Eduarzo Berizzo siempre lo ha tenido claro: “Me gustan los laterales que aparecen por sorpresa como parte del sistema de ataque; los nuestros tienen capacidades ofensivas y hay que explotarlo”. Eso reconoció el argentino hace unas pocas semanas, tras su primera semana de entrenamientos al mando del Athletic Club. Y el mensaje, una declaración de intenciones por encima de cualquier otra cosa, es coherente con dos de las últimas incorporaciones del equipo: Ander Capa & Yuri Berchiche. Dos piezas dinámicas, veloces y agresivas en el manejo de los espacios; dos laterales –derecho e izquierdo, respectivamente-, que dotarán de mucho vuelo, intimidación y sorpresa a este nuevo proyecto rojiblanco; el cual guarda(rá) –al tratarse de Berizzo- ciertas similitudes, paralelismos y, en definitiva, un aroma parecido al que destilaba con Marcelo Bielsa.
Yuri llega al Athletic tras una temporada (32 partidos) en el PSG
Yuri Berchiche vuelve a LaLiga tras confirmarse, después de 32 partidos en el PSG de Unai Emery, como uno de los mejores laterales ofensivos del continente. Una temporada que le ha ayudado a afianzarse como tal, porque, a decir verdad, ya dejó indicios sobre ello en la Real Sociedad de Eusebio Sacristán. Aquella temporada 2016/2017 fue, a todas luces, la de su explosión a nivel individual. Él, que ya había sido parte elemental del ascenso del Eibar años antes, consiguió dar el salto de la mano del ahora técnico de Girona, en una campaña que muchos tardarán en olvidar en San Sebastián por su crecimiento, su evolución y su rendimiento dentro del plan colectivo, pero aún más si cabe por el vacío que dejó con su salida hacia los Campos Elíseos. Una etapa de convalidación, después de este año en París, en la que Yuri ha tenido tiempo de perfeccionar, corregir, limar e implementar ciertas destrezas que ahora, a sus 28 años, le realizan mucho más maduro.
Yuri manera tiempo y espacio, su mejor cualidad como lateral
Yuri Berchiche es la amplitud y la profundidad personificadas en el lateral izquierdo. En el plano defensivo compite de fábula, escudado por su velocidad y su toma de decisiones. Mientras que en lo ofensivo, donde realmente destaca, ese vertiginoso juego de piernas es un cuchillo cuando entra en acción. Yuri, por decirlo de alguna forma, pertenece a esa camada de jugadores que en cinco metros te sacan diez de ventaja, y a la mínima que te descuidas ya (te) está entrando por el pico del área, o, en el mejor de los casos, pisando línea de fondo. Pero según decía el anuncio de Carl Lewis, como “potencia sin control no vale nada”, la gran cualidad del de Zarauz es que él sí sabe conducir esa exuberancia física; lo que le convierte en un arma peligrosísima en lo táctico. Y en lo técnico. Que es, en la suma, lo que revalorizó su perfil meses antes de recalar en el PSG.
El Athletic de Berizzo destila cierto aroma al proyecto de Bielsa
En la Real, como decíamos, su protagonismo fue enfocado a liberar, dinamizar y sorprender el juego de los de Eusebio, a partir de sus recepciones a media altura o en campo contrario. Algo parecido, según se ha podido ver en estos primeros amistosos, a lo que le pedirá Berizzo desde el lateral izquierdo del Athletic. Acostumbrado a recibir muy abierto, casi con los dos pies sobre la cal, esta propia disposición respaldó una ventaja táctica en Anoeta, en un equipo que quería, desde su salida, ordenarse en torno a la figura de Carlos Vela. Yuri, de esta forma, recibía siempre –o casi siempre- libre de marca, con lo cual el desaguisado –para el rival- era todas las veces el mismo. En dicho proceso, y como ha demostrado en París, su madurez se ha visto respaldada por un desarrollo mucho más puro en lo técnico. En cuanto a sus controles, sus primeros toques y sus centros al área se refiere. Una evolución que ahora será San Mamés quien ponga a prueba. En un Ahtletic que correrá, llegará y morderá como pretende Berizzo. Y como le permitirá el propio Yuri Berchiche.






Javier Cordero 26 julio, 2018
Incorporación impresionante y de mucha talla. Más todavía si vemos la importancia: a mí no me extrañó que un equipo como el PSG le fichara pero sí que pudiera sumar tantos partidos en el su primer año lo que habla muy bien de él.
A mí me fascina el timing que tiene para llegar justo al espacio que pide la jugada. Ahí tiene un dominio a la altura de los mejores. Y luego el golpeo es otra de sus armas más buenas que tiene: para balón parado y centros va a generar muchas acciones buenas.