Hace tiempo que Koke se nos hizo mayor. Lejos queda ya la marcha del Atlético de Madrid de Diego Ribas, la misma que le permitió ganarse un puesto en el once de Diego Simeone, allá por 2012. Desde entonces Koke ha hecho muchas cosas importantes. Su pie derecho, por ejemplo, puso el centro que dio al Atleti su única Copa del Rey del presente siglo. Un año después, Koke tomó Stamford Bridge con una actuación de centrocampista grande. Eran unas semifinales de Copa de Europa y Jorge Resurrección las dominó con total jerarquía. En resumen, Koke es un futbolista ya consagrado. Una pieza fiable para las batallas más exigentes. Esas que, en los últimos años, casi siempre tienen que ver con un rival llamado FC Barcelona.
A su competitividad innata, el futbolista suma otra virtud fundamental: su polivalencia. Polivalencia extrema añadimos, pues Koke puede y ha jugado, literalmente, de todo: centrocampista por ambas bandas, mediocentro en cualquier perfil y altura, enganche… Los recientes duelos ante el Barcelona, los que nos ocuparán en este artículo, demuestran que Koke vale para casi cualquier cosa. Simeone elige.
Koke es una garantía defensiva y creativa allá donde juegue, pero su posición matiza bastantes cosas
Pese a las múltiples opciones que permite un jugador como Koke, la enorme calidad del Barcelona limita y simplifica la propuesta del Atlético. En otras palabras, el plan del Cholo lo conoce todo el mundo. Al menos en la forma. El 4-4-2 parece inamovible y necesario para combatir todo lo que expone el Barça de un costado al otro del campo. De Dani Alves a Messi, hasta llegar a Neymar y Alba, los de Luis Enrique exigen en los 65 metros de ancho del terreno de juego. Para las fases de agobio, Simeone dispone del 4-5-1 de repliegue bajo, comúnmente llamado cerrojazo o “todos atrás”. Sin embargo, esta versión ni mucho menos ha sido la constante ante el Barça en los momentos de igualdad numérica. El Atleti también ha presionado arriba. Dos maneras de defender que engarzan en cierto modo con los dos usos de Koke.
OPCIÓN 1. KOKE EN EL DOBLE PIVOTE
Koke es un pilar en conceptos de presión y pase final. Lo será allá donde juegue, así que el análisis se centrará en los diferentes matices según la zona que ocupe. En el último partido de Champions, el madrileño actuó como pivote izquierdo al lado de Gabi. Ahí se empareja con Rakitic, interior diestro del Barça, futbolista que suele entrar en contacto con la pelota después que Dani Alves, su par cuando ejerce de “extremo”. Esto de entrada es importante, ya que de esta manera, Koke “tarda más” en ser efectivo en la presión adelantada (porque el Barça sale mucho por fuera, usando a Dani) y el achique del Atleti se hace un ligeramente menos bueno. No muerde igual Carrasco que Koke, aunque el belga lo intente. Así pues, el Barça sale un pelín más fácil (solo un pelín, ojo) y el Atleti se mete más atrás. Eso sí, una vez se llega a campo propio, Koke se convierte en crack absoluto. Su mejora en este apartado con respecto a hace un par de años es enorme. Sin ir más lejos, es portentoso en las ayudas al sector contrario. Si por ejemplo, Iniesta o Neymar desbordan en la izquierda (asunto inevitable), Koke acude puntual al cierre (Foto de abajo a la izquierda). Da igual que lleguen en velocidad e inspirados; Koke tapa todo. Si el Atleti pasa a 4-5-1, esta virtud aumenta. Ahí, centrado y bien rodeadito, se vuelve capaz de interceptar hasta la pared más virtuosa (Foto de abajo a la derecha). Resumiendo: en bloque defensivo bajo y como pivote, Koke es una muralla.
