La tradición institucional, sociocultural y futbolística ha constatado que la Sociedad Deportiva Eibar es un club diferente. Pero más allá del romanticismo que pueda despertar este hecho, lo cierto es que ser diferente no es fácil; ni siquiera cuando este camino, el de actuar acorde a tu génesis, es el único que puede desembocar en el éxito.
Antes, en los años de los campos embarrados en los que era más fácil controlar un balón con el pecho que con los pies, el Eibar edificaba una ventaja competitiva a partir de lo que era Ipurúa. Se fichaban jugadores fuertes, altos y robustos. Se construía un equipo claro, compacto, con roles definidos, a poder ser a partir del 4-4-2, que aprovachase las dimensiones del campo y el estado del césped. Y, finalmente, se aprovechaba una particularidad que era inevitable, pero que debía ser trabajada para ser una ventaja.
¿En base a qué patrones firma jugadores el Eibar?
Ahora el escenario es muy diferente. Estamos en la era de la globalización, donde todo tiende a ser cada vez más homogéneo y las particularidades ya no representan ninguna ventaja táctica. ¿Cómo se ha adaptado el Eibar? Manteniendo varios matices de su estilo, pero aprovechando los ángulos ciegos de este tiempo para hacerlo posible. Es decir, ahora que todo los equipos cuentan con un gran equipo de ojeadores, la dirección deportiva armera ha atacado varios nichos que le quedan sorprendentemente cerca: los jugadores que acaban de descender (Abraham, Adrián o Pedro León), los jugadores que vienen de no cumplir expectativas pero cuyo talento se ha demostrado con anterioridad (Lejeune, Gálvez o Del Moral) y, por encima de todo, los que vienen de destacar en Segunda (Saúl Berjón, Keko, Sergi Enrich, Kike García, Bastón…).
En lo que llevamos de mercado podemos comprobar esto casi punto por punto. No faltan los jugadores que vienen de no destacar en exceso en sus anteriores clubes (Yoel, Charles y José Ángel), los jóvenes talentos que aún no han explotado (Paulo Oliveira, Hervías o Joan Jordán) ni los futbolistas procedentes de la categoría de plata (Dmitrovic e Iván Alejo). ¿Pero, entonces, el Eibar firma por una mera cuestión de precio / calidad potencial? Evidentemente no. Hay mucho más, tal y como explica de forma extensa Fran Garagarza, actual director deportivo del Eibar, en una interesantísima entrevista.
«El mercado nacional es el que más controlado tenemos. ¿Dónde? Sobre todo, la Segunda División. Vamos a un perfil concreto de acuerdo a nuestro estilo de juego; queremos un Eibar de ritmo, alto, físico, con buenos niveles para las transiciones. Si vamos a viajar fuera nos planteamos: «¿Hacia dónde vamos a ir?» Pues planteamos Portugal, por ejemplo, porque nos parece asequible económicamente, por el idioma, que es algo que puede facilitar una adaptación rápida y se da un perfil de jugador que nos puede aportar. No vamos a Holanda, Rusia, República Checa o Suecia, por el idioma y la adaptación. Además, la exigencia competitiva en las ligas de esos países son diferentes al estilo de juego que queremos para el Eibar. Si saltamos a Sudamérica, Argentina es buen mercado, Uruguay es un buen mercado, por el idioma, la exigencia, el perfil del jugador, agresivo y aguerrido. Se ajustan más al estilo de juego del Eibar. Otra cosa es que los números sean desorbitados y no podamos, pero nosotros no vamos al mercado brasileño, por ejemplo. Brasil es un fútbol que no va con nuestro estilo. No vamos a Rusia por el idioma, porque suele ser un problema para adaptarse y rendir de inmediato. No vamos a Holanda, porque consideramos que la Eredivisie tiene jugadores ofensivos de nivel, pero se enfrentan a unas defensas muy vulnerables y el grado de dificultad que encuentran aquí es mucho mayor, por eso, lo normal es que no repita números. Por nuestra idea, la segunda división española es nuestro mayor vivero».
Hacer de la necesidad una virtud definitoria, eso es lo que ha hecho el Eibar. A partir de las obvias limitaciones económicas, que son tan evidentes como notables, el conjunto armero ha atacado ciertos mercados que no sólo le ofrecían talento a buen precio, sino que sobre todo le permitían fichar una calidad apropiada para el modelo del club. Y esto, a su vez, como normalmente le ha llevado a fichar futbolistas nacionales o que ya conocían La Liga, lo que también ha conllevado es una adaptación más rápida al club y a la ciudad.
Recientemente José Luis Mendilibar reveló las dudas que le había transmitido Garagarza cuando él había pedido la contratación de Pedro León. No encajaba con el perfil futbolístico, las métricas se quedaban cortas para el modelo, tampoco era el tipo de profesional que solía contratar el Eibar… Y funcionó. Vaya que sí funcionó. Pero aciertos como estos hay pocos. Muy pocos. La estabilidad de un club como la SD Eibar no puede depender del rendimiento de Pedro León, pero sí del de Abraham, Ramis, Saúl Berjón, Sergi Enrich, Keko Gontán o Bastón o, ahora, Iván Alejo, Charles, José Ángel o Yoel Rodríguez. Porque, al final, no son los jugadores, es el modelo.






plaentxi 22 julio, 2017
Magnífico post. Unos cuantos detalles más sobre la estructura de Scouting del Eibar para friquis de estos temas:
Responsable de Scouting de Primera y Segunda Division: Fran Garagarza.
Reponsable de Liga Argentina y Uruguaya: Mikel Martija
Reponsable de Liga Chilena y Colombiana: Alberto González
Estos dos solamente viajan a Sudamérica para realizar el último filtro del jugador (Como calienta, como se despide, entorno de relaciones personales, etc…)
Reponsable de Liga Portuguesa: Tomás Amaral (Ubicado en Portugal con dedicación 100% al Eibar)
Responsable Balkanes: Mate Bilic (Ubicado en Croacia aunque sigue también liga Serbia, Bosnia y de Montenegro. Dedicación 100% al Eibar)
Responsable de jugadores de habla hispana en Ligas Europeas: Lluis Codina
Reponsable Segunda B Grupo 1 y 2: Josu Guinea
Responsable Segunda B Grupo 3 y 4: Lluis Codina
Responsable de Tercera División: Ivan Marquez (Scouting para el filial)