Fútbol Mulato: El año en que Garrincha dribló a la psicometría (IX)


Brasil acudió a Suecia 1958 con una de las organizaciones más científicas -si no la que más en absoluto- que habían podido verse en un campeonato de selecciones. El proceso de configuración del equipo contó incluso con uno de los primeros psicólogos que aplicó dicha ciencia al campo del deporte, el insigne João Carvalhaes, quien también acompañó al conjunto en su viaje a Europa como garante de que no se repetirían los acontecimientos que derivaron en la tristemente célebre “Batalla de Berna”.

En aquella ocasión el partido de cuartos de final que les había enfrentado contra los “Magiares Mágicos” acabó con ambos combinados en el vestuario húngaro, intercambiándose botellazos y con el seleccionador brasileño, Zezé Moreira, estampando una bota en la cara de su homólogo europeo, según parece en represalia por un salivazo fugado desde los labios de uno de los atletas del este. Fueron necesarios hasta veinte minutos para que la policía suiza diera por finalizada la reyerta.

Como marca la tradición la prensa brasilera culpó al árbitro, el británico Arthur Ellis, de la derrota, achacándole un uso abusivo de su autoridad y convirtiéndole durante meses en el enemigo público número uno. La comisión técnica brasileña en cambio optó por un enfoque menos visceral y determinó que, ante la imposibilidad de actuar sobre el criterio arbitral, se dedicarían a evaluar las variables metodológicas que hubiesen podido influir en esta desagradable experiencia, cuyo doloroso efecto se vio sin lugar a dudas multiplicado por el entonces cercano recuerdo de la derrota en Maracaná ante Uruguay.

Brasil y Hungría terminaron a la gresca en 1954, en lo que se dio a conocer como la “Batalla de Berna”.

Finalmente se diagnosticó que la preparación emocional del equipo había sido errónea. Los jugadores fueron clasificados de excesivamente temperamentales, emocionalmente vulnerables y faltos de la preparación psicológica Brasil llegó a dudar de su mentalidadque requería un campeonato mundial. Supuestamente esta falta de autocontrol provocaba que la excesiva responsabilidad derivase en miedo, siendo los jugadores de raza negra la principal diana de estas acusaciones para las que incluso se acuñó un síndrome, el complejo de “perro callejero”, definición atribuible al periodista Nelson Rodrigues. En un reciente artículo revisionista, el columnista João Máximo reflexionaba que los jugadores del Brasil, presas del furor patriótico, acudieron a aquel partido de fútbol para defender a su país como si este fuese a entrar en una guerra.

Este “temor al miedo” de los estamentos federativos fue respondido con un aumento de la disciplina y de la organización meticulosa y científica. Se pretendía no dejar nada al azar. Esta fue la motivación por la cual el médico oficial del equipo y confesor de facto de los jugadores, el Doctor Hilton Gosling, invirtió cientos de kilómetros hasta encontrar el lugar de concentración ideal -entre las arboledas de Hindas (Goteborg)-, o por la que controlaba obsesivamente la alimentación temiendo una intoxicación, extremo para el que recomendaba alimentarse exclusivamente de bocadillos de camino a los encuentros.

De cara a tecnificar también el proceso de selección de jugadores, se integró en la seleçao a João Carvalhaes, psicólogo del “Sao Paulo” campeón regional Paulista en 1957. Se aseguraba que el entrenador Béla Guttmann había aceptado una sugerencia de Cavalhaes de apostar por un jugador, al que valoró como psicológicamente más preparado que el escogido de inicio por el técnico húngaro para afrontar el partido decisivo por el título. El jugador en cuestión cuajó una gran actuación y contribuyó decisivamente a la victoria.

Brasil intentó que su estructura interna (médicos, psicólogos) fuera lo más técnica y profesional posible

El presidente da la Confederação Brasileira de Desportos (CBD), João Havelange, había confiado en su adjunto Paulo Machado de Carvalho, empresario paulista de gran éxito, la organización del equipo nacional y fue este quien tomó la decisión de contratar a un profesional para realizar una batería de pruebas psicotécnicas de evaluación. Práctica en auge desde su introducción en el mercado laboral durante el inicio de la industrialización del país en los años 30.

