Oliver Kahn: el portero primigenio | Ecos del Balón

Oliver Kahn: el portero primigenio


«El fútbol tiene un olor de establo muy singular…. Es una mezcla de césped, sudor y metal», Oliver Kahn (1987-2008).

Sólo alguien tan particular como Oliver Kahn podría definir el fútbol como una «mezcla de césped, sudor y metal». No obstante, el que fuera portero de Alemania y del Bayern Munich no estaba ni mucho menos equivocado. Su fútbol fue siempre césped, sudor y metal.

Kahn representa la figura del portero primigenio. Ese que va mucho antes del clásico (Gigi Buffon) y del contemporáneo (Manuel Neuer). Ese que se puso los guantes por primera vez con una irrespetuosa falta de respeto para con la posición que mejor le definiría. Ese que jamás tuvo miedo al suelo, a los golpes, a los goles o a los errores. Ese que, en definitiva, eligió ser portero porque ya lo era. En base a esta naturaleza, Oliver Kahn se convirtió en un fenómeno que logró traspasar los límites de su portería hasta inocularse en la mente y en la piel de los 9s rivales. Kahn asustaba de una manera que, en el futuro, cuando le recuerden los que no le vivieron, no se entenderá.

Oliver Kahn: “Yo no era ningún fenómeno. No jugué en las selecciones juveniles de Alemania como otros. Yo aproveché mi potencial y fui creciendo paulatinamente. No llegué a la cima en un salto meteórico. Eso me hizo mucho bien en mi carrera”.

De hecho, ya no se le entiende. Su recuerdo no es de los que soportan bien el paso de los años. Ahora, cuando se echa la vista atrás y se trata de realizar un análisis pseudocientífico sobre sus condiciones, nos encontramos con un guardameta que, libra por libra, parece inferior a lo que fue. Y, en realidad, puede que fuera así. Pero como decía Aristóteles, «el todo es más que la suma de las partes». Y en el caso de Kahn su todo supera, con creces, a sus partes. Él era un portero pequeño y pesado en apariencia, pero que volaba con mucha más facilidad de la que se le recuerda. Era ágil bajo palos, más en chuts lejanos que en distancias cortas. Y sobre todo era muy grande cuando el partido se convertía en un mero duelo individual entre el delantero y el portero. Kahn afrontaba este enfrentamiento con soberbia. Era agresivo, muy agresivo. «Hacia adelante, siempre hacia adelante», como solía decir tras los partidos. Siempre buscaba quitarle tiempo y espacio al delantero. Y a buena fe que lo hacía. Cuando le encaraban, los atacantes se precipitaban. Tomaban malas decisiones. No actuaban como contra cualquier otro. Había que ser un «Fenómeno» para hacerlo.

Este aspecto psicológico fue el que hizo tan grande, literal y metafóricamente, a Oliver Kahn durante toda su carrera. Desde el Karlsruher hasta el Bayern Munich, donde compitió en grandeza y competitividad al equipo dominante de la época, Oliver Kahn disfrutó convirtiéndose en un reto más emocional que técnico o intelectual para los rivales. Y aquí conviene pararse. A menudo, desde fuera, tendemos a infravalorar la percepción personal que tiene un futbolista de la realidad. Pero el fútbol no es lo que se percibe desde la grada o la televisión, sino lo que se juega en el campo. Lo que se ve y lo que se siente dentro. Eso es lo único que importa. Esa es la realidad. Lo de fuera es lo distorsionado. Y tal como un futbolista podía sufrir en el emparejamiento con un par fuerte, contundente y agresivo por puro miedo a chocar, un atacante podía alterar por completo sus conductas ante un portero como él.

Esteban Granero: «En los córners Laudrup me había asignado la tarea de estorbar a Khan. En un saque de esquina me fui hacia él. Me recibió con dos guantazos, me pisó y luego avisó al árbitro; llegó el árbitro y me sacó amarilla a mí».

Aquel recordado «no nos marcan dos goles ni borracho», cuando el Madrid sólo necesitaba marcarle uno y al final le terminó marcando dos, iba en consonancia con todo esto. No era una provocación gratuita. Era su forma de comenzar a competir. Su manera de testar de qué pasta estaban hecha los puntas que debían batirle. Porque Oliver Kahn, como todos los porteros, sabía que él no tenía la iniciativa. Que al igual que el fútbol pertenece a los futbolistas el balón pertenece a los jugadores de campo. Pero él quería tenerla. Necesitaba tenerla. Y, ciertamente, casi siempre la tuvo. Por eso paró mucho más de lo que resultaría si sumáramos sus cualidades.

