El Madrid tiene un pequeño papelón. De no ganar hoy pasará a jugarse la 2ª plaza del grupo contra el Manchester City en el City of Manchester, en teoría. Es lo que tiene competir contra grandes rivales y ausentarse en una jornada decisiva, como hizo en Dortmund hace 14 días, cuando apenas tres de sus jugadores dieron la talla. Y se habla sólo de la talla media del año, que es bastante más chica de la esperada por precedentes y potencial. Quizás ni siquiera ésa, la del día a día de la Liga, le sirva para vencer esta noche a un Borussia Dortmund que, aunque en la Bundesliga no levanta cabeza, también tiene más de lo que demostró en el 2-1 de la primera vuelta.
Entonces, el Borussia Dortmund edificó su victoria sobre dos hechos circunstanciales: 1. La pelota no rodaba bien. 2. Hasta en el mejor de los céspedes Essien, Pepe y Alonso, el lado izquierdo de la salida de pelota del Real, hubiera sufrido. Los de Klopp (4-2-3-1) trabajaron muy bien esa zona, sin marcas individuales ni excesivo sudor pero sí con suma aplicación, sobre todo vía Reus, que notó el desgaste cuando le tocó atacar. Götze fue el ejecutor, o quien más ventajas creó; aunque casi la todas las ocasiones germanas fueron tras pérdida en primera línea de Xabi, Pepe o Essien.
El 1er reto para Mou será diseñar un circuito de salida sostenible.
Pese a las bajas, Mourinho tiene recursos técnicos y talento táctico para superar una posible defensa alta de los alemanes. Partamos del únicoVarane en la izquierda sería de gran ayuda a Xabi para salir jugando defecto que sí que no tiene solución: el lateral izquierdo será diestro y no especialmente hábil, sea quien sea. Sus controles serán hacia dentro -fallo- y su pase natural es hacia el medio -fallo-. En este sentido, y con el ánimo de aportar un plus de calidad a esa zona, Mourinho podría intercambiar de perfil a sus centrales, dejando a Varane cerquita de Arbeloa para resolver coflictillos. Esta medida era impensable en Dortmund, pues Essien como lateral zurdo, además de en labores creativas, restaba en cuestiones defensivas, y Pepe compensaba; pero Arbeloa sin balón es un seguro de vida que más que necesitar ayuda, la aporta. Otra posibilidad, más táctica, sería iniciar siempre con la salida de tres, con Alonso entre centrales, pero ni Ramos ni Arbeloa a pie cambiado son laterales ideales para ser proyectados. Además, el Madrid sólo la ha desarrollado a voluntad contra el Ajax de Amsterdam; con excelentes resultados, eso sí.
Essien o Modric junto a Xabi es una duda razonable. Modric tiene más chances. Viene jugando bien, mejorando en físico y confianza, y su supuesta flojera no restó en Dortmund pese al mal día de Ronaldo y Alonso, claves defensivas del Real, por ser quienes suelen someter y retrasar al rival. Con Luka, la presión se divide entre dos. Y si no es así y solo van a por Alonso, inicia fácil y planta al Madrid en la frontal. Pero, sin Benzema y con Modric de titular… ¿de qué manera podría José Mourinho voltear desde el banquillo un posible resultado en contra?
Mourinho barajará la opción de jugar sin delantero centro.
Sería una sorpresa que Higuaín no fuese de la partida. No sólo por la novedad táctica que supondría, sino también porque el argentino está jugando muy bien últimamente. No obstante, el escaso banquillo que le queda al Real y la posibilidad de jugar con un centro del campo de tres hombres podría sentarle otra vez, en un nuevo día grande. E incluso de no ser así, como cambio sobre la marcha hay que considerarlo. Alonso, Essien y Modric como triángulo tienen el déficit de que los tres prefieren estar por detrás que por delante del balón -Khedira es el único que lo siente al revés-; pero tampoco es un problema insalvable, y a Mou le daría un control posicional de los que le gustan. Al fin y al cabo, el Borussia saltará a jugar con cuatro futbolistas de nulo talento defensivo en sus puestos de arriba. La baja de Kuba es dura.
Habiendo centrado el artículo más en una respuesta a la ida que en un análisis propiamente dicho del Real Madrid-Borussia Dortmund en sí, es preciso plantear que Klopp diese un giro de volante, diese respiro a Alonso y su compañero y comenzase a defender una línea más atrás, sobre Özil y Di María –la amenaza del doble pivote Modric-Alonso-. A priori, el campeón alemán perdería vida. Primero, porque presionar es parte de sí, y renunciar a algo tan propio debilita menos o más. Segundo, porque, sin Bender, no tiene calidad defensiva para sostener a los genios blancos. Lo que ocurre es que el Santiago Bernabéu, con Ronaldo, en Champions, suele condicionar. En el último precedente así, el Madrid se mostró como el equipo que se supone que es, y no como el que está siendo casi siempre. Si está o no está se verá hoy.






Marcel 6 noviembre, 2012
¿No se baraja la suplencia de Özil como alternativa ante un resultado adverso? 4-3-3 con uno de los tres centrocampistas disponibles como eventual cromo a cambiar.
Por otro lado, yo sigo sin ver buenas actuaciones de Modric. Eso sí, la culpa es meramente contextual: el caos en el que vive el Madrid, lo ha dejado sin un rol definido, al menos frente a mis ojos. En lo personal, me ha gustado de mediapunta, es más decisivo y eso me atrae, sin embargo, su puesto es en la medular, pero con este Xabi dificil verlo brillar.