Una comparación estadística de los futbolistas (muestreo de 67 jugadores) con los integrantes de otros gremios había llevado anteriormente a Carvalhaes a concluir que la adecuada práctica del fútbol exigía mayor inteligencia Brasil realizó test de inteligencia a todos sus jugadores convocadospromedio que la requerida por otros grupos de profesionales (mecánicos, electricistas, oficinistas, artesanos, mensajeros o chóferes de autobús). Así que aparentemente una buena inteligencia correlacionaba con un buen desempeño deportivo. Se procedió a pasar un test de inteligencia (Army Test) a los jugadores seleccionados por Vicente Feola. Se trataba de una prueba de origen militar, destinada al reclutamiento, y con la ventaja de estar adaptada de cara a poder efectuar su pasación a analfabetos. Tras su corrección se presentaron los resultados en una reunión con el comité técnico en la que el jugador Mané Garrincha fue señalado como el atleta de menor competencia intelectual.

Antes de viajar a Suecia se apostó por completar los exámenes con la pasación del Test de la Figura Humana y el de Psicodiagnóstico Miokinético (PMK), continuándose el trabajo de evaluación incluso durante la celebración de la Copa del Mundo, según el propio Carvalhaes de cara a poder “asesorar, orientar y apoyar mejor a los deportistas” (sic).

La Confederación brasileña sometió a sus futbolistas a pruebas psicotécnicas de distinta naturaleza

La importante controversia posterior nace de las valoraciones, rayanas en lo insultante, que el psicólogo efectuó sobre dos futbolistas que tuvieron luego un peso importante en el equipo, Edson Arantes do Nascimento “Pelé” (17 años) y otra vez Mané Garrincha (25 años). El primero fue calificado de “adolescente inmaduro”, “obviamente infantil” y “carente del espíritu de lucha necesario”; quedando para el segundo la peor parte al ser tildado de “deficiente mental”, “indisciplinado” e “irresponsable”. Desaconsejando que cualquiera de los dos jugase. A Mané no le beneficiaba que en un partido de preparación en Italia, tras driblar a toda la defensa del AC Milan, optase por esperar en la línea de meta el retorno de uno de los defensores para poder volver a driblarlo y, esta vez sí, marcar un soberbio gol.

Pese a los malos augurios el desempeño de Pelé y Garrincha en los entrenos era tan formidable que una delegación de jugadores, presidida por Nilton “La Enciclopedia” Santos, instó a Feola a incluirlos en el equipo contra el combinado soviético [1]. Huelga decir que la actuación fue tal que al acabar el partido el defensor de Garrincha, Kuznetsov, se dirigió descompuesto a los periodistas rogándoles que le consiguieran asilo político en alguna embajada, puesto que tenía miedo a volver a Moscú tras haber sido tiranicamente ridiculizado por un cojo [2].

Posteriormente, numerosos articulistas cargaron contra la figura de Carvalhaes y por extensión a la de la psicología aplicada al deporte, argumentando en virtud del mal uso que se dio a los instrumentos de diagnóstico. Sin duda hubo una falta de comprensión por parte de Carvalhaes de las habilidades particulares presentes en el juego. No en vano él provenía del mundo del boxeo y en el terreno futbolístico era primordialmente un neófito. Sus métodos de evaluación no estaban diseñados acorde con el campo de desarrollo del trabajo, no contemplando que un sujeto puede alcanzar su madurez personal y estar lejos de su mejor momento como atleta, al carecer de la calidad física que le permitía destacar en ese ámbito.

El fútbol de Mané Garrincha y Edson Arantes, Pelé cuestionó la validez de los estudios psicotécnicos

Sin embargo una parte de la crítica, identificable en figuras tan populares como Dante Panzeri, lo que en realidad parecía deplorar era la industrialización del fútbol. La tecnificación del deporte les remitía al proceso por el que se sustituyó al artesano (artista) por la producción en masa (industria). La búsqueda de la predictibilidad y la replicabilidad era entendida como el opuesto al talento innato y al proceso alquímico que forja casi misteriosamente a los grandes equipos, un juego de extremos en los que la seriedad se percibe como el antagonista de la libertad y la técnica lo que aplasta el espíritu humano.

