Aunque va quedando atrás el recuerdo de un duelo en el que el Borussia Dortmund comprometía y discutía la supremacía del Bayern, generando una competitividad del máximo nivel, lo cierto es que el proyecto actual del BVB se ha diseñado en base a unos principios que a día de hoy no puede situar donde le correspondería para competir con su gran rival alemán. El conjunto de Peter Bosz recibió al de Heynckes sin las garantías suficientes para ejecutar su plan o reaccionar con uno secundario que pueda hacerle igualar las fuerzas. Por su parte, el líder de la Bundesliga sigue sumando noticias positivas tras la llegada de Jupp, añadiendo a su juego de bandas la figura de un mediapunta que pueda, no sólo enlazar sino también crear y producir.
En el clásico alemán se dejaron notar dos sensaciones: lo que sucede cuando el BVB tiene la pelota y la seguridad y confianza que está ganando el gigante bávaro partido tras partido. De lo primero puede decirse lo que está quedando claro tanto en Copa de Europa como en partidos donde la calidad individual es igual o superior a la que maneja Peter Bosz y no es otra cosa que constatar que los del Signal Iduna Park no sacan ventajas de su colectivo, de su idea como equipo. Su sistema, confeccionado para posicionarse, atacar y defender desde la pelota, no marca diferencias ante los grandes equipos del continente, lo que expone y desnuda su escaso nivel defensivo y estructural.
James mostró muy buenas sensaciones siendo muy participativo
De lo segundo quedó demostrado que Heynckes va encontrando la manera en la que diferentes futbolistas están encontrando feeling con sus planteamientos. Si en el arranque de esta nueva era Heynckes, las bandas, con Coman y Alaba como pilares, y Müller y Javi Martínez desde lo individual, forman sus principales fortalezas, en Dortmund pudo verse la necesidad de que James Rodríguez encaje en el colectivo. El colombiano produjo dos asistencias pero fue fundamental desde la participación. En un encuentro en el que el BVB fue nuevamente tibio e indeciso con la pelota, con una circulación que no desordenó ni profundizó, la figura de James emergió para sumarse a Thiago en el juego interior. Por dentro, con una recepción a la que no llega Javi Martínez -pivote diestro-, Heynckes puede encontrar un nuevo papel para su mediapunta.
Los de Bosz, inseguros en la propuesta y con marcador en contra desde muy pronto, encontraron ciertas dificultades para competir sin la pelota. Con el ex del Real Madrid creando superioridades en la zona ancha, las bandas, más móviles que de costumbre, pusieron a los bávaros siempre de cara para verticalizar. Si con Thomas Müller puede Heynckes darle valor y sumar intimidación para traducir el juego exterior, con James puede invertir el rol, dominar por dentro, producir desde fuera y seguir habilitando a Lewandowski. La mediapunta del Bayern es la zona donde más versátil puede ser este nuevo Bayern.
Foto: Stuart Franklin/Bongarts/Getty Images






Juantelar 5 noviembre, 2017
No me gustaron ninguno de los dos equipos, aunque el Bayern demostró tener mejor asentadas sus ideas que el Dortmund, que mira que empezó bien la temporada, pero vaya racha más mala lleva de resultados. La única cosa positiva que dejó ayer el Borussia fue el partido de Pulisic, que él solito se las arregló para generar acciones de peligro (de hecho el gol de Bartra nace de sus botas). Y que pinta de jugador top tiene. Que ya tiene un nivel bestial y es solo un adolescente. Posiblemente es el mejor jugador estadounidense que he visto.
Y aunque parte generalmente por los costados…me gustaría más verle partir por el carril central. Creo que ahí tendría más incidencia en el juego y podría ser mucho más determinante.