Por fin estamos ante el día que no podía prorrogarse. El pulso entre Guardiola y Simeone ha sido harto esperado desde la formación de sus respectivas personalidades. En estos momentos, son los adalides de las escuelas más diferentes del fútbol, pero incluso apuntar esto es quedarse corto si se pretende calibrar la grandeza de lo que nos aguarda. Pep y Diego Pablo, cada cual en su registro, han supuesto una revolución, y hasta una revelación, en sus respectivos ámbitos; son líderes y mentes pensantes que han decantado un giro, o directamente una mejora sustancial, en aquellos recursos que han optado por utilizar. La Champions League vivirá la primera de sus batallas como quien vive una lucha cultural de trascendencia infinita, aprovechándose de ese don que atesora el deporte para reunir en un mismo rectángulo fundamentos tan contrapuestos. No es exagerado anunciar que lo que está en juego esta noche no una Final para el uno u el otro, sino la consagración temporal de una fórmula futbolística. La tendencia táctica del próximo lustro, al menos la de la Copa de Europa, se decide hoy en el Vicente Calderón. Y lo más curioso reside en que Guardiola y Simeone, yin y yan, comparten muchas cosas.
1- GUARDIOLA LLEGA BIEN
La presenta será la séptima semifinal consecutiva que afronte Guardiola en siete años como profesional, pero lo verdaderamente relevante estriba en que será la tercera que viva con el Bayern Múnich. Los dos durísimos precedentes, harto reconocidos por la severidad de los resultados que sufrió,El Bayern llega al mes de abril mucho más preparado que en las dos últimas semifinales no son sino una fuente de aprendizaje para un cerebro que absorbe cada información del fútbol con la misma facilidad con la que un niño aprende cualquier cosa. Ha comprendido por completo qué supone no tener a Leo Messi a favor, si bien eso seguro que siempre lo intuyó y supo; así que lo decisivo de verdad radica en que parece haber descubierto cómo compensarlo. Pep está en un estado de forma pletórico, su influencia equivale a casi la de un futbolista, ha logrado proveer a su Bayern de una versatilidad quizá nunca contemplada y, en el mismo proceso, le ha devuelto ese carácter germano que le da títulos desde finales de los 60 y que, al principio, aparentaba estar peleado con su modelo. Guardiola, hoy, se utiliza a sí mismo y también a la historia de Múnich. Por eso André Schön advierte que, esta temporada, su proyecto ha alcanzado la más peligrosa madurez.
2- GUARDIOLA CONTRA EL REPLIEGUE
Ambos entrenadores manejan alternativas no sólo tácticas sino también de propuesta; nunca se sabe dónde parará el Cholo la línea defensiva ni dónde situará Guardiola la línea del balón. Dicho lo cual, lo más estandarizado presagia pasajes de tiempo muy duraderos con el Atlético sobre su frontal del área y con el Bayern intentando darle la vuelta. Y de cara a este ejercicio, los bávaros cuentan con recursos específicos de los que suelen funcionar contra Simeone: su batería de regateadores asusta por rica, exuberante e inspirada. Además, acumulan en sus memorias una temporada entera practicando un juego que les ha incitado a regatear; conocen las situaciones ideales para intentarlo, saben estudiar a sus marcadores, comprenden cómo medir a cada lateral hasta encontrarle el defecto o crearle la frustración. De ahí que Gaby Ruíz detente la certeza de que, por muy bien que defiendan Felipe, Savic y sus amigos la típica acción del regate-centro-remate, Guardiola seguirá insistiendo en ella. Más aún conocida la baja de Godín. Pero es que hay más. Un futbolista de carisma y experiencia superior a lo que le rodea y a lo que hallará enfrente, Frank Ribéry, ha resurgido de sus cenizas hasta alzarse, de nuevo y contra pronóstico, como un recurso ofensivo de primera talla. Y atacará la grieta del sistema colchonero.
