<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Maradona</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/maradona/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Nápoles-Buenos Aires, vuelo directo #yomequedoencasa</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/npolesbuenos-aires-vuelo-directo-yomequedoencasa/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/npolesbuenos-aires-vuelo-directo-yomequedoencasa/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2020 02:00:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Albertino Bigon]]></category>
		<category><![CDATA[Alemao]]></category>
		<category><![CDATA[Alessandro Renica]]></category>
		<category><![CDATA[Bertoni]]></category>
		<category><![CDATA[Bruscolotti]]></category>
		<category><![CDATA[Careca]]></category>
		<category><![CDATA[Carnevale]]></category>
		<category><![CDATA[Ciro Ferrara]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1988]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1990]]></category>
		<category><![CDATA[Ferlaino]]></category>
		<category><![CDATA[Francesco Romano]]></category>
		<category><![CDATA[Garella]]></category>
		<category><![CDATA[Giordano]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Platini]]></category>
		<category><![CDATA[Ottavio Bianchi]]></category>
		<category><![CDATA[Rino Marchesi]]></category>
		<category><![CDATA[Salvatore Bagni]]></category>
		<category><![CDATA[SSC Nápoles]]></category>
		<category><![CDATA[Zola]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=272046</guid>
		<description><![CDATA[acía apenas 10 días que Francia había ganado la Eurocopa de Naciones en el Parque de los Príncipes ante España. Michel Platini, en la cima de su carrera, había dominado el torneo con mano de hierro, justo como lo llevaba haciendo en la Serie A desde su llegada en el verano del 82. Con el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">H</span>acía apenas 10 días que Francia había ganado la Eurocopa de Naciones en el Parque de los Príncipes <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/03/una-fortiva-lagrima/">ante España</a>. Michel Platini, en la cima de su carrera, había dominado el torneo con mano<span id="more-272046"></span> de hierro, justo como lo llevaba haciendo en la Serie A desde su llegada en el verano del 82. Con el mejor jugador del mundo en ese estado de forma, el panorama del campeonato italiano parecía que poco podía cambiar. Hacía falta algo especial para combatir a esa poderosa Juventus sin rival incluso en la liga más fuerte del planeta.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xL2xAZxDs18">6 de julio de 1984</a> aquel pequeño hombre de cabello rizado, físico chaparro y viva mirada salió por primera vez del túnel de vestuarios de San Paolo tenemos serias dudas de quién estaría más impresionado y sorprendido. Él, que había sido la estrella más deseada y rutilante del fútbol internacional y cuya carrera estaba en un impasse lleno de dudas tras su salida de Barcelona, no pudo dejar de alucinar al ver el estadio lleno para verle dar unos toquecitos al balón y saludarles. No más alucinado que los <i>tifossi</i>, que llevaban años recordando a Sívori y Altafini, saboreando la Coppa del 76 o lamentándose de la ocasión perdida <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=PBVtybhFF4w">en el 81</a>, cuando un holandés volador –Ruud Krol- les hizo luchar por el Scudetto. No más que los chavales que habían bajado desde Chiaiano, San Pietro y Ponticelli, desde Soccavo, la Stella y San Carlo, parecía que todo Nápoles estaba allí. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2009/11/el-diego/">¡¡¡MARADONA!!!</a> Apenas saludó, apenas tocó la pelota y ya Diego se sentía en casa. Había encontrado un pedacito de su Buenos Aires en Europa y pronto comprendió que, así como esa gente se lo daría todo, él debía hacer lo mismo por ellos.</p>
<blockquote><p>Los inicios de la aventura napolitana no fueron fáciles para el astro argentino.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Maradona llegó al sur de Italia buscando redención. Su paso por Barcelona no había acabado bien y el inicio de su carrera europea había quedado bastante empañado por lesiones, incidentes –<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tejvf8FA8uQ">final de Copa contra el Athletic de Bilbao</a>&#8211; y polémicas varias. Además, no había brillado especialmente en su primera aparición en el Mundial. En los campos españoles, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=WFl56Nl9zmo">de albiceleste</a> y de blaugrana, dejó detalles de su grandeza, se vio sometido a marcajes feroces, y la decepción y la frustración se convirtieron en sentimientos demasiado comunes en su vida.</p>
<p style="text-align: justify">Nápoles era volver a empezar, casi de manera literal. También financieramente había tenido un revés grande con su anterior representante Jorge Cyterszpiler, que lo había dejado muy tocado. El club partenopeo, por su parte, llevaba ya 15 años bajo el mando de Corrado Ferlaino y seguía buscando salir de la irregularidad a la<span class="pullquote_right">Maradona llegó a un Napoli que competía por no descender a Serie B</span> que se había visto abocado desde los tiempos en que Sívori, Altafini y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/carrera-dino-zoff-napoles-juventus-italia/">Zoff</a> lo habían puesto en el mapa. A pesar del reciente buen recuerdo del año 81, el equipo no estaba para luchar por altas cotas. Maradona mismo reconoce en su biografía que no se esperaba lo que encontró. El Napoli se había salvado la campaña anterior por un punto escaso,  y además sus dos jugadores más destacados, Krol y Dirceu, abandonaron el club. Junto a Maradona llegó el también <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=wFtMv52OKNY">argentino Daniel Bertoni</a>, un jugador que se movía por el frente de ataque, que había tenido ya una carrera larga y además, había ganado el Mundial con Argentina. Sería el principal apoyo de un Maradona que sufriría los rigores del Calcio ese primer año. El resto del equipo era de una mediocridad preocupante, si acaso se salvaban el capitán, el veterano Bruscolotti, y Salvatore Bagni, centrocampista internacional. Parecía muy poco en un campeonato al que llegaban también ese verano Rummenigge, Sócrates, Junior o Souness.</p>
<p style="text-align: justify">Conducido por el entrenador Rino Marchesi, y liderado por Maradona y Bertoni (25 goles entre ambos), el Napoli navegó todo el año alejado de aguas peligrosas y luchó por entrar en las competiciones continentales. Es probable que nunca más se vea celebrar los goles y las victorias tan efusivamente a Maradona. Venía de Boca y el Barcelona, equipos hechos para ganar, y fue <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xGwtEDoYq-0">como volver a su Argentinos</a>, luchando cada punto por la salvación, por arañar un puesto en el medio de la tabla. Volver a los orígenes fue una bendición para Diego, que durante este año desarrolló una comunión con los napolitanos que ya nunca abandonaría. A ello contribuyó el racismo de la gran mayoría de aficiones del norte del Italia, los gritos de <i>«terroni»</i> en Verona o Bérgamo y los <i>«¡lavatevi, lavatevi!»</i> en Turín. Cuanto más le querían dañar, más fuerte se hacía, más disfrutaba quitándoles puntos, más se crecía recibiéndolos en San Paolo junto a su gente. El odio y la persecución que sufrían los napolitanos y él mismo se convertirá en su mayor fuente de energía y en su motivación. Cada año, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tVMtilsNzeI">Diego</a> querrá robarles un botín más grande a los altivos norteños.  Para completar el cuadro, ese año 85 se proclama campeón de Italia el equipo con la afición más racista del país, el Hellas Verona de Osvaldo Bagnoli, de Elkjaer y de Briegel. </p>
<p style="text-align: justify">Diego no va a parar hasta que pueda ofrecerles lo mismo a los aficionados de San Paolo y, en general, a la gente del sur de Italia. Maradona se involucra en la confección del equipo, exige a Ferlaino buenos jugadores que le ayuden en su empresa. Ese verano llega Claudio Garella, el portero campeón con el Verona, también<span class="pullquote_left">Ferlaino mejoró el equipo con el fichaje, sobre todo, de Giordano</span> Alessandro Renica, uno de los mejores líberos de Italia y Eraldo Pecci, un magnífico centrocampista que no cuajaría finalmente. La adquisición más importante es <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=OsI75cex814">la de Bruno Giordano</a>, un rebelde que había sido sancionado por el caso del <i>Totonero</i>, pero sobre todo un goleador capaz de compenetrarse a la perfección con Maradona y Bertoni. También se cambia el entrenador, llegando Ottavio Bianchi, cuyos planteamientos defensivos le costarán problemas con <i>El Diez</i> más adelante. La mejora en la plantilla es ostensible y así lo será también en la clasificación final. El Napoli termina tercero del campeonato, a seis puntos de la todopoderosa Juve de Trapattoni y Platini. El equipo empieza a derrotar a los grandes, y así es como cae la propia Juventus en la novena jornada en San Paolo, y también el Inter. Por si fuera poco, Maradona regala un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=M94htIRKAek">aplastante 5-0 contra los campeones del Verona</a> a los aficionados que se congregan el 20 de octubre de 1985 en el estadio partenopeo. Maradona termina el campeonato con once goles –empatado con su compañero de selección/rival Passarella, que juega en la Fiore-, mientras Giordano marca 10. Además, Diego está inmerso en la preparación para el Mundial de México.</p>
<blockquote><p>El verano del 86 cambia definitivamente la vida de Diego Armando Maradona y del Nápoles.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Satisfecho por su buena campaña en la Serie A, Maradona afronta el reto del Mundial liderando a una Argentina que no carbura bajo la dirección de Bilardo. Nada importa, porque bajo el abrasador calor del verano mexicano, Maradona explota y da la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tNRXF5FeRdY">mayor exhibición individual</a> que se haya visto en una Copa del Mundo. Nadie duda ya de quien es el mejor jugador del planeta y, cumplido su objetivo con la selección, toca asaltar nuevos retos con su club.</p>
<p style="text-align: justify">Bruscolotti, el veterano capitán, reconoce de facto el indiscutible liderazgo de Diego, y le entrega el brazalete a pesar de que él seguirá jugando. Es el símbolo del cambio, el momento en que el Napoli deja atrás los años de mediocridad y empieza la era de los grandes objetivos. La consolidación de<span class="pullquote_right">Aunque sigue jugando, Bruscolotti le entrega el brazalete al Diego</span>  un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=vkQiPRxrfAg">joven Ciro Ferrara</a> y de Alessandro Volpecina será una de las noticias de ese año, conformando una línea defensiva que será la red de seguridad que Bianchi teje para proteger a Maradona y Giordano.  El internacional Fernando de Napoli llega del Avellino para consolidar aún más el centro del campo junto a Bagni, y la aparición de Francesco Romano, un centrocampista ofensivo firmado de la Triestina y que llegará a la selección italiana, es también una de las notas positivas en cuanto a la composición de la plantilla. Bertoni, por su parte, abandonó el club, siendo sustituído en el ataque por el corpulento Andrea Carnevale, que venía del Udinese. La temporada se presenta dura ya que, aunque la Juventus parece haber pasado su mejor momento, se produce el desembarco en Milan de Silvio Berlusconi. Además, los fichajes en la mejor liga del mundo son siempre de relumbrón y casi todos los equipos se refuerzan de manera excelente. Donadoni llega a Milan, mientras el Inter firma a Giovanni Trapattoni y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=T3-QejVvKnQ">a Passarella</a>, la Fiorentina a Ramón Díaz y la Sampdoria a Briegel y Toninho Cerezo, por citar algunos.</p>
<p style="text-align: justify">La temporada empieza con decepción para el Napoli, ya que queda eliminado a las primeras de cambio de la Copa de UEFA ante el Toulouse francés, pero eso le permitirá centrarse al cien por cien en las competiciones nacionales. Desde la jornada nueve, merced a un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TSfAcgsaLbM">maravilloso 1-3</a> en Turín contra la Juve, los partenopeos se harán con el liderato y lo mantendrán de manera consistente, resistiendo los asaltos de la propia Juventus y del Inter. A las últimas jornadas se llegó con un Napoli dubitativo, que había perdido buena parte de su ventaja, y que apenas tenía dos puntos sobre Juve e Inter. Finalmente, en una inolvidable tarde en San Paolo, los de Ottavio Bianchi fueron capaces de asegurar <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=uNMUsyduv2Q">el punto necesario</a> al empatar con la Fiorentina. Un partido en el que, por cierto, un tal Roberto Baggio anotó su primer gol en la Serie A. Carnevale, que anotó cuatro goles en los últimos cuatro partidos de liga fue el autor del tanto que daba el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=b0devXSzl_w">Scudetto al Napoli</a>. El primero que viajaba al sur de Italia. Maradona había cumplido su promesa. Y no contento aún, regaló a la ciudad un impensable doblete. Tras eliminar a Brescia, Bolonia y Cagliari, los partenopeos derrotaron a doble partido a la Atalanta -otro de los enemigos preferidos de Diego- para firmar el doblete, sólo el tercero de toda la historia del fútbol italiano, tras Torino en 1949 y Juventus en 1960.</p>
<p style="text-align: justify">Maradona era ya dios en Nápoles. Santa Maradona era ya tan venerada como San Gennaro y el pibe de oro aún quería más. Porque cuanto más quería él, más felices eran todos los de su alrededor. Es cierto que los<span class="pullquote_left">Al Diego no le gustaba la visión defensiva del fútbol de su técnico</span> escándalos –reales o inventados- nunca le abandonaron. Desde su presunto –por entonces- consumo de drogas, hasta relaciones con la Camorra, enfrentamientos con el presidente y el entrenador… Con Ferlaino las cosas eran difíciles. Diego era ambicioso, y el presidente también, pero no era fácil llegar a acuerdos. Con Bianchi las relaciones empezaron a enfriarse tras el Scudetto. A Diego no le gustaban sus métodos de entrenamiento, ni su visión defensiva del fútbol, ni mucho menos que Bianchi quisiera que corriese <i> como si fuese uno más</i>. Pero como las cosas iban bien, todo parecía menos grave. Más aún cuando el delantero de la selección brasileña, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=QUhXqq-fGng">Careca</a>, uno de los mejores jugadores del Mundial de Mexico y un atacante codiciado por muchos equipos punteros firmaba con el Napoli. Además, con él, llegaba Giovanni Francini, presto para apuntalar aún más la línea defensiva de Bianchi. La Copa de Europa parecía un objetivo posible, si bien esa campaña de 1988 se presentaba como una de las más fuertes de la década.</p>
<p style="text-align: justify">La aventura europea, que se presumía larga y exitosa, acabó pronto. El bombo, caprichoso como sólo puede serlo uno al que no se le ponen trabas, decidió emparejar en la primera ronda a los campeones de Italia y España. La ida, en un Bernabeu cerrado, midió a Maradona con los miembros de la Quinta del Buitre, reforzados por aquella llamada <i>de los Machos</i> -H.Sánchez, Gordillo, Buyo-, y con veteranos como Camacho, Juanito o Santillana. El partido será recordado como aquel en el que, en expresión de Valdano <i>los pajaritos le dispararon a las escopetas</i>, cuando Chendo le tiró un caño al propio Maradona. El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=SoNyrh0kAko">2-0 que los blancos consiguieron</a> de renta fue imposible de remontar en San Paolo. Un 1-1 que dejaba sabor amargo de esa primera experiencia en la máxima competición continental.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras, en una Italia que recibía a estrellas como Rudi Völler, Ian Rush, Ruud Gullit, Marco Van Basten o Enzo Scifo, el Napoli sigue a un ritmo intratable. Gana sus primeros cinco partidos de liga destacándose en cabeza, liquida a la <a target="_blank" href ="">Sampdoria en Génova</a> cuando era su principal perseguidor, gana el campeonato de invierno y a finales de febrero saca cinco puntos al Milan de Sacchi. Parecía que el segundo Scudetto iba camino  de Napoles bajo las alas de una delantera que hacía las delicias de los aficionados. Una <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=hGF_7TZYMwo">delantera Ma-Gi-Ca</a>, Maradona-Giordano-Careca. Aunque el término ya existía con Carnevale en lugar de Careca.   </p>
<p style="text-align: justify">El 10 de abril, a cinco jornadas del final, el Napoli tenía cuatro puntos de ventaja sobre los <i>rossoneri</i>, que no habían sido capaces de aprovecharse de algunos de los tropiezos de los líderes en los dos meses precedentes. Pero el Milan encandenó un par de victorias que se revelaron decisivas: ganó en Roma mientras los de Maradona perdían en Turín ante la Juve, venció el Derby della Madonnina al mismo tiempo que el Napoli empataba en Verona. Así pues, los milanistas llegaron al enfrentamiento directo en San Paolo a un punto de los partenopeos. En uno de los partidos más famosos de la historia de la Serie A, los hombres de Arrigo Sacchi <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=KzGXPY5dUy4">se impusieron por 2-3</a>, gracias a un doblete de Pietro Paolo Virdis y a otro gol del recuperado Marco Van Basten, que se había pasado más de media temporada lesionado y empezaba ahora a escribir su leyenda milanista. Tras esto el Napoli se desintegró. Un equipo que había perdido apenas dos partidos de los 25 primeros de liga, perdió cuatro de los últimos cinco y, a pesar de una derrota en los despachos por incidentes contra la Roma, al Milan le bastó un empate en Como para ganar el Scudetto. El único, por cierto, que ganará Arrigo Sacchi en toda su carrera.</p>
<blockquote><p>La consagración de Maradona se produce en las dos siguientes temporadas, pero la puerta de salida se va abriendo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El verano del 88 es tenso, más que nunca. Maradona y Bianchi no se soportan y eso pone las cosas difíciles. El campeonato italiano, además, sigue reforzándose más y más, y la Sampdoria se consolida como un equipo a tener en cuenta bajo la guía de Vujadin Boskov. Los holandeses del Milan se consagran en la Eurocopa y Sacchi trae a Rijkaard. Trapattoni pesca en Alemania a Matthäus y Brehme, también llegan al Inter Díaz y Berti.  Ferlaino, por su parte, no quiere ser menos y firma al <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9bLTLkqV6gs">centrocampista brasileño Alemao</a>, que llega del Atlético de Madrid. El de Lavras es un medio con muchísimo recorrido y que también distribuye el juego. Junto a él, Luca Fusi y Massimo Crippa compensan la marcha de Bagni. La defensa se mantiene, pero Garella deja paso a Giuliani en la portería.  También abandona el equipo Bruno Giordano, asumiendo Carnevale más cuota de protagonismo.</p>
<p style="text-align: justify">El equipo, como podemos observar, cada año es mejor, más completo y con una rotación mayor, pero esta temporada 88-89 no será recordada por su actuación en la liga. La Serie A ha aumentado hasta 18 equipos, y<span class="pullquote_right">El Napoli no puede con el Inter en Liga, pero va a por todas en la UEFA</span> las cuatro jornadas extra sólo servirán para que la máquina de Trapattoni, el llamado <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=h9No_LGrnvQ"><i>«Inter de los Alemanes»</i></a>, destroce todos los records habidos y por haber en el campeonato italiano. Gana la liga con 11 puntos de diferencia sobre un Nápoles que sólo pierde 5 partidos –pero es que el Inter gana 26-, encaja apenas 19 goles, marca 67, y Aldo Serena marca 22 goles, algo que no se veía desde hacía más de 25 años. Careca y Carnevale tienen una gran temporada anotadora -19 y 13-, pero Maradona arrastra problemas físicos que volverán habitual el hecho de que juegue infiltrado. Sin embargo, en la Copa de la UEFA, el Napoli sí deja su sello. Tras la decepción del año anterior, Maradona está dispuesto a ofrecer un título europeo a la ciudad. Se sufre para eliminar al PAOK de Salónica y al Lokomotiv de Leipzig, y aún más para superar a un talentoso Girondins de Burdeos. Carnevale marcó pronto en el Parc Lescure, pero el resto de la eliminatoria fue cerradísima, los partenopeos pasaron por ese escaso 1-0. </p>
<p style="text-align: justify">Con la liga ya prácticamente perdida, en marzo se jugaron los cuartos, y el emparejamiento con la Juventus tuvo tintes épicos. Entre otras cosas porque los napolitanos necesitaron remontar un 2-0 adverso que se habían traído de Turín. La Juve estaba lejos de su mejor época a inicios de la década, pero aún contaba con grandes jugadores como Laudrup, Rui Barros, Alejnikov, Zavarov o Marocchi. San Paolo reventó cuando, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=WcfvA-SwN0s">en el minuto 119</a>, un gol de Alessandro Renica –uno de los jugadores más injustamente olvidados de ese equipo- hacía valer los de Maradona y Carnevale, y enviaba al Napoli a las semifinales, además de fastidiar a la odiada <i>Vieja Señora</i>. Cabalgando sobre esa euforia consiguió, apenas 15 días después, el cuadro celeste <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=LvyZjxL_oHs">derrotar al Bayern</a> en casa merced a goles de Careca y Carnevale. Un doblete del brasileño selló el empate en tierras muniquesas y la presencia de los napolitanos por primera vez en una final europea.</p>