La falta de una técnica más depurada, sobre todo a la hora de agarrar el balón, pues despejando hacia los lados era muy bueno, le terminó por lastrar en el partido que más recordará durante toda su vida. La amargura por aquella final en 2002, aquel disparo seco de Rivaldo y aquel balón suelto que cazó Ronaldo supera, con creces, la satisfacción que sintió un año antes deteniendo el sueño del Valencia desde los once metros. Pero esto ni por asumo empaña su recuerdo. Kahn fue lo que durante más de una década sintieron los niños, adolescentes y adultos que veían cada partido de Copa de Europa de finales de los noventa y principios de los dos mil como buenamente podían. Fue lo que sintieron cada uno de los delanteros que se enfrentaron a él. Fue, sin duda, el último portero primigenio.


27 comentarios

  • Carlos 2 enero, 2018

    El primer recuerdo que tengo de Khan es cuando yo apenas tenia 7 años en el Mundial 2002. Y pese a que ahora haciendo analisis uno se da cuenta lo imperfecto que era, recuerdo que en ese Mundial me parecia invencible, eh?

    Muchos siguieron a esa Alemania solo por él. Que al final es cierto que su error pesa en la final, pero es que Alemania sin él no llega a esa final.

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  • soprano_23 2 enero, 2018

    A mí fue el primer portero en darme la sensación de invencible, verdaderamente. En aquellos años de la famoso gol de Anelka con la coronilla al Bayern en la 8a que bien justificó su fichaje. La sensación era esa: tenía que pasar algo muy raro para que hubiese un gol, si se hacía un partido "normal" en los que generando un volumen de ocasiones lo suficientemente alto de ocasiones para que, por inercia, cayesen un par de goles, con Khan esto no era ni remotamente suficiente. Hacían falta otras cosas.

    Y al final fue un poco así, dos goles de Anelka en la eliminatoria y un auto-gol supusieron pasar por la mínima de ronda. Pero la sensación, agravada por la insultante superioridad del Bayern en fase de grupos goleando al Real dos veces, si mal no recuerdo, era de que a ese Bayern era muy difícil ganarle y de que para marcarle a Khan debían pasar muchas cosas. Daba miedo.

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  • Marcos kriger 2 enero, 2018

    Sumale a Kahn, los Effenberg, el Olimpico de Munich y era como ir a jugar en el infierno mismo.

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  • MigQuintana 2 enero, 2018

    Kahn y ese Bayern Munich es uno de los últimos coletazos que deja la Copa de Europa. Sobre todo en cuanto a mística se refiere. Un equipo que era bueno, muy bueno, pero que siempre pareció mejor a través de la competitividad y del dominio de la escena que demostraba tener en todos los momentos del año.

    @Soprano_23

    La sensación es que tras un gol a Kahn la gente no celebraba, resoplaba.

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  • pouco_barulho 2 enero, 2018

    Cuando somos niños tendemos a mitificar algunos equipos y jugadores, por eso diré simepre que el duelo con mas personalidad que yo hay visto entre dos porteros fueron esos 3 Oliver Kahn vs Peter Schemeichel en la UCL del 99.

    Ese Bayern era todo carácter marcial con los Kahn, Thomas Linke, Effenberg, Jens Jeremies y Carsten Jancker.

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  • Faetón 2 enero, 2018

    La determinación que transmitía Kahn… cada vez que le veía jugar, con ese rostro ceñudo, me venía a la memoria la "maniobra" de Schumacher con Battiston. Yo era sólo un crío sentado delante del televisor cuando lo de las semis del mundial 82, por edad me imagino que muchos de los delanteros a los que se enfrentó el bueno de Oliver también.

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  • MigQuintana 2 enero, 2018

    @pouco_barulho

    El tema es que cuesta encontrar porteros tan protagonistas como esos.

    La estirpe de Schmeichel, Kahn y Casillas ahora la continua Neuer y muy posiblemente lo hará Ter Stegen. Pero aun así, da la sensación de que los tres primeros citados tenían un componente más místico que real. No sé hasta qué punto es cierto. A veces es difícil separar. Pero es que fueron picos históricos en esto.

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  • Deivy 2 enero, 2018

    Como seguidor del Real Madrid he vivido muchas eliminatorias de champions, pero nunca he sentido nada como cuando las jugabamos contra aquel bayern de Kahn.El portero aleman acongojaba y desprendia misticismo como ningun otro, pero el resto del equipo no se quedaba atras. El último equipo con el querrias emparejarte en una eliminatoria en aquellos años.

