<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Cagliari Calcio</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/cagliari-calcio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>¿Quién es exactamente Massimiliano Allegri?</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2017/04/massimiliano-allegri-carrera-estilo-filosofia-milan-juventus-entrenador/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2017/04/massimiliano-allegri-carrera-estilo-filosofia-milan-juventus-entrenador/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Apr 2017 02:00:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[AC Milan]]></category>
		<category><![CDATA[Antonio Conte]]></category>
		<category><![CDATA[Arturo Vidal]]></category>
		<category><![CDATA[Cagliari Calcio]]></category>
		<category><![CDATA[Champions League 2017]]></category>
		<category><![CDATA[Giovanni Galeone]]></category>
		<category><![CDATA[Juventus FC]]></category>
		<category><![CDATA[Marchisio]]></category>
		<category><![CDATA[Massimiliano Allegri]]></category>
		<category><![CDATA[Paulo Dybala]]></category>
		<category><![CDATA[Pirlo]]></category>
		<category><![CDATA[Robinho]]></category>
		<category><![CDATA[Tévez]]></category>
		<category><![CDATA[Zlatan Ibrahimovic]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=228814</guid>
		<description><![CDATA[«Quería ser director de la escuela, no estudiante. Era tan malo que dejé los estudios con 16 años, y es algo de lo que me arrepiento. [&#8230;] No era un buen alumno, pero con mis padres siempre fui honesto, mientras los demás hacían pellas yo simplemente les decía: hoy no voy a clase». La claridad [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>«Quería ser director de la escuela, no estudiante. Era tan malo que dejé los estudios con 16 años, y es algo de lo que me arrepiento. [&#8230;] No era un buen alumno, pero con mis padres siempre fui honesto, mientras los demás<span id="more-228814"></span> hacían pellas yo simplemente les decía: hoy no voy a clase»</i>. La claridad con la que Massimiliano Allegri despachaba un tema tan traumático como era el de <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/12/06/actualidad/1449392434_155718.html">su desapego con los estudios</a> viene a resumir de forma bastante precisa su forma de entender la vida. Nacido en Livorno, marcado por Livorno y orgulloso de Livorno, el ahora técnico de la Juventus no responde ni mucho menos al perfil de entrenador moderno que ha llegado a la máxima élite sin ningún tipo de atajo por su pasado como futbolista, que en su caso fue tan extenso como modesto. Allegri es un tipo al que le gusta pasar desapercibido. No tiene un gran carisma, no tiene grandes anécdotas. Y tampoco es un técnico dado al estrés por su cargo, a la obsesión. <i>«No puedo permanecer 24 horas tratando de buscar una solución, tengo que esperar a la inspiración. La mayoría de las cosas suceden cuando no las pienso: como cuando de noche cambio la alineación que había decidido, por ejemplo. La realidad es que se vive a partir de las sensaciones»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">cuenta</a>. Así que, entonces, ¿quién es exactamente Massimiliano Allegri?</p>
<h3>Giovanni Galeone, la razón de su estilo</h3>
<p style="text-align: justify">Massimiliano Allegri (2014): <i>“Pasé siete años con él, incluso tres meses en Udinese como asistente. Mi forma de ver el fútbol ahora es su mérito. Galeone era muy imaginativo, tenían conceptos innovadores”</i>.</p>
<p style="text-align: justify">El joven Allegri era centrocampista y quería ser una estrella del <a target="_blank" href ="http://static2.blog.corriereobjects.it/wfprwpc/giornalistinelpallone/wp-content/blogs.dir/18/files/2013/08/livorno2.jpg?v=1375567841">AS Livorno</a>, el equipo de su ciudad al que soñaba con llevar a lo más alto del fútbol italiano. Pero éste no es uno de esos sueños cumplidos que le dan sentido a la carrera de un futbolista, sino más bien al contrario. A Max le costaría incluso asentarse en Serie A, algo que haría sobre todo con el Pescara y con el Cagliari tras dar muchísimas vueltas por prácticamente todas las divisiones del Calcio. Sin embargo, de cara a lo que nos ocupa, que no es otra cosa que profundizar en su yo-entrenador, ambas experiencias serían a la postre suficientes.</p>
<p style="text-align: justify">Porque en Pescara, allá por 1991, Massimiliano Allegri cruzó su destino con el de Giovanni Galeone, uno de esos entrenadores que al final tienen más impacto que reconocimiento. El considerado profeta del <a target="_blank" href ="http://www.sportreview.it/calcio/storie-di-calcio/pensiero-giovanni-galeone"><i>«calcio champagne»</i></a> era un ferviente defensor del fútbol ofensivo, creía en el 4-3-3 como el módulo táctico perfecto para despertar la imaginación de sus jugadores y, además, junto a Arrigo Sacchi fue el primer técnico en pasar a defender en zona. Galeone era un innovador. Y pronto, también un maestro. <i>«Era el entrenador de Pescara y el equipo ya estaba hecho, pero la dirección deportiva contrató a un tipo que realmente no conocía. Después de tres días estaba claro: era un gran jugador y un muchacho muy respetuoso. Salió de puntillas la primera vez y al poco ya era el líder del vestuario. [&#8230;] Hemos recorrido un largo camino juntos. Siete años como mi jugador, dos promociones y tantos buenos recuerdos&#8230; Me siguió por Italia porque cada vez que cambié de equipo él siempre fue mi primera opción. Sabía que podía confiar en sus cualidades técnicas y humanas. De hecho, Allegri jamás me defraudó»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.sportreview.it/calcio/storie-di-calcio/pensiero-giovanni-galeone">contaba</a>.</p>
<blockquote><p>Orden en defensa, imaginación en ataque. Pero siempre facilitando el trabajo a los jugadores.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">De esta experiencia como futbolista, que incluso se alargaría durante unos meses como asistente en Udinese, Allegri sacó las bases para construir la que sería su filosofía como entrenador. El gusto por jugar con tres centrocampistas es quizás la muestra más evidente, pero el vínculo con Galeone va más allá. Es más profundo. Y esto se puede comprobar sobre todo en la concepción que tiene Max de la función de un entrenador. La cuestión parte de su <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">percepción del fútbol</a> en la actualidad: <i>«He tenido la fortuna de tener un maestro como Galeone, que tal vez no ha conseguido grandes resultados pero que a mí personalmente me ha enseñado los placeres del fútbol. [&#8230;] En Italia seguimos convocando jugadores en función del sistema de juego, pero en Alemania simplemente llaman a los mejores y luego ya ven cómo adaptar el sistema. La diferencia es ésta. El fútbol, al igual que el baloncesto, ha cambiado»</i>. Esto hace referencia en especial a uno de los condicionantes más obvios del fútbol contemporáneo: el conocimiento tan extremo que se tiene del rival. Como el propio técnico de Livorno atestigua, ya no hacen falta tres años para <i>«descifrar el 4-3-3 de Zeman»</i>, por poner un ejemplo. Todo va rapidísimo. Todos se conocen al detalle. Por eso, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">según Allegri</a>, al final quienes tienen la capacidad de sorprender al contrario no son los técnicos, sino los futbolistas: <i>«El error más grande que estamos cometiendo es sofocar la creatividad de los futbolistas. Sin la poesía, el fútbol se convierte en un juego de ordenador»</i>.