Uruguay siempre da la sensación de estar donde quiere. Seguramente, antes de arrancar esta Copa América, hubiera firmado clasificarse así, en un formato tan peculiar que premia al tercero de cuatro. «Prefiero esto a quedar 2º o 1º; prefiero que me valoren, que me tengan miedo». Cómo no, charrúas. Para los celestes, esto es lo que les da de comer y les da sentido: jugarse un mata-mata con el anfitrión del torneo, que viene bien y es favorito. Pues así desde 1950. En parte llamaron ‘maestro’ a Tabárez por no corromper el alma del más veces campeón de América.
A eso enfrenta Alexis Sánchez. El líder de la mejor Chile que se recuerda siempre juega con un punto más de arrogancia y suficiencia cuando lidera a los suyos. En el pasto, a las órdenes de SampaoliW. Tabárez está donde quiere, que quiere movimiento sin apenas conciencia, el de Tocopilla tiene mucha libertad, pero no total. Valdivia necesita su microespacio para marcar su tiempo, así que Vargas se mueve para que Alexis, desde la izquierda, revolotee primero y sobre todo, pique después. A Tabárez y sus chicos no les suelen alterar conjuntos que le dan la vuelta y le ganan la cal. La altura defensiva no les preocupa… pero el gol del Kun, sí. El gol del Kun es el suspiro de Jorge Sampaoli.
Intentar sacar a un central del área, la oportunidad para Alexis
A Uruguay le costó un mundo cercar tantas atenciones como mostró Argentina en su duelo en la primera fase. Si hay un equipo que puede asemejar una circulación de balón veloz y agresividad entre líneas, principalmente en el arranque, es el anfitrión. Un ritmo alto de partido, desmarques hacia línea de fondo, laterales como extremos, etc. Chile es capaz de incluso dar por sentado todo esto, por arriesgado que parezca. Valdivia de Pastore, Vidal buscando distraer a Godín en profundidad y Alexis viniendo a buscar remate desde su diagonal hacia la frontal o el área amanece como la gran opción de Chile. Su envergadura no tiene nada que hacer ante el poderío uruguayo en su propia portería, pero sacar a Diego de sitio y soñar con Valdivia en la pausa y Alexis en movimiento es la manera más cercana de acariciar el gol.






@EricLapaix 24 junio, 2015
Hasta ahora se ha visto esa línea que lidera Vidal, más el complemento de Alexis, como esa antorcha que ilumina el camino. Más en este caso que a Uruguay se le dificulta completar esa última jugada para el gol.
Es como si le faltase la última repetición en un set de ejercicios de gimnasio; tomando en cuenta cómo Valdivia y Vidal pueden ser agentes asfixiantes al enfrentarse a la defensa charrúa.
Aunque, como en la vida, no sé sabe dónde pudiese venir una situación de valor.