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  • pouco_barulho 2 enero, 2018

    @Quintana

    Por cierto leyendo tu descripcion de Kahn y su arquetipo de portero me venia a ka cabeza Iker Casillas y nunca loshabia visto tan parecidos, no se que opinarás.

    Un portero un poco minusvalorado en España, por su pobre concurso en La Liga y con mucha personalidad es Vítor Baía!!!

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  • victor 2 enero, 2018

    Se que este comentario se saldrá un poco del tema , pero: ¿ustedes creen que la mística en el fútbol se esta perdiendo? , ¿sino se ha perdido ya?. Paso a explicarme, ya no quedan figuras como los Casillas, Ronaldo, el mismo protagonista de este post, quizás el ultimo de esta estirpe sea Messi. Si me atrevo a citar la causa, sería que el fútbol hoy en día es mucho más racional que emocional, ha pasado más a ser un enfrentamiento entre grandes genios científicos (los entrenadores), que entre magos del balón.

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  • IlRegista 2 enero, 2018

    Hay que recordar que la final del Mundial la jugó lesionado de la muñeca. Luego Klinsmann le mandó al banquillo en favor de Lehman, lo que levantó mucho revuelo… su declive fue evidente debido a sus problemas de visión, me apenaron muchisimo algunos goles que encajó.

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  • Marcos kriger 2 enero, 2018

    @victor si amigo se perdio la mistica en parte por la globalizacion, hoy kahn ya no asusta, o asustaria pero no como en esos tiempos, imaginate ir a jugar a la europa del este en tiempos pasados, sudabas sangre para ganarle a un equipo como el Levski Sofia por tirarte un ejemplo, es una lastima pero el mundo y el futbol avanzan casi a la misma velocidad

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  • MigQuintana 2 enero, 2018

    @pouco_barulho

    Con sus matices, porque uno era muy pesado y el otro muy liviano, pero es verdad que determinadas situaciones, como los mano a mano o los disparos frontales en el área, los afrontaban de forma parecida, sí.

    @Víctor

    La mística nace en el desconocimiento.

    Y estamos en la sociedad de la (sobre)información. Uno de los últimos bichos que han nacido, Kylian Mbappé, hubiera tenido un impacto muy diferente hace sólo 15 años. No sabríamos exactamente por qué era tan bueno, pero hubiéramos creído que era incluso mejor. Y con los porteros, más de lo mismo.

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  • Rafiki 2 enero, 2018

    Que decir de Oliver Khan recuerdo que en mi niñez era conocido como el ogro alemán era imposible no tenerle miedo o pánico a ese portero de ceño fruncido que según cuenta la leyenda desayunaba niños pequeños y sus favoritos eran los del madrid.

    La única pega que se le puede poner al fútbol moderno es que ya no pueden haber más Olvers Khan eso se perdió con el cambio d milenio de hecho el gran Khan dura hasta 2003 si lo queremos alargar hasta 2004 después de eso es un portero más humano.

    @Quintana

    A mí Khan y casillas no se me parecen en nada, bueno si embargo ese miedo que infundían en el atacante al momento de encararlo de definir, siendo diferente lo de casillas que lo hacía desde su agilidad felina haciendo creer al delantero que a donde disparara llegaría y lo del alemán es desde el miedo el infundirle terror al atacante xq enfrente no había un portero sino un ogro!!

    Hoy en día Khan sería un portero del 2do escalón no creo que podría llegar al nivel que llego

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  • Rafiki 2 enero, 2018

    En la parte del comentario que era dirigido a Miguel quise decir “bueno si en ese miedo que infundían al atacante” no bueno si embargo ese miedo

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  • Allan 2 enero, 2018

    Creo que la explicación a la percepción la da Quintana perfectamente. Hoy podemos ver prácticamente todos los partidos de los equipos top de Europa, podemos ver a los "Dioses" volverse humanos de vez en cuando. En la época de Kahn, y obviamente en las anteriores, podías ver pocos partidos y muy seleccionados y vivías de las crónicas de la época que seguro guardaban algo de la mística o de la predilección del redactor. Estoy seguro que Cruyff, Maradona, Di Stéfano, entre otros, jugaron algunos partidos horribles, pero quién estuvo ahí para verlos.

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  • Javier Cordero 2 enero, 2018

    Grande Quin, me ha transportado a cuando tenía 6 7 años y le pedí a mi padrino los guantes de Kahn. Por aquella época los llevaba al colegio, me ponía de portero en los mundialitos y durante media hora me sentía como él. Le adoraba porque por aquel entonces no vivía el fútbol desde dentro y no sabía que un portero pudiera ser importante más allá de por parar balones hasta ver aquellos partidos del Madrid con los alemanes que eran para mí una tragicomedia: diversión por los equipazos y miedo también por la expresión de Kahn, Effenberg y compañía.

