A raiz del texto de «Simeone al contraataque», muchos colchoneros comentaron que las dudas que había percibido el Cholo, las cuales confirmaban, no estaban tan provocadas por la falta de un cambio de estilo como por la ausencia del mismo. Una reflexión que, revisada en perspectiva, tenía mucho sentido. La puesta a punto de los fichajes, la exigencia del día a día de la competición, los problemas del delantero centro y, sobre todo, la lesión de Koke Resurrección estaban complicando y ralentizando los planes del argentino, quien variaba de dibujo y jugadores con la celeridad de quien tiene más dudas que certezas. Sin embargo, una semana y dos partidos después, ya se comienza a atisbar el principio de lo que parece ser el Atlético de Madrid 5.0 de Diego Pablo Simeone.
El Atlético está dominando en base a la presión… y a Koke.
El Atlético está presionando realmente bienA falta de comprobar los matices y su evolución, anoche ante un insípido Galatasaray se confirmó que el 4-3-3 atlético, con Koke como interior y con Griezmann «por la derecha», tiene como primer concepto reconocible el de la presión. Ya ante el Betis, con la jugada del gol como mejor ejemplo, se había visto a un Atlético especialmente agresivo tras pérdida. Los laterales están muy arriba, los interiores siempre van hacia adelante y los tres delanteros, uno por uno, están demostrando una gran activación, tanto física como emocional. Con esto como punto de partida, más una mayor implicación de Koke en el circuito asociativo, tanto acostado en la banda izquierda como en la base de la jugada, el Atlético ha conseguido dominar por completo a los dos rivales a los que ha enfrentado este nuevo sistema. Cierto es que ni Betis ni Galatasaray son el colmo de la solidez y que, pese a la superioridad demostrada, el Atlético ha creado poco peligro de cara a puerta -y que el que ha creado ha venido a base de centros laterales-, pero la buena imagen mostrada en ambos partidos no parece casualidad.
Sobre todo porque la nueva disposición suena muy coherente. Muy natural. Filipe Luis vuelve a tener peso en la circulación, Carrasco está en su perfil natural, Koke está en la sala de máquinas, Tiago debe abarcar menos terreno y Gabi Fernández, que anoche dio dos asistencias y completó su mejor partido de la temporada, sólo debe ser protagonista en lo que más destaca: morder, chocar, empujar y liderar. El único pero, que no es pequeño, es que Griezmann, siendo la gran estrellas del equipo, es el único jugador colchonero que ahora mismo no juega donde le gustaría. Aunque esto, claro, tiene trampa. El francés sólo pisa la banda derecha para defender, lo cual está haciendo con compromiso y determinación. Una vez el Atlético recupera el balón y lo doma Koke, Antoine va abandonando progresivamente la línea de cal para pisar zonas interiores y, sobre todo, atacar el punto de penalti, como demostró ayer hasta en dos ocasiones -y en jugadas por banda derecha, no atacando el lado débil como dictaría la lógica-. Es decir, aunque Griezmann ahora debe defender como un extremo, sigue atacando como un punta.
La nueva idea del Cholo Simeone, por tanto, parece ir encajando con los recursos que tiene este año a su disposición. Aún quedan dudas por resolver, como el tema del delantero centro o la citada nueva ubicación de su crack. Pero, por lo pronto y más allá de esto, los aficionados colchoneros ya van a ir reconociendo a su equipo.






Mark 26 noviembre, 2015
Y este camino hacia el Atletico 5.0 que comentas lo ha hecho habiendo puntuado altisimo en Liga habiendo jugado contra todos los grandes, muchisimo. Pelearan la Liga seguro.