La temporada y relevancia de Carlos Tévez en estos dos años, y especialmente en los últimos meses en Turín, ha convertido en imaginable el escenario perfecto de un local que es inferior a su rival en la ida de semifinales de Champions: el anhelado 1-0. El argentino ha dado muestras de marcar sin aparecer y de desbordarlo todo para que otro marque. En general ha logrado hacer ambas cosas con tremenda continuidad, pues Tévez con libertad, en esta Juventus que se ha ido formando con pausa y sin prisas, ha sido una absoluta bendición. ‘El Apache’ llega a esta eliminatoria gustando a todos, bajo cualquier plan, dulce o salado.
Tévez es el juego y el gol de la Juve. El ‘9’ y el ’10’. El crack
Sin Pogba, esta Juve es de TévezCon Pogba prácticamente descartado para el partido de esta noche y Andrea Pirlo enfocado al touchdown o el libre directo, Tévez abandera por encima de cualquier otro jugador juventino el «dámela a mí». Su espíritu, movilidad y calidad para fabricar jugadas desde la inferioridad, en metros por consumir o número de muñecos a superar, ha adquirido un estatus totalmente creíble para estas alturas de competición. Es bastante complicado que Carlitos no sea origen o fin de cada acción ofensiva trascendente de su squadra. En su crecimiento reside que la Juve en ataque pueda soñar. Su pareja de baile y el cambio de sistema han ido de la mano.
La Juventus de Conte, la de los tres centrales y Pirlo arropado, tenía la principal virtud de ganar por el alto ritmo y altura de sus dos interiores, Pogba y Vidal, quienes cargaban el área y la línea de fondo como pocas parejas de centrocampistas en este siglo. A cambio dejaban toda la capacidad de reflexión y orden a un Pirlo con la batería reservada para brillantes conexiones que no supongan un apagón insostenible si se requiere en su bota más pases, más intervenciones, más altura. La introducción de un centrocampista más, los movimientos de Álvaro Morata y la mencionada capacidad de Tévez de mezclarlo todo han hecho de la Juve un equipo más versátil cuando transita, más incluso que cuando contragolpea.
Morata hacia la izquierda y Tévez hacia la derecha, mucho trabajo para Pepe y Varane
La activación de las bandas a cargo de Morata (más la izquierda) y Tévez (la derecha) han dotado a la vecchia de mayor facilidad para progresar cuando la pelota cambia de dueño en la medular. En pocos contra pocos, ante una pérdida o una presión alta, la Juve sí es un equipo que puede sorprender. Sin Pogba, deberán ser Vidal y Pereyra los que carguen por dentro lo que sus colegas atacantes profundicen por fuera, de ahí que Ancelotti pudiera pensarse incluir a Coentrao ante las dificultades de Marcelo para aportar cinco sentidos a su órbita, sea atacada por un externo o por un interno que rompe hacia fuera. Si la Juve sube líneas en alguna de estas transiciones y da tiempo a sus medios, Tévez seguirá apareciendo en el plano; moviéndose en apoyo mientras Morata distrae sin descanso buscando los espacios y la espalda de Carvajal. Carlos es un fenómeno. Si el Real Madrid consigue anularlo es que habrá acorralado a Buffon.






Abel Rojas 5 mayo, 2015
"Sin Pogba, esta Juve es de Tévez"
Arroyo, y con Pogba también 😛
¿Qué tiene que pasar para que Tévez juegue mal esta noche? Lo he estado pensado y no me sale. Su equipo puede ser inferior y perder, para eso sí me surgen escenarios, pero para que Tévez juegue mal… ni idea de lo que tendría que pasar.