Zinedine Zidane la ha echado mucho de menos. Hasta ahora, en el proceso de construcción de su particular Real Madrid, el francés se ha encontrado con que demasiado a menudo a la BBC le faltaban letras. Cuando recibió el encargo de hacer funcionar de nuevo al equipo, el camino que emprendió para lograrlo fue distinto al que se había venido siguiendo, pero en él, tanto Bale, Benzema como Cristiano Ronaldo volverían a tener un papel crucial. No sólo porque los tres pertenezcan, por calidad, a un muy selecto grupo de futbolistas, sino porque además cuando coinciden y su juego armoniza le cambian la cara al equipo. Lo hacen mejor. Por suerte para el técnico galo vuelve a estar completa y puede construir a partir de ella.
Sólo habían coincidido con Zidane en otros dos partidos.
Ante las bajas, Emery presentó un XI curiosoAnoche, ante el Sevilla, demostró desde muy pronto de lo que es capaz y refrescó la memoria acerca de su importancia nuclear en el proyecto blanco. Su impacto en el juego de ataque y por extensión en el relato del partido se sintió desde el pitido inicial, en cuanto a amplitud, altura, movilidad y temple, haciendo aparentemente inútil la idea defensiva que pudiera tener pensada Unai para contrarrestar el caudal ofensivo madridista. El once del de Fuenterrabía, muy poblado de futbolistas más dados a la defensa que a la claridad ofensiva, contenía dobles laterales en ambos lados del esquema y a Vicente Iborra, por delante del doble pivote, como acompañante del delantero centro. Elemento de refuerzo para la medular y opción en el juego directo, lo cierto es que en un inicio pareció que, para defender, el valenciano se situaba prácticamente en línea con Gameiro apretando así una salida de balón madridista que últimamente viene siendo uno de sus momentos del juego más conflictivos para los de Zidane.
Pero ni la presión resultó especialmente efectiva ni se mantuvo durante demasiados minutos, debido a que la BBC le estaba dando al Real Madrid altura a partir de una activación pronunciada de los tres carriles y que situaba a la mayoría de protagonistas del choque cerca del área de Sergio Rico. Modric y Toni Kroos, por ejemplo, que ocupaban plazas de interior alejados ambos de la base por la siempre controvertida presencia de Casemiro, jugaron cerca de los picos del área sin que ganar metros les supusiera un gran esfuerzo y, sobre todo el alemán, pudieron mover con comodidad el balón sin que el entramado sevillista alcanzara a detener sus combinaciones. La BBC los puso ahí. Aliado con un Danilo ascendente, Gareth Bale aportó la profundidad y el desborde que en su ausencia han faltado, mientras en el otro extremo del ataque Benzema y Cristiano Ronaldo dinamizaban a su manera la ofensiva desde el permanente intercambio de posiciones e incorporando a la danza también a Marcelo. El Madrid, en ataque, fue muy ancho.
La BBC volvió a condicionar todo el partidoLa producción de unos y otros, el juego que de sus pies emanaba, mantenía activados tanto de forma directa como indirecta los tres carriles del ataque, impidiendo de este modo que el planteamiento defensivo del Sevilla pudiera llegar a todo. Porque, además, la conexión entre los tres permaneció abierta. Bale encontraba la orilla contraria desde su cambio de orientación con pierna izquierda, Benzema le daba constantemente el relevo a Ronaldo en la punta izquierda, y el portugués, espoleado, se desplazaba al centro o se acercaba al otro extremo mientras la posición adelantada de los interiores mantenía la opción del pase atrás. Cuando las parejas de laterales hispalenses intervenían en la cal, el balón corría al centro, y cuando los hombres de banda del mediocampo se cerraban para apoyar a Cristóforo y Krychowiak, el Real Madrid encontraba líneas de pase liberadas para terminar mandando de nuevo el esférico a las alas. De ahí que tanto Diogo como Escudero, en varias fases del partido, terminaran a medio camino entre la posición abierta y el apoyo interior.
Pese al dominio, Keylor Navas volvió a ser protagonista.
Teniendo en cuenta, además, que el juego a balón parado ofreció nuevas posibilidades al ataque blanco, éste resultó difícilmente controlable para su adversario. Sin embargo, la nota negativa para los locales fue que, pese al derroche de su ataque, al impacto positivo que tuvo sobre el partido y a lo conservador del plan sevillista, su rival en varios momentos encontró vías despejadas hacia el arco de Keylor Navas. Ni la calidad de su ataque se tradujo en un posicionamiento que cobijara una transición defensiva más controlada, ni Varane y Nacho solventaron su reto individualmente ante las amenazas que se les presentaban, y el guardameta tico adquirió una trascendencia en el marcador que la superioridad de su equipo, en condiciones normales, no debería haber permitido.

La impresión que me da es que Del Bosque es muy político con las convocatorias y las alineaciones. No le veo haciendo nada "polémico" si puede evitarlo. Parte de su mérito, si se puede llamar así, me parece que es mantener a la prensa mas o menos calmada y a los jugadores importantes bastante unidos y tranquilos. Dejar fuera a, por ejemplo, Mata, por traer un chavalín por si rompe partidos… no lo veo en él. Pero sí, a mi me gustaría que lo hiciera. En realidad mas de 20 no van a jugar a menos que haya algo raro, creo que un par deberían ser experimentos en la lista, pero eso significa dejar a cracks mas consagrados fuera, que tienen amigos dentro. No se si me explico. 




hola1 21 marzo, 2016
Parece claro para Zizou el Casemiro-Modric-Kroos en los partidos importantes.