Seis años y más de 100 goles después, Gonzalo Higuaín sigue siendo un bazar de opiniones. Lograr 22 tantos en la campaña 2008-2009 no evitó el fichaje de Karim Benzema por el Real Madrid. A la llegada del francés, el Pipita respondió con 27 chicharritos en 32 partidos, su mejor temporada en lo realizador. Hasta la fecha, cualquier amenaza sobre su figura ha sido resuelta gracias a su instinto más primario: el gol. Es el resumen del Higuaín moderno; ese que, obligado por la exigencia, ya casi asesinó a aquel chico de River Plate, comprado por el Madrid no precisamente por sus cifras.
En algún momento a Gonzalo le importó más marcar que jugar. Su cara hacía imposible ocultar las dudas, así como la relajación por encontrar Marcar gol fue la razón de ser de «Pipa» Higuaínen el fondo de la red una coartada para resistir. En esta batalla, Pipita sacrificó no pocas cosas. Dejó de visitar terrenos particulares que le hacían diferente. Prescindió de lo intermedio para tomar una y otra vez el camino de lo recto, consciente de que su físico le había regalado el espaldarazo definitivo; en desmarques hacia portería, muy pocos con la potencia de Higuaín. En fútbol, quien va demasiado rápido a menudo termina por tropezar, pero era tal la insistencia del argentino que, por tozudez, imponía su ley. Hoy el Madrid está a 16 puntos del líder en Liga, y se hace difícil no pensar en los dos meses de ausencia del Pipa, trazando además un paralelismo con su homólogo en el Barcelona, David Villa.
Los azulgranas viajaron a Japón empatados en la tabla con el Real Madrid. Por entonces, el Guaje Villa vivía su época más compleja en Can Barça. SusGoles aislados pueden llegar a valer meses de tranquilidad guarismos goleadores, los que dan de comer a estos futbolistas, empezaban a menguar. David se lesionó, y aunque quizás no guarde excesiva relación, los de Pep comenzaron a descolgarse en el campeonato. En la plantilla culé, tanto Iniesta como Alexis, Pedro o el propio Tello (cuatro prestaciones realmente dispares) ejecutan con mayor naturalidad que Villa el puesto de extremo izquierdo. Pero el internacional español es definición de élite, y soluciona embrollos. Higuaín es un caso muy similar. No complementa el fútbol de Cristiano Ronaldo como puede hacerlo Benzema, ni sin balón ni con él. Sin embargo, su amenaza ante el arco no es la de Karim. Él sale al campo a enchufar. Y un gol “vacío” en La Liga de los 100 puntos es más que una victoria: es una dinámica. ¿Estaría el Barcelona a tan enorme distancia sin aquella aparición del asturiano en el último minuto frente al Sevilla? ¿Sería el mismo bloque a nivel emocional?
Una victoria casual es media vida para Madrid y Barcelona
Pero el regreso del Pipa tiene un extra que no ha sido contemplado. Di María, es de dominio público, anda fatal. Acelera la máquina blanca hasta griparla, ante el desespero general. Que Benzema adora permutar y caer a banda no escapa a nadie. Higuaín es tema aparte. Su juego exterior fue una de sus principales cualidades en su nacimiento, y aún hoy es determinante –a destacar su impresionante toque para centrar–. Si Gonzalo ha flaqueado ahí ha sido básicamente por la necesidad de gol, por sobrevivir. Con continuidad y sintiéndose titular, esa ansiedad podría quedar aparcada. Benzema sería menos feliz, pero jugar mal no sabe. Y su dicha tampoco es un aluvión de goles. Higuaín sin fantasmas en la cabeza, sí.






@marcel99710 3 enero, 2013
Antes que nada, quiero desearles un feliz año a toda la comunidad de Ecos 😉 3 de Enero y no descansan ^^
Ahora, el artículo deja entrever que Higuaín podría ser una alternativa para la banda derecha? Yo no lo veo. A decir verdad, al Pipa no posee las condiciones para jugar ahí y menos cuando el Madrid lo que necesita es asentar juego y ganar. Solamente lo vería en una dinámica positiva, con automatismos definidos y demás, pero ahora no. El Madrid en estos momentos está estancado, querer y no poder. Es que técnicamente están horribles. La única solución, para mi, es ganar, ganar y ganar. Y para eso hay que marcar. Recordemos que la gestión de la delantera la temporada pasada fue espectacular: jugaron más de 50 partidos ambos y rentaron más de 20 goles cada uno (Pipa 26, Karim 32) Lo mejor de la vuelta del Pipa para mi es que si Mou logra crear esa sana competencia que tuvieron ambos en la liga de los 100 puntos, pueden caer muchos goles, sumado a la lenta pero visible mejoría del Madrid con el transcurso de los partidos, mejor.