Carlos Henrique Casemiro viene de realizar minutos de enorme calidad y trascendencia competitiva en la Supercopa de Europa, ante el Manchester United de José Mourinho. Su nivel puramente individual apenas guarda respiro en partidos importantes, contando las finales de grandes títulos como partidos a remarcar en su carrera. Su concurso viene estando fuera de cualquier duda porque la manera de afrontar los partidos grandes por parte de su entrenador casan y tienen en cuenta cada una de sus virtudes. No obstante, y valorando lo sucedido la temporada pasada, Zinedine Zidane y el propio Casemiro tendrán cosas que decir con respecto a la disputa de los enfrentamientos con el Fútbol Club Barcelona.
Casemiro fue el mejor ante el Manchester United.
En el pasado clásico del Bernabéu, el Real Madrid mostró una cara muy diferente a lo que antes y después entendió como un reto del más alto nivel. Caracterizado por un control posicional y anímico inquebrantable, la llegada de Leo Messi fue nuevamente tomada con una predisposición que se alejaba de la propia definición que tenía de sí mismo el conjunto blanco. En aquella ocasión, ante el mayor de los retos, con experiencia del pasado a la hora de poner en valor la determinación del argentino, Zidane y Casemiro optaron por un planteamiento, en la marca y la actitud sobre el ’10’, tanto individual como colectivamente, que sorprendió por lo que significa Leo y por lo que significaba el Madrid de Zidane, como decimos, tanto antes como después de aquel momento.
Casemiro persiguió a Messi en el Bernabéu.
Uno de los márgenes que les pueden quedar a los madridistas de cara a enfrentar a su gran rival es comprender las circunstancias que rodean un determinado favoritismo propio en base a las inercias competitivas con respecto a cómo defender a Messi. El Real Madrid no pudo ganar ninguno de los dos enfrentamientos y volvió a entender un momento temporal de la competición en el que su equipo y su salud eran mejores que las de su rival, lo que le insufló de determinadas energías para buscar más pegada y un ataque más directo, de menor rigor. En aquel día, Casemiro persiguió a Messi en cada recepción, sin sistema de ayudas y con el equipo más abierto de lo normal. Esa predisposición podría tener un ajuste a lo largo de esta temporada. Medir bien todo eso a nivel emocional y táctico siempre es complejo con Leo, pero no será por cómo ha respondido el campeón de Europa a cada reto posterior.
Zidane tiene en cómo defender a Messi mucho margen.
Porque además, desde aquel choque ante Lionel en el Santiago Bernábeu, el Madrid ha incrementado su poderío en mediocampo. Ese dominio tan claro e incontestable podría llevarle a tomar la iniciativa como hizo en diversos tramos del partido en el Camp Nou, pero siempre teniendo en cuenta lo que puede castigar Messi si ese control de los tiempos no es tan hilado como ha caracterizado al sistema invisible del equipo blanco. Puede sonar a perogrullo lo de medir a Messi, pues sigue poniendo nervioso hasta el más tranquilo y mesurado de los colectivos, pero comprobar de qué manera actúan Zidane y Casemiro ante Leo podría volver a explicar la lucha por los títulos, en este caso, la Supercopa de España.
Foto: OSCAR DEL POZO/AFP/Getty Images






AArroyer 13 agosto, 2017
Esta es una de las pocas asignaturas pendientes que puede tener Zidane de cara a futuros clásicos. No sabemos qué Barcelona vamos a ver, dónde se ubicará Messi pero a fin de cuentas eso es bastante irrelevante. Messi es un reto emocional y táctico que el Madrid ha sabido controlar mejor en el Camp Nou y que en el Bernabéu viene desatendiendo en los últimos años.
¿Cómo creeis que va a plantear Zidane esta Supercopa en clave Messi?