<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Riquelme</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/riquelme/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>«Perdóname, Messi»</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 May 2016 02:00:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA["Checho" Batista]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Boca Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2011]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2010]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2014]]></category>
		<category><![CDATA[Copa Libertadores 2007]]></category>
		<category><![CDATA[Ever Banega]]></category>
		<category><![CDATA[Gago]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Sabella]]></category>
		<category><![CDATA[Sevilla FC]]></category>
		<category><![CDATA[Unai Emery]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=207876</guid>
		<description><![CDATA[La historia que escucharán a continuación demuestra que el destino puede modificarse. Que es volátil, fruto de nuestras acciones o que quizás ni existe. El fútbol ofrece uniones tan perfectas que aparentan estar escritas de antemano. Xavi Hérnandez y Andrés Iniesta son un ejemplo. Uno catalán y el otro de Albacete, cuesta pensar que no [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La historia que escucharán a continuación demuestra que el destino puede modificarse. Que es volátil, fruto de nuestras acciones o que quizás ni existe. El fútbol ofrece uniones tan perfectas que aparentan<span id="more-207876"></span> estar escritas de antemano. Xavi Hérnandez y Andrés Iniesta son un ejemplo. Uno catalán y el otro de Albacete, cuesta pensar que no nacieron para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Sf9bFzvYm-Q">dominar y ganar todo juntos</a> con marca registrada. Era <i>“el destino de ambos”</i>. Ever Banega (Rosario, 1988) también parecía tener una senda gloriosa trazada para su carrera. Banega integraría junto a Ezequiel Garay y Sergio Agüero el comando de tres guardaespaldas que ayudaría a Leo Messi, el gran genio del presente siglo, a levantar en Brasil la Copa del Mundo de 2014.</p>
<p style="text-align: justify">Años después, la empresa resultó fallida por parte de todos, aunque con matices. Garay <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=cmw7zhpoIW8">cumplió en suelo brasileño</a> y llegó a jugar en el Real Madrid, si bien de forma breve. El Kun, por su parte, quizás no ha sido el monstruo que prometía, pero nadie le sacaría de la lista de los diez mejores delanteros del mundo en el último lustro. ¿Y Banega? Bueno, eso merece ser narrado con calma…</p>
<blockquote><p>Banega es la historia de un candidato a fenómeno que lucha contra ese recuerdo. ¿Vencerá?</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este cuento, que se desarrolla y acaba muy próximo al nombre de Messi, arranca de igual modo unido a Leo. Y es que el pequeño Ever también nació en Rosario, a poca distancia de su futuro compañero y al que ya enfrentaba en los picados del barrio. <i>“Nos vimos varias veces. Menos mal que se fue pronto, porque siempre nos pintaba la cara”</i>, dijo años después. Como sucede a menudo, uno de los gigante del país, Boca Juniors, pescó al joven talento de la cantera de Newell’s. En La Bombonera quedaría relacionado de inmediato con dos nombres fundamentales: Fernando Gago primero y más  tarde, Juan Román Riquelme.</p>
<p style="text-align: justify">En Argentina andaba todo el mundo loco con Gago. Parecía la resurrección en vida del fantasma perdido del <i>“cinco”</i> clásico. La vuelta a las canchas de Redondo. En España se le comparaba con Guardiola, otro mito, que para el caso era lo mismo. El Real Madrid se deja llevar por la fiebre del momento y ficha a<span class="pullquote_right">¿Era un «5» o enganche? Daba igual: tenía aroma de fenómeno absoluto</span> Gago en diciembre de 2006. En la media de Boca queda un vacío que le tocará a Ever rellenar. Banega debuta en febrero de 2007, apenas dos meses después de la marcha de Gago. La etiqueta de sucesor (¿?) es instantánea. Pero Ever era distinto. Su fútbol tenía otros elementos. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1JRMtzGrGyY">Él conducía, regateaba, hacía ruletas</a>… Jugaba como un <i>“diez”</i> pero en zonas propias del mediocentro. ¿Qué era Banega? No estaba claro, y esa indefinición no sería resuelta hasta casi una década después. El caso es que Banega, bien visto, estaba mucho más dotado técnicamente que Gago. Siendo sinceros, si uno repasa sus acciones de entonces, la sensación que se te queda es la de estar ante un fenómeno en ciernes. Su titularidad no se hizo esperar y durante ese 2007 vivió un año de consagración en el once bostero bajo la tutela futbolística de la gran estrella de la historia del club: Riquelme. Juan Román, cedido por el Villarreal en edad de plenitud, dominó la Copa Libertadores como no se recuerda. Banega, escolta de Román en la medular, salió campeón de América. Todo iba muy rápido. Demasiado rápido. Seguramente inmaduro, con apenas 19 años y menos de 50 partidos en Primera, Ever fue traspasado por el club xeneize. Llegaba el salto a Europa.</p>
<blockquote><p>Banega pagó como pocos las prisas del fútbol argentino por recaudar dinero con sus jóvenes cracks</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aterrizar en enero, a mitad de temporada, costando 16 millones de euros y en un Valencia en estado de máxima convulsión social y deportiva. La mezcla tenía todos los ingredientes para derivar en caos. Banega, que enseguida granjeó fama por sus comportamientos excéntricos <a target="_blank" href ="http://www.lasprovincias.es/valencia/20080304/deportes/futbol/ever-banega-positivo-control-200803040522.html">e irresponsables</a>, no lo tenía fácil. Con todo, sus inicios no fueron malos. Dejó algunos gestos de calidad y titularidades puntuales con Ronald Koeman en el banquillo. Además ganó la Copa. Sin embargo, la llegada de Unai Emery significaría su cesión al Atlético. El hombre que le cambiaría la vida, curiosamente, de entrada dijo <i>“no”</i> a su figura.</p>
<p style="text-align: justify">Cinco titularidades en Liga y un solo gol. El paso de Banega por el Manzanares fue completamente estéril. El Atleti ni se piensa en ejercer la opción de compra de 10 millones y sobre Ever empieza a instalarse la duda. Con todo, en su camino aparece por fin la Selección. Diego Armando Maradona comienza a llamarlo <span class="pullquote_left">La Copa América 2011, un gran palo para Banega</span>tras su retorno al Valencia. Banega mejora su nivel en la 2009-2010 y el Mundial de Sudáfrica surge en el horizonte a modo de remota ilusión. Por desgracia para él, <i>el Diego</i> queda a medio camino y realiza una convocatoria <a target="_blank" href ="http://staticmd1.lavozdelinterior.com.ar/sites/default/files/styles/landscape_1008_566/public/deportes/nota_periodistica/veron-messi-web.jpg">mezcla de veteranos y jóvenes</a> que abre el camino del futuro pero no termina de cuajar. Esfumado su primer Mundial, el debut internacional se aplazaría hasta la Copa América 2011. Y qué debut… Banega había completado otra temporada rutinaria en Mestalla pero Sergio Batista ve en él al cerebro ideal para su nuevo estilo. El <i>Checho</i> quiere clonar al Barcelona y a Ever le tocará el papel de Xavi Hernández. El resultado final es desolador. Tras dos partidos horribles, los más duros en la estancia de Messi en la Selección, Banega desaparece de las alineaciones. Su primer torneo con la albiceleste es pésimo. Empieza a apuntar a juguete roto.</p>
<blockquote><p>Brasil 2014 se acercaba peligrosamente y Banega estaba cada vez más cerca de fallar a su destino</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Quizá porque los fracasos ya no le afectan, Banega arrancaría la campaña 2011-2012 como un toro. Su talento seguía vigente y en ocasiones era inevitable que brotase. En cuestión de pocos días, Ever completará dos actuaciones sublimes ante Sporting de Gijón <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=sRsBNhktDF0">y Fútbol Club Barcelona</a>, partidos que, analizados de manera individual, son dignos de uno de los mejores centrocampistas del planeta. Entonces llegó el extravagante accidente de coche en el que se rompería la tibia y el peroné, y que le colocaría a los ojos de todos como una <i>cabra loca</i> irreconducible. La credibilidad de su nombre quedó reducida a la mínima expresión. El tiempo pasaba. Brasil 2014, su destino, cada vez estaba más cerca. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/analisis-etapa-sabella-messi-maradona-batista/">De la mano de Leo Messi</a>, Argentina encontró la senda de la victoria y la coherencia. Sabella había formado un grupo cerrado y muy definido y Banega se estaba quedando fuera. A la desesperada, Ever se va cedido a Newell’s meses antes del Mundial para recordarle al Seleccionador que es él <i>“el mediocampista de la generación de Messi”</i>. Pero ya es demasiado tarde. El rosarino es excluido de la lista de veintitrés para la Copa. Se consuma la gran decepción de su carrera. Ever Banega le había fallado al fútbol.</p>
<blockquote><p>Unai Emery resolvió en 2015 la gran pregunta que había rondado al fútbol de Banega toda su carrera</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Valencia lo quería vender. Siendo más precisos, <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2014/08/10/futbol/equipos/valencia/1407627689.html">lo quería echar</a>. Fue entonces, con su prestigio en el subsuelo, cuando Unai Emery regresó a su vida. Aquel que había decidido prescindir de sus servicios con 19 años vio en él a un futbolista recuperable. Los andaluces habían vendido a Ivan Rakitic al Barcelona. <span class="pullquote_right">Unai le creó su puesto ideal: «falso» enganche</span> El croata venía de romperla como mediapunta llegador y necesitaban un sustituto. ¿Era eso Banega? Tras una década sin conocer la respuesta, el técnico guipuzcoano solucionó la cuestión táctica que rodeaba a Ever. ¿Era mediocentro o enganche? La respuesta: ninguna de las dos cosas. Emery inventó una posición en la que Banega partía como mediapunta pero tenía la libertad/obligación de bajar a crear ante la falta de iniciativa y calidad de sus pivotes reales. Así Banega triunfó en Sevilla y fue nombrado MVP de la final de la Europa League de 2015. Ever regresó a la Selección con su valor restaurado, si bien el Tata Martino eligió a Pastore el puesto de interior creativo. Banega tuvo poco peso en la Copa América de Chile. Demasiado poco quizás.</p>
<p style="text-align: justify">Y cuando parecía que había tocado techo, la 2015-2016 nos ofreció un pasito más. En la presente temporada, Banega ha liderado al Sevilla con grandeza y mucho fútbol. En ocasiones, como en los últimos <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-shakhtar-donetsk-sevilla-europa-league/">veinte minutos ante el Shakhtar Donetsk</a> en Ucrania, pareciendo incluso uno de los mejores jugadores del mundo. Hoy, Ever Banega encara una final europea ante un cinco veces campeón de Champions. Mañana, si todo va normal, será titular de nuevo en una Copa América con Argentina. Al lado de Messi. El fútbol, magnánimo él, espera el perdón de Banega.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/analisis-trayectoria-ever-banega-valencia-sevilla-argentina-messi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>38</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La carrera de Manuel Pellegrini</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Apr 2016 02:00:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[CD Universidad Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Champions League 2006]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Club Universidad de Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Cristiano Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[David Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Demichelis]]></category>
		<category><![CDATA[Fabricio Coloccini]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Riera]]></category>
		<category><![CDATA[Isco]]></category>
		<category><![CDATA[Joaquín]]></category>
		<category><![CDATA[Leandro Romagnoli]]></category>
		<category><![CDATA[Liga de Quito]]></category>
		<category><![CDATA[Málaga CF]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester City]]></category>
		<category><![CDATA[Mascherano]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>
		<category><![CDATA[San Lorenzo de Almagro]]></category>
		<category><![CDATA[Senna]]></category>
		<category><![CDATA[Toulalan]]></category>
		<category><![CDATA[Touré Yaya]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=205603</guid>
		<description><![CDATA[Al pie derecho de Manuel Pellegrini le llamaban cariñosamente «la empanada». Dicho apelativo hacía referencia a la extraña forma de su empeine, la cual no era sino una consecuencia bastante evidente de haber padecido osteomielitis durante la infancia. Nada particularmente grave en realidad, pero sí muy destacable si hablamos de un futbolista&#8230; diestro. «Nosotros lo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Al pie derecho de Manuel Pellegrini le llamaban cariñosamente <i>«la empanada»</i>. Dicho apelativo hacía referencia a la extraña forma de su empeine, la cual no era sino una consecuencia bastante evidente de haber padecido osteomielitis<span id="more-205603"></span> durante la infancia. Nada particularmente grave en realidad, pero sí muy destacable si hablamos de un futbolista&#8230; diestro. <i>«Nosotros lo molestábamos por la forma que tenía, pero el se defendía diciendo que por eso le pegaba mal a la pelota»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.latercera.com/noticia/deportes/2012/10/656-490162-9-el-lado-desconocido-y-esforzado-de-manuel-pellegrini-como-jugador.shtml">suele recordar</a> Sandrino Castec, compañero del chileno en la Universidad de Chile. <i>«Tengo un empeine gigante. Pero nunca, nunca busqué excusas de por qué no toqué mejor el balón y de mi carrera quedé ampliamente satisfecho. Fue larga y la realicé mientras estudiaba, que tiene mérito»</i>, se <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2014/02/16/actualidad/1392579888_628156.html">explicaba</a> algo contrariado Manuel Pellegrini.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Manuel Pellegrini fue un central esforzado pero no muy talentoso</span>Nacido en Santiago de Chile en 1953, de familia acomodada y con una magnífica trayectoria escolar, amante de la pintura impresionista, de la música y de la lectura, Manuel Pellegrini no responde al perfil más habitual de jugador de fútbol. Silvia Ripamonti, su madre, además de recordar cómo su primera palabra fue <i>«gol»</i>, lo <a target="_blank" href ="http://www.revistaxy.com/maestro-xy/11-momentos-en-la-carrera-de-manuel-pellegrini/">lo explicaba</a> así: <i>“Al principio no comprendíamos su obsesión por el fútbol como una profesión de vida, pero tampoco hicimos nada por impedírselo”</i>. Manuel tenía la opción de elegir, y eligió el fútbol como la forma de demostrar al mundo quién era. Jugó 13 temporadas en la Universidad de Chile, marcó tantos goles como veces fue expulsado, fue 28 veces internacional y ganó un único título, la Copa de 1979. <i>«Me parecía más a Puyol que a Piqué, por el rendimiento que saqué a mis limitaciones, por la jerarquía y el liderazgo en el juego pese a no ser técnicamente relevante. Fue más por la voluntad que por talento, pero conseguí lo que me propuse»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2014/02/16/actualidad/1392579888_628156.html">contaba</a>. Durante ese mismo año 1979 también terminó la carrera de ingeniería civil, la cual obviamente compaginó con los entrenamientos, concentraciones y partidos. Sin embargo, esto no fue óbice para que Pellegrini fuera un ejemplo intachable como profesional. Jorge Socías, otro de sus compañeros en la U, explicaba cómo él era uno de los pocos que se quedaban después del entrenamiento a seguir entrenando. Ese esfuerzo extra duraba hasta una hora. Incluso dos si se terciaba. Manuel quería pegar al balón con la izquierda. <i>«Se le metió en la cabeza»</i>, decía Socías. Estaba decidido a compensar lo que <i>«la empanada»</i> no le dejaba hacer con su pierna buena, por más que él se empeñase en decir que eso no suponía una excusa para su falta de finura. Pero lo fuera o no, <a target="_blank" href ="http://www.latercera.com/noticia/deportes/2012/10/656-490162-9-el-lado-desconocido-y-esforzado-de-manuel-pellegrini-como-jugador.shtml
