La noche fue tan perfecta para el Málaga que ni siquiera mostró la baraja entera. Porque la verdad es ésa, no vivimos el típico debut impoluto sin manchas, en el que el ganador presenta la mejor de sus caras posibles. A los de Pellegrini se les distinguieron los nervios de la inexperiencia en más de un compás, se les notó la baja de Toulalan en la transición ataque-defensa y les faltó el poso que está mostrando en la Liga BBVA para darle a la pelota lo que pida en cada instante. Corrió para atrás más de la cuenta, y los defensas pegaron más voces de las que venían pegando. Con todo y ello, es que es muy buen equipo. Juega tanto que tiene margen hasta en la Champions. Y vive en el exceso sin pecado, en el técnico, que excita a propios e intimida a extraños como ninguno, porque es el más inalcanzable.
Pellegrini no se corta. 4-3-1-2, con Camacho de mediocentro único y Portillo y Eliseu de interiores, como contra el Levante UD. Pero no fue igual. En este caso, Portillo adoptó una posición mucho más centrada, tanto que un fotógrafo podía haber tomado no menos de 20 instantáneas que lo disfrazasen de mediocentro; Eliseu, y es aquí el asunto, jugó muy abierto, para influir defensivamente sobre Hulk. A Hulk se le temió, lo cual es prudente. Aun así tuvo un chut al palo justo tras el 1-0 que hubiera cambiado todo; no entró y el guión siguió su curso. Hablábamos del exceso técnico.
Pellegrini permite todo a Demichelis, Isco y Joaquín.
Mejores o peores, el Málaga tiene cinco jugadores que sólo la pierden cuando quieren: Demichelis, Toulalan, Portillo, Isco y Joaquín.La superioridad técnica local fue decisiva No les importa la presión, alejan la pelota lo justo y ven fácil a los libres. Si a eso se le añade que Pellegrini ha conseguido que su plantel entienda su idea, el juego sale como sale. Lo de Pellegrini es como jugar a un pilla-pilla en el que el balón es casa. La gente corre por todas partes y el del balón se queda quieto. Por eso es tan difícil lograr el equilibrio jugando a su manera; porque todo es más conceptual que táctico, porque nada de lo suyo puede dibujarse en una pizarra. Le ha costado, ni con Cazorla lo logró, pero ya está aquí.
Spalletti reaccionó pronto. En el minuto 39, concretamente. Bystrov, extremo natural, por Lukovic, el lateral izquierdo. El Zenit pasó a unBystrov fue el inicio de la gran batalla táctica 3-5-2 de verdad, no como el del SSC Napoli. Los de fuera eran más delanteros que defensores. Fue un movimiento arriesgado pero productivo a nivel juego, porque Luciano consiguió lo que buscaba: una superioridad. En este caso, Bystrov se quedaba a Eliseu y llamaba a Monreal, y Hulk aparecía en zonas intermedias del flanco derecho de su ataque. Compareció para el Málaga uno de sus tapados, Caballero. Qué porterazo es Willy. Juega bien y para mucho.
Lo de Bystrov no le había hecho gracia a Pellegrini, que tomó cartas en el asunto al empezar el 2º tiempo: Iturra x Portillo. «El Colocho», junto a Camacho, formó un doble pivote puro para trabajar la zona Hulk con más aire, y la medida se confirmó como correcta. El recién llegado viene sin pretemporada y sin haber jugado en ninguna Liga grande, pero dejó buena impresión. Como dato, uno bastante significativo: en 45 minutos emitió el mismo número de pases que Camacho en 90.
Isco y Joaquín tuvieron un segundo tiempo muy cómodo.
La recomposición táctica comenzada con Iturra se completó con Isco en banda izquierda y Eliseu en la derecha. Abiertos. El espacio que había entre Bystrov y Anyukov -entonces ejerciendo de central-, fue un banquete que Isco aprovechó para jugar volando en todo momento, y ahí es imparable, como lo es Joaquín. También funcionó bien ese Málaga de repliegue y transición, con un mecanismo más simple pero de producción igualmente alta. Las ganas de medir al Málaga contra el Milan aumentan. De momento, el primer paso se ha dado, aunque todavía quede mucho para pensar en algo más allá.






@gorxeo 19 septiembre, 2012
Isco y Joaquín los mejores del Málaga, sin duda los dos jugadores 'franquicia'. Sin embargo me gustaría resaltar el papel de Saviola. Hace dos semanas su llegada me despertó muchas dudas, para que negarlo. Pero una vez visto su inicio de temporada con dos buenos partidos en cuatro días esas dudas van desapareciendo. Recuerda al Saviola de los buenos tiempos, el de la carrera con 'pasitos' cortos, una arrancada brutal buscando la espalda de la defensa y un oportunismo latente. Como bien comentabais en la previa hay una simbiosis especial entre el Málaga y el delantero que mejora muchísimo a los dos. Quizás este año Saviola en otro equipo no hubiera sido tanto como parece que será en La Rosaleda.
Por otro lado también hacía mucho tiempo que no le veía un partido tan completo a Jesús Gámez.