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Entonces, ¿qué es lo que necesita un equipo de su entrenador?»</i>, le inquirió Emanuele Gamba, durante una <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">magnífica entrevista</a> para <i>«La Repubblica»</i>. La respuesta de Allegri fue muy interesante: <i>«Nos necesita para dar una organización, una identidad. Para establecer el orden defensivo, especialmente cuando se está atacando. No quiero menospreciar la importancia de los técnicos, pero nuestra tarea principal es facilitar a los jugadores. El fútbol se practica en un césped de 106&#215;68 en el que se corre con los pies, se juega con los pies y el balón muchas veces toma caminos extraños. ¿Cómo va solucionar estas condiciones un esquema?»</i>. Su pose, su carisma y sus equipos quizás transmitan lo contrario, pero Allegri es un profundo defensor de la libertad del futbolista. Esto no le convierte tampoco en un amante de los riesgos, Max no es Zeman ni tampoco Galeone, pero él entiende que su labor es facilitar que la creatividad del jugador tenga un impacto positivo y que, por supuesto, ésta esté arropada por el entramado colectivo. No cree en la importancia de los dibujos, en las posiciones fijas o en los modelos demasiados complejos. <i>«La simplificad es la máxima sofisticación»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.mrallegri.com/">dice a menudo</a>. Y entonces, sonríe.</p>
<h3>Cuatro años inesperados en Milan</h3>
<p style="text-align: justify">Silvio Berlusconi (2012): <i>“Los verdaderos aficionados milanistas se ven en los momentos de dificultad y espero que el equipo sea apoyado. Después de 26 años de caviar y champagne, se requiere paciencia»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Allegri llegó a Milan tras dos trabajos muy buenos en el Sassuolo (ascenso a la Serie B) y en el Cagliari (dos permanencias, una de ellas con un 8º puesto que le valió el premio al mejor entrenador del año), pero esto a priori parece harto insuficiente para dirigir a un club que tres años antes había ganado su séptima Champions. ¿Qué pasó entonces? ¿Cómo fue posible que uno de los clubes más importantes del momento se fijara en Allegri? Carlo Pizzigoni, periodista de <i>«Sky»</i> y <a target="_blank" href ="http://www.mondofutbol.com/"><i>«MondoFutbol»</i></a>, nos pone bajo la pista: <i>«todo comenzó con Giorgio Squinzi, que se fijó más en la persona que en el entrenador»</i>. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="https://it.wikipedia.org/wiki/Giorgio_Squinzi">Giorgio Squinzi</a> es el presidente del US Sassuolo, es uno de los hombres más ricos de Italia y, además, es hincha del Milan. Se desconoce exactamente el momento y el lugar en el que conoció a Allegri, pero el hecho es que se quedó prendado de él hasta el punto de quererlo primero como técnico de su Sassuolo y, más tarde, como entrenador de <i>su</i> Milan. Por medio, además, Massimiliano Allegri también había resultado una muy apuesta acertada del presidente del Cagliari, <a target="_blank" href ="https://it.wikipedia.org/wiki/Massimo_Cellino">Massimo Cellino</a>, que además de tener fama de ser uno de los presidentes con más olfato para el fútbol tenía una relación bastante estrecha con la tercera persona clave en esta historia, Adriano Galliani. Con Berlusconi más preocupado por otras cuestiones y tras la opción fallida de Leonardo, que era el preferido de Silvio, Galliani tomó de forma definitiva las riendas del Milan. Y éste, tras las buenas referencias que le daban Squinzi y Cellino, decidió entregarle el banquillo del gran AC Milan a Allegri, un técnico que tres años antes, justo en el momento en el que Carlo Ancelotti levantaba la Champions, apenas coleccionaba tres experiencias muy pobres y modestas con el AC Aglianese (26% victorias), el Ars et Labor (32%) y el US Grosseto (21%).</p>
<blockquote><p>Allegri retrasó el proceso degenerativo del gran AC Milan de Berlusconi.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En todo caso, en 2010 el Milan tampoco era exactamente el gran Milan de Silvio Berlusconi. Del once que batió al Liverpool FC en Atenas apenas quedaban Nesta (34 años), Jankulowski (33 años), Pirlo (31), Gattuso (32), Ambrosini (33), Seedorf (34) e Inzaghi (37), y lo peor es que no habría relevo alguno&#8230;</p>
<p style="text-align: justify">Pero esto no se sabría hasta un par de años más tarde. Porque en 2010, además de los retazos de aquel Milan campeón, Massimiliano Allegri tenía a su disposición el pasado de Ronaldinho, el presente de Thiago Silva y el futuro de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/12/actuacion-alexandre-pato-contra-sporting-guijon/">Alexandre Pato</a>, a lo que encima había que sumar los fichajes de Cassano (con 28 años), Robinho (con 26) e Ibrahimovic (con 28). Es decir, el Milan no tenía equipo para ganar la Champions League en ese preciso instante, pero mientras trabajaba en pos de ello sí que disponía de más talento que el resto de equipos en Italia -sobre todo tras la marcha de Mourinho a Madrid-. De hecho, esto quedó muy patente el primer año, cuando el Milan rompió la gran hegemonía del Inter conquistando la Serie A con cierta solvencia. Allegri, que había comenzado dibujando un 4-3-3 para tratar de reanimar a Ronaldinho, colocándole por tanto en la posición donde había sido el mejor del mundo, tuvo que cambiar a un 4-3-1-2 tras la nula respuesta del brasileño. Con este dibujo, sacó lo mejor de sus mejores futbolistas a partir de la receta que él defendía: la libertad. Colocó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=LsKFoa546V8">a Robinho</a> tras Zlatan y Pato, y los tres se mostraron absolutamente dominantes en el Calcio. Poco importaba que Andrea Pirlo se hubiera pasado medio año lesionado y que, como consecuencia, el centro del campo estuviese conformado por tres tipos tan poco creativos como Gattuso, Van Bommel y Mathieu Flamini.</p>
<p style="text-align: justify">Aunque el Milan cayó demasiado pronto en Champions ante el Tottenham, lo cierto es que en el día a día demostró ser un buen equipo. Estaba bien construido, bien potenciado y bien dirigido. Había sido un buen comienzo. Pero pronto se comenzó a torcer todo. Y tuvo un detonante muy claro: la marcha de Andrea Pirlo. <i>«El adiós de Pirlo fue una decisión de Andrea y del club. Si la Juve no hubiera ganado el Scudetto no me molestarían tanto con esta historia”</i>, <a target="_blank" href ="http://elfutbolesnuestro2.blogspot.com.es/2012/06/entrevista-massimiliano-allegri-en-un.html#.WOIojBLyhLA">ha explicado</a> una y otra vez Allegri. <i>“Yo no me he cargado a nadie, ni mucho menos a Pirlo. Irse a otro sitio con otras motivaciones es bueno. Fue muy bravo Conte al modificar lo que eran sus ideas iniciales y a poner a Pirlo en la posición que más le gusta”</i>, respondía de nuevo. Su versión siempre ha sido respaldada por todas las partes. No es que no quisiera a Andrea Pirlo, sino que simplemente, tras un primer año con muchos problemas físicos, no le veía como el mediocentro. En <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/"><i>«Pienso, luego juego»</i></a>, Pirlo cuenta así lo que le dijo Galliani: <i>«Andrea, nuestro entrenador reconoce que si te quedas no jugarás delante de la defensa. Él tiene en mente un papel diferente para ti; en el centro del campo, pero a la izquierda”</i>. Y esto fue el detonante de su marcha a Turín. Allí la Juventus le ofrecía tres años, pero sobre todo le daba la dirección del equipo. Le daba la oportunidad de seguir siendo Andrea Pirlo. <i>«En el fondo del mar un pez puede respirar. Si lo pones justo debajo de la superficie, saldrá adelante aunque no será lo mismo”</i>, escribía en su biografía. </p>
