Un gol de Paco Alcácer y dos a balón parado dieron al Valencia plaza en la previa de agosto de la Liga de Campeones 2015/2016. Un proyecto como el de Nuno Espirito Santo logró tal billete realzando su mayor virtud, siempre demostrada a lo largo de las 38 jornadas que han compuesto este campeonato: mantenerse de pie bajo cualquier circunstancia. Para alcanzar un objetivo tan ambicioso como la cuarta posición -rozando el podio- se ha de valorar la constancia por encima de los picos de forma o los tramos de mayor inspiración. En lo relativo al juego, los valencianistas seguramente no lo fueron; sin embargo sí lo demostraron a la hora de entender la competición. Nuno se sirvió de enormes competidores, creó una base sólida de titulares y complementos, los dotó de sostén táctico y, sobre todo, cambió la mentalidad del Valencia. Únicamente dejaron de competir en Riazor. En una de 37 jornadas.
Nuno cambió la mentalidad del Valencia CFEn Almería no ganaron por un gran margen. Cedieron protagonismo en algunas fases y lo perdieron por escasez de virtudes al pasar al ataque. Nada que no les ocurriera en multitud de citas concertadas fuera de Mestalla. Volvieron a asimilar que la oportunidad siempre aparece si la concentración perdura, a pesar de recibir uno o dos golpes. Al Valencia, construido fundamentalmente desde atrás, nunca se le ha visto cara de circunstancias. En el discurso del técnico, así como el origen de su definición como grupo, residió en su particular rombo, que no fue el de mediocampo, sino el compuesto por Alves, Mustafi, Otamendi y Javi Fuego. En la punta no radicó el secreto ni el brillo, en las bandas todo fue más bien intermitente y en la medular sí se edificó un trío complementario y un dúo vital a la hora de producir, principalmente al inicio y en los partidos jugados ante los cuatro equipos que le rodeaban, pero a 38 jornadas, la palabra de Nuno se sostuvo por su rombo en campo propio.
Otamendi, el defensa del campeonato; el secreto del Valencia
Lionel Messi a un lado, es muy probable, sensaciones y números mediante, que Nicolás Otamendi haya sido el jugador contextual más importante de este campeonato. El segundo portero define al Valencia que se mira al espejo desde una panorámica más amplia, abriendo el plano desde el primer minuto al último. Que el conjunto che sólo haya perdido dos partidos por más de un gol (Riazor y Camp Nou, este último casi ni se debería de tener en cuenta a tenor de su desarrollo) o que haya competido con grandeza todos y cada uno de los partidos jugados ante Barça, Madrid, Atlético, Sevilla o Villarreal, han dependido en gran medida de la capacidad extra del argentino para imponerse a los mejores de la Liga. Su sociedad con Mustafi, con el que compartió el 90% de los partidos, reforzando el valor de crear vínculos sobre el campo, sumada al sacapuntos Alves y al realismo de Javi Fuego, han dejado al equipo presto para remar en la zozobra sin aparente descomposición. Con oficio y encaje.
La inmensa mayoría de los planteamientos que fueron componiendo las diferentes etapas se explicaron siempre en la línea defensiva. Sus 32 goles encajados -mejor cifra desde los 27 recibidos en su último título liguero, en 2004- ubican rápidamente su muro de carga. La figura más destacada por el paso dado esta temporada podría ser Dani Parejo. El madrileño, un centrocampista de trato de balón, salida ordenada y muchos pases, ha firmado su doctorado en la versión menos agradecida. Dani se hizo imprescindible desde su compromiso, aceptando menores intervenciones en los últimos meses, a cambio de aparecer de forma decisiva -máximo goleador del equipo-. Parejo es una de las lecturas sobre lo que es Nuno como preparador y lo que se debe esperar de este Valencia a partir de ahora. Un equipo tremendamente regular -no así en el juego-, de un carácter y mentalidad muy potentes y un plus camaleónico para competir contra los mejores clubes de Europa. La envergadura de este proyecto ha tenido su respuesta en el césped. El Valencia ha competido de tú a tú con cuatro de los mejores equipos del continente, sabiendo que tal experiencia y adaptación a los mejores le hace estar preparado para ser importante a nivel europeo.






hola 24 mayo, 2015
Equipo super competitivo que disfrutaremos en Champions.