">el hecho</a> es que <i>«trabajó tanto en eso que terminó siendo zurdo»</i>. </p>
<blockquote><p>No tenía pensado convertirse en director técnico hasta que se cruzó con Fernando Riera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La historia de su pie derecho, las diferentes versiones sobre sus reacciones cuando sus compañeros le <i>«molestaban»</i> y la manera en la que él trató de solucionarlo, explican con bastante precisión la carrera de Manuel Pellegrini como futbolista y, por supuesto, como entrenador. Dicho esto, prolongar su carrera profesional de los campos a los banquillos <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">no estaba en sus planes</a>: <i>“Tuve la suerte de encontrarme con una persona, Fernando Riera, que despertó una vocación en mí. Nunca se me había ocurrido. Nunca había pensado que sería técnico hasta los 30-31 años. Ahí comencé a hacer los cursos”</i>. Pellegrini reconoce que el gran éxito de su vida fue tomar dicha decisión, pero que sin la figura de <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Riera">su maestro</a> seguramente jamás se lo hubiera llegado ni siquiera a plantear. Ambos coincidieron en la Universidad de Chile entre 1978 y 1982, una vez Riera ya había hecho historia del fútbol chileno al convertirse en el primer jugador en jugar en Europa (Stade Reims 1950) y ser el único técnico con una larga carrera en el Viejo Continente (Benfica, RCD Espanyol, Oporto, Deportivo de la Coruña, Olympique de Marsella&#8230;).</p>
<p style="text-align: justify">Todo esto resulta especialmente importante porque lo que Fernando Riera hizo con Pellegrini no fue sólo despertarle la pasión por los banquillos, sino también la ambición por ser un DT importante en Europa. <i>“Cuando comencé a entrenar tuve claro que necesitaba tres cosas: vocación, que la tenía; preparación, y me preparé mucho en ámbitos que consideraba débiles; y dedicación»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/02/22/champions/1424632390_019243.html">explicaba</a> Manuel. Pero además de todo esto, también tenía claro su objetivo: entrenar al Real Madrid. No por ser madridista o por una afinidad especial por el club blanco, que es posible que también existiera, sino sobre todo por lo que representa: la cima de la montaña. Fue esa ambición, esa intención por trascender que, pese a que lo intenta, no puede esconder en cada una de las entrevistas que concede, lo que le hizo planificar paso a paso una trayectoria que debía acabar en el Santiago Bernabéu. El primer paso era comenzar en Chile, por supuesto, pero no pasar allí más de diez años. Después había que llegar al fútbol argentino, pues aquel sigue siendo la mejor plataforma de llegar a Europa y, especialmente, al fútbol español. Y una vez allí, si no firmaba directamente por un equipo grande, lo cual era poco probable, al menos tendría el foco cercano para poder seguir escalando hasta la cúspide.</p>
<blockquote><p>Su etapa en Chile no duró más de diez años, pero no fue del todo provechosa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">En su primer trabajo, el club de su vida bajó por primera y única vez</span>Por todo esto, no es de extrañar que su debut se produjera a los mandos de su Universidad de Chile. La institución estaba quebrada, en crisis técnica e institucional, lo cual de hecho había ayudado a Pellegrini a decidir retirarse como futbolista, pero pese a todo esto decidió asumir el equipo como entrenador. Y no salió bien, pues la U descendió por primera y única vez en su historia. <i>«La juventud y la soberbia de que tenía una capacidad superior me llevaron a tomar una muy mala decisión»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">reconocía él mismo</a>. Pero no fue una mera cuestión de inexperiencia. A pesar de que había llegado tras pasar tiempo aprendiendo tanto en Inglaterra como en Italia, la tierra de su admirado Arrigo Sacchi, todavía no había completado su proceso formativo, así que decidió simultanearlo de la misma manera que ya lo había hecho con la universidad como futbolista. Eso le llevó, por ejemplo, a viajar durante un mes a Europa mientras su equipo peleaba por salir del descenso, objetivo que no alcanzó tras perder los cuatro partidos en los que su técnico no estaba presente. <i>“Fue doblar o triplicar la apuesta”</i>, vuelve a reconocer. Sea como fuere, más allá de los errores que pudo cometer y que así asume, Manuel tenía claro que el descenso era una opción. El club necesitaba una reconstrucción y el proceso que había iniciado el joven DT contemplaba ese posible escenario. Sin embargo, esto no restaba trascendencia al hecho: primer trabajo, primer varapalo. <i>“Es cierto que estoy iniciando mi carrera como técnico, y ser el principal responsable de un descenso histórico para el club es algo que me golpea, pero tengo la seguridad de que cuento con la fortaleza para salir adelante en esta profesión”</i>, <a target="_blank" href ="https://play.google.com/books/reader?id=wtjQCgAAQBAJ&#038;printsec=frontcover&#038;output=reader&#038;hl=es&#038;pg=GBS.PT6.w.0.0.74">insistía</a> muy convencido.</p>
<p style="text-align: justify">Tras este paso atrás, Manuel Pellegrini decidió seguir formándose desde la distancia. Hizo multitud de cursos por Europa, estudió los metodos en Chile, asistió a numerosos entrenamientos&#8230; <i>«Quería hacer una preparación importante para no fallar cuando tuviera una opción importante»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">explicaba</a>. Mientras continuaba este proceso se iniciaría con éxito en la construcción, un mundo para el que se había estado años preparando y para el que parecía destinado, pero que no era el suyo. Como él mismo comenta, aunque en este oficio cobraba «10», en cuanto llegó la oferta de Palestino no dudó en aceptar los «2» que humildemente le ofrecía dicho club. Entrenar era su pasión. Su ambición. <i>“Sin lugar a dudas, entrenar era una profesión de mucho menos prestigio seguramente, pues te estoy hablando de comienzos de los novena. […] Muchos de mis conocidos no podían creerlo. Decían que en Chile nunca había habido un técnico importante, aunque para mí Fernando Riera sí lo había sido. Por otro lado, mi señora también era ingeniera, con la que la parte básica, desde el punto de vista económico, la teníamos ya cubierta. Y tomé la decisión de ser entrenador”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">comentaba</a> un Manuel Pellegrini al que el hecho de que Chile no fuera Argentina, Uruguay o Brasil no sólo no le asustaba, sino que le servía de acicate. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">En la Católica tampoco puedo triunfar al 100%</span>Movido por ese impulso dejó un buen recuerdo en Palestino (semifinales Copa Chile 1991), ejerció como seleccionador Sub-20 de Chile, también como ayudante de la absoluta en dos Copas Américas, luego pasó sin dejar demasiada huella en O&#8217;Higgins y, finalmente, llegó a uno de los grandes, la Universidad Católica. Allí le esperaban <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=kuXPT7DrHho">Nestor Gorosito</a> y Acosta con hambre de recuperar la Liga, pero en su camino se entrometió su antigua U, a la cual años atrás había ayudado a reconstruir, formar y fichar. Al final, en los dos años que Pellegrini permaneció en el San Carlos de Apoquindo lograría ganar una Copa Chile y una Copa Interamericana, pero los dos subcampeonatos ante la U de Marcelo Salas limitaron su impacto. Manuel Pellegrini habla de una <i>«serie de factores no favorables en la federación»</i>, amen de que su rival tenía mejor plantilla y de que, aun con esto, la afición vibraba con el equipo. Juan Carlos Benítez, su entonces presidente, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Y9vb0yGIO8E">hacía referencia</a> a una <i>«presión interna y externa»</i> como factor para tomar la decisión. Lo cierto es que, fuera justa o injusta su destitución, el DT cumplía su octavo año en Chile sin pena ni gloria. Su plan peligraba.</p>
<blockquote><p>A partir de entonces, Manuel Pellegrini fue dando pasos hacia adelante. En solitario.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Su éxito en Liga de Quito relanzó su carrera</span><i>“Si hacemos un balance, y lo hice yo con mucha autocrítica, terminó el año 1996, llevaba casi diez años de trayectoria y mi carrera no estaba orientada hacia donde yo quería”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">confesaba</a> un Manuel Pellegrini que tuvo que añadir una escala a su particular viaje: Ecuador. Así lo seguía explicando el DT chileno: <i>«El irme solo a Ecuador me permitió cumplir una necesidad: uno tiene que dedicarle una cantidad de horas importantes a esta profesión. Además, hubo un giro fundamental, pues en ese tiempo comenzó a salir el tema de la inteligencia emocional para tratar de conseguir un mayor rendimiento a través de la persona y no sólo de la táctica y la técnica. Fui juntando ambas cosas, después de un tiempo en Europa, utilizando el año 1997 y 1998 para reestructurar mi carrera y tratar de seguir aprendiendo, y tras eso Ecuador fue clave para seguir creciendo»</i>. Allí había llegado casi de rebote. El presidente de la Liga de Quito buscaba entrenador, pidió a un embajador varios nombres y, aunque Pellegrini no era el primera de la lista, así le llegó una oportunidad que no desaprovecharía. Como él mismo comentaba se marchó solo, <i>«dejando a un lado la nostalgia»</i>, pues entendía que ni podía pedir a su mujer e hijos cambiar de vida ni, además, tampoco era lo ideal para seguir desempeñando su profesión. En numerosas entrevistas, Manuel habla de que para ser un gran entrenador <i>«es mejor estar solo»</i>, y así ha estado desde que en 1999 se trasladara a Quito. <i>«Siempre hay un coste»</i>, admite. <i>«Un alto coste familiar»</i>, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VHMvLpuePQM">afirma</a> su hermano. No debió ser fácil, pero la decisión le salió tal y como esperaba. En Liga de Quito logró instaurar su modelo deportivo, <a target="_blank" href ="http://diario.elmercurio.com/2014/05/11/deportes/futbol/noticias/057AE58D-E459-4943-9291-A5B476558450.htm?id={057AE58D-E459-4943-9291-A5B476558450}">cambió al club de abajo a arriba</a> y, además, ganó su primer título liguero. Los problemas económicos le hicieron abandonar prematuramente el proyecto, pero entonces ya sí apareció su gran oportunidad: Argentina.</p>
<p style="text-align: justify">Llegar a Argentina tenía un objetivo muy práctico, pero también algo de desquite personal y nacional. Pellegrini comentaba en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Wij3nhY5BAI">una entrevista</a> que a los técnicos chilenos siempre se les ha infravalorado e, incluso, menospreciado en el fútbol argentino, así que eso de llegar, ver y vencer era algo que le atraía especialmente. La confirmación de esto fue <a target="_blank" href ="http://mundoazulgrana.com.ar/sanlorenzo/noticias/8238/a_diez_anos_de_una_consagracion_record.html">el recibimiento</a> que le hizo cierto sector de la prensa de San Lorenzo, la cual le dijo que llegaba para <i>«construir los codos»</i> que faltaban en el Bidegain. Su carrera como ingeniero despertaba cierta chanza, y de hecho es a partir de este momento desde que a Manuel Pellegrini se le conoce como <i>«El Ingeniero»</i>, un mote que a veces encierra respeto&#8230; y otras cierta burla. Más allá de esto, en Boedo a Pellegrini se le recuerda con el cariño que corresponde a un técnico que, con el club en crisis y sólo dos fichajes, logró ganar el Clausura con récord histórico de puntos (47 de 57) y conquistar el primer trofeo internacional del club de Boedo, la Copa Mercosur ante Flamengo. Lo consiguió con un juego ofensivo muy reconocible en el que el joven Leandro Romagnoli fue tomando un papel capital, pero también gracias a una sólida defensa en la que ya destacaba Coloccini. <i>«Fue el mejor equipo que dirigí, porque tuvo la capacidad humana de creer en un técnico al que no conocía y que venía de un país futbolísticamente inferior, se sobrepuso a problemas extra futbolísticos, jugó muy bien y fue campeón acá y en el exterior»</i>, decía un Manuel Pellegrini al que <a target="_blank" href ="http://espndeportes.espn.go.com/futbolargentino/noticias/presidente020520.html">ya se relacionaba</a> con River.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pese al Clausura 2003, su etapa en River no fue la esperada por nadie</span><i>«La idea es desarrollar el fútbol integral de River y espero que hagamos una muy buena labor»</i>, <a target="_blank" href ="http://espndeportes.espn.go.com/futbolargentino/noticias/presidente020520.html">comentaba</a> el codiciado DT chileno, quien ya había despertado el interés de varios clubes mexicanos y europeos. River Plate suponía un nuevo paso adelante. Un grande de Argentina con resonancia internacional que, además, tenía un plantel más que interesante con jugadores de mucho potencial (Cavenaghi, Mascherano, Demichelis, D&#8217;Alessandro o Lucho González) y que no hacía tanto había tenido una era triunfal con Ramón Díaz. En cambio, el problema era precisamente ese. Desde que éste se fue por primera vez, el club se quedó con un vacío muy grande que ni siquiera el propio Ramón Díaz, en su segunda venida, había podido llenar. <i>«Nuestro problema fue reemplazar a un ídolo como Ramón. Si en el medio hubieran pasado un par de referentes sin éxito, como ocurrió después, se habría valorado más lo de Manuel. Ganamos un título y disputamos la única final internacional de River en 12 años y terminó pareciendo un fracaso. Empezaron con que no interpretábamos el paladar, que los pasillos&#8230; y Manuel se cansó y liberó a los dirigentes»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">explica</a> Rubén Cousillas, el segundo de Pellegrini desde que el chileno llegara a Argentina y le ofreciera el puesto <i>«a prueba durante tres meses»</i>. Cousillas la pasó y ligó su destino al de Pellegrini, con quien comparte <i>«una mirada similar»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">según decía J.M. Llaneza</a>.</p>