El Mundial de mil novecientos cincuenta y ocho no acabó con los prejuicios sobre disciplina y tecnificación, pero si con los del racismo, puesto que el torneo puso en el mapa a los crioulos (mulatos). Irresistibles primero para las jóvenes suecas [3] y luego para todo el mundo. La psicología deportiva en cambio recibió un duro embate en su credibilidad, aunque el doctor José Augusto Evangelho Hernandez hace notar en su ensayo sobre el tema [4] que si bien los tests aplicados por Carvalhaes no fueron eficaces de cara a evaluar competencias futbolísticas, si que alertaban sobre la fragilidad de un Mané Garrincha que moriría de cirrosis hepática a la temprana edad de 49 años tras haber malgastado todo su dinero.

[1] La teoría de la camarilla interna del seleccionado ha sido recogida por historiadores tan solventes como Brian Glanville, sin embargo los supervivientes del combinado del `58 actualmente lo niegan. La salida de Joel y “Mazzola” Altafini se atribuye a decisiones de Feola y no a una reunión. Existen no obstante motivos que propiciarían que fuese impopular reivindicar una autogestión dado que se ha reivindicado ese triunfo Mundial como ejemplo de organización y espíritu “científico”.

[2] Manuel Francisco dos Santos, apodado “Garrincha” o “Mané”, tenía una pierna 6 centímetros más corta que la otra, así que técnicamente era cojo.

[3] Durante la celebración del torneo el rey Pelé mantuvo un breve romance con una joven sueca llamada Ilena. Apenas un año después (mayo de 1959), en una gira del Botafogo por la misma Suecia, se produjo el escarceo de Mané Garrincha con una camarera que acabó en el nacimiento de Ulf Lindberg, uno de sus catorce hijos reconocidos.

[4] “João Carvalhaes, a psychologist world champion football“. Instituto de Psicologia – Universidade do Estado do Rio de Janeiro – UERJ, Rio de Janeiro, Rio de Janeiro, Brasil (2011).

···


···

HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE
– ORIGEN | ECOS –

···


16 comentarios

  • farraspau 30 mayo, 2014

    Lo contó Maldini en el MaldiniLab de Barcelona y me parece una anécdota extraordinaria.

    Garrincha: ¿Cómo es que hoy hay tanta gente en el estadio?

    Compañero: Hoy es la final de la Copa del Mundo.

    Definitivamente, hay muchos tipos de inteligencia. Entender algo tan azaroso y dinámico como el fútbol podría ser uno de esos tipos de inteligencia, y personajes como Garrincha, Ramos o Messi son ejemplos de que la genialidad en esta faceta no va ligada en absoluto a la lucidez en otros tipos de inteligencia.

    Respond
  • @migquintana 30 mayo, 2014

    Es increíble todo lo que generó en Brasil la búsqueda del Mundial. Menuda obsesión. Lo curioso es que, en este caso, aunque aplicado de una forma diferente, parecieron adelantarse al resto del mundo bastantes años. No sé si Chema o Vil conocen algún caso tan temprano a la hora de tecnificar el fútbol de una manera tan profunda y global, pero lo de añadir el tema mental es realmente sorprendente. Menos mal que el balón ”les quitó la razón”…

    @farraspau

    Exacto. A la hora de valorar el tema de la inteligencia en el fútbol me parece más interesante debatir qué tipo que en qué grado. Es decir, seguro que encontramos ejemplos para todos los gustos, sobre todo desde fuera donde prima una visión superficial, pero a fin de cuentas en un muestreo grande tiene que haber un patrón. Sobre todo relacionado o lindando con la inteligencia emocional, que al final era lo que preocupaba en Brasil.

    Respond
  • farraspau 30 mayo, 2014

    Otra versión de la anécdota explica que Garrincha se enteró de que jugaban la final en la charla del entrenador minutos antes de saltar al campo y una tercera versión explica que, habiendo terminado una final que había ganado, preguntó que cuando se jugaba la vuelta.

    Respond
  • @David_Mata_Ecos 30 mayo, 2014

    @farraspau

    No puedo anticipar nada, pero sobre los chistes y anécdotas que existen alrededor de Garrincha hablaré en la última entrega de la serie: "Macondo mil novecientos sesenta y dos". Bajo mi punto de vista la historia de Mané es un canto contra el "miedo a la libertad". Espero poder desarrollarlo en una segunda tanda de mulatismo.

