No es una locura pensar que el París Saint-Germain es el equipo más en forma del continente. Estando de acuerdo en que no juega en un gran campeonato, sus constantes vitales desprenden una salud envidiable. Del estado de forma del Arsenal, el Atlético de Madrid o del aura imbatible de Pep y sus chicos se oye mucho y se habla con razón. La difusión viaja por un canal más ancho del que lo hace -o puede hacer- el conjunto francés, el cual cuenta con una de las mejores plantillas del mundo. Pero ello no limita la valoración de un equipo que está produciendo minutos de fútbol apellidados con cualquier calificativo que se nos ocurra desde el muy bien hacia delante.
Desde hace tiempo es de sobra conocido el nivel físico e intimidatorio de un plantel que mezcla envergadura, velocidad, elasticidad, resistencia, músculo y gracilidad entre todos sus componentes. Aúnan calidad física y defensiva en cualquier parcela del campo, de ahí que la analogía se preste a ello: si la Copa de Europa es ese mundo paralelo donde compiten los mejores –Monstruópolis-, el Paris Saint Germain es la fábrica de sustos más imponente del panorama actual.
Alex está cuajando una enorme temporada. ¿Le relegará Blanc?
Lo más destacable de todo ello es que, por un lado, lo entrena Laurent Blanc –o preside la fábrica; Le President le apodan-, que con una mano maestra ha conseguido, como en la película, que un equipo intimidante y peludo sea apto para todos los públicos, y por el otro, lo haya conseguido sin que su pareja de centrales, sus particulares James ‘Sulley’ Sullivan y Mike Wasowski, apenas hayan compartido minutos sobre el Parque de los Príncipes.
Laurent tendrá que elegir hoyThiago Silva y Marquinhos, corpachón y menudo –aquí la analogía con Wasowski patina un tanto; el pobre Mike asusta poco-, pueden coincidir esta noche en su compromiso ante Olympiacos, curiosamente último rival al que enfrentaron juntos, el pasado 17 de septiembre (1-4). En la rueda de prensa previa al choque, Blanc ha afirmado que para que Alex, Thiago y Marquinhos jueguen juntos tendría que cambiar el sistema. Una declaración que suena muy retórica, saliendo del paso acerca de una decisión que no tiene escapatoria a través de un dibujo de tres centrales: su 4-3-3 es inamovible y triunfador.
Thiago y Marquinhos pueden conformar una pareja imponente
Las características de Thiago Silva las conocemos al dedillo: probablemente sea el mejor central del momento. Las de Marquinhos son diferentes pero perfectamente compatibles. El ex de la Roma deja la referencia atacante a su compañero y se ocupa de los espacios amplios y de la espalda de Maxwell; aportando ambos centrales una salida de balón de enorme categoría y una competitividad extra. El caso es que Blanc ha encontrado en Alex una figura experta, de mucha credibilidad y carente de fisuras alevosas para acompañar a Motta en el muro defensivo que queda por delante de Sirigu.
Con menos techo que sus compatriotas, el ex-Chelsea está rindiendo, pero según avance la temporada harán falta más trucos para asustar a los más valientes. La salida de Mamadou Sakho se entendió por la confianza que Laurent tiene en la fiabilidad que le aporta Alex como tercer central, pero una vez ensamblado el medio campo, con la definitiva entrada en la rotación de un centrocampista de culto como Adrien Rabiot, la adaptación al sistema de un renovado Van der Wiel o la compatibilidad entre Motta-Verrati, la dupla de centrales se sabe con un listón mayor en su rendimiento. Dar ese salto y pasar esa barrera puede hacer del Paris Saint Germain un equipo que a todos deje sin hipo.






Lucho 27 noviembre, 2013
Gran temporada de Alex a punto de disputarle el titularato a Marquinhos, igual Matuidi aunque hay jugadores que no tienen la chispa de antes como Pastore o Ménez, por momentos muy apáticos, Jallet ha perdido ante Van der Wiel, y Lucas todavía no termina de asentarse, por momentos me parece ver un supercrack por momentos también creo que estoy sólo ante una ilusión, me resulta raro el brasileño, tiene regate, gol, se asocia, pero hay partidos en los que no gravita ¡nada!
Thiago Motta también mantiene el protagonismo, es importantísimo en el esquema, y vital para Italia, no entiendo por qué no fue titular ante España en la final de la Euro, era el jugador indicado para intentar “jugar” ante la mejor España de todos los tiempos.