<p style="text-align: justify">En River, como comenta Cousillas, Manuel ayudó a levantar el Clausura 2004 y a llegar a la final de la Copa Sudamericana 2003. Pero el vacío personal que dejó Ramón Díaz, las elevadas expectativas fruto del pasado triunfal y la derrota en dicha final ante el humilde Cienciano de Cuzco (primer equipo peruano que ganaba un torneo internacional), le impidieron seguir poniendo en práctica su modelo. Por momentos River jugó bien, sobre todo en base al 3-4-1-2 que dispuso en la mayoría de ocasiones, pero el reto parecía demasiado complicado y ciertos acontecimientos (lesiones, la venta de D&#8217;Alessandro&#8230;) no ayudaron. Muchos aficionados millonarios, <a target="_blank" href ="http://www.rivermillonarios.com.ar/wiki/entrenadores_ingeniero_pellegrini">en la actualidad</a>, se lamentan de la oportunidad que perdió River con Pellegrini, pero en el caso del DT no se puede decir que este tropiezo le viniera mal.</p>
<blockquote><p>Villarreal sería el trampolín definitivo para alcanzar el objetivo de su carrera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El Villarreal CF era un caramelo, y Pellegrini lo aprovechó al máximo</span><i>“Sentí que una etapa mía en América estaba quemada. Tuve la posibilidad de ir a entrenar a México, con un contrato económicamente muy fuerte. Pero siempre pensé que de México a Europa no va nadie, pero de Argentina a Europa sí. [&#8230;] El Villarreal era un club muy chico, pero también muy ordenado. Yo sabía que de allí no iba a salir campeón, pero era un paso adelante»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">explicaba</a>. Para Pellegrini el Villarreal suponía una oportunidad única. El club se presentaba como un proyecto ambicioso, atractivo, largoplacista y todavía por terminar de definir, lo que encajaba a la perfección con lo que era y buscaba el técnico de Santiago. En Villarreal ya se había instalado hasta una pequeña colonia sudamericana (Arruabarrena, Coloccini, Riquelme o Marcos Senna), con lo que la ecuación no podía ser más obvia: El Madrigal era ideal para Manuel. Y Pellegrini se demostró perfecto para el Villarreal. Durante los cinco años en los que coincidieron, el club castellonense logró un segundo puesto en la Liga 2008, disputó siempre competición europea y completó, cómo olvidarlo, aquella magnífica Champions League en 2006 en la que cayó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zTueEDAQDuQ">en semifinales</a> ante el Arsenal. Pero su legado va más allá de lo cuantificable en puntos, récords y hazañas, que no son pocas. Manuel Pellegrini consolidó en lo más alto uno de los proyectos más definidos, inteligentes e interesantes del continente europeo, por no decir el mejor y más estable. La fuerza que tomó el club desde entonces se comprueba todavía en estos momentos, pocos años después de un descenso inesperado y pocos días antes de <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/segundo-asalto-34-el-ultimo-paso-del-villarreal?in=radio-38ecos/sets/segundo-asalto">disputar otra semifinal europea</a>. La obra de Manuel Pellegrini en el Villarreal CF fue propia del más talentosos de los ingenieros, y además a su vez también le sirvió para dar a conocer su libro de estilo a todo el mundo.</p>
<p style="text-align: justify">Se podría decir que éste tiene tres capítulos tan definidos como complementarios:</p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>1- No es ningún lírico</strong>. Aunque a Pellegrini se le reconoce y reconocerá por su atractiva propuesta futbolística  con ciertos tintes sudamericanos, el chileno no quiere trascender jugando, quiere hacerlo ganando. <i>«El primer resultadista soy yo, quiero ganar incluso jugando mal, pero creo que jugando bien se obtienen mejores resultados»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">argumenta</a>. Es una cuestión de pragmatismo, como el hecho de tener el balón: <i>«El pase está relacionado con la posesión y el que tiene el balón está más cerca del gol. Sin balón no hay gol. Bueno, se lo pueden meter ellos, pero no suele suceder. Jugar contra el balón aumenta la posibilidad de perder, porque el ser humano tiene una cierta limitación de energía»</i>. </p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>2- Control atrás, libertad arriba</strong>. El propio Pellegrini lo explica sin eufemismos: <i>«El trabajo táctico se hace de mitad de campo hacia atrás. De ahí hacia adelante pretendo que los jugadores tengan libertad. Me gusta jugar con dos centrocampistas centrales, uno con más técnica que otro, y ocupar las bandas, pero no con jugadores fijos. Eso nos haría más previsibles. Siempre pongo dos puntas porque no creo en los mediapuntas. No sé bien lo que hacen»</i>. Esta <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">declaración</a> es de 2009, una vez el desencuentro con Juan Román Riquelme perturbó la paz de su Villarreal. Antes, en la mayoría de sus equipos, siempre había utilizado a un <i>«10»</i>. Sea como fuere, él se ha sentido más orgulloso de lo que <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">hizo en los costados</a> con los centrocampistas: <i>«En España yo cambié la forma de jugar, usando medios sueltos en vez de mediocampistas fijos, y eso luego fue adquirido por la selección española. En la Liga, antes de mi Villarreal, ponían a delanteros en las bandas para hacer el ida y vuelta, y yo empecé con los mediocampistas móviles que producían espacios»</i>. No fue el primero, pero es cierto que fue uno de los que técnicos que dieron fuerza a una tendencia que ahora es casi unánime en el fútbol español. Pero más allá de este detalle en particular, su diferente planteamiento de cómo se trabaja la defensa y el ataque casa a la perfección con otra de sus ideas básicas: <i>«el entrenador es el 95% de un equipo durante la semana, pero el día del partido el 95% lo ponen los jugadores»</i>.</p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>3- La confianza en el entrenador</strong>. El <i>affaire</i> Riquelme marcó un antes y después en el proyecto del Villarreal, pero no desde el punto de vista negativo. Aunque es cierto que sin él se perdió potencial, también lo es que es entonces donde podemos hablar de la confirmación del proyecto, tanto del Villarreal como de Pellegrini. <i>«Perder la semifinal de Champions fue algo que vivimos muy juntos de forma interior. Igual que la alegría de llegar. Fue una decisión difícil de adoptar, pero imposible de no tomar. Si quiere saber si la volvería a tomar: sí»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.levante-emv.com/portada/2009/01/18/manuel-pellegrini-elige-profesion-dinero-fracasa-seguro/544201.html">comentaba</a> en su día. Esto viene a incidir en una sentencia muy elocuente que dejó en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ir3IZ-HfZI4">una entrevista</a> de 2010: <i>“No hay sistema perfecto. El sistema perfecto está en que el técnico consiga el compromiso de los jugadores con ese sistema. Los números de teléfono  no tiene ninguna importancia. Cuando hay un equipo que está convencido de lo que hace y se compromete con el proyecto del técnico, ese es el mejor sistema para jugar al fútbol”</i>.</p>
<blockquote><p>Y, al final, llegó al Santiago Bernabéu. Con Cristiano Ronaldo, Kaka y Karim Benzema.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el verano de 2009, Manuel Pellegrini alcanzó su objetivo de ser el entrenador del mejor club del Siglo XX. Lo hizo, además, en un año muy especial. La final de la Champions League se disputaba en el Bernabéu y, para ello, Florentino Pérez había regresado de la mano de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/cristiano-ronaldo-heroe-similitudes-thor/">Cristiano Ronaldo</a>, Kaka, Karim Benzema o Xabi Alonso. <i>«Era una súperproducción»</i>, como decía Jorge Valdano. El técnico chileno no era la primera opción, tampoco la segunda y, según se ha conocido recientemente, tampoco la tercera ni la cuarta, pero su nombre estaba en la lista por méritos propios. Sobre todo en los concernientes a su estilo, que había sido la base del éxito del Villarreal. Una vez en el cargo, el objetivo era evidente: el Real Madrid debía volver a ocupar su lugar en la Champions League a base de victorias y títulos. El FC Barcelona venía de ganar un sextete histórico, pero en ese momento no había todavía una consciencia real de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/archivo-articulos-leo-messi-argentina-barcelona/">lo que iba a ser aquel equipo</a>. Batirle era una posibilidad más, sobre todo tras la inversión estival. Si Manuel Pellegrini implantaba su modelo, en teoría, los éxitos llegarían. Pero ni esto era del todo así, ni tampoco <i>«El Ingeniero»</i> iba a poder darle la vuelta. El Alcorconazo, la eliminación en octavos vs Lyon y la Liga perdida, previo récord de puntos, fueron una sucesión de hechos demasiado dolorosa que, además, tampoco es que encontrase en el juego del equipo una medicina lo suficientemente potente. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pellegrini da un gran peso a poder comunicar la emoción correcta</span>¿Qué sucedió en el Real Madrid? ¿Por qué no pudo siquiera acercarse a lo logrado en Villarreal? ¿Por qué se quedó tan lejos? En los siguientes párrafos intentaremos reflexionar, no responder, sobre estas preguntas, pero antes resulta muy interesante detenerse a comentar varios extractos de una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ir3IZ-HfZI4">entrevista deliciosa</a> que dio Manuel Pellegrini al <i>«Levante-EMV»</i>. En ella, de forma general, aborda los problemas relacionados con el puesto de entrenador. Comencemos. <i>«El entrenador es una persona que tiene que liderar en todo, en mi caso con un grupo de 25 personas con diferentes edades, idiosincrasias, mentalidades&#8230;unidos por un interés común pero a la vez siendo cada uno muy ególatra. Alguien tiene que estar por encima del grupo e intentar aunar todas las personalidades en beneficio del colectivo»</i>. Esto, en su opinión, le distanciaba de ser el <i>«director de una orquesta»</i>, pues en esta no se deja a <i>«un grupo sentado en la tribuna mirando a los demás»</i>, y también de la profesión de ingeniero que estudió porque <i>«en el álgebra se manipulan términos extraños pero siempre se alcanzan resultados exactos, y en el fútbol las respuestas no son exactas»</i>. Además, como detalle final, muestra de lo cómodo que parecía sentirse durante la conversación, el chileno dejó una confesión que pocas veces más ha repetido y que, para abordar por completo su figura, parece una pieza capital: <i>«Tengo un pésimo genio. Hasta los 30 años me estuve peleando con todo el mundo, así que lo tuve que controlar. Soy nervioso y tengo una preocupación constante de que me estoy equivocando. Quien diga que no tiene miedo, miente. Hay miedos al dolor, a la salud, al fracaso&#8230; Lo que hay que saber es controlarlo, como la euforia, como la alegría. Pero no puedo ir por ahí transmitiendo miedos porque sería un desastre. Al contrario, además he de agarrar los temores y los estados de ánimo de los jugadores para absolverlos y superarlos»</i>.</p>
<blockquote><p>Primero en Málaga y después en Manchester City se ha repetido la historia de Villarreal y Real Madrid.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“El Real Madrid se equivocó desde el punto de vista que no entendió que Pellegrini toma un equipo para hacer un proceso. En alguna oportunidad le criticaron porque se había ido al Málaga después del Real Madrid, pero para él no podía ser una crítica. Era su proyecto. Lo hizo en Ecuador, en San Lorenzo, con el Málaga… Esa es su estrategia”</i>, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VHMvLpuePQM">explicaba su hermano</a>, Pablo Pellegrini. Y tiene toda la razón; así lo atestigua su carrera. Sin embargo, es bastante fácil imaginar lo complicado que debió ser para Manuel el hecho de vivir sólo una temporada en la máxima élite, y que ésta además fuera tan complicada y decepcionante. En sus palabras, ojos y gestos, se aprecia el cúmulo de sensaciones que debió experimentar. Dicho esto, el chileno siempre ha logrado levantarse con fuerza tras cada momento delicado. Lo hizo en Liga de Quito tras la Católica, en Villarreal tras River Plate y en Málaga tras el Real. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">En Málaga demostró su capacidad para crear sistemas defensivos</span><i>«Llegamos en un año difícil, con un plantel desequilibrado, pero rematamos bien ese año. La segunda vuelta fue de los mejores equipos de España, pero costó, porque la base era baja. Salimos del pozo y en el segundo año se realizó una inversión que nos permitía pelear con grandes equipos como el Valencia, el Atlético, el Villarreal, el Athletic o el Sevilla, instituciones que estuvieron arriba durante muchos años, quitando a Barcelona y Madrid. Logramos una plaza para la Liga de Campeones. Este último año ha sido inolvidable, consiguiendo que el Málaga desarrollara la mentalidad de jugar de igual a igual con cualquier equipo de Europa. Han sido tres años muy buenos a pesar de las dificultades que hemos tenido que superar»</i>. No hay mejor resumen que las <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2013/05/29/actualidad/1369854278_451014.html">propias palabras</a> de Pellegrini. Allí, en La Rosaleda, volvió a demostrar las bondades de su modelo cuando logra imponerlo. El Málaga se convirtió en una roca atrás (¡Toulalan!) que competía contra cualquiera porque luego, arriba, contaba con dos magos como Isco y Joaquín partiendo desde las bandas, las cuales ocupaban con decisión los laterales. El gaditano también tuvo momentos como segunda punta, en lo que fue una de las estampas más bellas que ha dejado el fútbol español en los últimos años. Eso sí, siempre comenzando desde atrás, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2012/07/03/C-4309-martin-demichelis-el-error-te-vuelve-mas-fuerte.php">como decía Demichelis</a>: <i>«Es completo en todas las líneas. Por haber sido defensor, trabaja muy bien a sus defensas. Fíjate en las estadísticas y verás que sus equipos suelen de los menos goleados»</i>. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Al ManCity no ha podido dotarles de un estilo</span>Gracias a la resonancia de su gran éxito en Málaga, Pellegrini recibió una  oportunidad que entonces sí pareció inesperada. El Manchester City, ya dirigido por <i>«Txiki»</i> Begiristain, buscaba a la persona que les diese un relato, un estilo y, por ende, un mayor palmarés: <i>«Me habló de cosas comunes, me dijo que querían una identidad de juego, que no quería una imitación del Barça, que buscábamos una identidad propia. Y vi que había el armazón para llevarlo adelante, que había un proyecto concreto»</i>. En cambio, tras tres temporadas, resulta evidente que el objetivo principal no se ha cumplido. Se cosecharon ciertos éxitos puntuales (Premier 2014 y Semis Champions 2016), pero el Manchester City no ha avanzado a la velocidad que se esperaba. El problema ha parecido de adaptación y convicción. Cada otoño el City parecía querer tocar mejor el balón con David Silva como gran protagonista, pero poco a poco esta intención se iba diluyendo hasta convertirse en uno de las más indefinidos del continente. Éste es un tema ya tocado en el reportaje <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/diferencias-proyecto-paris-saint-germain-manchester-city/"><i>«La diferencia entre París y Manchester»</i></a>, así que no hace falta incidir demasiado salvo para sumar un hecho: el City ha pasado a semifinales siendo un equipo que no había sido nunca antes. Aprovechando que Yaya Touré no estaba en el campo, primero por lesión y después por decisión, el chileno ha querido morir matando con la versión más áspera -pero real- de su sello futbolístico. Y es que, aunque suene contradictorio e incoherente, el centro del campo compuesto por Fernando y Fernandinho es mucho más Pellegrini (Toulalan-Iturra &#038; Josico-Senna) que uno con Yaya como capitán general. Como hemos comentado a la hora de repasar su manual de estilo, el DT chileno da libertad a los atacantes, pero no a los defensas ni a los centrocampistas centrales. Hasta reniega de los mediapuntas. Y tener en la sala de máquinas a un futbolista con alma y predisposición de <i>«10»</i> canchero no parecía lo más propicio para que el Manchester City jugara como deseaba su entrenador. Pero a fin de cuentas ésta ha sido su decisión. O su no decisión. Y así Yaya Touré, junto a la  <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2015/06/23/futbol/futbol_internacional/chile/1435083066.html"><i>«falta de ambición y compromiso»</i></a> que llegó a detectar Manuel Pellegrini durante el curso pasado, ha sido la imagen de su fallido proyecto.</p>
