Por el motivo que sea, Arsene Wenger ha utilizado un propósito similar en las dos últimas citas ante equipos importantes del campeonato doméstico: Manchester City y Tottenham Hotspur. Fuese lo de St Mary’s el punto de inflexión o la constatación de que la mayor heterogeneidad de su plantilla le permite manejar otras estrategias sobre el campo de batalla, el técnico alsaciano ha dibujado repliegues inequívocos que han potenciado la contrarréplica; siendo esto el fútbol donde más brillan sus dos últimos grandes desembolsos: Mesut Özil y Alexis Sánchez.
Wenger parece más copero que nunca. Está mirando al rival
Es difícil catalogar a sus dos jugadores más mediáticos y de mayor relevancia internacional como estrellas al uso. Un turco-alemán al que le cuesta ofrecer presencia constante y un chileno debutante en Premier que aspira a estar individualmente por encima del resto sin la calidad extra de un Henry/Fàbregas o el valor de peso que terminó suponiendo Robin van Persie. Lo cierto es que por características propias y roles que sus compañeros desempeñan en campo y vestuario, ceder la iniciativa y dividir la posesión echan una mano tanto a la hora de favorecer sus virtudes como de enmascarar sus carencias: la intermitencia en el leading role de Mesut y la necesaria libertad que demanda el de Tocopilla como hombre más adelantado o punta escorado en la banda.
Tras la vuelta de su lesión, Wenger, condicionado por sus consustanciales y numerosas lesiones y ausencias al momento de configurar alineaciones y planes de juego, alineó a Mesut en banda izquierda del casi Ante Spurs, Özil en banda izda.sempiterno 4-1-4-1, en el pasado derbi capitalino. El gran problema de los gunners en su fase defensiva es que sólo pueden robar en banda o en la última línea. La primera barricada de cuatro, sobre todo si opta por los Özil, Wilshere, Ramsey o Cazorla, peca de débil calidad defensiva y de pobre talento para recuperar. A este peaje se le suma que Özil suele ocupar siempre una banda. Ante el Tottenham fue la izquierda; mirando sólo por él, debería ser la derecha. Ahí, al menos, está activada su elegida bota zurda.
Sin tanta pelota, en el tira y afloja de compartir lances del juego, Özil se encuentra más cómodo. Con eliminatorias de diversas competiciones en el horizonte, el combo Mesut + velocistas amenaza fuerte por muy atrás que juegue su propia zaga. Su difuminado rol de líder, teóricamente suyo al poseer la calidad más determinante en acciones decisivas, queda compensado al no solicitarle presencia continua, esa que Wilshere o Cazorla abanderan, con mayor o menor acierto, para mezclar pases y tempos. Mesut se queda para el detalle, función que termina pesándole en términos de apariencia. La sensación de que el germano no está repercute negativamente en la narrativa del partido y en el ánimo de sus compañeros, matiz que se vuelve en contra con mayor motivo que cuando jugaba en Chamartín, más arropado jerárquicamente.
Mesut Özil es un (no) líder francamente peculiar
Recuperar a Özil es una potencial bendición si Arsene maneja con clarividencia la elección de futbolistas y planteamientos. De esa diversidad individual y colectiva que si parece tener esta temporada, más allá de que su esencia no represente la pérdida de protagonismo con el esférico que últimamente demuestra ante los de su estatura, el Arsenal puede volverse un equipo copero a tener en cuenta. Un equipo de momentos y knockouts. Le pondrá en su sitio su propia competitividad y respuesta en los cruces, evidente, pero sus futbolistas más representativos, en especial Özil, agradecerán que el tablero vaya girando sin hacer caso a lo preestablecido.






Ricardo 10 febrero, 2015
Pues en Twitter vi una peregunta que me costó algo contestar al 100%. ¿Desde cuando se volvió tan conservador Wegner? ¿Acaso esta temporada tras la traumaticas derrotas vs Everton, Liverpool. City, Chelsea…, o es algo un poco más antes?
Yo opino en esto que Wegner se cerraba muy pocas veces (solo se me viene partidos sueltos en Premier que no llegarian ni a 8 y en CL vs Barcelona) pero esta temporada su partido vs City ha sido un punto de inflexión para ver que tan competitivos se muestran.
Curioso es, también, el desarollo de resultados en el presente curso. Si algo ha caracterizado el cántico 'same old history, same old Arsenal' era el comenzar como una moto y terminar desifándose. En esta temporada ha sido al réves, comienzo irregular y ahora están compitiendo bien….