Seis años después, el Sevilla estará en el bombo de octavos de final de la Liga de Campeones no sólo por méritos más que propios sino por mostrar rasgos compartidos por un equipo de dicho nivel. En su adaptación a una competición táctica y emocionalmente completamente diferente a todas, para la que se ha de estar especialmente preparado, los hombres de Jorge Sampaoli culminaron esta fase de grupos en su visita al Olympique de Lyon. Y los franceses completaron el mejor partido posible, el mejor que han hecho en la liguilla y que pueden ofrecer como colectivo. Simplemente se impuso una razón que en la mayoría de contextos termina por decantar la balanza: el Sevilla es mejor equipo.
El Olympique realizó un gran encuentro. lo intentó todo
Y en Lyon fue inferior, pero salió tan entero como casi siempre. Ver al Sevilla ser superado futbolísticamente rara vez viene acompañado de una confusión general. Sólo Messi los ha asustado. En todos los demás partidos en los que ha podido pasar a ser dominado en momentos concretos, los andaluces han sabido lo que tenían que hacer, lo que resumiendo se llama competitividad bajo presión. Sampaoli ha logrado presurizar su propuesta en la máxima competición, algo comprobado en muchas fases del encuentro de ayer, donde el Lyon descifró la defensa sevillista y dominó con claridad un escenario en el que, se debe subrayar, los de Génésio debían arriesgar de manera notable, como así fue.
El equipo galo consumó muy buenos tramos ofensivos con la pelota en su poder y los once sevillistas mirándoles de frente. Lo hizo mezclando el apoyo de un adelantado -Valbuena y Ghezzal- con la ruptura de uno más retrasado -Tolisso y Darder-, buscando superioridad y sorpresa entre las dos líneas de un Sevilla que salió en 4-4-2 con fortaleza en ambos costados: Escudero por delante de Mercado y Sarabia arropando a Mariano en el contrario. Por ello, el Olympique comenzó a filtrar pases por dentro, algunos errados, los que dieron con Vitolo contragolpeando y bordeando el gol, y otros más acertados, los que obligaron a su oponente a cerrarse y aceptar que la profundidad era local y que eso les otorgaba más poder para recuperar tras pérdida.
Sampaoli se sirvió de Ben Yedder para oxigenar su defensa
En la vuelta de Nasri, el Sevilla, que salió sin ‘9’, tenía en su plan la posibilidad de discutir la pelota y bajar el ritmo. Pero rara vez lo consiguió. Sin Vázquez ni Vietto para darle una línea más de pase a Samir, y con Sarabia, Vitolo y Escudero alrededor, algo más verticales y ofensivos, la posesión ‘made in Nasri’ no cuajó, también por la falta de ritmo del genio francés. Fue un nuevo cambio de Sampaoli (y de Lillo, quien daba las instrucciones ayer) el que permitió a su equipo hacer más discontinuo los acosos del Lyon. La entrada de Ben Yedder, fantástico en cada desmarque para estirar el campo hacia las bandas y la línea de fondo consumió valiosos minutos y un punto de energía a un Olympique que terminó acechando a Rico sin premio. El premio fue para el más europeo, el Sevilla Fútbol Club.
Foto: PHILLIPPE DESMAZES/AFP/Getty Images






hola1 8 diciembre, 2016
Que rival creen que beneficiaria mas al Sevilla en 8vos? Una serie vs Monaco, me parece brutal.