¿Quién es exactamente Massimiliano Allegri?


“Quería ser director de la escuela, no estudiante. Era tan malo que dejé los estudios con 16 años, y es algo de lo que me arrepiento. […] No era un buen alumno, pero con mis padres siempre fui honesto, mientras los demás hacían pellas yo simplemente les decía: hoy no voy a clase”. La claridad con la que Massimiliano Allegri despachaba un tema tan traumático como era el de su desapego con los estudios viene a resumir de forma bastante precisa su forma de entender la vida. Nacido en Livorno, marcado por Livorno y orgulloso de Livorno, el ahora técnico de la Juventus no responde ni mucho menos al perfil de entrenador moderno que ha llegado a la máxima élite sin ningún tipo de atajo por su pasado como futbolista, que en su caso fue tan extenso como modesto. Allegri es un tipo al que le gusta pasar desapercibido. No tiene un gran carisma, no tiene grandes anécdotas. Y tampoco es un técnico dado al estrés por su cargo, a la obsesión. “No puedo permanecer 24 horas tratando de buscar una solución, tengo que esperar a la inspiración. La mayoría de las cosas suceden cuando no las pienso: como cuando de noche cambio la alineación que había decidido, por ejemplo. La realidad es que se vive a partir de las sensaciones”, cuenta. Así que, entonces, ¿quién es exactamente Massimiliano Allegri?

Giovanni Galeone, la razón de su estilo

Massimiliano Allegri (2014): “Pasé siete años con él, incluso tres meses en Udinese como asistente. Mi forma de ver el fútbol ahora es su mérito. Galeone era muy imaginativo, tenían conceptos innovadores”.

El joven Allegri era centrocampista y quería ser una estrella del AS Livorno, el equipo de su ciudad al que soñaba con llevar a lo más alto del fútbol italiano. Pero éste no es uno de esos sueños cumplidos que le dan sentido a la carrera de un futbolista, sino más bien al contrario. A Max le costaría incluso asentarse en Serie A, algo que haría sobre todo con el Pescara y con el Cagliari tras dar muchísimas vueltas por prácticamente todas las divisiones del Calcio. Sin embargo, de cara a lo que nos ocupa, que no es otra cosa que profundizar en su yo-entrenador, ambas experiencias serían a la postre suficientes.

Porque en Pescara, allá por 1991, Massimiliano Allegri cruzó su destino con el de Giovanni Galeone, uno de esos entrenadores que al final tienen más impacto que reconocimiento. El considerado profeta del “calcio champagne” era un ferviente defensor del fútbol ofensivo, creía en el 4-3-3 como el módulo táctico perfecto para despertar la imaginación de sus jugadores y, además, junto a Arrigo Sacchi fue el primer técnico en pasar a defender en zona. Galeone era un innovador. Y pronto, también un maestro. “Era el entrenador de Pescara y el equipo ya estaba hecho, pero la dirección deportiva contrató a un tipo que realmente no conocía. Después de tres días estaba claro: era un gran jugador y un muchacho muy respetuoso. Salió de puntillas la primera vez y al poco ya era el líder del vestuario. […] Hemos recorrido un largo camino juntos. Siete años como mi jugador, dos promociones y tantos buenos recuerdos… Me siguió por Italia porque cada vez que cambié de equipo él siempre fue mi primera opción. Sabía que podía confiar en sus cualidades técnicas y humanas. De hecho, Allegri jamás me defraudó”, contaba.

Orden en defensa, imaginación en ataque. Pero siempre facilitando el trabajo a los jugadores.

De esta experiencia como futbolista, que incluso se alargaría durante unos meses como asistente en Udinese, Allegri sacó las bases para construir la que sería su filosofía como entrenador. El gusto por jugar con tres centrocampistas es quizás la muestra más evidente, pero el vínculo con Galeone va más allá. Es más profundo. Y esto se puede comprobar sobre todo en la concepción que tiene Max de la función de un entrenador. La cuestión parte de su percepción del fútbol en la actualidad: “He tenido la fortuna de tener un maestro como Galeone, que tal vez no ha conseguido grandes resultados pero que a mí personalmente me ha enseñado los placeres del fútbol. […] En Italia seguimos convocando jugadores en función del sistema de juego, pero en Alemania simplemente llaman a los mejores y luego ya ven cómo adaptar el sistema. La diferencia es ésta. El fútbol, al igual que el baloncesto, ha cambiado”. Esto hace referencia en especial a uno de los condicionantes más obvios del fútbol contemporáneo: el conocimiento tan extremo que se tiene del rival. Como el propio técnico de Livorno atestigua, ya no hacen falta tres años para “descifrar el 4-3-3 de Zeman”, por poner un ejemplo. Todo va rapidísimo. Todos se conocen al detalle. Por eso, según Allegri, al final quienes tienen la capacidad de sorprender al contrario no son los técnicos, sino los futbolistas: “El error más grande que estamos cometiendo es sofocar la creatividad de los futbolistas. Sin la poesía, el fútbol se convierte en un juego de ordenador”.

