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	<title>Ecos del Balón &#187; Copa de Europa 1971</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>¿Quién fuiste, Johan? (Parte I)</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Apr 2016 02:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">La de Cruyff es una historia que comienza en la Holanda de 1964.  Allí y entonces, el fútbol era una actividad no-profesional que levantaba pasiones y se practicaba en masa. Dicho de otro modo, no existía un método para ganar, pero había muchos peloteros.<span id="more-202809"></span> Así que el vaso podía verse medio lleno o también medio vacío. La mayoría lo habría visto medio vacío. Cruyff, no. Pero es que además tampoco lo vio medio lleno. Cruyff tenía el don de saber hablar con el fútbol como hablan dos amigos después de la segunda copa, y había nacido en una tierra donde nadie había escrito axiomas que estaban equivocados. Cruyff era la mente más ilimitada en un lugar que estaba por inventarse, un creador sabio y poderoso en un paraíso virgen en el que nadie se había comido ninguna manzana prohibida porque el árbol de las manzanas prohibidas todavía no había sido plantado. Sus compatriotas creyeron en Cruyff porque, antes que Cruyff, no había habido nada.</p>
<p style="text-align: justify">Pero en Cruyff terminó creyendo todo el mundo, no solo los holandeses, y eso en el fútbol nada más ocurre cuando se machaca sin contemplaciones a esos inquisidores que siempre dicen que, de tal forma, no se puede. Cruyff dominó su era como apenas los cuatro grandes del nuevo mundo fueron capaces de igualar, y por eso no fue condenado como sí lo fue Galileo. El sol pertenece al universo, no a quienes lo interpretan, pero el fútbol… <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/heroes-futbol/">el fútbol es de los futbolistas</a>. Y cuando se es el mejor seguro y del modo en el que lo fue Cruyff, se puede demostrar cualquier tesis incluso a los que prefieren morir antes que reconocer la verdad.</p>
<blockquote><p>En la época de Cruyff, no existían infraestructuras para circular el balón con la velocidad de hoy.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La conquista de Holanda no fue fácil y mereció relato, pero el título de este artículo se pregunta <i>quién fue</i>, no <i>qué hizo</i>, y en la medida de lo posible, a ello nos ceñiremos al responder. Tomemos pues la conquista de Holanda como el paso previo que le permitió competir en Europa. En <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/codigo-cambridge-futbol-vintage-historia-escuchar-directo/">la Copa de Europa</a>. Y la suya no fue una Copa de Europa cualquiera, sino una dificilísima. Cabría distinguir en ella dos condicionantes tan relevantes como negativos: la irregularidad de los terrenos de juego y la superpoblación de las defensas. Profundicemos en lo primero, en lo del verde. Dar un pase a ras de suelo era como jugar a los dados, había tantos baches que el azar contaba casi tanto como la precisión del pasador. Por eso los pases se enviaban como si fuesen <i>un globito</i>, o una rana saltando, lo cual, a efectos prácticos, no era ni como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/analisis-tactico-real-madrid-0-fc-barcelona-4-andres-iniesta-exhibicion/">tirar un cuchillo</a> ni como un guepardo corriendo, que es como son los pases que dan los maestros ahora, en el año 2016.</p>
<p style="text-align: justify">Quedaría bien, para continuar, escribir que el Ajax superó la naturaleza y movió la pelota a la velocidad de la luz, pero <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/johan-cruyff/">la historia de Cruyff</a> ya es lo suficientemente extraordinaria<span class="pullquote_right">La posesión ajacied no atacaba directamente</span> como para inventarse hazañas que nunca tuvieron lugar. El equipo cuyo estadio pronto llevará su nombre lucía la mejor circulación de los cinco continentes, pero en términos concretos, su eficacia ofensiva resultaba muy, muy relativa. El Ajax marcó pocos goles gracias al ritmo de su asociación. Si se toma una muestra de 15 partidos, quizás no se encuentre ninguno. El sentido que dio Cruyff a esa ventaja que él se inventó y que estribaba, groso modo, en tener la pelota casi siempre, poseyó un doble carácter controlador y contextual. Controlador porque el adversario le atacaba la mitad de la mitad de lo que atacaba normalmente. Y para explicar su carácter contextual, habrá que cambiar, por lo menos, de párrafo.</p>
<blockquote><p>La inteligencia de Cruyff no sólo fue superior, sino que, muy especialmente, era «diferente».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lo que viene ahora recoge la razón por la que llevamos siete días hablando sobre Cruyff. También el motivo por el que jamás dejaremos de hacerlo. </p>
<p style="text-align: justify">El Ajax era un equipo que sólo miraba hacia delante en una segunda instancia. En la primera, se quedaba mirando a Cruyff. Él era quien con sus dedos señalaba dónde debía pararse cada compañero suyo. Quien no lo haya visto, que rompa el umbral de su escepticismo, porque la realidad fue tan insólita que, leída a traición, no resulta verosímil. No era que mandase a un lateral a desdoblar a su extremo o a un pivote que hiciera la cobertura al lateral; eso serían misiones convencionales y aquí <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/09/archivo-programas-radio-38ecos/">estamos hablando</a> de Cruyff. Lo que él hacía era marcar con el índice a Krol, que era el “3”, y luego apuntar a la posición del “9”. Y Krol iba a la posición del “9” porque creía en Cruyff y porque le daba tiempo, ya que la posesión era propiedad <i>ajacied</i> y el Ajax fijaba su ritmo. Este es tan solo un ejemplo, y ni siquiera uno de los recurrentes, porque recurrente, lo que se dice recurrente, no había ninguno. Había 10 chicos y 10 posiciones distintas.Todas eran intercambiables, todas fueron intercambiadas, nunca sin una razón y siempre por orden de Cruyff. Se impone recalcarlo: la mutabilidad del Ajax no consistía en una libertad de movimientos absoluta para la totalidad de sus futbolistas. Eso fue la Brasil de Telé Santana en el Mundial de 1982; no el Ajax de los 70. Michels implantó un sistema muchísimo más rígido e imperativo cuyo (transgresor) aporte radicó en que cada pieza cumplía tanto una misión ofensiva como una defensiva. O sea, erradicó del imaginario colectivo la relación entre fútbol y balonmano: no había especialistas para según se tuviera o no se tuviera la pelota; un profesional debía integrar el fútbol entero. Ello favoreció la continuidad del juego y lo subdividió en cuatro fases en vez de dos: a las estáticas, añadió las transiciones, pues los de arriba pasaron a defender tras perder el balón, y los de abajo, a sacarlo cuando lo recuperaban; y no por inspiración y carácter personal como Di Stefano, sino como parte definida y preparada en un plan preestablecido. Pero el intercambio de demarcaciones, un principio no asociado a este modelo -juego de posición- y, a veces, incluso enfrentado al mismo, era una iniciativa de un único hombre que, eso sí, el entrenador tuvo el histórico acierto de aceptar.</p>
