Construir un equipo ganador a nivel de selecciones, poniendo al mismo nivel la calidad del juego, la mentalidad y el punto necesario de suerte se da con el tiempo; con tropiezos previos y algún giro necesario. Pero se tarda mucho menos en generar buenas sensaciones cuando la calidad de los jugadores te permite jugar o modificar las intenciones con apenas unas sesiones. Dos partidos y unos cuantos días de reflexiones y convivencia han dado para que España sepa lo que quiere Luis Enrique. El entrenador asturiano tiene mucho que decir, transmitir, desear e inculcar, pero España cuenta con tal cantidad de jugadores transformadores, en la dirección que se haya elegido, que el tiempo no es un obstáculo para comprobar por donde quiere moverse su actual seleccionador. Sus jugadores dan pie a todo ello.
España dominó, con efectividad, a la subcampeona del mundo
Ante la subcampeona del mundo, una Croacia que no pudo seguir el ritmo de una España que progresa por el campo con balón y con velocidad, pasando la pelota muchas veces y corriendo a portería con explosividad, España dio un paso adelante para seguir construyendo el nuevo libro de estilo de su técnico. Estableciendo grandes diferencias con su pasado más reciente, España está cambiando su disposición sobre el campo y está enviando un mensaje a la pelota de que tiene que ser vista como un punzón. Como la calidad permite que éste sea utilizada con un sentido más vertical, desplazándose en más direcciones y con ánimo de ser rematada por multitud de jugadores, España asestó un golpe de autoridad ante los de Dalic.
Saúl, Ramos, Asensio, Ceballos y Rodrigo representan los nuevos pases de España
En la segunda jornada de la UEFA Nations League, Luis Enrique Martínez juntó a Rodrigo, Asensio, Saúl y Ceballos, todos ellos muy relacionados con la agresividad y el dinamismo en todas sus acciones para seguir vistiendo al combinado español de un ritmo diferente. Entre las principales ideas a señalar, destaca la utilización de dos pases que tienen como consecuencia un movimiento sin balón de varios futbolistas. Con la intención de liberar el costado más alejado y potenciar la técnica que lo posibilita, el pase atrás de un interior y el cambio de orientación a toda pastilla elevaron el ritmo de juego y el de las ocasiones en favor de los locales.
Asensio y Saúl dotan a España de un nuevo enfoque
En el primero de esos pases, tanto Gayá, como Isco, Saúl o Dani Ceballos daban un pase atrás cuando fijaban la defensa con su recepción y se movían posteriormente y siempre hacia delante, no se quedaban fijos esperando un nuevo pase. Busquets y Ramos, los principales receptores de ese envío jugaban de cara y con espacio. Con la misión de estirar por diversas zonas del campo, Asensio, Rodrigo y los jugadores ya mencionados trabajaban mucho sobre la última línea. Donde antes sólo el ‘9’ fijaba y se movía a lo ancho para darle espacio a los mediapuntas, ahora los mediapuntas alternan el entre lineas con más presencia en zonas avanzadas. Ellos y el ‘9’ dan espacio a la incorporación del lateral o el extremo del sector contrario. El gol es un ejemplo absolutamente perfecto:
Un pase atrás de Gayá hacia Ramos en el sector zurdo. Jose Luis tira una puerta atrás en ruptura para estirar por su carril; Isco fija por delante y no viene a recibir, mientras Rodrigo y Asensio trabajan sobre la última línea con dos desmarques diagonales a portería. Ramos lanza a Carvajal un cambio de orientación milimétrico para que Dani centre al área. Allí, fijando primer y segundo palo están Asensio y Rodrigo y es Saúl, quien ve todo de cara, quien llega al espacio vacío, como en un saque de esquina.
La jugada es tan representativa como deseada. Luis Enrique busca que la última línea tenga una ocupación y una agresividad mucho mayor, con más jugadores, en número, y perfiles propios, en forma, como Asensio, un ‘9’, Saúl o incluso Ceballos, un jugador enormemente dinámico en sus controles, en el tipo de pase y las acciones técnicas, virtuosas, que siempre miran hacia delante para crear ventajas desde lo individual o desde su posicionamiento. Así fue durante todo el choque, con dos goles formidables de Asensio por el camino como España construyó una victoria, pero también un nuevo comienzo para memorizar la intención de los dos nuevos pases de la idea de Luis Enrique.






Albert Blaya Sensat 12 septiembre, 2018
Es una jugada, como comenta Arroyo, paradigmática de lo que pide Luis Enrique. Agresividad en cada envío, profundidad. Carvajal Ramos lo han hecho mil veces en el Real Madrid. Y luego, claro, Saúl, un centrocampista que España no tenía y que le da unos registros absolutamente diferentes a la par que diferenciales.