“Entonces, ¿qué es lo que necesita un equipo de su entrenador?”, le inquirió Emanuele Gamba, durante una magnífica entrevista para “La Repubblica”. La respuesta de Allegri fue muy interesante: “Nos necesita para dar una organización, una identidad. Para establecer el orden defensivo, especialmente cuando se está atacando. No quiero menospreciar la importancia de los técnicos, pero nuestra tarea principal es facilitar a los jugadores. El fútbol se practica en un césped de 106×68 en el que se corre con los pies, se juega con los pies y el balón muchas veces toma caminos extraños. ¿Cómo va solucionar estas condiciones un esquema?”. Su pose, su carisma y sus equipos quizás transmitan lo contrario, pero Allegri es un profundo defensor de la libertad del futbolista. Esto no le convierte tampoco en un amante de los riesgos, Max no es Zeman ni tampoco Galeone, pero él entiende que su labor es facilitar que la creatividad del jugador tenga un impacto positivo y que, por supuesto, ésta esté arropada por el entramado colectivo. No cree en la importancia de los dibujos, en las posiciones fijas o en los modelos demasiados complejos. “La simplificad es la máxima sofisticación”, dice a menudo. Y entonces, sonríe.

Cuatro años inesperados en Milan

Silvio Berlusconi (2012): “Los verdaderos aficionados milanistas se ven en los momentos de dificultad y espero que el equipo sea apoyado. Después de 26 años de caviar y champagne, se requiere paciencia”.

Allegri llegó a Milan tras dos trabajos muy buenos en el Sassuolo (ascenso a la Serie B) y en el Cagliari (dos permanencias, una de ellas con un 8º puesto que le valió el premio al mejor entrenador del año), pero esto a priori parece harto insuficiente para dirigir a un club que tres años antes había ganado su séptima Champions. ¿Qué pasó entonces? ¿Cómo fue posible que uno de los clubes más importantes del momento se fijara en Allegri? Carlo Pizzigoni, periodista de “Sky” y “MondoFutbol”, nos pone bajo la pista: “todo comenzó con Giorgio Squinzi, que se fijó más en la persona que en el entrenador”.

Giorgio Squinzi es el presidente del US Sassuolo, es uno de los hombres más ricos de Italia y, además, es hincha del Milan. Se desconoce exactamente el momento y el lugar en el que conoció a Allegri, pero el hecho es que se quedó prendado de él hasta el punto de quererlo primero como técnico de su Sassuolo y, más tarde, como entrenador de su Milan. Por medio, además, Massimiliano Allegri también había resultado una muy apuesta acertada del presidente del Cagliari, Massimo Cellino, que además de tener fama de ser uno de los presidentes con más olfato para el fútbol tenía una relación bastante estrecha con la tercera persona clave en esta historia, Adriano Galliani. Con Berlusconi más preocupado por otras cuestiones y tras la opción fallida de Leonardo, que era el preferido de Silvio, Galliani tomó de forma definitiva las riendas del Milan. Y éste, tras las buenas referencias que le daban Squinzi y Cellino, decidió entregarle el banquillo del gran AC Milan a Allegri, un técnico que tres años antes, justo en el momento en el que Carlo Ancelotti levantaba la Champions, apenas coleccionaba tres experiencias muy pobres y modestas con el AC Aglianese (26% victorias), el Ars et Labor (32%) y el US Grosseto (21%).

Allegri retrasó el proceso degenerativo del gran AC Milan de Berlusconi.

En todo caso, en 2010 el Milan tampoco era exactamente el gran Milan de Silvio Berlusconi. Del once que batió al Liverpool FC en Atenas apenas quedaban Nesta (34 años), Jankulowski (33 años), Pirlo (31), Gattuso (32), Ambrosini (33), Seedorf (34) e Inzaghi (37), y lo peor es que no habría relevo alguno…

