Los últimos 135 minutos que han medido al Atleti con el Barcelona se han caracterizado por una doble circunstancia que ha otorgado la total iniciativa al equipo de Diego Pablo Simeone: los rojiblancos asumían todo el riesgo del mundo al presionar y atacar con muchos hombres en la mitad de campo de los azulgranas y estos, por su parte, no sabían aprovechar los espacios concedidos para salir en transición y castigar el atrevimiento. Semejante dualidad de hechos se hizo todavía más presente en la vuelta copera del Camp Nou, en la que el Barça no sólo se mostró incapaz de huir y atacar, sino que ni siquiera contó con la esperanza propia o la amenaza a los ajenos, con el efecto emocional que ello provocó sobre los unos y los otros.
Neymar es hoy más imprescindible que nunca en el Barça.
En dicho partido de vuelta, causaron baja para Luis Enrique hasta tres titulares, nada menos que Busquets, Iniesta y Neymar, siendo el último el ausente que más añoró el sistema. En estos momentos, Neymar pasa por ser, con permiso de Piqué, la pieza más relevante del vigente campeón de Liga tras el siempre fuera de debate Messi.
El ascenso de Neymar encuentra dos detonantes: el positivo radica en el espectacular trance que atraviesa en lo vinculado al regate, se va de cualquiera sin apenas dificultad; el negativo, en que la MSN como tal parece haber perdido, quizá de modo pasajero, parte de su decisiva versatilidad. En sus mejores compases, el tridente formado por Messi, Suárez y Neymar destacaba porque los tres de manera indistinta eran capaces de conducir un ataque, de ejercer de nexo o asistente y de llegar a la finalización. Sin embargo, ahora mismo, el único que está cogiendo la pelota abajo, ganando metros por sí, sin apoyos, y soltándola con sentido arriba es el as brasileño.
Simeone intentará limitar el impacto de Neymar en el juego.
Para Simeone, dar continuidad al dominio de las dos horas y cuarto precedentes depende de poder controlar las arrancadas del genio. Una primera vía podría basarse en orientar y obstaculizar las zonas en las que Neymar reciba el balón. Que el Atlético fuese profundo por la banda derecha podría ser un buen inicio, pues Luis Enrique le pide retorno defensivo y, aunque no lo aplique con la constancia de un especialista, se nota en que baja mucho más que los otros dos cracks.
En segunda instancia, queda la defensa posterior a la recepción del mago, y dos son las cartas claves que Simeone podría barajar para intentarlo. La más alternativa sería repetir el doble lateral que probó con Vrsaljko y Juanfran, sólo que valorando la baja del español, tendría que hacer un experimento aún más raro con Lucas cerrando y Vrsaljko por delante. Así pues, lo que resta y parece más probable sería incidir en el movimiento táctico que propulsó el nivel del equipo el año pasado y permitió transmitir vibraciones de proyecto grande el martes en Alemania: Saúl Ñíguez como interior derecho.
Foto: JAVIER SORIANO/AFP/Getty Images






Luizao 26 febrero, 2017
A mi lo que me preocupa del Barça para este partido y me di cuenta en un video de Verrati vs Barça en youtube, es el vacío que se crea entre la defensa y Busquets, Umtiti tiene una tendencia en transición defensiva a recular casi siempre, cuando el partido a veces pide una anticipación. Por eso muchas veces no sale en la foto y es que no arriesga una, pero en mi opinión eso es nefasto para un equipo como el Barça que necesita que lo haga al menos uno de los defensas en ved de alguien que regale la recepción fácil en 3/4.
Igual es una apreciación errónea, pero me llamó la atención en el video que vi ayer en el partido del PSG.