<p style="text-align: justify">Y el resto, como se suele decir, es historia. La Juventus recuperó el dominio del Calcio, el Milan quedó segundo a 4 puntos y, definitivamente, en el verano de 2012 Allegri se quedó sin caviar ni champagne.</p>
<blockquote><p>Al Milan (2012-2014) no le quedaba más que el recuerdo. Y aun así Allegri logró competir.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Pirlo estaba liderando a la Juve. Ronaldinho y Cassano no habían ofrecido nada de nada. Thiago Silva y Zlatan se iban al Paris. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/12/robinho-genio-exito-fracaso-futbol/">Robinho nunca llegaría a explotar del todo</a>. Pato veía como su carrera se frustraba en la enfermería. Y las apuestas del club, Kevin Prince Boateng y Shaarawy, se iban a quedar extremadamente cortas. El contexto era muy desfavorable para Massimiliano Allegri. No es que no hubiera estrellas, es que la clase media parecía impropia de un equipo que, como mínimo, aspiraba a meterse año tras año en la Champions League. Sin embargo, curiosamente fue en este momento cuando la figura de Allegri más brilló. Además de convertirse en el líder del vestuario y de representar una figura fuerte de cara al mundo exterior, Max hizo bueno sus orígenes. Livorno no es una ciudad bonita. No tiene encanto, historia ni cultura. Para el de fuera, Livorno es una simple ciudad portuaria. En cambio, para el que es de allí, lo es todo. El sentimiento de pertenencia es altísimo, en parte porque ha sido en esas calles, en ese puerto, donde su personalidad se ha forjado de una forma más cruda, más natural. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/massimiliano-allegri/">Allegri</a> fue uno de esos niños que aprendió a vivir con lo poco que él mismo se ganaba. Que aprendió a no perder tiempo en lo que no tenía para prestar toda su atención en lo que sí podía manejar. </p>
<p style="text-align: justify">En base a este carácter, Massimiliano retrasó el proceso degenerativo del Milan dotándole de una competitividad muy particular que sobre todo se puso de manifiesto en los octavos de la Champions 2012/2013. Ya en la temporada anterior había ganado al Arsenal y le había complicado la vida al Barcelona de Pep, pero fue en aquella eliminatoria ante el Barça de Tito cuando los Pazzini, Mexes, Niang, El Shaarawy, Montolivo, Nocerino o Zapata (!!!) demostraron ese espíritu tan característico de su entrenador a pesar de sus obvias limitaciones. A partir de un repliegue bajo, de minimizar riesgos, de cuidar cada zona y de liberar las bandas, el equipo <i>rossonero</i>, plantado en un 4-2-3-1, puso contra las cuerdas a los culés <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/analisis-tactico-remontada-barcelona-milan-champions-4-0/">hasta que Leo Messi negó la mayor</a>. <i>«Cuando tienes jugadores como a Seedorf, Pirlo, Tevez, Nesta, Thiago Silva o Bonucci es en ellos en quienes hay que confiar. Cuando no tienes grandes campeones, como en mi tercer año en Milan, es importante que el equipo sí tenga un patrón de juego conocido»</i>, explicaba a posteriori. Aquel Milan de Allegri (2011-2014) no ganó ningún título y acabó su última Serie A en octava posición, en lo que sería el definitivo final de una etapa, pero en este tiempo su entrenador se hizo un nombre. Aprovechó lo poco que le quedaba, estiró el valor de su camiseta y demostró conocimiento en Europa ante el mejor. Y esto no pasó desapercibido para nadie.</p>
<p style="text-align: justify">
<h3>La ¿continuación? del proyecto de Conte</h3>
<p style="text-align: justify">Antonio Conte (2014): <i>«Uno no se puede sentar con diez euros a una mesa de un restaurante de cien»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Frustrado por la falta de refuerzos que le ayudaran a competir mejor en Europa, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/antonio-conte-imagen-juventus-epoca-triunfal/">Antonio Conte</a> dejó la Juventus en el verano de 2014 tras ganar su tercer Scudetto consecutivo. La sensación es que el técnico italiano había entendido que su proyecto corría un grandísimo riesgo de quedarse estancado, sino lo estaba ya. Que sin la llegada de jugadores diferenciales no había margen de crecimiento. Que sólo se podía perder. Sin embargo, el análisis objetivo muestra que hasta dicha fecha el proyecto de la Juve sólo había ido para arriba. La hipótesis de Conte tenía sentido, pero era eso: una mera hipótesis.</p>
<p style="text-align: justify">Por tanto, Allegri afrontaba un reto no demasiado común en la élite: recoger a un equipo campeón. Lo normal es que los entrenadores inicien proyectos, no que les tengan que dar continuidad. Y el de la Juve tenía que tener continuidad porque era dominante en Italia, porque todo formaba parte de un plan y porque, además, mantenía a los mismos jugadores, lo cual a fin de cuentas lo es todo. <i>«Llegar a un equipo como la Juventus y tratar de eliminar las certezas que tenían los jugadores que habían ganado tres campeonatos sería de persona poco inteligente. Y me considero una persona discretamente inteligente&#8230; Luego ya con el paso del tiempo y de las situaciones pasaría a mis ideas, pero siempre conservando lo que ya estaba construido»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">contaba el nuevo técnico <i>bianconero</i></a>. Sin problemas de ego ni intención de dejar su sello, Allegri se centró en coger a la Juventus en el punto en el que que lo había dejado Conte. De ahí que aquella Juve 14/15 comenzara con el consabido 5-3-2 en el que Pirlo, una vez se recuperó, era esta vez sí su regista. Ya en noviembre comenzaría a hacer suyo al equipo, cambiando la defensa de tres por la de cuatro para adecuar lo mejor que tenía al sistema, en este caso un 4-3-1-2 en el que Arturo Vidal jugaba por delante de Marchisio, Pirlo y Pogba. El éxito fue instantáneo. La Serie A ganada con 17 puntos de diferencia y la Champions competida hasta la última media hora de la mismísima final, en la cual incluso llegó a tener <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/analisis-tactico-final-berlin-barcelona-3-juventus-1-luis-suarez/"><i>«su momento»</i></a> ante el Barça de Luis Enrique y la MSN.</p>
<p style="text-align: justify">En únicamente 9 meses, Allegri le había quitado <i>sin pretenderlo</i> la razón a Antonio Conte y al 91% de la afición que, según una encuesta de <i>«Tuttosport»</i>, se mostraba contraria a su contratación. De pronto, todos creían en él. Uno de los más elogiosos fue Gianluca Vialli, quien comparaba su llegada con el éxito que había representado Capello tras Sacchi en Milan, en contraposición con lo que supuso Rafa Benítez tras Mourinho en el Inter. Pero seguramente las <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Marcello_Lippi">palabras más importantes</a> salieron de Marcello Lippi: <i>«Me he visto reflejado un poco en Allegri. Ha llegado a la Juventus más o menos a mi edad, tiene mi misma concrección y a la vez la voluntad de renovar la squadra. Ambos hemos puesto cierto punto de inteligencia a un ambiente donde se practicaba un fútbol con mucho balón, pero sin interrumpir las certezas. Entonces, partiendo de unas ideas diferentes, ha ido dando al equipo su propia identidad»</i>.</p>
