Desde que se fue Arda Turan, Diego Pablo Simeone ha tenido en mente que una de las bandas de su Atlético de Madrid pudiese sumar velocidad, remate y calidad para crear jugadas, fuese todo en un pack, a través de un solo jugador, o teniendo la posibilidad de poseer todas esas cualidades entre varios perfiles, con los que variar alineaciones para modificar resultados adversos o ampliar los favorables para ganar con ligereza semana tras semana. Actualmente, después de una maniobra en la propuesta y las bajas de Tiago y Augusto, el Cholo no puede jugar con cuatro mediocampistas si así lo deseara, lo que ha provocado que Yannick Carrasco y Ángel Correa hayan incluso compartido titularidades como hombres exteriores.
El tercer perfil, Nicolás Gaitán, fichaje de esta temporada, está prácticamente inédito, pero tiene demasiada calidad para pasar desapercibido. El argentino comenzó la temporada en la banda derecha, pues siendo ambidiestro y con un pase fantástico para asociarse en espacios cortos, la ubicación tenía sentido en aquel momento, en el que todo giraba en torno al despegue de Antoine Griezmann. Con las bandas mirando al centro, los nuevos pases del Atlético parecían tener cabida para el exjugador del Benfica. Aquello, que terminó derivando en recuperar un centrocampista más -primero Tiago y ahora Sául, Giménez entre medias-, le cerró las puertas.
Gaitán comenzó como extremo derecho en el Atleti de Griezmann
Primero porque Carrasco era el titular, segundo porque belga y argentino reconocieron que gustaban de jugar en la izquierda y tercero porque en el 4-4-2, es Koke quien también rinde más en ese costado que en el contrario. Para juntar a un extremo y a Resurrección en la misma banda, el sistema ha de crear dos alturas (4-1-4-1), lo que lleva a Griezmann a la derecha, más lejos del gol y también del vallecano para tejer combinaciones. Además, Simeone se encuentra con un problema añadido: Filipe Luis. El brasileño no pasa por su mejor momento y si hace pareja con Koke, la profundidad depende en exceso de las, sin duda formidables, diagonales a banda de Gameiro.
Como Carrasco también está lejos de su mejor nivel, Gaitán ha ido gozando de más minutos en enero, coincidiendo con la acumulación de partidos entre Liga y Copa del Rey. Sumando tramos como extremo izquierdo, lejos aún de la continuidad, el técnico argentino está tratando de profundizar por fuera desde un planteamiento recurrente que viene prodigándose en el último mes y medio: presión adelantada en el inicio y posterior repliegue para atacar con los espacios que el oponente ofrece tras necesitar llevar la iniciativa.
En un Atlético más reactivo, Gaitán podría tener su hueco
En este planteamiento de partido, Gaitán debería de crecer, pues de entre todas sus cualidades, casi todas destacan en transiciones o en ataques rápidos y con toques diferenciales. Como añadido, y sin tener la velocidad punta de Carrasco, Nicolás sí podría complementar al ataque de un punto de control y de ser la referencia del equipo rojiblanco a balón parado, suerte en la que, mismamente ayer, marcó diferencias con su extraordinario golpeo de balón. Sin la fiabilidad defensiva de años anteriores, el Atlético tiene más alternativas ofensivas que nunca en el ciclo ganador que lleva el nombre de su técnico y Nicolás Gaitán podría ser su mejor noticia para lo que se viene, que es la lucha por los títulos.
Foto: Aitor Alcalde/Getty Images






David_Leon 26 enero, 2017
Me resulta llamativo lo que le empieza a costar al Atleti que sus fichajes rindan de forma inmediata. Evidentemente hay de todo, como Savic, pero por norma siempre lleva un tiempecito. Pasa en cualquier lado, está claro, pero me parece que en el Atleti es tendencia. Y eso que uno diría que Gaitán está hecho a imagen y semejanza de esta idea de equipo.