    Respond
  • farraspau 30 mayo, 2014

    @Quintana

    Hay algo de emocional en el fútbol de élite y en todos los deportes de primer nivel. Lo cuenta Pep Marí, psicólogo del CAR de Sant Cugat, en todas sus charlas y libros tras haber tratado con deportistas de todos los niveles. Para ganar, o para cumplir tu objetivo, sea el que sea (ser el mejor velocista blanco en unos Mundiales, o ser campeón de Catalunya de judo, qué más da), hay que ser consciente de cual es el precio a pagar y pagarlo entero aun sabiendo que tal vez no sea suficiente.

    Cristiano Ronaldo y su trabajo del golpeo franco, del salto y del cabezazo es un ejemplo. Piqué, siendo joven, quedándose a practicar el golpeo de cabeza tras cada entreno, otro. O Messi acudiendo a darse masajes y a vendarse tres cuartos de hora antes de cada enrenamiento. O Guardiola aprendiendo alemán. O Kobe Bryant ganando ocho quilos de músculo en un verano tras haber sido MVP. Eso es inteligencia emocional.

    Pero antes que todo eso está el ser un buen jugador de fútbol, y aquí intuyo que intervienen la inteligencia espacial y la corporal cinestética. Una croqueta de Iniesta que le libra de dos contrarios y mejora el ataque de su equipo, por ejemplo, requiere de las dos. Lo mismo que un pase de 50 metros de Xabi Alonso que nadie más vé en el campo y que crea una ocasión de gol. Cuando haces eso con millones de personas mirándote y jugándote un título significa que también tienes un autocontrol emocional fuera de la media.

    Respond
  • @Chemaerrebravo 30 mayo, 2014

    En la biografía de Ruy Castro sobre Garrincha, se recoge muy claramente lo sucedido con la camarilla. Fueron Didi y los Santos quienes se metieron en la habitación de Feola a pedir que jugara Mané. Nilton lo quería como un hermano, de hecho, en el primer entrenamiento de Garrincha en el Santos, le hace un caño nada más tocar la pelota. Era una prueba y Nilton, una autoridad ineludible, le dijo al entrenador: "Mejor que juegue con nosotros que contra nosotros".

    Carvalhaes tengo entendido que entre otras cosas usaba su metodología médica en la empresa de autobuses de Sao Paulo, donde estaba contratado para medir la psicología de los conductores. Pues bien, Garrincha, según su coeficiente, estaba por debajo de la media de un chófer. Aun antes de jugar contra la URSS, Feola visita a Carvalhaes y le dice que va a jugar Garrincha. El médico aún preparó una prueba final. Cogió a Mané, le dio un papel y un lápiz y le pidió que le dibujara lo primero que le viniera a la mente. Mané lo hizo. Carvalhaes quedó muy sorprendido porque le había esbozado un sol, algo parecido a un sol. El doctor le pregunto qué era, si era un sol, y Mané dijo: "Qué va, es Quarentinha" Quarentinha era su compañero en el ataque del Botafogo.

    Garrincha era especial sin duda, por eso en Brasil es más admirado que nadie, incluso que O Rei. Tan diferente en todo a Pelé. Mi idea es que prevaleciera 'el modelo Pelé' en esta pareja también configuró lo que sería después el fútbol brasileño. Mágico, pero más profesionalizado.

    Respond
  • @Chemaerrebravo 30 mayo, 2014

    @miguelquintana

    Precisamente, la URSS era un país muy avanzado en la tecnificación y cientificación del fútbol. Al ser un país tan cerrado, apenas se sabía de ellos, pero, siguiendo el estilo nacional de desarrollo de las ciencias y las técnicas en cualquier aspecto de su modelo político y social, habían fecundado un fútbol donde la nutrición, la psicología y demás ocupaban espacios muy importantes. Viktor Maslov, por ejemplo, fue un pionero de esto en los 50. De hecho, en la prensa de la época, aquella selección soviética, era conocida por ese disfraz de fútbol científico.