<blockquote><p>La BBC no ha permanecido inalterable en la Juve, como sí sucedía con Conte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Esta intención de no eliminar lo que mejor funcionaba y tratar de hacer evolucionar al equipo se ha traducido en un constante tira y afloja con la defensa de tres. Porque es la BBC lo que une la era Conte con la de Allegri, de manera incluso más precisa que la figura de Pirlo o jugadores como Tévez, Vidal y Pogba, que ya no están. Porque fueron Bonucci, Barzagli y Chiellini los encargados de confirmar que uno se puede sentar con un billete de 10 euros en un restaurante de cien si sabe qué y cómo pedir. Pero, en realidad, la sensación es que Allegri siempre ha visto un futuro sin la BBC. <i>«La Juve tuvo un juego muy mecánico con Conte. Fue su fuerza porque en ese momento el equipo necesitaba certezas. Pero ahora es necesario agregar algo nuevo»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">argumentaba en su día</a>. Y esto parece pasar por la defensa de cuatro. De ahí que en la 14/15 acabara con el citado 4-3-1-2, que en la 15/16 probara el 4-3-3 y el 4-3-1-2, y que este año haya decidido apostar por el 4-2-3-1 a partir de enero. El 5-3-2 siempre es una opción a la que acudir en momentos muy, muy especiales, como sucedió el año pasado al inicio de la temporada o como pasó en las semis ante el Madrid, pero no es la idea principal de Allegri.</p>
<p style="text-align: justify">Sobre todo porque este dibujo complica lo que desea Allegri, que no es otra cosa que facilitar el juego a sus jugadores de ataque. Quizás de una forma más individual que colectiva, más por calidad que por cantidad, pero siempre con mucha libertad. <i>«A Conte le gustaba mucho jugar con los dos puntas muy pegados, no quería que se separaran tanto. Allegri te pide que tengas una posición fija pero sólo cuando defiendes. Su idea es que cuando ataque, uno tiene que estar cómodo para jugar cómo más le gusta»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/05/04/actualidad/1430751230_929355.html">explicaba Carlos Tévez</a>, seguramente el mejor futbolista de la Juve finalista de la Champions. <i>«Intento jugar entre líneas cuando tenemos más posesión. Esto es diferente a cuando jugaba para Conte, que tenía mucho más planeado y fijado todo. [&#8230;] Allegri nos da a entender que no vamos a tener una sola formación. Tenemos alternativas de calidad con las que poder cambiar durante el partido. [&#8230;] Creo que esta mayor imaginación nos vendrá mejor en Europa»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.football-italia.net/54899/%E2%80%98more-imagination-allegri%E2%80%99">contaba Claudio Marchisio</a> a los pocos meses.</p>
<p style="text-align: justify">Todo esto resuelta curioso, porque la Juventus de Allegri nunca ha destacado por su carácter ofensivo. Tampoco por cuidar el balón como lo hacía el equipo con Antonio Conte. En realidad, la gran certeza competitiva de la Juve ha sido su organización en campo propio, su lectura de los contrarios y la inteligencia para entender cada momento de las eliminatorias. En base a esto eliminó al Real Madrid, igualó bastante la final contra el Barcelona y fue superior en el Allianz ante el Bayern Munich, aunque finalmente cayera tras <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/03/analisis-tactico-bayern-munich-4-juventus-2-alvaro-morata-douglas-costa/">un movimiento muy impropio</a> del técnico italiano. Ésta es sin lugar a dudas la base sobre la que ha crecido su Juventus en Europa. La forma que tiene de no perder ya jamás con los rivales que son inferiores; la manera que encuentra de recortar la distancia con los que son superiores. Sin embargo, visto en perspectiva, no hay que olvidar que ha sido esta mayor libertad creativa de la que habla Allegri la que ha sacado lo mejor de Paul Pogba, Arturo Vidal, Carlos Tévez o Álvaro Morata, y al final fueron ellos los que consiguieron llevar a la <i>«Vecchia Signora»</i> donde Conte no había podido.</p>
<blockquote><p>Allegri ha ido consolidando a la Juventus dentro de la élite de la Champions League.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Preguntado <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/2014/12/17/news/allegri_cambio_la_juve_sotto_voce_non_togliete_poesia_al_calcio-103092582/">en 2014</a> por si cambiaría de sistema, Allegri contestó afirmativamente: <i>«Cierto, jugaremos con un 2-3-2-1-2&#8243;</i>. <i>«Pero&#8230; eso es un 5-3-2, míster»</i>, replicó el periodista. <i>«¿Por qué? ¿Qué es un 4-2-4? Un 4-4-2. Pero los entrenadores que dan números gustan muchísimo»</i>, concluyó el de Livorno esbozando su característica sonrisa. Lo de ésta mueca en particular resulta muy significativo. Si los ojos son el espejo del alma, en el caso de Massimiliano Allegri ésta parece esconderse tras su sonrisa. Ni abierta ni cerrada y enseñando una dentadura imperfecta, el resto de músculos de su cara no parecen acompañarla con ninguna coherencia. Hay algo extraño en ella. Algo enigmático. Extraño. Allegri es un tipo que parece no saber sonreír, pero que no por ello deja de hacerlo en ningún momento. </p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: right">Foto: Valerio Pennicino/Getty Images</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2017/04/massimiliano-allegri-carrera-estilo-filosofia-milan-juventus-entrenador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>25</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El momento de Claudio Ranieri</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 May 2016 02:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[ACF Fiorentina]]></category>
		<category><![CDATA[AS Mónaco]]></category>
		<category><![CDATA[AS Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Cagliari Calcio]]></category>
		<category><![CDATA[Chelsea FC]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio López]]></category>
		<category><![CDATA[Claudio Ranieri]]></category>
		<category><![CDATA[Gabriel Batistuta]]></category>
		<category><![CDATA[Grecia]]></category>
		<category><![CDATA[Hasselbaink]]></category>
		<category><![CDATA[Inter de Milán]]></category>
		<category><![CDATA[Jamie Vardy]]></category>
		<category><![CDATA[Juventus FC]]></category>
		<category><![CDATA[Leicester City]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Parma FC]]></category>
		<category><![CDATA[Riyad Mahrez]]></category>
		<category><![CDATA[SSC Nápoles]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>
		<category><![CDATA[Zola]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=207547</guid>
