Los chicos habían crecido, y tenían un no sé qué de lo más sugerente. Tanto que Bilbao, que suele tomar las decisiones mirando el álbum de fotos, quiso cambiar para poder medir su cima. Gritó al cielo «¡Más vale pájaro en mano que ciento volando!», y a los dos días recibió un telegrama desde Rosario en el que alguien, con reflexiva vehemencia, desmentía el refrán. Era el hombre. Más al sur, en la misma península, se iba peor. No es que su grupo no mirase hacia arriba, o hacia el frente al menos; es que se miraba al espejo y no veía nada. Entonces llegó el míster y puso la cara. Y la gente vio al Atlético de Madrid. Las historias perfectas nos gustan. Hoy es.
El Athletic es el sueño de Bielsa. El Atlético, la proyección de Simeone. El primero se apoya en los dos gigantes de la Final. El segundo, en el bloque más sólido y versátil. Ambos buscarán la iniciativa, cada uno a su manera. Los vascos quieren el balón y el dominio territorial. Los madrileños, alternar fases de posesión con otras sin balón, pero siempre lejos de su portero. Hasta aquí no hay secretos. Más allá, sabemos que Bielsa cartas ocultas no tiene. Simeone sí dispone de margen táctico para ofrecer ventajas a los suyos. Y encima parte desde la coyuntura ganadora.
Simplificarlo todo hacia Llorente será la vía de recuperación más fácil para el Athletic si pierde el pulso.
El principal defecto del Athletic es su impaciencia. Es demasiado ansioso, busca la portería rival con demasiado entusiasmo, algo que termina costándole imprecisión y muchos problemas en transición defensiva. En contra, el Atlético luce la defensa posicional más exigente del torneo, la que rara vez concede una línea antes del segundo 15. Meter el primer bloque de presión (Diego, Mario, Gabi y Turan) en campo contrario parece buen plan para los colchoneros. La pérdida vasca en primera línea sería muy probable… siempre y cuando no se optase por el juego directo sobre Llorente.
A ese respecto, Simeone tendría dos ventajas y un inconveniente gravísimo. La primera ventaja es que Godín y Miranda sabrían convivir contra el movimiento, que es a lo máximo que se aspira. La segunda, la intensidad y expedición de los laterales. Los laterales siempre son protagonistas contra juegos directos, bien por cierre o bien por aislamiento, y a esto último se acogerían los rojiblancos. Juanfran y Filipe pueden desconectar a Muniain y Susaeta. El punto negro, y difícilmente resoluble para el Atlético, es la falta de energía de su doble pivote. Asumiendo que a Llorente se le molesta pero no se le gana, y que Ander y De Marcos son demonios, el Athletic de aquí debería obtener fases de dominio.
Falcao y Adrián deben ofrecer a Diego y Turan un enfrentamiento casi directo contra Iturraspe.
De volverlas duraderas, el Atlético se vería obligado a salir desde atrás, y eso le cuesta. No obstante, contra el Athletic podría resultarle un poco más fácil que contra otros conjuntos, pues la cantidad de espacio que hay tras la línea de Susaeta, De Marcos, Ander y Munian es obscena, y la habilidad de Adrián y, sobre todo, Falcao para apoyar ahí debería sortear ese obstáculo. Eso sí, después lo que vendría sería establecer un ataque organizado, porque a la hora de contragolpear pesa mucho la lentitud de Diego, Turan y Radamel. Serían presas fáciles para Javi Martínez y Amorebieta.
En ataque posicional el Atlético sí tiene un filón. Su dupla de delanteros es una distracción más que suficiente para los centrales de Bielsa, éstos quedarán sujetos y Arda y Diego encontrarán una superioridad cuantitativa y cualitativa sobre Iturraspe que debería dar réditos. Por eso es inviable esperar un partido con porcentajes de posesión abusivos del Athletic. El club del Calderón ya ha demostrado en grandes envites que, si está Diego, el peso del balón se comparte a gusto. Sobre todo si así molesta al rival.
En caso de necesidad, mover a Muniain al carril central (Gabi) sería aun más interesante que de costumbre.
Es un partido complejo, pero también claro. Y, por supuesto, de un nivel extraordinario. Alguno de los mejores futbolistas de Europa estarán sobre el césped, y dos de los entrenadores referencia del año ocuparán los banquillos. La riqueza que dará el hecho de que ambos sean tan distintos, un placer y una lección. A priori, parece imposible que hoy no vivamos una noche inmensa.
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Sentimiento Athletic






@migquintana 9 mayo, 2012
Muy importante el tema de donde puede estar el balón y la relación que ambos colectivos mantienen con él. Sabemos que el mayor problema que puede surgir en los de Simeone es el de estar muy atrás, no tienen una salida lo suficientemente veloz ni eléctrica como para rentabilizar con cierto éxito los largos ataques posicionales que, de esperar atrás los colchoneros, sin duda tendrán los de Bielsa. Ya le pasó ante el Barcelona, aguantó notablemente pero su producción fue escasa. Por otro lado, también podemos dar por hecho que el Athletic sufre en demasía en el ámbito de influencia de Iturraspe por falta de efectivos; si el Atlético tiene el balón, ahí Diego&Arda van a cavar hasta encontrar el oro… y son muy buenos cavando.
Es decir, a partir de donde sitúe el Atlético de Madrid la posesión y de su efectividad, el encuentro quedará condicionado para unos y para otros. Yo entiendo que, de todas formas, va a haber muchas fases de alternancia porque el partido se presta a ello y el contexto todavía más. Muy igualado pero yo daría un ligero favoritismo al Atlético de Madrid, su posible gol inicial vale más y tiene al jugador que ha dominado la competición durante dos años. La relación de Falcao con la Europa League es algo que está ahí, que no es para nada casual… y, encima, el portero que tendrá en frente es a menudo la mayor debilidad para su equipo. Detalles, algunos chiquitos y otros grandes, pero todos van a sumar hoy.