Tras 180 minutos disputados se puede afirmar que los únicos en los que su reinventada línea de 4 no sufrió fueron los 45 en los que el Real jugó con Alonso, Modric, Özil y Kaká juntos. No es ése el mejor Madrid, el ratio pase/disparo favoreció tanto al primer factor que hasta la personalidad grupal quedó difuminada, pero ha sido el único capaz de ocultar que Essien como lateral es un problema gordo. De regreso al modelo clásico, al que resta importancia al hecho en sí de perder un balón, la exposición aumentó y la resta también. Dicho lo cual, tampoco es que el resto jugase mucho mejor que el ghanés. A excepción de los centrales, Modric y algo de Özil, el Madrid completó un ejercicio muy mediocre. El Borussia Dortmund, con un Götze inspirado pero en un nivel medio por debajo de su potencial, fue el justo conquistador de tres puntos más que valiosos.
El encuentro se explica desde la superioridad de las dos presiones sobre las dos salidas de balón. En el caso del Borussia DortmundXabi, tanto con Khedira como con Modric, fue un punto débil podría justificarse por la rigidez de su doble pivote de circunstancias, aunque no había para tanto. En el del Real hay más tutía. El fracaso del triángulo Pepe-Essien-Xabi Alonso fue sonoro y preocupante, especialmente por lo que concierne al mediocentro. El «14» suele ser de puesta a punto lenta, pero no es ése el caso actual, puesto que mismamente contra el Ajax hace bien poco se marcó un partido de los de sentirse bien, ocupando indistintamente espacio entre Pepe y Ramos o un escalón más arriba. Sin embargo, en los dos choques de ritmo alto que ha disputado, Camp Nou y Signal Iduna Park, con balón se ha visto superadísimo. Sin capacidad para protegerlo ni agilidad para soltarlo con precisión. En centrocampistas de más de 30 años y con más de 10 compitiendo en la élite, son síntomas que asustan. Sus pérdidas, y las de los compañeros que no podían contar con él, fueron la semilla del 80% de las ocasiones borussers. Reus, cerrándose, trabajó bien sobre él.
El Madrid no se resintió tras la salida de Khedira.
Khedira está siendo uno de los nombres del irregular comienzo de año del Madrid por méritos propios, pero ayer no estaba jugando bien. YModric no fue un problema defensivo para el Real Madrid para más inri, por él entró el mejor madridista del choque, Luka Modric. El croata mejoró a su equipo porque diversificó la salida, dividió a Reus -Götze, pese a estar más centrado, fue menos importante en la presión- y minimizó el caudal de pérdidas en buena medida. También fue la clave del mejor tramo de fútbol blanco, en el comienzo del segundo tiempo. Se liberó del teórico sector derecho, dio un paso hacia arriba y fue buscando su perfil favorito, que es el izquierdo, sirviendo de nexo para Benzema y Ronaldo, y activándolos por primera vez en el choque. Justo entonces, un nuevo error de Casillas -quien completó en líneas generales una notable actuación- ponía el 2-1 en el marcador. Ahí, el Borussia Dortmund ganó confianza; con la entrada de Gündogan al ratito, fútbol. El sucesor de Sahin, menos jerárquico pero más genial que éste, tiene un juego por delante de la línea del balón muy interesante; sabe jugar entre líneas aun siendo un especialista de base de la jugada, y al Real eso le rajó, porque ni Di María ni Özil podían seguirle. Quedaron a merced. Jürgen Klopp está obligado a levantar el vuelo en la Bundesliga cuanto antes. Tiene jugadores buenísimos.
Con el colchón de puntos que ha criado y el plus de autoestima que ayer adquirió, en absoluto es descartable que el Borussia la monte en el Bernabéu. Sobre todo si Mourinho no halla la fórmula para vivir sin Marcelo ni Coentrao. Con el plantel que tiene y las metas que persigue, es una obligación. ¿Volverá a intentar eso de no perder el balón?






Felipe S. Mateos 25 octubre, 2012
Yo no veo tan parecidos al Borussia y el Madrid. Sí en las transiciones, en el tipo de jugadores pero el Borussi me parece mucho más alegre que el Madrid, que es mucho más compacto defensivamente. El Borussia me deja la sensación de depender excesivamente del momento emocional que atraviesa, solo así hace sostenible una defensa tan adelantada, tan intensa, que concede tantos duelos individuales. Las defensa posiconal del Borussia está muy lejos de la del Real o cualquier equipo de Mourinho, que son mucho más compactos y dificilmente filtran pases entre líneas como sí hacen los de Klopp. Resulta curioso pero Kagawa me parecía top en defensa posicional porque orientaba perfecta al rival a banda y manejaba muy bien el acoso, era intensísimo, cosa que no tiene Reus aunque su partido contra el City, cerrando casi a la altura del central alejado fue sobresaliente (Así llegó su gol).
Decía que sí en cuanto a las transiciones, los jugadores del Borussia sienten la velocidad, se expresan en profundidad tanto los pasadores como los receptores.
Y otro tema, a mi las carencias de Essien no me parecieron tanto en fase defensiva como en fase ofensiva. Le cuesta perfilarse hacia fuera para salir pierna alejada y si le orientaban hacia ahí… a sufrir porque el recurso que tenía era jugársela por dentro. Limitó muchísimo a Xabi, no es casual tampoco que los centrales perdieran tanto balón y Cristiano estuvo menos preciso en parte porque se sentía desacompañado, Marcelo le limpia muchas jugadas dividiendo por fuera o por dentro con su diagonal.