes de que sus jugadores caigan en la desidia intrínsica de este ser humano el jugador dedicado a jugar a divertirse

    Respond
  • David_Mata_Ecos 2 diciembre, 2016

    Anotaciones.

    Estoy ojeando el libro de Garry Kasparov "Cómo la vida imita al ajedrez" y vuelvo a considerar que no es tan mala idea usar al ajedrecista para hablar del futbolista. De hecho Kasparov también usa comparaciones con el fútbol para hablar de la táctica y estrategia en ajedrez.

    Una anécdota. Se compara a si mismo con el jogo bonito de Brasil '82 y a Petrosian con el catenaccio de la Italia de Bearzot.

    Respond
  • DeSqueran 2 diciembre, 2016

    @David Mata: "[Kaspárov] Se compara a si mismo con el jogo bonito de Brasil '82".

    Je. Kaspárov vendría a ser el Pelé del ajedrez, si entiendes lo que quiero decir.

    Respond
  • H.. 2 diciembre, 2016

    "El juego tiene una dimensión artística"

    Estoy muy de acuerdo.

    Además también estoy de acuerdo en la analogía al ajedrez, yo muchas veces después de leer los artículos en que aquí analizan los partidos siento que los entrenadores y los jugadores platean partidas similares a las del ajedrez (desde el ámbito posicional) que entre ellos y los jugadores tienden a decantar para un lado u otro.

    Respond
  • David_Mata_Ecos 2 diciembre, 2016

    @DeSqueran

    Se me ocurren dos tipos de Pelé. El futbolista y el símbolo corporativo FIFA. Y creo haber entendido que Kasparov esta fuera de la Federación Internacional de Ajedrez, porque se prefirió a un multimillonario que dice haber sido secuestrado por extraterrestres.

    @H.

    Quizás el símil funciona mejor si consideramos que el ajedrecista equivale al jugador y no al entrenador. Si no damos alas a creer en el jugador-instrumento. La pieza no se enfada por el uso que le estás dando ni te hace boicot.

    Respond
  • David_Mata_Ecos 2 diciembre, 2016

    Hay que agradeceros a todos vuestros comentarios. Me estáis haciendo hervir la tetera tanto que ya hasta se me ha ocurrido de que irá la próxima investigación.

    Respond
  • hola1 2 diciembre, 2016

    Vaya articulo tan interesante. Grande,David.

    Respond
  • H.. 2 diciembre, 2016

    @David Mata

    A mí me funciona porque siento que hoy en día el entrenador tiene influencia sobre ciertos patrones posicionales en el campo, escoge cuántos hombres van en defensa, cuantos en la mitad, cuántos adelante, escoge tipos de movimientos que quiere que ejecuten… Obviamente los jugadores también ejercen un control sobre la posición y el terreno, la analogía es del césped con el tablero, lo que sí creo es que aunque cada jugador tiene un poder específico sobre su propio rol y posición, no los hay tantos que también ejerzan influencia sobre cómo se mueven sus compañeros o que piensen tanto en cómo hacen mover a sus rivales, esos definitivamente son los más inteligentes. En ese sentido creo que el entrenador por la naturaleza de su propio rol es algo que tiene mucho más presente y tiene más poder para generarlo, es el que puede coordinar el movimiento de más piezas desde las órdenes que les da.

    Yo creo que el entrenador debe ser parte del equipo, mostrar un camino en el que todos estén de acuerdo sin necesidad de imponerlo.

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  • DeSqueran 2 diciembre, 2016

    @David Mata

    Es verdad. El inmenso ego de Kaspárov (el-mejor-jugador-de-la-historia) no parece reflejarse bien en una figura como Pelé. Debería haber dicho, más bien, Cruyff.

    No: ni la vida imita al ajedrez, ni el ajedrez se parece al fútbol, ni Kaspárov es una autoridad en cuestiones no relacionadas con el ajedrez; especialmente, en cuestiones políticas.

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  • alopezgu 2 diciembre, 2016

    Contexto:
    1.- "el futbol es de los futbolistas".
    2.- Soy entrenador y ejerzo como tal, asi que romperé una lanza a nuestro favor.

    Tuve hace unas semanas una charla con otro compañero entrenador acerca de "la trascendencia del entrenador", dudabamos de si eramos meros facilitadores de contextos favorables a las cualidades de los futbolistas o podiamos tender nuevos puentes para mejorar las cualidades del jugador a través de la táctica.

    Y nado constantemente entre esos dos mundos, me explico: creo que la táctica y el entrenamiento pueden influir tanto en un jugador como para que el jugador exponga cualidades que hasta entonces no habia mostrado. ¿Puede un central limitado técnicamente tener tan claras las soluciones a las preguntas que el juego le plantea que nunca pierda un pase? Para mi sin duda sí, la duda es: ¿llevaba dentro esa aseada salida de balón y se la hemos sacado o realmente la hemos construido?

    Ejemplo actual en otra sección del campo: ¿Tenia el Roque Mesa mediapunta dentro ese mediocentro posicional? ¿O lo ha generado Quique Setien mostrandole las soluciones a las preguntas que el juego le hace en ese puesto? ¿Son tan similares/distintas a las que le hace el juego jugando de mediapunta?

