Aunque España Sub-21 cumplió con su parte del trato y derrotó con contundencia a una débil Estonia, la victoria de Suecia ante Croacia impidió que el combinado de Albert Celades se clasificara de forma directa para la Eurocopa de Polonia 2017. Sin embargo, una vez queda apuntado lo meramente informativo, hay que decir que del partido de la Sub-21 sólo se pueden sacar conclusiones positivas.
España seguramente cuajó su mejor partido de la clasificación en términos de ritmo con balón, calidad asociativa, desborde individual y producción ofensiva. Y todo partió de una decisión que no parecía tal cuando salió el once titular, pues pese a que ayer se vieron varias novedades, caso de Marcos Llorente como mediocentro o de Iñaki Williams como delantero centro, el lugar de Marco Asensio parecía seguir estando en banda izquierda. No en la línea de cal, pero sí en el carril izquierdo. Es decir, en esa posición entre líneas que ha venido desempeñando en el Real Madrid. En ella, a pesar de sus goles, hemos visto a un Asensio incómodo para participar, ejecutar y decidir. Su cuerpo siempre está orientado hacia fuera, con lo que únicamente ve una parte del campo muy pequeñita en la que, encima, no sale la portería. Pero ayer, como decíamos, fue diferente.
Pronto se vio que Asensio no iba a ser extremo, sino mediapunta. Y sin matices. Su posición estaba en el carril central, pudiendo oscilar hacia ambos costados si así lo pedía la jugada -que viene a ser un eufemismo de «si así lo deseaba Marcos Llorente», que estuvo fantástico-. Desde ahí, con todo el frente de ataque por delante y sin limitación alguna, Asensio comenzó a pisar el acelerador y a encontrar con una facilidad inusitada a Denis Suárez o Gayà por su izquierda y a Deulofeu u Óliver Torres por su derecha. Porque Asensio en lo que más destaca a día de hoy en su capacidad para pasar. Sobre todo en largo, encontrando o directamente dibujando los desmarques de sus compañeros. De hecho, en base a esto España ya se coronó campeona de Europa Sub-19 hace dos años.
Asensió marcó dos goles, pero lo colectivo fue más importante.
El broche de oro fueron sus dos goles. Tanto por el hecho en sí como, sobre todo, por la forma en la que llegaron: buscando el palo más cercano de la portería estonia, que al jugar como mediapunta siempre fue el derecho. Pero aun así esto no fue lo más importante.
Lo fundamental fue ver esa versión de Asensio que, como diez, mezcla cosas de centrocampista y de delantero, y que a su vez logró activar la mejor versión del equipo. Porque hasta ayer la España de Celades había sido la suma de una serie de jugadores que deben acabar en la absoluta, y no la conjunción de un equipo que, más allá de lo que pase en el futuro, ahora mismo debe aspirar a todo en la Sub-21. La sensibilidad de Gayà llegando, la calidad de Denis en los últimos 20 metros, los desbordes de Deulofeu por derecha, la jerarquía con y sin balón del impactante Llorente… Y Marco Asensio, claro, que jugando en el que ahora parece ser su sitio ideal deja la sensación de que está por encima de la categoría.
Foto: MIGUEL RIOPA/AFP/Getty Images






Andrés 11 octubre, 2016
Para mi, su mejor partido de lo que va de temporada contando tanto partidos con Real Madrid como con la Rojita.A mi Asensio me recuerda mucho a Ozil, tanto para lo bueno como lo malo.Mucho talento,capacidad de cambiarte un partido con un pase etc,pero tambien hasta ahora, al igual que el alemán me da la sensacion de ser un jugador que desaparece mucho en los partidos hasta el punto que ni sabes si esta jugando.
Marcos Llorente por otra parte, es que está dando un nivel impropio para un futbolista tan joven, sobre todo en cuanto a terminos de jerarquia.Y fijate que de seguro yo exagero,pero ha firmado un par de partidotos en lo que va de temporada, que puede mirar de tú a tú a por ejemplo,un Bruno Soriano