<blockquote><p>Cruyff mostraba una sensibilidad única para analizar futbolistas&#8230; desde su época de futbolista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Le bastaba un estímulo para conocer a un futbolista como sólo le conocía su madre y si era aficionada al fútbol -si no, ella tampoco-. Mirarle a los ojos, estrecharle la mano, oír cómo respiraba tras correr hacia un pase que nunca pudo alcanzar. Tras el menor bit de información, memorizaba un perfil corto y práctico que después consultaba en su maquinar. Algo en plan: <i>“Suurbier (lateral obediente, prudente y técnico), Neeskens (<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/johan-neeskens/">interior carismático, proactivo y potente</a>), Rep (extremo servicial, paciente y veloz)”</i>. Y si Cruyff calculaba intentar una jugada por la banda derecha cuya posible pérdida le expusiera al contraataque de un extremo zurdo de rapidez endiablada, igual colocaba a Neeskens de “7” -para presionar-, a Suurbier de “6” -para la ayuda- y a Rep como “2” -por si acaso-.</p>
<p style="text-align: justify">Eso era Cruyff: una mente ilimitada al servicio de una cultura que no estaba fundada y que, por lo tanto, carecía de límites autoimpuestos, y acompañada por nueve compañeros<span class="pullquote_right">Se inventaba un sistema nuevo en cada jugada</span> de campo cuya técnica media superaba, con margen, la del segundo equipo más dotado del circuito. Era como si se inventara un sistema diferente para cada jugada que compensaba no estar depurado por el ensayo con el hecho de que, los duelos que provocaba entre sus aliados y sus enemigos, favorecían con creces a sus aliados. Las posibilidades eran infinitas; las soluciones se mostraron como tal. Ganaron tres Copas de Europa, y podría decirse que no ganaron más porque Cruyff se cabreó con alguno y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/fc-barcelona/">fichó por el Barcelona</a>. Pero eso sería entrar en el terreno de la elucubración y aquí se están tratando hechos que, aunque resulten increíbles, fueron verdad. Seguimos con ellos. Y concretando, pues si bien esto gira en torno a quién fue, y no en torno a qué hizo, no está de más presentar algunos días relevantes en pos de definir el repertorio que utilizaba.</p>
<p style="text-align: justify">En 1968, Cruyff se cruzó en dieciseisavos con el Madrid de Amancio y Pirri. Pirri era un volante abrasivo que dos años antes <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/sexta-copa-europa-real-madrid-borussia-monchengladbach-uefa/">había ganado <i>“La Sexta”</i></a> dominando por fútbol y<span class="pullquote_left">Cruyff huyó de Pirri en el cruce ante el Madrid</span> pulmones el centro de cada estadio. Huir de él era lo inteligente. Y Cruyff se concibió como un “9” del perfil de Eto´o pero mucho más listo que Eto´o. Rompió a los espacios con una agresividad y una inteligencia que intimidó y desordenó a los españoles. No obstante, su calidad como definidor estaba muy bien pero no a la altura de su leyenda, y falló las dos claras que obtuvo, y en plena prórroga, un hombre del Madrid que se llamaba Veloso marcó un golazo que eliminó a los holandeses. Veloso se desmayó tras su gran momento. No es broma, sucedió como suena, perdió el conocimiento. Y el Bernabéu, allí, celebrando, sin percatarse. Entiéndanse. El desmayo y el éxtasis. Se habían cargado a Cruyff de la Copa de Europa.</p>
<blockquote><p>La remontada (en el partido de desempate) contra el Benfica de Eusebio le hizo famoso en Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Su explosión internacional llegaría en la temporada siguiente. El bombo le emparejó con otro campeón de calibre, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-benfica-campeon-europa-guttmann-eusebio/">el Benfica de la pantera Eusebio</a>, esta vez en la ronda de cuartos. Fue una eliminatoria durísima por una circunstancia que se repitió pocas veces: los portugueses eligieron y consiguieron dividir la posesión. Y además, atacaban con muchos. Ello llevó a Michels a fijar más las demarcaciones de sus futbolistas y admitirle, por tanto, menos libertad posicional a Cruyff, que apareció menos y en menos zonas de las que él prefería. Y de esta guisa, lo que a la postre sería una trilogía de choques, no empezó nada, nada bien. En la ida celebrada en Ámsterdam, el Benfica venció 1-3; atenuando, dos semanas más tarde, que da Luz viviera y sufriera la única vez que se ha remontado ese resultado en concreto. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=xh1k9ol8SLg">Cruyff convirtió dos tantos</a> de delantero maravilloso; uno de cabezazo tremendo y el otro muy parecido al que Maradona le hizo al Madrid cuando vestía de azulgrana. También asistió en el gol restante. Así equilibró con exactitud el 1-3 y propició un partido de desempate que se disputó en París y alcanzó la prórroga. Nada más empezar la misma, liberado de las cadenas del ariete y habilitado para caer a su izquierda, abrió el marcador y cerró un ciclo para Lisboa.</p>
<blockquote><p>El maestro Gianni Rivera dominó la primera Final de Copa de Europa que disputó el Ajax de Ámterdam.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Obrada semejante hazaña, el destino no podía ser otro que la gran Final, y hasta ella arribó. La disputaría frente al Milan de Gianni Rivera, en lo que representaría la lección individual más impagable que recibiría en su carrera. Aquel caballero italiano era una maravilla que jugaba de enganche, contaba 27 jóvenes años y exclusivamente trotaba. No precisaba de más: era <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=-44XJHKIzAs">un pasador superior</a> al que Cruyff era y sería; destrozó al desabrigado Ajax con pausa y asistencias primorosas. En un tiempo en el que la superficie no consentía que el cuero rodase con uniformidad, Rivera transformó el viento en un suelo liso y suspendido, imprimió a sus toques la rapidez que quiso y grabó en fútbol aquel 4-1 contra Cruyff para que, quien gustase, pudiera contemplarlo en cualquier momento de la eternidad.</p>
<p style="text-align: justify">Los de Ámsterdam no regresarían al torneo hasta pasados dos cursos, en la 1970/71, con ganas de revancha y un nivel colectivo perfeccionado a fuego lento. En aquel instante,<span class="pullquote_right">El Ajax retornó a la Copa muy mejorado</span> no perdían la pelota ni con súplica mediante, y Cruyff, maduro, se comportaba como el mejor jugador del mundo de pleno derecho. Su desequilibrio innato había adquirido el don de la puntualidad. El duro Atlético de Madrid, que estuvo a nada de ganar la Copa de Europa muy poco después, lo padeció en la semifinal. Y el Panathinaikos griego entrenado por Puskas, en Wembley, no encontró cómo evitar que saliera campeón por fin. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4NuVPnksUi4">La jugada del 2-0 definitivo</a> fue una pieza maestra. Y muy significativa. El rayo número “14”, luego apodado <i>“holandés volador”</i>, también ganaba caminando. Como Rivera.</p>
