España y Alemania empataron a más cosas que en el marcador. Primero en timidez y en desacierto, pues no brillaron demasiadas virtudes individuales, seguramente porque la concentración fue oscilante. También empataron en estilo, no tanto en estructura, a la hora de formar triángulos alrededor del balón y rodear al mismo de posibilidades, con dos onces iniciales de enorme jerarquía y calidad individual. Pero el Alemania-España previo al Mundial difirió en cómo afrontó cada selección sus fases sin la pelota. Cada seleccionador tomó direcciones muy diferentes. Lopetegui y Löw optaron por caminos distintos.
España y Alemania se diferenciaron en su forma de presionar
El técnico vasco saltó con un ‘XI’ sin Sergio Busquets, una obligada decisión que comprometió a la selección a la hora de elegir y situar sus líneas tras la pérdida de balón. Sin la actitud del mediocentro culé para subir junto a Ramos y Piqué, el dominio no pudo ser inequívoco, total y sin fisuras. En su lugar, Julen sumó a cinco centrocampistas de toque corto: Koke, Isco, Iniesta, Thiago y Silva. Junto a ellos, Rodrigo Moreno, un ‘9’ cuyo mejor partido posible se define por su interpretación de la profundidad y de su relación con sus compañeros. El delantero del Valencia mantuvo un compromiso encomiable para sacar a su equipo y para estirarlo si era necesario. Es muy bueno y está en su mejor momento.
Lopetegui sacó a todos sus pasadores juntos, pero sin Busquets
Lo cierto es que su plan con balón no tuvo la continuidad deseada. Aunque tuvo momentos de enorme presencia, sobre todo cuando Iniesta daba un pase en la medular y otro posterior más arriba, e Isco podía moverse con libertad para crear superioridades y posesiones más largas, a Españaº le costó recuperar tras la pérdida. La técnica alemana y la ausencia de Busquets se notó en muchos momentos. Todo, balón y alternativas, serían compartidos con el campeón germano.
La altura de Kroos siempre es la referencia germana
Y no pudo tener la pelota el tiempo y en zona que le hubiera gustado a Lopetegui en gran parte porque Löw presionó a toda cancha de manera muy constante. Y tiene mimbres, además, para recuperar arriba y asentar la posesión. La medida guarda, aquí también, similitudes con la selección española, pues Kroos sube escalón para ser la referencia para sus compañeros, mientras Boateng y Hummels se abren para ser la línea de pase horizontal, dejando a Özil más arriba y a los laterales muy abiertos. Previsto o intencionado, seguramente las dos cosas, Lopetegui respondió con un bloque muy bajo. España no presionó arriba ni buscó a Alemania en la salida. Su decisión fue quedarse abajo y esperar atrás.
La libertad de Isco instalaba a España arriba
La lectura fue consecuencia de su incompleto plan antes citado. A pesar de sacar un equipo repleto de jugadores de posesión, España no logró dominar en campo contrario con la claridad que se le presupone. Y como es habitual en la etapa de Lopetegui, todas las ideas pueden tener cabida en cualquier momento. Sabiendo quién es España, Lopetegui siempre ha negociado determinados caminos.






cdelcastillom 24 marzo, 2018
Muy seguramente se deberá a que no tengo el ojo clínico necesario y no soy capaz de ver todas esas variantes que ha introducido Lopetegui, pero qué queréis que os diga: no sé qué más tendría que haber hecho para ser todavía más continuísta con la línea Del Bosque. Sacando de la ecuación la pasividad casi obscena de la última época de éste (cuando se hacía evidente que le habían pedido como un favor personal que siguiera, favor que él derivó a ciertos jugadores que también querían irse y no lo hicieron) todo ha seguido igual.
¿Consideramos una prueba seria algo que ocurrió hace uno o dos años contra selecciones del perfil de Macedonia? Porque si no es así, yo lo que veo es que llega la hora de la verdad y hacemos lo mismo que nos ha hecho estrellarnos las últimas competiciones: hacer un volquete de mediapuntas y repartirlos por el campo según su jerarquía; si eres Iniesta juegas en tu puesto predilecto y si eres Thiago juegas de 5. A no ser que la prueba sea meter a Rodrigo de delantero centro, un jugador que ha demostrado sobradamente que no brilla en esa posición en la élite.
Se suele repitir mucho lo de los tres centrales cuando es algo un tanto estrambótico en el contexto español y, como digo, ocurrió hace años contra selecciones de muy bajo nivel. Sin embargo, teclas mucho más sencillas de tocar y que demostrarían que hay variantes al volquete de mediapuntas en la cabeza de Lopetegui no se han pulsado jamás:
– El doble pivote. En su etapa ha tenido la posibilidad de probar a Busquets+Herrera, Busquets+Saúl, Busquets+Illarra y ahora Busquets+Parejo. Encima, con Busquets haciendo una de sus mejores temporadas en el Barça con Rakitic prácticamente paralelo a él. Nada.
– La doble punta. Hay delanteros en España que pueden brillar como segundos puntas y que pueden asociarse, que pueden integrarse en el juego de asociación típico de la selección, pero sin dejar de ser delanteros. Jugadores que en el área van a buscar el gol y que si les cae el balón en una transición se van a ir a portería y no van a estar tan tentados de arruinar el contrataque haciendo un pase de control. Estoy pensando muy especialmente en Aspas, al que ahora se ha sumado Rodrigo. Ambos podrían acompañar a Costa o Morata y, mientras se sigue primando el dominio del balón, darle más gol y verticalidad a la selección. Nada.
– Introducir jugadores más verticales. Se podría mantener el 4-3-3, ser continuísta, pero introducir jugadores con más gol, más verticales. Es lo que se comentaba ayer en esta página con Marcos Alonso. No tiene tanto pie, pero es un jugador con capacidad de hacer gol. Más fácil incluso sería meter a Asensio o Saúl. Nada. Seguimos con el volquete de mediapuntas, en el que ni uno es un jugador con capacidad goleadora. Porque a mí los goles de Silva en la fase de clasificación en un grupo en el que la única mundialista era España, qué queréis que os diga, me dicen muy poco.
En fin, que no veo pruebas de que el plan haya cambiado mucho, y al contrario, veo que España tiene muchos problemas para hacer gol y los jugadores lo saben. Ayer nos salva que metemos un gol tempranero y casi de otra época (¿cuándo se ven balones filtrados en estático a espaldas de la defensa? Recordó a la conexión Guardiola-Raúl), lo que nos permite tocar con mucha tranquilidad y hacer nuestro juego. Si no llega a ocurrir eso y Alemania nos cuela alguna de las que tuvo en la primera parte jugando peor el equipo se viene abajo anímicamente, porque no hay herramientas para hacer daño y remontar y los jugadores lo saben.