<p style="text-align: justify">El rival sería el Stuttgart de Jürgen Klinsmann, Fritz Walter o Srecko Katanec. Además, los alemanes comenzarían adelantándose en la ida, merced a un gol del excelente y técnico centrocampista Maurizio Gaudino, que complicaba bastante las cosas por su valor doble. Maradona de penalti y Careca apenas tres minutos antes del final<span class="pullquote_left">Maradona no pudo irse a Marsella, pero a cambio Ferlaino se cargó a Ottavio Bianchi</span>, colocaban una victoria mínima que se confirmaría con un espectacular <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=X36jxuM3uXY">empate a tres</a> en el Neckarstadion. La Copa UEFA viajaba también al sur de Italia y Nápoles seguía viviendo el sueño. La derrota en la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=saHkpFAAhAk">final de Coppa</a> ante la Sampdoria se le perdona a un equipo que estaba llegando a cotas nunca imaginadas. Ese sueño parecía tornarse pesadilla cuando ese verano Maradona acusaba a Ferlaino de incumplir su promesa de dejarle marcharse a Marsella si daba al Napoli un título europeo. Maradona estaba ya cansado del estrés de su vida en Italia, de estar siempre vigilado y bajo presión. Buscaba algo nuevo y Marsella y el proyecto de Tapie parecían ideales. Pero Ferlaino se negó a traspasarle, sabía que la afición no se lo perdonaría y, además, la Copa UEFA no era el título europeo en el que el presidente pensaba cuando hablaba con Maradona. A cambio, le ofreció la cabeza de Bianchi, que fue sustituído por Albertino Bigon, un entrenador conocido por su <i>laissez faire</i>. Así pues, Maradona se quedó, y con un equipo sin bajas destacables y las adquisiciones del centrocampista Massimo Mauro y de Gianfranco Zola, comenzó una temporada que terminaría con lo que debía ser el cúlmen del fútbol italiano como capital mundial de este deporte: Italia 90.</p>
<p style="text-align: justify">El 17 de septiembre, tras remontar ante la Fiorentina, el Napoli se hace con la cabeza de la clasificación y, consiguiendo grandes resultados en los enfrentamientos directos con sus rivales (<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zSIR11R7mDA">2-0 al Inter</a>, 3-1 a la Roma y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=PYCstaEm1EE">3-0 al Milan</a>), los partenopeos se consagraron campeones de invierno. Al inicio de la segunda vuelta el equipo bajó un poco el rendimiento permitiendo la recuperación de sus rivales, especialmente del Milan, que se confirmó como el principal perseguidor y que incluso les devolvió el 3-0 de la primera vuelta. Tras esta dura derrota contra los rossoneri, el Napoli no levantó cabeza y también perdió contra el Inter, momento que el cuadro de Sacchi aprovechó para ponerse líder y mantenerse así hasta el 8 de abril. Lo que se iba a vivir a partir de esa fecha fue algo muy parecido a lo sucedido en 1988, pero a la inversa. Los milanistas empataron en Bolonia mientras el Napoli derrotaba a la Atalanta en los despachos –Alemao fue alcanzado por una moneda-. También sufrieron los de Sacchi una sorprendente derrota ante un Verona que luchaba por no descender. A pesar de empezar ganando, se vieron remontados y perjudicados por tres expulsiones, entre ellas la de Van Basten. Mientras, el Napoli le metía cuatro al Bolonia y se ponía líder, asegurándose el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=UrDaNIioDKA">segundo título</a> de campeón de Italia con una victoria en casa <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9QVKUUjJlkw">contra la Lazio</a>. Maradona había llegado a final de temporada muy disminuido físicamente, arrastrando problemas en ambos tobillos. Pero no había tiempo para quejarse, aguardaba el Mundial.</p>
<blockquote><p>Italia 90 fue el canto del cisne para el gran Maradona y para el Napoli.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Argentina llegaba a defender su título mundial rodeada de problemas. Lesiones, sanciones y retiradas de jugadores importantes, además de una serie de malos resultados tenían a Bilardo y sus hombres en el alambre. Pero nadie lo estaba más que Maradona, que para aquel entonces se había convertido en el personaje más perseguido<span class="pullquote_right">Maradona llegó al Mundial de Italia como un personaje odiado</span> de Italia, en enemigo de las clases dirigentes y de todos los peces gordos del Calcio. Y Diego estaba dispuesto a cobrarse la mayor venganza posible contra ellos en su Mundial. Italia, por su parte, era <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zYiAuas76aU">la gran favorita</a> para ganar la Copa del Mundo. Tenía un fantástico grupo de jugadores dirigidos por un entrenador, cuanto menos, mediocre. Los italianos, con una unidad defensiva sideral –Zenga, Bergomi, Baresi, Ferri, Maldini-, las gotas de calidad de Giannini, Berti y Donadoni, la estrella de Baggio y la revelación de Schillacci navegaron por aguas más o menos tranquilas hasta las semifinales. Argentina, por su parte, lidió desde el primer momento con todo tipo de problemas y su camino hasta el penúltimo partido  fue un calvario. Pero Maradona los lideró bien tras la derrota contra Camerún. <i>Echó una mano</i> <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=HJ-KEzL7EDg">contra la URSS</a> -demostrando que dios era realmente ambidiestro- y se sacó de la manga una victoria que sumió a Brasil en una crisis existencial como no se había visto desde 1950.</p>
<p style="text-align: justify">Bien, pues Italia y Argentina, por esas casualidades de la vida, se debían medir en Nápoles. Y para entonces Maradona era el Rey de Nápoles y esta, la capital de Argentina. Y Diego usó todo su poder: les recordó a los napolitanos los gritos de <i>terroni</i> y <i>lavatevi</i> y todas las injusticias que con ellos cometía una Italia que sólo parecía acordarse del sur cuando le convenía. Esto tocó la fibra de muchos y, aunque San Paolo permaneció <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=H1vqEGsWETE">mayoritariamente italiano</a>, ni mucho menos fue un estadio hostil para Argentina. Italia nunca perdonaría eso a Maradona, y más aún cuando la espada con la que Diego les había amenazado mediante sus declaraciones se clavó en el corazón de una Azzurra que se veía en la final. El propio Maradona lo sabía: su etapa italiana estaba acabada. Los pitos al himno durante la final y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=svEx6iCV1s8">los insultos</a> que el Diez dedicó a la cámara, para que todos lo entendieran clarito, sellaron el divorcio.</p>
<p style="text-align: justify">Argentina perdió la final e Italia disfrutó de las lágrimas de capitán albiceleste. Era cuestión de tiempo que Diego desapareciese para siempre de Italia y de Nápoles. Los rumores sobre droga, Camorra y demás asuntos turbios se hacían más y más intensos. Nadie quería creerlo, nadie quería verle caer en Nápoles.</p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xo1LT6PUPJY">17 de marzo de 1991</a> sucedió. Apareció la <i>blanca mujer</i> de la que hablaba <i>El Potro</i> y Diego voló. El Napoli, de tanto añorarlo, le copió la vida, descendió a los infiernos, estuvo a punto de morir y resurgió de sus cenizas para volver a situarse, no sin sufrimientos, en una posición cómoda.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/npolesbuenos-aires-vuelo-directo-yomequedoencasa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿El fútbol empieza en los pies o en la cabeza?</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/importancia-futbol-tecnica-tactica-comprension-juego-sacchi-cruyff-guardiola/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/importancia-futbol-tecnica-tactica-comprension-juego-sacchi-cruyff-guardiola/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 16 Jan 2018 03:00:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Angel Cappa]]></category>
		<category><![CDATA[Arrigo Sacchi]]></category>
		<category><![CDATA[Borghi]]></category>
		<category><![CDATA[Cruyff]]></category>
		<category><![CDATA[David Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Guardiola]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Valdano]]></category>
		<category><![CDATA[Leo Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Menotti]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Ardiles]]></category>
		<category><![CDATA[Renato Cesarini]]></category>
		<category><![CDATA[Van Basten]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=246822</guid>
		<description><![CDATA[Uno de los aspectos más curiosos de la autobiografía de Arrigo Sacchi («Fútbol total: Mi vida contada a Guido Conti»), aparte de que funciona como una especie de oda a sí mismo, es que su argumento podría resumirse diciendo que es la historia de la guerra que el técnico de Fusignano ha mantenido contra la [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Uno de los aspectos más curiosos de la autobiografía de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/arrigo-sacchi/">Arrigo Sacchi</a> (<i>«Fútbol total: Mi vida contada a Guido Conti»</i>), aparte de que funciona como una especie de oda a sí mismo, es que su argumento podría resumirse diciendo que es la<span id="more-246822"></span> historia de la guerra que el técnico de Fusignano ha mantenido contra la técnica individual. Otra extraordinaria característica de este asunto es que la secuencia de los episodios que conforman este relato la podríamos organizar en una línea temporal caracterizada por una constante referencia a los pies de los protagonistas. </p>
<h3>El origen de una obsesión</h3>
<p style="text-align: justify">La primera anécdota tiene lugar cuando Arrigo Sacchi apenas cuenta con 18 o 19 años e iba a dejar definitivamente de jugar al fútbol. El entrenador de su equipo, el Baracca Lugo, era Gino Pivatelli, quien había sido un gran jugador pero que, según Arrigo Sacchi, para aquel entonces tenía un ideario futbolístico algo trasnochado. Y esto lo decía Sacchi porque Pivatelli le pedía que cuando entrase en contacto con el balón debía pasarselo a Pollini, el regista, y esto entraba en contradicción con la incipiente ideología que el futuro técnico del Milán ya estaba acuñando y que él resumió en una frase: <i>«Cada jugador es el líder cuando tiene la pelota, y todos deben de ser capaces de jugar»</i>. O al menos esto escribió él en <i>«Fúbol total»</i>. Sin embargo en un laudatorio artículo de 1988, publicado en La Repubblica y a cargo de Gianni Mura, se ofrecen algunos matices interesantes a la versión recogida en el libro. El artículo se titulaba <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1988/05/04/quanta-strada-signor-nessuno.html"><i>«Quanta strada signor nessuno»</i></a> (Que lejos señor nadie) y allí Gianni Mura dibujaba a un Arrigo Sacchi que <i>«soñaba con ser regista, pero al no tener buenos pies, lo movieron primero al ala derecha, luego al medio de cierre y finalmente al lateral»</i>. El cachondo de <a target="_blank" href ="http://ricerca.gelocal.it/lanuovasardegna/archivio/lanuovasardegna/2000/06/13/KS502.html">Eraldo Pecci</a> remató el tema diciendo que <i>«había roto más cristales con sus pies de banana que un terremoto»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">El segundo episodio sucedió cuando Arrigo Sacchi ya entrenaba -y muy exitosamente- al Fusignano. Disponía entonces de un lateral llamado <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1988/05/13/alle-radici-dell-arrigo.html">Carles Balestra</a>, al que define como <i>«un jugador de 15 goles por campeonato»</i>, pero que apenas jugaba la mitad de los partidos porque andaba siempre expulsado. Balestra era un jugador muy técnico y además ambidiestro. <i>«Le pegaba bien con el pie derecho y con el pie izquierdo»</i>, dice. No obstante su caso le sirve para ilustrar que dichas virtudes no rinden sin <i>«la seriedad, el amor, la pasión por el propio trabajo, la profesionalidad»</i>. En definitiva, <i>«no basta con la técnica»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">El asunto culminó en forma de un manuscrito titulado <i>«¿Chaval, quieres llegar a ser futbolista?: lecciones de un gran entrenador para aspirantes a campeones a partir de los 8 años»</i> (1984), escrito a pachas junto al periodista Alberto Polverosi, y que sistematizaba todas las intuiciones que el Arrigo Sacchi aun pre-exitoso habia ido acumulando. Allí se hablaba de la creación (sic) de un <i>«jugador universal»</i> que <i>«crea juego en el momento que tiene el balón en los pies y (también) de moverse en el campo sin balón»</i>. Ciertamente no esta descubriendo nada, está describiendo el pressing football holandés de una década antes y que fue caracterizado por disponer de un tipo de jugador denominado polifuncional. <i>«Atacan todos juntos, defienden todos juntos»</i>, dice Arrigo Sacchi. Lo genuinamente interesante aquí es que fue en este pasaje donde aprovechó para introducir la disyuntiva sobre si el fútbol empieza en los pies o en la cabeza. Él consideraba que el fútbol italiano generalmente partía (y parte) del aserto <i>«ha dei piedi buoni»</i> (tiene buenos pies), refiriéndose a la técnica, y él en cambio estima que <i>«ante todo el fútbol se juega con la cabeza y no con el pie»</i>. </p>
<blockquote><p>El dilema de los pies o la cabeza, la piedra angular de la ontología futbolística de Sacchi.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La cuestión no es baladí y de hecho el dilema cabeza/pie aparece frecuentemente citado por el técnico bicampeón de Europa. Por ejemplo, durante una entrevista que concedió al diario argentino <a target="_blank" href ="http://www.lanacion.com.ar/1923350-menotti-fue-un-ejemplo-para-todos">La Nación</a> (2016), cuando el periodista Cristian Grosso le preguntó si había algún entrenador sudamericano que mereciese ser considerado uno de los <i>«revolucionarios modernos del fútbol mundial»</i>, Arrigo Sacchi, tras citar algunos nombres, apostilló: <i>«En Sudamérica, durante muchos años, se creyó que el fútbol debía nacer de los pies de los jugadores, y no es así. De los pies no nace nada, el fútbol nace de la cabeza. La inteligencia es lo importante»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Otro tanto sucedió <a target="_blank" href ="https://as.com/futbol/2010/09/01/mas_futbol/1283292049_850215.html">cuando valoró</a> para la cadena COPE (2010) el relativo fracaso de Zlatan Ibrahimovic en el FC Barcelona: <i>«Lo de Ibrahimovic y el Barça era una boda difícil, yo lo sabía desde el principio. Un solista no puede tocar en una orquesta. Ibra es un gran solista, pero le cuesta amoldarse a los otros. El Barcelona es una orquesta y él no se encontró. Tiene talento pero no aprovecha la sinergia de los otros»</i>. Y remató diciendo: <i>«Es más fácil mejorar el pie que la mente»</i>. Ibrahimovic en este caso es <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/09/arrigo-sacchi-relacion-con-van-basten-historico-milan/">Van Basten</a>, claro. Tiene el pie, pero no la cabeza. Y su éxito sólo puede entenderse en el marco del subdesarrollado fútbol italiano. <i>«En Italia se juega un fútbol raro -dice- prima la individualidad sobre el colectivo»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">La apreciación de Arrigo Sacchi sobre que el fútbol sudamericano -y en especial el argentino- había ubicado tradicionalmente la técnica individual (el pie) en el corazón del juego tiene una base de verdad, aunque, cuando él concedió la entrevista a La Nación, hacía bastante tiempo que el debate pie/cabeza se había extendido al Nuevo Continente. Renato Cesarini, un entrenador italo-argentino con vocación de europeista, ya dijo en 1965 que <i>“el fútbol entra por los ojos, pasa por la cabeza y baja a los pies. De los pies a la cabeza, nunca”</i>. Y mucho más recientemente (2016) <a target="_blank" href ="http://www.gacetadeportiva.com.ar/notas/105227/">Osvaldo Ardiles</a> añadió: <i>«El fútbol nace en la cabeza y estoy convencido de que hay muchos que no conocen el juego en sí, sus secretos, por qué se juega y para qué»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">No obstante, el debate existe. Hay una preciosa referencia en el libro de Ángel Cappa <a target="_blank" href ="http://cappafc.blogspot.com.es/2007/02/la-intimidad-del-ftbol-grandeza-y.html"><i>«La intimidad del fútbol»</i></a> (1996) a que este tema había sido fuente de una de sus escasísimas polémicas con Jorge Valdano sobre teoría del fútbol. Valdano opinaba que <i>«el fútbol es sobre todo inteligencia, empieza en la cabeza»</i>. Mientras que Cappa considera que <i>«si no partimos de una técnica adecuada, es imposible hablar de tácticas, de planes, de sistemas o inclusive de conceptos. La ejecución de todo eso sería defectuosa y por lo tanto todo lo demás no tendría valor alguno. O sea, empieza en los pies»</i>. Al final ambos admitían que <i>«para ser un gran jugador de fútbol hay que reunir las dos teorías. Ser grande en fútbol, implica tener una gran técnica y saber usarla»</i>. Aunque Cappa terminaba diciendo que, si bien asumía esa realidad, seguía jerarquizando el pie como más importante que la cabeza, puesto que <i>«el fútbol es la ejecución de una ocurrencia (&#8230;) por más que conozca el juego, ese conocimiento no me sirve si no puedo realizarlo»</i>. En las antípodas de Sacchi, vaya. </p>
<h3>El jugador «pié»</h3>
<p style="text-align: justify">Llegados a este punto sería totalmente lógico preguntarse: ¿Tiene esta inquina de Sacchi con la técnica -especialmente con la sudamericana- algo que ver con Maradona? Y la respuesta es: probablemente. Obviamente podemos especular que la opinión de El Diego sobre este asunto pie/cabeza sería afín a la de Ángel Cappa. Por si hubiera alguna duda citaremos una anécdota que el propio Cappa explicó durante una interesante conversación <a target="_blank" href ="https://ivanero9.wordpress.com/2011/03/04/la-preparacion-fisica-no-existe/">con Paco Seirul·lo</a>. Parece ser que Maradona y Cappa estaban una vez viendo un partido de basket de Michael Jordan y Cappa le dijo: <i>«Diego, qué gran jugador es, ¿verdad?»</i>. Y Maradona contestó: <i>«Sí, es un grande, yo lo admiro, pero no te olvides de que juega con la mano, ¿eh?»</i>. Mentes menos preclaras se centrarían en suponer que el jugador también conocido como D10S no podía soportar ningún otro tipo de idolatría en su presencia -porque ya dice la Biblia que <i>«Soy un Dios celoso»</i> (Ex 20,5)-, en cambio Seirul·lo no tuvo problema en reconocer la verdad tras las palabras de El Diego: <i>«Claro, esa es la dificultad del fútbol: los pies. Y eso acarrea muchas obligaciones motrices que, a su vez, complican la percepción y las relaciones interpersonales del atleta»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">La cuestión es que Maradona simbolizaba en los ochenta la técnica individual, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2009/11/el-diego/">el jugador <i>«pie»</i> por antonomasia</a>, lo que a su vez significaba que para Sacchi se convirtió en un archienemigo no sólo deportivo si no filosófico. Cuando en <i>«Fútbol total»</i> el técnico recuerda como Careca y un Maradona sin preparación, recién regresado de la Argentina, les marcaron un gol a los 9 minutos de un superclásico Napoles &#8211; AC Milan, no tuvo problemas en reconocer que le provocó una explosión de rabia y cólera porque <i>«Maradona y Careca habían tirado por el suelo todas mis teorías sobre el fútbol»</i>. No cabe duda de que El Diego ponía muy nervioso a Sacchi. Otra vez contaba que habían coincidido Maradona y él en una cena, tras un amistoso organizado por Unicef, y que El Diego sin ningún pudor le dijo que si se ponían a seis o siete puntos de ventaja él se iba un poco a la Argentina. Cuando Sacchi regresó a Milanello para el entrenamiento, explicó la anécdota a sus hombres como el máximo ejemplo de falta de ética y respeto que había visto. Se puede suponer que para él era similar a lo que deploraba de Carles Balestra pero en su versión más extrema. </p>
