El campeón de la Premier League luchará por revalidar el título y ser un candidato para levantar la Copa de Europa con Álvaro Morata como delantero centro. Es el titular que deja un fichaje que de manera inmediata otorga al futbolista una responsabilidad acorde al reconocimiento que el español tendrá en uno de los mejores equipos de Europa. De la mano del gran Antonio Conte, el nuevo ‘9’ blue deberá responder a un reto que únicamente tocó en momentos muy concretos y determinados, pues nunca fue requerido, en sus etapas anteriores en Italia y España, de manera unánime e incondicional como lo va a ser en Londres. Titularidades intermitentes en Turín, papel importante pero desde el banquillo en el Bernabéu, el madrileño quiere serlo todo sin que haya posibilidad real de no serlo. Y, tácticamente, el fútbol inglés y el Chelsea, aunque contengan rasgos diferentes, van a darle ciertas facilidades para conseguirlo.
Aunque la forma pueda formar parte del fondo, para Antonio Conte es mucho más importante lo segundo. Así se desprende de su método y su manera de entender la vida y el fútbol, primero como jugador y ahora como técnico. Conte prioriza el colectivo, el trabajo, la repetición, la pasión y el equilibrio en todas las facetas de los equipos que ha diseñado. Si bien es absolutamente cierto que sus equipos transmiten una autoría inequívoca en las formas, el entrenador del Chelsea sonríe cuando sus futbolistas tienen la capacidad de competir desde la esencia. Por eso, Morata hoy está más cerca de triunfar en Stamford Bridge.
«No hay cabida para quien antepone el yo al nosotros. El equipo no es un elemento individual. Claro que a más talento, más opciones de ganar, pero quiero que ese talento se ponga al servicio del equipo. El equipo para mí siempre ha sido la prioridad, yo nunca me encomendé a un solo jugador, por muy bueno que fuera. Yo, que me distinguía por correr mucho, corría encantado porque veía que los demás cracks con los que jugaba, jugaban para el equipo. Como lo viví y sé que es así, lo he querido poner en práctica (…). Me molesta la falta de pasión. El fútbol es un deporte del que hay que estar enamorado, hay que tener mucha pasión y entusiasmo para practicarlo. Si veo gente que no lo tiene, que se arrastra por el campo, que viene cansado al entrenamiento, me saca de quicio». Antonio Conte en ‘El País’
La principal razón que lleva a Morata al Chelsea de Conte, la que le emparenta con un entrenador que ha saboreado el éxito en su primer año fuera de Italia, en una cultura tan diferente a la suya, es porque Morata compite y juega con la ambición de que, conociendo sus limitaciones, no hay ningún reto que deba obviarse. Aunque en la forma su técnica y su creatividad no sean su principal virtud, su mentalidad y su entendimiento del juego, la capacidad de hacer muchas cosas desde la comprensión y la repetición, le hacen enormemente compatible con lo que quiere Conte de los suyos y de su sistema. Para Conte y para Morata va antes el qué que el cómo. Y con el italiano proyectando con éxito sus ideas en un campeonato tan particular, todo es más sencillo.
Morata agradece espacio para moverse sin comprometer el orden del sistema
Para pensar en la posible aclimatación de Morata debe tenerse muy en cuenta qué le pide Conte a su referencia en ataque en relación a su día a día. El de Lecce da una gran importancia a la repetición como método para facilitar tareas ofensivas que preparen al jugador a dar una respuesta en el menor tiempo posible. En sus entrenamientos se da cabida a situaciones sin adversario en el que la ubicación del futbolista parte de un lugar para terminar en otro dependiendo dónde se encuentre el balón. Relacionando esta premisa con el delantero centro, el fútbol y movilidad de Morata y la tendencia de este Chelsea a otorgar espacios a sus atacantes, con la amplitud de los carrileros y la fijación de sus medios, Morata podrá ser justo y más de lo que ya ha demostrado ser: una referencia móvil que activa y dibuja espacios sin comprometer el sistema, es decir, ofreciendo más movilidad que libertad.
De lo que es el Chelsea y la Premier League no debería andar demasiado preocupado el propio jugador. Morata no rechaza los planes más replegados, en los que el juego directo, la carrera al espacio, a las bandas, o el choque con el central son más protagonistas. El español maneja todos los desmarques para que la pelota encuentre una recepción en su último hombre o que pueda ser enviada a la espalda de la zaga en cualquier tipo de transición. En el apoyo o esperando en el fuera de juego, el movimiento, menos la técnica, de Morata es de primer nivel, acompañando y finalizando donde debe estar el delantero. Debe apuntarse como último punto en las facilidades que hallará en la Premier: Morata necesita de un mayor timing que otros delanteros que arrancan y terminan con gran cilindrada. El español no es lento pero no acelera ni finaliza a la máxima velocidad.
Morata ha demostrado puntualidad pero en Londres le pedirán eso cada día
Continuando con su adaptación, y en esa asunción de misiones y roles, donde para Conte nada nace desde una individualidad, Morata encuentra especial acomodo, pues al contrario que ocurre en la selección española, donde la jugada, rodeada de controles orientados, pases rasos y depurados, coloca en un lugar menos protagonista a su principal virtud, pues su movilidad queda más subordinada a la profundidad en el último tercio. En su etapa a las órdenes de Allegri, Morata enlazaba y contragolpeaba más. Por eso, el Chelsea quiere de su ‘9’ y Morata quiere de su equipo un horizonte lo suficientemente amplio como para autoabastecerse mutuamente. Ni más ni menos. Lo que vendrá después significará el notable o el sobresaliente.
El nuevo delantero del campeón inglés ha mostrado una puntualidad competitiva muy valorada, pues su impacto ha supuesto momentos muy importantes en la Juventus de Turín y el Real Madrid, los últimos dos finalistas de la Champions. Morata ha escrito la primera parte de su carrera con momentos que han comprometido parte de importantes títulos, en grandes escenarios, con el reloj dando alarma. Lo que queda por demostrar es si sus recursos son lo suficientemente amplios y virtuosos para responder todo lo que le pueda preguntar el mejor rival posible, tanto en noviembre como en abril. En Turín flaqueó a nivel goleador y en Madrid fue solicitado para una parcela táctica muy determinada. Y eso es lo que le va a ofrecer el Chelsea de Conte: que él propio Morata conozca cuál es su techo.
Foto: Suhaimi Abdullah/Getty Images for ICC


futurosvalores 24 julio, 2017
1) Me intriga mucho la carrera de Morata. Es un jugador que parece ser percibido como jugador "con cartel", pero al mismo tiempo, habiendo arrancado (¿cuántos títulos y semis de Champions ha vivido?) parece que no deja ver qué será en el futuro próximo.¿Cuál es su techo?
2) ¿En qué difiere el jugador que inicia aventuras en Londres del que llegó de Turín a Madrid?¿Hubo una evolución?
3) En "el día después", recuerdo un capítulo en que un compañero – no recuerdo cuál- del RM Castilla le comentaba a otro que Morata era muy malo. AL final terminó "el malo" de Morata jugando en la Aristocracia del fútbol con continuidad. Creo que más de uno pensaba que "sólo" haría carrera en primera, pero poco más. Dice eso mucho de la cabeza de este muchacho.