		<description><![CDATA[Hay algo que no encaja en la historia del Leicester City, y ese algo se llama Claudio Ranieri. No es una cuestión ya de narrativa, sino de pura y simple verosimilitud. Es decir, que un modesto equipo de la Premier League con una plantilla conformada por jugadores que nadie más quería tener sorprenda a todos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Hay algo que no encaja en la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/archivo-articulos-leicester-city-premier-league-2016/">historia del Leicester City</a>, y ese algo se llama Claudio Ranieri. No es una cuestión ya de narrativa, sino de pura y simple verosimilitud. Es decir, que un modesto equipo de la Premier League con una plantilla<span id="more-207547"></span> conformada por jugadores que nadie más quería tener sorprenda a todos y termine ganando el campeonato es algo que puede entrar dentro de nuestra comprensión. Es poco probable, desde luego, pero tiene sentido. Es coherente, aunque sea desde el punto de vista de la ficción estadounidense, que nos ha hecho interiorizar como propio el sueño americano <a target="_blank" href ="http://3.bp.blogspot.com/-3FGlVvHzeMM/Vdt1AlJ_XdI/AAAAAAAAIWI/CIV_jHHbjEM/s1600/102513-celebs-best-basketball-movies-hoosiers-still.jpg.custom1200x675x20.jpg">del <i>underdog</i></a>. Pero que todo este cuento sea protagonizado por un entrenador como Claudio Ranieri no hay quien se lo crea. Parece una imposición. No cuadra. Aleja al espectador de la historia. No le lleva a empatizar. </p>
<p style="text-align: justify">El italiano es un entrenador con 30 años de carrera que no ha ganado prácticamente nada, pero que sí que había estado en muchos grandes equipos. Además, desarrollaba un fútbol no demasiado estético, lo que le convertía <i>«en uno más»</i>. No era como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/analisis-evolucion-roma-de-zdenek-zeman/">Zdeněk Zeman</a>. No era uno de esos técnicos bohemios que han hecho carrera en equipos de segunda o tercera fila intentando acabar con ciertos tabúes al proponer un fútbol mucho más dado a la lírica, las palomitas y los milagros. Un personaje así sí que encajaba con el sueño del Leicester. Sí que hacía su historia posible. Sí que nos la hubiéramos creído sin verla. ¿Pero Claudio Ranieri? ¿De sus 30 años de carrera qué nos podía hacer pensar que iba a ser el gran protagonista de una de las historias más bonitas del fútbol moderno? ¿Por qué Claudio Ranieri?</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">A Ranieri nunca le había llamado la atención eso de ser un entrenador</span>Son muchas los días que nos hemos pasado reflexionando acerca de esta cuestión, intentando encontrar los caminos que le habían conducido <i>hasta Roma</i> y los sucesos que le habían preparado para poder vivir una situación así. Pero hasta que no se le da la vuelta a dicha pregunta, es imposible tratar de comprender qué pinta el italiano en esta historia. Así que, allá vamos: ¿Y por qué no Claudio Ranieri? En una entrevista publicada <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">en la Panenka #49</a>, el técnico italiano daba una respuesta que lo resume todo: <i>“Por mi carácter no me conformo nunca, y si miro atrás me digo: has logrado mucho, pero no has llegado nunca en el momento justo”</i>. Absolutamente toda su carrera se desarrolla a partir de esta paradoja que él mismo plantea. Pero&#8230; ¿es posible acaso lograr tanto y no haber llegado nunca en el momento justo? ¿Hasta qué punto esto es cierto? ¿Cuánto de excusa y cuánto de realidad hay? Lo cierto es que para llegar a la élite como entrenador sí que llegó en el momento justo y dio con el tipo indicado. Mismamente, cuando era un chaval jugaba como interior o, sobre todo, como delantero. Y no lo hacía mal. Simplemente tenía un problema: no marcaba goles. Por ello, Luciano Tessari le propuso situarle como defensa, tanto de central como de lateral, y de esta manera el joven Claudio pudo completar una larga carrera como futbolista. No fue demasiado exitosa, pero fue. Además, al final de la misma tuvo la fortuna de coincidir con <a target="_blank" href ="https://it.wikipedia.org/wiki/Gianni_Di_Marzio">Gianni di Marzio</a> en la US Catanzaro y en el Catania, lo cual propició su paso a los banquillos. Ranieri no se veía allí. Nunca había pensado en ello, nunca había tenido mucho interés. Pero Gianni le convenció, le consiguió su primer trabajo y le hizo entrenador.</p>
<blockquote><p>La carrera de Claudio Ranieri en los banquillos comenzó desde lo más bajo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Ranieri no ha sido un técnico ganador, pero su balance es positivo</span>Son muchos <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/unai-emery-carrera-como-entrenador-pasado-futbolista-metodo-filosofia-almeria-valencia-sevilla/">los futbolistas que en los últimos años</a>  de su carrera van orientando su futuro hacia los banquillos, ya sea formándose para ello o incluso cambiando su visión del fútbol, pero este no fue su caso. Sin embargo, no resulta demasiado aventurado afirmar que rápidamente cambió de parecer. Los siguientes treinta años así lo atestiguan. No obstante, el romano lleva tres décadas sentándose en los banquillos de forma prácticamente ininterrumpida (únicamente paró entre 2005 y 2007), conformando así una de las trayectorias más dilatadas del fútbol contemporáneo. Gracias a este hecho, tenemos la posibilidad de hacer una valoración general sin perdernos en los altos y bajos que todo profesional del fútbol tiene. Así pues, antes de los detalles, vayamos a lo global: Ranieri ha entrenado a Vigor Lamezia, Campania Puteolana, Cagliari, Nápoles, Fiorentina, Valencia, Atlético de Madrid, Chelsea, Parma, Juventus, Roma, Inter, Mónaco y Grecia. Simplificando, ha dirigido a 14 equipos, de los cuales 10 de ellos han sido campeones de liga y otros 11 tienen títulos continentales. Su palmarés particular, en cambio, no arroja tantos éxitos: apenas un par de Copas, una Supercoppa de Italia y otra de Europa, a la cual se había llegado por mérito de otro entrenador. Pero una vez apuntado esto, hay que recordar la frase de Claudio: <i>«has logrado mucho, pero no has llegado nunca en el momento justo”</i>. Y ciertamente, cuando uno hace un repaso en profundidad, en primer lugar se da cuenta que la mayoría de trabajos de Ranieri se han saldado con una nota que bien podría oscilar entre el aprobado alto y el notable bajo. Como repasa Paco López en su <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html">maravilloso texto</a> en <i>«El Español»</i>, normalmente dejó a sus equipos bastante mejor de lo que se los había encontrado. Acumuló ascensos, resolvió problemas y continuó proyectos, pero al final ninguno tocó metal de verdad. ¿Por qué? ¿Nunca llegó en el momento justo?</p>