<blockquote><p>Borghi fue un muñeco de vudú que permitió a Sacchi descargar una frustración llamada Maradona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Teniendo en cuenta estos antecedentes, el fichaje de Claudio Borghi en 1987 no podía ser más que la crónica de una muerte anunciada, como finalmente fue. Al <i>«Bichi»</i> Borghi, que tuvo un rol marginal en el Milan, le dedica Sacchi unas buenas líneas en <i>«Fútbol total»</i> que sólo pueden ser entendibles como parte de su ajuste de cuentas contra la técnica individual. Borghi fue un caso de enamoramiento de Silvio Berlusconi, acaecido durante el visionado de la final de la Copa Intercontinental de 1985, en la que se enfrentaban Argentinos Juniors contra la Juventus de Turín. El propio Platini, entonces estrella de la Juventus, dijo que Borghi había sido ese día <i>«el Picasso del fútbol»</i>, y el Bichi pasó a ser uno de los primeros herederos de Maradona. Sacchi no cita en <i>«Fútbol total»</i> el tema de la teórica heredad de Maradona, limitándose a llamarle el Picasso del fútbol, pero sin citar la autoría de Platini; sin embargo Carlo Ancelotti, que <a target="_blank" href ="https://books.google.es/books?id=XmtyCQAAQBAJ&#038;pg=PT49&#038;dq=sacchi+borghi&#038;hl=es&#038;sa=X&#038;ved=0ahUKEwj3ytmnprfXAhUDrRQKHZUWAtEQ6AEIRTAE#v=onepage&#038;q=sacchi%20borghi&#038;f=false">también se detuvo en este episodio</a> en <i>«Preferisco la Coppa: Vita, partite e miracoli di un normale fuoriclasse»</i>, describe con bastante retranca que <i>«Lui -Él, en mayúscula, para referirse a Silvio- sostenía haber encontrado al nuevo Maradona»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Podemos especular que Berlusconi sentía una gran admiración y deseo por el perfil de jugador del que Maradona era el máximo exponente y que esto molestaba enormemente a Sacchi. De hecho Ancelotti escribe que Sacchi contestaba a Berlusconi sobre el tema Borghi <i>«con la nausea pintada en la cara»</i>. El jugador nunca tuvo la más mínima opción de formar parte del equipo, entre otras cosas porque la hostilidad de Sacchi era manifiesta. Según Ancelotti, quien supuestamente refiere estas anécdotas de forma simpática y jaleando al de Fusignano, Borghi jugó dos amistosos lesionado (1988) y aun así se las arregló para marcar gol en ambos, <a target="_blank" href ="http://www.calciomercato.com/news/verso-real-milan-ecco-i-precedenti-in-amichevole-619509">contra el Real Madrid</a> en San Siro (2-1) y dos veces <a target="_blank" href ="http://www.magliarossonera.it/198788_amichevoli.html">contra el Manchester United</a> en Inglaterra (2-3). Y, siempre según Ancelotti, Sacchi hizo jugar a Borghi en Manchester con el tobillo como una bota para hacerle hacer una <i>«grandissima figura di merda»</i>, aunque Carletto también insiste en que los jugadores estaban todos de acuerdo en que no querían a Borghi en el equipo. Un dato que a la luz de todo esto resultará particularmente funesto es que en <i>«Fútbol total»</i> Sacchi para definir a Borghi dice: <i>«buen pie»</i>. Aunque esa no es la justificación oficial a su inquina, claro, según él Borghi no era receptivo a los entrenamientos, donde lo adelantaba hasta Vincenzo Picolini, el preparador físico, y además se peleó con Ancelotti y después con Virdis. En definitiva y según Sacchi, <i>«perezoso y jugaba un fútbol individual, se movía poco y mal (&#8230;). Poseía buena técnica, pero sin cultura de trabajo y de grupo»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando Borghi fue interrogado por El Gráfico para analizar la comparación con Maradona o la relación con Sacchi, las respuestas, lógicamente, presentaron algunas discrepancias con la versión del técnico transalpino. Según Borghi su talento estaba a años luz del de Diego: <i>«Yo no era muy talentoso, si alguien encuentra una jugada mía en que me pasaba a tres en una baldosa, que me la haga ver. Yo tenía una habilidad en velocidad interesante, nada más»</i>. De hecho él cataloga el partido de la Intercontinental como algo casi accidental: <i>«Si yo jugaba 10 partidos como aquel contra Juventus, hubiera sido más que Maradona, pero esos partidos se dan muy de vez en cuando»</i>. Lo cual contrasta con lo que dice Sacchi de que Borghi era un <i>«fenómeno»</i> capaz de rabonas y driblar dos adversarios. Además, cuando a Borghi le toca valorar la experiencia en Milan lo primero que hace es recordar que a él no le fichan con Sacchi, <a target="_blank" href ="https://books.google.es/books?id=I4o7pnnghnUC&#038;pg=PT128&#038;lpg=PT128&#038;dq=Claudio+Borghi+liedholm&#038;source=bl&#038;ots=nNmCGxCGnp&#038;sig=aStg-agZ6KUEbgMKX7dCVbwQBUk&#038;hl=es&#038;sa=X&#038;ved=0ahUKEwiMkr69pr_XAhXFVhQKHZptBOAQ6AEIQzAH#v=onepage&#038;q=Claudio%20Borghi%20liedholm&#038;f=false">sino con Liedholm</a>, el cual aun así prefirió quedarse a Hateley y Wilkins como extranjeros. </p>
<p style="text-align: justify">Borghi remarca que nunca tuvo una oportunidad real ni tan siquiera cuando lo hizo bien, como durante el <a target="_blank" href ="http://www.rsssf.com/tablesm/mundialitoclubs.html">Mundialito de Clubs de 1987</a>. <i>«Son los pequeños hechos que por ahí te cambian la carrera»</i>, dice Borghi. <i>«El gusto de un entrenador te caga la vida, salvo que seas un fenómeno»</i></i>. Sacchi quizás diría que tampoco jugó en el Como, pero el Como, él mismo Sacchi lo reconoce, era un equipo que jugaba un catenaccio a ultranza para ver si evitaba el descenso. Y su fútbol era calificado por Borghi de <i>«antifútbol»</i>. No era el entorno ideal para él. La única pequeña venganza que el argentino se permite con Sacchi llega cuando se refiere a la falta de habilidad con los pies del italiano: <i>«Un fenómeno Sacchi. Como no había jugado al fútbol, no podía mostrar los ejercicios. Si alguien lo hacía mal me llamaba y me decía: <i>“A ver, Borghi, haga esto”</i>. Y yo lo hacía para todos, pero después no me ponía. Un monstruo»</i>. Es llamativo que Borghi encadene un comentario sobre la falta de técnica de Sacchi con otro en el que habla de como a él le usaba para dar ejemplo en los ejercicios de técnica individual. Se diría que establece algún tipo de conexión entre ambos hechos. Es difícil que esto no traiga a la memoria los anteriores comentarios de Gianni Mura sobre la torpeza de Arrigo Sacchi con los pies y de como esta condicionó su interpretación del fútbol como fenómeno. </p>
<h3>La visión de Cruyff y Guardiola</h3>
<p style="text-align: justify">La cuestión es que si tomamos por buena la teoría del juego de <a target="_blank" href ="http://hemeroteca.mundodeportivo.com/preview/1977/01/10/pagina-16/1027741/pdf.html?search=olivos%20arroyo#&#038;mode=fullScreen">Ricardo Olivos</a> (1977), hemos de pasar a considerar que, a raíz del cambio en la regla del offside de 1866, el fútbol quedó subdividido en dos actividades yuxtapuestas. Una es la individual y artística, la ejecución de la jugada, que es arte. La otra es la metódica y colectiva, la de organizar el juego de compañeros, que es la que se puede estudiar y aprender. En lo que a Arrigo Sacchi se refiere, la jerarquía empieza por esta. Hasta el punto de que <a target="_blank" href ="https://as.com/futbol/2014/11/21/primera/1416536878_195660.html">él presume</a> de que en su Milan <i>«¡sólo había dos o tres jugadores capaces de regatear!»</i>. Un concepto que en cierto modo le sitúa en las antípodas de Pep Guardiola, pese a que ambos compartan la querencia por un fútbol de ataque y la herencia táctica de la escuela holandesa. A diferencia de Sacchi, Guardiola ha dicho: <i>«Yo quiero jugadores que driblen. Nada más, es la principal pregunta que hago. Quiero laterales que driblen y centrales y mediocentros e interiores y extremos que driblen. Porque lo de control y pase se puede aprender&#8230; Ahora bien, que driblen y se vayan, eso es clave»</i>. Es decir, que Guardiola antepone el pié (la técnica individual) a la cabeza. El comentario es justo el opuesto ideológico al que hizo Sacchi sobre Ibrahimovic, cuando el transalpino aseguró: <i>«Es más fácil mejorar el pie que la mente»</i>. Esta discrepancia parece sugerir que aunque Guardiola pueda considerar el caso particular de Ibrahimovic un no éxito, a diferencia de Sacchi él no consideraría que ficharlo supusiese un error ideológico o de concepto futbolístico. </p>
<p style="text-align: justify">Además el contexto en el que Guardiola pronunció la frase es absolutamente procedente para el caso que nos ocupa, dado que fue en respuesta a Juanma Lillo cuando este teorizaba sobre características a observar en un jugador al que queramos fichar. Lillo se centraba en aspectos del lenguaje gestual ante situaciones de presión. Guardiola en cambio optó por reducir cualquier otra consideración al dribbling cómo base óptima sobre la que edificar su juego. Es decir, cualquier versión de lo que Sacchi llama <i>«técnica de juego»</i>, <i>«técnica colectiva»</i> o <i>«técnica relativa al juego»</i> se subordina para Guardiola a la <i>«técnica individual o artística»</i> de Ricardo Olivos. Recientemente <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/futbol/premier-league/2017/05/06/590de0d3e2704ec52f8b4585.html">Guardiola dijo</a>: <i>«La gran cualidad de los clubes realmente grandes tiene que ver con que cuando se acercan al área rival, los jugadores no pierden la pelota. (&#8230;) Los grandes equipos no pierden la pelota»</i>. Lo que significa qué <i> «los mejores jugadores son los que no pierden la pelota cerca del área rival»</i>. Y puso como ejemplo de este concepto a Silva, del que dijo: <i>«Me gusta ese tipo de jugadores en pequeños espacios. Él es un jugador vital»</i>. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/09/arrigo-sacchi-relacion-con-van-basten-historico-milan/">Sacchi</a> seguramente hubiese dicho que los interpretes son intercambiables, y que lo que realmente importa es la trama (cabeza), en cambio con Guardiola la unidad básica parece que sería el pie. Como sucedía con Valdano y Cappa este diagnóstico no es excluyente, no es una cosa o la otra, pero si que da a pensar que el concepto de partida es distinto, por más que luego sus equipos hayan podido encontrarse evolutivamente por el camino. Guardiola se formó en una metodología que es puro <i>«pie»</i>. <a target="_blank" href ="https://as.com/futbol/2004/08/28/mas_futbol/1093644008_850215.html">Cruyff</a>, por ejemplo, decía que actualmente <i>«triunfa el fútbol defensivo porque la técnica individual ha bajado»</i>. Es decir, no lo consideraba un subproducto de las tácticas o de la preparación atlética, como dice el discurso dominante. Así que para jugar al futbol ofensivo, el que a él le gustaba, se precisa de técnica individual. </p>
<blockquote><p>Topo López: ¿Qué opina del trabajo de formación que se hace en Argentina?<br />
Laureano Ruiz: No conozco bien el trabajo de cantera actual. Pero cuando en Europa predominaba el físico, en Argentina reinaba el balón, la técnica. Luego aquí se impuso la calidad y allá imperó la fuerza.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Irónicamente el caso de Messi sería paradigmático de todo esto, pese a que no haya otro como él. Cierta vez Guardiola les dijo <a target="_blank" href ="https://www.clarin.com/deportes/futbol-internacional/guardiola-plantel-bayern-alusion-messi_0_BkxpY4KwQx.html">a los jugadores del Bayern</a> que <i>«sólo hay un jugador en todo el mundo que no tiene que hacerme caso, Messi»</i>. Uno podría pensar que el motivo es que Guardiola considera que la capacidad de análisis del juego de Messi es superior a la suya, y que por tanto siempre mejorará a un nivel técnico sus propias consignas. Sin embargo, cuando le preguntaron a Messi en 2006 si trabajaba los regates durante la semana dijo: <i>«Nunca. Agarro la pelota y salen. Así, en un momento. No imagino los partidos ni pienso las jugadas. Sale lo que sale en el momento, cuando tengo la pelota»</i>. Alguien podría suponer que la actitud y la respuesta eran producto de su juventud e incultura táctica, pero en 2009 le preguntaron si pensaba en lo que iba a hacer en el césped y respondió otra vez: <i>«Nunca pienso en regates ni en lo que voy a hacer, ni practico nada. Hago lo mismo que en la calle, lo que me sale en el momento. Es inspiración: si tengo un problema lo resuelvo al momento, no hay nada predeterminado»</i>. Los periodistas aun le concederían otra oportunidad de retractarse, esta vez fue Orfeo Suárez en 2011, en un intento de darle sentido a su juego, pero Messi autodefinió su estilo como <i>«El juego de un niño»</i>, y dijo: <i>«Me dejo llevar por mi instinto. Ni planifico, ni imagino antes ninguna acción»</i>. Según <a target="_blank" href ="https://elpais.com/diario/2008/02/17/deportes/1203202813_850215.html">Di Stefano</a> si había un secreto para lo de Messi, pero este no estaba en la cabeza: <i>«Yo lo estoy estudiando ¿Qué cree? Lleva el balón así, cortito, tic, tic. El secreto es el toque cortito y la fuerza. Es potente. Es como Gento. Es más fuerte que Maradona»</i>. Es decir, balón pegado al pié y velocidad. Técnica en velocidad. </p>
<p style="text-align: justify">Si bien Messi es siempre una excepción y por ello difícil de emplear cuando se trata de explicar un concepto general, supone un buen ejemplo de que el planteo en cuanto a escalafones de un Sacchi versus un Cruyff/Guardiola es distinto, cuando no contrario. Por ejemplo, Ibrahimovic se quejaba de que Guardiola priorizó a Messi, su mayor talento, sin importarle un impacto negativo en jugadores como él. Existe por tanto una jerarquización del talento a la cual se subordina todo lo demás. Otro ejemplo sería <a target="_blank" href ="http://www.eumd.es/2016/09/repaso-temporada-romario-barca-johan-cruyff/">el caso del brasileño Romario</a>, 15 años atrás. Su talento era tal que el entonces técnico Cruyff no tuvo problema en supeditar a él a sus compañeros e incluso alterar la disposición del equipo. Lo cual contravendría la lógica sacchiana. Fuera ya de excepciones, incluso la unidad básica de juego conceptualmente heredada del mito del Fútbol Total, ese todocampista del que hablaba Sacchi (cabeza), no es igual que el de Cruyff (pie). Podemos especular que el concepto de base es distinto. Quizás esto se viese bien con la generación de la <a target="_blank" href ="https://www.sport.es/es/noticias/barca/que-fue-quinta-del-mini-mas-perica-5110043"><i>«Quinta del Mini»</i></a>. Los jugadores con los que Cruyff había ganado títulos, tuvieron que sufrir un periodo de adaptación a su enfoque. Un Goikoetxea, por ejemplo, podía pasar del ataque a la defensa, lo cual seguramente debía resultar chocante para él. En cambio para los miembros de la Quinta del Mini, que ya habían crecido dentro de ese paradigma, era lo normal, porque ellos eran promovidos en base a unas competencias técnicas generales que luego les permitirían interpretar las premisas de su entrenador más allá de posiciones fijas. A los Junyent, Velamazán o Celades luego les costaría encajar con entrenadores más convencionales, pero para Cruyff en cambio eran el perfecto mínimo común denominador de sus equipos. Si el holandés necesitaba un talento especifico (regate, gol) lo podía fichar, pero la base de sus equipos requería de un tipo de jugador polifuncional y con una técnica básica adecuada, que permitiese la adecuada circulación del circuito asociativo: un jugador <i>«pie»</i>. </p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2017/11/futbol-sustituyo-toros-ocio-entretenimiento-espana/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/espresso/05.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/03/archivo-articulos-espresso-historias-futbol/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/espresso/00.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/importancia-futbol-tecnica-tactica-comprension-juego-sacchi-cruyff-guardiola/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>72</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Diego Armando Maradona</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2017/06/video-youtube-vintage-historia-maradona-argentina-napoles/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2017/06/video-youtube-vintage-historia-maradona-argentina-napoles/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Jun 2017 10:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Equipo de Ecos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Canal Youtube]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[SSC Nápoles]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=233840</guid>
		<description><![CDATA[No hay historia más interminable que la de Diego Armando Maradona. Así que con el astro argentino como protagonista, hemos decidido crear esta nueva sección en el canal de Ecos de Youtube. Unos cascos, un audio histórico, un álbum fotográfico y una conversación. &#160; Junto a nuestro amigo y compañero Sergio Vilariño repasamos las fotos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No hay historia más interminable que la de Diego Armando Maradona. Así que con el astro argentino como protagonista, hemos decidido crear esta nueva sección en el canal de Ecos de Youtube. Unos cascos, un audio histórico, un álbum fotográfico y una<span id="more-233840"></span> conversación.</p>
<p><iframe width="100%" height="527" src="https://www.youtube.com/embed/QHeuIn4x4bc" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p>&nbsp;<br />
<!-- AddThis Button BEGIN --></p>
<div class="fb-like" data-send="true" data-width="450" data-show-faces="false" data-action="recommend"></div>
<div class="addthis_toolbox addthis_default_style "><a class="addthis_button_twitter_follow_native" tw:screen_name="ecosdelbalon"><a class="addthis_button_tweet" tw:via="ecosdelbalon"></a></a><a class="addthis_button_preferred_2"><a class="addthis_button_google_plusone"></a>
</div>
<p><script type="text/javascript" src="http://s7.addthis.com/js/250/addthis_widget.js#pubid=xa-4f58c2c20d6877cc"></script></p>
<hr size=1 noshade="noshade" color="#c9cac8"/><!-- AddThis Button END --></p>
<p style="text-align: justify">Junto a nuestro amigo y compañero Sergio Vilariño repasamos las fotos más representativas de la carrera de Diego Armando Maradona. Sus inicios en los «Cebollitas» de Argentinos Juniors, su impresionante llegada a Nápoles, aquel gol de falta ante la Juventus que significó el inicio de su hegemonía y, por supuesto, la celebración de su momento más legendario, la Copa del Mundo de México 1986.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Referencias:<br />
&#8211; <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/ecos">Canal de «Ecos» en Youtube</a><br />
&#8211; <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=PxON-DoZsig">Diego Armando Maradona | La Historia Interminable</a><br />
&#8211; <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=QHeuIn4x4bc">Twitter de Sergio Vilariño</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2017/06/video-youtube-vintage-historia-maradona-argentina-napoles/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>«Perdóname, Messi»</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 May 2016 02:00:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA["Checho" Batista]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Boca Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2011]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2010]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2014]]></category>
		<category><![CDATA[Copa Libertadores 2007]]></category>
		<category><![CDATA[Ever Banega]]></category>
		<category><![CDATA[Gago]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Sabella]]></category>
		<category><![CDATA[Sevilla FC]]></category>
		<category><![CDATA[Unai Emery]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=207876</guid>
		<description><![CDATA[La historia que escucharán a continuación demuestra que el destino puede modificarse. Que es volátil, fruto de nuestras acciones o que quizás ni existe. El fútbol ofrece uniones tan perfectas que aparentan estar escritas de antemano. Xavi Hérnandez y Andrés Iniesta son un ejemplo. Uno catalán y el otro de Albacete, cuesta pensar que no [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La historia que escucharán a continuación demuestra que el destino puede modificarse. Que es volátil, fruto de nuestras acciones o que quizás ni existe. El fútbol ofrece uniones tan perfectas que aparentan<span id="more-207876"></span> estar escritas de antemano. Xavi Hérnandez y Andrés Iniesta son un ejemplo. Uno catalán y el otro de Albacete, cuesta pensar que no nacieron para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Sf9bFzvYm-Q">dominar y ganar todo juntos</a> con marca registrada. Era <i>“el destino de ambos”</i>. Ever Banega (Rosario, 1988) también parecía tener una senda gloriosa trazada para su carrera. Banega integraría junto a Ezequiel Garay y Sergio Agüero el comando de tres guardaespaldas que ayudaría a Leo Messi, el gran genio del presente siglo, a levantar en Brasil la Copa del Mundo de 2014.</p>
<p style="text-align: justify">Años después, la empresa resultó fallida por parte de todos, aunque con matices. Garay <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=cmw7zhpoIW8">cumplió en suelo brasileño</a> y llegó a jugar en el Real Madrid, si bien de forma breve. El Kun, por su parte, quizás no ha sido el monstruo que prometía, pero nadie le sacaría de la lista de los diez mejores delanteros del mundo en el último lustro. ¿Y Banega? Bueno, eso merece ser narrado con calma…</p>
<blockquote><p>Banega es la historia de un candidato a fenómeno que lucha contra ese recuerdo. ¿Vencerá?</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este cuento, que se desarrolla y acaba muy próximo al nombre de Messi, arranca de igual modo unido a Leo. Y es que el pequeño Ever también nació en Rosario, a poca distancia de su futuro compañero y al que ya enfrentaba en los picados del barrio. <i>“Nos vimos varias veces. Menos mal que se fue pronto, porque siempre nos pintaba la cara”</i>, dijo años después. Como sucede a menudo, uno de los gigante del país, Boca Juniors, pescó al joven talento de la cantera de Newell’s. En La Bombonera quedaría relacionado de inmediato con dos nombres fundamentales: Fernando Gago primero y más  tarde, Juan Román Riquelme.</p>
<p style="text-align: justify">En Argentina andaba todo el mundo loco con Gago. Parecía la resurrección en vida del fantasma perdido del <i>“cinco”</i> clásico. La vuelta a las canchas de Redondo. En España se le comparaba con Guardiola, otro mito, que para el caso era lo mismo. El Real Madrid se deja llevar por la fiebre del momento y ficha a<span class="pullquote_right">¿Era un «5» o enganche? Daba igual: tenía aroma de fenómeno absoluto</span> Gago en diciembre de 2006. En la media de Boca queda un vacío que le tocará a Ever rellenar. Banega debuta en febrero de 2007, apenas dos meses después de la marcha de Gago. La etiqueta de sucesor (¿?) es instantánea. Pero Ever era distinto. Su fútbol tenía otros elementos. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1JRMtzGrGyY">Él conducía, regateaba, hacía ruletas</a>… Jugaba como un <i>“diez”</i> pero en zonas propias del mediocentro. ¿Qué era Banega? No estaba claro, y esa indefinición no sería resuelta hasta casi una década después. El caso es que Banega, bien visto, estaba mucho más dotado técnicamente que Gago. Siendo sinceros, si uno repasa sus acciones de entonces, la sensación que se te queda es la de estar ante un fenómeno en ciernes. Su titularidad no se hizo esperar y durante ese 2007 vivió un año de consagración en el once bostero bajo la tutela futbolística de la gran estrella de la historia del club: Riquelme. Juan Román, cedido por el Villarreal en edad de plenitud, dominó la Copa Libertadores como no se recuerda. Banega, escolta de Román en la medular, salió campeón de América. Todo iba muy rápido. Demasiado rápido. Seguramente inmaduro, con apenas 19 años y menos de 50 partidos en Primera, Ever fue traspasado por el club xeneize. Llegaba el salto a Europa.</p>
