En toda colectividad remarcable, por grande y armónica que pueda llegar a ser, existe una individualidad que, integrada en el ecosistema, eleva de manera exponencial el nivel del grupo. Este fenómeno no es exclusivo del fútbol. En las formaciones musicales lo presenciamos a menudo. Queen no habría alcanzado ni la mitad de notoriedad si no hubiera contado con la voz única de Freddie Mercury. Con el Athletic de Bielsa ocurre algo parecido. Es un equipo maravilloso, una idea magnifica y un conjunto de futbolistas deliciosos y coherentes. Pero «el vocalista”, el elemento que lo legitima, hoy por hoy no es otro que Fernando Llorente. Uno de los mejores jugadores del mundo.
El partido mantuvo las constantes del encuentro de ida. El Sporting esperaba, sin realizar presión sobre la salida vasca, concentrando las marcas en los laterales, interiores y extremos. El Athletic continuaba con sus pugnasLa apuesta de Sá Pinto no tuvo el éxito esperado individuales frente a los extremos portugueses. Sin embargo, hubo claras diferencias. Sá Pinto arriesgó. Retrasó a Martins al doble pivote y recuperó para la mediapunta al chileno Mati Fernández. Se exponía por dentro, buscando recompensa: Las conducciones agresivas de Martins no iban a encontrar respuesta en su par, un Muniain al que el retorno defensivo le pesa demasiado a estas alturas de temporada. Sin embargo, Sá Pinto perdió. Por varias cuestiones. Anunciada estaba la importancia de Javi Martínez en la salida. El crack navarro sí pesó en el circuito de construcción del Athletic y pudo liberar la recepción de sus interiores, regalando escenario a un Ander que completó un partido más que dulce a nivel técnico. Del mismo modo, el duelo Iturraspe-Mati Fernández tuvo claro vencedor; el mediocentro fue realmente superior en ambas transiciones. El trabajo defensivo del chileno fue deficiente.
Sá Pinto corrigió, recuperando el esquema de siete días atrás. Carriço entró por Mati para formar doble pivote con Schaars. El Sporting pudoEl equipo de Bielsa estuvo cerca de su mejor versión eliminar así las recepciones interiores de Muniain, que había superado a Martins en el “duelo de debilidades”. No tuvieron la misma suerte con un Ander Herrera que continuaba con su recital técnico y de comprensión del partido. El centrocampista leía cada ventaja generada (muy especialmente las de un Iturraspe que, esta vez sí, consiguió encontrar su espacio a la espalda de la primera línea de presión) y acudía a mejorarla. Se vio de nuevo al mejor Ander Herrera y como consecuencia, a un Athletic de Bilbao que rozó sus picos de juego más altos de la temporada, esos momentos que han convertido al colectivo de Bielsa, por derecho propio, en un equipo de culto.
Ander Herrera completó un partido casi perfecto técnicamente.
Hubo más detalles fundamentales. Comentábamos en la previa cómo la presencia de Ibai en banda izquierda supondría una mayor atadura para Joao Pereira. El lateral portugués se ha mostrado como un futbolista con condiciones muy, muy determinantes, lo que acrecenta el mérito de la actuación del extremo, que supo sufrir sin balón las pocas veces que el lateral decidió pasar al ataque y resolvió con la asistencia del tercer gol un partido excepcional. ¿Y Fernando Llorente? Podríamos decir que veintisiete teloneros ofrecieron un magnifico recital, pero que sin la estrella, el espectáculo queda forzosamente cojo. Llorente es uno de los mejores jugadores de Europa casi de forma incuestionable. Su actuación fue desproporcionada, histórica. “Nunca lo vi jugar así”, en palabras de su entrenador. El Athletic es una excitante banda de rock en la que canta Fernando Llorente. Escúchenlos, son muy buenos.
–
Artículos relacionados:
Conversando con João sobre el Sporting-Athletic
Previa Athletic-Sporting






@MarcosVaquero 27 abril, 2012
Llorente era un delantero de 40 millones que ayer valió 50 y no quiero pensar su valor si le sale una buena Eurocopa… es sencillamente outstanding. No se me ocurren 5 jugadores con más gravedad en el fútbol europeo.