<blockquote><p>Manuel Pellegrini conoce desde principios de año que no seguirá su trayectoria en el Manchester City.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Resumiendo: en Málaga y Manchester City se repitió, a pequeña escala, lo que sucedió en Villarreal y Real Madrid. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón para que se le resistan los proyectos de mayor entidad? ¿Qué le falta a Manuel Pellegrini? Lo primero sobre lo que hay que reflexionar es sobre la complicación de los retos que afrontó en los grandes que agarró. En River Plate no pudo llenar el vacío dejado por Ramón Díaz, ¿pero quién podría hacerlo? Desde que Ramón se fue en 2000 hasta que descendió en 2011, por El Monumental pasaron 16 entrenadores entre los que se encontraron mitos como <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2011/06/26/C-3537-asi-descendio-river.php">Leonardo Astrada</a>, quien también fue incapaz de lograrlo. El papel era un papelón. Como también lo era entrenar al Real Madrid en 2009. El proyecto era gigantesco, desde luego, pero ningún club en este siglo ha vivido un reto tan inmanejable como tenía el Real con el Barcelona de Pep y Messi. Los problemas que tenía el conjunto blanco no los podía solucionar cualquiera; los solucionó <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/jose-mourinho-y-batman-parecidos-heroes/">José Mourinho</a>, al menos hasta cierto punto. Y en el City, más de lo mismo. Pellegrini no ha dotado de una identidad colectiva al club, pero el problema parecía heredado y estructural. Por eso, tras él, vendrá un Pep Guardiola que es per se una idea en sí mismo y que, sin mucho presuponer, todo apunta a que necesitará organizar una revolución.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">La exigencia por ganar se le ha atragantado</span>Es decir, que aunque las oportunidades que recibió eran muy jugosas y él no pudo aprovecharlas, meterles mano no estaba al alcance de cualquiera. Que Pellegrini no lo lograse en ninguna ya dice muchas cosas, pero no se puede separar al hombre del contexto. Apuntado todo esto, lo que sugiere la revisión a la carrera de Manuel Pellegrini es que, como director técnico, hay algo que le falta para rendir con los equipos de expectativas más altas como lo hace con clubes sin tanta presión. ¿Es un tema técnico? ¿Táctico? ¿Emocional? Es posible que haya un poco de todo, pero lo cierto es que lo que el chileno consiguió de sus jugadores en Quito, San Lorenzo, Villarreal y Málaga no llegó a estar cerca de extraerlo en River, Madrid y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/manchester-city/">Manchester City</a>. Aplicando la teoría de la <i>«Navaja de ockham»</i>, lo normal es plantear que Pellegrini rinde mejor en territorios más pausados, largoplacistas y sin exigencias de títulos, donde puede ser él mismo y a la vez el hombre más importante. La estrella. Como lo fue en Villarreal de Riquelme. Quizás así se explica por qué en esos escenarios Manuel brilla con luz propia y en los más grandes parece apagado. Quizás así se entienda como un devoto de la lectura que leía varios libros al mismo tiempo cuando estaba en Villarreal, hace poco reconociera que en Manchester llevaba <i>«seis meses sin leer ni un solo libro»</i>&#8230;</p>
<blockquote><p>La carrera de Manuel Pellegrini habla bien a las claras de su yo entrenador y de su yo persona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Pellegrini fue un niño que ni social ni físicamente estaba destinado a tratar de vivir del fútbol. Sus estudios, su melena, sus inquietudes, su familia y su famosa <i>«empanada»</i> parecían llevarle a un mundo muy diferente. Es posible que fuera precisamente esto lo que motivó al <i>«Ingeniero»</i>, una persona ambiciosa, metódica y orgullosa, a abrirse un nuevo camino lleno de retos que solucionar, enigmas que resolver y caminos que trazar. Quizás al final le faltó algo. Ese carisma barrial, ese talento genuino o, simplemente, un poco de la fortuna que sí tuvo al encontrarse con proyectos con tanto potencial como los de Villarreal y Málaga. Sea como fuere, de todo esto sólo pudimos darnos cuenta una vez llegó a lo más alto. Cuando llegó a esa cima en la que todo se extrema y en la que los matices no parecen tener cabida. En relación a esto, ayer Pellegrini afirmaba en <i>«El País»</i> que <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2016/04/24/champions/1461526070_228684.html">repasando su carrera</a> no hubiera hecho nada distinto, que no cambiaría nada y que estaba orgulloso de lo que había hecho. No es para menos. Pero conociéndole de la forma que él mismo nos ha permitido conocerle, tenemos motivos para dudar de sus palabras. Cambiaría cosas, tomaría otras decisiones y quizás variaría algún destino. Porque Pellegrini es así: inconformista, perfeccionista, calculador e insaciable. Si no lo hubiera sido, jamás le hubiéramos conocido y ahora mismo estaría en Santiago, tranquilo, con su mujer, con menos bolsas en los ojos y un maletín idéntico al de su hijo, también ingeniero. Una vida que suena bien, pero no tan emocionante como disputar unas semifinales de Copa de Europa ante el club que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/05/analisis-tactico-la-decima-final-champions-league-real-madrid-atletico-sergio-ramos/">ya tiene diez</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>37</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pellegrini se defiende</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/analisis-tactico-pellegrini-dinamo-kiev-fernandinho-banda-derecha/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/analisis-tactico-pellegrini-dinamo-kiev-fernandinho-banda-derecha/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Feb 2016 23:22:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Champions League 2016]]></category>
		<category><![CDATA[Dinamo de Kiev]]></category>
		<category><![CDATA[Fernandinho]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Reges]]></category>
		<category><![CDATA[Málaga CF]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester City]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Pirés]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Senna]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=199252</guid>
		<description><![CDATA[]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="three_fourth"><span class="dropcap">A</span>doré al Villarreal de Pellegrini en sus dos versiones. De hecho, subjetivamente, y aun reconociendo que la más competitiva fue la de Riquelme,<span id="more-199252"></span> la que más me sedujo fue la posterior, la que cambió el 4-3-1-2 por el 4-4-2 y situó a Pirés de<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/robert-pires-revolucion-paradigma-extremos-carrera/"> interior izquierdo</a>. Pero si recordamos en qué consistieron las grandes noches del francés en tierras castellonenses, pronto surge en la memoria una situación de contragolpe. Y es que Pellegrini, cuyo gusto por el buen trato al balón es innegable, en Europa ha destacado más cuando ha tenido que hacer la <i>«magia»</i> atrás que cuando hubo de hacerla delante. Riquelme, Pirés, Isco y Joaquín fueron la pintura, pero Gonzalo, Senna, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/lagrima-inmortal-malaga-champions-league/">Weligton y Toulalan</a> constituyeron sus pilares. La gloria le vino sin balón. </p>
<p>Pero los gigantes no le ficharon por sus resultados, que al fin y al cabo nunca se habían saldado con títulos, sino por el sello que los genios de El Madrigal y La Rosaleda imprimieron en su currículo, y Pellegrini siempre ha parecido sufrir una especie de miedo a la controversia o el rechazo que ha podido condicionarle. Y en especial en esta etapa en el City, las precauciones tácticas que ha ido tomando en el ciclo han sido ínfimas, firmando, con diferencia, su obra más débil. Y de repente llegó el partido de ayer en Kiev y no sólo optó por una alineación más defensiva de lo normal, con Fernando y Fernandinho juntos, sino que la detalló con un ajuste de autor: Fernandinho no jugó en el doble pivote del 4-2-3-1, <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/luces-de-ciudad-octavos-ida-iv-miercoles-24-feb-1516">sino en su banda derecha</a>, que es por la que suele amanecer el Dinamo de Kiev. Y, sin excesos pero con comodidad, el City encarriló el cruce a domicilio por la superioridad física que le aportó esta decisión.<br />
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/analisis-tactico-pellegrini-dinamo-kiev-fernandinho-banda-derecha/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Robert Pirès: el punto de partida de una revolución</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/robert-pires-revolucion-paradigma-extremos-carrera/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/robert-pires-revolucion-paradigma-extremos-carrera/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 20 Oct 2015 01:57:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Aimé Jacquet]]></category>
		<category><![CDATA[Arsenal FC]]></category>
		<category><![CDATA[Ashley Cole]]></category>
		<category><![CDATA[Bergkamp]]></category>
		<category><![CDATA[Cazorla]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1998]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2002]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 2000]]></category>
		<category><![CDATA[FC Metz]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Ljunberg]]></category>
		<category><![CDATA[Olympique de Marsella]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Pirés]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Thierry Henry]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal]]></category>
		<category><![CDATA[Wenger]]></category>
		<category><![CDATA[Zidane]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=184242</guid>
		<description><![CDATA[De niño, a Fumito Ueda le obsesionaba el movimiento, particularmente el de los animales salvajes. De grande, Ueda revolucionó no sólo la industria de los videojuegos sino el mundo del arte. El punto de partida fue aquella vieja obsesión por las cosas que se movían y una sensibilidad artística temprana que lo llevó a tratar [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">De niño, a <a target="_blank" href ="http://www.theguardian.com/technology/2015/jun/19/the-last-guardian-fumito-ueda-sony">Fumito Ueda le obsesionaba el movimiento</a>, particularmente el de los animales salvajes. De grande, Ueda revolucionó no sólo la industria de los videojuegos sino el mundo del arte. El punto de partida<span id="more-184242"></span> fue aquella vieja obsesión por las cosas que se movían y una sensibilidad artística temprana que lo llevó a tratar de ganarse la vida como un artista tradicional. Afortunadamente, en 1997 Ueda entró a formar el equipo de Sony. Unos años más tarde presentaría al público el juego que lo cambió todo. Cuando se discute sobre la facultad artística de los videojuegos, sobre si estos pueden o no llegar a ser formas de arte como el cine, la pintura o la fotografía, puede que aparezcan ejemplos incipientes de características propias del arte en videojuegos, pero es en ICO dónde los defensores de la “articidad” de los juegos de vídeo comulgan está la primera obra de arte del medio. La opera prima de Ueda es un juego minimalista que rompió con los paradigmas de lo que era un videojuego en aquel momento. Se trata de la historia de ICO, un niño con cuernos que intenta salvar a Yorda, la hija de la reina del castillo en el que ambos son cautivos y que no habla su idioma, defendiéndola de las sombras que la acechan y de su propia madre, sin mucha más ayuda que un garrote y eventualmente una espada. Para quienes lo han jugado, ICO se convierte en una experiencia personal, de conexión íntima con ICO y Yorda, en la que el usuario es testigo de cómo afloran sentimientos mientras avanza la partida. Era, de una maravillosa e inesperada manera, arte, y así ha sido defendido por la crítica de la industria y por artistas de otras disciplinas. El legado de ICO cambió la forma en la que se diseñan <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=V3tb0NXWUoI">los videojuegos</a> y los creadores de los grandes títulos de los últimos años han confesado la influencia tanto de ICO como de Shadow of the Colossus en sus productos. El videojuego de Ueda fue el primero de muchos.</p>