    (Dejame Lali que me estoy quedando la leche de a gusto) Perdonad la extensa disertación.

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  • David_Mata_Ecos 2 diciembre, 2016

    @alopezgu

    Un placer que te extiendas alopezgu

    Yo creo en lo que decía Borges, que sólo podemos dar lo que ya es del otro. Setien ha visto en Roque Mesa las cualidades para el puesto y luego le ha orientado sobre lo que su propuesta de juego necesitaba. No es poca cosa. Hay que tener la capacidad de ver lo que no es tan evidente y luego la de saber transmitirlo.

    A mí siempre me pareció curiosa una cosa que dijo Mourinho en el Inter. Ellos necesitaban un mediapunta y aspiraban a Sneijder. Mientras estaban en fase de negociación Mourinho le quitaba trascendencia al fichaje y decía:

    "No sé si llegará Sneijder, pero si no, tendremos un 'trescuartista' adaptado como es Stankovic. Y si un día él no está, podremos a otro jugador. Ahora no quiero pensar en otra cosa, debutamos en Liga ante el Bari y tengo a 20 convocados"
    http://www.marca.com/2009/08/22/futbol/futbol_inthttp://futbol.as.com/futbol/2009/08/22/mas_futbol

    Sin embargo cuando se consumó el fichaje había derby contra el Milán y, sin haberse entrenado con el equipo, Mourinho puso a Sneijder.

    Mourinho: "Tú juegas mañana. Titular. Desde el primer minuto. Confío en ti, confía en que vas a ganar el derbi".

    Esto lo hizo el técnico que presumía de ser uno de los más obsesivos por el control del detalle.

    Sneijder: "Nunca me había ocurrido y es imposible que me ocurra de nuevo" (…) "Yo no me lo quería creer. Ni siquiera había entrenado una vez con mis compañeros" (…) "Pensé: 'Mierda, éste es grande, ¡grande!'" (…) "Creo que firmé uno de los mejores partidos de mi carrera. ¡Era como si jugase desde siempre con el Inter y como si Mourinho fuese mi entrenador desde hacía muchísimos años!" (…) "Todo lo que ocurrió después, todo lo que ganamos juntos, es consecuencia de aquel día"
    http://www.marca.com/2011/12/07/futbol/equipos/re

    Vamos, que no hay ninguna transmisión de conocimientos táctico-estratégicos que superase el impacto emocional que Mourinho esperaba que tuviese esa muestra de confianza. Y once jugadores que se conocían todos no pudieron superar a diez con una novedad que no había hecho trabajo táctico.

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  • Veneziano 2 diciembre, 2016

    @Abel

    Pues si Abel ese tema es fundamental en la creacion de una cultura futbolistica . El futbol de los adultos (el primer equipo de cada Club) y el futbol de formacion son dos planetas diferentes ….es decir tendria que serlo . El problema mas grande es que los entrenadores del futbol formativo se creen que los chavales son jugadores profesionales en miniatura y que ellos pueden inculcarle los conceptos que inculcan los Guardiolas o los Mourinhos . Intentan entrenar a sus chicos sacando conceptos del diario deportivo que leèn cada dia donde los entrenadores , periodistas o jugadores tiran frases de cualquier tipo , o simplemete frases que tienen sentido en otro contexto y no en el futbol infantil.
    Estos entrenadores pueden hacer mucho daño .
    Coincido que en España parece haber una buena sensibilidad en las categorias inferiores y esto crea una buena base de cultura futbolistica con la ventaja de no "arruinar" demasiado a los jugadores talentosos …..que son los que mas sufren la figura del entrenador , practicamente siempre.

    En Italia el problema de los entrenadores de las categorias inferiores es espeluznante , porque esa cultura de tacticismo exacerbado que puede dar buenos frutos en los adultos (y eso es irrebatible por los grandes sucesos en la historia y en la actualidad de los entrenadores italianos) asesina el talento , la creatividad , el arte del juego . Yo he quedado anonadado cuando he visto las habas que se cuecen en las canchas de las provincias italianas con los niños y jovenes ……..por eso mismo dudo mucho que en Italia puedan repetirse jugadores con talento y creatividad en buenas cantidades como para levantar el nivel actual . A corto plazo veo solo oscuridad.

    Si absolutamente yo creo que son dos analisis diferentes y que la figura del entrenador cumple dos roles distintos a segùn diriges adultos o chavales.

    @David Mata

    Coincido completamente contigo David y tambien con Quintana . El entrenador es una figura importante y puede incluso ser decisiva en algunos momentos , como lo puede ser tambien el arquero o el goleador del equipo, pero jamas podrà sostituir el valor absoluto de sus jugadores . Ningùn entrenador inventò un modelo para ganar siempre , ….es imposible ….y por què es imposible ?….porque el entrenador depende de sus jugadores . Por eso cada nuevo modelo que revoluciona lo anterior es siempre un mosaico mas a la historia de este deporte y nunca definitivo ….salir jugando el balon desde abajo , pressing alto , laterales arriba o no cuenta bien poco ….lo que siempre serà la gran diferencia es si tus jugadores son buenos o son mediocres.

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