Acertada o no, la sensación que predomina en el madridismo desde hace dos años es que la lesión de Jesé Rodríguez acabó con sus opciones de ganar la Liga BBVA. Así de importante estaba siendo el futbolista canario dentro del engranaje del Real Madrid de Ancelotti, el cual le había encontrado hueco por partida doble. Tras la marcha de Gonzalo Higuaín y el paso de Ángel di María al centro del campo, Jesé había asumido la función principal de primer relevo de la BBC. Era un papel secundario, pero no intrascendente. En caso de lesión de Cristiano, Bale o Benzema, su presencia le iba a permitir a Carlo mantener su sistema sin retoque adicional alguno. Además, como el canterano estaba respondiendo bien, su peso en el equipo aumentó hasta el punto de demostrar que, en contextos concretos, incluso podía jugar acompañando a los otros tres, dibujando así un 4-2-4 con el que el Real consiguió embotellar a rivales como el Valencia.
El recurso Jesé es un lujo para cualquier clubSu lesión, por tanto, dejó al Madrid sin seguro ante las lesiones y sin recurso ante los imprevistos, lo que a la postre lastró sus opciones de título tanto en la Liga de 2014 como en la posterior de 2015, cuando el atacante canario ya se vestía de corto pero todavía no estaba recuperado. Porque la temporada pasada, con Morata en Turín, Marcelo/Carvajal/Isco en el once titular y Jesé muy lastrado, el Real Madrid echó en falta aquello que le había hecho todavía más peligroso el año de la «Décima»: un banquillo capaz de cambiar el ritmo del encuentro. Un banquillo capaz de provocar que sucedieran cosas. De agitar al rival. De sacudirlo en el momento oportuno, cuando el cansancio aparece y los espacios surgen con más facilidad. Sólo Chicharito llegó a sumar a veces, y ya mucho pareció. El Real Madrid necesitaba contar con lo que representaba Jesé Rodríguez, pero quizás éste ya nunca se lo iba a poder dar.
El Real Madrid buscó compensar su bajón en el mercado.
En parte por esto, los fichajes de Denis Cheryshev y Lucas Vázquez tenían un sentido práctico desde el primer momento. Su calidad les situaría como cartas más o menos útiles a la hora de querer cambiar un partido o de adaptarse a un rival en concreto, algo probable con Benítez como entrenador, pero tenían el espacio, el medio y el fin.
Zizou prefirió a Jesé; no a LucasY así lo ha interpretado a la perfección Lucas. Su fútbol se adapta muy bien a determinados contextos, compensa ciertas carencias y, además, no ofrece ninguna contraindicación, pues ha demostrado una inteligencia mayúscula para interpretar lo que le pide el equipo, el cuerpo técnico y la afición. Lucas ya tiene un hueco en el Bernabéu. Y, por eso, cuando el Real Madrid se puso 3-0 ante el Wolfsburgo todo el mundo pensó en el gallego para reforzar la medular. Todos… Salvo su entrenador. ¿Por qué? Desde luego no por demérito suyo.
Simplemente, Zidane estimó que la calidad de Jesé le iba a resultar más útil que la mayor adecuación táctica que podía ofrecer Lucas. Y así fue. El canario colaboró en proteger su banda izquierda, pero sobre todo ayudó a no tener que defender. Atacó constantemente al fatigado Vieirinha, dando metros al Real Madrid a cambio de quitar segundos al reloj, pudiendo además propiciar el fin del duelo con un 4-0 que no llegó, pero que pudo hacerlo como ante el Celta, el Sevilla o el Eibar. Sin ir más lejos, en los últimos 160′ de Liga, el canterano ha sumado 3 goles y 4 asistencias, siendo el partido del Camp Nou el único en el que no pudo producir ningún tanto, y no precisamente porque pasara desapercibido. Por eso mismo, la cuestión no es simplemente numérica. A Jesé Rodríguez se le ve rápido en espacios cortos, muy potente en la arrancada, confiado para meter el pie y muy fino en el regate, sobre todo desde la banda izquierda, que es el perfil que mejor le viene a la hora de completar cualquier acción técnica. Quizás no está todavía como en el curso 2013/2014, pero cada vez se parece más a ese jugador que, quizás, hubiera podido darle algún título más al Madrid. Está en la rampa de lanzamiento. Y con Gareth Bale siendo baja por una sobrecarga, no sería para nada extraño que Jesé aprovechase para despegar.






Andrés Sánchez 20 abril, 2016
Jese es para mi un titular en cualquier equipo del mundo menos en Madrid,Barca, y Bayern.Su problema se llama Cristiano Ronaldo.Pero sí, Jese es talento puro.Estando a tope, probablemente el jugador mas determinante de toda Eapaña y me atreveria a decir uno de los 3 mejores.Y pues si, el Madrid tiene en el un arma que para mi ni un otro equipo europeo tiene, no veo ningun otro revulsivo en Europa al nivel de Jese, solo tal vez Coman