La Copa de Europa siempre fue la joya de la corona. En ella se forjaron mitos, leyendas y algún que otro drama. Sin embargo, a partir del lavado de cara que sufriera hace casi dos décadas (desde la estética visual al cambio de nombre), el torneo pasaría a adquirir una magnitud planetaria. Las nuevas tecnologías contribuyeron a la caída de las fronteras, y donde antes teníamos un campeonato por y para la mentalidad europea, ahora encontramos una competición que hace soñar al menino brasileño o al pibe argentino. La Champions League es el tesoro y los clubes lo saben. Económicamente soluciona presupuestos. Deportivamente, te sitúa en el mapa, te convierte en reclamo para ese futbolista que luchas por contratar. No existe mayor recompensa que saber que en septiembre compartirás escenario con la aristocracia. Espera el balón de las estrellas.
Si para todos resulta fundamental un futuro de Champions, en Málaga tienen derecho a pensar que a ellos les va un poquito más en el envite. Las particularidades del proyecto del jeque Al-ThaniLa Champions lo es todo para el Málaga reclaman un crecimiento deportivo veloz, incluso antinatural. La Champions es destino inexcusable. Acceder a ella legitimaría todo. Delante estará el Sporting, agonizante desde hace muchas fechas pero que llega al día D con un hilillo de vida que asegura su máximo esfuerzo. El partido parece leerse fácil. En gran parte del choque, el Málaga volcará el campo hacia la portería sportinguista. Isco, Joaquín, presumiblemente Eliseu y Cazorla, más unos laterales muy largos, harán vivir al Sporting en repliegue. Pellegrini deberá elegir a quién le entrega el área. Ruud Van Nistelrooy pudo haber fichado por el Málaga solo para este partido. Y es que la experiencia no sobra. Si la angustia del Sporting es grande, no inferior resulta la de un Málaga que históricamente no conoce la sensación de asomarse a la gloria. Después de todo, en Gijón tienen la sensación de que “ya han bajado”, y eso supone cierto alivio, por pequeño y paradójico que resulte.
En El Madrigal viviremos un duelo de contrastes. Resulta curioso: hace doce meses, escasos centímetros separaron al Villarreal de la gloria europea que brillantísimamente conquistó el Atlético de MadridLa duda está en si el Atlético podrá volver a competir hace apenas un puñado de horas. Los del Cholo llegarán creyéndose lo que son: un equipazo. Con ellos solo existe la duda mental. ¿Podrán volver a competir en un partido tan áspero tras días de celebración y obligado bajón anímico? ¿Realmente creen en la Champions? Si la respuesta a todo es sí, el Villarreal sufrirá. Lotina recupera sobre la hora a Senna y Marchena, jugadores capitales para el manejo de las emociones. Muy posible que, junto a Bruno, formen el “plan anti-Diego”, en el caso de que Lotina optase por la opción más conservadora. El brasileño asusta tras su exhibición en Bucarest. También regresa Cani, futbolista curtido en batallas de diversa índole y que, con Valero, aglutinan pelota. Futbolistas que sean capaces de pararse lo son todo en estas situaciones. Se viene el drama. El Proyecto Villarreal se la juega.
El maravilloso proyecto del Villarreal se lo juega todo
En el Ciutat de Valencia debiera producirse un homenaje. Más allá de la posición final en la tabla, es de justicia pararse un momento y recapitular todo lo que, durante nueve meses, el equipo de Juan Ignacio Martínez ha aportado a nuestro campeonato. Con ellos hemos aprendido, hemos sonreído al verles desafiar alguna que otra vez reglas aparentemente aceptadas como tal en esto del fútbol. El Levante nos ha enseñado que el juego es infinito y que siempre existe una vuelta de tuerca más a la forma de hacer las cosas. Solo se requiere ingenio. La Champions queda a una doble carambola, está difícil, se siente en las caras de la gente. Quizás la marcha de Koné fue un palo demasiado duro de superar. Poco importa. Hoy solo toca disfrutar. Por cierto, que el Athletic sea parte del homenaje. Suficiente tendrán los de Bielsa con lamerse las heridas, pero no se nos debe pasar ni por un segundo reconocer todo lo que nos han dado estos chicos. Ha sido muchísimo.
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@zardlink 13 mayo, 2012
El Málaga, por el bien de su proyecto no debería entrar en Champions, no debería porque sería pasar de la nada (su casi desaparición hace pocos años) a la gloria (champions) demasiado rápido y eso suele ser perjudicial. El éxito suele embrutecer y eso puede ser un castigo demasiado grande para el Málaga. Pero la irregularidad que ha reinado durante todo el campeonato tiene la oportunidad de premiarle ahora con la Champions y no creo que ahora se piense en otra cosa que en ganar ese premio.
Por otro lado el Atlético después del cambio de mentalidad en el proyecto de Simeone y la victoria en UEL sería demasiado injusto tener que volver a competir de nuevo esa competición, creo que se merecen la clasificación a la Champions este año. Ya sea paa edificar un proyecto mínimamente sólido donde el club gane algo de estabilidad (a pesar de sus dirigentes). La lástima es que se tienen que llevar por medio al Vila-real que pienso que tienen un proyecto deportivo que no se merece el descenso, donde lo han hecho todo bien excepto la contratación de Lotina, que puede ser su mayor error histórico, porque para mi son los candidatos números 1 al descenso. Una lástima esta temporada del submarino amarillo.