Pero esto no se sabría hasta un par de años más tarde. Porque en 2010, además de los retazos de aquel Milan campeón, Massimiliano Allegri tenía a su disposición el pasado de Ronaldinho, el presente de Thiago Silva y el futuro de Alexandre Pato, a lo que encima había que sumar los fichajes de Cassano (con 28 años), Robinho (con 26) e Ibrahimovic (con 28). Es decir, el Milan no tenía equipo para ganar la Champions League en ese preciso instante, pero mientras trabajaba en pos de ello sí que disponía de más talento que el resto de equipos en Italia -sobre todo tras la marcha de Mourinho a Madrid-. De hecho, esto quedó muy patente el primer año, cuando el Milan rompió la gran hegemonía del Inter conquistando la Serie A con cierta solvencia. Allegri, que había comenzado dibujando un 4-3-3 para tratar de reanimar a Ronaldinho, colocándole por tanto en la posición donde había sido el mejor del mundo, tuvo que cambiar a un 4-3-1-2 tras la nula respuesta del brasileño. Con este dibujo, sacó lo mejor de sus mejores futbolistas a partir de la receta que él defendía: la libertad. Colocó a Robinho tras Zlatan y Pato, y los tres se mostraron absolutamente dominantes en el Calcio. Poco importaba que Andrea Pirlo se hubiera pasado medio año lesionado y que, como consecuencia, el centro del campo estuviese conformado por tres tipos tan poco creativos como Gattuso, Van Bommel y Mathieu Flamini.

Aunque el Milan cayó demasiado pronto en Champions ante el Tottenham, lo cierto es que en el día a día demostró ser un buen equipo. Estaba bien construido, bien potenciado y bien dirigido. Había sido un buen comienzo. Pero pronto se comenzó a torcer todo. Y tuvo un detonante muy claro: la marcha de Andrea Pirlo. “El adiós de Pirlo fue una decisión de Andrea y del club. Si la Juve no hubiera ganado el Scudetto no me molestarían tanto con esta historia”, ha explicado una y otra vez Allegri. “Yo no me he cargado a nadie, ni mucho menos a Pirlo. Irse a otro sitio con otras motivaciones es bueno. Fue muy bravo Conte al modificar lo que eran sus ideas iniciales y a poner a Pirlo en la posición que más le gusta”, respondía de nuevo. Su versión siempre ha sido respaldada por todas las partes. No es que no quisiera a Andrea Pirlo, sino que simplemente, tras un primer año con muchos problemas físicos, no le veía como el mediocentro. En “Pienso, luego juego”, Pirlo cuenta así lo que le dijo Galliani: “Andrea, nuestro entrenador reconoce que si te quedas no jugarás delante de la defensa. Él tiene en mente un papel diferente para ti; en el centro del campo, pero a la izquierda”. Y esto fue el detonante de su marcha a Turín. Allí la Juventus le ofrecía tres años, pero sobre todo le daba la dirección del equipo. Le daba la oportunidad de seguir siendo Andrea Pirlo. “En el fondo del mar un pez puede respirar. Si lo pones justo debajo de la superficie, saldrá adelante aunque no será lo mismo”, escribía en su biografía.

Y el resto, como se suele decir, es historia. La Juventus recuperó el dominio del Calcio, el Milan quedó segundo a 4 puntos y, definitivamente, en el verano de 2012 Allegri se quedó sin caviar ni champagne.

Al Milan (2012-2014) no le quedaba más que el recuerdo. Y aun así Allegri logró competir.

Pirlo estaba liderando a la Juve. Ronaldinho y Cassano no habían ofrecido nada de nada. Thiago Silva y Zlatan se iban al Paris. Robinho nunca llegaría a explotar del todo. Pato veía como su carrera se frustraba en la enfermería. Y las apuestas del club, Kevin Prince Boateng y Shaarawy, se iban a quedar extremadamente cortas. El contexto era muy desfavorable para Massimiliano Allegri. No es que no hubiera estrellas, es que la clase media parecía impropia de un equipo que, como mínimo, aspiraba a meterse año tras año en la Champions League. Sin embargo, curiosamente fue en este momento cuando la figura de Allegri más brilló. Además de convertirse en el líder del vestuario y de representar una figura fuerte de cara al mundo exterior, Max hizo bueno sus orígenes. Livorno no es una ciudad bonita. No tiene encanto, historia ni cultura. Para el de fuera, Livorno es una simple ciudad portuaria. En cambio, para el que es de allí, lo es todo. El sentimiento de pertenencia es altísimo, en parte porque ha sido en esas calles, en ese puerto, donde su personalidad se ha forjado de una forma más cruda, más natural. Allegri fue uno de esos niños que aprendió a vivir con lo poco que él mismo se ganaba. Que aprendió a no perder tiempo en lo que no tenía para prestar toda su atención en lo que sí podía manejar.

