Quique Setién reconocía este mismo mes de septiembre, en una entrevista para The Tactical Room, que “los equipos juegan como quieren sus entrenadores”. Y por esto mismo, son ellos quienes transforman a sus futbolistas para que hagan lo que ellos [los entrenadores] quieren, “no lo que ellos [los jugadores] sienten”. Unas palabras que, en la misma entrevista (recomendable para todos los aficionados al fútbol), el cántabro seguiría matizando conforme a sus métodos: “Si te pongo diez imágenes de un partido, y en ocho se ve que podías haber jugado la pelota en corto en lugar de pegarla hacia delante, empiezas a tener un problema. Tienes que entender lo que se te pide y tener voluntad. Al principio, si te equivocas, la culpa es mía. (…) No me vale que alguien meta un gol por la escuadra y luego se dedique a hacer el tonto”, sentenciaba el actual técnico del Real Betis. El mismo que solicitó la llegada de su paisano al equipo.
Y la connivencia entre ambos no podría haber empezado mejor. El exfutbolista de la Real es uno de los pocos verdiblancos que ha completado todos los minutos hasta la fecha. Y esa confianza, en lo tangible, se está transformando en una determinación súper productiva para el equipo: lleva ya 6 regates completados, el que más –junto con Guardado- de todo el Betis, y su eficiencia tanto en el campo propio (95,24%) como rival (84,43%) está sirviendo para que el equipo, como decía Setién, saque el balón y busque el espacio. Porque eso mismo, partiendo desde el interior derecho, es lo que está haciendo Sergio Canales. Bajar a recibir, conectar de primera mano con los centrocampistas –o incluso los centrales- y hacer que el balón avance en la dirección idónea. Una demarcación que a Canales le está sentando bastante bien; pues además, desde la misma, tiene posibilidad de mirar hacia arriba cuando el equipo rebasa la divisoria de los dos campos. Y desde donde, una vez recibe, el Betis está teniendo una buena vía para corregir asperezas.
Canales está dando una buena solución al ritmo de Carvalho
Por ahora el ritmo de William Carvalho le está reportando más problemas que soluciones a este Betis. Pero de dicha contrariedad, en cambio, Setién ha logrado dibujar el arreglo. O el esbozo, al menos, por escapar de toda conclusión antes de la cuarta jornada de Liga. La gestualidad del portugués no es, hasta el momento, la más apropiada para la velocidad que demanda el Betis precisamente en su zona. Y de ahí que Carvalho, como ya ha hizo en Mendizorroza y en el derbi, esté repitiendo una y otra el movimiento que mejor se ajusta a la cadencia que exige su técnico. De espaldas y al primer toque, sin mayor entretenimiento para permanecer lo más lejos posible de su rival, el internacional luso está sirviendo de nexo para cargar el lado débil, como ya realizó ante el Sevilla: una especie de desatasco, por decirlo de algún modo, que empieza en Carvalho (cuando Bartra y Feddal, como ante André Silva y Sarabia, están presionados) y este, de manera rápida, conecta con el central derecho. Un mecanismo que, con Canales de por medio, le está permitiendo al Betis salir por abajo, como le gusta a Setién: “Tienes que saber que para nosotros es importante que juegues con un compañero que esté en buena posición. Si no puedes, muchas veces igual no es culpa tuya, sino de los compañeros que no se ofrecen”, exponía en dicha entrevista.
Así, yendo de arriba hacia abajo y viceversa, Canales está haciendo de hilo conductor dentro del circuito asociativo del Betis. Y sin un final concreto, además, que también le está sentando bien al colectivo. Esto explica que el cántabro sea, solo por detrás de Loren (4), el futbolista que más está rematando (3). Una función muy diferente a la que tenía en Anoeta, pero a la que Canales, a poco que afine el tino, podríamos decir que se ha adaptado bastante bien en tiempo récord. Esa llegada, de hecho, podrá ser una herramienta más para cargar el área, y su frontal, ante todo lo que llega el equipo por fuera, a través de sus carrileros. Y con el que, en cualquier caso, Setién ha encontrado una muy buena alternativa a la salida de Fabián. Porque Canales, desde su zona, tiene muy integrado eso de recibir para generar ventajas. Y para ello, como pretende su técnico, nadie mejor que un futbolista con la fiabilidad de Canales para conducir, atraer y elegir. “Porque es importante hacer circular rápido el balón, pero también es importante saber retenerlo para atraer rivales y generar espacios en otras zonas”. Y en función de ello, hacer prosperar la pelota. La propuesta. Y un método desde el que Canales, por dentro, está haciéndole la vida más sencilla al técnico.






AdrianBlanco_ 13 septiembre, 2018
Soy muy positivo con estos primeros pasos de Canales en el Betis de Setién. Como digo, está siendo bastante útil en distintas alturas, ya sea para ayudar en la salida como para cruzar la divisoria o llegar arriba, y ese era un vacío que sí o sí, tras la salida de Fabián, el equipo verdiblanco debía reponer. A ver por dónde van los tiros ahora que llega Lo Celso, porque igual no necesita tener que intervenir tan atrás y, como a él le gusta, esto le permite estar más cerca del área. Quizá, dicho lo cual, y si el argentino se asienta bien, el equipo lo agradecería.