La SD Eibar marcó muy pronto el 0-1. Demasiado pronto como para resistir en el Bernabéu, fue lo que se pensó. Sin embargo, lo logró y sin pasar demasiados apuros. Especialmente, cuando ejerció de sí mismo y pensó más en su fútbol que en el del Real Madrid, que en la tarde de ayer no requería de tanta atención porque, en general, no existió.
De hecho, el juego de los de Zidane alcanzó tal grado de inconexión que resulta dificilísimo analizarlo. Estudiar un equipo acaba siendo una tarea en la que se van relacionando vínculos individuales con sinergias colectivas hasta esbozar el global, pero en el Madrid todo estaba separado, como si nadie pensase en nadie, ni siquiera en quien tenía la pelota. Eran once jugadores ordenados sin norte que intentaban hacer la guerra por su cuenta cuando les tocaba el turno.
Al Eibar le fue mucho mejor cuando jugó como casi siempre.
De ahí que resistiera cuando el Eibar, engañado por su propio gol, se encerró en su propio campo pero que sufriera tanto cuando los de Mendilibar se decidieron a ser ellos mismos, que es lo que se les da bien. Cuando un conjunto presenta un fútbol tan pobre como el de ayer de los blancos, la clave para superarle no reside en un planteamiento concreto, sino en la correcta ejecución de cualquiera, y a ello se dispuso la SD cuando, tras el descanso, salió a presionar.
El cortocircuito provocado por Enrich y los tres centrocampistas (un imponente Dani García, Escalante y Rico) puso de manifiesto que la salida de balón del Real no estaba nada clara, con Danilo estrechando el campo en la izquierda, Kovacic perdido por delante y un irreconocible Isco que unió a su lógico déficit de ritmo una falta de iniciativa muy preocupante. Señalizar en una actuación colectiva del calado de la merengue siempre es un error, pero sí es cierto que Isco es uno de los pocos jugadores de Europa con capacidad para resolver o maquillar situaciones así y ayer acabó incluso desistiendo del intento. En condiciones normales, no hubiera brillado pero habría pedido 20 pelotas más, habría apurado sus conducciones, atraído rivales y «desmarcado» a compañeros. Nada de eso sucedió.
Florian Lejeune despejó hasta nueve centros de los blancos.
Otro tanto pudo decirse sobre Benzema, que apenas tocó seis balones en 45 minutos, o sobre cada uno de los jugadores del Madrid a excepción de Bale y Ronaldo, que abiertos sobre bandas produjeron lo único reseñable del ataque de su equipo. No obstante, la zaga liderada por Lejeune controló sus infinitos centros laterales y los mantuvo a raya en transición dejándoles con frecuencia en fuera de juego.
Mucho más atinados en lo ofensivo estuvieron los vascos, y más todavía si nos referimos a los dos miembros de su banda derecha, Ander Capa y Pedro León. El lateral fue un ciclón nunca perseguido que martirizó a un Danilo nunca protegido, mientras que el a veces magistral extremo de Murcia se erigió como la mente pensante de Mendilibar sobre el campo y heló los ánimos del Bernabéu con su pausa para, luego, romperlo en mil pedazos con cada una de sus roscas, que sin Ramos ni Casemiro, contra el Madrid siempre son un negocio.
Foto: JAVIER SORIANO/AFP/Getty Images






XaviDiGa 3 octubre, 2016
Lo realmente preocupante de esto no es el resultado en si, ya se sabe que tanto RM como FCB se dejan los puntos durante el año a inicios del campeonato, lo que preocupa de verdad es que, a dia de hoy, yo no le veo un plan a este RM. Colectivamente el equipo ya hace semanas que es un caos, solo los arreones de Bale parece que estimulan algo, puedo comprar el argumento de las bajas pero la plantilla del RM es potente de verdad… Viendo el partido de ayer, es que no sacas algo en lo que pensar "bueno, no hemos estado bien, pero lo irá", es que lo que me escama de verdad es lo poco trabajado que se ve el equipo, mala presion, las ayudas brillan por su ausencia, el juego es poco fluido… Repito, entiendo que con las bajas que tiene Zidane a dia de hoy te resientes porque Modric y Marcelo son 2 fenomenos que absorben una cantidad ingente de juego pero es que el 11 del RM de ayer no me parece nada mal equipo eh…