En base a este carácter, Massimiliano retrasó el proceso degenerativo del Milan dotándole de una competitividad muy particular que sobre todo se puso de manifiesto en los octavos de la Champions 2012/2013. Ya en la temporada anterior había ganado al Arsenal y le había complicado la vida al Barcelona de Pep, pero fue en aquella eliminatoria ante el Barça de Tito cuando los Pazzini, Mexes, Niang, El Shaarawy, Montolivo, Nocerino o Zapata (!!!) demostraron ese espíritu tan característico de su entrenador a pesar de sus obvias limitaciones. A partir de un repliegue bajo, de minimizar riesgos, de cuidar cada zona y de liberar las bandas, el equipo rossonero, plantado en un 4-2-3-1, puso contra las cuerdas a los culés hasta que Leo Messi negó la mayor. “Cuando tienes jugadores como a Seedorf, Pirlo, Tevez, Nesta, Thiago Silva o Bonucci es en ellos en quienes hay que confiar. Cuando no tienes grandes campeones, como en mi tercer año en Milan, es importante que el equipo sí tenga un patrón de juego conocido”, explicaba a posteriori. Aquel Milan de Allegri (2011-2014) no ganó ningún título y acabó su última Serie A en octava posición, en lo que sería el definitivo final de una etapa, pero en este tiempo su entrenador se hizo un nombre. Aprovechó lo poco que le quedaba, estiró el valor de su camiseta y demostró conocimiento en Europa ante el mejor. Y esto no pasó desapercibido para nadie.

La ¿continuación? del proyecto de Conte

Antonio Conte (2014): “Uno no se puede sentar con diez euros a una mesa de un restaurante de cien”.

Frustrado por la falta de refuerzos que le ayudaran a competir mejor en Europa, Antonio Conte dejó la Juventus en el verano de 2014 tras ganar su tercer Scudetto consecutivo. La sensación es que el técnico italiano había entendido que su proyecto corría un grandísimo riesgo de quedarse estancado, sino lo estaba ya. Que sin la llegada de jugadores diferenciales no había margen de crecimiento. Que sólo se podía perder. Sin embargo, el análisis objetivo muestra que hasta dicha fecha el proyecto de la Juve sólo había ido para arriba. La hipótesis de Conte tenía sentido, pero era eso: una mera hipótesis.

Por tanto, Allegri afrontaba un reto no demasiado común en la élite: recoger a un equipo campeón. Lo normal es que los entrenadores inicien proyectos, no que les tengan que dar continuidad. Y el de la Juve tenía que tener continuidad porque era dominante en Italia, porque todo formaba parte de un plan y porque, además, mantenía a los mismos jugadores, lo cual a fin de cuentas lo es todo. “Llegar a un equipo como la Juventus y tratar de eliminar las certezas que tenían los jugadores que habían ganado tres campeonatos sería de persona poco inteligente. Y me considero una persona discretamente inteligente… Luego ya con el paso del tiempo y de las situaciones pasaría a mis ideas, pero siempre conservando lo que ya estaba construido”, contaba el nuevo técnico bianconero. Sin problemas de ego ni intención de dejar su sello, Allegri se centró en coger a la Juventus en el punto en el que que lo había dejado Conte. De ahí que aquella Juve 14/15 comenzara con el consabido 5-3-2 en el que Pirlo, una vez se recuperó, era esta vez sí su regista. Ya en noviembre comenzaría a hacer suyo al equipo, cambiando la defensa de tres por la de cuatro para adecuar lo mejor que tenía al sistema, en este caso un 4-3-1-2 en el que Arturo Vidal jugaba por delante de Marchisio, Pirlo y Pogba. El éxito fue instantáneo. La Serie A ganada con 17 puntos de diferencia y la Champions competida hasta la última media hora de la mismísima final, en la cual incluso llegó a tener “su momento” ante el Barça de Luis Enrique y la MSN.

En únicamente 9 meses, Allegri le había quitado sin pretenderlo la razón a Antonio Conte y al 91% de la afición que, según una encuesta de “Tuttosport”, se mostraba contraria a su contratación. De pronto, todos creían en él. Uno de los más elogiosos fue Gianluca Vialli, quien comparaba su llegada con el éxito que había representado Capello tras Sacchi en Milan, en contraposición con lo que supuso Rafa Benítez tras Mourinho en el Inter. Pero seguramente las palabras más importantes salieron de Marcello Lippi: “Me he visto reflejado un poco en Allegri. Ha llegado a la Juventus más o menos a mi edad, tiene mi misma concrección y a la vez la voluntad de renovar la squadra. Ambos hemos puesto cierto punto de inteligencia a un ambiente donde se practicaba un fútbol con mucho balón, pero sin interrumpir las certezas. Entonces, partiendo de unas ideas diferentes, ha ido dando al equipo su propia identidad”.

