El fútbol italiano ha producido calidad en casi todas las épocas, pero a menudo, la orientación de ese talento estuvo demasiado marcada por la nostalgia. Dicho de otra manera, atendiendo al recuerdo de la era más dorada del Calcio, cuando un joven muestra un toque por encima del promedio, cuesta mucho ver en él un perfil distinto al famoso número «10», a lo allí conocido como trequartista. Algo que, en este ahora, cabe en muy pocos sistemas competitivos.
Sin embargo, el italiano que más ha trascendido en el fútbol durante este siglo XXI ha sido Andrea Pirlo -pese a la coexistencia con fenómenos como Buffon o Totti-, y el joven que apunta a tomar ese relevo como rostro más representativo de la Azzurra es Marco Verratti –con permiso de Donnarumma-. Ambos, tanto Andrea como Marco, comparten un inicio como trequartista y una transformación hacia puestos más retrasados, siendo esto segundo el detonante de que hayan sido capaces de erigirse como líderes en esquemas muy modernos.
Las promesas de esta Sub-21 sí caben en el fútbol del presente.
En esta Italia Sub-21 que tanto ha sufrido para alcanzar la ronda de semifinales pese a que, como equipo, ha exhibido más cosas que España o Alemania, hay tres perfiles que evidencian una cierta evolución formativa, una cierta adaptación a los tiempos. Berardi, Bernardeschi y Pellegrini son tres de esos jugadores que otrora habrían esgrimido el cartel de número «10» que, por fortuna y seguro que por un buen hacer de los entrenadores de la Serie A, han asumido roles más del presentes. Berardi y Bernardeschi han conseguido aportar su fútbol partiendo desde los costados, haciéndose hueco en tácticas tan utilizadas como el 4-3-3 o el 5-2-3; mientras que Pellegrini se está convirtiendo en uno de esos centrocampistas que cambian los partidos de la máxima exigencia.
Lorenzo Pellegrini responde a un perfil que Italia no tenía.
El impacto de Lorenzo Pellegrini en esta Eurocopa Sub-21 está siendo considerable. A su finura, está añadiendo un recorrido físico que le está llevando a influir en muchas zonas del campo, sin perder ni un ápice de la precisión y la claridad que le predefinen. Además, su actitud es la de uno de esos medios que no se conforman con nada que no se llame dominio. Su participación en la presión italiana está resultando clave como quedó patente en el gol decisivo gol de Bernardeschi contra los alemanes, en el que Lorenzo detectó una mala orientación del creativo Dahoud para encimar y provocar la pérdida. A veces, en lo conceptual -que no en lo visual-, recuerda al mejor Cesc que el fútbol ha visto. Y muestras así de actualización acercan a Italia a volver a competir como antaño. Lo hará. Seguro.
Foto: Valerio Pennicino/Getty Images






hola1 25 junio, 2017
Que lastima que Eslovaquia fuera eliminada. La seleccion que mas me gusto del Europeo. Italia me deja frio.