<blockquote><p>Banega pagó como pocos las prisas del fútbol argentino por recaudar dinero con sus jóvenes cracks</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aterrizar en enero, a mitad de temporada, costando 16 millones de euros y en un Valencia en estado de máxima convulsión social y deportiva. La mezcla tenía todos los ingredientes para derivar en caos. Banega, que enseguida granjeó fama por sus comportamientos excéntricos <a target="_blank" href ="http://www.lasprovincias.es/valencia/20080304/deportes/futbol/ever-banega-positivo-control-200803040522.html">e irresponsables</a>, no lo tenía fácil. Con todo, sus inicios no fueron malos. Dejó algunos gestos de calidad y titularidades puntuales con Ronald Koeman en el banquillo. Además ganó la Copa. Sin embargo, la llegada de Unai Emery significaría su cesión al Atlético. El hombre que le cambiaría la vida, curiosamente, de entrada dijo <i>“no”</i> a su figura.</p>
<p style="text-align: justify">Cinco titularidades en Liga y un solo gol. El paso de Banega por el Manzanares fue completamente estéril. El Atleti ni se piensa en ejercer la opción de compra de 10 millones y sobre Ever empieza a instalarse la duda. Con todo, en su camino aparece por fin la Selección. Diego Armando Maradona comienza a llamarlo <span class="pullquote_left">La Copa América 2011, un gran palo para Banega</span>tras su retorno al Valencia. Banega mejora su nivel en la 2009-2010 y el Mundial de Sudáfrica surge en el horizonte a modo de remota ilusión. Por desgracia para él, <i>el Diego</i> queda a medio camino y realiza una convocatoria <a target="_blank" href ="http://staticmd1.lavozdelinterior.com.ar/sites/default/files/styles/landscape_1008_566/public/deportes/nota_periodistica/veron-messi-web.jpg">mezcla de veteranos y jóvenes</a> que abre el camino del futuro pero no termina de cuajar. Esfumado su primer Mundial, el debut internacional se aplazaría hasta la Copa América 2011. Y qué debut… Banega había completado otra temporada rutinaria en Mestalla pero Sergio Batista ve en él al cerebro ideal para su nuevo estilo. El <i>Checho</i> quiere clonar al Barcelona y a Ever le tocará el papel de Xavi Hernández. El resultado final es desolador. Tras dos partidos horribles, los más duros en la estancia de Messi en la Selección, Banega desaparece de las alineaciones. Su primer torneo con la albiceleste es pésimo. Empieza a apuntar a juguete roto.</p>
<blockquote><p>Brasil 2014 se acercaba peligrosamente y Banega estaba cada vez más cerca de fallar a su destino</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Quizá porque los fracasos ya no le afectan, Banega arrancaría la campaña 2011-2012 como un toro. Su talento seguía vigente y en ocasiones era inevitable que brotase. En cuestión de pocos días, Ever completará dos actuaciones sublimes ante Sporting de Gijón <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=sRsBNhktDF0">y Fútbol Club Barcelona</a>, partidos que, analizados de manera individual, son dignos de uno de los mejores centrocampistas del planeta. Entonces llegó el extravagante accidente de coche en el que se rompería la tibia y el peroné, y que le colocaría a los ojos de todos como una <i>cabra loca</i> irreconducible. La credibilidad de su nombre quedó reducida a la mínima expresión. El tiempo pasaba. Brasil 2014, su destino, cada vez estaba más cerca. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/analisis-etapa-sabella-messi-maradona-batista/">De la mano de Leo Messi</a>, Argentina encontró la senda de la victoria y la coherencia. Sabella había formado un grupo cerrado y muy definido y Banega se estaba quedando fuera. A la desesperada, Ever se va cedido a Newell’s meses antes del Mundial para recordarle al Seleccionador que es él <i>“el mediocampista de la generación de Messi”</i>. Pero ya es demasiado tarde. El rosarino es excluido de la lista de veintitrés para la Copa. Se consuma la gran decepción de su carrera. Ever Banega le había fallado al fútbol.</p>
<blockquote><p>Unai Emery resolvió en 2015 la gran pregunta que había rondado al fútbol de Banega toda su carrera</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Valencia lo quería vender. Siendo más precisos, <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2014/08/10/futbol/equipos/valencia/1407627689.html">lo quería echar</a>. Fue entonces, con su prestigio en el subsuelo, cuando Unai Emery regresó a su vida. Aquel que había decidido prescindir de sus servicios con 19 años vio en él a un futbolista recuperable. Los andaluces habían vendido a Ivan Rakitic al Barcelona. <span class="pullquote_right">Unai le creó su puesto ideal: «falso» enganche</span> El croata venía de romperla como mediapunta llegador y necesitaban un sustituto. ¿Era eso Banega? Tras una década sin conocer la respuesta, el técnico guipuzcoano solucionó la cuestión táctica que rodeaba a Ever. ¿Era mediocentro o enganche? La respuesta: ninguna de las dos cosas. Emery inventó una posición en la que Banega partía como mediapunta pero tenía la libertad/obligación de bajar a crear ante la falta de iniciativa y calidad de sus pivotes reales. Así Banega triunfó en Sevilla y fue nombrado MVP de la final de la Europa League de 2015. Ever regresó a la Selección con su valor restaurado, si bien el Tata Martino eligió a Pastore el puesto de interior creativo. Banega tuvo poco peso en la Copa América de Chile. Demasiado poco quizás.</p>
<p style="text-align: justify">Y cuando parecía que había tocado techo, la 2015-2016 nos ofreció un pasito más. En la presente temporada, Banega ha liderado al Sevilla con grandeza y mucho fútbol. En ocasiones, como en los últimos <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-shakhtar-donetsk-sevilla-europa-league/">veinte minutos ante el Shakhtar Donetsk</a> en Ucrania, pareciendo incluso uno de los mejores jugadores del mundo. Hoy, Ever Banega encara una final europea ante un cinco veces campeón de Champions. Mañana, si todo va normal, será titular de nuevo en una Copa América con Argentina. Al lado de Messi. El fútbol, magnánimo él, espera el perdón de Banega.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>38</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El momento de Claudio Ranieri</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 May 2016 02:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[ACF Fiorentina]]></category>
		<category><![CDATA[AS Mónaco]]></category>
		<category><![CDATA[AS Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Cagliari Calcio]]></category>
		<category><![CDATA[Chelsea FC]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio López]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Ranieri]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Batistuta]]></category>
		<category><![CDATA[Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[Hasselbaink]]></category>
		<category><![CDATA[Inter de Milán]]></category>
		<category><![CDATA[Jamie Vardy]]></category>
		<category><![CDATA[Juventus FC]]></category>
		<category><![CDATA[Leicester City]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Parma FC]]></category>
		<category><![CDATA[Riyad Mahrez]]></category>
		<category><![CDATA[SSC Nápoles]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>
		<category><![CDATA[Zola]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=207547</guid>
		<description><![CDATA[Hay algo que no encaja en la historia del Leicester City, y ese algo se llama Claudio Ranieri. No es una cuestión ya de narrativa, sino de pura y simple verosimilitud. Es decir, que un modesto equipo de la Premier League con una plantilla conformada por jugadores que nadie más quería tener sorprenda a todos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Hay algo que no encaja en la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/archivo-articulos-leicester-city-premier-league-2016/">historia del Leicester City</a>, y ese algo se llama Claudio Ranieri. No es una cuestión ya de narrativa, sino de pura y simple verosimilitud. Es decir, que un modesto equipo de la Premier League con una plantilla<span id="more-207547"></span> conformada por jugadores que nadie más quería tener sorprenda a todos y termine ganando el campeonato es algo que puede entrar dentro de nuestra comprensión. Es poco probable, desde luego, pero tiene sentido. Es coherente, aunque sea desde el punto de vista de la ficción estadounidense, que nos ha hecho interiorizar como propio el sueño americano <a target="_blank" href ="http://3.bp.blogspot.com/-3FGlVvHzeMM/Vdt1AlJ_XdI/AAAAAAAAIWI/CIV_jHHbjEM/s1600/102513-celebs-best-basketball-movies-hoosiers-still.jpg.custom1200x675x20.jpg">del <i>underdog</i></a>. Pero que todo este cuento sea protagonizado por un entrenador como Claudio Ranieri no hay quien se lo crea. Parece una imposición. No cuadra. Aleja al espectador de la historia. No le lleva a empatizar. </p>
<p style="text-align: justify">El italiano es un entrenador con 30 años de carrera que no ha ganado prácticamente nada, pero que sí que había estado en muchos grandes equipos. Además, desarrollaba un fútbol no demasiado estético, lo que le convertía <i>«en uno más»</i>. No era como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/analisis-evolucion-roma-de-zdenek-zeman/">Zdeněk Zeman</a>. No era uno de esos técnicos bohemios que han hecho carrera en equipos de segunda o tercera fila intentando acabar con ciertos tabúes al proponer un fútbol mucho más dado a la lírica, las palomitas y los milagros. Un personaje así sí que encajaba con el sueño del Leicester. Sí que hacía su historia posible. Sí que nos la hubiéramos creído sin verla. ¿Pero Claudio Ranieri? ¿De sus 30 años de carrera qué nos podía hacer pensar que iba a ser el gran protagonista de una de las historias más bonitas del fútbol moderno? ¿Por qué Claudio Ranieri?</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">A Ranieri nunca le había llamado la atención eso de ser un entrenador</span>Son muchas los días que nos hemos pasado reflexionando acerca de esta cuestión, intentando encontrar los caminos que le habían conducido <i>hasta Roma</i> y los sucesos que le habían preparado para poder vivir una situación así. Pero hasta que no se le da la vuelta a dicha pregunta, es imposible tratar de comprender qué pinta el italiano en esta historia. Así que, allá vamos: ¿Y por qué no Claudio Ranieri? En una entrevista publicada <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">en la Panenka #49</a>, el técnico italiano daba una respuesta que lo resume todo: <i>“Por mi carácter no me conformo nunca, y si miro atrás me digo: has logrado mucho, pero no has llegado nunca en el momento justo”</i>. Absolutamente toda su carrera se desarrolla a partir de esta paradoja que él mismo plantea. Pero&#8230; ¿es posible acaso lograr tanto y no haber llegado nunca en el momento justo? ¿Hasta qué punto esto es cierto? ¿Cuánto de excusa y cuánto de realidad hay? Lo cierto es que para llegar a la élite como entrenador sí que llegó en el momento justo y dio con el tipo indicado. Mismamente, cuando era un chaval jugaba como interior o, sobre todo, como delantero. Y no lo hacía mal. Simplemente tenía un problema: no marcaba goles. Por ello, Luciano Tessari le propuso situarle como defensa, tanto de central como de lateral, y de esta manera el joven Claudio pudo completar una larga carrera como futbolista. No fue demasiado exitosa, pero fue. Además, al final de la misma tuvo la fortuna de coincidir con <a target="_blank" href ="https://it.wikipedia.org/wiki/Gianni_Di_Marzio">Gianni di Marzio</a> en la US Catanzaro y en el Catania, lo cual propició su paso a los banquillos. Ranieri no se veía allí. Nunca había pensado en ello, nunca había tenido mucho interés. Pero Gianni le convenció, le consiguió su primer trabajo y le hizo entrenador.</p>
<blockquote><p>La carrera de Claudio Ranieri en los banquillos comenzó desde lo más bajo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Ranieri no ha sido un técnico ganador, pero su balance es positivo</span>Son muchos <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/unai-emery-carrera-como-entrenador-pasado-futbolista-metodo-filosofia-almeria-valencia-sevilla/">los futbolistas que en los últimos años</a>  de su carrera van orientando su futuro hacia los banquillos, ya sea formándose para ello o incluso cambiando su visión del fútbol, pero este no fue su caso. Sin embargo, no resulta demasiado aventurado afirmar que rápidamente cambió de parecer. Los siguientes treinta años así lo atestiguan. No obstante, el romano lleva tres décadas sentándose en los banquillos de forma prácticamente ininterrumpida (únicamente paró entre 2005 y 2007), conformando así una de las trayectorias más dilatadas del fútbol contemporáneo. Gracias a este hecho, tenemos la posibilidad de hacer una valoración general sin perdernos en los altos y bajos que todo profesional del fútbol tiene. Así pues, antes de los detalles, vayamos a lo global: Ranieri ha entrenado a Vigor Lamezia, Campania Puteolana, Cagliari, Nápoles, Fiorentina, Valencia, Atlético de Madrid, Chelsea, Parma, Juventus, Roma, Inter, Mónaco y Grecia. Simplificando, ha dirigido a 14 equipos, de los cuales 10 de ellos han sido campeones de liga y otros 11 tienen títulos continentales. Su palmarés particular, en cambio, no arroja tantos éxitos: apenas un par de Copas, una Supercoppa de Italia y otra de Europa, a la cual se había llegado por mérito de otro entrenador. Pero una vez apuntado esto, hay que recordar la frase de Claudio: <i>«has logrado mucho, pero no has llegado nunca en el momento justo”</i>. Y ciertamente, cuando uno hace un repaso en profundidad, en primer lugar se da cuenta que la mayoría de trabajos de Ranieri se han saldado con una nota que bien podría oscilar entre el aprobado alto y el notable bajo. Como repasa Paco López en su <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html">maravilloso texto</a> en <i>«El Español»</i>, normalmente dejó a sus equipos bastante mejor de lo que se los había encontrado. Acumuló ascensos, resolvió problemas y continuó proyectos, pero al final ninguno tocó metal de verdad. ¿Por qué? ¿Nunca llegó en el momento justo?</p>
<p style="text-align: justify">Evidentemente hay de todo, pero por lo general Claudio Ranieri tiene razón. Comencemos desde el principio. El técnico italiano, de por entonces 34 años, inició su carrera en una de las categorías más bajas del Calcio, el Campeonato Interregional, con un Vigor Lamezia en el que únicamente duraría tres meses. Allí su debut en los banquillos estaba siendo positivo, es más, tenía al equipo líder, pero todo lo que rodeaba al club no convencía nada a Ranieri, que no dudó en abandonar cuando entendió que <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/"><i>«ciertos personajes»</i></a> volvían a estar demasiado cerca. Un poco más duradero sería su paso por el Campania Puteolana, club que estaba en la Serie C1 y que descendería a la Serie C2 después de que Claudio llegara, le echaran y volviera. Este no fue un buen año. El equipo ganó pocos partidos, pero curiosamente uno de ellos le valdría la primera gran oportunidad como técnico: el 1-0 ante el Cagliari. El club <i>rossoblu</i>, campeón de Italia en 1970, había bajado hasta la Serie C1, en parte por los numerosos problemas económicos que sufría. Sin embargo, pese a esto, era <i>«la Juventus de esta liga»</i>. Debía ascender el primer año de forma holgada, pero no lo hizo. En parte por su derrota ante Ranieri en Pozzuoli, que no fue una cualquiera. El día comenzó con el Cagliari entrenando sobre la única parte de hierba que tenía el campo del Puteolana, y por eso el concejal de deportes le preguntó a Claudio sí quería que lo echasen de ahí, pues estaban estropeando la poca hierba que había. <a target="_blank" href ="http://www.blogcagliaricalcio1920.net/notizie/curiosita/1057/claudio-ranieri--ecco-come-diventai-allenatore-del-cagliari">Pero Ranieri se negó</a>: <i>“No, no, déjalos. Se están durmiendo y no se dan cuenta. Ahora calientan ahí, pero luego deberán jugar en arcilla y así no saben jugar”</i>. Y así fue. El Puteolana ganó 1-0, y el presidente del Cagliari, Antonio Orrù, que había escuchado por accidente dicha conversación, apuntó el nombre del joven técnico de los locales en su memoria <i>«por si todo fallaba»</i>. Y como después todo falló, tanto el ascenso como la tarea de convencer a un entrenador más reputado, Orrù telefoneó al recién descendido Ranieri.</p>
<blockquote><p>Su ascenso a la élite del fútbol italiano fue meteórico, pese a no ganar casi nada.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Esta afortunada anécdota fue toda una bendición tanto para el Cagliari como para Claudio. <i>“Como entrenador florecí en Cagliari”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/esteri/2016/05/09/news/calcio_ranieri_con_leicester_impresa_piu_bella_ma_non_dimentico_cagliari_-139438456/">suele decir</a>. Allí pasó tres temporadas en las que no pararía de acumular buenas noticias: el primer año ascendió como primero a la Serie B y ganó la Coppa Italia Serie C1, en su segundo curso logró el ansiado ascenso a la Serie A y, finalmente, el último año consolidó al Cagliari en la máxima categoría, salvando al equipo con una formidable segunda vuelta tras haber sumado sólo 9 puntos en la primera. La clave del éxito este último año fue dar lugar al talento de Enzo Francescoli, pero la premisa táctica que englobó su etapa fue la solidez defensiva: de hecho, en sus dos primeras temporadas encajó sólo 43 goles en 72 partidos. Claudio, sin lugar a dudas, era un técnico defensivista.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Su estancia en Nápoles fue muy de más a menos</span>Su buen trabajo con los <i>rossoblu</i> despertó la atención del SSC Nápoles en 1991, club que había salido campeón de Italia dos temporadas antes y de la UEFA hacía tres. En su escalada a la élite, fichar por el Napoles sonaba primero a confirmación total y, después, a oportunidad de oro. Para que nos hagamos una idea, el Nápoles para Ranieri vino a ser el Valencia para <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/unai-emery-carrera-como-entrenador-pasado-futbolista-metodo-filosofia-almeria-valencia-sevilla/">Unai Emery</a>, después de que éste pasara pasara por Lorca y Almería. Sin embargo, el asterisco que figuraba en su contrato era mayúsculo: este sería el primer año sin Diego Armando Maradona. Y esto iba más allá de lo puramente futbolístico, lo cual evidentemente era ya tan importante como que su marcha alejaba al club de los títulos. Su pérdida tenía un impacto todavía mayor. Nápoles sin Maradona eras los Bulls sin Jordan, París sin la Torre Eiffel y Argentina sin la pelota ni Gardel. Así lo <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">explicaba el propio Ranieri</a>: <i>«La sombra de Maradona era alargadísima. En ese intento por atenuar el dolor popular -un dolor casi físico, que se podía respirar, advertir, tocar- Gianfranco Zola fue francamente extraordinario»</i>. Lo cierto es que el técnico iba a tener a buenos jugadores a sus órdenes (Blanc, Careca o el propio Zola), pero sin <i>«El Diego»</i> en el equipo todo podía pasar. Era adentrarse en lo desconocido. No se sabía ni que objetivos marcar ni que exigir. Pero fueran cuales fueran estos, parece lógico pensar que la 4ª plaza y su consiguiente clasificación a la UEFA el primer año fue un excelente trabajo. El segundo no fue tan bueno (11º en Serie A, Cuartos en Coppa y 1/16 en UEFA), pero volvería a ganar otro partido clave para él: en su debut en Europa, Ranieri le endosó una manita al Valencia en Mestalla.</p>
<p style="text-align: justify">Pero antes de dar el salto a España, Ranieri iba a pasar cuatro temporadas en Florencia dirigiendo a una Fiorentina recién descendida a la Serie B. Era la primera vez desde 1939 que el club <i>viola</i> vivía esta situación, así que ni que decir tiene lo enrarecido y demencial del contexto que rodeaba al equipo cuando Claudio llegó. No era el mejor momento, otra vez, pero es que normalmente cuando un técnico asume un equipo es porque el anterior no lo ha dejado donde debería, así que tampoco esta situación era demasiado extraña. Además, la Fiorentina aquel año mantendría a Stefan Effenberg como capitán, conservaría a <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=AO26JMeKey0">Gabriel Omar Batistuta como delantero centro</a> y firmaría a un joven Francesco Toldo para la portería. Era un buen equipo. Y Ranieri lo devolvió pronto a la Serie A, tras encajar únicamente 19 goles en 38 partidos, una media propia del Atlético de Madrid de Simeone. Después, en los tres siguientes cursos, lo consolidaría en la parte media-alta de la Serie A, consiguiendo un 10º, un 4º y un 9º puesto, amen de ganar la Coppa Italia 1996 y la Supercoppa 1997 a lomos de <i>«Batigol»</i>. En cambio, pese a estos triunfos, la opinión que tienen técnico y afición de esta etapa difiere mucho. Ranieri habla de estos años como uno de los mejores trabajos de su carrera, pero cuando en 2012 se rumoreó su regreso, los hinchas cantaron en el estadio aquello de <i>«Non lo vogliamo, Ranieri non lo vogliamo»</i>, que ni necesita traducción. A partir de su éxito en Inglaterra, muchos fans <a target="_blank" href ="http://www.fiorentina.it/it/news/articolo.54.46553/dal-ranieri-non-lo-vogliamo-al-king-of-england.html">han decidido revaluar</a> todo lo que sucedió. ¿Se equivocaron? ¿Infravaloraron su necesario trabajo viendo cómo luego ningún técnico lo hizo mucho mejor? Quien sabe, pero lo cierto es que la afición le despidió sin derramar lágrima alguna.</p>