La BBC no ha permanecido inalterable en la Juve, como sí sucedía con Conte.

Esta intención de no eliminar lo que mejor funcionaba y tratar de hacer evolucionar al equipo se ha traducido en un constante tira y afloja con la defensa de tres. Porque es la BBC lo que une la era Conte con la de Allegri, de manera incluso más precisa que la figura de Pirlo o jugadores como Tévez, Vidal y Pogba, que ya no están. Porque fueron Bonucci, Barzagli y Chiellini los encargados de confirmar que uno se puede sentar con un billete de 10 euros en un restaurante de cien si sabe qué y cómo pedir. Pero, en realidad, la sensación es que Allegri siempre ha visto un futuro sin la BBC. “La Juve tuvo un juego muy mecánico con Conte. Fue su fuerza porque en ese momento el equipo necesitaba certezas. Pero ahora es necesario agregar algo nuevo”, argumentaba en su día. Y esto parece pasar por la defensa de cuatro. De ahí que en la 14/15 acabara con el citado 4-3-1-2, que en la 15/16 probara el 4-3-3 y el 4-3-1-2, y que este año haya decidido apostar por el 4-2-3-1 a partir de enero. El 5-3-2 siempre es una opción a la que acudir en momentos muy, muy especiales, como sucedió el año pasado al inicio de la temporada o como pasó en las semis ante el Madrid, pero no es la idea principal de Allegri.

Sobre todo porque este dibujo complica lo que desea Allegri, que no es otra cosa que facilitar el juego a sus jugadores de ataque. Quizás de una forma más individual que colectiva, más por calidad que por cantidad, pero siempre con mucha libertad. “A Conte le gustaba mucho jugar con los dos puntas muy pegados, no quería que se separaran tanto. Allegri te pide que tengas una posición fija pero sólo cuando defiendes. Su idea es que cuando ataque, uno tiene que estar cómodo para jugar cómo más le gusta”, explicaba Carlos Tévez, seguramente el mejor futbolista de la Juve finalista de la Champions. “Intento jugar entre líneas cuando tenemos más posesión. Esto es diferente a cuando jugaba para Conte, que tenía mucho más planeado y fijado todo. […] Allegri nos da a entender que no vamos a tener una sola formación. Tenemos alternativas de calidad con las que poder cambiar durante el partido. […] Creo que esta mayor imaginación nos vendrá mejor en Europa”, contaba Claudio Marchisio a los pocos meses.

Todo esto resuelta curioso, porque la Juventus de Allegri nunca ha destacado por su carácter ofensivo. Tampoco por cuidar el balón como lo hacía el equipo con Antonio Conte. En realidad, la gran certeza competitiva de la Juve ha sido su organización en campo propio, su lectura de los contrarios y la inteligencia para entender cada momento de las eliminatorias. En base a esto eliminó al Real Madrid, igualó bastante la final contra el Barcelona y fue superior en el Allianz ante el Bayern Munich, aunque finalmente cayera tras un movimiento muy impropio del técnico italiano. Ésta es sin lugar a dudas la base sobre la que ha crecido su Juventus en Europa. La forma que tiene de no perder ya jamás con los rivales que son inferiores; la manera que encuentra de recortar la distancia con los que son superiores. Sin embargo, visto en perspectiva, no hay que olvidar que ha sido esta mayor libertad creativa de la que habla Allegri la que ha sacado lo mejor de Paul Pogba, Arturo Vidal, Carlos Tévez o Álvaro Morata, y al final fueron ellos los que consiguieron llevar a la “Vecchia Signora” donde Conte no había podido.

Allegri ha ido consolidando a la Juventus dentro de la élite de la Champions League.

Preguntado en 2014 por si cambiaría de sistema, Allegri contestó afirmativamente: “Cierto, jugaremos con un 2-3-2-1-2″. “Pero… eso es un 5-3-2, míster”, replicó el periodista. “¿Por qué? ¿Qué es un 4-2-4? Un 4-4-2. Pero los entrenadores que dan números gustan muchísimo”, concluyó el de Livorno esbozando su característica sonrisa. Lo de ésta mueca en particular resulta muy significativo. Si los ojos son el espejo del alma, en el caso de Massimiliano Allegri ésta parece esconderse tras su sonrisa. Ni abierta ni cerrada y enseñando una dentadura imperfecta, el resto de músculos de su cara no parecen acompañarla con ninguna coherencia. Hay algo extraño en ella. Algo enigmático. Extraño. Allegri es un tipo que parece no saber sonreír, pero que no por ello deja de hacerlo en ningún momento.