<p style="text-align: justify">Evidentemente hay de todo, pero por lo general Claudio Ranieri tiene razón. Comencemos desde el principio. El técnico italiano, de por entonces 34 años, inició su carrera en una de las categorías más bajas del Calcio, el Campeonato Interregional, con un Vigor Lamezia en el que únicamente duraría tres meses. Allí su debut en los banquillos estaba siendo positivo, es más, tenía al equipo líder, pero todo lo que rodeaba al club no convencía nada a Ranieri, que no dudó en abandonar cuando entendió que <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/"><i>«ciertos personajes»</i></a> volvían a estar demasiado cerca. Un poco más duradero sería su paso por el Campania Puteolana, club que estaba en la Serie C1 y que descendería a la Serie C2 después de que Claudio llegara, le echaran y volviera. Este no fue un buen año. El equipo ganó pocos partidos, pero curiosamente uno de ellos le valdría la primera gran oportunidad como técnico: el 1-0 ante el Cagliari. El club <i>rossoblu</i>, campeón de Italia en 1970, había bajado hasta la Serie C1, en parte por los numerosos problemas económicos que sufría. Sin embargo, pese a esto, era <i>«la Juventus de esta liga»</i>. Debía ascender el primer año de forma holgada, pero no lo hizo. En parte por su derrota ante Ranieri en Pozzuoli, que no fue una cualquiera. El día comenzó con el Cagliari entrenando sobre la única parte de hierba que tenía el campo del Puteolana, y por eso el concejal de deportes le preguntó a Claudio sí quería que lo echasen de ahí, pues estaban estropeando la poca hierba que había. <a target="_blank" href ="http://www.blogcagliaricalcio1920.net/notizie/curiosita/1057/claudio-ranieri--ecco-come-diventai-allenatore-del-cagliari">Pero Ranieri se negó</a>: <i>“No, no, déjalos. Se están durmiendo y no se dan cuenta. Ahora calientan ahí, pero luego deberán jugar en arcilla y así no saben jugar”</i>. Y así fue. El Puteolana ganó 1-0, y el presidente del Cagliari, Antonio Orrù, que había escuchado por accidente dicha conversación, apuntó el nombre del joven técnico de los locales en su memoria <i>«por si todo fallaba»</i>. Y como después todo falló, tanto el ascenso como la tarea de convencer a un entrenador más reputado, Orrù telefoneó al recién descendido Ranieri.</p>
<blockquote><p>Su ascenso a la élite del fútbol italiano fue meteórico, pese a no ganar casi nada.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Esta afortunada anécdota fue toda una bendición tanto para el Cagliari como para Claudio. <i>“Como entrenador florecí en Cagliari”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/sport/calcio/esteri/2016/05/09/news/calcio_ranieri_con_leicester_impresa_piu_bella_ma_non_dimentico_cagliari_-139438456/">suele decir</a>. Allí pasó tres temporadas en las que no pararía de acumular buenas noticias: el primer año ascendió como primero a la Serie B y ganó la Coppa Italia Serie C1, en su segundo curso logró el ansiado ascenso a la Serie A y, finalmente, el último año consolidó al Cagliari en la máxima categoría, salvando al equipo con una formidable segunda vuelta tras haber sumado sólo 9 puntos en la primera. La clave del éxito este último año fue dar lugar al talento de Enzo Francescoli, pero la premisa táctica que englobó su etapa fue la solidez defensiva: de hecho, en sus dos primeras temporadas encajó sólo 43 goles en 72 partidos. Claudio, sin lugar a dudas, era un técnico defensivista.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Su estancia en Nápoles fue muy de más a menos</span>Su buen trabajo con los <i>rossoblu</i> despertó la atención del SSC Nápoles en 1991, club que había salido campeón de Italia dos temporadas antes y de la UEFA hacía tres. En su escalada a la élite, fichar por el Napoles sonaba primero a confirmación total y, después, a oportunidad de oro. Para que nos hagamos una idea, el Nápoles para Ranieri vino a ser el Valencia para <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/05/unai-emery-carrera-como-entrenador-pasado-futbolista-metodo-filosofia-almeria-valencia-sevilla/">Unai Emery</a>, después de que éste pasara pasara por Lorca y Almería. Sin embargo, el asterisco que figuraba en su contrato era mayúsculo: este sería el primer año sin Diego Armando Maradona. Y esto iba más allá de lo puramente futbolístico, lo cual evidentemente era ya tan importante como que su marcha alejaba al club de los títulos. Su pérdida tenía un impacto todavía mayor. Nápoles sin Maradona eras los Bulls sin Jordan, París sin la Torre Eiffel y Argentina sin la pelota ni Gardel. Así lo <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">explicaba el propio Ranieri</a>: <i>«La sombra de Maradona era alargadísima. En ese intento por atenuar el dolor popular -un dolor casi físico, que se podía respirar, advertir, tocar- Gianfranco Zola fue francamente extraordinario»</i>. Lo cierto es que el técnico iba a tener a buenos jugadores a sus órdenes (Blanc, Careca o el propio Zola), pero sin <i>«El Diego»</i> en el equipo todo podía pasar. Era adentrarse en lo desconocido. No se sabía ni que objetivos marcar ni que exigir. Pero fueran cuales fueran estos, parece lógico pensar que la 4ª plaza y su consiguiente clasificación a la UEFA el primer año fue un excelente trabajo. El segundo no fue tan bueno (11º en Serie A, Cuartos en Coppa y 1/16 en UEFA), pero volvería a ganar otro partido clave para él: en su debut en Europa, Ranieri le endosó una manita al Valencia en Mestalla.</p>
<p style="text-align: justify">Pero antes de dar el salto a España, Ranieri iba a pasar cuatro temporadas en Florencia dirigiendo a una Fiorentina recién descendida a la Serie B. Era la primera vez desde 1939 que el club <i>viola</i> vivía esta situación, así que ni que decir tiene lo enrarecido y demencial del contexto que rodeaba al equipo cuando Claudio llegó. No era el mejor momento, otra vez, pero es que normalmente cuando un técnico asume un equipo es porque el anterior no lo ha dejado donde debería, así que tampoco esta situación era demasiado extraña. Además, la Fiorentina aquel año mantendría a Stefan Effenberg como capitán, conservaría a <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=AO26JMeKey0">Gabriel Omar Batistuta como delantero centro</a> y firmaría a un joven Francesco Toldo para la portería. Era un buen equipo. Y Ranieri lo devolvió pronto a la Serie A, tras encajar únicamente 19 goles en 38 partidos, una media propia del Atlético de Madrid de Simeone. Después, en los tres siguientes cursos, lo consolidaría en la parte media-alta de la Serie A, consiguiendo un 10º, un 4º y un 9º puesto, amen de ganar la Coppa Italia 1996 y la Supercoppa 1997 a lomos de <i>«Batigol»</i>. En cambio, pese a estos triunfos, la opinión que tienen técnico y afición de esta etapa difiere mucho. Ranieri habla de estos años como uno de los mejores trabajos de su carrera, pero cuando en 2012 se rumoreó su regreso, los hinchas cantaron en el estadio aquello de <i>«Non lo vogliamo, Ranieri non lo vogliamo»</i>, que ni necesita traducción. A partir de su éxito en Inglaterra, muchos fans <a target="_blank" href ="http://www.fiorentina.it/it/news/articolo.54.46553/dal-ranieri-non-lo-vogliamo-al-king-of-england.html">han decidido revaluar</a> todo lo que sucedió. ¿Se equivocaron? ¿Infravaloraron su necesario trabajo viendo cómo luego ningún técnico lo hizo mucho mejor? Quien sabe, pero lo cierto es que la afición le despidió sin derramar lágrima alguna.</p>
