El fútbol es el deporte más bello que existe. Cada uno encontrará su motivo por el cual aquel pasatiempo que crearon los ingleses le apasiona casi como ninguna otra manifestación humana. Uno de los más potentes es, sin duda, su imprevisibilidad. No hay juego que complique más el análisis y el vaticinio. Hay demasiadas variables por medio. Pues bien, todo eso queda aparcado esta tarde. Hoy, España e Irlanda jugarán un partido previsible y fácil de leer. Las constantes que definirán el choque parecen grotescamente evidentes desde que se anunció el emparejamiento. Y sin embargo, algo nos dice que el fútbol puede, una vez más, sorprendernos con un nuevo giro, otra manifestación de su inmensa grandeza.
Ya es debate nacional, y esta vez está justificado. La apuesta de Del Bosque por la acumulación de hombres en la zona ancha a la espera de una ruptura sorpresiva era tan buena como puede ser cualquier otraEl falso nueve no fue un fallo conceptual si está bien ejecutada. Atacar una defensa superpoblada con referencias fijas a veces no es lo más conveniente. El defensor se ve obligado a muy poca exigencia intelectual, a tomar pocas decisiones conflictivas. Se limita una y otra vez al gesto técnico, lo que potencia su concentración y confianza. No tener un hombre al que seguir, administrar un espacio vacío es mucho más difícil, exige mucho talento. A veces, ni la perfección es suficiente. Del Bosque no se equivocó; Prandelli fue mejor. Adelantó líneas, sabiendo que no había coste a pagar. La medida sorprendió, convencidos como estábamos del respeto que Italia nos iba a tener y del tópico histórico que tan alegremente les colocamos. Irlanda no es Italia, pero el arriesgado movimiento fue tan exitoso que estaría en la mente de Trapattoni… si Fernando Torres no hubiera tenido tanto impacto sobre el partido. No, de entrada, Irlanda replegará.
La amenaza de la posible presencia de Fernando Torres hará que Irlanda no arriesgue y repliegue en el minuto 0
En ese escenario, Del Bosque debe decidir. Arbeloa es un futbolista que garantiza el no error en los días donde no se puede fallar. El valor de esa cualidad es incalculable,Puede haber cambios en la banda derecha pero no parece que Irlanda demande semejante nivel de acierto. Juanfran podría darle contenido al sector derecho español. Allí es muy posible que termine apareciendo a lo largo del partido Jesús Navas. Que a Del Bosque le encanta no es ningún secreto. Jesús es muy bueno, y cuando sale siempre aporta. Girar el sistema defensivo irlandés, demandar el repliegue del peligroso McGeady, ofrecer espacio por dentro a Iniesta… Navas no tiene pegas. ¿Vuelve a peligrar Silva?
Y arriba, el meollo de la cuestión. Juegue o no, Torres habrá aportado mucho a este partido. Si Irlanda le ve en el once, montará la tienda de campaña alrededor de Given. Ahí Torres sufrirá, forzado a un espacio reducido que nunca manejó y hoy le pesa más que nunca. El ideal en ese escenario es Llorente, pero la sombra de la duda flota sobre él. Nadie sabe que pasa con el otro Fernando. Negredo parece quedar a medio camino de todos los escenarios y Cesc, posiblemente nuestro mejor goleador, tiene las pegas ya comentadas. ¿E Irlanda? Poco puede modificar. Alejar a McGeady de Arbeloa si Álvaro finalmente es titular. En la derecha el del Spartak suma más fútbol, la suelta mejor. En realidad, lo único que está en la mano de los de Trapattoni es la altura a la que colocar la línea de presión. Todo lo demás será sumamente previsible.
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@ecosdelbalon 14 junio, 2012
Algo importante:
– Croacia obtuvo muchas ventajas en su partido contra Irlanda del juego directo sobre la doble punta. Los centrales no se impusieron y la dejada o pase atrás era invisible para el centro del campo. Modric sacó más de las recepciones desde los puntas que de las recepciones sobre los centrales, y no fueron pocas.
Considerando esto, la figura de Llorente tiene hoy más sentido que casi cualquier día.
Para mí es una línea de análisis obligatoria de cara a hoy. Si Llorente tiene que ser titular algún día, es éste. Y ojo, que sorprendería y mucho.
Ahora bien, a Llorente hay que completarlo con profundidad. Ya sea con Cesc (por Xavi o Busquets) o al menos Juanfran (Arbeloa).
Llorente por Cesc y Juanfran por Arbeloa serían medidas poco traumáticas que para mí hablarían muy bien de Del Bosque hoy.