Contaban los seguidores de la Liga Adelante que Denis Suárez era su dominador. Ocupando posición de extremo y rol de estrella, el ex del Celta y el City se destapó como un futbolista de gran influencia y destacable producción en el Barça B de Sacristán. Entre goles y asistencias, en 18 tantos constó. Fue dicho aval el que hizo que todo un Sevilla lo fichase pese a su delicado perfil; se trataba de un atacante lento, lo cual, de partida, generaba cierto escepticismo.
Emery lo situó de mediapuntaSin embargo, los inicios de Denis en el Sánchez Pizjuán prometieron alegrías. A finales de agosto, el propio Monchi confesaba en radio Sevilla que no esperaba un desembarco tan relevante, como dando a entender que, acordando una cesión bianual, había pensado más en el segundo que en el primero de los cursos. Según él, la lógica atisbaba que sufriría un poco para adaptarse al ritmo de la élite. No pareció el caso. Su sociedad táctica con Vitolo -extremo izquierdo a pie cambiado- definió su éxito prematuro. El canario se cruzaba hacia el centro, el gallego caía a la banda y allí templaba y dirigía mostrando su principal don, la clarividencia para tomar decisiones. Sabe jugar. Conoce este deporte.
Para ocupar una de las dos plazas más ofensivas, asustaba poco.
Pero no pasó mucho tiempo y el rendimiento de Denis comenzó a descender. Entre los factores que decantaron su bajón se encontraron su escasa cercanía al gol para tratarse del mediapunta de un 4-2-3-1, su falta de química con Bacca y el paulatino giro de volante que Emery pega temporada tras temporada. En verano intenta escribir poesía, en otoño fotocopia facturas y tras marzo quema papeles. Denis tuvo su oportunidad y no pudo agarrarla. Instalada ahora la Iborra-manía -sinónimo de emeryismo verdadero-, el tema se le ha complicado. Por no hablar de que Éver, también usado como enganche, le ha pasado de sopetón. Que espere a julio. Unai siempre vuelve a coger su pluma.






trocko79 25 marzo, 2015
La verdad es que el inicio de temporada de Denis fue muy bueno, pero Emery es de los que revisan el rendimiento de sus jugadores y del equipo en general constantemente en busca de ese detalle que de un salto de competitividad a su equipo que le hace mejor. Denis arranco bien pero su buen inicio se convirtieron en detalles de calidad y estos cada vez se producian menos. Emery movia piezas y se dio cuenta que Denis no le aportaba ni la velocidad que tanto le gusta ni su pausa era desequilibrante como para mantenerlo en el 11.
Por banda lo tiene complicado hoy en dia y por dentro mas con el nivel demostrado por Iborra y Ever.