<blockquote><p>Tras varios buenos trabajos pero únicamente dos títulos, Ranieri dio el salto a Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>«Les presento al señor Rinaldi»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2016/05/02/internacional/1462224828_328943.html ">exclamó</a> Francisco Roig. El apellido de Claudio parecía lo de menos, porque tampoco es que en España fuera aún demasiado conocido. Lo importante es que <i>«Rinaldi»</i> sonaba tan italiano como <i>«Ranieri»</i>, pues su nacionalidad había sido el principal motivo de su contratación. En septiembre de 1997, lo que el Valencia parecía demandar era un <i>«sargento de hierro»</i> que <i>«enderezase al vestuario»</i>. Ya saben, el ciclo de todos los clubes y sus entornos: mano izquierda, mano derecha, mano izquierda, mano derecha&#8230; Y Claudio Ranieri representaba eso, sobre todo teniendo en cuenta que venía para sustituir a Jorge Valdano. <i>«Era muy italiano en sus formas. Quería organización y contras. El club había hecho una plantilla para Valdano y él llegó para sacar resultados»</i>, explicaba Luis Milla. La fórmula no sonaba muy bien; venía a ser como encargar a un vegano hacer la compra en un asador. Pero funcionó. En las siguientes dos temporadas, el Valencia fue creciendo sin necesidad de mirar atrás. Después serían Héctor Cúper y Rafa Benítez quienes convertirían al Valencia en uno de los mejores equipos de Europa, pero Claudio Ranieri había sentado antes la base futbolística, competitiva y emocional de aquel vestuario. <i>«Nos convirtió en ganadores. Trabajaba mucho el aspecto psicológico»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2016/05/02/internacional/1462224828_328943.html ">reconocía Miroslav Djukic</a>. Así, los ches pasaron del 9º puesto del primer año al 4º del segundo, que además culminó con el triunfo en la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid por 3-0.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Su etapa en el Atlético no iba a poder salir bien</span>Aquella final propiciaría miles de halagos para el <i>«Piojo»</i> López, se cree que <a target="_blank" href ="http://epoca1.valenciaplaza.com/ver/134402/cual-fue-el-gol-realmente-increible-de-mendieta-que-inspiro-a-los-planetas.html">una canción para Mendieta</a> y, por supuesto, un nuevo contrato laboral para Ranieri. Tras sufrir semejante derrota, Jesús Gil creyó encontrar al técnico definitivo. <i>«Este sí que no puede salir mal»</i>, debió pensar mientras llamaba a la radio para anunciar que Radomir Antic ya era historia. Pero sí salió mal. Y, ciertamente, no podía haber salido de otra manera. Más allá de la delicada situación institucional que rodeaba al club colchonero, que sería intervenido judicialmente, se encontraba el hecho de que era más normal ver una temporada con tres entrenadores diferentes que acabar con el que la había empezado. Paciencia no había. Proyecto, tampoco. De ahí que a Claudio Ranieri, un técnico de repliegue bajo y contragolpe casi nunca negociado, se le diera una plantilla que no encajaba con él. Había mucho joven emergente (Solari, Paunovic, Valerón, Baraja, Roberto&#8230;), los defensas no casaban con su sistema (Ayala y Gamarra eran muy bajitos para un repliegue) y, además, los más veteranos nunca creyeron en él. La situación fue insostenible desde las primeras fechas. Si duró 26 partidos fue porque el club, en ese momento, estaba a otras cosas. Y claro, al final,  <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VD7YT3gaqw0">el infierno</a>.</p>
<blockquote><p>En Stamford Bridge hizo un gran trabajo&#8230; Pero se tuvo que ir cuando mejor pintaban las cosas allí.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>«Nunca he tenido problemas en dar rienda suelta a la fantasía. He entrenado a Zola, pero también a Totti, Rui Costa, Del Piero o Francescoli. Con esos campeones siempre me he encontrado muy cómodo. Y creo que ellos pueden decir lo mismo. [&#8230;] Siempre he intentando alumbrar una organización que integrase la fantasía dentro del equilibrio, el golpe de genialidad dentro del espíritu de equipo, la iniciativa individual en el trabajo colectivo. Se trata de un todo, en el que hay que tener presente un asunto fundamental»</i>, explicaba en <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">Panenka</a>. Traduciendo: la fantasía debía estar integrada y controlada. Ésta ha sido una constante durante toda su carrera, y a mediados de los 2000 ya era de sobra conocido su gusto futbolístico por aficionados, jugadores y clubes. Sin embargo, hubo un día donde lo negoció.</p>
<p style="text-align: justify">Semifinales Champions League 2003/2004: AS Monaco &#8211; Chelsea FC. Y más exactamente: partido de ida, minuto 62, marcador 1-1 y los monegascos con 10. Entonces, en ese preciso momento, Claudio Ranieri decidió retirar a Mario Melchiot (lateral) para meter a Jimmy Floyd Hasselbaink (delantero) junto a Hernán Crespo. <i>«Oh fuck, Claudio, why? Why?»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.skysports.com/football/news/11712/9912591/new-leicester-manager-claudio-ranieris-best-quotes 
">se maldijo posteriormente</a>. Y tenía motivos para ello. El Mónaco, en inferioridad, aprovechó la <i>«licencia»</i> del italiano para meter dos goles, dejar la eliminatoria encarrilada y terminar de confirmar el presentimiento de Román Abramóvich, que creía que Ranieri no era el técnico indicado para dar el siguiente paso. Y esto lo fue todo. Claudio había llegado al Chelsea el año 2000, cuando el conjunto londinense era uno más en la Premier. Poco a poco, con un crecimiento constante, fue asentándose en la parte alta: 6º, 6º y 4º. Y en junio 2003, al principio de su cuarto año, el club cambió de dueño. Y de historia, de ritmo y objetivos. De todo. Ranieri era por entonces muy querido y valorado por Stamford Bridge, lo cual se ha vuelto a recordar recientemente, pero la nueva dirección nunca le vio con buenos ojos. Era lógico. Tras 15 años en la profesión, Ranieri había ganado lo justo. Y Abramóvich quería a los mejores tanto en el campo como en el banquillo. De ahí que, conforme avanzó la temporada, pese a que el Chelsea de Ranieri seguía en Champions e iba segundo en Premier, los rumores se disparaban. Su continuidad estaba en el aire. Se dudaba de él. Las preguntas seguían. ¿Era el indicado? ¿El Chelsea iba a poder ganar con él? ¿Era un técnico ganador? Ahogado por la presión, Claudio Ranieri trató de responder a todas estas preguntas un 20 de abril en el Stade Louis II, y el fútbol le explicó hasta por dos veces que ni él era <i>«the special one»</i> ni éste iba a ser su momento. </p>
<blockquote><p>La suma de Semifinales Champions más Valencia 2004 dolió. Por eso se pasó dos años fuera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Cuando uno tiene unas convicciones tan firmes, decide negociarlas y el trato sale tan sumamente mal, el mundo se tambalea por completo y para siempre. Y las consecuencias no se hicieron esperar. En primer lugar, su regreso en 2004 a Valencia no pudo salir peor. Pese a la Supercopa de Europa ganada, el italiano recuerda aquel momento como <a target="_blank" href ="http://www.levante-emv.com/valencia-cf/2016/05/09/ranieri-segunda-etapa-valencia-peor/1415396.html"><i>«el peor de su carrera»</i></a> sin ningún tipo de dudas. Quizás por esto Claudio decidió parar por primera vez en su carrera. Fue un descanso leve, de apenas dos años, pero que éste se produjera y que, tras el mismo, decidiera regresar a Italia dice mucho de su situación.</p>