<blockquote><p>Helenio Herrera rechazó la oferta del Ajax para suplir a Michels. A cambio, le recomendó a Kovacs.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Michels emigró a Barcelona pero el Ajax no se dio cuenta. Levantar el trofeo había forjado un Cruyff nuevo y superior: el especulativo. Él se consideraba un artista, y estos crean cuando y para quien les place, y así pasó a comportarse. Cruyff no vivía cada suspiro como si fuera el último en el que ser feliz con el balón: le sobraban los minutos cuando su equipo iba en ventaja. Del mismo modo, empezó a asumir riesgos sólo cuando no lo eran. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/derrota-ciclo-inter-de-milan-helenio-herrera/">El Inter de Milan</a>, en la Final de 1972, experimentaría las consecuencias.<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/facchetti/"> Un ilustre, Facchetti</a>, afirmó que el Ajax salió vencedor sólo porque ellos cometieron un error impropio, pero cuando se analiza el encuentro con perspectiva, se infiere sin confusiones que los italianos no albergaron vida alguna. Cruyff, bajando a línea de pivotes para huir de la marca bregosa de Oriali, activaba su citada pausa táctica y, hasta que no colocaba a Haan, Mühren y Neeskens donde bloquearían con sencillez cualquier posible transición <i>neroazzurra</i>, no cabalgaba. La única esperanza del Inter consistía en forzar los penaltis, y era muy difícil no fallar ni una vez durante aquella hora y media de terror psicológico. Mucho más con la misión asignada de perseguirle y de sujetar ese cambio de ritmo de hijo de un demonio. Y Oriali no aguantó. Cruyff resolvió con un doblete.</p>
<blockquote><p>El colmo del dominio táctico inspirado por Cruyff se vio en la ida de cuartos de 1973 ante el Bayern.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Se había consagrado. No era el mejor, era algo más, y él lo sabía, pues por algo fue el tipo más listo que pisó la hierba. La Copa de Europa de 1973, en particular durante la ronda de los cuartos de final, pondría de manifiesto su plenitud. Le tocó recibir a un equipo que olía a campeón irremediable, el Bayern Múnich de Franz Beckenbauer, el más grande de sus adversarios, y lo encerró en su área durante los 90 minutos. Impresionante. Pero impresionante hasta un punto difícil de mesurar: nadie, en la historia, ha sacado la pelota como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/01/beckenbauer-parecido-rey-arturo-evasion-victoria/"><i>el Káiser</i> de Alemania</a>; su creatividad en los primeros pases era sin duda comparable a la de Maradona en campo contrario, y su Bayern disponía de herramientas formidables para dar sentido a ése su talento. Y Cruyff lo anuló. El orden infundido por su sapiencia desplegó a <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE">un Ajax tácticamente irreprensible</a> donde, tras la pérdida, cualquier tirillas <i>rándom</i> hubiera parecido Kanté, impidiendo a Beckenbauer respirar y, más grave, propiciar respiración. La magnífica defensa bávara se mantuvo imbatida hasta el descanso, pero Roth, la marca individual sobre Cruyff, suponía demasiada poca resistencia para 2.700 segundos más. Y 4-0. Palabras mayores. De ahí que perduren.</p>
<p style="text-align: justify">Tras menos de una década de profesionalismo, Ámsterdam daba cobijo a tres Copas de Europa. Cruyff había cumplido con creces. Le tocaba ayudar a papá.</p>
<p style="text-align: justify">Michels llevaba dos años por Barcelona sin fútbol ni trofeos. Pero decir eso entonces no era como decirlo ahora. En 1973, aquello formaba parte de la normalidad relativa. De la normalidad porque el Barça llevaba 13 campañas sin celebrar una Liga; y relativa porque, a pesar de los resultados, el gigantesco potencial del club siempre estuvo latente. Por masa social, por significado, por capacidad económica y también por ese pasado que, aunque quedaba cada vez más lejos, le distinguía como parte de la aristocracia. No en vano, no podría existir mayor prueba de su estatus que el propio hecho de seducir y fichar a Cruyff. Tras una serie de problemas burocráticos y algunos sucesos más, el mejor jugador del mundo recaló en el frío Camp Nou.</p>
<blockquote><p>Cruyff tiranizó su primera Liga española, pero el Barcelona no le permitía ser quien era en Holanda.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lo primero que notó Cruyff fue que aquí no se tocaba el balón como hacían los holandeses. Había gente para asociarse,<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-cantera-encontrar-y-formar-talento-labor-entrenadores/"> como<i> Charly</i> Rexach</a>, uno de esos futbolistas que perdieron tanto que no pudieron escribir en los libros lo buenísimos que eran, porque la historia la cuentan los vencedores; pero, en general, el nivel técnico de aquel conjunto no era una exquisitez. Así que aquello de tener la pelota siempre no iba a ser tan, tan posible. Porque, encima, había otro inconveniente: el fútbol en España no era territorio ignoto. Se trataba de un país que había logrado seis Copas de Europa de clubes, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/fotos-en-sepia/">una Eurocopa de Naciones</a> y que había visto a un sinfín de superclases desde el principio del deporte. Había una cultura ya instalada, y aquellas cosas que hacía Cruyff donde no existía pasado, aquí, parecían extravagancias. Ni Michels se atrevió a registrarlas.</p>
<p style="text-align: justify">Aunque sí fue cierto que el Barça jugó en un 4-3-3 y que a Cruyff se le concedieron dos permisos especiales: intercambiaba la posición con el delantero (delantero, no jugador) que deseaba y asumía un rol defensivo hecho a su medida.<span class="pullquote_right">Sotil, un socio táctico perfecto para Cruyff</span> Por resumirlo, se labró una relación táctica muy directa con <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/06/01/actualidad/1433181579_969088.html">el “9” peruano<i> “Cholo”</i> Sotil</a>, un tipo queridísimo por la grada que marcaba un montón de goles y a quien el Barça había descubierto mientras vigilaba a Teófilo Cubillas. El truco no revestía complejidad: cuando los culés atacaban, Cruyff era extremo izquierdo y Sotil, ariete; y si los culés defendían, Sotil trabajaba la banda y Cruyff, el centro. Y a partir de ahí, se explicaba el juego. Si se abría, darle la pelota al “14” costaba menos trabajo, y una vez controlaba, ya podía organizar y crear, potenciando el olfato del<i> Cholo</i>, la clase de <i>Charly</i> y <a target="_blank" href ="http://www.lasprovincias.es/v/20140428/economia/homenaje-marcial-asensi-ante-20140428.html">la llegada de Asensi y Marcial</a>, que carecían de la finura de Mühren pero constituían valores ofensivos bastante superiores al promedio de la Liga. Una vez fraguaron los mecanismos, el Barça fue una trituradora. Muchas goleadas llegaron entre diciembre y el mes siguiente, si bien la más legendaria se hizo esperar hasta el 17 de febrero: un 0-5 en el Santiago Bernabéu. </p>
