El último mes del Atlético de Madrid ha trazado un punto y aparte en la temporada. En un tramo en el que incluso ha tenido solamente canteranos en el banquillo, Diego Pablo Simeone está apostando por un sistema atrevido y protagonista que le ha permitido aprovechar el despertar físico y táctico de Antoine Griezmann y las características de sus pivotes, Thomas y Rodri, los que parecen que definitivamente ocuparán la mayoría de los minutos hasta final de temporada. La prueba que certificó esta apuesta como exitosa llegó con la visita del Getafe, un equipo que tiene por norma incomodar toda idea relacionada con la continuidad y la fluidez, precisamente lo que mostraron los colchoneros en su victoria ante los azulones.
Diego Simeone ha encontrado ya su sistema
La temporada que recién ha traspasado su ecuador ha visto al Atlético divagar sin el ‘eureka’ que siempre encontró Simeone en cada una de las temporadas que suma al frente del banquillo colchonero. Las nuevas caras y el estado de forma de los grandes nombres condicionó la construcción de un sistema reconocible a la hora de afrontar un partido y a la hora de crear una ocasión de gol. Esa dificultad fue derivada de multitud de circunstancias: Saúl de pivote, Griezmann ausente, Diego Costa parado, Filipe Luis apagado y con Koke en la derecha fueron las principales razones que dejaron a su técnico sin respuestas ni caminos para el despegue futbolístico. Pero la dinámica ha virado desde el parón.
Constó, antes de analizar las virtudes rojiblancas, una disposición getafense algo menos comprometedora. Le faltó al Getafe replicar un sistema de ayudas que ajusta el espacio entre las líneas con una agresividad calcada entre centrocampistas y zagueros, haciendo que las recepciones del rival se conviertan en un campo de minas. Lo que hizo Simeone, tanto por contexto concreto como por tendencia en el tiempo es situar a los dos laterales en posición de extremos, por delante de los centrales, de los pivotes y de la pelota, y ubicar a tres mediapuntas entre Rodri-Thomas y Kalinic. Con esta disposición, que dejaba a Godín y Giménez en igualdad ante Molina y Ángel, el Atlético sumó mucha gente por dentro mientras la potencia de Lucas y Arias fijaba hombres azulones en los costados. Una apuesta insólita en todos los proyectos atléticos desde 2012.
Thomas y Rodri Hernández fueron dueños del partido
Esta idea enlaza directamente con la capacidad técnica y creativa de sus mediocentros, Hernández y Partey, para encontrar a jugadores muy finos, como Griezmann o Lemar, mientras garantiza ruptura a portería con los laterales y la llegada de Saúl Ñíguez. Hasta cinco líneas de pase le ha dado Simeone a sus pivotes para dominar el campo rival. Nunca tuvo mediocentros así el argentino y hasta que sus piezas más determinantes no han comenzado a moverse -Antoine, Koke-, no ha buscado el Cholo entregar el equipo por completo a dos jugadores que se expresan desde el pase y no desde el repliegue. El pase y la presión tras pérdida es ahora el leitmotiv del centro del campo rojiblanco cuando tiene que crear una ocasión de gol.






Andrés Madrid 27 enero, 2019
No logro entender que se hable siempre tan poco de Lucas Hernandez. No tiene la prensa de otros centrales jovenes que juegan fuera de España, pero es que para mi es un fenomeno absoluto. No solo es fisicamente una bestia, es que tecnicamente tiene para ser uno de los defensas dominantes de la Champions. Ayer deja toques de autentico superclase de la posición.