<blockquote><p>G. Del Toro: «Los únicos videojuegos que son obras maestras son ICO y Shadow of the Colossus»</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Unos meses antes de la salida de ICO al mercado, a Londres llegó proveniente de Marsella el francés Robert Emmanuel Pirès. Llegaba al Arsenal del también galo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/09/archivo-programas-la-aventura-original-reportaje-historias/">Arsène Wenger</a>, que ya llevaba un par de años haciendo una revolución a su manera. Wenger, que llegó a Highbury tras un peculiar paso por un naciente fútbol japonés, vio el fútbol moderno hace veinte años. Cambió las costumbres británicas fuera del campo y, ya en el césped, venía confeccionando un fútbol rompedor con el modelo establecido en las islas, aunque más tarde demostraría haberse anticipado a varias de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/ecos/2008/07/08/la-eurocopa-profetica/">las tendencias que estarían en boga</a> diez años después. Wenger fue un pionero y el fichaje de Pirès sería el último impulso que necesitaría para forjar uno de los primeros equipos del siglo XXI que hacían fútbol puramente del nuevo milenio. Lo del Arsenal de Wenger entre 2000 y 2004 fue un poco lo de Ueda con ICO.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pirès representó una nueva estirpe</span>Aunque quizá no haya sido el primero, porque ya en la <a target="_blank" href ="http://backpagefootball.com/conventional-wingers-a-dying-breed/37308/">época de Chapman</a> este abogaba por que los atacantes de banda produjeran más pases interiores que centros laterales, sin duda sí fue uno de los más influyentes, especialmente si tenemos en cuenta que tras él se destaparía una sucesión de nuevos futbolistas que respondían precisamente al perfil que, de una u otra forma, en el año 2000 era bastante único. Robert Pirès no era un jugador de banda cualquiera, sino que su fútbol encontraba convergencia en las virtudes del extremo, el enganche y el segunda punta. Podía jugar en cualquiera de las tres posiciones, pero su juego no respondía al comportamiento típico de cada puesto. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=tyyV1HjSzgc">Lo combinaba todo</a>: si jugaba por dentro caía a banda y sumaba acciones de desborde y asistencia más normales en un extremo que en un jugador interior; si lo hacía en la banda, tiraba para dentro jugando hasta a pie natural. De extremo y de segunda punta, además, asumía labores creativas y de gestión atípicas para cualquier que jugara en esas zonas. Simplemente, se trataba de una estirpe nueva de futbolista que cazaba a la perfección con el también nuevo fútbol dinámico, técnico y veloz que buscaba Wenger. Durante seis años, Pirès fue un representante modelo de la cultura Arsenal; un futbolista de máxima calidad que resumía el cambio de cosmovisión que implantó el club en los albores del siglo. Sin embargo, la aventura futbolística de Pirès es mucho más que esos seis años en Londres.</p>
<blockquote><p>Robert Pirès: ni mediapunta, ni delantero, ni extremo. Un híbrido</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Pirès había debutado a los veinte años en el FC Metz y desde 1996, después del proceso Olímpico de aquel año, había comenzado a ser parte de la selección absoluta de Francia que trataba de dejar atrás los últimos años de fracasos estrepitosos entregándose a los pies de una nueva generación liderada por Zinedine Zidane, con miras al Mundial en el que ‘Les Blues’ serían locales en 1998. Corría la temporada previa y Pirès ya era un nombre importante en el fútbol francés jugando como <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GzIDcTcEHPk">delantero en el Metz</a>. Aunque habitual en las convocatorias, Robert era reubicado en el campo por el seleccionador ya que como delantero no tenía cabida en el sistema. Así, Pirès se vio obligado a luchar por un puesto en el once titular primero con Bernard Diomède o <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Fw0owtl7bCc">Ibrahim Ba</a> y luego con Thierry Henry, quien terminaría relegándolo al banquillo, amén de ser el reemplazo natural de Zidane, la estrella del equipo. A pesar de haber jugado en los siete amistosos previos a Francia 98’, durante el Mundial sólo jugó en tres ocasiones, una de titular (y cambiado por Henry en la segunda parte) y dos entrando desde el banquillo en lugar de Henry, siempre como extremo. Aunque jugó poco tiempo, su buen hacer en el torneo llamó la atención de grandes equipos europeos y terminó fichando por el Marsella, donde sería reconvertido finalmente a mediocampista. Ya había una revolución en marcha.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">De Overmars a Pirès; cambio de paradigma</span>Tras dos buenos años en el Olympique, más el primero que el segundo, del que sólo se recuerda <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3j7z9bA_mWg">este golazo</a>, Pirès aterriza en el Arsenal. El matrimonio entre club, entrenador y jugador fue perfecto. Robert recuerda a Wenger como <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/world-match-centre/news/newsid/266/803/8/">“un segundo padre”</a> y le agradece haber potenciado sus virtudes para llevarlo a lo más alto. En efectos prácticos, el trabajo de Wenger sobre Pirès se trató de una prolongación de lo que habían hecho Rolland Courbois en el Marsella, Aimé Jacquet con Francia en el Mundial y Roger Lemerre en la Eurocopa. Para el torneo continental, ya Pirès estaba asentado como un mediocampista, pero en el sistema de Lemerre no había cabida para él más que como suplente de Zinedine Zidane, pues el mediocampo estaba formado por el entonces jugador de la Juventus y tres mediocentros que le cuidaban la espalda, o como repulsivo para jugar en banda entrando por Petit. A diferencia de en el Mundial, las participaciones de Pirès en la Euro fueron jugando por la izquierda, a pie cambiado. Wenger tomó nota de aquello y esa fue la posición que le dio a su llegada al equipo, ocupando el puesto que había dejado libre Marc Overmars. Aquí es necesario contextualizar la decisión de Wenger. Era el año 2000 y el universo esférico vivía el último auge de los extremos/volantes de banda puros. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=lKiqzLoxEvg">Marc Overmars había sido importante</a> en los últimos años en el club y sensación tanto el Mundial de Francia como en la Eurocopa de los Países Bajos, hasta el punto que se convirtió ese verano del 2000 en uno de los futbolistas más caros de la historia con su traspaso al Barcelona. Por otro lado, el equipo dominante en Inglaterra era el Manchester United de Giggs por la izquierda y Beckham por derecha, mientras que en España también rendían culto al extremo clásico, y lo seguirían haciendo hasta la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/09/analisis-carrera-joaquin-regreso-betis/">Eurocopa de 2004</a>, con Luis Figo, Balón de Oro de aquel año, regateando y centrando desde la cal derecha. Poner a un futbolista como Pirès desde la izquierda era una apuesta que se desvinculaba totalmente del fútbol de la década de los 90’s.</p>
<p style="text-align: justify">Y fue todo un éxito. Con la ayuda de Wenger, Pirès rápidamente se convirtió en un futbolista no sólo distinto sino diferencial. Su zancada marcaba diferencias corriendo tanto por fuera como dentro; su visión de juego activaba a los <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/01/thierry-henry-homenaje-gran-partido-final-eurocopa-2000-italia/">demoledores Henry</a> y Bergkamp, e incluso Ljunberg gozó de sus finos pases interiores; su golpeo de balón creaba goles con centros precisos y remates venenosos desde la punta del área; y su movilidad y talante creativo proponían problemas a los que ningún equipo de la Premier League estaba acostumbrado. Las sociedades que creó con Bergkamp, receptor de muchos de sus pases por dentro como en aquel <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=IicmCu47pMo">mítico gol al Newcastle</a>, con Henry, con quien se repartía el espacio de la izquierda al centro y viceversa, y con Ashley Cole, al que supo convertir en un lateral de élite antes de que llegase su madurez, consumaron las bases ofensivas del Arsenal de ‘Los Invencibles’. Movían el balón muy rápido y con agresividad, siempre por el piso, y ocupaban los espacios como lo haría un equipo de hoy. El ‘shock’ fue potente. El Arsenal se transformó en fenómeno global y su juego en un sello estilístico que marcó a una generación. Habían conseguido jugar al fútbol como nadie más y muy pronto los conceptos de ese Arsenal comenzarían a reproducirse. Wenger se había adelantado a muchos y Pirès era uno de los hombres que ejemplificaban eso.</p>
<blockquote><p>Pirès era una de las piezas claves del Arsenal, un equipo vanguardista</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Robert Pirès sustituyó a Riquelme como gran estrella del Villarreal</span>En 2006, habiéndolo alcanzado casi todo con el Arsenal, aunque con el sinsabor de no poder demostrar ese nivel con la selección francesa en un gran torneo, en parte por culpa de la lesión que sufrió previo al Mundial de 2002, Pirès terminó su andadura en los ‘Gunners’ para sumarse a otro proyecto que desde muy temprano había decidido avanzar sin los extremos clásicos y jugando un fútbol vanguardista. Sin la velocidad de otrora, el francés aterrizó en Vila-real el año siguiente a la gran campaña europea del ‘Submarino’. En su último año en el Arsenal, Pirès ya no era el mismo futbolista potente y veloz de las primeras temporadas sino que se había convertido en uno <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3iolfu5NPjQ">mucho más cerebral y pasador</a>. Apunto de cumplir los treinta y tres años tuvo la mala suerte de lesionarse de los ligamentos en pleno agosto y se perdió siete meses de competición. En ese lapso, Juan Román Riquelme abandonó la institución, acabando así con el sueño de juntar al argentino con el francés. Aun así, Pirès asumió el reto y el rol de estrella y supo como llenar el vacío emocional y futbolística dejado tras la marcha de Riquelme. No deja de ser curioso que haya sido precisamente Pirès, el epítome del nuevo mediocampista ofensivo, quien reemplazase a Román, el enganche clásico por excelencia. Los tres años restantes de Pirès en España fueron especiales. Dio clases magistrales de fútbol como uno de los mediapuntas del 4-2-2-2 de Pellegrini, acompañado por Cani, Cazorla, Ibagaza o Matías Fernández. El Villarreal <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=lV-NyMsdoOQ">bordó el fútbol</a> esos años, haciendo gala de un juego ágil, asociativo, libre, sólido y creativo. Pirès, sin necesidad de imprimir velocidad física a sus acciones, partía de la banda, pero jugaba por todos lados. Destiló clase. Fueron unos últimos años de servicio ideales y que el aficionado al fútbol disfrutó a rabiar.</p>
<p style="text-align: justify">El ocaso de su carrera fue breve y poco sonado. No dio tiempo a que el fútbol lo viera languidecer por el campo. Apenas nueve partidos en el Aston Villa antes de retirarse del fútbol de élite. Volvió a jugar hace un año en la curiosa Liga de la India y a muchos les sacó una sonrisa verlo nuevamente de corto. Robert Pirès fue el protagonista de una aventura de diez años en los que el fútbol dejó de invertir en los Diomède y Ba con los que luchaba por un puesto en 1998 para poner en primera línea a los “ciudadanos del mundo”, como le gusta llamar a este tipo de futbolistas a nuestro amigo Adrián Cervera. En menos de una década, los enganches, extremos y segundas puntas tradicionales vieron <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/marko-marin-jairo-rabello-sustitutos-jesus-navas-sevilla-de-emery-y-monchi-fichajes/">como sus lugares</a> comenzaron a ser ocupados por híbridos como Pirès. Los Iniesta, Mata, Cazorla o Silva en España; los Valbuena o <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=RHZ4o__3l0o">Nasri en Francia</a>; los Özil, Götze o Reus en Alemania. Todo tuvo germen en Robert Pirès, el punto de partida de revolución.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">_<br />
Contenido relacionado:<br />
<iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/229161211&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/robert-pires-revolucion-paradigma-extremos-carrera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>18</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ser la esencia</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-trayectoria-cani-esencia-villarreal/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-trayectoria-cani-esencia-villarreal/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 31 Jul 2015 02:00:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cani]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Real Zaragoza]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=174663</guid>
		<description><![CDATA[uedar en la historia de un club es el anhelo de todo futbolista. Hay algunos que lo consiguen con un gol decisivo, como Antonio Puerta, y otros que lo logran con una parada in extremis sobre la hora. Luego están las leyendas como Alfredo Di Stefano o Leo Messi, monstruos que, cada cien años, viran [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">Q</span>uedar en la historia de un club es el anhelo de todo futbolista. Hay algunos que lo consiguen <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=L-x1tzG03bM">con un gol decisivo</a>, como Antonio Puerta, y otros que lo logran con una parada in extremis sobre la hora. <span id="more-174663"></span>Luego están las leyendas como Alfredo Di Stefano o Leo Messi, monstruos que, cada cien años, viran el rumbo de la entidad que tiene la suerte de recibirlos. Y luego hay otros que, más humildes, graban su ADN en el código genético de un club por una manera personal y única de jugar. Es el caso de Rubén Gracia <i>“Cani”</i>. Un nombre que sabe a Villarreal con solo mencionarlo.</p>
<blockquote><p>El nombre de Cani evoca por sí mismo el fútbol del Villarreal</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Antes de todo eso, antes de Villarreal, el joven Rubén cumplió el deseo de cada niño de jugar en Primera con el club de su ciudad. Aunque debutó en la máxima categoría, su primer año completo lo disputó en Segunda, un detalle que no cambia el hecho de que Zaragoza fue, en general, una etapa positiva, con dos momentos muy especiales.</p>
<p style="text-align: justify">El primero, cómo no, el título de Copa del Rey de 2004, ante el Real Madrid de Zidane, Roberto Carlos o Raúl. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=mBiJ689sxHk">En un partido agónico</a>, los maños se llevaron el trofeo gracias al inolvidable gol de Galletti, un disparo que a la postre supondría la caída del ciclo <i>“Galáctico”</i>. Para Cani, que en aquel equipo jugaba en la banda derecha, sería el único entorchado grande de su carrera junto a la Supercopa de ese año.</p>
<blockquote><p>La etapa en Zaragoza le definió como un mediapunta distinto</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El otro gran momento también tuvo que ver con la Copa, concretamente con la edición de 2006. El Zaragoza cayó en la final del Bernabéu, una derrota dolorosísima que, sin embargo, no empañó un camino histórico hasta el<span class="pullquote_right">Zaragoza pulió su estilo para el Villarreal</span> último día. El Zaragoza <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=KyFzqpbh1dc">eliminó en cuartos</a> al Barcelona de Ronaldinho, campeón de Liga y Champions. En semifinales caería el Real Madrid tras un choque de ida inaudito, en el que el Zaragoza bordó el fútbol, goleando a los blancos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=DCvUfDENBx8">por un terrible 6-1</a>. Era aquel un conjunto de rachas, irregular, pero también capaz de destrozar –literalmente– a cualquiera. Un colectivo vertical y técnico a la vez, con nombres rutilantes como los hermanos Milito, Álvaro, Ewerthon o un Cani cuyo fútbol estaba ya consolidado. Víctor Múñoz le hacía partir desde la zona izquierda pero con libertad para moverse por la mediapunta en su 4-4-2. Un rol similar al que iba a dejar libre en Villarreal un argentino de nombre Román…</p>