<blockquote><p>Cruyff llegó al Mundial del 74 como una de las personas, en general, más célebres del momento.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Barça recuperó la Liga con rotundidad y, sin duda, gracias a Cruyff. Antes de su debut, que se produjo en la jornada ocho, el equipo había mantenido un hilo de dos victorias, dos empates y tres derrotas. El punto de inflexión que el holandés supuso se quedó fuera de cualquier debate. Su fama, su carisma, su imagen, la belleza de su fútbol y <a target="_blank" href ="http://s.libertaddigital.com/fotos/noticias/650/0/cruyff-cataluna-071112.jpg">su implicación con la sociedad catalana</a> acabaron de perfilarlo como una superestrella mediática sin respuesta para la época. Y aquello sembró una esperanza -que no confianza- en la grada del Camp Nou. Pero, por desgracia, no sería correspondida. En especial, porque, más allá de las pequeñas historias que relataremos más abajo, Cruyff, el futbolista, estaba a un tris de vaciar su alma. Le llamaba la gloria: el Mundial de 1974. El sueño de un sueño.</p>
<p style="text-align: justify"><i>“La Naranja Mecánica”</i> fue un acontecimiento que no solicita presentación. Basta con recordar que el maravilloso Ajax Tri-Campeón rescataba a Cruyff y adquiría las mejoras de cuatro inclusiones excelsas: Rijsbergen, Jansen y Van Hanegem (estrellas del Feyenoord que también conquistó Europa), y el extremo izquierdo Resenbrink, ponderado por no pocos especialistas como <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=88fTQI3jY5Y">el segundo gran talento</a> de la generación del<i> Flaco</i>. Dirigidos por Rinus Michels, lo cual equivalía a contar con el sistema y con la identidad que en Holanda sí inspiró, cristalizaron en un equipazo que porfía, con la Brasil del 70, por ser considerada la selección más querida de las 20 Copas del Mundo. Pero perdieron la Final porque Beckenbauer se vengó.</p>
<p style="text-align: justify">Franz, que acababa de ganar su primera Copa de Europa, conservaba intacto en su memoria lo del 4-0 del 73: Cruyff le había embotellado y no había habido modo humano de superar la presión consecuente. Y con la suma de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=052Br-b6_Gc">Van Hanegem</a>, <i>la Oranje</i> emulaba el movimiento con más prestaciones si cabía que su Ajax mitocondrial. Según los cálculos del Káiser, la única manera de no volver a sufrir lo mismo debería partir de la base de no ser encajonado; Alemania no podía meterse atrás por mucha posesión que acumulasen los holandeses. Y, por supuesto, cuanto más lejos anduviese Cruyff de la zona más ardiente, mejor.</p>
<blockquote><p>El portero Maier, en una actuación antinaturalmente mágica, privó a Cruyff de la Copa del Mundo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El marcaje al hombre que efectuó Vogts fue el gran legado de la carrera de este. Menuda lapa ultra física. No lo dejó a cero, no lo hizo ni aunque ignorásemos la fascinante acción del minuto 1, pero durante el resto del encuentro, consiguió alejarlo del peligro y que cada cosa que hiciera le costase mucho más de lo corriente. Y Alemania, como grupo, lo exprimió. Fue la primera vez que se divisó un sistema defensivo tan adelantado en un equipo que no iba a amasar ni un 40% de posesión. La actividad protectora germana comenzaba desde el primer pase holandés, lo que derivó en que Michels retrasase a su centro del campo y en la creación de un espacio en la mitad enemiga <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UJzm9U-UNzA">que Beckenbauer iba a saber emplear</a>. Él, Breitner y Hoeness comandaron transiciones que no envidiaron en daño infligido al causado por los de Cruyff hasta la última media hora. Durante esta, con 2-1 en el luminoso, Holanda quemó sus naves haciendo llegar a sus dos interiores en cada ataque, mientras Cruyff,<a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4WVmlpATJyE"> ejerciendo de base</a>, capitaneaba el toque de corneta. Perdieron solidez, pero crearon ocasiones suficientes como para meter tres goles. Sepp Maier, cancerbero de reflejos superheroicos, completó el milagro de sobrevivir y dio el Mundial del 74 a su Alemania anfitriona.</p>
<blockquote><p>Cruyff siguió jugando como un crack, pero nunca recuperó el nivel que se dejó en aquella gran Final.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Cruyff no volvió a ser el mismo. Destacaba, claro; pero no de la misma manera. Algunas voces aludían a supuestos problemas físicos que nunca se confirmaron -se decía que le aplicaban sesiones de acupuntura, que para la época era como decir que le curaba una bruja en la choza de su montaña-, otras citaban temas financieros… La verdad es privada y pertenece a su familia. Pero cuesta mucho disociar su sensible bajón de lo ocurrido en la Final contra Beckenbauer. Por primera vez en su carrera, se le había escapado una oportunidad que no se le volvería a conceder. El máximo ya no era una opción. Y aunque convertir al Barça en el gigante en el que lo convirtió más tarde implicaba un reto mayestático, todo el mundo ha escuchado la famosa frase de Messi: <i>“Cambiaría <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-tactico-final-berlin-barcelona-3-juventus-1-luis-suarez/">mis Champions Leagues</a> por un Mundial con Argentina”</i>. En cualquier caso, antes de colgar las botas, protagonizó varios episodios llenos de fútbol e interés. Sobre todo, porque plasmaron ese escenario de histeria y desatino que, en los dulces 90, arreglaría sentándose en el banquillo.</p>
<p style="text-align: justify">La temporada 1974/75 comenzó con un cambio de cromos un tanto delicado: Neeskens vino a ocupar la plaza de extranjero que, hasta ahí, correspondió a Sotil. Es decir, un hombre cuya posición ideal era la de Asensi o<span class="pullquote_left">El fichaje de Neeskens tuvo consecuencias</span> Marcial, dos nacionales de peso, dejaba sin ficha ni sitio al delantero con quien Cruyff se repartía los espacios. Y encima, era holandés, como el propio <i>Flaco</i> y el míster, con las suspicacias que ello levantó en una sociedad española que era tan insegura y desconfiada como lo es en el presente. En cualquier caso, yendo al juego, no funcionó como se esperaba. Sotil halló relevo goleador en la figura de Manolo Clares, pero ni la química táctica con él era la misma, ni su relación con el Camp Nou tampoco. El Madrid le sacó 13 puntos al Barça en una Liga de 34 partidos donde las victorias sumaban sólo dos. Y el Leeds United, con <a target="_blank" href ="http://www.kaisermagazine.com/ranking/top-10-mejores-marcajes-gentile-zico-maradona/">una labor individual de Trevor Cherry</a> sobre Cruyff que todavía se rememora en Las Islas, lo expulsó de la Copa de la Europa en el penúltimo de sus partidos.</p>