<blockquote><p>Tras varios buenos trabajos pero únicamente dos títulos, Ranieri dio el salto a Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>«Les presento al señor Rinaldi»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2016/05/02/internacional/1462224828_328943.html ">exclamó</a> Francisco Roig. El apellido de Claudio parecía lo de menos, porque tampoco es que en España fuera aún demasiado conocido. Lo importante es que <i>«Rinaldi»</i> sonaba tan italiano como <i>«Ranieri»</i>, pues su nacionalidad había sido el principal motivo de su contratación. En septiembre de 1997, lo que el Valencia parecía demandar era un <i>«sargento de hierro»</i> que <i>«enderezase al vestuario»</i>. Ya saben, el ciclo de todos los clubes y sus entornos: mano izquierda, mano derecha, mano izquierda, mano derecha&#8230; Y Claudio Ranieri representaba eso, sobre todo teniendo en cuenta que venía para sustituir a Jorge Valdano. <i>«Era muy italiano en sus formas. Quería organización y contras. El club había hecho una plantilla para Valdano y él llegó para sacar resultados»</i>, explicaba Luis Milla. La fórmula no sonaba muy bien; venía a ser como encargar a un vegano hacer la compra en un asador. Pero funcionó. En las siguientes dos temporadas, el Valencia fue creciendo sin necesidad de mirar atrás. Después serían Héctor Cúper y Rafa Benítez quienes convertirían al Valencia en uno de los mejores equipos de Europa, pero Claudio Ranieri había sentado antes la base futbolística, competitiva y emocional de aquel vestuario. <i>«Nos convirtió en ganadores. Trabajaba mucho el aspecto psicológico»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2016/05/02/internacional/1462224828_328943.html ">reconocía Miroslav Djukic</a>. Así, los ches pasaron del 9º puesto del primer año al 4º del segundo, que además culminó con el triunfo en la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid por 3-0.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Su etapa en el Atlético no iba a poder salir bien</span>Aquella final propiciaría miles de halagos para el <i>«Piojo»</i> López, se cree que <a target="_blank" href ="http://epoca1.valenciaplaza.com/ver/134402/cual-fue-el-gol-realmente-increible-de-mendieta-que-inspiro-a-los-planetas.html">una canción para Mendieta</a> y, por supuesto, un nuevo contrato laboral para Ranieri. Tras sufrir semejante derrota, Jesús Gil creyó encontrar al técnico definitivo. <i>«Este sí que no puede salir mal»</i>, debió pensar mientras llamaba a la radio para anunciar que Radomir Antic ya era historia. Pero sí salió mal. Y, ciertamente, no podía haber salido de otra manera. Más allá de la delicada situación institucional que rodeaba al club colchonero, que sería intervenido judicialmente, se encontraba el hecho de que era más normal ver una temporada con tres entrenadores diferentes que acabar con el que la había empezado. Paciencia no había. Proyecto, tampoco. De ahí que a Claudio Ranieri, un técnico de repliegue bajo y contragolpe casi nunca negociado, se le diera una plantilla que no encajaba con él. Había mucho joven emergente (Solari, Paunovic, Valerón, Baraja, Roberto&#8230;), los defensas no casaban con su sistema (Ayala y Gamarra eran muy bajitos para un repliegue) y, además, los más veteranos nunca creyeron en él. La situación fue insostenible desde las primeras fechas. Si duró 26 partidos fue porque el club, en ese momento, estaba a otras cosas. Y claro, al final,  <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VD7YT3gaqw0">el infierno</a>.</p>
<blockquote><p>En Stamford Bridge hizo un gran trabajo&#8230; Pero se tuvo que ir cuando mejor pintaban las cosas allí.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>«Nunca he tenido problemas en dar rienda suelta a la fantasía. He entrenado a Zola, pero también a Totti, Rui Costa, Del Piero o Francescoli. Con esos campeones siempre me he encontrado muy cómodo. Y creo que ellos pueden decir lo mismo. [&#8230;] Siempre he intentando alumbrar una organización que integrase la fantasía dentro del equilibrio, el golpe de genialidad dentro del espíritu de equipo, la iniciativa individual en el trabajo colectivo. Se trata de un todo, en el que hay que tener presente un asunto fundamental»</i>, explicaba en <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">Panenka</a>. Traduciendo: la fantasía debía estar integrada y controlada. Ésta ha sido una constante durante toda su carrera, y a mediados de los 2000 ya era de sobra conocido su gusto futbolístico por aficionados, jugadores y clubes. Sin embargo, hubo un día donde lo negoció.</p>
<p style="text-align: justify">Semifinales Champions League 2003/2004: AS Monaco &#8211; Chelsea FC. Y más exactamente: partido de ida, minuto 62, marcador 1-1 y los monegascos con 10. Entonces, en ese preciso momento, Claudio Ranieri decidió retirar a Mario Melchiot (lateral) para meter a Jimmy Floyd Hasselbaink (delantero) junto a Hernán Crespo. <i>«Oh fuck, Claudio, why? Why?»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.skysports.com/football/news/11712/9912591/new-leicester-manager-claudio-ranieris-best-quotes 
">se maldijo posteriormente</a>. Y tenía motivos para ello. El Mónaco, en inferioridad, aprovechó la <i>«licencia»</i> del italiano para meter dos goles, dejar la eliminatoria encarrilada y terminar de confirmar el presentimiento de Román Abramóvich, que creía que Ranieri no era el técnico indicado para dar el siguiente paso. Y esto lo fue todo. Claudio había llegado al Chelsea el año 2000, cuando el conjunto londinense era uno más en la Premier. Poco a poco, con un crecimiento constante, fue asentándose en la parte alta: 6º, 6º y 4º. Y en junio 2003, al principio de su cuarto año, el club cambió de dueño. Y de historia, de ritmo y objetivos. De todo. Ranieri era por entonces muy querido y valorado por Stamford Bridge, lo cual se ha vuelto a recordar recientemente, pero la nueva dirección nunca le vio con buenos ojos. Era lógico. Tras 15 años en la profesión, Ranieri había ganado lo justo. Y Abramóvich quería a los mejores tanto en el campo como en el banquillo. De ahí que, conforme avanzó la temporada, pese a que el Chelsea de Ranieri seguía en Champions e iba segundo en Premier, los rumores se disparaban. Su continuidad estaba en el aire. Se dudaba de él. Las preguntas seguían. ¿Era el indicado? ¿El Chelsea iba a poder ganar con él? ¿Era un técnico ganador? Ahogado por la presión, Claudio Ranieri trató de responder a todas estas preguntas un 20 de abril en el Stade Louis II, y el fútbol le explicó hasta por dos veces que ni él era <i>«the special one»</i> ni éste iba a ser su momento. </p>
<blockquote><p>La suma de Semifinales Champions más Valencia 2004 dolió. Por eso se pasó dos años fuera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Cuando uno tiene unas convicciones tan firmes, decide negociarlas y el trato sale tan sumamente mal, el mundo se tambalea por completo y para siempre. Y las consecuencias no se hicieron esperar. En primer lugar, su regreso en 2004 a Valencia no pudo salir peor. Pese a la Supercopa de Europa ganada, el italiano recuerda aquel momento como <a target="_blank" href ="http://www.levante-emv.com/valencia-cf/2016/05/09/ranieri-segunda-etapa-valencia-peor/1415396.html"><i>«el peor de su carrera»</i></a> sin ningún tipo de dudas. Quizás por esto Claudio decidió parar por primera vez en su carrera. Fue un descanso leve, de apenas dos años, pero que éste se produjera y que, tras el mismo, decidiera regresar a Italia dice mucho de su situación.</p>
<p style="text-align: justify">Primero estuvo en Parma, después en la Juve, más tarde en Roma y, por último, en el Inter de Milan. Ya por entonces cargaba con el cartel que parece que define su carrera: <i>«soluciono problemas»</i>, pero nada más. A Ranieri se le veía como un mero y necesario intermediario. Un entrenador que podía hacer un trabajo útil, como cuando salvó al Parma del descenso, pero que no estaba capacitado para dar el siguiente paso. De ahí que llegara a la Juventus y el Inter en dos momentos tan complejos como poco gratificantes. En Turín desembarcó tras regresar a la Serie A y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/05/proyecto-nueva-juventus-reformulacion-club-estadio-conte-pirlo-modelo-juego/">antes de que Andrea Agnelli</a> cambiara el club, y en Milan le tocó ser el tercero de los muchos y breves sucesores que tuvo José Mourinho. <i>“En la última parte de su carrera en Italia ha entrenado a equipos grandes que estaban en pleno proceso de reconstrucción, como la Juventus por ejemplo. Pero siempre ha sido muy criticado por los hinchas. De todas formas, es que aquella Juve no era esta Juventus ”</i>, nos cuenta nuestro amigo <a target="_blank" href ="https://twitter.com/pizzigo">Carlo Pizzigoni</a>, periodista de SKY Italia, antes de detenerse con su etapa en el Inter: <i>“La directiva de Inter de Milan ha sido siempre bastante floja. Aquí se valora más el trabajo de un técnico que no ejerce solamente de técnico&#8230; Es decir, se necesita a alguien como Simeone en el Atlético. O como aquí son Mancini y, sobre todo, José Mourinho. Pero Ranieri no tiene este carácter. […] Él llegó, puso su clásico 4-4-2 y continuó el campeonato sin infamia y sin elogios, la mediocridad ranieriana&#8230;”</i>. En general, tampoco se puede decir que su trabajo fuera malo, más allá del complicado reto que representaba aquel Inter y que no pudo superar. Además de salvar al Parma, logró un subcampeonato con la Juve y otro con la Roma. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">De Mónaco a Grecia, y de allí a su posible final</span>En realidad es que era lo de siempre. Un aprobado, pero jamás un sobresaliente. Un trabajo necesario, pero nunca un momento señalado. Exactamente lo mismo que le sucedió en Mónaco, donde primero ayudó a ascender al equipo y luego le colocó segundo de la Ligue 1 tras el poderoso Paris Saint-Germain, pero a la hora de la verdad, al igual que hizo Abramóvich, el presidente del club monegasco quiso apostar por un prometedor técnico portugués. Nadie puede culpar ni a Abramóvich ni al propio Rybolóvlev de tomar dichas decisiones, pues además <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/jose-mourinho-y-batman-parecidos-heroes/">José Mourinho</a> y Leonardo Jardim confirmaron que erróneas no eran, pero no cuesta nada empatizar en este punto con Claudio Ranieri. Sólo hay que pararse a pensarlo. Si llegaba a un buen equipo era porque éste estaba en problemas. Si iniciaba un proyecto y lo hacía con relativo éxito, cuando tocaba dar el siguiente paso se buscaba a otro tipo de técnico. Y si se equivocaba, el desastre era mayúsculo. Como con el Atlético de Madrid, como con Grecia. <i>«Entrenar a una selección era una vieja aspiración mía. Tal vez debería haber reflexionado mejor, esperar, valorar más a fondo ventajas y desventajas de una aventura sin red de seguridad. Ahí fallé»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">comenta decepcionado</a>. Ranieri había decidido firmar por una Grecia que acaba de despedir, definitivamente, a su mejor generación de la historia, y además lo hacía en medio de una gravísima crisis que lleva lastrando desde hace tiempo las ligas y el fútbol base del país. Y sucedió lo peor que podía suceder. Sin Karagounis ni Katsouranis y preguntándose qué demonios hacía allí, Claudio Ranieri cayó ante Islas Feroes. Y pareció su final.</p>
<blockquote><p><i>“Mi carrera dio igual después de esos cuatro partidos con Grecia. Mi pedigrí se fue. Me convertí en cuatro partidos. ¿Cómo puede ser posible? Les entrené quince días partidos en cuatro ocasiones. Para mí la reputación no es importante. Soy un hombre honesto. Me gusta mi trabajo, pongo mucha pasión y doy todo mi corazón. Por eso, no me importa si soy ‘bueno o no’, un ‘entrenador viejo o joven’, eso son palabras. Lo importante está en el campo”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html 
">explicaba muy recientemente</a> Claudio Ranieri.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“Claudio Ranieri? Really?”</i>, <a target="_blank" href ="https://twitter.com/garylineker/status/620629826303598592">twitteo</a> Gary Lineker al conocer que el nuevo entrenador de su Leicester City iba a ser Ranieri. Ahora ya es costumbre recordarle dicha frase al comentarista inglés, pero&#8230; ¿quién pensaba lo contrario? ¿Quién se podía imaginar lo que ha sucedido? ¿Quién entiende lo qué ha ocurrido? Hace tan sólo doce meses, Claudio Ranieri parecía haber iniciado esa etapa de tumbos, idas y venidas tan habitual en los técnicos italianos. Incluso se entendía como algo lógico e irremediable.</p>
<p style="text-align: justify">Entonces, ¿por qué ha pasado lo que ha pasado? No hay respuestas. Lo cierto es que Claudio Ranieri tenía razón con aquello de que <i>«nunca había llegado en el momento justo»</i>. El Nápoles tras Maradona, el Valencia pre-explosión, el (pen)último Atleti de Gil, el Chelsea antes de Abramóvich, la Juventus antes de Agnelli, el Inter después de Mourinho&#8230; Son demasiados ejemplos como para contradecirle. Pero en realidad es que los momentos, los contextos, también los hacen buenos los entrenadores. Son ellos los encargados de construir su propia historia, de involucrar al vestuario, el club y el entorno en la misma dinámica. ¿<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/archivo-articulos-leicester-city-premier-league-2016/">O acaso el Leicester City era el momento justo</a>? No, no lo era. El equipo venía de completar un buen final de temporada y ciertos jugadores tenían un potencial muy superior a su rendimiento pasado, eso está ahí, pero lo que ha pasado va más allá de lo que podían apuntar estos indicios. Y esto es mérito de Claudio Ranieri, porque su gestión del grupo ha sido magnífica. El tema de las pizzas, la identificación con el vestuario, el viaje a Dubai, sus mensajes en rueda de prensa&#8230; Ranieri hizo todo lo posible para que el triunfo final fuera una posibilidad más. Es cierto que su fórmula táctica sí que encontró en esta paupérrima Premier League 2015/2016 el momento justo, pero sólo con pizarra esto no hubiera sido posible. De ninguna manera. Por eso, actualmente, pese a que siga siendo el mismo entrenador con el mismo curriculum, el nombre de Claudio Ranieri no suena igual. Recordaba Paco López en su <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html">acertado texto</a> cómo el italiano es admirador de Rudyard Kipling, en especial de esa estrofa que coloca a la victoria y la derrota en el mismo lugar, en el de los impostores. Y es cierto. Y tiene razón. Y por eso Claudio Ranieri no debía encajar en esta historia. Y por eso finalmente encajó.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/decalogo-momentos-premier-league-leicester-city"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/leicester/01.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/importancia-jamie-vardy-titulo-leicester-ranieri"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/leicester/03.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>22</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Evasión o Victoria: El furor del potrero</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/maradona-parecido-bruce-lee-evasion-victoria/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/maradona-parecido-bruce-lee-evasion-victoria/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Dec 2015 03:00:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Evasión o Victoria]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Argentinos Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Boca Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Bruce Lee]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
		<category><![CDATA[FC Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[SSC Nápoles]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=192524</guid>
		<description><![CDATA[1) HONG KONG-ARGENTINA (TESIS) El jugador italo-argentino de la Juventus, Mauro Camoranesi, explicó en cierta ocasión que él siempre había considerado a Diego Maradona una especie de héroe porque robaba a los ricos para dárselo a los pobres, y que esto era algo así como la Biblia del fútbol. La comparación es plausible, y de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h4>1) HONG KONG-ARGENTINA (TESIS)</h4>
<p><span id="more-192524"></span></p>
<p style="text-align: justify">El jugador italo-argentino de la Juventus, <a target="_blank" href ="http://www.gazzetta.it/Calcio/Squadre/Juventus/Primo_Piano/2006/11_Novembre/03/camoranesi.shtml?refresh_ce-cp">Mauro Camoranesi</a>, explicó en cierta ocasión que él siempre había considerado a Diego Maradona una especie de héroe porque robaba a los ricos para dárselo a los pobres, y que esto era algo así como la Biblia del fútbol. La comparación es plausible, y de hecho el periodista Jimmy Burns también dijo en <i>«La mano de Dios»</i> que Diego Maradona era un Robin Hood aparente. No obstante como metáfora no resulta muy ajustada puesto que Diego Maradona jugó sus campeonatos ciñéndose a las reglas establecidas, no estaba fuera del sistema como un Che Guevara o un Robin Hood, y tampoco se podría considerar que el Nápoles de los ochenta fuese un club <i>«pobre»</i>; y prueba de ello es el montante del fichaje del propio Diego Maradona.</p>
<p style="text-align: justify">Lejos de representar a quien roba al rico para dárselo al pobre, Maradona actúa como la venganza del humillado. La del estigmatizado sur de Italia contra el etnicista norte. La de una Argentina expoliada durante la guerra de las Malvinas por el invasor británico. Por eso Bruce Lee, que es la reivindicación del pueblo chino contra las humillaciones sufridas a manos de ingleses y japoneses, resulta su gemelo ideal. Sus pueblos habían sido antaño ricos y poderosos; y aunque lo hubiesen perdido casi todo aun eran muy orgullosos. Argentina es durante su periodo <a target="_blank" href ="http://www.altillo.com/examenes/uba/economicas/ciclogeneral/histecargentina/histecargentina2010modeloagroexportador.asp">agroexportador</a> (1880-1930) una potencia mundial. El reino de las Dos Sicilias, durante la <a target="_blank" href ="http://web.archive.org/web/20090427144332/http://www.realcasadiborbone.it/ita/archiviostorico/primati.htm">Exposición Internacional de París</a> de 1856, recibió un premio como tercer país con mayor desarrollo industrial del mundo. Y que decir de la China ancestral, que es una de las <a target="_blank" href ="http://www.shuxiang.es/es/mentalidad-china/influencia-de-china-en-occidente">madres de la cultura</a>. Una civilización que durante la Edad Media superaba a Europa en riqueza, población y en el tamaño de sus ciudades. La grandeza perdida nos da una pista de la función que tienen estos héroes en el inconsciente colectivo de sus pueblos. No solo les están vengando contra el opresor, también son un reflejo de la gloria pasada.</p>
<blockquote><p>«A grandes maestros, grandes alumnos»; Diego Armando Maradona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El interés de Bruce Lee por las artes marciales procedía de su infancia. Durante aquellos años se hizo muy popular en Hong Kong un larguísimo serial de artes marciales protagonizado por el actor <a target="_blank" href ="http://hkmdb.com/db/people/view.mhtml?id=1391&#038;display_set=eng">Kwan Tak-Hing</a> en el<span class="pullquote_right">El interés de Bruce Lee por las artes marciales nació pronto</span> papel del legendario Wong Fei Hung (1847-1924). A Bruce Lee le encantaba jugar por la calle junto a sus amigos imitando a los personajes de aquellas historias. La impronta que dejaron en él debió de ser profunda, puesto que cuando ya era una estrella cinematográfica recuperó al mítico Shih Kien, el actor que interpretaba al villano en el serial, para ser su némesis en su película más prestigiosa: <i>«Operación Dragón»</i>. Una anécdota que no tiene nada de casual. Según el especialista David West aquellas películas evolucionaron a partir de un intento de conectar a los ciudadanos emigrados desde Cantón con el recuerdo de su tierra natal. Las películas estaban atiborradas de elementos de la cultura cantonesa como la música, la danza o su lengua. Así que el serial de Wong Fei Hung se convirtió en la encarnación de la tradición. </p>
<p style="text-align: justify">Algo similar sucedía con los héroes futbolísticos de antaño. Al principio la transmisión era principalmente oral y la radio facilitaba la inmersión en una realidad mítica que requería de mucha interpretación por parte del oyente. A Diego Maradona ya le cupo vivir la época en que podía ver a sus héroes por televisión, y de hecho ha señalado que idolatraba a muchísimos jugadores, como la pareja de Independiente Bochini y Bertoni, campeones de la Libertadores, el gran Rojitas de Boca Juniors o al Beto Alonso. En la misma línea el Diego también mantuvo un respeto reverencial por los gigantes lejanos. Por la gran tradición del fútbol albiceleste. Cuando quiso explicar lo que él consideraba que había de distinto en el futbolista argentino, respecto al italiano, habló de como durante su periodo formativo los maestros de las divisiones inferiores fueron siempre los grandes jugadores del pasado. Los Pedernera, Grillo, Griffa, Gandulla, o Pando. <i>«A grandes maestros, grandes alumnos»</i>, decía. Estableciendo claramente que él se sentía parte de una orgullosa tradición [1].</p>
<h4>2) ESTADOS UNIDOS-ESPAÑA (ANTÍTESIS)</h4>
<p style="text-align: justify">A Bruce Lee le bautizaron originalmente como Jun Fan, que es un término que significa <i>«Volver»</i>, lo que acabó resultando bastante profético. Su padre era un famoso artista de la ópera china que se encontraba haciendo una gira por San Francisco, junto a su mujer, cuando sobrevino el parto. Lee Hoi Chuen, que así se llamaba el padre, incluso aprovechó aquel viaje para filmar una película y esta se convirtió de facto en la primera actuación de su retoño ante las cámaras. Desde allí regresaron a Hong Kong donde Bruce Lee creció para convertirse en una estrella cinematográfica infantil, con presencia en numerosas producciones. </p>