<p style="text-align: justify">Primero estuvo en Parma, después en la Juve, más tarde en Roma y, por último, en el Inter de Milan. Ya por entonces cargaba con el cartel que parece que define su carrera: <i>«soluciono problemas»</i>, pero nada más. A Ranieri se le veía como un mero y necesario intermediario. Un entrenador que podía hacer un trabajo útil, como cuando salvó al Parma del descenso, pero que no estaba capacitado para dar el siguiente paso. De ahí que llegara a la Juventus y el Inter en dos momentos tan complejos como poco gratificantes. En Turín desembarcó tras regresar a la Serie A y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/05/proyecto-nueva-juventus-reformulacion-club-estadio-conte-pirlo-modelo-juego/">antes de que Andrea Agnelli</a> cambiara el club, y en Milan le tocó ser el tercero de los muchos y breves sucesores que tuvo José Mourinho. <i>“En la última parte de su carrera en Italia ha entrenado a equipos grandes que estaban en pleno proceso de reconstrucción, como la Juventus por ejemplo. Pero siempre ha sido muy criticado por los hinchas. De todas formas, es que aquella Juve no era esta Juventus ”</i>, nos cuenta nuestro amigo <a target="_blank" href ="https://twitter.com/pizzigo">Carlo Pizzigoni</a>, periodista de SKY Italia, antes de detenerse con su etapa en el Inter: <i>“La directiva de Inter de Milan ha sido siempre bastante floja. Aquí se valora más el trabajo de un técnico que no ejerce solamente de técnico&#8230; Es decir, se necesita a alguien como Simeone en el Atlético. O como aquí son Mancini y, sobre todo, José Mourinho. Pero Ranieri no tiene este carácter. […] Él llegó, puso su clásico 4-4-2 y continuó el campeonato sin infamia y sin elogios, la mediocridad ranieriana&#8230;”</i>. En general, tampoco se puede decir que su trabajo fuera malo, más allá del complicado reto que representaba aquel Inter y que no pudo superar. Además de salvar al Parma, logró un subcampeonato con la Juve y otro con la Roma. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">De Mónaco a Grecia, y de allí a su posible final</span>En realidad es que era lo de siempre. Un aprobado, pero jamás un sobresaliente. Un trabajo necesario, pero nunca un momento señalado. Exactamente lo mismo que le sucedió en Mónaco, donde primero ayudó a ascender al equipo y luego le colocó segundo de la Ligue 1 tras el poderoso Paris Saint-Germain, pero a la hora de la verdad, al igual que hizo Abramóvich, el presidente del club monegasco quiso apostar por un prometedor técnico portugués. Nadie puede culpar ni a Abramóvich ni al propio Rybolóvlev de tomar dichas decisiones, pues además <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/jose-mourinho-y-batman-parecidos-heroes/">José Mourinho</a> y Leonardo Jardim confirmaron que erróneas no eran, pero no cuesta nada empatizar en este punto con Claudio Ranieri. Sólo hay que pararse a pensarlo. Si llegaba a un buen equipo era porque éste estaba en problemas. Si iniciaba un proyecto y lo hacía con relativo éxito, cuando tocaba dar el siguiente paso se buscaba a otro tipo de técnico. Y si se equivocaba, el desastre era mayúsculo. Como con el Atlético de Madrid, como con Grecia. <i>«Entrenar a una selección era una vieja aspiración mía. Tal vez debería haber reflexionado mejor, esperar, valorar más a fondo ventajas y desventajas de una aventura sin red de seguridad. Ahí fallé»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.panenka.org/miradas/entrevistas/claudio-ranieri-nunca-he-llegado-en-el-momento-justo/">comenta decepcionado</a>. Ranieri había decidido firmar por una Grecia que acaba de despedir, definitivamente, a su mejor generación de la historia, y además lo hacía en medio de una gravísima crisis que lleva lastrando desde hace tiempo las ligas y el fútbol base del país. Y sucedió lo peor que podía suceder. Sin Karagounis ni Katsouranis y preguntándose qué demonios hacía allí, Claudio Ranieri cayó ante Islas Feroes. Y pareció su final.</p>
<blockquote><p><i>“Mi carrera dio igual después de esos cuatro partidos con Grecia. Mi pedigrí se fue. Me convertí en cuatro partidos. ¿Cómo puede ser posible? Les entrené quince días partidos en cuatro ocasiones. Para mí la reputación no es importante. Soy un hombre honesto. Me gusta mi trabajo, pongo mucha pasión y doy todo mi corazón. Por eso, no me importa si soy ‘bueno o no’, un ‘entrenador viejo o joven’, eso son palabras. Lo importante está en el campo”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html 
">explicaba muy recientemente</a> Claudio Ranieri.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“Claudio Ranieri? Really?”</i>, <a target="_blank" href ="https://twitter.com/garylineker/status/620629826303598592">twitteo</a> Gary Lineker al conocer que el nuevo entrenador de su Leicester City iba a ser Ranieri. Ahora ya es costumbre recordarle dicha frase al comentarista inglés, pero&#8230; ¿quién pensaba lo contrario? ¿Quién se podía imaginar lo que ha sucedido? ¿Quién entiende lo qué ha ocurrido? Hace tan sólo doce meses, Claudio Ranieri parecía haber iniciado esa etapa de tumbos, idas y venidas tan habitual en los técnicos italianos. Incluso se entendía como algo lógico e irremediable.</p>
<p style="text-align: justify">Entonces, ¿por qué ha pasado lo que ha pasado? No hay respuestas. Lo cierto es que Claudio Ranieri tenía razón con aquello de que <i>«nunca había llegado en el momento justo»</i>. El Nápoles tras Maradona, el Valencia pre-explosión, el (pen)último Atleti de Gil, el Chelsea antes de Abramóvich, la Juventus antes de Agnelli, el Inter después de Mourinho&#8230; Son demasiados ejemplos como para contradecirle. Pero en realidad es que los momentos, los contextos, también los hacen buenos los entrenadores. Son ellos los encargados de construir su propia historia, de involucrar al vestuario, el club y el entorno en la misma dinámica. ¿<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/archivo-articulos-leicester-city-premier-league-2016/">O acaso el Leicester City era el momento justo</a>? No, no lo era. El equipo venía de completar un buen final de temporada y ciertos jugadores tenían un potencial muy superior a su rendimiento pasado, eso está ahí, pero lo que ha pasado va más allá de lo que podían apuntar estos indicios. Y esto es mérito de Claudio Ranieri, porque su gestión del grupo ha sido magnífica. El tema de las pizzas, la identificación con el vestuario, el viaje a Dubai, sus mensajes en rueda de prensa&#8230; Ranieri hizo todo lo posible para que el triunfo final fuera una posibilidad más. Es cierto que su fórmula táctica sí que encontró en esta paupérrima Premier League 2015/2016 el momento justo, pero sólo con pizarra esto no hubiera sido posible. De ninguna manera. Por eso, actualmente, pese a que siga siendo el mismo entrenador con el mismo curriculum, el nombre de Claudio Ranieri no suena igual. Recordaba Paco López en su <a target="_blank" href ="http://www.elespanol.com/deportes/futbol/20160502/121738032_0.html">acertado texto</a> cómo el italiano es admirador de Rudyard Kipling, en especial de esa estrofa que coloca a la victoria y la derrota en el mismo lugar, en el de los impostores. Y es cierto. Y tiene razón. Y por eso Claudio Ranieri no debía encajar en esta historia. Y por eso finalmente encajó.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/decalogo-momentos-premier-league-leicester-city"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/leicester/01.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/importancia-jamie-vardy-titulo-leicester-ranieri"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/leicester/03.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/historia-carrera-trayectoria-claudio-ranieri-entrenador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>22</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