 
 

Foto: Valerio Pennicino/Getty Images


24 comentarios

  • Jaime Ratazzi 11 abril, 2017

    Que me gustan estos artículos de Quintana, joyita del periodismo :).

    Fantástico texto.
    PD: hay un pequño error en la penúltima línea del texto.

    Aprovecho y abro debate:
    ¿Tiene esta Juventus 2017 de Dybala, Higuaín, Alves o Cuadrado más talento diferencial que aquella Juventus 2015 de Tévez, Morata, Pogba o Pirlo? Yo tengo serias dudas…

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  • Pedro 11 abril, 2017

    Gran articulo sobre uno de los mejores entrenadores de la SerieA y del mundo.

    @Ratazzi claramente no,pero ha adquirido en su lugar mejor talento colectivo y talento desde el desequilibrio porque en 2015 para superar un duelo individual tenia a Pogba,Morata y Tevez y me parece que Cuadrado Pjaca y Dybala tienen igual o mayor talento para el juego que desarrolla ahora Allegrin

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  • K890 11 abril, 2017

    Es una carrera meritoria, más si el AC Milán era una versión ya desgastada. Sin duda este artículo me ha dejado ver un "Allegri diferente", porque le creía todo lo contrario, lo consideraba un técnico rígido ( o debe ser que de fútbol apenas y "entiendo") ya que si Allegri quisiera una creatividad continua en ataque, hubiera contratado jugadores "alegres", por ejemplo Insigne del Napoli, Lucas del RC Deportivo o Lanzini del West Ham, en vez de ser un equipo casi plano (Por Dybala) que lo es ahora.

    Ratazzi

    Creo que este equipo que considero "plano", tiene un plus que radica en un trabajo grupal más solidario si cabe la palabra (tenemos a Mandzukic como volante por izquierda por ejemplo, o Cuadrado bajando casi a la altura de la zona defensiva cubriendo a los volantes, e incluso el mismo Dybala que parece por momentos un box to box) pero a lo que iba, sólo añadir que este equipo con Moratita volaba. Ya imaginaba a la volante lanzando centros al espacio para Cuadrado, Lichs o Alex Sandro, Dybala frenando la jugada y soltando para Álvaro, pero bueno, sólo queda en la imaginación.

    Como dice Abel Rojas, ES AHORA, la Juventus debe liquidar la serie hoy, si quiere aspirar a ganar la UCL. Saludos

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  • morelli 11 abril, 2017

    Lo mejor de Ecos son los artículos sobre entrenadores de Quintana

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  • Emon 11 abril, 2017

    Enorme Quintana. As usual.

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  • Ricardo Fayet 11 abril, 2017

    Gracias Quintana, por estas cosas entramos a Ecos cada día. Se lo mando a mi madre que es fiel seguidora de la Juve.

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  • hola1 11 abril, 2017

    Uno de mis entrenadores favoritos e infravaloradisimo. Grandioso articulo.

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  • MigQuintana 11 abril, 2017

    Muchas gracias a todos, chicos.

    @Jaime Ratazzi

    Madre mía… ¡gracias por el aviso! ¡No me hubiera permitido que esa errata estuviera mucho más tiempo ahí libre, danzando para terror del resto de las frases! En cuanto a lo que planteas… yo creo que no. Yo creo que en 2017 tenía más talento. De hecho, que tenga menos talento creo que es lo que le lleva a tomar un riesgo mayor con este 4-2-3-1. En aquel 2015 estamos hablando de Pirlo-Vidal-Tévez. Más el incipiente Pogba. Mucha tela.

    @K890

    Ese es un tema interesante: el de los jugadores que ha tenido. No sé cuánto hay de su mano o de la mano de sus dirigentes, pero por ejemplo en la Juventus lo que se dice creatividad… la tienen Pjanic y Dybala. Que ojo, situarlos ahí y de esta manera ya dice mucho, pero tampoco es excesivo. Yo creo que esto tiene que ver más con su libertad posicional, con lo que le pide a sus jugadores en el campo, que realmente con el perfil colectivo o de los propios jugadores.

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  • José Luis 11 abril, 2017

    Espectacular Quintana. Sencillamente brillante. No obstante, no me gusta nada este entrenador. Tiró por los suelos la eliminatoria ante el Bayern el año pasado, tampoco me gustó en absoluto su trabajo en el Milan… Domina la Serie A con mano de hierro, pero en Champions solo le he visto un par de buenos partidos. Es que ni contra el Madrid me gustó esa Juve. Fue más demérito del Madrid. Tampoco hizo nada contra el ATM, y contra el Barsa, es cierto que le plantó cara, pero recuerdo que también lo hizo el Madrid de Ancelotti en el Camp Nou mientras le duró Modric en el césped.