<blockquote><p>Cani es el Villarreal, su 4-4-2 y sus movimientos de siempre</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aunque compartieron algunos meses, a nadie escapa que la contratación de Cani algo tenía que ver con la marcha inminente de Riquelme. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3QjKkmGR24k">El genio sudamericano</a> volaría tarde o temprano y ese vacío debía ser rellenado. El marrón le toco a Cani, y Cani respondió. Nunca fue Román, claro, pero durante casi una década representó a la perfección los valores futbolísticos del Villarreal: movilidad entre líneas, pausa, asociación con los laterales y conexión con los (dos) delanteros. Era el sistema 4-2-2-2, el legado de Pellegrini en forma de modelo reconocible de juego. Por el Madrigal pasaron Pirés y Cazorla, Rossi y Nilmar, Senna y Josico, Gio y Vietto. A todos sobrevivió Cani, porque nadie interpretaba como él el libreto del club. Era la esencia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-trayectoria-cani-esencia-villarreal/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>58</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pablo Aimar: fútbol y profecía</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Jul 2015 02:00:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Bochini]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Ranieri]]></category>
		<category><![CDATA[Héctor Cúper]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo Ángel]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Ortega]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Aimar]]></category>
		<category><![CDATA[Rafa Benítez]]></category>
		<category><![CDATA[Real Zaragoza]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Baraja]]></category>
		<category><![CDATA[Saviola]]></category>
		<category><![CDATA[SL Benfica]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=174980</guid>
		<description><![CDATA[«Y será entonces, en el espacio extendido entre la sierra de Cochinoca y el cabo San Pío de la isla Grande de Tierra del Fuego, cuando surgirá él, cual cometa presagiando la llegada de algo mayor. Menudo, ligero, de cabellera pintoresca, que la tocará con el pie derecho, como un ángel. Será amado. También por [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>«Y será entonces, en el espacio extendido entre la sierra de Cochinoca y el cabo San Pío de la isla Grande de Tierra del Fuego, cuando surgirá él, cual cometa presagiando la llegada de algo mayor. Menudo, ligero, de cabellera pintoresca,<span id="more-174980"></span> que la tocará con el pie derecho, como un ángel. Será amado. También por</i> D10S, <i>que entonces será niño, de regate incesante, imparable, y zurda ya inmortal. Generación tras generación, en el ciclo del fútbol.»</i> (Anónimo).</p>
<p style="text-align: justify">En el año 74 del siglo XX, Ricardo Enrique Bochini se consolidó como estrella argentina y símbolo del fútbol que le gustaba a la gente. Maradona, embelesado por su juego, lo disfrutaba e imitaba mientras se acercaba a su sueño de ser profesional.</p>
<p style="text-align: justify">Más de dos décadas después, con la profecía olvidada, o mejor dicho, deteriorada por abuso, algo pasó en el estadio Monumental de Buenos Aires. Fue el aviso del segundo advenimiento, el de Lionel Messi, aunque en aquel instante, nadie se dio cuenta.</p>
<h4>El Payaso y los Cuatro Fantásticos</h4>
<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>ran tiempos felices para River Plate. Acababa de ganar la Copa Libertadores frente al América de Cali de la mano del príncipe Enzo Francescoli. Hernán Crespo lo acompañaba en aquella punta de ataque, y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/08/ariel-ortega/">el extraordinario Ariel Ortega</a> los alimentaba desde la segunda línea, mientras que figuras de renombre internacional como Sorín, Almeyda, Celso Ayala o el <i>«Mono»</i> Burgos ponían cimientos a aquel equipo, uno de los últimos latinoamericanos que poco tuvieron que envidiar a las potencias de la vieja Europa. Luego se alzaría con el torneo Apertura de 1996, título que constaría en el Palmarés de todos estos jefes y de un pibe de 16 años al que se le permitió compartir una noche con ellos. Le apodaban <i>«El Payaso»</i>.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El jugador favorito del Diego era una «gallina»</span>El mote generaba conflicto. De hecho, el chico no lo aceptaba; aunque la verdad, su pinta esbozaba sonrisas. Su cabeza llena de rizos mantenía una proporción de dibujo animado con respecto al resto de su cuerpo, el lunar de su rostro resultaba simpático y encima parecía vestir tres tallas más de la que le convenía, provocando <a target="_blank" href ="http://lpm.cdnfsn.com/imagenes/670x400/aimar_923470071.jpg">una imagen bombacha</a> en consonancia con los pantalones de Aladdin o, efectivamente, con algunos payasos de circo. Además, el fútbol de Aimar era muy divertido. Basado en la pared, que tan como propia siente Argentina y todavía más la afición millonaria, salpicaba esos pases con eslaloms, giros y variados gestos técnicos llenos de engaño, a una velocidad perfecta en términos lúdicos, pues compaginaba la eficacia productiva con el agrado al ojo humano, que se daba cuenta de todo. Era un show involuntario. Maradona decía que nadie le llenaba como él.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Aimar sucedió al Burro tras cumplir la mayoría</span>Ocurría que Aimar, inteligente, quería separarse de la etiqueta excéntrica que solía preceder a cada nuevo talento argentino, y era de justicia que así fuese. Desde que llegó a Primera, mostró una profesionalidad, una seriedad y un carácter que denotaban no sólo madurez, sino también una pasta especial, diferente. Y el mismo cariz le aplicaba a su fútbol. Pese a tratarse de un auténtico fenómeno técnico, capaz de obrar la filigrana más vistosa, Aimar jamás se perdió en el preciosismo. Era futbolista-futbolista, su obligación y deseo consistían en la victoria y el camino más corto hacia la misma era jugar bien, con equilibrio y respeto. Fue justo esta manera de afrontar su oficio lo que le facilitó cumplir la primera misión imposible que le fue encomendada: recoger el testigo del <i>«Burrito»</i> Ortega en el verano del 97, cuando éste, que quizá era el atacante más desequilibrante de Sudamérica, se mudó a Valencia para desgracia de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-louis-van-gaal-entrenador-barcelona-doblete-debate-rivaldo-filosofia-sistema/">Van Gaal y del Barcelona</a>. Ariel faltó en casa cuatro cursos completos, en los que River, con Aimar llevando la «10», campeonó cuatro veces: en dos Aperturas y dos Clausuras.</p>
<blockquote><p>La segunda mitad del año 2000 sería vivida con una intensidad bárbara por Aimar y la afición de River.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, los momentos más inolvidables se agolparon sin duda llegando al final, mediado el año 2000. El bombo de cuartos de final de la Copa Libertadores se mostró caprichoso y emparejó al River de Aimar y Saviola contra el Boca de Riquelme. La eliminatoria paralizó el planeta fútbol y puso a la Liga argentina en un lugar privilegiado. La ida se presentó con un despliegue de juego alegre y ofensivo <i>made in</i> River Plate, con Pablo tocando la pelota de modo compulsivo y el Conejo sembrando el pánico en la zaga bostera. Paulatinamente, el encuentro giró porque Riquelme era muy bueno, pero un heroico Yepes mantuvo el 2-1 que daba ventaja a los millonarios para visitar la Bombonera. Una vez allá, lo dicho: Riquelme era terrible. River poseía un ataque más eléctrico, rico y bonito, pero Juan Román dominó la noche hasta convertir en dolor humano la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OAMLR--E8dk">frustración deportiva</a>. Boca la recuerda como una de sus más felices, y como la del retorno de Palermo, que reapareció, marcando el 3-0 definitivo, tras seis meses de lesión. Aimar sufrió muchísimo.</p>
<p style="text-align: justify">Y como por arte de magia y cura de balón, Ariel Ortega, quien había emigrado a Europa para que Aimar se erigiese como el gran líder, regresó al Monumental tras su díscola aventura transoceánica. Durante seis meses, ambos convivirían junto a Juan Pablo Ángel y el propio Javier Pedro Saviola, dando origen al eterno River Plate de los Cuatro Fantásticos, presentado en sociedad <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=heAeBnbLxDM">el 27 de agosto de aquel 2000</a>, en un River 4-Rosario Central 1. Reviviendo tan solo el resumen de aquel choque, así como el timbre de voz usado por los locutores nacionales para expresar cómo jugaban, se comprende el brutal impacto cultural que imprimió aquel conjunto. Ángel fijando como delantero centro, Saviola picando a los espacios, Ortega burreándose a sus inferiores y Aimar uniendo a los tres cracks encadenaron exhibición tras exhibición. A base de toque y arte, borraron del corazón de River la pena por la caída ante Boca. Pero llegaría la primera despedida de Pablo Aimar. Era imposible retenerlo. El Valencia de Héctor Cúper, uno de los equipos TOP de la Champions League, había pagado por él 24 millones de €uros.</p>
<h4>La Final de 2001 y el Valencia de Benítez</h4>
<p style="text-align: justify">Pablo Aimar debutó como ché en un partido de Liga de Campeones contra el Manchester United. Sir Alex Ferguson y su histórico doble pivote, formado por Roy Keane y Paul Scholes, le dieron la bienvenida. Quien escribe este texto tenía entonces 12 años y nunca, nunca, olvidará la viva pasión que Michael Robinson y, sobre todo, Carlos Martínez transmitieron durante la emisión del choque en Canal Plus. Aimar completó una actuación <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/noticias/archivo-de-noticias/26473-pablo-aimar-hizo-vibrar-a-mestalla-en-su-debut">absolutamente cautivadora</a>. Enamoró a España en 45 minutos. Qué pedazo de mago, por favor.</p>
<p style="text-align: justify">Héctor Cúper, técnico de fama ultra defensiva ganada a pulso, representaba un caso curioso. Aunque el fútbol de sus equipos era sin duda conservador, sus alineaciones parecían súper ofensivas. Aquel día salió con Baraja (de pivote), Kily González (de interior izquierdo), Angulo (de interior derecho), Mendieta (de mediapunta), Aimar (de delantero) y Carew (de delantero) a la vez. Con dicha configuración, a Pablo le costó entrar en juego, sus apariciones fueron esporádicas. En el segundo periodo, Mendieta bajó al interior derecho, Angulo subió a la delantera y Aimar bajó a la mediapunta. Y comenzó la obra maestra. Mestalla había disfrutado (a cuenta-gotas, pero disfrutado) de la inagotable magia del<i> Burrito</i> Ortega hacía apenas un rato, pero <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=xskVzZL8p30">el virtuosismo asociativo</a> de ese Aimar, sus paredes y su pausa cabal… aquello era otra cosa. Sin demora, se convirtió en una estrella.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Aimar fue suplido en el minuto 45 de la Final</span>Aquella misma temporada el Valencia volvería a jugar la Final del torneo máximo, doce meses después de la durísima derrota en París. Por desgracia, se ahogó en la orilla de nuevo. En esa ocasión, en la tanda de penaltis. El equipo estaba más preparado y compitió contra el Bayern de igual a igual, tanto con el plan A como con el plan B. El primero contaba con Aimar, de mediapunta, escoltado por el mediocentro Baraja y los interiores Mendieta y Kily. Pablo jugó bien, pero no estaba dominando el encuentro ni mucho menos, incluso le faltó un poco de presencia. Por eso, en el minuto 45, Cúper le quitó del campo y dio entrada a Albelda, transformando el 4-3-1-2 (rombo) en un 4-4-2 con doble pivote. La decisión no perjudicó demasiado, además Effenberg estaba disputando el mejor partido de su vida y había que intentar algo para reducirlo, pero <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/historia/la-historia-del-valencia/el-siglo-xxi/167">como se perdió, aquello trajo cola</a>. Se consideró la gota que colmó el vaso del conservadurismo de Cúper. Se marchó al Inter. Y a Mestalla, llegó Rafa Benítez.</p>
<blockquote><p>Benítez cambió el 4-3-1-2 de Cúper (rombo y dos puntas) por un 4-2-3-1 (doble pivote y un punta), pero el Valencia fue más ofensivo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Benítez supuso una cuasi-revolución. Y era lo mínimo. Mendieta se había marchado a la Lazio y, sin él, el sistema de Cúper no se sostenía. Entre todas las que tomó, sobresalieron dos decisiones que dieron forma al nuevo Valencia. La primera, apostar radicalmente por el doble pivote Albelda-Baraja, tan denostado hasta entonces. Como consecuencia, Rubén explotó hasta convertirse en uno de los centrocampistas más dictatoriales del circuito europeo. A menudo se le recuerda como un llegador, pero fue bastante más que eso. Baraja actuaba de auténtico cerebro, era capaz de articular una posesión y un ataque organizado muy versátil, y liberarle, descargarle de la obligación de guardarle la espalda al resto, fomentó su participación ofensiva. Y así, el Valencia ganó posesión. Eso sonaba a música para Aimar, pero quedaba un escollo para él. En pos de formar un doble pivote, una de las tres posiciones del ataque debía desaparecer: o se jugaba sin mediapunta, o se jugaba con un solo delantero. Pablo resultaba amenazado. Sus cifras goleadoras eran ínfimas, y el plantel ché no disponía de ningún<i> killer</i> capaz de soportar por sí mismo toda la carga anotadora. Pese a ello, Benítez confió en Aimar. Hubo de convivir con la falta de pegada, fue una limitación real e importante, pero compensó. <a target="_blank" href ="http://www.ciberche.net/otros/8822-Ruben-Baraja-y-Pablo-Aimar,-candidatos-al-Bal%C3%B3n-de-Oro-2002">El péndulo conformado por Baraja y Aimar</a>, a pleno rendimiento, dominó la Liga. Puede decirse, así para empezar, que Rafa Benítez regaló a Europa al gran Aimar. Sucedió tal cual.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Aimar ocupaba todo el ancho del campo</span>Revisitando los partidos del Valencia de las dos Ligas, lo que más asombra de Pablo Aimar, con suma diferencia, es la enorme cantidad de metros que abarcaba. A lo ancho del campo, cubría la práctica totalidad del terreno, iba de banda a banda, sin perder electricidad. Y ahí residía su faceta más condicionante. Estaba constantemente ofreciendo soluciones para avanzar con la posesión controlada; no se podía sujetar o marcar a un enganche que se movía tantísimo, y cuando manejaba la pelota, quitársela resultaba casi imposible. Tras ese punto, lo que tocase. No es nada habitual encontrar en un hombre un dominio tan perfecto tanto de la pared -primer toque- como de la pausa. Destrozaba defensas con la mezcla. Además, sus caídas a los costados permitieron a, sobre todo, Vicente y Angulo compensar su déficit goleador. La diagonal hacia el área se despejaba tras su desmarque. Ambas alas se hicieron de oro. Los conciertos de Aimar en esta época se contaron por docenas. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=oZmm2uBzW_s">Aquí uno de ellos</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Sin lugar para el debate, el ciclo de Benítez en Mestalla pasó a la historia por su firme seguridad defensiva. La zaga liderada por Cañizares y Ayala dio al proyecto una rocosidad y un cuidado por el detalle que derivó en títulos. Pero la creatividad impulsada por Aimar, a su vez impulsado por Baraja, anduvo cerca de sumar el mismo peso. Gracias a su pre-claridad atacante, un equipo sin mucha pegada, y que nunca arriesgaba más de lo prudente, ganaba partidos.</p>
