El pasado tres de octubre, el FC Barcelona visitó el Ramón Sánchez Pizjuán para disputar su primer partido de Liga tras la lesión de Messi. No lo hizo sobrado de optimismo; tres días antes, en la Champions, se había probado sin su estrella y, a pesar de la victoria y de jugar en casa, las sensaciones fueron negativas. El Barça, en ausencia de su hombre-sistema, anduvo muy desorientado ante un Bayer Leverkusen que no pescó algo en el Camp Nou de puro milagro. Sin embargo, el duelo ante el Sevilla, que paradójicamente sí se saldó con derrota culé, dejó más tranquilo a Luis Enrique. Su grupo, liderado por un hiperactivo Neymar que hizo las veces de Messi y también de Iniesta, dio un paso al frente y avisó de que estaba preparado.
Entre otras muchas cosas, el brasileño demostró aquel día que el Sevilla no podía pararlo, y sólo por este precedente ya merece ser consideradoNey y Mariano captarán focos una de las claves de la Final de esta noche. Más si cabe si se valora que se medirá en su zona a Mariano Ferreira, que igual gana un partido arriba que lo pierde abajo. Pero, en cualquier caso, se presume que el dominio del encuentro se resolverá en el otro sector. Al menos, eso reflejó la Final de Basilea aunque el doblete lo marcase Coke Andújar.
Leo crea el plus en el medio, pero Escudero es una presa a atacar.
Durante las fases de superioridad red, en su mayoría comprendidas entre el minuto 15 y el 45 de la cita, Escudero contrastó que los problemas tácticos de los que ha venido adoleciendo desde que se lesionó Trémoulinas no eran fruto ni de la falta de intensidad del Sevilla en Liga ni de una posible falta de motivación suya en dicha competición, sino de una carencia que en estos momentos está asentada en el lateral: tiende a sobreproteger el centro y a regalar la banda; no bloquea la salida hacia fuera. Tanto Lallana cuando se abrió como, sobre todo, Clyne cuando subió se pasearon a placer y frecuentaron la línea de fondo. En principio, estas jugadas no son muy aprovechadas por el once titular del Barcelona, sino un recurso que suele activar cuando Sergi Roberto sustituye a Alves o cuando Arda o Rafinha hacen lo propio con Rakitic, pero en los dos últimos encuentros de Liga, se descubrió un Luis Enrique más interventor que trabajó automatismos para adaptarse primero al Espanyol y, luego, al césped de Los Cármenes. Si en cuanto tomó tiempo para preparar los partidos con mimo comenzó a ajustar aquí o allá, lo de Lallana, Clyne y Escudero merece suma atención. Pues, para más inri, de lo que surja de ahí dependerá de la altura en el campo que promedie Vitolo, y por ende, el daño que le causará al FC Barcelona uno de los dos hombres que comandan el contragolpe sevillista.
–
Artículos relacionados
La 24ª Liga del FC Barcelona
La vida del Pentacampeón
El simple y decisivo movimiento de Kevin Gameiro
«Perdóname, Messi»






Michiel 22 mayo, 2016
En clave Sevilla: habrá que ver hasta dónde le llega el depósito. Sólo veo un plan para acercarse a la victoria: presión alta con un "4-5-1" en el que los centrocampistas se posicionan de manera "escalonada". Así evitaría que el Barcelona superara la línea con un solo regate, pase, etc. Si dificulta la salida del Barcelona o que llegue el balón claro a la MSN en tres cuartos, puede "obligar" a Messi a bajar a recibir y echar una mano, lo cual alejaría al Barcelona de la victoria.
En el caso del Barcelona todo dependerá un poco de lo que haga el Sevilla. Sí que me parece clave el soporte táctico de Piqué. Tendrá que fijar la línea de defensa en la altura adecuada para evitar el contragolpe y la velocidad de Gameiro. Y también tendrá que sumar mucho en la salida de balón.
Si el Barcelona se lanza a atacar la banda de Escudero y Alves/Sergi Roberto se suman al ataque, ¿puede aprovecharlo el Sevilla y atacar la espalda del lateral derecho del Barcelona?