El Real Madrid está en la misma situación que hace doce meses. A nivel general es tan agónica la situación que la temporada vuelve a depender (casi) única y exclusivamente de lo que ocurra en una semana, mientras que en lo individual, dadas las circunstancias, la gran dependencia que tiene en estos momentos el equipo de un futbolista de apenas 19 años es causa y a la vez consecuencia de esta inquietud establecida. Porque Zidane tenía en mente un plan diferente al que se ha visto obligado a recurrir a estas alturas. La segunda lesión de Hazard ha sido mucho más traumática que la primera, porque su baja ha echado por tierra un sistema que en estos momentos debería ser suyo. El 4-3-3 está construido a imagen y semejanza de un futbolista que, en el mismo lado que sirvió como base de los éxitos más recientes del equipo, tendría que estar aportando ahora mismo la determinación y el desborde que viene acusando el Real Madrid en los últimos metros. Pero todo esto viene a explicar por qué al entrenador francés no le ha quedado más remedio que resetear la máquina en contra de sus propias expectativas, y volver a trabajar (aunque esta vez ya a contrarreloj) desde la última copia de seguridad de la que se tiene constancia en el sistema del equipo: al principio de este mismo año.
Ante el City, con Vinícius abierto, Mendy atacó mucho por dentro
Como se pudo comprobar ante el Manchester City en el Bernabéu, el Real Madrid es un equipo muy dependiente en este tramo de la agresividad de Vinícius Jr. a pie cambiado. Atacando siempre desde la izquierda, y generalmente muy abierto, lo cual aprovechó Mendy ante los de Guardiola para aparecer por dentro y conducir, en una jugada muy suya durante su etapa en el Olympique de Lyon, el brasileño entiende la posición desde una constante provocación entre el tiempo y el espacio. Después de un último mes muy positivo a nivel individual, creciendo exponencialmente en su toma de decisiones dentro y fuera del área, Vinícius, como es lógico por otra parte, se encuentra aún inmerso en el proceso de conocerse a sí mismo en todos los sentidos: técnica, táctica y mentalmente. Pero esto, más que un problema, debería ser entendido como una solución, o cuanto menos como una oportunidad, en una plantilla que no va especialmente sobrada de colmillo y desborde en el área.
El Real Madrid necesita recuperar la agresividad de Fede Valverde
Entregarle el balón a Vinícius siempre ha sido sinónimo de muchas cosas. Pero el Real Madrid ya ha vuelto a ese punto en el que debe asumir, al igual que hace unos meses, que el error intrínseco del brasileño es el peaje hacia un camino aún por definir. Durante lo meses que Hazard no ha estado disponible, Zinedine Zidane ha probado multitud de alternativas en cuanto al fondo y a la forma del equipo. Obviamente no puede ser igual jugar con Isco o con Vinícius como extremo izquierdo, así como tampoco puede ser lo mismo un sistema con tres o con cinco centrocampistas en el que Valverde es interior en uno y extremo en otro. Esta cantidad de pruebas, más que una serie de adaptaciones circunstanciales a los planes de su rival, es la prueba fehaciente de la compleja gestión -personal y táctica- que el galo ha debido ir haciendo para dar con el equilibrio.
Y entre todas ellas, probablemente la más coherente en este momento sea aquella que mezcla a Vinícius e Isco en el mismo sistema. Esta opción, con cada uno en un costado, combina la agresividad y la verticalidad del brasileño desde el sector izquierdo con la pausa y el protagonismo de Isco desde el opuesto, pisando por dentro y despejando una zona que el Real Madrid debe mantener sí o sí activa desde el desmarque (sin balón) de Valverde. Porque uno de los mayores déficits estructurales de este equipo, por encima de muchos otros más manidos (pero no por ello menos interesantes), señala que los centrocampistas siguen aportando muy pocas cifras en la cuenta de resultados (goles y asistencias). Y es por ello primordial que, cambie o no Zidane de aspecto y fundamento su pizarra, se junte por uno u otro lado, acelere por un costado o por el contrario, el Real Madrid se asegure que sus dos interiores sigan jugando tan arriba como a finales/inicios de año. Pues solo así, desde el movimiento y la intimidación, esta plantilla está realmente en disposición de regularizar su situación para competir ante todo y contra todos. Con la pelota, y también sin ella.






José Luis 1 marzo, 2020
Pues sí que está el Madrid como el año pasado cuando el equipo lo dirigía Solari…. Aunque matizando un poco, diría que peor. Y me refiero a lo cuantitativo. Allí estaba el Madrid y semifinales de Copa (1-1 en la ida), había ganado en el Ámsterdam Arena (1-2) y sí, el Barcelona visitaba el Bernabeu a más puntos de distancia que este año. Pero por resultados, ahora el equipo está peor. Si nos regimos por sensaciones, ahora Isco, Kroos (?!) y Casemiro están aportando mucho más y sus respectivas temporadas son mucho mejores, amén de la aparición de Valverde. Quiero decir que Zidane tiene algo más porque "se lo ha currado". No obstante, siempre he pensado que el fútbol fue injusto con Solari. Tengo para mí, que si Ramos no busca aquella absurda tarjeta ante el Ajax y si hubiesen entrado algunas de las muchas ocasiones de Vinicius en la vuelta de la Copa del Rey (recuerden que el Barcelona marcó 3 goles con 2 tiros a puerta), el técnico argentino hubiese diseñado el nuevo Madrid en verano. No sé, creo que hubiese sido todo muy diferente…
Respecto al partido de hoy, tengo las mismas dudas que recoge Adrián en su artículo : 3,4 o hasta 5 medios. Estando delante el Barsa, y teniendo a Bale, Benzema, Vinicius, Lucas Vázquez y Mariano (creo que suman 2 o 3 goles en todo 2020 entre todos), la opción de 3 medios ni la contemplaría. Con 4 medios e Isco a la derecha, tampoco me gusta absolutamente nada dado el estado anímico y anarquico de Carvajal. Colocar el equipo que ganó la Supercopa tiene un mal intrínseco: no hay velocidad y el Barsa puede subir la presión hasta la portería de Courtois, y eso con Casemiro y Mendy para salida de balón puede ser letal. Así, que estar en la piel de ZZ es complicado. Pero me da que será el modelo que escoja. Los 5 medios.
Particularmente, colocaría un 1-4-2-3-1, con Casemiro y Kroos en doble pivote, Valverde derecha, Isco medio y Vinicius izquierda. Karim arriba. No creo que ZZ lo haga.