<blockquote><p>Cruyff obligó al presidente del Barcelona a elegir entre él y su nuevo entrenador, Weisweiler.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Rinus Michels salió en globo y llegó un señor alemán que se llamaba Hennes Weisweiler. En España fue y es vilipendiado, pero no era ningún cualquiera: supo construir en la Bundesliga un proyecto excepcional que arrebató títulos al mismísimo FC Bayern Múnich del Káiser Beckenbauer: el Borussia Mönchengladbach de Günter Netzer. Netzer fue el más reputado centrocampista pasador de la década de los 70, un jugador que, por momentos, parecía <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=K7uPXMZNEU0">Maradona sin regate</a>, o un Platini con menos gol que el real que superaba a este en todo lo demás. Ese era el gusto de Weisweiler. El problema residía en que su camino para desarrollarlo se parecía más al habitual en Van Gaal que al escogido por Guardiola: no cedía ante ningún futbolista; aplicaba su método y su sistema y eran los cracks, y no él, quienes debían acometer el sacrificio de la adaptación. A Cruyff le ordenó que actuase de “9”. Sólo de “9”. Y qué se puede contar más allá de que con la iglesia había topado. Lo de Rivaldo y Van Gaal, al lado de aquello, fue <i>“La Aldea del Arce”</i> comparada con <i>“Los Soprano”</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Weisweiler fue destituido para euforia del Camp Nou. Y, en una muestra de lo que era el Barcelona de la época, Michels regresó a la entidad para ver si sonaba la flauta. Cruyff se sabía responsable, invirtió toda la energía que le restaba dentro y firmó su segundo mejor curso como estrella de los azulgranas, perdiendo la Liga por un solo punto frente al Atlético de Madrid. Debe apuntarse que se trató de uno de los desenlaces más polémicos del relato del campeonato nacional. En un envite frente al Málaga en casa en el que el Barça no tuvo fortuna con el colegiado, Cruyff resultó expulsado por, supuestamente, propinarle a este un insulto (aunque siempre defendió que se dirigió a Clares y que dijo <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=RScGkgplQz0"><i>“Manolo, marca ya”</i></a> -él decía cosas así-) y fue sancionado con tres partidos de suspensión. Sus compañeros empataron uno, perdieron dos y la Liga se escapó de entre los dedos. No le quedaba nada por ofrecer. No como futbolista. Y el preámbulo terminaba. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/">Podemos empezar</a>.</p>
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<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/cruyff/00.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/cruyff/02.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
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		<title>Una de indios</title>
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		<pubDate>Tue, 22 Apr 2014 01:59:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[uarenta años han pasado desde la última vez y, ciertamente, no mucha gente puede decir que se lo esperase. Si bien desde hace casi un lustro la presencia del Atlético de Madrid en la competición europea es brillante, merced a sus dos triunfos en la Europa League, no es menos cierto que una larga andadura [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">C</span>uarenta años han pasado desde la última vez y, ciertamente, no mucha gente puede decir que se lo esperase. Si bien desde hace casi un lustro la presencia del Atlético de Madrid en la competición europea es brillante,<span id="more-119532"></span> merced a sus dos triunfos en la Europa League, no es menos cierto que una larga andadura en la Champions League es harina de otro costal. Pero el conjunto de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/recorrido-historia-simeone-como-entrenador/">Diego Simeone</a> ha forjado un grupo de hierro, con una moral a prueba de bombas y fútbol por arrobas. No hay tres equipos en el mundo más en forma que el Atlético y hay serias dudas de que haya alguno con más hambre. Así pues, parece que <i>cuarenta años no es nada</i>. Y los <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/diego-costa-jugador-atletico-madrid-de-los-100-puntos/">Diego Costa</a>, Koke, Filipe Luis, Arda Turan o Courtois parecen más que dispuestos a no ser menos que los colchoneros que disputaron las tres semifinales que, de momento, adornan el historial rojiblanco en la máxima competición continental.</p>
<p style="text-align: justify">A finales de los 50, con la Copa de Europa dando sus primeros –y firmes- pasos, el Atlético tuvo que lidiar con el dominante <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2009/07/filogenesis-blanca-recopilatorio/">Real Madrid de Alfredo di Stefano</a>. Eclipsado por su rival ciudadano, el conjunto colchonero debía buscarse<span class="pullquote_right">Con Daucik el Atlético hizo frente al Real</span> las habichuelas en dura pugna con un poderoso Barcelona y un excelente Athletic de Bilbao. En la temporada 56-57, una espantosa derrota contra el Barça en Copa del Generalísimo (global de 13-3) provocó el cese del entrenador Antonio Barrios. Para la temporada siguiente, la 57-58, los atléticos se hicieron con los servicios del prestigioso entrenador Ferdinand –Fernando- Daucik. El checoslovaco, también conocido por ser el suegro de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UR8wZxloxjU">Kubala</a>, había ganado varias Ligas y Copas con el Barcelona y el Athletic. En la competición liguera, un Atleti reforzado estableció una dura pugna con el Real Madrid, que se decantó del lado blanco en las últimas jornadas. No obstante, gracias a que el cuadro madridista ganó la Copa de Europa, el subcampeonato atlético le valió la clasificación para la siguiente edición del máximo trofeo del continente.</p>
<p style="text-align: justify">La temporada 58-59 llegaba con el debut del club en competición europea. Debido a ello, el Atlético se reforzó con jugadores de la talla de Vavá –delantero centro del Brasil campeón del mundo-, el creativo interior Mendonça o el guardameta Madinabeytia. Daucik, conocido defensor del fútbol de ataque, formó una delantera sensacional compuesta por Miguel, Mendonça, Vavá, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=PVmLWhqGRKY">Joaquín Peiró</a> y Enrique Collar. Peiró un excelente jugador de ataque, tanto como interior como incluso de delantero centro –como demostrará en su etapa italiana, que incluyó pasos por la Roma y el gran Inter de Helenio Herrera-, mientras que Collar era uno de los mejores extremos izquierdos del mundo. Para desgracia suya, compartía puesto con Gento, lo cual limitó su presencia en la selección nacional y, por tanto, su repercusión. Pero era un jugador de una habilidad superior a la del cántabro, más fino, mientras que la velocidad y la tremenda capacidad física de <a target="_blank" href ="http://www.rtve.es/alacarta/videos/estudio-estadio/gento-galerna-del-cantabrico/1203897/"><i>«la Galerna del Cantábrico»</i></a>, marcaban la diferencia a favor del madridista.</p>
<blockquote><p>Aquel Atlético de Madrid rindió fenomenalmente bien en la Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En Liga la trayectoria fue mediocre, pero en la Copa de Europa el conjunto de Daucik dio lo mejor de sí. La primera eliminatoria deparó un rival de escaso nivel, el Drumcondra irlandés, que fue apalizado por 8-0 y 1-5. En un abarrotado Estadio Metropolitano, Joaquín Peiró marcó a los dos minutos de empezar el que fue el primer gol del Atlético en Europa. El estadio madrileño viviría momentos de gloria antes de dar paso al nuevo estadio del Manzanares, cuya construcción se había aprobado a comienzos de temporada. </p>