Koke también será decisivo con la pelota. Como pivote creativo, su constancia en el juego es ideal para castigar que la MSN no siempre presiona. Simeone le sitúa en el perfil izquierdo para que se junte con Filipe Luis. Esto es clave. Brasileño y español forman la “zona de control” del Atleti, la sala de máquinas donde nacen las cadenas de pases de los colchoneros. Koke le sirve de apoyo a Filipe tanto para el pase atrás como moviéndose por delante para recibir (Foto de abajo a la izquierda). Para que esto suceda es indispensable que Koke sea pivote. Como extremo siguen juntándose pero de una manera distinta, como veremos luego. Por último, está el aspecto de la determinación. El pase final. Esto es simple: si Koke juega centrado, puede descolgarse (Foto) y meter pelotas filtradas con valor gol (Foto de abajo a la derecha). Su estado de forma en este apartado es apabullante. Llega dando miedo.
Por su nivel e inspiración individual, ahora mismo no existe un lugar donde Koke no vaya a rendir
OPCIÓN 2. KOKE EN LA BANDA
La presencia de Koke como “extremo” es una particularidad histórica del 4-4-2 del Cholo. Resurrección se aleja de las características típicas de un hombre de banda, pero encaja como guante en el entorno Simeone, también para encarar al Barcelona. Los argumentos que iremos dando parecen los contrarios a los ofrecidos en la “Opción 1”. Como volante exterior, Koke hace par con Alves, y como explicamos previamente, esto contribuye a que, por concentración y colocación, el Atleti muerda mejor arriba (Foto de abajo a la izquierda). Ya metido en su campo, Koke te garantiza la célebre defensa en banda rojiblanca, ideal para cuando Messi se deja caer por ese sector. Su despliegue dificulta la recepción de Leo (Foto de abajo a la derecha) y su regate a cualquier altura (Foto). Además, hay que añadir que, hoy por hoy, Koke supera por mucho a Dani Alves en temas de ritmo. Es complicado que Dani le desborde individualmente.
Por pura lógica, jugar más adelantado otorga a Koke mayores libertades en algunos lances. Por citar uno, su libertad para llegar al remate es superior. Puedes irte al área si por detrás quedan siete compañeros que te guardan la espalda. Como pivote debe ser mucho más selectivo en sus incursiones. No obstante, la manera en la que llega a posiciones decisivas (especialmente para el pase) es menos determinante. Insistimos en que el Barça obliga a Koke a replegar mucho, lo que hace que la zona de recuperación y posible envío de gol sea más en banda y retrasada (Foto de abajo a la izquierda). En cuanto a su matrimonio con Filipe Luis, éste se mantiene, si bien queda más limitado al tener que jugar mucho de espaldas. Con todo, Koke borda la protección del balón con un hombre encima (Foto de abajo a la derecha), lo que sirve de garantía al Atlético de cara a conservar la posesión.
El historial de Koke Resurrección está lleno de jugadas muy decisivas ante el Fútbol Club Barcelona
Todo esto –y alguna cosa más– supone Koke Resurrección a 13 de abril de 2016. Simeone sabe que con su número 6 no hay opción mala pero ¿cuál elegirá esta noche?














@aveblaugrana 13 abril, 2016
Considerando la excelsa ultima entrega de aventura original y est articulo en forma de previa al partidazo de mañana, me gustaria saber de la opinion de alguno de los integrantes de ecos con respecto a lo siguiente (y soy asiduo de conocer sus opiniones, que agradezco profundamente pues nos brindan verdaderas luces ante nuestras inquietudes)
En clave Barça y considerando las disferentes basculaciones del Atleti: si Messi se centra por necesidad, ¿no es acaso sensato brindarle la mayor cantidad de conexiones posibles enrededor y activar la profundidad de la banda derecha para ensanchar el campo (emulando la funcion de J.Alba por este sector) y facilitar consecuentemente dichas lineas de pase hacia el?
¿Es sensato un 4to delantero ordenado en un 4-2-3-1 para garantizar con su sacrificio defensivo un Alves mediocampista y un hexagono alrededor del 10 en la forma de Busquets, Iniesta, Neymar, Alves, Suarez y dicho 4to delantero? y, si es conveniente esto tacticamente, ¿quien seria el delantero/centrocampista que mejor se adapta a una profundizacion por derecha ademas de Rafinha y A.Vidal?
Gracias por el volumen de preciosos articulos, reseñas, programas tan ricos de futbol, son fantasticos y no me canso de deciroslo.