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  • Carlos 2 enero, 2018

    Yo creo que la mistica se ha perdido, pero porque el futbol ha evolucionado para bien. Antes la escena pesaba mucho más, pero para mal. Se le permitia mucho a las aficiones cuando jugaban de local, las faltas eran mucho mas rudas, sumado al desconocimiento.

    Hoy en dia para competir en la Champions un equipo tiene que ser un buen equipo de futbol, no solo dominar la escena. Los "infiernos" ya murieron, y para bien pienso yo

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  • MigQuintana 2 enero, 2018

    @Allan

    En esto también influye nuestra etapa vital, lo cual de hecho también se cruza en el caso de Kahn. Los coetáneos de Di Stefano opinan que él fue el mejor… Y lo mismo con los de Pelé, Cruyff o Maradona.

    @Carlos

    Los infiernos no existen ya, no. Sin embargo, la tradición sigue jugando un peso fundamental. Y para ello voy a coger varios ejemplos muy recientes de todo tipo. El Bayern ganó con Jupp y no con Pep Guardiola. El Real Madrid eliminó cuatro veces seguidas a un Atlético que le hizo mucho daño constantemente en Liga, Copa y Supercopa. El 6-1 del PSG en ese gigante Camp Nou del que hablaba Matuidi. Y más.

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  • Es pinxo 2 enero, 2018

    Khan era un "pinxo", el chulo del pueblo. Soberbio y arrogante, llegó a pedir que no le pusieran barrera en las faltas. En los 90 – 05 había en el fútbol unas personalidades arrolladoras: Effenberg, Raul, Keane, Mauro Silva, Hierro, etc

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  • Carlos 2 enero, 2018

    @MigQuintana

    Pues para mi que un equipo como el Bayern 2016 quedara eliminado ante un Atletico, que para mi fue arrasado por Pep y los suyos, no es una de las bendiciones del futbol, sino una de sus miserias.

    Al igual que el Madrid 2012 de Mou no ganara la Champions, y un equipo como el Chelsea de Di Mateo fuera el campeón

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  • Adrian Cervera 2 enero, 2018

    'Pues para mi que un equipo como el Bayern 2016 quedara eliminado ante un Atletico, que para mi fue arrasado por Pep y los suyos, no es una de las bendiciones del futbol, sino una de sus miserias.'

    Creo que es de las frases que menos refleja mi sentimiento acerca de este deporte. Los que somos de equipos pequeños, como es mi caso, ¿que nos quedaría entoces? Sin la ilusión de aferrarnos a ser ese Dinamarca 92, Grecia 04, Leicester 16 o los logros del Atleti… Que triste sería este juego si siempre ganara el que mejor juega o el que mejores jugadores acumula. Por suerte los practicamos humanos y siempre queda espacio para la sorpresa y la incertidumbre y así al sentarnos en la grada o delante del televisor siempre alberguemos la esperanza de que todo puede pasar.

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  • MigQuintana 2 enero, 2018

    @Carlos

    Yo no hablo de bendiciones ni miserias, cosa en las que no creo, dicho sea de paso.

    Hablo de tradición y de los mecanismos internos de las propias competiciones como la Champions.

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  • Carlos 2 enero, 2018

    @MigQuintana

    Claro, comprendo lo que indicas. Y te doy la razon en lo de PSG y Madrid vs Atleti.

    Pero es que creo que el caso del Bayern va más allá de la tradición, es un tema meramente de calidad. Para mi el Bayern 2013 de Jupp es peor equipo que los Bayern que confecciona Pep entre 2014-2016. Pero tiene mejor materia prima que los de Pep.

    Aparte, es que soy de pensar que le tocan rivales peores que a los que se enfrenta el Bayern de Pep

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  • Chema 2 enero, 2018

    Duda para el foro. Kahn o Lehman? La verdad es que menudos dos porteros se juntaron en Alemania desde el 95 hasta 2006 (muy parecido a lo de ahora con Neuer o Ter Stegen), y si sumamos ya a Illgner o Kopke… Nivelon

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  • Héctor 3 enero, 2018

    Excelente artículo. El mejor para mí.

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  • Didacus 3 enero, 2018

    Mitico King Kahn!

    Guardian de la puerta, Azote de los delanteros.

    Que viva el rey, que viva KING KAHN!

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