<p style="text-align: justify">Tras la perita en dulce irlandesa, el bombo deparó un rival más duro para el Atlético, en la figura del <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=AfnCRCRfT6M">buen CDNA Sofía</a> –antiguo CSKA-, un equipo muy disciplinado tácticamente. El Atleti tuvo que jugar la ida en el Bernabéu, pues el Metropolitano no disponía de iluminación artificial. A pesar de jugar en terreno hostil,<span class="pullquote_left">Enrique Collar, decisivo en toda la Copa, metió a su equipo en cuartos</span> los de Daucik ganaron 2-1 –Vavá y Peiró-, en un encuentro que presagiaba que la visita al Vasil Levski de Sofia no iba a ser un paseo. Allí, el equipo del ejército búlgaro se hizo fuerte y arrancó una victoria por 1-0. Como no existía el valor doble de los goles ni nada que se le pareciese, se decretó que el partido de desempate se jugase en Ginebra. Allí, en el estadio de Les Charmilles, todo se puso en contra del Atlético. Los búlgaros se adelantaron rápido y poco después fue expulsado Rafa. Por si fuese poco, Vavá erró un penalti y Callejo, uno de los puntales de la defensa atlética, se lesionó. No había cambios, así que, con un equipo totalmente mermado, Collar se echó el equipo a la espalda y su actuación fue tildada de legendaria. <i>El Niño</i> se salió, jugó por tres hombres y el Atlético se recuperó para ganar 3-1 en la prórroga. Vavá mostró también <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=tmuKgbMPAy8">su categoría</a> haciendo un doblete y Callejo, lesionado pero que se había quedado en el campo, como era habitual en la época, marcó <i>el gol del cojo</i>, que sería el que finalmente se tornaría decisivo.</p>
<p style="text-align: justify">Los cuartos de final llevaron al Atlético a Alemania. El Schalke 04 se suponía un rival durísimo, pero el conjunto colchonero dio buena cuenta de ellos en el Bernabéu –una vez más- por 3-0 y, aunque un gol a los 10 segundos en el Kampfbahn, aguantó sin problemas y selló el pase a semis donde esperaba un Madrid que venía de aplastar <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=F3RhzVTGO-Q">al Wiener SC</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Reconoce Di Stefano en su autobiografía que, junto a la eliminatoria contra el Partizan en la primera Copa de Europa y la final de la Tercera contra el Milan, ese enfrentamiento contra el Atlético fue el más difícil de todo el ciclo. El partido de ida en el Bernabéu <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=WSfDnY1Wefg">vio como Chuzo</a> ponía por delante a los visitantes, aunque Rial empató inmediatamente. En un partido muy igualado, fue la efectividad en los penaltis lo que decidió: Vavá falló ante Rogelio Domínguez, el espigado portero argentino, y Puskás no lo hizo ante el ágil Pazos. El primer asalto era para los campeones de Europa.</p>
<p style="text-align: justify">En el Metropolitano se jugó un partido de pierna dura, arbitrado por el famoso Mr. Leafe, en el que Puskás estuvo ausente –su lugar fue ocupado por Mateos-, al igual que Mendonça. Un gol de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=dGUGxv9nzco">Enrique Collar, una vez más, fue decisivo</a>. Como también lo fue Pazos, autor de una gran parada ante Kopa, que hubiera supuesto la clasificación blanca. Había que ir al desempate, que se jugaría en Zaragoza y a donde se desplazaron millares de madrileños. Bajo la dirección del no menos famoso Mr. Ellis, y con los equipos de gala en ambos bandos, se jugó un emocionantísimo partido en el que un Collar pletórico empató con rapidez el gol de Di Stefano. Puskás, de vuelta al equipo, volvió a ser capital, marcando con un disparo cruzado ¡con la derecha! el gol que llevaba al Madrid a su cuarta final. Para el Atlético quedaba el consuelo de una buena actuación y la sensación de que había equipo para competir en Europa.</p>
<blockquote><p>Los años 60 vieron como el Atlético saboreaba las mieles nacionales y europeas.  </p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Efectivamente, el liderazgo de Collar, la inventiva de Mendonça y la aparición de otros jugadores como Adelardo o Luis mantuvieron al Atlético en una posición de privilegio durante toda la década. Dos Ligas, dos Copas del Generalísimo y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iw-a2aedl_I">una Recopa</a> –más otra final- son buena muestra de ello. En la temporada 66-67, los colchoneros volvían a la Copa de Europa, en un escenario ya conocido: compartían competición con el Real Madrid, vigente campeón. Como en la última ocasión. Pero esta vez lo hacían ya en su flamante estadio a la ribera del Manzanares. Se eliminó bien al Malmoe, pero la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1CLH0r6RBro">sorprendente Vojvodina</a>, eliminó al Atlético tras remontar un 2-0 adverso en el desempate. Adelardo y Collar habían marcado antes del minuto seis, pero un inspiradísimo Silvester Takac –que luego haría fortuna en el Standard de Lieja de Raymond Goethals-, dio la victoria al cuadro yugoslavo.</p>
<p style="text-align: justify">Habría que esperar poco para la siguiente experiencia, sólo hasta la 70-71. El Atleti regresaba y lo hacía con un quinteto atacante de lujo, el formado por Ufarte, Luís Aragonés, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2010/04/aristocracia-en-rojo-y-blanco-jose-eulogio-garate/">Eulogio Gárate</a>, Irureta y Alberto. Rebosaba clase en ataque y poderío físico en defensa, una combinación que siempre había dado buenos resultados a los rojiblancos. Precisamente Luis y Gárate fueron los protagonistas de la primera eliminatoria de la Copa de Europa ante el Austria de Viena. Un tanto cada uno en el 2-0 del Calderón y otro por cabeza en el 1-2 del Prater. En esta eliminatoria también destaca el que será uno de los líberos más destacados del panorama europeo durante los 70, Eddie Krieger. </p>
<p style="text-align: justify">Tras los austríacos el sorteo deparó una bomba: el Cagliari italiano. Los sorprendentes campeones de la Serie A, que contaban en sus filas con un contigente de internacionales italianos de calidad como Albertosi, Cera, Gori o Domenghini, pero que, sobre todo, tenían <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=jOr0cwUjqPE">a Gigi Riva</a>, uno de los mejores y más temidos goleadores de Europa. Aún así, el entrenador italiano Scopigno se ponía la piel de cordero. <i>«El Atlético vale por dos Saint Etienne»</i>, en referencia al rival francés al que habían eliminado en la anterior ronda. Scopigno, viejo zorro, sabía de la experiencia que atesoraban los Calleja, Adelardo, Luís o Ufarte, a pesar de que en Europa no tuviesen un gran nombre. En el Sant’Elia Riva y Gori <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=apVBme7Q0zs">subieron el 2-0</a> justo antes del descanso, y sólo un gol de Luis a falta de 10 minutos salvó los muebles del Atleti. Para la vuelta, la suerte se alió con los rojiblancos. Riva, en un estado de forma excepcional, se lesionó jugando con Italia ante Austria, y no pudo estar en el Calderón. Sin <i>«Rombo di tuono»</i>, el Cagliari sólo pudo asistir a uno de los mejores partidos de la historia del Atlético, y en concreto a <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/02/luis-aragones-impacto-trascendencia-historia-atletico-de-madrid-glorioso/">la exhibición de Luís Aragonés</a>, autor de los tres tantos de su equipo. A estas alturas de su carrera, Luis era un jugador que entendía el juego como pocos, bajaba hasta el medio del campo para dirigir el ataque de su equipo y conservaba una buena llegada a gol, lo que le reportó numerosos tantos.</p>