<blockquote><p>Aimar conquistó a Benítez desde la más fantástica excelencia. Sin ella, Rafa comenzó a ir a lo «seguro».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La relación exitosa que mantuviera Aimar con un técnico tan marcadamente europeo como el español, que encima es un reconocido obseso táctico, prueba la categoría competitiva del futbolista. Supo hacerse valer hasta para quien la palabra <i>«equilibrio»</i> atesora una importante carga de perfume erótico. Con su inteligencia, con su magnífica sencillez, convenció al más pragmático de los entrenadores de que apostase por el juego puro en la segunda demarcación más adelantada de su sistema, aunque la rentabilidad directa jamás fuera a superar <a target="_blank" href ="https://en.wikipedia.org/wiki/Pablo_Aimar">la escasa cifra de 10 tantos</a>. Dicho esto, el desgaste fue tremendo. Para justificar su titularidad, Aimar debía rayar la excelencia noche tras noche. Eso le hizo ver menos indiscutible de lo que en realidad fue, y con certeza, acortó la comodidad de la convivencia. En cuanto perdió frescura, Benítez empezó a dar cancha a goleadores más prolíficos o a centrocampistas de mayor impacto defensivo, según la necesidad. Y poco a poco, se apagó la llama más fogosa de <i>El Payaso</i> más serio, más constante. El de la credibilidad.</p>
<p style="text-align: justify">Aimar, prematuramente machacado a nivel físico, empezó su calvario con las lesiones y, para colmo, se topó con Ranieri, con quien no hizo buenas migas. Luego, de la mano de Quique Sánchez Flores, retomó un poco el vuelo, sin alcanzar el glorioso funcionamiento de antaño pero volviendo a marcar diferencias en la élite internacional. Tanto el Real Zaragoza como el SL Benfica gozaron de ese Aimar de los últimos años, menos activo, menos móvil, más irregular en sus apariciones, pero igualmente soberbio en la lectura de los tiempos y la dirección de los ataques. De hecho, Da Luz viviría <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/benfica-di-maria-david-luiz-ramires/">un año de lo más seductor</a> bajo su mando y manto, en la temporada 2009/10, regresando, posicionalmente, a los tiempos de Cúper, pero impregnando el sistema con un aroma muchísimo más creativo y liberal. García cerraba el rombo, Di María y Ramires activaban los costados y Cardozo y ¡Saviola! definían sus servicios. En última instancia, emigró a Malasia, buscando el tributo del exotismo, no sin después regresar a casa para decir adiós. Se le vio poco por el Monumental. Su cuerpo dijo basta. La carrera de un genio había finalizado. Para pena, incluso, del número 1.</p>
<p style="text-align: justify">En su honor, no olviden la profecía. El tercer<i> D10S</i> tampoco nacerá sin ayuda. Necesitará <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/ricardo-bochini-el-embrujo-copa-libertadores/">al nuevo Bochini</a>, para que le inspire una vez más. Recordad: bajito, con melena singular y mucho fútbol. Diestro. Y argentino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/homenaje-pablo-aimar-carrera-deportiva-river-plate-valencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>57</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El ciclo Messi</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 04 Jul 2015 02:00:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Bielsa]]></category>
		<category><![CDATA[Copa América 2015]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2014]]></category>
		<category><![CDATA[Di María]]></category>
		<category><![CDATA[Ever Banega]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Batistuta]]></category>
		<category><![CDATA[Garay]]></category>
		<category><![CDATA[Lavezzi]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos Rojo]]></category>
		<category><![CDATA[Martino]]></category>
		<category><![CDATA[Messi]]></category>
		<category><![CDATA[Origen]]></category>
		<category><![CDATA[Otamendi]]></category>
		<category><![CDATA[Pastore]]></category>
		<category><![CDATA[Redondo]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Sabella]]></category>
		<category><![CDATA[Tévez]]></category>
		<category><![CDATA[Verón]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=172241</guid>
		<description><![CDATA[“¡Ya salen, ya salen! Míralos, ¡son unos picapedreros!”. La televisión argentina no podía contenerse. Tras reunir sin éxito una de las mayores constelaciones de su historia en el Mundial 2006, Brasil se había plantado en la final de la Copa América 2007 con un bloque y juego más que sombríos. Los Vagner Love, Josué, Mineiro [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>“¡Ya salen, ya salen! Míralos, ¡son unos picapedreros!”</i>. La televisión argentina <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rd1F9_vt0KQ">no podía contenerse</a>. Tras reunir sin éxito <a target="_blank" href ="http://diarioadn.co/polopoly_fs/1.15476.1343914765!/image/image.jpg_gen/derivatives/p4-3d1263x947/image.jpg">una de las mayores constelaciones</a> de su historia en el Mundial 2006, Brasil<span id="more-172241"></span> se había plantado en la final de la Copa América 2007 con un bloque y juego más que sombríos. Los Vagner Love, Josué, Mineiro o Elano parecían muy poca cosa, incapaces de vestir esa camiseta. Al otro lado estaba Argentina, que había coleccionado victorias con una superioridad casi sin precedentes. Existía en el país el pensamiento de que jamás se había disfrutado de tanto talento junto. Apunten: Zanetti, Ayala, Riquelme, Verón,  Tévez, Crespo… y Messi. Más Gaby Milito, Mascherano, Aimar, Cambiasso… Una mezcla perfecta entre jóvenes, maduros y leyendas consagradas que iba a más de tres goles por partido. Argentina nunca había sido tan, tan favorita ante Brasil. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6WPSAaQRHMo">Pero Argentina perdió</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Aquella derrota supuso un punto de inflexión –negativo– para la camiseta albiceleste. Los catorce años sin títulos, que parecían circunstanciales, de repente tenían otro aspecto. ¿Cuándo se rompería la racha? Después de todo, si no había sido con ese plantel, ¿cuándo sería? El semillero argentino había reaccionado con orgullo a la (des)aparición celestial de Diego Armando Maradona. Tras él llegaron acontecimientos como Batistuta (<a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1J36Yt5o_Mc">máximo goleador de la historia</a> de la Selección), Fernando Redondo (quizás el mejor y más puro <i>“5”</i> que dio la nación) o Riquelme (mejor jugador de la historia de Boca). Incluso puede decirse que en 2002, Argentina acudió a una Copa del Mundo con el mejor engranaje colectivo en décadas de la mano de Marcelo Bielsa. Pero nada había bastado. Los años caían y las derrotas se acumulaban. Solo los treintañeros recuerdan ya una Argentina campeona.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Jugar con Argentina te quita prestigio»</i> (Carlos Tévez, 2 de septiembre de 2011).</p>
<blockquote><p>El S.XXI no conoce triunfo argentino. Cada derrota hacía más probable la siguiente. Hasta hoy.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lionel Messi es un insurrecto. Un hereje contra la historia. En el rosarino, el fútbol encontró a la primera figura en treinta años a la <a target="_blank" href ="http://www.masconazo.com/sports/images/pelemessidi.jpg">altura de sus reyes pétreos</a>. Nacido en la tierra de su antecesor, Messi recibió de manera natural una comanda sin lógica: reeditar la obra irrepetible e insuperable de Maradona con Argentina. Daba igual que tal cosa fuera, literalmente, imposible. Las historias especiales del mundo del balompié se suceden en contextos sociales y deportivos tan particulares que el propio fútbol se asegura de que no puedan duplicarse. Pedirle a Messi una historia de amor <a target="_blank" href ="https://lachamusca.files.wordpress.com/2007/10/maradona2.gif">con <i>“la Diez”</i></a> como la que vivió Diego tendría el mismo sentido que exigirle a cualquier estrella (pasada o futura) que llegase al Real Madrid que pusiera su nombre a la <a target="_blank" href ="http://static.betazeta.com/www.ferplei.com/up/2010/02/distefano_destacado.gif">altura de Alfredo Di Stefano</a>. Tan ilógico como demandarle al próximo megacrack del FC Barcelona que se alce por encima de los números y títulos del propio Messi. Los gigantes del balón dejan su marca en territorios por conquistar. Todos menos Leo, obligado a <i>bancarse</i> ese imposible.</p>
<blockquote><p>Argentina necesita sentirse Argentina para competir. Son un fútbol basado en el orgullo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lo que Diego Maradona fue para la Selección quedó explicado en su momento en el tercer párrafo del artículo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/analisis-crisis-futbol-argentino/">«Solo queda el potrero»</a>. Mucho más que un Mundial, su legado tuvo que ver con la exaltación del orgullo argentino. Alrededor del liderazgo de Diego nació una competitividad extrema de unos futbolistas, en algunos casos, bastante limitados. La imagen del triunfo es México 86 pero el resumen del <i>maradonismo</i> se condensa en Italia 90. Si uno repasa el campeonato, verá que el Pelusa lo finalizó con 0 goles en 7 partidos (había hecho 5 en 7 encuentros en suelo mexicano). Maradona afrontó el torneo muy castigado del tobillo y casi no hubo señales de sus galopadas <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=HJ-KEzL7EDg">en la primera fase</a>, en la que Argentina quedó tercera. Pero entonces llegó la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=wu0FfcdZQ18"><i>«corrida memorable»</i></a> ante Brasil. Una inolvidable injusticia futbolística ante el enemigo íntimo. El milagro del Diez obligaba al resto a derramar sangre si era necesario. A partir de ahí, Argentina fue avanzando rondas sin necesidad de ganar, con el arquero Goycoechea <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=q_2bFXWhxQs">parando mil penaltis</a>, todo rodeado de un sufrimiento extremo. Maradona no decidía los partidos con goles o asistencias, pero resultaba objetivo que sin él, la albiceleste no hubiera durado ni un minuto en el Mundial. Alemania acabó con el sueño del tricampeonato pero en la camiseta argentina se había grabado un gen ganador que le permitió levantar dos Copas América en 1991 y 1993 sin tener a Maradona en sus filas.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify"><i>(Hasta aquí la historia argentina entre 1986 y 2011. Sepamos qué hubo más allá.)</i></p>
<blockquote><p>La tarea de Leo Messi en Argentina tenía connotaciones por encima incluso de los propios títulos</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Leo Messi arranca como número uno del planeta en 2009. Es ahí, un año antes del Mundial de Sudáfrica, donde comienza <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/analisis-etapa-sabella-messi-maradona-batista/"><i>“Que de la mano de Leo Messi”</i></a>, artículo que narra con máxima precisión toda la etapa de Messi en la Selección entre 2009 y 2013. Es la de Leo una historia de madurez tardía, un encuentro entre dos entes (jugador y Selección) destinados a quererse y que sin embargo, llegaron a odiarse casi sin matices. Leo, amando a su país, viajaba con pavor hacia un fútbol y una cultura todavía imposibles de descifrar para él. El pueblo argentino, por su parte, reaccionaba con ira al no poder adorar a quien ya era rey. Por el camino erraron unos y otros, y fue en 2012 cuando la barrera por fin cayó. Había costado pero Messi ya era <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=fynBy_Z-7nw">el futbolista del siglo</a> también con Argentina.</p>
<p style="text-align: justify">Pese a ello, la prueba del algodón estaba por llegar. La Copa del Mundo de Brasil definiría el impacto real de Messi en la historia de la Selección. Lo cierto es que globalmente Argentina llegaba bien. El bloque de jugadores contaba con la edad ideal y venía actuando junto desde hacía tres años. No obstante, el once habitual de Sabella dejaba muchas dudas. La delantera acumulaba elogios pero el centro del campo y –sobre todo– la defensa eran casi un saco de boxeo para la opinión pública. Fruto del nerviosismo, Sabella inauguró el campeonato ante Bosnia con cinco zagueros, el sistema que solía utilizar cuando olía el sufrimiento. La primera parte de Argentina fue horrible, depresiva. En 45 minutos de juego se estaba tirando por tierra todo el optimismo acumulado en los dos años anteriores. No hay exageración, Argentina es tal cual, y un Mundial (que se lo digan a Bielsa) tampoco otorga tiempo de reacción. Pero entonces apareció Messi. Apareció por fin la imagen deseada: un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=DRj1tYHary0">golazo de Leo con la Diez en la Copa del Mundo</a>, celebrado <a target="_blank" href ="http://41.media.tumblr.com/9c41f017fa64a70e98749853c34fcf39/tumblr_n79myzfIb71rjh70yo1_1280.jpg">como nunca</a> antes por <i>la Pulga</i>. Argentina había jugado fatal pero había ganado. Hubiera podido derrotar a Bosnia sin el concurso de Messi, pero hubiera sido imposible ser feliz aquella noche sin la ilusión de tenerle.</p>
<blockquote><p>Messi puso lo imprescindible para que Argentina comenzara a recobrar el placer de ser ella misma</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras Bosnia llegó Irán, quizás la peor actuación de Argentina en la Copa. A nivel de juego lo cierto es que no había muchas noticias positivas; Messi la tocaba poco, Di María intentaba miles sin éxito y apenas sí se sucedían cortes milagrosos de Mascherano. Asomaba de nuevo la depresión cuando Messi, tras 90 minutos opacos como no se le recuerdan, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=qRaSyjRRc40">inventaba otro golazo excepcional</a>. Las dudas quedaban sepultadas por la euforia que generaba ver a Leo decidir. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0yGJOICdXHI"><i>“Gracias a Dios, el enano frotó la lámpara”</i></a>, exclamaba Romero tras el choque. Messi comenzaba a penetrar en unos compañeros que, ahora sí, creían tener el as de la baraja. Estaban cambiando cosas. En octavos llegó la brutal exhibición de Di María ante Suiza, definida de la mejor manera: <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0PbrDfCJKK4">gol del <i>Fideo</i> tras cabalgada</a> de Messi en el minuto 118. En el 120, <a target="_blank" href ="http://www.rpp.com.pe/pict.php?g=-1&amp;p=/picnewsa/1390743.jpg">palo milagroso</a> de Suiza. El tono épico estaba ya servido. ¿A qué nos recordaba todo esto?</p>