<p style="text-align: justify">Diego Maradona también tiene esa faceta de estrella infantil. Su talento era tan notable que, cuando apenas tenia 10 años, fue reseñado en <a target="_blank" href ="https://pbs.twimg.com/media/CP9QTBLWUAAzAMt.jpg">los periódicos</a> e incluso apareció en el programa televisivo <a target="_blank" href ="http://www.archivoprisma.com.ar/registro/maradona-a-los-10-anos-en-villa-fiorito-1986/">“Sábados Circulares”</a>.<span class="pullquote_right">Maradona también fue una estrella desde su más tierna infancia</span> Su debut en la Primera División argentina fue particularmente exitoso lo que atrajo en poco tiempo la atención del Barcelona. El jugador atribuyó su salida del país a la desastrosa situación económica en la Argentina y a la falta de instituciones y dirigentes que trabajasen para que el jugador de talento permaneciese en el país. Aunque Bruce Lee no viajó a los Estados Unidos en calidad de gran promesa de las artes marciales, pese a que lo era, sin embargo si comparte con Diego Maradona que el viaje fue a regañadientes y motivado por el contexto socio-económico de su país. Los chicos blancos (británicos) acaparaban en aquella época los mejores trabajos y además trataban a los chinos como a perros, así que muchos muchachos hongkoneses se convirtieron en <i>«punks»</i> pendencieros como respuesta [2]. Bruce Lee fue un asiduo participante en las peles callejeras, por lo que a los 18 años su madre consideró recomendable que invocase sus derechos de nacimiento y emigrase hacia América, puesto que sus problemas con la policía local eran cada vez mayores. </p>
<blockquote><p>«Yo no temo al hombre que ha lanzado 10.000 patadas diferentes, yo temo al hombre que ha lanzado una patada 10.000 veces», Bruce Lee.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tanto el fútbol de Diego Maradona como el kung fu de Bruce Lee tienen un componente de agresión. Los rivales caían desmontados ante la gambeta de Bochini y también ante el kung fu de Kwan Tak Hing, y esto<span class="pullquote_left">Las artes de Maradona y Lee lucen una dosis de agresividad natural</span> seducía a sus dos muy dotados admiradores. Sin embargo también en ambos casos hay otro aspecto común: la originalidad. Bruce Lee tenía un conocimiento limitado del kung fu de estilo wing chun, puesto que se tuvo que fugar de Hong Kong en dirección a los USA antes de completar su formación. Así que sus conocimientos en esta técnica base los aderezó con nociones de muchas otras disciplinas, como boxeo occidental, mantis religiosa del norte de China o judo japonés, por lo que no podía considerarse que siguiese practicando wing chun. Además, al enfrentarse a peleadores americanos, que eran mucho más corpulentos que los chinos, tuvo que adaptar su sistema a las circunstancias. A la postre, un combate de finales de 1964 contra un representante de la comunidad chino-americana [2.5], acabó precipitando que el pequeño dragón abandonase las posturas estáticas de la tradición china y estableciese su propio sistema: el Jeet Kune Do [3]. </p>
<p style="text-align: justify">Por su parte, si ha habido un leitmotiv en la carrera futbolística de Diego Maradona este ha sido la creatividad. El Pelusa improvisaba algo distinto cada vez que tenía la pelota. Dentro del entramado futbolístico-cultural argentino hacer lo impensable, esto es, ser un rebelde, es el sello más autentico [4]. La iconoclasia del fútbol criollo actúa respecto a las rígidas formas del estilo británico de forma similar a como la rebeldía de Bruce Lee rompió con los estrictos códigos de la tradición marcial china [5]. A su vez la principal impronta que Bruce Lee y Diego Maradona dejaron para sus corrientes fue una mayor rapidez y eficacia. A Bruce Lee le parecieron excesivos los 3 minutos que duró su combate contra Wong Jack Man, el representante de la comunidad china, porque pese a que él ganó aquella pelea no había conseguido noquear a su rival, y eso cristalizó en el fluido Jeet Kune Do. Por su parte Diego Maradona ha sido definido como un Sivori con más velocidad, y en una preciosa nota de Mario Vargas Llosa, publicada en el <a target="_blank" href ="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1982/06/21/050.html">ABC español en 1982</a>, se le considera menos brillante a la manera de Pelé, pero muy eficaz. Según Vargas Llosa lo de Diego terminaba con la teórica fractura entre fútbol científico europeo y el fútbol artístico hispanoamericano, al ser una suerte de síntesis entre ambos. Algo muy parecido al mestizaje de técnicas que Bruce Lee llevó acabo entre lo oriental y lo occidental. Ambos trascendieron a sus géneros estableciendo un juego entre los opuestos.</p>
<h4>3) HONG KONG-NÁPOLES (SINTESIS)</h4>
<p style="text-align: justify">Durante su periplo americano Bruce Lee daba clases y efectuaba exhibiciones circenses de artes marciales. El público quedaba atónito ante sus puñetazo de una pulgada, las flexiones con dos dedos o sus impresionantes trucos a alta velocidad. Estas representaciones despertaron el interés de Hollywood y le facilitaron un papel en la adaptación televisiva de <a target="_blank" href ="http://www.sonypictures.com/movies/thegreenhornet/">The Green Hornet</a>. La serie no obtuvo una audiencia que garantizase su continuidad, pero Bruce Lee pudo explotarlo comercialmente iniciando un negocio como instructor marcial de las estrellas cinematográficas y apariciones esporádicas en otras series. Aun así los problemas económicos eran frecuentes y tuvo que lidiar con mucha incomprensión, tanto por temas étnicos como por el cambio de registro que suponía su estilo respecto a las peleas fílmicas tradicionales del tipo John Wayne. Originalmente su regreso a Hong Kong buscaba reconectar a su nueva familia [5.5] con sus raíces, pero al llegar descubrió que Kato, su personaje del Avispón Verde le había convertido en una celebridad en su tierra natal.</p>
<p style="text-align: justify">A Diego le costó mucho adaptarse al juego de sus nuevos compañeros españoles, a la ciudad y al presidente. La cohabitación fue perjudicada por un sin fin de problemas deportivos y extradeportivos, amén de sufrir grandes problemas económicos. Finalmente aceptó la única gran oferta que tenia para marcharse, la del Nápoles italiano. A su presentación acudieron 80.000 napolitanos e inmediatamente se fraguó una sintonía entre la afición y un jugador que necesitaba amor incondicional. Para Diego aquellas muestras de amor delirante le hacían sentirse de nuevo en casa. Nápoles era como volver a Buenos Aires sin dejar Europa [6].</p>
<blockquote><p>«El Calcio era una batalla entre el Sur y el Norte de Italia», Diego Armando Maradona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">A parte de suponer un baño de ego, en forma de recepciones multitudinarias, el regreso a casa de ambos atletas incidía en la búsqueda de una expresión más auténtica de sí mismos. Además de mucho dinero,<span class="pullquote_right">Ambos volvieron a casa buscando la inocencia perdida por el camino</span> Bruce aspiraba a controlar el guión y las secuencias de acción de sus películas hongkonesas. Lo que le alejó de <a target="_blank" href ="http://www.amazon.com/Shaw-Brothers-Collection-Ti-Lung/dp/B001QJ73J0">la gran productora Shaw Brothers</a> e hizo que se decantase por la más modesta Golden Harvest que le ofrecía cierta libertad creativa. Bruce Lee era la última bala que le quedaba por probar al productor Raymond Chow y, del mismo modo, Diego Maradona llegaba a un Nápoles que estaba coqueteando con el descenso y con la afición realizando huelgas de hambre o encadenándose a las puertas del estadio para exigir su llegada. Ningún otro equipo en Italia podía garantizarle esa entrega incondicional. En los entrenos le jaleaban por todo, por los taquitos, los caños, los amagues&#8230; Al debutar en Verona comprendió que aquello era mas que fútbol cuando se encontró un cartel que decía: <i>«Bienvenidos a Italia»</i>. Según el jugador <i>«Aquello era el Sur contra el Norte, los pobres contra los racistas»</i>. Esa misma temporada empieza Diego a determinar también la política de altas y bajas del club. <i>«Compre a tres o cuatro jugadores y venda a los que la gente silba»</i>, le dijo al presidente Corrado Ferlaino.</p>
<p style="text-align: justify">A Bruce Lee le hacen viajar hasta Tailandia para rodar <i>«The Big Boss»</i> y a las dos semanas se sustituye al director Wu Chai por Lo Wei. La relación entre ambos hombres fue pésima, y además tuvieron que rodar en condiciones deplorables. El guión se escribía sobre la marcha en base a un boceto, los medios técnicos eran pobrísimos y las condiciones higiénicas inexistentes. Bruce Lee ocupaba su tiempo libre haciendo mejoras en el libreto y procurando mejorar la calidad media del producto. El Napoli también sustituyó a Rino Marchesi por Ottavio Bianchi, entrenador que se proclamó campeón pese a tener una relación muy tensa con Diego Maradona. El jugador aseguró posteriormente que <i>«los técnicos éramos nosotros»</i>. </p>
<blockquote><p>«Conocerse a si mismo es estudiarse a si mismo en acción con otra persona», Bruce Lee.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La siguiente producción de Bruce Lee, <i>«Furia Oriental»</i>, consolidó su éxito con otro film que además de una venganza, como en <i><a target="_blank" href ="http://www.imdb.com/title/tt0067824/">«The Big Boss»</a></i>, incorporaba una subtrama de reivindicación étnica. Los japoneses eran los villanos y la película mostraba incluso un cartel que tildaba a los chinos de <i>«Enfermos de Asia»</i> explicitando el racismo de los nipones respecto a la etnia china. El personaje interpretado por Bruce Lee, Chen Chen, se convirtió en un vengador del humillado cometiendo todo tipo de acciones subversivas que incluyen el vandalismo o asesinatos. El anti-héroe impactó en el público porque devolvía al pueblo el orgullo de ser chinos. Las vejaciones recibidas a manos de los japoneses quedaban vengadas y Bruce Lee se convirtió en el héroe nacional. Diego Maradona protagonizó una anécdota extrapolable a esta. Durante un partido en Verona en que el Nápoles perdía por 0 a 2 la grada gritó xenófobamente<a target="_blank" href ="http://www.90min.com/it/posts/2734412-a-verona-cori-razzisti-come-lavali-col-fuoco-maradona-si-avvicino-a-noi-e-ci-disse-che?a_aid=35103"><i> «Lavadles con fuego»</i></a>, así que Maradona se acercó al banquillo y dijo: <i>«Ahora vengare al pueblo napolitano»</i>. A los pocos minutos hizo un gol de penalti y luego otro de cabeza. Lo celebraron como si hubiesen ganado un título y los napolitanos que estaban en el banco, en lugar de festejarlo con él, se fueron a por los de la curva que les habían estado increpando.</p>
<h4>4) UNIVERSALIZACIÓN</h4>
<p style="text-align: justify">Antes de que se celebrase el Mundial de 1986 la figura de Diego Maradona en el seleccionado argentino -y más aun su capitanía- estaban en entredicho, pero a la postre aquello constituyó la mayor superproducción de Diego Maradona. Si Arrigo Sacchi diferenciaba que el fútbol de antaño eran 11 duelos individuales y el fútbol moderno 11 actuando como una unidad, el Diego llegó para demostrar que aun existía una tercera vía: el 1 contra 11. El combinado argentino se encerraba atrás con 8 jugadores y el portero, pero adelante su jugador número 10 era un equipo en sí mismo [7]. La victoria contra la selección inglesa en cuartos de final se convirtió en la apoteosis del fútbol callejero. Maradona marcó un gol con la mano, una victoria simbólica de la astucia de los atorrantes de origen humilde sobre el espíritu del fair play inglés de origen nobiliario; y la imaginación criolla alcanzaba su máxima expresión en una cabalgada en la que fue tumbando hombres como si fuesen víctimas de puñetazos. Inglaterra venia de derrotar a Argentina en una cruenta guerra<a target="_blank" href ="http://www.dialogos.unsl.edu.ar/Ultimo%20Numero/files/consecuencias_de_la_guerra_en_ex_combatientes_una.pdf"> en las Malvinas (1982)</a>, lo que supuso un grave trauma en la sociedad. Aquella cabalgada no solo hizo campeones del mundo a aquellos jugadores, sino que devolvió a los argentinos el orgullo de serlo.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Operación Dragón»</i> supuso la sublimación étnica, humana y actoral de Bruce Lee. El actor había visto frustrados sus dos mayores proyectos con capital norteamericano. No consiguió que su guión para<span class="pullquote_right">«Operación Dragón» es a Bruce Lee lo que México 86´ a Diego Maradona</span> <i>«The Silent Flute»</i> fuese rodada por Warner Bros [8] y tampoco pudo protagonizar su propia idea original para el mismo estudio: <i>«The Warrior»</i> [9]. Así que cuando por fin la compañía americana aceptó financiarle una película de artes marciales, con él como protagonista, le supo a gloria. La Warner incluyó un par de actores norteamericanos en la película (John Saxon &#038; Jim Kelly), porque temía darle todo el protagonismo a un asiático, y como director el apenas funcional pero caucásico, Robert Clouse. Todo dio igual porque el film fue básicamente el show de Bruce Lee despanzurrando a norteamericanos como Bob Wall o a chinos como el malévolo Han interpretado por Shih Kien. La presión que soportó durante el rodaje fue dura porque tenía que contentar a dos mundos, oriente y occidente, pero consiguió un rotundo éxito internacional y el título aún goza del estatus de película de culto. </p>
<blockquote><p>«El ataque por engaño es especialmente el ataque del maestro», Bruce Lee.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Al amparo de estos dos genios, aparecieron numerosos émulos que pretendieron reproducir la experiencia que ellos le transmitieron a su publico. Tras el mega-éxito del Mundial 86 y sus victorias en el campeonato italiano, muchos otros jugadores fueron considerados <i>«maradonianos»</i>. A Gica Hagi le apodaron el Maradona de los Cárpatos, a Saeed Al-Owairan, tras un gran gol en el Mundial de 1994, le llamaron el Maradona del Golfo Pérsico, y al marroquí Bassir le tocó ser el Maradona de Desierto. Por su parte la muerte de Bruce Lee generó el fenómeno de la Bruceploitation, la moda de las producciones cinematográficas con actores imitando las poses y el estilo de Bruce Lee y adoptando nombres exageradamente similares como Bruce Li, Bruce Lay o Bruce Le, pero también permitió que una nueva generación de artistas marciales chinos consiguiese repercusión internacional. </p>
<p style="text-align: justify">Más allá incluso ambos artistas alcanzaron una cierta forma de divinización laica. Durante décadas el gran amigo de Bruce Lee, <a target="_blank" href ="http://www.bruceleespain.com/ausente.htm">Taky Kimura</a>, ha cuidado de la tumba de Bruce Lee en Seattle hasta donde peregrinan muchas personas vinculadas a las artes marciales. Y a Diego Maradona le han dedicado todo un culto, que quizás sea algo paródico, pero cuenta con decenas de miles de feligreses repartidos en unos 60 países. Una inmortalidad que, como dijo Lee, es producto de vivir primero una vida que valga la pena recordar. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">
<blockquote><p>[1] Es significativo que aunque nunca jugó bajo sus ordenes, Diego mantuvo una gran amistad con Alfredo Di Stéfano, al que admiraba por su calidad de <i>«embajador del fútbol argentino»</i>. Algo de lo que paradójicamente se dio cuenta cuando estuvo jugando por el Barcelona.<br />
[2] Frases literales de Bruce Lee y su amigo Hawkings Cheung<br />
[2.5] Miembros de la comunidad chino-americana estaban furiosos por la política de Bruce Lee de enseñar a todo el mundo, independientemente de su raza.<br />
[3] Significa estilo del puño de parada-golpeo o interceptor. La consigna eran aplicar un ritmo irregular para romper o interceptar el del oponente del modo más rápido y eficaz.<br />
[4] Cuando el <a target="_blank" href ="http://dtflaviorobatto.blogspot.com.es/2011/01/angelito-intimidad-del-futbol.html">Gitano Juárez</a>, que es el verdadero inventor de la corriente conocida como <i>menottismo</i>, quiso justificar que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pp_exG1-S9U">El Loco Houseman</a> era más genial que Pelé, dijo que el brasileño: «dentro de su permanente creatividad (Pelé), finalmente hacía lo que uno podía sospechar, por más difícil que fuera, en cambio Houseman inventaba lo que no estaba escrito en ninguna parte. E inventaba siempre, en cada jugada, en cada pelota de cada partido».<br />
[5] Un antecedente muy claro de Diego Maradona es el llamado <i><a target="_blank" href ="http://edant.clarin.com/diario/1998/06/30/r-00801d.htm">«gol imposible»</a></i> de Grillo contra Inglaterra (1953). Durante una jugada Ernesto Grillo se quedó sin angulo y, pese a eso, escogió chutar a puerta en lugar de tirar un centro, que era lo que demandaba la ortodoxia. Los ingleses interpretaron que la jugada estaba mal ejecutada, pese a haber terminado en gol, porque Grillo no hizo lo lógico, y en cambio los argentinos lo consideraron un ejemplo de todo lo que les hacía diferentes: <a target="_blank" href ="https://curiosidadesdelfutbol.wordpress.com/2015/03/01/el-error-de-ernesto-grillo/">La capacidad de improvisación</a>.<br />
[5.5] Se había casado con una americana blanca, Linda, y habían tenido un par de hijos.<br />
[6]La presentación en San Paolo le emocionó, según dijo, como su debut en Boca. Y esto fue producto de identificar el ambiente con el suyo propio: <i>«Quiero convertirme en el ídolo de los pibes pobres de Napóles, porque son como era yo cuando vivía en Buenos Aires»</i>.<br />
[7] En la historia de los Mundiales quizás solo el brasileño Garrincha (1962) ha igualado una actuación individual tan descollante, si bien él con compañeros de mayor empaque. En periodo histórico del que estamos hablando (1982), seguramente nadie creería que hubiese otro jugador en el mundo en aquel momento capaz de replicar el nivel que Diego ofreció en aquel torneo.<br />
[8] Con James Coburn como protagonista y Bruce Lee realizando varios papeles distintos.<br />
[9] Acabó siendo protagonizada por David Carradine con el titulo de <i>«Kung Fu»</i> (1972-75).</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">_<br />
Referencias:<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/evolucion-paralela-cultural-futbol-cine/">Evasión o Victoria. Introducción I:</a> El sueño más grande<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/tren-de-sombras-cartografa-de-la-luz/">Evasión o Victoria. Introducción II:</a> Tren de Sombras, cartografía de la luz</p>
<p style="text-align: justify">
Episodio I: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/pele-parecido-mickey-mouse-evasion-victoria/"><i>«El poder de la sonrisa».</i></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/maradona-parecido-bruce-lee-evasion-victoria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Como hace veintidós años</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/argentina-colombia-previa-ausencia-messi/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/argentina-colombia-previa-ausencia-messi/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Nov 2015 04:29:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Martino]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=188364</guid>
		<description><![CDATA[En Barranquilla empezó la “Era Messi” en la selección argentina. Bajo el inmenso calor caribeño, Lionel jugó su primer partido de héroe vestido de albiceleste, iniciando el camino que lo llevaría a plantar a su país en la final de la Copa Mundo de Brasil. Un año y poco más después de eso, Argentina visitará [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En Barranquilla empezó la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/">“Era Messi”</a> en la selección argentina. Bajo el inmenso calor caribeño, Lionel jugó su primer partido de héroe vestido de albiceleste, iniciando el camino que lo llevaría a plantar a su país en la final de la<span id="more-188364"></span> Copa Mundo de Brasil. Un año y poco más después de eso, Argentina visitará el Metropolitano sin Lio en medio de una crisis de resultados y de juego que incluso amenaza la estabilidad de su banquillo. Enfrente estará una Colombia en una situación similar y que no le gana a los argentinos en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=7CZZGgtgvRU">Barranquilla desde 1993</a>. Coincidentalmente, fue esa la primera vez que por Eliminatorias la albiceleste visitó el país más al norte de Sudamerica sin su tótem. </p>
<blockquote><p>Hace 22 años Colombia se exhibió ante una Argentina sin tótem</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Argentina no es la misma sin Messi</span>Esa eliminatoria, la de USA 1994, fue la primera en más de una década en la que Argentina no contó con Maradona en sus filas y vaya que el equipo lo notó. Sin Maradona, Argentina, incluso tras ganar dos Copas América de forma consecutiva, entró en un espiral negativo, extrañó el liderazgo futbolístico del ’10’ y estuvo a punto de ser eliminada, claudicando ante una Colombia que con el 2-1 de local ante ellos iniciaría la travesía que llevó a Pelé a considerarlos como favoritos para el mundial norteamericano. Ese día, Colombia jugó uno de los partidos más redondos de la era Maturana, dominando incluso más que el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/09/veinte-anos-del-argentina-0-colombia-5-vuelve-ilusion/">día del 5-0</a> aunque sin la misma contundencia. Para Argentina fue un aviso de lo que vendría en las semanas posteriores.</p>
