Pep Guardiola vuelve al Camp Nou con todo por hacer. Tras dos meses de trabajo al frente de un Manchester City que prueba su tierno proyecto en un campo acostumbrado a castigar las dudas y hacerlo sin freno ni conformismos, el de Santpedor afronta la primera gran cita del año con casi todo por ajustar dado el nivel de su contrincante. Cerca de los famosos 100 días competitivos al frente del cuadro citizen, Guardiola, entre otras muchas cosas, parece haber visto en De Bruyne a la primera gran individualidad en la que invertir mensaje y conceptos en su City. No obstante, y dado lo que significa el Camp Nou, Pep necesitará tanto al De Bruyne de hoy como al del pasado.
Guardiola necesitará al De Bruyne conocido hasta ahora
Hasta hace no tanto, De Bruyne pasaba por ser un jugador de acciones determinantes, de transiciones puntuales y puntualidad rematadora. Tener al belga cerca del área, con su disparo siendo posible, acercaba a su equipo al gol a pesar de ser dominado. El ex del Wolfsburgo producía goles casi sin querer -algo que sigue intacto, con 2 goles y 4 asistencias-, apareciendo con discontinuidad pero con una determinación incuestionable. Ese De Bruyne, letal con espacios y vibrante en el remate o la asistencia resulta indispensable para visitar lugares como el de esta noche, en el que atacas poco, en inferioridad y a muchos metros del portero. Pero el Kevin de hoy ya es visto con otros ojos. Por el histórico ánimo de su entrenador, al campo se salta para discutir y arrebatar el protagonismo con el balón. Y el De Bruyne de hace unos meses no hubiese sido un argumento de peso. Hoy… es otra historia.
El futbolista viene de realizar un partido impactante en la forma ante el Everton de Ronald Koeman. Como punto último en la línea de trabajo que tanto el Man. City como Guardiola vienen realizando, puede establecerse que estamos ante el ejemplo más propicio para valorar su crecimiento y sus posibilidades. Por describir en varias líneas su desempeño en el sistema, el belga juega con la libertad de un mediapunta desde la posición teórica de un interior, ocupando ambos costados, tres alturas diferentes y un chip integrado de lo que supone ser un centrocampista de un equipo de Pep. Valga contemplar la diversidad de sus posiciones, el tempo y la toma de decisiones, propios del espacio que ocupa en cada instante.
Con balón, De Bruyne está creciendo; aparece más y con mucho sentido
Si Pep suma varias fases de posesión en campo rival, De Bruyne será un factor importante, con el mayúsculo matiz de que su libertad y la posible pérdida de balón tendrán un significado seguramente crucial en el ritmo del encuentro y en lo que puede desatar tantos metros a su espalda. Como siempre, la salida de balón marcará la calidad de la posición del City, y tanto él como Silva tienden a mantenerse a espaldas de la línea de medios. Si Guardiola necesita de ambos para instalarse arriba tendremos la oportunidad de ver al nuevo De Bruyne, al que está en un profundo proceso de cambio. Pero para competir en la casa de Messi, no bastará. Ha de comparecer, también, el Kevin del pasado.
Foto: Alex Livesey/Getty Images






hola1 19 octubre, 2016
Vamos a ver como esta despues de la lesion. Ganas de este partidazo.