<p style="text-align: justify">El final feliz quizás se estropeó cuando, ante Bélgica, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TnWNFBVdbsw#t=2m44s">un pase inaudito de Leo</a> obligó a Di María a una carrera inasumible hasta para él. Con Angelito fuera y Messi, Agüero e Higuaín muy lejos de sus plenitudes físicas, los de Sabella dejaron de poder atacar. Pero daba igual. Argentina ya era Argentina de nuevo. A partir de aquí, los elementos menos dotados (y más discutidos) de la Selección pusieron <i>“el huevo”</i> histórico que les había caracterizado en el pasado. Para el recuerdo la actuación del flojísimo Basanta (todo un homenaje a los Troglio, Giusti y compañía), <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4DTJbu_hfg4#t=9m19s">el corte acrobático de Garay en el minuto 94</a> ante Bélgica, el cruce de Mascherano ante Robben, los kilómetros de Biglia, los penaltis de Romero ante Holanda (<i>déjà vu</i>), el cierre con codazo de Rojo ante Wijnaldum… Incluso los primeros 45 minutos de Messi ante Alemania, sus mejores del torneo, se basaron en un derroche físico y emotivo que no estaba para sostener. Argentina hincó la rodilla, sí. Y es Argentina un país tremendamente exitista; si no hay triunfo, no hay gloria (y más en el caso de Messi). Pero esta vez iba a ser distinto. Exactamente igual que sucedía tras la final de Italia 90 (<a target="_blank" href ="http://mla-s2-p.mlstatic.com/el-grafico-3692-i-grandes-fotos-del-mundial-italia-90-4160-MLA2792265854_062012-F.jpg">Ver Portada <i>“El Gráfico”</i></a>), el pueblo se sintió unido a ese grupo, había compartido su sufrimiento, generándose así un nivel de empatía inesperado. <a target="_blank" href ="https://pbs.twimg.com/media/CHUXdIMWoAIuPoD.jpg:large"><i>“Nunca lo vamos a olvidar”</i></a>. Leo regresó sin su Mundial, pero había recuperado el <i>argentinismo</i>. El valor de esa camiseta.</p>
<blockquote><p>La herencia del Mundial ha hecho de Argentina algo que, por nivel de futbolistas, quizás no es</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“Argentina tiene un equipazo”</i>. La sentencia data de junio de 2015, escasos 12 meses después del comienzo de la Copa del Mundo. Faltan días para el arranque de la Copa América y Argentina, en efecto, es muy favorita. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Umo3VEWELxM">Leo Messi ha recobrado el nivel</a> físico que hubiera soñado tener en Brasil, algo que condiciona el sentir general. Pero hay algo más detrás. De repente, se mira distinto a los convocados por Martino. Se sumaron Otamendi y Banega, de grandes temporadas en Valencia y Sevilla pero tampoco novedades desconocidas. Ambos formaron parte del proceso desde 2011. Entonces, ¿existe ese equipazo? </p>
<p style="text-align: justify">Con la Champions League como máxima prueba de calidad <i>“élite”</i>, un vistazo al núcleo duro nos dice que los Romero, Biglia, Rojo, Gago, Banega (más los Fede, Palacio o Basanta) jamás tuvieron peso relevante en la Copa de Europa. Otros, como Lavezzi, Garay, Zabaleta o Pastore sí que la juegan cada año, aunque queden lejos de frecuentar las semifinales. El dominio de la competición se reserva <a target="_blank" href ="http://www3.pictures.zimbio.com/gi/Lionel+Messi+Carlos+Tevez+Argentina+v+Mexico+YPDhwMXNr7ql.jpg">para la delantera</a> y Javier Mascherano, es decir, para las piezas intocables, aquellos de los que nunca se dudó. Sucede que Argentina es hoy un escenario mucho más agradable y placentero. El citado Pastore es el mejor ejemplo de ello. Siendo un jugador innegablemente <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/boca-juniors/futbol/Lagunero-irregular_0_829717362.html"><i>lagunero</i></a>, su integración ha sido inmediata, suave, casi idílica. La misma camiseta que hizo de Verón un apestado y de Aimar algo irrelevante, parece no pesar para <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-di-maria-argentina-martino-messi-sabella/">el <i>Flaco</i></a>.</p>
<p style="text-align: justify">Y así, con felicidad e ilusión, Argentina se prepara esta noche para intentar romper una sequía de 22 años. En Chile ante Chile, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iIOIRalHwdU">un toro capaz de embestir</a> como pocos actualmente. Pero Argentina está confiada porque se siente Argentina. Qué mejor ejemplo que frente a Uruguay, un choque de terrible dureza en el que cada pieza de la albiceleste metió todo sin arrugar lo más mínimo. <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/copa-america-2015-argentina/va-Leo-vamos_0_1383461642.html">Empezando por Messi</a>. A él corresponde haber devuelto al país a la senda de grandeza de antaño. Sabe Leo que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=P_RCD4h5MOs">necesita imperiosamente</a> este título, pero el ciclo Messi ya está rentabilizado para Argentina. Solo una vez en la historia lograron encadenar final del Mundial y Copa América en el plazo de un año. Fue en 1991, tras la Copa del Mundo de Italia, cuando llevar la <a target="_blank" href ="http://upload.te3p.com/uploader/587199/11276145482.jpg">azul y blanca</a> otorgaba prestigio. Como hoy.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-lionel-messi-barcelona-nuevo-sistema/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/messi/03.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/analisis-ligas-ganadas-barcelona-leo-messi-temporada-2008-2009/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/messi/05.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/07/analisis-ciclo-leo-messi-seleccion-argentina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>47</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El balance de Forlán</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/carrera-deportiva-diego-forlan/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/carrera-deportiva-diego-forlan/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2015 02:42:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Forlán]]></category>
		<category><![CDATA[Kun Agüero]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Suárez]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester United]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=170516</guid>
		<description><![CDATA[iego Forlán ha puesto fin a su aventura japonesa y ha declarado que quiere volver a su país, Uruguay, para jugar en Peñarol. A un día de que empiece la Copa América, torneo del que es vigente campeón, apetece cavilar sobre lo que fue su fútbol. Forlán se consagró en Europa cuando salió de Manchester [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">D</span>iego Forlán ha puesto fin a su aventura japonesa y ha declarado que quiere volver a su país,<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/inglaterra-uruguay-mundial-1954-historico-partido/"> Uruguay</a>, para jugar en Peñarol. A un día de que empiece la Copa América, torneo del que es vigente campeón,<span id="more-170516"></span> apetece cavilar sobre lo que fue su fútbol.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Con Pellegrini, se desmarcaba</span>Forlán se consagró en Europa cuando salió de Manchester para llegar a Vila-Real. Entrenado por Pellegrini y liderado por <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-juan-roman-riquelme-con-libertadores/">Riquelme</a>, el charrúa jugó de un modo extremadamente específico. Pese a su descomunal chut de larga distancia con los dos pies por igual, su rol en el sistema consistía, sin matices, en picar a la espalda de la defensa contraria y recibir pases al espacio <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/analisis-marcos-senna-villarreal-espana-riquelme-xavi/">de Senna</a>, Pirés, Cazorla, Cani, Sorín o Juan Román. Así, como todos recuerdan, ganó la Bota de Oro del año 2005. Sin embargo, ese no sería su cenit. En su último curso en El Madrigal, el 2006/07, Pellegrini le puso al lado al Guille Franco, un «9» más puro, y se le notaron nuevas cualidades que luego explotaría en el Calderón.</p>
<blockquote><p>Simao y Maxi, dos puntas, ocupaban las bandas en su 1er Atleti.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Forlán aterrizó en un Atlético de Madrid del que Torres se acababa de marchar. Lo dirigía Javier Aguirre, que trabajó sobre un 4-2-4 con dos puntos a reseñar. El primero, que en el doble pivote se alternaban Raúl García, Maniche, Camacho (17 años) y Cléber Santana. O sea, no había generación de juego, la pobreza creativa de la medular lastraba las opciones del equipo. En cierto modo, el segundo factor que marcó a Forlán, el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/02/analisis-tactico-como-juega-kun-aguero-barcelona/">Kun Agüero</a> moviéndose delante de él como «9», lo aliviaba.</p>
<p style="text-align: justify">La configuración táctica de aquel sistema tan descompensado inspiró a Forlán para reinventarse y mejorar. Aprovechando su extraordinaria calidad física, que le permitía correr mucho tiempo y mucha distancia sin mucho descanso, decidió bajar a recibir y unir con su movimiento y fútbol los dos bloques separados -física y emocionalmente- que componían aquel Atleti. Demostró capacidad y aprendió un montón. Cuando se le incorporó Reyes como titular, lo cual aportó algo más de control y juego, pudo incluso liderar la conquista de<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/analisis-tactico-final-europa-league-sevilla-banega/"> una UEFA Europa League</a>. Su eliminatoria frente al Liverpool, así como la Final, perduran.</p>
<blockquote><p>En el Mundial donde fue el mejor, actuó casi de centrocampista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aplicando lo aprendido entre el Atleti de Aguirre y el de Quique, Forlán ganó con todas las de la ley el Balón de Oro del Mundial 2010. Con un centro del campo repleto de currantes sin toque, actuó de <i>medular en funciones</i> y anexionó la zaga con la delantera con acierto inolvidable. Siempre quedará la duda de qué hubiera ocurrido en la semifinal frente a los holandeses si <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/luis-suarez-punisher-castigador-parecidos-heroes/">Luis Suárez</a> no hubiera sido sancionado (penalti ante Ghana). Sin el culé sobre el campo, Forlán fue <i>demasiado «9»</i> y perdió peso como <i>falso centrocampista</i>. Y Uruguay se quedó en poco.</p>
<p style="text-align: justify">A tenor del enorme talento que hizo constar en Sudáfrica y de que, al fin y al cabo, su gran éxito colectivo a nivel de clubes fue apenas una Europa League, surgen varias preguntas: ¿gozó Forlán de una carrera acorde a su categoría? ¿Tenía cabida su fútbol dentro de un aspirante a <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-tactico-final-berlin-barcelona-3-juventus-1-luis-suarez/">la Champions</a>? De un lado, figura la magnitud de sus exhibiciones; alcanzó cotas de juego increíbles. Del otro, el carácter de las mismas: estribaron en maquillar los defectos de equipos que no disponían de centro del campo. Y los mejores del mundo&#8230; no necesitaban tal cosa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/carrera-deportiva-diego-forlan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>27</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Elegía al Libertador</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-juan-roman-riquelme-con-libertadores/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-juan-roman-riquelme-con-libertadores/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Jul 2014 01:55:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Argentinos Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Boca Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=133691</guid>
		<description><![CDATA[]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="three_fourth"><span class="dropcap">L</span>a Copa de Pelé, Spencer y Bochini, la que nunca ganaron Maradona o Ronaldo, en el siglo XXI responde sólo al nombre de Juan Román Riquelme<span id="more-133691"></span>. Seducida por su gambeta isótropa, sus pisadas elocuentes, sus pases hipnóticos y sus remates ponzoñosos, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3_Kzv7F1va8">la Libertadores se rindió</a> a sus pies cada vez que Román, taciturno, llamó a su ventana con una composición medieval; un mester de juglaría balompédica que nada más entiende Sudamerica. Tres Libertadores engalanan el palmarés del <i>&#8217;10&#8217;</i> grande de Boca Juniors. Cientos de recuerdos dorados ocupan las almas de los espectadores que vivieron sus hazañas.</p>
<p>Hace unos días Riquelme abandonó, seguramente por última vez como jugador, la camiseta que sirvió de armadura en sus conquistas. Lo hizo en franca disputa con los dirigentes, malvados antagonistas de la novela de su vida, y quizás con la ilusión rota. Su ambición de gloria, disfrazada de un aura melancólica, lo llevó <a target="_blank" href ="http://eldiario.com.uy/wp-content/uploads/2014/07/camiseta-Riquelme-inferiores-Argentinos-archivo_CLAIMA20120706_0038_29.jpg">al club que lo vio crecer</a>. En Argentinos Juniors, Román derramará las últimas gotas de su talento y esperará, valiente, conducir al club que dio luz a un dios y su corte de reyes, a la victoria épica. Es difícil que vuelva a jugar un torneo continental. La Libertadores, nostálgica, lo extrañará por siempre. Gracias por todo.<br />
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/historia-juan-roman-riquelme-con-libertadores/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>18</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La turbina del Submarino</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/juan-pablo-sorin-resurgimiento-villarreal-pellegrini-riquelme/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/juan-pablo-sorin-resurgimiento-villarreal-pellegrini-riquelme/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Jul 2014 01:55:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo Sorín]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=133320</guid>
		<description><![CDATA[]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="three_fourth"><span class="dropcap">J</span>uan Pablo Sorín era el mejor lateral izquierdo de su generación en su país. Se lo decía la gente, se lo decía él mismo y se lo decía su meteórica<span id="more-133320"></span> carrera. A los veinte años ya había debutado y anotado goles en la liga argentina y la selección absoluta; ganado un campeonato panamericano y mundial sub 20; y jugado en Argentinos Jrs, Juventus y River Plate, siendo parte de las plantillas campeonas de la Champions League y la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=8cWS0u0z1No">Copa Libertadores de 1996</a>. Con la &#8216;banda cruzada&#8217; ganó casi todo acompañado de un equipo legendario y envidiable. Sorín lo hacía todo tan rápido que en cinco años había vivido lo que para muchos es una vida completa. Entonces, mientras corría por la banda, se perdió.</p>
<p>Tras salir de River su carrera dio tumbos hacía todos lados sin detenerse. De Brasil a Roma, de allí a Barcelona y de ahí directo a París. Iba de un lado a otro en el campo y de club en club en los despachos… hasta que apareció el Villarreal. ¿Qué podía ser mejor <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/manuel-pellegrini-etapa-villarreal-madrid-malaga/">para Pellegrini</a> y Riquelme que un tipo se movía sin parar y, además, te devolvía paredes? La calma del &#8217;10&#8217; le dio un sentido al fútbol de &#8216;Juanpi&#8217; tanto en la selección como en su club. Sorín fue <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/laterales-liga-bbva-espanola/">la turbina</a> del <i>«Submarino amarillo»</i>. Impulsaba sus ataques y oxigenaba al crack. El matrimonio con Riquelme borró los años oscuros y lo puso finalmente en el altar que le prometieron cuando sólo era un pibe que jugaba en La Paternal.<br />
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/juan-pablo-sorin-resurgimiento-villarreal-pellegrini-riquelme/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