<p style="text-align: justify">Como hace dos décadas, el fútbol argentino necesita de la presencia de su estrella como el aire mismo. Aunque posee una ristra de futbolistas de primer nivel europeo, es Messi, y entonces Diego, quien eleva el nivel de sus compañeros desde lo emocional y desde el juego. Ante Brasil, sin Lio, Argentina tuvo momentos realmente descorazonadores. Di María, el encargado de reemplazar al ‘crack’, no tuvo el efecto diferenciador que debería envolver a la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/argentina-brasil-sin-messi-neymar-derrota/">estrella de una selección</a> como la de Martino. ¿Sin Messi en el campo, podrá Argentina competir al nivel que debería su once titular? Hace veintidós años no fue capaz y Valderrama, Valenciano y compañía superaron a un equipo estelar que necesitó sacar a Maradona del retiro para figurar en el mundial. </p>
<p style="text-align: justify">Messi volverá, pero es posible que cuando regreso no esté Martino como seleccionador. Más allá de quien sea, el reto para el inquilino del banquillo argentino está en lograr que los suyos puedan alcanzar su potencial y funcionen como equipo sin que medie la presencia divina de Lionel. Eso también es potenciar a Messi. Liberarlo de la carga de jugar por él y por el resto. Encender el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-tactico-kun-aguero-argentina-tata-martino/">fuego futbolístico de Kun</a> y Di María. Pedirle que sólo sea futbolista, el mejor sin duda, y no un talismán sin el que estrellas mundiales no logran marcar diferencias.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/argentina-colombia-previa-ausencia-messi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>48</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Gol en Sevilla</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2015 02:00:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Bacca]]></category>
		<category><![CDATA[Frédéric Kanouté]]></category>
		<category><![CDATA[Inmobile]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fabiano]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Polster]]></category>
		<category><![CDATA[Sevilla FC]]></category>
		<category><![CDATA[Suker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=175220</guid>
		<description><![CDATA[evilla es orgullosa y diferente. Muestra de ello son sus bellos paisajes o el carácter altivo de su gente. Incluso podría decirse que su sol quema distinto al del resto de Andalucía. Sevilla degusta la grandeza y la exige para entregarse con pasión. En el Sevilla FC, fiel –que no único– representante del sentir de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">S</span>evilla es orgullosa y diferente. Muestra de ello son sus bellos paisajes o el carácter altivo de su gente. Incluso podría decirse que su sol quema distinto al del resto de Andalucía. <a target="_blank" href ="http://2.bp.blogspot.com/-Lr9PYvT71TU/UjswBKSDupI/AAAAAAAAKHg/JZX4_c-GiCs/s1600/IMG_2130.JPG">Sevilla degusta la grandeza</a><span id="more-175220"></span> y la exige para entregarse con pasión. En el Sevilla FC, fiel –que no único– representante del sentir de la ciudad, ha habido a lo largo de las últimas tres décadas un hombre encargado de conducir a los suyos al orgullo y la gloria: su delantero centro.</p>
<blockquote><p>El delantero, más que un jugador para el Sevilla desde hace años</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Podríamos decir que todo comenzó con Anton Polster. <i>“Toni”</i> era un ariete austriaco alto y robusto que se había hinchado a meter goles en su país. Metió tantos que en 1987 incluso ganó la Bota de Oro, algo que llamó la atención de la poderosísima liga italiana.<span class="pullquote_right">Toni Polster, el primer nombre</span> El Calcio (por entonces casi como la NBA del fútbol) no es que se le atragantase, pero de marcar en su tierra casi un gol por encuentro pasó a colar uno cada tres partidos. Eso hizo que el Torino aceptara traspasarlo a un Sevilla que vivía consolidado en la mitad de tabla de la liga española. Tras una primera temporada de adaptación, iba a ser en su segunda campaña cuando Polster <a target="_blank" href ="http://www.kaisermagazine.com/retroblog/toni-polster-bota-de-oro-sevilla-logrones/">la rompería del todo: 33 goles</a> (récord del club) y un billete para Europa que no se lograba desde hacía siete años. Toni se marcharía de Nervión con una media anotadora superior a 0,5 tantos por partido, dígitos potentes que el sevillismo, sin embargo, no iba a extrañar por mucho tiempo. Al Sánchez Pizjuán llegaba Davor Suker.</p>
<blockquote><p>Davor Suker era un atacante de clase mundial jugando en Sevilla</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Si se elaborase un once histórico del Sevilla FC, Davor Suker tendría muchas papeletas para formar parte del mismo. El delantero croata hizo goles que también valieron plaza en Europa, pero su caso es distinto. Suker <span class="pullquote_left">Davor Suker, un crack mundial</span>era la joya de la entidad, un motivo para sentirse grande e ir al campo cada domingo. El aficionado sevillista era plenamente consciente de tener en Davor a un futbolista de clase mundial que, tarde o temprano, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=oynCpzVRMCE">acabaría triunfando en un grande</a>. Como rematador, Suker era casi infinito: pegaba bien las faltas, controlaba el balón de maravilla y era muy imaginativo. A nadie podía extrañar su química personal y futbolística con Maradona en la etapa de Diego en Sevilla. Davor era un artista de la definición, capaz de sorprender a los porteros con cualquier toque. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UWdD9my3jiY">Mención especial a sus vaselinas</a>: eran inexplicables. Su marcha de Sevilla no sería tan dulce como la de su antecesor Polster;  sin Davor, los andaluces bajarían a Segunda División.</p>
<blockquote><p>Baptista hizo la transición hacia la edad de oro del Sevilla</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El descenso trajo al Sevillla una refundación casi completa. El despilfarro de dinero (<a target="_blank" href ="http://sevilla.abc.es/deportes/orgullodenervion/noticias/sevilla-fc/sevilla-los-diez-fichajes-fiasco.html">700 millones de pesetas por Bebeto</a>, entre otras cosas) dio paso a una política de cantera y un control exhaustivo del gasto. Desde Brasil llegaba a buen precio un tal Julio Baptista, que venía para ser mediocentro y acabó marcando 38 goles en dos años. Julio fue el enlace entre los años malos y la edad de oro del sevillismo. Su traspaso al Real Madrid sirvió de sostén económico para afrontar dos contrataciones históricas: las de Luis Fabiano y Frederic Kanoute.</p>
<blockquote><p>LuisFa y Kanoute, ¿la mejor delantera de la historia del club?</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Antes de saltar a Europa, Luis Fabiano era estrella en Brasil. Tan estrella era que su figura llegó a provocar un cisma ni más ni menos que en la directiva FC Barcelona, que no se ponía de acuerdo en el nombre del delantero a fichar; unos querían a Samuel Eto’o y otros, a <i>LuisFa</i>. No obstante, su desembarco en el viejo continente no fue exitoso de primeras. Luis Fabiano decepcionó en el Oporto, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2005/05/19/mas_futbol/1116453602_850215.html">lo que posibilitó su llegada a Sevilla</a>. Algo similar sucedió con Kanoute, cuyo nivel en la Premier League no hacía presagiar lo que vendría luego.</p>
<p style="text-align: justify">La primera temporada de Kanoute y Luis Fabiano, <a target="_blank" href ="http://cdn.20m.es/img/2006/05/11/428937.jpg">si bien fue histórica en lo colectivo</a>, no resultó espectacular. Ninguno sobrepasó los seis tantos en liga y a menudo alternaban presencia en el once con el argntino Javier Saviola. Cuando explotaron, eso sí, ya fue para siempre. Entre ambos dejaron más de 220 goles con la camiseta andaluza y el recuerdo de una pareja futbolística impresionante y complementaria. Kanoute era la elegancia, el juego entre líneas; la clase. Luis Fabiano era la agresividad, el desmarque y la profundidad. Unidos, quizás formaron la mejor delantera de la historia del club.</p>
<blockquote><p>El éxito del Sevilla parece unido al de sus delanteros centro</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La decadencia y posterior desaparición de la dupla ofensiva tuvo su consecuencia inmediata en los éxitos del club. El Sevilla se alejó de los títulos, aunque  no por mucho tiempo. La secretaría técnica de Nervión estuvo hábil para montar un nuevo ciclo de éxito de la mano de Unai Emery. En él, la gran figura atacante iba a ser Carlos Bacca, un punta muy reconocido <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nP-unFzS2y8">en la poco relevante liga belga</a>. En cierto modo, el colombiano recordaba en sus movimientos a Luis Fabiano, con un toque añadido de velocidad y manejo del contragolpe. Sus conquistas nos son tan recientes que no necesitan ser recordadas: dos Europa Leagues y casi 50 goles en sus dos años en el Pizjuán, un currículum que ha acabado con <a target="_blank" href ="http://www.lasprovincias.es/deportes/futbol/201507/03/bacca-sevilla-milan-millones-20150703003510-v.html">Carlos en San Siro</a>, previo pago de 30 millones de euros. Bacca supuso la confirmación de que toda gloria sevillista en las últimas décadas ha estado relacionada con un nombre rutilante en su ataque. El reto de mantener la excelencia recae ahora en los pies de Ciro Inmobile. <i>Buona fortuna</i> para él; el listón está alto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>25</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pablo Aimar: fútbol y profecía</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Jul 2015 02:00:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Bochini]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Ranieri]]></category>
		<category><![CDATA[Héctor Cúper]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo Ángel]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Ortega]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Aimar]]></category>
		<category><![CDATA[Rafa Benítez]]></category>
		<category><![CDATA[Real Zaragoza]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Baraja]]></category>
		<category><![CDATA[Saviola]]></category>
		<category><![CDATA[SL Benfica]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=174980</guid>
		<description><![CDATA[«Y será entonces, en el espacio extendido entre la sierra de Cochinoca y el cabo San Pío de la isla Grande de Tierra del Fuego, cuando surgirá él, cual cometa presagiando la llegada de algo mayor. Menudo, ligero, de cabellera pintoresca, que la tocará con el pie derecho, como un ángel. Será amado. También por [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>«Y será entonces, en el espacio extendido entre la sierra de Cochinoca y el cabo San Pío de la isla Grande de Tierra del Fuego, cuando surgirá él, cual cometa presagiando la llegada de algo mayor. Menudo, ligero, de cabellera pintoresca,<span id="more-174980"></span> que la tocará con el pie derecho, como un ángel. Será amado. También por</i> D10S, <i>que entonces será niño, de regate incesante, imparable, y zurda ya inmortal. Generación tras generación, en el ciclo del fútbol.»</i> (Anónimo).</p>
<p style="text-align: justify">En el año 74 del siglo XX, Ricardo Enrique Bochini se consolidó como estrella argentina y símbolo del fútbol que le gustaba a la gente. Maradona, embelesado por su juego, lo disfrutaba e imitaba mientras se acercaba a su sueño de ser profesional.</p>
<p style="text-align: justify">Más de dos décadas después, con la profecía olvidada, o mejor dicho, deteriorada por abuso, algo pasó en el estadio Monumental de Buenos Aires. Fue el aviso del segundo advenimiento, el de Lionel Messi, aunque en aquel instante, nadie se dio cuenta.</p>
<h4>El Payaso y los Cuatro Fantásticos</h4>
<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>ran tiempos felices para River Plate. Acababa de ganar la Copa Libertadores frente al América de Cali de la mano del príncipe Enzo Francescoli. Hernán Crespo lo acompañaba en aquella punta de ataque, y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/08/ariel-ortega/">el extraordinario Ariel Ortega</a> los alimentaba desde la segunda línea, mientras que figuras de renombre internacional como Sorín, Almeyda, Celso Ayala o el <i>«Mono»</i> Burgos ponían cimientos a aquel equipo, uno de los últimos latinoamericanos que poco tuvieron que envidiar a las potencias de la vieja Europa. Luego se alzaría con el torneo Apertura de 1996, título que constaría en el Palmarés de todos estos jefes y de un pibe de 16 años al que se le permitió compartir una noche con ellos. Le apodaban <i>«El Payaso»</i>.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El jugador favorito del Diego era una «gallina»</span>El mote generaba conflicto. De hecho, el chico no lo aceptaba; aunque la verdad, su pinta esbozaba sonrisas. Su cabeza llena de rizos mantenía una proporción de dibujo animado con respecto al resto de su cuerpo, el lunar de su rostro resultaba simpático y encima parecía vestir tres tallas más de la que le convenía, provocando <a target="_blank" href ="http://lpm.cdnfsn.com/imagenes/670x400/aimar_923470071.jpg">una imagen bombacha</a> en consonancia con los pantalones de Aladdin o, efectivamente, con algunos payasos de circo. Además, el fútbol de Aimar era muy divertido. Basado en la pared, que tan como propia siente Argentina y todavía más la afición millonaria, salpicaba esos pases con eslaloms, giros y variados gestos técnicos llenos de engaño, a una velocidad perfecta en términos lúdicos, pues compaginaba la eficacia productiva con el agrado al ojo humano, que se daba cuenta de todo. Era un show involuntario. Maradona decía que nadie le llenaba como él.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Aimar sucedió al Burro tras cumplir la mayoría</span>Ocurría que Aimar, inteligente, quería separarse de la etiqueta excéntrica que solía preceder a cada nuevo talento argentino, y era de justicia que así fuese. Desde que llegó a Primera, mostró una profesionalidad, una seriedad y un carácter que denotaban no sólo madurez, sino también una pasta especial, diferente. Y el mismo cariz le aplicaba a su fútbol. Pese a tratarse de un auténtico fenómeno técnico, capaz de obrar la filigrana más vistosa, Aimar jamás se perdió en el preciosismo. Era futbolista-futbolista, su obligación y deseo consistían en la victoria y el camino más corto hacia la misma era jugar bien, con equilibrio y respeto. Fue justo esta manera de afrontar su oficio lo que le facilitó cumplir la primera misión imposible que le fue encomendada: recoger el testigo del <i>«Burrito»</i> Ortega en el verano del 97, cuando éste, que quizá era el atacante más desequilibrante de Sudamérica, se mudó a Valencia para desgracia de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-louis-van-gaal-entrenador-barcelona-doblete-debate-rivaldo-filosofia-sistema/">Van Gaal y del Barcelona</a>. Ariel faltó en casa cuatro cursos completos, en los que River, con Aimar llevando la «10», campeonó cuatro veces: en dos Aperturas y dos Clausuras.</p>
<blockquote><p>La segunda mitad del año 2000 sería vivida con una intensidad bárbara por Aimar y la afición de River.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, los momentos más inolvidables se agolparon sin duda llegando al final, mediado el año 2000. El bombo de cuartos de final de la Copa Libertadores se mostró caprichoso y emparejó al River de Aimar y Saviola contra el Boca de Riquelme. La eliminatoria paralizó el planeta fútbol y puso a la Liga argentina en un lugar privilegiado. La ida se presentó con un despliegue de juego alegre y ofensivo <i>made in</i> River Plate, con Pablo tocando la pelota de modo compulsivo y el Conejo sembrando el pánico en la zaga bostera. Paulatinamente, el encuentro giró porque Riquelme era muy bueno, pero un heroico Yepes mantuvo el 2-1 que daba ventaja a los millonarios para visitar la Bombonera. Una vez allá, lo dicho: Riquelme era terrible. River poseía un ataque más eléctrico, rico y bonito, pero Juan Román dominó la noche hasta convertir en dolor humano la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OAMLR--E8dk">frustración deportiva</a>. Boca la recuerda como una de sus más felices, y como la del retorno de Palermo, que reapareció, marcando el 3-0 definitivo, tras seis meses de lesión. Aimar sufrió muchísimo.</p>
<p style="text-align: justify">Y como por arte de magia y cura de balón, Ariel Ortega, quien había emigrado a Europa para que Aimar se erigiese como el gran líder, regresó al Monumental tras su díscola aventura transoceánica. Durante seis meses, ambos convivirían junto a Juan Pablo Ángel y el propio Javier Pedro Saviola, dando origen al eterno River Plate de los Cuatro Fantásticos, presentado en sociedad <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=heAeBnbLxDM">el 27 de agosto de aquel 2000</a>, en un River 4-Rosario Central 1. Reviviendo tan solo el resumen de aquel choque, así como el timbre de voz usado por los locutores nacionales para expresar cómo jugaban, se comprende el brutal impacto cultural que imprimió aquel conjunto. Ángel fijando como delantero centro, Saviola picando a los espacios, Ortega burreándose a sus inferiores y Aimar uniendo a los tres cracks encadenaron exhibición tras exhibición. A base de toque y arte, borraron del corazón de River la pena por la caída ante Boca. Pero llegaría la primera despedida de Pablo Aimar. Era imposible retenerlo. El Valencia de Héctor Cúper, uno de los equipos TOP de la Champions League, había pagado por él 24 millones de €uros.</p>
<h4>La Final de 2001 y el Valencia de Benítez</h4>
<p style="text-align: justify">Pablo Aimar debutó como ché en un partido de Liga de Campeones contra el Manchester United. Sir Alex Ferguson y su histórico doble pivote, formado por Roy Keane y Paul Scholes, le dieron la bienvenida. Quien escribe este texto tenía entonces 12 años y nunca, nunca, olvidará la viva pasión que Michael Robinson y, sobre todo, Carlos Martínez transmitieron durante la emisión del choque en Canal Plus. Aimar completó una actuación <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/noticias/archivo-de-noticias/26473-pablo-aimar-hizo-vibrar-a-mestalla-en-su-debut">absolutamente cautivadora</a>. Enamoró a España en 45 minutos. Qué pedazo de mago, por favor.</p>
<p style="text-align: justify">Héctor Cúper, técnico de fama ultra defensiva ganada a pulso, representaba un caso curioso. Aunque el fútbol de sus equipos era sin duda conservador, sus alineaciones parecían súper ofensivas. Aquel día salió con Baraja (de pivote), Kily González (de interior izquierdo), Angulo (de interior derecho), Mendieta (de mediapunta), Aimar (de delantero) y Carew (de delantero) a la vez. Con dicha configuración, a Pablo le costó entrar en juego, sus apariciones fueron esporádicas. En el segundo periodo, Mendieta bajó al interior derecho, Angulo subió a la delantera y Aimar bajó a la mediapunta. Y comenzó la obra maestra. Mestalla había disfrutado (a cuenta-gotas, pero disfrutado) de la inagotable magia del<i> Burrito</i> Ortega hacía apenas un rato, pero <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=xskVzZL8p30">el virtuosismo asociativo</a> de ese Aimar, sus paredes y su pausa cabal… aquello era otra cosa. Sin demora, se convirtió en una estrella.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Aimar fue suplido en el minuto 45 de la Final</span>Aquella misma temporada el Valencia volvería a jugar la Final del torneo máximo, doce meses después de la durísima derrota en París. Por desgracia, se ahogó en la orilla de nuevo. En esa ocasión, en la tanda de penaltis. El equipo estaba más preparado y compitió contra el Bayern de igual a igual, tanto con el plan A como con el plan B. El primero contaba con Aimar, de mediapunta, escoltado por el mediocentro Baraja y los interiores Mendieta y Kily. Pablo jugó bien, pero no estaba dominando el encuentro ni mucho menos, incluso le faltó un poco de presencia. Por eso, en el minuto 45, Cúper le quitó del campo y dio entrada a Albelda, transformando el 4-3-1-2 (rombo) en un 4-4-2 con doble pivote. La decisión no perjudicó demasiado, además Effenberg estaba disputando el mejor partido de su vida y había que intentar algo para reducirlo, pero <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/historia/la-historia-del-valencia/el-siglo-xxi/167">como se perdió, aquello trajo cola</a>. Se consideró la gota que colmó el vaso del conservadurismo de Cúper. Se marchó al Inter. Y a Mestalla, llegó Rafa Benítez.</p>
