Yeray Álvarez irrumpió en el primer equipo del Athletic Club como lo hacen los jugadores destinados a hacer algo más grande que llegar: solucionando problemas desde el primer partido. El contexto estaba muy claro: sin Gurpegui, el Athletic necesitaba un central que por un lado juntase al equipo hacia arriba a partir de su agresividad y, por el otro, corrigiese los defectos que estaba arrastrando Laporte en el otro perfil de la defensa. Pero la solución no parecía tan evidente. Ni Etxeita ni Bóveda cumplían con esta doble misión. Y el Athletic de Valverde, poco a poco, comenzó a sentirse demasiado vulnerable.
Hasta que llegó Yeray Álvarez. Porque por perfil, por condiciones y por personalidad, el joven canterano de Lezama llenó este vacío desde el día de su debut. Acortó los espacios entre líneas, volvió a alzar la línea defensiva y se erigió en el guardaespaldas perfecto de un Laporte que, a pesar de esto, siguió en la misma línea de juego.
Pero esta fase ya pasó. Yeray ya no es ni el salvavidas del Athletic ni el guardaespaldas de Laporte, sino el indiscutible líder de la defensa de Ernesto Valverde. Y, por tanto, ya sí merece su propio análisis.
Yeray ya se comporta como el referente de la defensa.
Lo primero que impacta de Yeray es la jerarquía de su juego, que se escenifica a partir del grado de convicción con el que afronta cada una de sus acciones. Porque Yeray nunca duda. Sea con el balón o sin él, sea en el área o a cuarenta metros, el de Barakaldo toma cada decisión con la determinación que caracteriza históricamente a su club. Y esto no significa ni que sea demasiado vehemente ni que a su fútbol le falte reflexión, porque de hcho esta convicción se ve acompañada de un grado de control muy notable. A través de su concentración, pero también de un gran timimg, Yeray Álvarez se permite el lujo de llegar en el momento justo y con la fuerza precisa a los embites, ya sean anticipando para consolidar una presión o corrigiendo para socorrer a sus tres compañeros de zaga.
Esto es en lo referente a su juego lejos de la portería de Kepa Arrizabalaga, que es en principio el tipo de defensa más adecuado para sus cualidades, pero lo cierto es que Yeray también demuestra una competitividad similar en el área. No domina, no sobresale, pero ni deja -casi- lugar al error ni es superado con facilidad por nadie.
Además, todo esto se ve completado por un juego bastante aseado con el balón. No es que tenga un gran toque ni sea especialmente creativo, como sí es su compañero de zaga, pero su buena técnica y su magnífica toma de decisiones le permite ser una pieza muy útil. Sobre todo tras recuperación. Cuando Yeray Álvarez logra robar en anticipación ve con bastante clarividencia la mejor opción para su equipo (sea a través de una conducción o batiendo líneas desde el pase) de cara a aprovechar así el desorden del equipo contrario.
El futuro de Yeray Álvarez parece prometedor.
Mientras Aymeric Laporte parece sumergido en un extraño limbo que comienza a poner en duda su futuro, Yeray está devorando el presente con la naturalidad con la que hacen las cosas los de Barakaldo. Ahora mismo, por las circunstancias, es el central más importante del Athletic, pero pronto lo será de facto. Esta semana debutará con la Selección Sub-21 de Celades, pero pronto deberá estar en las quinielas de Julen. Yeray es central para una década.
Foto: ANDER GILLENEA/AFP/Getty Images






Rene 21 marzo, 2017
Off Topic
Hola qué tal chicos tengo una sugerencia m gustaría que cubrieran más ligas,me hubiera gustado ver un resumen del Borussia monchengladbach – Bayern y tambn del Manchester city – Liverpool o del PSG – Lyon
Creo que deberían aumentar sus colaboradores,hacer entrevistas o algo parecido. En lo personal es lo único que le faltaría a ecos.