El rival siempre sabe lo que va a intentar el Barcelona; Tito sólo puede intuir lo que intentará su rival. Acertar siempre lo que de él no depende es imposible, y a veces los mejores consiguen arranques sorpresivos que le permiten adelantarse e incluso algo más. Esta leve contra ha acompañado al proyecto durante sus 5 años, pero en éste es más molesta. El motivo, que el sistema de Vilanova es más permisivo. Cede más balón a quien se lo pide y ofrece más ocasiones a todos. No le importa. Por calidad defensiva individual (chapeau Alba) o por suerte, que de todo hay, sobrevive hasta a los peores infiernos, y con una ocasión, o dos a lo sumo, le sobra para cambiar el panorama como de la noche al día. Es tener confianza. Y quitar confianza.
Los primeros 35 minutos del Atlético en el Camp Nou fueron perfectos. Ninguna otra defensa posicional puede emularlos. Concederle al BarçaSimeone clavó 4 centrocampistas entre Iniesta y Xavi. Los separó estar en campo rival y a la vez mantenerle tan, tan lejos de Courtois es inaudito. El Cholo expuso un 4-4-2 de líneas separadas, que no tiene porqué ser malo. Entre la de cierre y la medular no había menos de 20 metros. Ambas eran muy estrechas y estaban muy centradas. Lograron separar a Xavi e Iniesta. Era imposible filtrar un balón entre Koke, Mario, Gabi y Arda, no cabía esa opción, y, para recibir, Xavi debía ir a la derecha de Turan e Iniesta a la izquierda de Koke. Separados sus interiores, el Barça iniciaba y terminaba todos sus ataques en el mismo perfil, el de Iniesta, facilitando su defensa. Simeone, magistral, sacó petróleo del único déficit técnico culé: su cambio de orientación solo es notable.
Tener que cambiar de lado con un pase largo para encontrar espacios le suponía dos problemas al Barça. El primero, que no quería. Era elSimeone clavó 4 centrocampistas entre Iniesta y Xavi. Los separó más importante, porque afectaba a su mente. Adaptarse da miedo a todo el mundo. La segunda traba, que sólo tres culés son sólidos en el cambio de orientación y ninguno de ellos es un especialista. Con tranquilidad la ponen donde quieren, pero les tarda en llegar a su destino. Por eso Simeone separó a su zaga de su medular. Si la adelantaba, el pase largo iría preciso al espacio, y A. Sánchez y Pedrito son los más rápidos. Si se quedaba más retrasada iría al pie, habría gente entre el receptor culé y Courtois y la duración del trayecto del pase daría tiempo para rectificar. El Cholo no quería regalarle la frontal a Xavi, por eso adelantó a sus 4 medios; pero tampoco ofrecerle una vía de escape a espaldas de su defensa. Pese al formidable ejercicio, tras un cambio de orientación que dejó a Adriano en 1×2 y saliendo hacia atrás sobre su pie menos bueno, el Barça empataba a 1. Era su primera ocasión, en el min. 35.
Busquets e Iniesta mataron a un Atlético sin esperanza.
Hasta entonces el Atlético en ataque había vivido de la testarudez culé; de malos pases en el carril central que sus medios, con ayuda de Diego Costa, cortaban para lanzar al «9». Puyol y Piqué han mejorado al Barça porque son centrales, que no es poca cosa, pero no están al nivel que requiere Radamel. No pudieron con él, Falcao fue una fiesta hasta que Busquets e Iniesta dijeron «basta». Andrés le cogió el gusto al cambio de orientación y redujo el riesgo de pérdida, y Busquets era una telaraña infinita para un Atleti con demasiados metros por correr. Nadie defiende como Sergio en campo contrario. Ayudó, eso sí, que el plan del Atlético era cojo, como todos cuantos, contra el Barça, se basan en una gran defensa posicional. Por detrás en el marcador, carecen de reacción. Así, las asociaciones culés que nos inspiraban un «el Atlético les está parando bien» pasaron a un «qué lejos está el Atleti del gol», algo que cala en propios y extraños y va cerrando, semana tras semana, cada noche de fútbol.
El Barça se ha encontrado. Buscándose batió récords y ahora se tiene claro a sí mismo. Siendo el mismo proyecto de siempre, es un equipo distinto, por eso ya sabemos que Tito Vilanova es grande. ¿Cómo ha convencido a Xavi, Iniesta y Messi de que recibir peligro no es malo, si su éxito se basó en controlarlo todo, a veces, incluso a costa de su propia diversión? A 13 del gran rival, lo único que le queda es mantener la tensión competitiva hasta abril. Y seguir creciendo. No sabemos si lo necesita, pero sabemos que puede.






Abel Rojas 17 diciembre, 2012
Por si no ha quedado claro, para mí Simeone ayer estuvo fantástico. Creo que el hecho de haber perdido contra los dos grandes no debería quitarle un ápice de crédito. De hecho ayer le regala a su equipo más de media hora de dominio en todo un Camp Nou y lo hizo él.