<blockquote><p>Benítez cambió el 4-3-1-2 de Cúper (rombo y dos puntas) por un 4-2-3-1 (doble pivote y un punta), pero el Valencia fue más ofensivo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Benítez supuso una cuasi-revolución. Y era lo mínimo. Mendieta se había marchado a la Lazio y, sin él, el sistema de Cúper no se sostenía. Entre todas las que tomó, sobresalieron dos decisiones que dieron forma al nuevo Valencia. La primera, apostar radicalmente por el doble pivote Albelda-Baraja, tan denostado hasta entonces. Como consecuencia, Rubén explotó hasta convertirse en uno de los centrocampistas más dictatoriales del circuito europeo. A menudo se le recuerda como un llegador, pero fue bastante más que eso. Baraja actuaba de auténtico cerebro, era capaz de articular una posesión y un ataque organizado muy versátil, y liberarle, descargarle de la obligación de guardarle la espalda al resto, fomentó su participación ofensiva. Y así, el Valencia ganó posesión. Eso sonaba a música para Aimar, pero quedaba un escollo para él. En pos de formar un doble pivote, una de las tres posiciones del ataque debía desaparecer: o se jugaba sin mediapunta, o se jugaba con un solo delantero. Pablo resultaba amenazado. Sus cifras goleadoras eran ínfimas, y el plantel ché no disponía de ningún<i> killer</i> capaz de soportar por sí mismo toda la carga anotadora. Pese a ello, Benítez confió en Aimar. Hubo de convivir con la falta de pegada, fue una limitación real e importante, pero compensó. <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/otros/8822-Ruben-Baraja-y-Pablo-Aimar,-candidatos-al-Bal%C3%B3n-de-Oro-2002">El péndulo conformado por Baraja y Aimar</a>, a pleno rendimiento, dominó la Liga. Puede decirse, así para empezar, que Rafa Benítez regaló a Europa al gran Aimar. Sucedió tal cual.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Aimar ocupaba todo el ancho del campo</span>Revisitando los partidos del Valencia de las dos Ligas, lo que más asombra de Pablo Aimar, con suma diferencia, es la enorme cantidad de metros que abarcaba. A lo ancho del campo, cubría la práctica totalidad del terreno, iba de banda a banda, sin perder electricidad. Y ahí residía su faceta más condicionante. Estaba constantemente ofreciendo soluciones para avanzar con la posesión controlada; no se podía sujetar o marcar a un enganche que se movía tantísimo, y cuando manejaba la pelota, quitársela resultaba casi imposible. Tras ese punto, lo que tocase. No es nada habitual encontrar en un hombre un dominio tan perfecto tanto de la pared -primer toque- como de la pausa. Destrozaba defensas con la mezcla. Además, sus caídas a los costados permitieron a, sobre todo, Vicente y Angulo compensar su déficit goleador. La diagonal hacia el área se despejaba tras su desmarque. Ambas alas se hicieron de oro. Los conciertos de Aimar en esta época se contaron por docenas. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=oZmm2uBzW_s">Aquí uno de ellos</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Sin lugar para el debate, el ciclo de Benítez en Mestalla pasó a la historia por su firme seguridad defensiva. La zaga liderada por Cañizares y Ayala dio al proyecto una rocosidad y un cuidado por el detalle que derivó en títulos. Pero la creatividad impulsada por Aimar, a su vez impulsado por Baraja, anduvo cerca de sumar el mismo peso. Gracias a su pre-claridad atacante, un equipo sin mucha pegada, y que nunca arriesgaba más de lo prudente, ganaba partidos.</p>
<blockquote><p>Aimar conquistó a Benítez desde la más fantástica excelencia. Sin ella, Rafa comenzó a ir a lo «seguro».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La relación exitosa que mantuviera Aimar con un técnico tan marcadamente europeo como el español, que encima es un reconocido obseso táctico, prueba la categoría competitiva del futbolista. Supo hacerse valer hasta para quien la palabra <i>«equilibrio»</i> atesora una importante carga de perfume erótico. Con su inteligencia, con su magnífica sencillez, convenció al más pragmático de los entrenadores de que apostase por el juego puro en la segunda demarcación más adelantada de su sistema, aunque la rentabilidad directa jamás fuera a superar <a target="_blank" href ="https://en.wikipedia.org/wiki/Pablo_Aimar">la escasa cifra de 10 tantos</a>. Dicho esto, el desgaste fue tremendo. Para justificar su titularidad, Aimar debía rayar la excelencia noche tras noche. Eso le hizo ver menos indiscutible de lo que en realidad fue, y con certeza, acortó la comodidad de la convivencia. En cuanto perdió frescura, Benítez empezó a dar cancha a goleadores más prolíficos o a centrocampistas de mayor impacto defensivo, según la necesidad. Y poco a poco, se apagó la llama más fogosa de <i>El Payaso</i> más serio, más constante. El de la credibilidad.</p>
<p style="text-align: justify">Aimar, prematuramente machacado a nivel físico, empezó su calvario con las lesiones y, para colmo, se topó con Ranieri, con quien no hizo buenas migas. Luego, de la mano de Quique Sánchez Flores, retomó un poco el vuelo, sin alcanzar el glorioso funcionamiento de antaño pero volviendo a marcar diferencias en la élite internacional. Tanto el Real Zaragoza como el SL Benfica gozaron de ese Aimar de los últimos años, menos activo, menos móvil, más irregular en sus apariciones, pero igualmente soberbio en la lectura de los tiempos y la dirección de los ataques. De hecho, Da Luz viviría <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/benfica-di-maria-david-luiz-ramires/">un año de lo más seductor</a> bajo su mando y manto, en la temporada 2009/10, regresando, posicionalmente, a los tiempos de Cúper, pero impregnando el sistema con un aroma muchísimo más creativo y liberal. García cerraba el rombo, Di María y Ramires activaban los costados y Cardozo y ¡Saviola! definían sus servicios. En última instancia, emigró a Malasia, buscando el tributo del exotismo, no sin después regresar a casa para decir adiós. Se le vio poco por el Monumental. Su cuerpo dijo basta. La carrera de un genio había finalizado. Para pena, incluso, del número 1.</p>
<p style="text-align: justify">En su honor, no olviden la profecía. El tercer<i> D10S</i> tampoco nacerá sin ayuda. Necesitará <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/ricardo-bochini-el-embrujo-copa-libertadores/">al nuevo Bochini</a>, para que le inspire una vez más. Recordad: bajito, con melena singular y mucho fútbol. Diestro. Y argentino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>57</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El ciclo Messi</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Jul 2015 02:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Bielsa]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2014]]></category>
		<category><![CDATA[Di María]]></category>
		<category><![CDATA[Ever Banega]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Batistuta]]></category>
		<category><![CDATA[Garay]]></category>
		<category><![CDATA[Lavezzi]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos Rojo]]></category>
		<category><![CDATA[Martino]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Origen]]></category>
		<category><![CDATA[Otamendi]]></category>
		<category><![CDATA[Pastore]]></category>
		<category><![CDATA[Redondo]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Sabella]]></category>
		<category><![CDATA[Tévez]]></category>
		<category><![CDATA[Verón]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=172241</guid>
		<description><![CDATA[“¡Ya salen, ya salen! Míralos, ¡son unos picapedreros!”. La televisión argentina no podía contenerse. Tras reunir sin éxito una de las mayores constelaciones de su historia en el Mundial 2006, Brasil se había plantado en la final de la Copa América 2007 con un bloque y juego más que sombríos. Los Vagner Love, Josué, Mineiro [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>“¡Ya salen, ya salen! Míralos, ¡son unos picapedreros!”</i>. La televisión argentina <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rd1F9_vt0KQ">no podía contenerse</a>. Tras reunir sin éxito <a target="_blank" href ="http://diarioadn.co/polopoly_fs/1.15476.1343914765!/image/image.jpg_gen/derivatives/p4-3d1263x947/image.jpg">una de las mayores constelaciones</a> de su historia en el Mundial 2006, Brasil<span id="more-172241"></span> se había plantado en la final de la Copa América 2007 con un bloque y juego más que sombríos. Los Vagner Love, Josué, Mineiro o Elano parecían muy poca cosa, incapaces de vestir esa camiseta. Al otro lado estaba Argentina, que había coleccionado victorias con una superioridad casi sin precedentes. Existía en el país el pensamiento de que jamás se había disfrutado de tanto talento junto. Apunten: Zanetti, Ayala, Riquelme, Verón,  Tévez, Crespo… y Messi. Más Gaby Milito, Mascherano, Aimar, Cambiasso… Una mezcla perfecta entre jóvenes, maduros y leyendas consagradas que iba a más de tres goles por partido. Argentina nunca había sido tan, tan favorita ante Brasil. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6WPSAaQRHMo">Pero Argentina perdió</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Aquella derrota supuso un punto de inflexión –negativo– para la camiseta albiceleste. Los catorce años sin títulos, que parecían circunstanciales, de repente tenían otro aspecto. ¿Cuándo se rompería la racha? Después de todo, si no había sido con ese plantel, ¿cuándo sería? El semillero argentino había reaccionado con orgullo a la (des)aparición celestial de Diego Armando Maradona. Tras él llegaron acontecimientos como Batistuta (<a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1J36Yt5o_Mc">máximo goleador de la historia</a> de la Selección), Fernando Redondo (quizás el mejor y más puro <i>“5”</i> que dio la nación) o Riquelme (mejor jugador de la historia de Boca). Incluso puede decirse que en 2002, Argentina acudió a una Copa del Mundo con el mejor engranaje colectivo en décadas de la mano de Marcelo Bielsa. Pero nada había bastado. Los años caían y las derrotas se acumulaban. Solo los treintañeros recuerdan ya una Argentina campeona.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Jugar con Argentina te quita prestigio»</i> (Carlos Tévez, 2 de septiembre de 2011).</p>
<blockquote><p>El S.XXI no conoce triunfo argentino. Cada derrota hacía más probable la siguiente. Hasta hoy.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lionel Messi es un insurrecto. Un hereje contra la historia. En el rosarino, el fútbol encontró a la primera figura en treinta años a la <a target="_blank" href ="http://www.masconazo.com/sports/images/pelemessidi.jpg">altura de sus reyes pétreos</a>. Nacido en la tierra de su antecesor, Messi recibió de manera natural una comanda sin lógica: reeditar la obra irrepetible e insuperable de Maradona con Argentina. Daba igual que tal cosa fuera, literalmente, imposible. Las historias especiales del mundo del balompié se suceden en contextos sociales y deportivos tan particulares que el propio fútbol se asegura de que no puedan duplicarse. Pedirle a Messi una historia de amor <a target="_blank" href ="https://lachamusca.files.wordpress.com/2007/10/maradona2.gif">con <i>“la Diez”</i></a> como la que vivió Diego tendría el mismo sentido que exigirle a cualquier estrella (pasada o futura) que llegase al Real Madrid que pusiera su nombre a la <a target="_blank" href ="http://static.betazeta.com/www.ferplei.com/up/2010/02/distefano_destacado.gif">altura de Alfredo Di Stefano</a>. Tan ilógico como demandarle al próximo megacrack del FC Barcelona que se alce por encima de los números y títulos del propio Messi. Los gigantes del balón dejan su marca en territorios por conquistar. Todos menos Leo, obligado a <i>bancarse</i> ese imposible.</p>
<blockquote><p>Argentina necesita sentirse Argentina para competir. Son un fútbol basado en el orgullo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lo que Diego Maradona fue para la Selección quedó explicado en su momento en el tercer párrafo del artículo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/analisis-crisis-futbol-argentino/">«Solo queda el potrero»</a>. Mucho más que un Mundial, su legado tuvo que ver con la exaltación del orgullo argentino. Alrededor del liderazgo de Diego nació una competitividad extrema de unos futbolistas, en algunos casos, bastante limitados. La imagen del triunfo es México 86 pero el resumen del <i>maradonismo</i> se condensa en Italia 90. Si uno repasa el campeonato, verá que el Pelusa lo finalizó con 0 goles en 7 partidos (había hecho 5 en 7 encuentros en suelo mexicano). Maradona afrontó el torneo muy castigado del tobillo y casi no hubo señales de sus galopadas <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=HJ-KEzL7EDg">en la primera fase</a>, en la que Argentina quedó tercera. Pero entonces llegó la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=wu0FfcdZQ18"><i>«corrida memorable»</i></a> ante Brasil. Una inolvidable injusticia futbolística ante el enemigo íntimo. El milagro del Diez obligaba al resto a derramar sangre si era necesario. A partir de ahí, Argentina fue avanzando rondas sin necesidad de ganar, con el arquero Goycoechea <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=q_2bFXWhxQs">parando mil penaltis</a>, todo rodeado de un sufrimiento extremo. Maradona no decidía los partidos con goles o asistencias, pero resultaba objetivo que sin él, la albiceleste no hubiera durado ni un minuto en el Mundial. Alemania acabó con el sueño del tricampeonato pero en la camiseta argentina se había grabado un gen ganador que le permitió levantar dos Copas América en 1991 y 1993 sin tener a Maradona en sus filas.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify"><i>(Hasta aquí la historia argentina entre 1986 y 2011. Sepamos qué hubo más allá.)</i></p>
<blockquote><p>La tarea de Leo Messi en Argentina tenía connotaciones por encima incluso de los propios títulos</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Leo Messi arranca como número uno del planeta en 2009. Es ahí, un año antes del Mundial de Sudáfrica, donde comienza <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/analisis-etapa-sabella-messi-maradona-batista/"><i>“Que de la mano de Leo Messi”</i></a>, artículo que narra con máxima precisión toda la etapa de Messi en la Selección entre 2009 y 2013. Es la de Leo una historia de madurez tardía, un encuentro entre dos entes (jugador y Selección) destinados a quererse y que sin embargo, llegaron a odiarse casi sin matices. Leo, amando a su país, viajaba con pavor hacia un fútbol y una cultura todavía imposibles de descifrar para él. El pueblo argentino, por su parte, reaccionaba con ira al no poder adorar a quien ya era rey. Por el camino erraron unos y otros, y fue en 2012 cuando la barrera por fin cayó. Había costado pero Messi ya era <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=fynBy_Z-7nw">el futbolista del siglo</a> también con Argentina.</p>
<p style="text-align: justify">Pese a ello, la prueba del algodón estaba por llegar. La Copa del Mundo de Brasil definiría el impacto real de Messi en la historia de la Selección. Lo cierto es que globalmente Argentina llegaba bien. El bloque de jugadores contaba con la edad ideal y venía actuando junto desde hacía tres años. No obstante, el once habitual de Sabella dejaba muchas dudas. La delantera acumulaba elogios pero el centro del campo y –sobre todo– la defensa eran casi un saco de boxeo para la opinión pública. Fruto del nerviosismo, Sabella inauguró el campeonato ante Bosnia con cinco zagueros, el sistema que solía utilizar cuando olía el sufrimiento. La primera parte de Argentina fue horrible, depresiva. En 45 minutos de juego se estaba tirando por tierra todo el optimismo acumulado en los dos años anteriores. No hay exageración, Argentina es tal cual, y un Mundial (que se lo digan a Bielsa) tampoco otorga tiempo de reacción. Pero entonces apareció Messi. Apareció por fin la imagen deseada: un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=DRj1tYHary0">golazo de Leo con la Diez en la Copa del Mundo</a>, celebrado <a target="_blank" href ="http://41.media.tumblr.com/9c41f017fa64a70e98749853c34fcf39/tumblr_n79myzfIb71rjh70yo1_1280.jpg">como nunca</a> antes por <i>la Pulga</i>. Argentina había jugado fatal pero había ganado. Hubiera podido derrotar a Bosnia sin el concurso de Messi, pero hubiera sido imposible ser feliz aquella noche sin la ilusión de tenerle.</p>
<blockquote><p>Messi puso lo imprescindible para que Argentina comenzara a recobrar el placer de ser ella misma</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras Bosnia llegó Irán, quizás la peor actuación de Argentina en la Copa. A nivel de juego lo cierto es que no había muchas noticias positivas; Messi la tocaba poco, Di María intentaba miles sin éxito y apenas sí se sucedían cortes milagrosos de Mascherano. Asomaba de nuevo la depresión cuando Messi, tras 90 minutos opacos como no se le recuerdan, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=qRaSyjRRc40">inventaba otro golazo excepcional</a>. Las dudas quedaban sepultadas por la euforia que generaba ver a Leo decidir. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0yGJOICdXHI"><i>“Gracias a Dios, el enano frotó la lámpara”</i></a>, exclamaba Romero tras el choque. Messi comenzaba a penetrar en unos compañeros que, ahora sí, creían tener el as de la baraja. Estaban cambiando cosas. En octavos llegó la brutal exhibición de Di María ante Suiza, definida de la mejor manera: <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0PbrDfCJKK4">gol del <i>Fideo</i> tras cabalgada</a> de Messi en el minuto 118. En el 120, <a target="_blank" href ="http://www.rpp.com.pe/pict.php?g=-1&amp;p=/picnewsa/1390743.jpg">palo milagroso</a> de Suiza. El tono épico estaba ya servido. ¿A qué nos recordaba todo esto?</p>
<p style="text-align: justify">El final feliz quizás se estropeó cuando, ante Bélgica, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TnWNFBVdbsw#t=2m44s">un pase inaudito de Leo</a> obligó a Di María a una carrera inasumible hasta para él. Con Angelito fuera y Messi, Agüero e Higuaín muy lejos de sus plenitudes físicas, los de Sabella dejaron de poder atacar. Pero daba igual. Argentina ya era Argentina de nuevo. A partir de aquí, los elementos menos dotados (y más discutidos) de la Selección pusieron <i>“el huevo”</i> histórico que les había caracterizado en el pasado. Para el recuerdo la actuación del flojísimo Basanta (todo un homenaje a los Troglio, Giusti y compañía), <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4DTJbu_hfg4#t=9m19s">el corte acrobático de Garay en el minuto 94</a> ante Bélgica, el cruce de Mascherano ante Robben, los kilómetros de Biglia, los penaltis de Romero ante Holanda (<i>déjà vu</i>), el cierre con codazo de Rojo ante Wijnaldum… Incluso los primeros 45 minutos de Messi ante Alemania, sus mejores del torneo, se basaron en un derroche físico y emotivo que no estaba para sostener. Argentina hincó la rodilla, sí. Y es Argentina un país tremendamente exitista; si no hay triunfo, no hay gloria (y más en el caso de Messi). Pero esta vez iba a ser distinto. Exactamente igual que sucedía tras la final de Italia 90 (<a target="_blank" href ="http://mla-s2-p.mlstatic.com/el-grafico-3692-i-grandes-fotos-del-mundial-italia-90-4160-MLA2792265854_062012-F.jpg">Ver Portada <i>“El Gráfico”</i></a>), el pueblo se sintió unido a ese grupo, había compartido su sufrimiento, generándose así un nivel de empatía inesperado. <a target="_blank" href ="https://pbs.twimg.com/media/CHUXdIMWoAIuPoD.jpg:large"><i>“Nunca lo vamos a olvidar”</i></a>. Leo regresó sin su Mundial, pero había recuperado el <i>argentinismo</i>. El valor de esa camiseta.</p>
<blockquote><p>La herencia del Mundial ha hecho de Argentina algo que, por nivel de futbolistas, quizás no es</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“Argentina tiene un equipazo”</i>. La sentencia data de junio de 2015, escasos 12 meses después del comienzo de la Copa del Mundo. Faltan días para el arranque de la Copa América y Argentina, en efecto, es muy favorita. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Umo3VEWELxM">Leo Messi ha recobrado el nivel</a> físico que hubiera soñado tener en Brasil, algo que condiciona el sentir general. Pero hay algo más detrás. De repente, se mira distinto a los convocados por Martino. Se sumaron Otamendi y Banega, de grandes temporadas en Valencia y Sevilla pero tampoco novedades desconocidas. Ambos formaron parte del proceso desde 2011. Entonces, ¿existe ese equipazo? </p>
<p style="text-align: justify">Con la Champions League como máxima prueba de calidad <i>“élite”</i>, un vistazo al núcleo duro nos dice que los Romero, Biglia, Rojo, Gago, Banega (más los Fede, Palacio o Basanta) jamás tuvieron peso relevante en la Copa de Europa. Otros, como Lavezzi, Garay, Zabaleta o Pastore sí que la juegan cada año, aunque queden lejos de frecuentar las semifinales. El dominio de la competición se reserva <a target="_blank" href ="http://www3.pictures.zimbio.com/gi/Lionel+Messi+Carlos+Tevez+Argentina+v+Mexico+YPDhwMXNr7ql.jpg">para la delantera</a> y Javier Mascherano, es decir, para las piezas intocables, aquellos de los que nunca se dudó. Sucede que Argentina es hoy un escenario mucho más agradable y placentero. El citado Pastore es el mejor ejemplo de ello. Siendo un jugador innegablemente <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/boca-juniors/futbol/Lagunero-irregular_0_829717362.html"><i>lagunero</i></a>, su integración ha sido inmediata, suave, casi idílica. La misma camiseta que hizo de Verón un apestado y de Aimar algo irrelevante, parece no pesar para <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-di-maria-argentina-martino-messi-sabella/">el <i>Flaco</i></a>.</p>
<p style="text-align: justify">Y así, con felicidad e ilusión, Argentina se prepara esta noche para intentar romper una sequía de 22 años. En Chile ante Chile, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iIOIRalHwdU">un toro capaz de embestir</a> como pocos actualmente. Pero Argentina está confiada porque se siente Argentina. Qué mejor ejemplo que frente a Uruguay, un choque de terrible dureza en el que cada pieza de la albiceleste metió todo sin arrugar lo más mínimo. <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/copa-america-2015-argentina/va-Leo-vamos_0_1383461642.html">Empezando por Messi</a>. A él corresponde haber devuelto al país a la senda de grandeza de antaño. Sabe Leo que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=P_RCD4h5MOs">necesita imperiosamente</a> este título, pero el ciclo Messi ya está rentabilizado para Argentina. Solo una vez en la historia lograron encadenar final del Mundial y Copa América en el plazo de un año. Fue en 1991, tras la Copa del Mundo de Italia, cuando llevar la <a target="_blank" href ="http://upload.te3p.com/uploader/587199/11276145482.jpg">azul y blanca</a> otorgaba prestigio. Como hoy.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-lionel-messi-barcelona-nuevo-sistema/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/messi/03.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/analisis-ligas-ganadas-barcelona-leo-messi-temporada-2008-2009/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/messi/05.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>47</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
