Ocho puntos en 11 jornadas. Esos son los números de Joan Francesc Ferrer «Rubi» al frente del Levante UD; una progresión que, de no cambiar, le condenaría a la Segunda División. Sin embargo, su trabajo en el banquillo granota merece más atención que duda, sobre todo tras la memorable derrota sufrida en Vigo ayer: un 4-3 tras ir perdiendo 3-0.
Morales pasó a la izquierdaEl Levante de Rubi se ordena sobre un 4-1-4-1 que se polariza sensiblemente hacia su sector izquierdo, que es donde se sitúan tres de sus cuatro jugadores más propios: Toño (lateral), Camarasa (interior) y Morales (extremo). El cuarto en discordia es el delantero centro Deyverson, que remata la producción usualmente de cabeza, como todo amante de la Liga sabe.
El Celta marcó tres golazos en sus primeras cuatro ocasiones.
El Celta, animado por el genial Orellana, llevó la iniciativa del partido durante la primera mitad, pero sin crear demasiado peligro. Es cierto que tomó una ventaja de tres goles, y que cada uno de ellos resultó una obra maestra de fútbol colectivo, pero aparte de en estas, solo se acercó a la meta de Mariño en una ocasión más; un dato muy llamativo cuando el ultra ofensivo equipo del Toto se despliega en su Balaídos natal. No obstante, del Celta ya hemos hablado mucho, y hoy hemos venido a presentar un poco a quien casi le remontó un colchón de tres tantos.
Con Morales en el sector de Camarasa, el Levante ha crecido.
El circuito se reconoce con facilidad. Toño tiene un peso en la salida de balón difícil de equiparar a la de algún otro lateral de la Liga; en una época en la que la mayoría se van hacia arriba para dar espacio a sus centrales y su pivote, Toño baja a recoger el balón y lo saca, más que en conducción, con toques llenos de sentido e incluso de creatividad. El siguiente paso implica a Camarasa, que recibe bien adelantado y con cierto terreno para sí, ya que la amplitud del extremo Morales (que empezó en la derecha pero ahora juega a pie cambiado) ha basculado parte del sistema contrario hacia la banda «desaturando» esa zona que tan saturada suele estar siempre. Tanto el criterio como la técnica de Camarasa superan, por bastante, la media del Levante, y alterna sus propios disparos con aperturas hacia el propio José Luis -que hace jugadas de crack-, hacia el extremo derecha -ayer Cuero, pero más interesante cuando lo ocupa Rubén- o con pelotas directas al bueno de Deyverson. La aportación del interior derecho, el colombiano de 21 años Jefferson Lerma, parece menos definida hasta el momento, si bien la confianza que le profesa Rubi llama a la paciencia con él. Si el técnico lo ve tan claro -y el chico planta, pie y potencial atesora-, toca esmerarse para descubrir sus motivos. Cuando uno tiene tan activado y con confianza a un equipo candidato al descenso que ha sumado sólo ocho puntos de 33 posibles, no hay que desdecirle a la primera.






@migquintana 17 enero, 2016
No puedo coincidir más.
A mí me parece que el centro del campo y la delantera engarzan muy bien entre sí. Los perfiles están definidos, las líneas suelen estar juntas, el equipo ya no está tan partido… Pero los resultados no están siendo nada buenos. En parte porque creo que los centrales + portero no están acompañando en este sentido, y que el equipo se está hundiendo a nivel resultados por lo que pasa en área propia, no por lo que respecta al juego. De hecho, esto creo que le está haciendo ser también menos agresivo en la presión.