    De la Juve siempre espero un equipo aguerrido, con gran calidad defensiva, con mucha pólvora arriba y un "trequartista" 10 que sea el mejor del equipo y del partido. Formando en 4-3-1-2. Y ese jugador clave no lo tiene la Juve. Sí a los típicos centrocampistas de toda la vida, Deschamps, Conte, Davids, Camoranesi, Emerson, Poulsen, Vidal, Marchisio,… y también a los delanteros que dan (o acercan) campeonatos; Vialli, Del Piero, Trezeguet, Ibraimovic, Tévez, Higuaín,… Pero le falta. Le falta el Zidane, el Nedved, el… James/Ozil de hoy día.

    De no ser por la irregularidad en liga del Barsa, le daría escasísimas opciones a la Juve de pasar a semis. Pero esto es Champions. Y aunque falte Busquets, veo muy superior al Barsa. También hay otra cosa que hace que le dé algo de probabilidad a la Juve; ¿va a dejar el fútbol a Buffon sin Champions? No es normal en un jugador que siempre ha estado en uno de los equipos aspirantes. Ya sé que Ibra es otro, pero se ha "mudado" tanto, que parecía llegar al sitio equivocado.

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  • José Luis 11 abril, 2017

    @Quintana

    "Lo de ésta mueca en particular resulta muy significativo. Si los ojos son el espejo del alma, en el caso de Massimiliano Allegri ésta parece esconderse tras su sonrisa. Ni abierta ni cerrada y enseñando una dentadura imperfecta, el resto de músculos de su cara no parecen acompañarla con ninguna coherencia. Hay algo extraño en ella. Algo enigmático."

    Jolín, siempre me chocó también esa sonrisa. Me recuerda a la sonrisa de Pepe Viyulea haciendo de Mortadelo. Parece querer decir, "lo tengo todo bajo control, cuando en realidad es un auténtico desastre"
    http://es.web.img2.acsta.net/r_640_600/b_1_d6d6d6

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  • Alex Fuentes 11 abril, 2017

    @José Luis Paulo Dybala está a años luz de los James y Özil actuales. Años luz. Otra cosa es que, para llegar a Zidane y Nedved, haya que ser el mejor futbolista del mundo (ambos lo fueron en su día). De hecho dudo que lo que quisiera fichar Conte fuera un mediapunta, pues ahí tiene a su estrella. Yo creo que se te ha olvidado por completo, pues Dybala es mejor jugador que prácticamente todos los que han pisado la Juve en el último lustro.

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  • SergioMartin91 11 abril, 2017

    Pues a mi si me gusta este Allegri, me parece un técnico muy camaleónico que ya en Milán me gusto aunque dejase la champions en su debe. Creo que casa muy bien con esta Juventus tan cambiante con balón y sin él y que personalmente creo que es una de las claves para poder ganar la Champions, saber adaptarse a distintos contextos y momentos que tienen los partidos y eliminartorias. El Madrid es experto en eso y por algo es el que más Champions tiene. Así mismo, el propio himno de la Juventus dice "Solo chi corre può fare di te la squadra che sei" que es algo que casa muy bien con el propio Allegri en el sentido "yo quiero que juguéis comodos cuando ataquemos, pero cuando la perdemos toca sufrir y sacrificarse por el equipo".

    Espero mucho de Allegri en esta eliminatoria para reencontrarse con la Champions después del ataque de entrenador que le dio el año pasado en el Allianz quitando a Khedira y Morata. Pero bueno eso también se lo hemos visto a Ferguson también contra el propio Bayern de Múnich y nadie duda que es uno de los mejores.

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  • cenachero 11 abril, 2017

    Me gustanmucho este tipo de entrenadores, para mi los aragones en la seleccion o pellegrini son mejores para atcar pero este tio ya en el milan le hacia muy buenos partidos al barcelona le complicaba mucho, hasta que niang solo la fallo
    en la juve vi un partido de conte con el madrid que empato y no me gusto, muy mecanizado y sobretodo no tenia un plan b, alegri sabe moldearse y adaptarse y ademas no es conservador pone a los buenos y los junta, tiene mil planes y su equipo es el mas incomodo de europa hasta para el atletico

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  • Juan Manuel 11 abril, 2017

    Que grande!!!!!

    para mí, uno de los pocos que podría hacer de la MSN un máquina de titulos con poco alrededor.