<p style="text-align: justify">Después de eliminar a los campeones italianos el nombre del Atlético empezó a sonar por Europa. Los siguientes en lidiar con ellos fueron los polacos del Legia de Varsovia. Si el Atlético era la sorpresa de este año –junto con el Panathinaikos-, el club del ejército polaco lo había sido en la edición anterior, donde había perdido en semifinales ante los eventuales<span class="pullquote_right">No sin sufrimiento, el Atlético se metió en su segunda semifinal tras eliminar al Legia</span> campeones, el Feyenoord. Seguían conservando la base del equipo, y ahí destacaban especialmente <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GTGkcakXEE0">Kazimierz Deyna</a> y Robert Gadocha, dos jugadores que serán decisivos en el crecimiento del fútbol polaco a lo largo de toda la década. El primero un centrocampista excepcional, con un rango de pase excelente, jerarquía y presencia en la zona ancha. El Overath polaco, pero con más llegada a gol. El segundo, un extremo fantasioso, no excesivamente rápido, pero muy habilidoso. Muy parecido a lo que sería Bruno Conti en los 80. Tras salir <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=yXMH40pSSxg">con una victoria</a> del Manzanares, merced a un gol de Adelardo, el Atlético se preparó para sufrir en la ratonera que era el estadio del Legia. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ryzkwdiSURU">Salcedo adelantó</a> pronto a los rojiblancos y parecía sentenciar la eliminatoria, pero los goles de Pieszko y Stachurski dieron gran emoción a los instantes finales. La epopeya colchonera continuaba. En el resto de eliminatorias, el Ajax daba buena cuenta del Celtic, el Panathinaikos daba la sorpresa en Goodison Park y eliminaba al Everton mientras que el Estrella Roja aplastaba al Carl Zeiss Jena en Belgrado. En este partido, Dzajic fue expulsado y sancionado con cuatro encuentros, con lo cual se perdería el resto de la competición. Era un golpe mortal para el Estrella Roja, que se estaba confirmando como uno de los mejores equipos de la competición. </p>
<p style="text-align: justify">Mientras los yugoslavos lidiaban con la UEFA pidiendo perdón para su estrella y veían como el Panathinaikos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pVT27dUuVW4">remontaba</a> un 4-1 adverso en la ida para colarse sorprendentemente en la final de Wembley, el Atlético bailaba con la más fea. Un grupo de peludos con patillas enormes y fútbol de otro siglo –futuro- se cernía sobre el continente y nadie parecía poder pararlos. Lo hizo el Atlético en la ida, merced a un buen planteamiento de Marcel Domingo y a un gol de Irureta. Cruyff estuvo tan discreto que hasta Rinus Michels lo cambió por Blankenburg para apuntalar el equipo. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YbBc78v5qGs">gol de Irureta</a> valía a ambos, al parecer.</p>
<p style="text-align: justify">En la vuelta no hubo caso. Lo que el Atlético sufrió en el Olímpico de Amsterdam fue una de las primeras serias exhibiciones <i>ajacied</i> en Europa. Incluso con un Cruyff muy discreto. El astro holandés sufrió un aparatoso corte en la oreja tras un choque con el portero Rodri y, básicamente, desapareció del campo. Aún así, Piet Keizer y Wim Suurbier tomaron las riendas del equipo y Johan Neeskens, jovencísimo, fue un ciclón. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=BhIF1PftAEs">El 3-0 reflejaba</a> el advenimiento de un nuevo fútbol. La diferencia entre el Fútbol Total y el Fútbol <i>Normal</i>. Algo que ni mucho menos debería avergonzar a nadie, a juzgar por lo que el Ajax hizo en Europa en los siguientes años.</p>
<blockquote><p>A veces la vida da una última oportunidad. Y eso sucedió a muchos jugadores del Atlético de Madrid.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Cuando parecía que varios de los veteranos colchoneros no volverían a saborear lo que era jugar en Copa de Europa, el Atlético lo volvió a hacer. Campeones de liga 72-73 de la mano de <i>«Mister Látigo»</i> Max Merkel y un último intento para los Adelardo y Luís.</p>
<p style="text-align: justify">El prestigioso técnico argentino Juan Carlos Lorenzo tomó el mando del equipo, y con la apertura al fichaje de jugadores extranjeros llegaron sus compatriotas Heredia y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=B2Ygwr0Wnvg">Ayala</a>. Un tractor y una bala que dejarán gran recuerdo en el Calderón. La liga española se internacionaliza, y llegan Cruyff, Netzer, Óscar Mas, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=dtX8CQ90360">Sotil</a>, Salif Keita… Es un período de renovación tras unos años oscuros en los que el nivel había decrecido.</p>
<p style="text-align: justify">El Atlético empieza la andadura europea contra el Galatasaray. Lo que debería haber sido una eliminatoria plácida se torna un infierno. Los turcos son una muralla infranqueable y se llevan un empate a cero del Calderón. Lo mismo sucede en Estambul, donde los locales parecen no tener ni la más mínima intención de atacar. Sólo en la prórroga, en un contraataque, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=W0r--D-LzSg">Salcedo consigue marcar</a> y dar el pase a los octavos de final. Se sufre, pero se pasa. Igual que el Bayern contra los suecos del Atvidaberg, el Liverpool contra los luxemburgueses del Jeunesse Desch o el Benfica ante Olympiakos. Los grandes sudan el pase y algunos ni lo logran como la Juve, que suma su enésimo fracaso en Europa tras ser eliminado por el Dinamo Dresde. Los subcampeones del año anterior están fuera. Además, y a pesar de quedar eliminado, Europa empieza a conocer el nombre de Gregorz Lato, el diabólico atacante polaco. Faltaba poco menos de un año para que nadie más lo olvidase.</p>
<p style="text-align: justify">Es noviembre del 73, y tras tres años de dominio tiránico, el CSKA de Sofía acaba con el Ajax, huérfano de Cruyff. Se despejan caminos para nuevos equipos. ¿Por qué no el Atleti? Los colchoneros exhiben en Bucarest <i>el ataque de los tres puñales</i>, con Ayala, Gárate y Becerra, pero sufren en el Calderon, donde el Dinamo marca por dos veces y sólo Capón y  <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=cvGt62-V-KM">Ayala –con un gran cabezazo-</a> salvan el desaguisado. Gárate juega excelentemente en esta eliminatoria, casi de falso 9, lanzando a sus veloces compañeros de ataque, arrastrando a sus marcadores y creado peligro constante. Pudo haber ganado el partido de vuelta para su equipo, pero su remate lo sacó el guardameta Raducanu.</p>
