Desde que Luis Enrique decidió apostar, insistir e incidir en las dos líneas de cuatro para defenderse en campo propio, el Barcelona ha logrado protegerse mejor en defensa posicional. Cuando ha sufrido, que lo ha hecho, ha sido básicamente a partir de la presión alta de los rivales, pero, una vez el Barça ha podido montar su repliegue dibujando este 4-4-2 tan ortodoxo, a los contrarios les ha costado mucho más crear peligro. Busquets ha estado más acompañado, los interiores abarcan menos terreno y, en general, la racionalización de los espacios para los defensas ha sido bastante más lógica.
A cambio existe un coste: el sacrificio de Neymar Junior. Tanto de esfuerzos como de metros, pues su posición más retrasada le complicada ser ese jugador imparable al contragolpe que castigó a todos sus rivales en la Champions League de hace dos años. Pero como el brasileño no sólo está enchufadísimo, sino que también parece haber asumido esa mayor responsabilidad defensiva como una nueva forma de ayudar a su equipo, lo cierto es que a Luis Enrique le está saliendo a cuenta. Muy a cuenta. El Barcelona, como decíamos, está defendiendo mejor esas situaciones, lo que a su vez le está posibilitando el poder ser más versátil a la hora de plantear los encuentros. Sólo hay un problema: ni aun con este dispositivo el lateral derecho culé está pudiendo salir indemne de los partidos.
El 4-4-2 ha ayudado, pero no ha sido suficiente.
Se sabía que este año ésta iba a ser la principal debilidad defensiva del Barcelona de Luis Enrique. Cierto es que ya Dani Alves en los últimos cursos fue bajando sus prestaciones defensivas, sobre todo en el día a día, pero aun así con el brasileño hablábamos de un lateral que no sólo había ganado todo, sino que había sido decisivo en estas victorias. Su competitividad estaba fuera de toda duda. Podría estar mejor o peor, pero estaría. Competiría. Sin embargo, con Sergi Roberto y Aleix Vidal prácticamente existía la certeza de lo contrario: estando mejor o peor, les costaría resistir y competir.
Es lo normal. Sergi Roberto no deja de ser un centrocampista de formación, de los ligeros además, y Aleix Vidal sólo había actuado como lateral una decena de partidos, en los cuales tenía por delante a Coke, que sí que conocía las circunstancias de la banda. Pero que sea normal y esperable, no lo hace menos delicado. Porque juegue quien juegue el FC Barcelona está sufriendo bastante en su margen derecho del campo. Aunque, cierto es, de diferente manera.
Mientras Sergi Roberto sufre en todo lo relacionado con el uno para uno, sobre todo a la hora de tener que desplazarse lateralmente, el problema de Aleix Vidal parecía más global. No era ya sólo que parecía muy desbordable, sino que además estaba muy perdido a nivel posicional. Le costaba guardar la posición, no sabía cómo orientar el cuerpo, acudía a presiones de forma exagerada… Esto tenía también su por qué ofensivo (5 goles producidos en sus últimos 6 partidos), pero a su vez la exigencia a la que el central derecho culé estaba sometido parecía exagerada. Es más, como recogía Albert Morén, el hecho de que dicho central (Umtiti, Piqué o Mascherano) siempre fuera amonestado en las últimos partidos de Aleix evidenciaba esta contraprestación. Por desgracia, en unos meses no podremos valorar hasta qué punto le compensaba a Luis Enrique la presencia en banda del ex del Sevilla y sus interesantes combinaciones. Tras su lesión, a Lucho sólo le queda una carta.
Para colmo, el mejor jugador del PSG ocupa dicho perfil.
Esta noche, con Julian Draxler delante, seguramente el futbolista que más daño puede hacer al FC Barcelona a nivel individual y colectivo, Europa medirá cómo de condicionante puede ser la presencia de Sergi Roberto en el flanco derecho de la defensa. El 4-4-2 ideado por Luis Enrique le protegerá, sobre todo si el interior derecho es Ivan Rakitic, y Gerard Piqué le socorrerá cuanto sea necesario, pero no hay que olvidar que el Barcelona necesita a Gerard en el punto de penalti y que todo lo que sea salir a corregir es un problema doble. Así que, en más de una ocasión, la pelota estará en el tejado de Sergi Roberto. No queda otra. Ya es lateral.
_
Audio relacionado: Cinco preguntas al FC Barcelona.
Foto: LLUIS GENE/AFP/Getty Images

Y Umtiti se ha ganado el puesto en el eje. 




Restituyo99 14 febrero, 2017
Ojito con el PSG a mi me inspira mucho respeto este equipo .. si bien es cierto que neymar esta entrando en modo bestia,suarez en modo matador y messi …bueno es messi aunque este cojo.. creo que sera una prueba de fuego para el barca …si sale airoso de esto creo que LE habra ganado un sin numero de cosas para su equipo ademas de la obvia clasificacion
A ver … quien ocupara el lateral derecho mañana ??
S.Roberto
Mascherano(mi opcion no por que quiera si no por que con una banda en donde este kurzawa,di maria de interior en esa zona y draxler como extremo…habra que cuidarse)
Nili perdomo (depositen su frase de sorpresa aqui)