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  • José Luis 11 abril, 2017

    @Alex

    No he nombrado a Dybala porque no lo veo como el hombre goleador de segunda fila (Del Piero) que haga falta ni como el mediapunta que da pausa, domina partidos y lanza contraataques. Yo al menos aún veo a un jugador por definir ahí. Enorme jugador, pero que debe romper en un segundo punta (un Griezman actual, vaya) o en un centrocampista ofensivo, como los que he nombrado. Y no creo que Dybala esté muy por encima de este James ni de aquél Özil.

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  • Abel Rojas 11 abril, 2017

    @ Alex Fuentes

    Creo que Dybala tiene que demostrar cosas en días como hoy para decir que está a años luz de James o Özil. Que Dybala no ha hecho nada todavía, ¿eh? De hecho, no es ninguna garantía para hoy. Ni siquiera con una gran Juve existiría la certeza de que Dybala hiciera un gran partido. James y Özil, sobre todo el colombiano, están muy lejos de su nivel, pero son jugadores bastante más contrastados. A mí, de ser Luis Enrique, me daría más miedo medirme hoy a Özil que a Dybala. Aunque también es verdad que Dybala está a una gran noche de ponerse a ese nivel.

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  • Cmarquez1995 11 abril, 2017

    Miguel, que no se pongan celosos tus compañeros pero estos artículos sobre entrenadores, imo, es "lo mejor" de Ecos ^_^.
    Soy muy de Allegri además. De estas personas que, realmente sin saber porqué, me son simpáticas.

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  • Alex Fuentes 11 abril, 2017

    @Abel ¿pero cuánto lleva Özil sin ser determinante en su club? ¿Desde 2012? ¿y James? Que no hablamos del mejor Mesut ni el mejor James, sino de los ACTUALES, que dan bastante pena para lo que han y podían haber sido.
    Dybala no ha hecho ¿nada? Imagino que hablas de Copa de Europa donde solo ha jugado una eliminatoria. En competiciones nacionales ha sido un ciclón y ha destrozado a rivales de bastante nivel.
    Por supuesto, un chico de su edad siempre tiene cosas que demostrar. Pero a mí dame al Paulo del 10/04/17 que a los Mesut y James de esa fecha.

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  • RAE 11 abril, 2017

    El disfrute de leer artículos como éste solo es comparable con el de ver el partido en directo. qué nivel y qué belleza! Gracias totales!

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  • Toker23 11 abril, 2017

    Bueno en relación a los comentarios de Dybala, creo que está demostrando bastante, solo apareciendo en momentos precisos y decisivos.

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  • alirio 12 abril, 2017

    esta juve me recuerda la que domino europa con lippi , equipo camaleonico, que sabia a que juega sin importar el esquema eso solo se lo e visto a lippi, guardiola y a hora alegri, me acuerdo que con un milan venido a menos tacticamente le ganaba a guardiola los encuetros y que no paso las eliminatoria por algun erroe individual o arbitral …. tambien mou una ves comenro que alegri y gasperini eran los dos entrenadoees que mas le corto enfrentar en italia sus equipo tenia un plan b y c durantenlos juegis

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  • todoalvaso 12 abril, 2017

    La verdad tenía un gran desconocimiento sobre este entrenador y además mis sensaciones en cuanto a la libertad creativa que da a sus futbolistas eran contrarias, puesto que siempre me ha dado la sensación de ser un tipo tácticamente fuerte y de equipos aguerridos. Tendrá que ver con el tema de su sonrisa?? desde luego es un personaje críptico o a mi despues de este fenomenal articulo me lo ha parecido. Gracias.

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  • Larios84 12 abril, 2017

    Gran texto-futbiografia sobre este Allegri. La variedad de registros y esquemas que domina y que su equipo puede variar en un solo partido son increíbles.

    Me encanto esa frase diciendo que usará el 2-3-2-1-2, y respondiendo que es porque los entrenadores que dan números gustan mucho. Vaya personaje este livornés.

    Enhorabuena por articulazo Quintana.

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  • danielgi610 13 abril, 2017

    De toda la ráfaga de artículos de esta semana, este es el que mas me gustó por mucho. Es como una historia, calmada y con tono relajado, pero sin que te deje esa sensación de que quieren moldear tu opinión con ciertos comentarios con los que uno puede no estar de acuerdo, o con tendencias repetitivas a favor de uno u otro jugador favorito, que otros escritores pueden tener.

    Es como si tiraras los hechos al aire pero con un buen toque literario (¿como poco agresivo?), no se como explicarlo, pero bueno.

    Felicidades Quintana! que manera de escribir!

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