Apila tal cantidad de regateadores el bueno de Guardiola que puede permitirse combinaciones que no respondan a lo convencional. Y lo está exprimiendo con gusto. O, según la perspectiva, con saña. No son constantes pero sí de presencia considerable aquellos planteamientos en los que emplea como supuestos interiores aGuardiola tiene tantos regateadores que bien podría fijar a uno en el propio carril central jugadores que, con otro entrenador, jamás pisarían esa zona. Al fin y al cabo, nos estamos refiriendo precisamente a sus extremos, a sus dribladores puros. Tres los cuatro puñales de la plantilla bávara, Arjen Robben, Douglas Costa y el propio Ribéry, han sido reciclados como falsos interiores en más de uno, dos y tres encuentros a lo largo de la temporada. Sin ir más lejos, Douglas Costa en la posición natural de Xavi Hernández fue la dinamo que impulsó el ataque del Bayern Múnich en la emocionante remontada bávara contra la Juventus de Turín. Isaac Lluch, corresponsal del Diari ARA y «RAC 1″ destinado a cubrir las andanzas de Pep en la Bundesliga, subrayaba la variante y recitaba, con las propias palabras del entrenador, cuál es el sentido que advierte Guardiola en centralizar la capacidad de regate. Como tantas otras veces, se sale de los estándares pre-instalados y re-confirma el condición de infinito que define a este deporte.
4- GUARDIOLA CONTRA EL CONTRAATAQUE
En el caso de que Diego Pablo opte por cobijar a su Atlético allá donde más seguro se siente, cerca de su propia portería, su plan ofensivo se ampara necesariamente en el arte de contragolpear. Se ha escrito largo y tendido sobre sus problemas para ejecutar un primer pase limpio y otras limitaciones que hacen de su transición defensa-ataque una de las fases menos potentes de su repertorio, y pocos preparadores trabajan tanto la primera presión tras pérdida como el protagonista de este texto. Guardiola diseña un acoso táctico diferente específico para cada rival, y desde luego el de esta noche adolece de suficientes cosas como para ponerle la china en el zapato. Para más inri, el entrenador Francisco Beltrán, que recién terminó de concretar el ascenso de su Kelme CF a la prestigiosa División de Honor del fútbol base nacional, plantea una ventaja añadida para el Bayern Múnich donde muchos otros valoraban una ventaja. En el contexto planteado, el de repliegue bajo y contraataques de larga distancia, no ve en el rapidísimo Yannick Carrasco un clavo ardiendo para el Vicente Calderón, sino una de esas carencias contra las que Guardiola puede concebir alguna trampa mortal. Merece una escucha.
4- GUARDIOLA CONTRA LA PRESIÓN
El otro escenario que se baraja como muy factible consiste en una presión adelantada de Simeone que agreda la salida de balón de Guardiola. Se conoce la calidad del Atlético de Madrid poniendo en práctica esta propuesta defensiva; desde que asentó a Koke y Saúl como interiores izquierdo y derecho de modo respectivo, la eficacia de sus emboscadas raya lo idílico y cuenta con cinturón de seguridad si se rompe por algún lado. Sin embargo, Óscar Cano, seleccionador de la Sub-19 de Qatar y estudioso reputado del modelo de juego del entrenador del Bayern Múnich -y de la propia evolución del mismo-, opina que este segundo contexto reportaría mayores alegrías al catalán que el cacareado -y, por muchos, soñado- ataque posicional alemán frente a defensa organizada española. No en vano, se asume que el reto más delicado del fútbol actual, y con mayor énfasis en la Copa de Europa, recae en la obligación de crear espacios para atacar, y la dificultad de dicha tarea se ve suavizada cuando, tras la presión, el hueco aparece de por sí. Guardiola posee piezas notables para la salida como Kimmich, Alba, Lahm o Xabi Alonso, así como la variante de juego de directo sobre Lewandowski para mezclar y confundir, y siempre existe la posibilidad de que hile un circuito de escape que no se pueda defender.


@JRatazzi 27 abril, 2016
Brutal, nuevamente, demos gracias por tener este espacio 😀