<p style="text-align: justify">Se había acostumbrado el Atlético a viajar al este de Europa y allí volvió para los cuartos de final. El Estrella Roja de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=cFHVYYSWWb0">Dragan Dzajic</a> se había cargado al Liverpool y se presentaba como gran outsider de la competición. Sin embargo el Atlético hizo un partido muy práctico en Belgrado. Luis Aragonés adelantó a los colchoneros a los diez minutos de la primera parte y eso calmó los ánimos en el estadio. El jugador rojiblanco aprovechó un pase de Adelardo para batir por bajo al guardameta Petrovic. El Estrella Roja se vino arriba, especialmente tras el descanso, y el Atlético tuvo que emplearse a fondo para contener sus ataques. Finalmente, los de Juan Carlos Lorenzo se hicieron con los mandos del encuentro y Gárate conectó un espectacular cabezazo en plancha que puso el definitivo 0-2 en el marcador. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=M6O9oFe_A-o"><i>«ingeniero del área»</i></a>, como a lo largo de toda la competición, fue decisivo y su mejor fútbol llegó en los momentos más oportunos para los madrileños. Para el Estrella Roja esta derrota supuso el final del camino de toda una generación. El club licenció a varios de sus mejores jugadores como Karasi, Jankovic y, sobre todo, Dzajic, que se irá a jugar a Europa occidental –Bastia-, por fin.</p>
<blockquote><p>A la tercera semifinal fue la vencida, aunque en la final sobraría un minuto.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Por tercera vez en la historia el Atleti pisaba las semis. Tenía que ser la buena, y el Toto Lorenzo sabía que habría que matarlos para quitarles la final. El rival era uno de los mejores equipos europeos de la última década, el Celtic de Glasgow, campeón, finalista y habitual de las últimas rondas en los últimos años, con una base de jugadores sólida y una mezcla de veteranos y jóvenes que los convertía en un equipo a tener en cuenta al inicio de cada campaña europea. David Hay y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=EetwFCFWTa4">Danny McGrain</a>, dos carrileros de élite mundial, Billy McNeill el legendario capitán y líbero, el diablo <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Bm6-pf5Fhtk">Jimmy Johnstone</a> en la banda derecha y el aguerrido Bobby Lennox en la izquierda, y la nueva perla, Kenny Dalglish, en el centro del ataque.</p>
<p style="text-align: justify">No es muy aventurado comparar esta eliminatoria con lo que puede ser la que nos van a deparar Atlético y Chelsea esta noche. La situación de ambos conjuntos es similar y, desde luego, dudamos que el nivel vaya a estar muy alejado. El partido de Celtic Park, un fortín en<span class="pullquote_right">El partido en Glasgow tuvo de todo: lesiones, peleas y polémica</span> Europa como lo es Stamford Bridge, pasó a la historia como un escándalo tremendo. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=47GTBqBlpXk">encuentro planteado</a> por Lorenzo fue a cara de perro. Un gol anulado a Dalglish provocó los primeros calentones y durante los 90 minutos el Atlético paró al Celtic de todas las formas posibles. Fueron expulsados Ayala, Panadero Díaz y Quique. Miguel Reina fue decisivo con varias paradas de mérito cuando el Celtic era capaz de completar ataques. Johnstone se tuvo que retirar lesionado y se formó un tumulto impresionante entre jugadores, auxiliares y policías. Los escoceses acusaron al árbitro rumano Babacan de permitir el juego violento y amenazan con recurrir a la UEFA. El partido tendrá una enorme repercusión en Europa y acarreará graves sanciones para el Atlético. Jock Stein declaró que el partido debería repetirse como se había hecho un par de años atrás el famoso Moenchengladbach &#8211; Inter del botellazo a Boninsegna. France Football metió presión a la UEFA con las sanciones publicando que <i>«de ellas depende el futuro de una competición que ha podido morir en Glasgow»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">En Madrid el partido se <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=oa38B14U76U">mantuvo igualado</a> durante la mayor parte del mismo, y sólo cuando Gárate –¿quién si no?- rompió la igualdad el Celtic se vino arriba, y eso lo aprovechó Adelardo para marcar a falta de cinco minutos y acabar con las esperanzas de los escoceses. ¡A la final!</p>
<p style="text-align: justify">Dos equipos novatos en esas lides se plantaron en Bruselas para el partido decisivo de la edición de 1974. Bayern y Atlético había sufrido tremendamente para durante la competición para llegar a esas instancias. Reina, Melo, Heredia, Eusebio, Capón, Adelardo, Luis Aragonés, Irureta, Salcedo, Ufarte y Gárate son los once colchoneros que se baten el cobre con sus homónimos alemanes.   Altísimo nivel, incluso físico, cuando la final se fue a la prórroga. Cuando el trencilla francés Loraux señaló una falta cerca del borde del área del Bayern en el minuto 114, Luis sabía que estaba en la posición ideal. Siempre había sido un lanzador excelente, y no falló. El gol más importante de su vida, seguramente. Un gol que dejaba al Atlético a un paso de la gloria. Una gloria que no llegaría y que deja la historia del Atlético y la Copa de Europa aún abierta. Tan abierta como estaba esa final <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=bcwTmfsbW58">cuando Schwarzenbeck</a> recibió la pelota en aquel minuto 120 en una noche en la capital de Europa.</p>
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		<title>«La historia del fútbol»: episodio 49</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Apr 2013 01:40:03 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[n un Wembley repleto con más de 90.000 espectadores, el Ajax de Rinus Michels y Johan Cruyff comenzaba su leyenda europea al derrotar al Panathinaikos de Grecia por dos goles a cero. El cuadro holandés regresaba a una final de la Copa de Europa después de ser arrollado dos años antes por el AC Milan [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>n un Wembley repleto con más de 90.000 espectadores, el Ajax de Rinus Michels y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/mejores-futbolistas-historia-del-futbol/">Johan Cruyff</a> comenzaba su leyenda europea al derrotar al Panathinaikos de Grecia por dos goles a cero. El cuadro holandés regresaba a una final<span id="more-61836"></span> de la Copa de Europa después de ser arrollado dos años antes por el AC Milan en el Santiago Bernabéu. Con más experiencias, los de Johan Cruyff no se dejaron sorprender y los tantos de Van Dijk y Arie Haan fueron suficientes para levantar el primero de los tres títulos consecutivos que iban a conseguir al inicio de la década de los setenta.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="http://www.youtube.com/embed/dgJWmsIItGU" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p style="text-align: justify">43 participantes comenzaron aquella edición de la extinta Recopa, cifra record por aquel entonces. En el Parken Stadion de Copenhage se enfrentaron el Parma italiano, vigente campeón del torneo y el Arsenal de Inglaterra, entrenado por <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/problemas-defensa-arsenal-wenger/">George Graham</a>. El partido se resolvió gracias a una magnífica volea con la zurda desde fuera del área del número nueve inglés, Alan Smith. El Parma, dirigido por Nevio Scala y con grandes jugadores como Gianfranco Zola, Faustino Asprilla o Roberto Sensini, no pudo lograr la igualada en los 70 minutos restantes. El Arsenal se hacía con la primera Recopa de su historia.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="http://www.youtube.com/embed/UQDULgLXwBs" frameborder="0" allowfullscreen></iframe><br />
&#8211;<br />
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