    Respond
  • @Chemaerrebravo 30 mayo, 2014

    Uy, he visto que he situado a Garrincha y Nilton en el Santos. Me refería obviamente a Botafogo

    Respond
  • @David_Mata_Ecos 30 mayo, 2014

    @Chemaerrebravo

    Yo intuyo que la versión popular, la de Ruy Castro y otros tantos, es la correcta. Sin embargo he preferido ofrecer las dos explicaciones al lector puesto que algunos jugadores negaron lo de la camarilla en entrevistas concedidas a fifa.com. Según Zito: “Es mentira. No hubo ninguna reunión (…) La decisión fue de Feola, después de que el doctor Hilton Gosling [médico del equipo] diese el alta a Pelé”. Luego Pelé corroboró esta explicación en el mismo medio. Intento siempre ser aséptico aun cuando ofrezco mis interpretaciones e inferencias, no deseo que esto aparte al que lee de la posibilidad de fabricar sus propias conclusiones. El corolario que ofrezco tras este artículo o las dos entregas de "Veinte años de buenas experiencias y malas consecuencias" es que la versión de la "camarilla" resulta políticamente incómoda para los jugadores y estos prefieren matizarla. Ahora bien, por cuestiones de honradez intelectual me parecía que debía informar de la versión de Zito o Pelé.

    Respond
  • uruguayoafull 30 mayo, 2014

    Es todo un tema el que tocó David en este artículo.
    Hasta que punto importa el "perfil" de un grupo para lograr ciertos objetivos, que es lo que hay que poner en la balanza? Como juegan al futbol es logico, pero fuera de la cancha? o dentro con su caracter. Un caso que me parece medianamente apropiado es el de Tevez en la selección argentina, por que no forma parte de este grupo? le hace daño mas alla de sus condiciones futbolisticas.. ese mismo caracter de Tevez no la ayudaria a la argentina a lograr sus objetivos?

    Respond
  • calameño 30 mayo, 2014

    "tras driblar a toda la defensa del AC Milan, optase por esperar en la línea de meta el retorno de uno de los defensores para poder volver a driblarlo y, esta vez sí, marcar un soberbio gol."
    y eso era Garrincha, magia y diversión <3
    Tengo que agradecer al autor por esta serie, lo que se aprende es oro puro, de cara al mundial y post mundial

    Respond
  • @David_Mata_Ecos 30 mayo, 2014

    @Chemaerrebravo

    Hay un aspecto poético en todo esto. Un año antes la URSS había lanzado al espacio el Sputnik, lo que le situaba en la vanguardia de la tecnología mundial en absoluto y no solo en la futbolística. Garrincha en cambio es casi un personaje de cuento, la encarnación del Saci Pererê, el duende bromista de una sola pierna del folklore brasileño, o del Curupira, otro demonio local de pies invertidos. Ambas deidades son tricksters, la misma variedad de "espíritu burlón" que sugerí en el primer artículo de la serie, Malandros, que es el alma del jogo bonito. Así que el enfrentamiento entre ambos combinados era como un debate entre la ciencia y la mitología. La psicología contra la psicomagia. Dado que Garrincha tardó unos ciento ochenta segundos en burlar a Kuznetsov cuatro veces podemos dar por dirimido aquel encuentro con K.O técnico para lo fabuloso sobre lo científico.

    Respond
  • @David_Mata_Ecos 30 mayo, 2014

    @uruguayoafull

    Creo que ha dado un apunte interesante sobre como llevar el debate a terrenos más actuales y movedizos.

    Respond
  • @Chemaerrebravo 30 mayo, 2014

    @David

    Exactamente, a Garrincha se le identificaba con esos dos duendes del folklore ancestral brasileño por el asunto de las piernas. Y el contexto del Sputnik es lo que define a esa URSS. Llegaba a la la Copa como potencia mundial por delante de EEUU, como vencedora provisional de esa carrera de potencias, al menos en el campo científico. De hecho, el capítulo de la biografía escrita por Ruy en la que cuenta ese debut de Garrincha se llama "Derribando al Sputnik" o algo así.

    Respond
  • @David_Mata_Ecos 30 mayo, 2014

    @calameño

    Le quedo muy agradecido, aunque parafraseando a Peucelle yo le doy las gracias a doña Maria Carolina dos Santos, la mama de Mané

    Respond
  • pintu1303 30 mayo, 2014

    14 hijos reconocidos. Parece que había partes de Garrincha que eran de todo menos cojas y deficientes :__D

    Interesante, ilustrativo y divertido el artículo como siempre @David_Mata_Ecos

    Respond

¿Qué opinas?

Ecosdelbalon.com - - Política de Cookies.